Capítulo 15
El Poder Definitivo
- ¿¡Cómo!? - pregunta con demasiado entusiasmo mi madre.
- Para llegar o salir de esta isla, hay que usar habichuelas o ser una sirena, ni tenéis lo primero, ni sois lo segundo, para salir hace falta una magia muy poderosa.
- Rumpel - dice Hook.
- No, la magia del Oscuro es poderosa, pero no lo suficiente.
- Entonces no tenemos nada - dice mi padre.
- Si, existe una magia mucho más poderosa que la de él, capaz de hacer cualquier cosa.
- ¿Cual? - pregunta mi madre.
- El poder definitivo - dice Regina y yo la miro.
- Exacto, el mayor poder mágico que existe o existirá nunca.
- Perfecto, ¿y donde narices lo encontramos?
- Eso no va a ser necesario - dice Campanilla - ese poder esta entre vosotros.
- ¿Quien? - escucho preguntar a Henry y a Cook con intriga.
- ¡Emma! - dice mi madre y me mira fijamente - ¿eres tu verdad?
- No - digo y veo como cambia su cara - el poder definitivo somos Regina y yo.
- ¿Como? - pregunta mi padre.
- El destino es algo caprichoso, querido Charming - escuchamos y vemos como Rumpel se une a nosotros - el bien y el mal unidos, forman el gran poder, Regina y Emma estaban destinas incluso antes de que nacieran.
- ¿Y como lo hacemos? - pregunta Regina pasando de todas las miradas de sorpresa de los allí presentes.
- Tenéis que abrir un portal hacia donde queréis ir.
- ¿Y ya esta? - pregunto.
- Si, así de simple, os unís, lo deseáis y listo, portal abierto.
- Bien, entonces marchémonos ahora mismo - dice mi padre.
- Tengo las mismas ganas que tu de salir de esta isla - dice Hook - pero habría que recoger y preparar el barco.
- Mejor lo dejamos hasta mañana, las chicas tendrían que prepararse antes para abrir el portal - dice mi madre y nos sonríe - dejemos que se tomen su tiempo.
- Si, será lo mejor - digo - puede que Regina domine su magia, pero a mi aun me cuesta controlar la mía, así que darnos tiempo, por unas horas o un día más, no nos va a pasar nada.
- Bien, pues entonces será mejor que nos vayamos a descansar, mañana será un día muy largo y nos espera un viaje muy movido.
- Vamos - dice Regina - Henry coge a Bicho.
- Mama – se escucha la voz de Cook de improvisto - ¿puedo quedarme con Emma?
- No – contesta ella con una sonrisa, al haber escuchado a Cook llamarle mama – necesito que me ayudes a recoger unas cosas.
- Ve y ayúdale – le digo – voy enseguida – y los veo irse hacia la cueva.
- ¿Mama? - escucho a Rumpel preguntarme cuando nos quedamos a solas.
- Cierto – digo dándome cuenta de que Rumpel no sabe la historia de Cook – mientras estuviste fuera, la isla nos revelo un secreto, en algún caso, fue Campanilla, pero el caso es que Cook o mejor dicho, Daniel, es el hijo biológico de Regina y por consiguiente, tu nieto mayor.
- Eso no es posible – dice – yo lo hubiera sabido.
- Cora no solo engaño a mi madre y a Regina, sino a ti también, aunque a ti también te manipulo para que las hicieras olvidar.
- ¿Eso fue lo que borre?
- Si, borraste el recuerdo de tu nieto – le digo causando en el un gesto de disgusto – mira la parte buena, volverás a Storybrooke no solo con un nieto, sino con dos y a eso añádele una hija, creo que eres uno de los que más se lleva de esta isla.
- ¿Y quien es la otra persona?
- Tu hija – le digo, pronunciando bien esa palabra – Regina se lleva de aquí a Henry, a Cook, a Bicho y además ha enterrado el hacha de guerra con mi madre, sin lugar a dudas, es la que más ha ganado.
- ¿También se va a llevar al pequeño?
- ¿Acaso lo dudabas?, ¿tu los has visto?, es imposible separarlos, no sin romperle el corazón a ambos y no voy a permitir más sufrimiento, si ella quiere llevárselo, se lo llevara.
- Últimamente – dice dando un paso hacia mi – os lleváis sorprendentemente bien.
- ¿Algún problema con eso? – le contesto desafiante.
- Ninguno – me dice queriendo leer más en mi.
- Pues ahora si me disculpas voy a recoger con los demás – le digo y me marcho hacia la cueva.
La mañana siguiente llega relativamente lenta, pero nos regala un espectacular sol, brillante y caluroso. La gente hoy ha sido especialmente madrugadora, desde bien temprano, recogen y llevan cosas al barco, mientras los niños perdidos empiezan a montar su escondite en el interior de la cueva.
Yo por lo contrario, he decidido practicar con mi magia, para eso, me he venido a la orilla de la playa, necesito concentrarme y este es el mejor lugar.
- ¿Con ganas de volver a casa? – escucho que me preguntan y sonrío a la dueña de la voz que ha roto mi concentración.
- La verdad es que si, tengo ganas de volver a dormir en mi cama, ¿y tu?
- Estoy deseando poder darme un buen baño de espumas – me dice Regina cerrando los ojos para visualizar lo que ha dicho.
- ¿Aceptas compañía? – pregunto coqueta.
- ¿Quieres bañarte conmigo? – pregunta sorprendida.
- Bañarme, ducharme, dormir, comer… - digo con una sonrisa – cuando volvamos quiero hacer muchas cosas contigo, ¿si quieres claro?
- No voy a ir a dormir contigo a casa de tus padres Emma – me dice muy seria.
- Bueno, yo tenía en mente que me invitaras a tu casa, a tu cama, la casa de mis padres no entraba en mis planes.
- Mi casa me parece bien – me dice con una dulce sonrisa.
- Así me la enseñas.
- ¿No conoces mi casa?
- Solo la entrada y la cocina.
- ¿Y como sabes que tengo piscina?
- Henry me lo contó – le digo - ¿Qué tal llevas lo del poder?
- Bueno, te recuerdo que tenemos que estar juntas para tener ese poder.
- Podemos probar algo ahora, ¿no?
- Porqué no – dice y se levanta – veamos de lo que es capaz este poder – se coloca en frente a mi - ¿lista?
- Cuando usted quiera su majestad, pero tengo una duda – digo - ¿cómo lo activamos?
- Supongo que se activa con lo que lo que lo compone – dice ella – cuando yo uso la magia negra, lo que lo activa es la rabia, el odio, supongo que aquí, el amor es lo que lo activa.
- ¿Eso quiere decir que tengo que besarte para que se active? – digo de una manera cómica.
- Creo que seria algo así como usar los sentimientos, las emociones.
- Ok, eso puedo hacerlo.
- Pon tu manos sobre las mías – me dice y yo obedezco – y ahora concéntrate y deja que la magia fluya dentro de ti – Regina me indica como tengo que hacerlo, es una buena profesora pero por más que me concentro e intento activar el poder, no lo consigo, así estamos unos minutos hasta que mi impaciencia hace acto de presencia.
- Nada – digo frustrada, apartando mis manos de las suyas – por más que me concentro no pasa nada.
- Emma – me dice y se acerca a mi – déjame ayudarte… solo tienes que relajarte… mírame a los ojos… siente mi mano… ¿lo sientes?
- Si – le digo completamente hechizada.
- Bien – me dice y veo como sube una de sus manos hasta mi cara – cierra los ojos – dice pasando dulcemente sus dedos sobre mis ojos – respira profundamente – me dice y siento un calor en mi mejilla – y ahora siente mi magia, déjate guiar por ella… búscame en ella Emma – termina de decirme mientras siento como acaricia mi mejilla y de repente siento como un hormigueo que me recorre por completo, mientras que mi mente viaja a todos los recuerdos en los que aparece Regina, siento sus miradas, su voz, sus caricias, su olor, su calor, su cuerpo, sus ojos, sus labios y de la nada una fuerza descomunal llega hasta nosotras y nos separa tirándonos al suelo, muy lejos la una de la otra.
- ¡Vaya! – digo levantándome lentamente del suelo aun sin mirarla – al final va a ser verdad eso de que somos el "Poder Definit…. – no consigo terminar la frase porque lo que veo me deja completamente de piedra.
- Si sois el poder definitivo – me dice una enorme sombra que aprieta el cuello de Regina con el brazo – y por eso tengo que acabar con vosotras – dice y aprieta el agarre sobre su cuello y yo siento como Regina empieza a quedarse sin aire.
- ¡Regina! – grito tan fuerte y desesperadamente que a los pocos segundos veo aparecer a los demás - ¡déjala!, ¡le estas haciendo daño! – le grito.
- ¿Lo sientes, eh?, ¿sientes su miedo?, ¿sientes como pierde fuerzas? – dice y yo no aparto los ojos de ella, que me mira impotente y asustada y yo siento mucha mas ira.
- ¡Mama! - gritan a la vez Cook y Henry que luchan por deshacerse del agarre de mi madre y Campanilla.
- ¡Suéltala! - le gritó desesperada.
- Creo que me la llevaré conmigo - dice y en ese preciso momento echo a correr hacia ellos, no se lo que estoy haciendo pero en mi desesperación, sólo quiero llegar hasta ella, sólo necesito apartarla de ahí, sólo quiero tenerla a mi lado y a salvo, porque sólo la idea de perderla, de que se la lleve, de que la aleje de mi, consigue que la desesperación se apodere completamente de mi.
- ¡Regina! – grito a escasos metros de ellos, ella me mira de una manera tan intensa, tan especial, que consigue que mi cuerpo tiemble y veo como sus labios pronuncian mi nombre justo antes de que desaparezcan y es entonces cuando se me hiela la sangre y siento como mi corazón se para por completo, dando paso a una ira arrebatadora, tanto es así, que no veo como mis padres corren hacia mi, como los niños se han quedado completamente de piedra, como Gold y Hook aparecen en escena, no veo nada, mi mente solo la ve a ella y como esa sombra le presionaba el cuello, mi ira ocupa cada poro de mi piel y es tanta, que de repente siento como el día comienza a oscurecerse, el viento comienza a soplar y de la nada un rayo cae a escasos metros por detrás de mi, haciendo que Gold pare a todos.
- ¡No os acerquéis a ella! – escucho como dice Gold a los demás.
- ¿Emma? – escucho a mi madre llamarme.
- ¿Qué narices esta pasando? – pregunta Hook.
- ¿De donde ha salido esta tormenta? – escucho preguntar a mi padre.
- La tormenta es una representación de las emociones de Emma – escucho a Gold – es ella quien la ha provocado, al igual que el rayo.
- Pero puede que le alcance – escucho a mi madre decir preocupada.
- No, puede hacer daño a quien se acerque, pero ella misma no se hará nada – sentencia.
- Como conseguimos que salga de ese estado.
- Oh, querida, tu hija esta usando su parte del poder definitivo, créeme, ni yo se como pararla.
- ¿Emma? – escucho de repente.
- ¿Mama? – las voces dulces y tranquilas de Cook y Henry consiguen que una parte de mi vuelva en si, ellos, mientras los demás hablaban, se han acercado poco a poco hasta mi.
- Estará bien – dice Cook sin dejar de andar hacia mi.
- ¡Cook! – grita mi padre temiendo que algún rayo les alcance.
- Es fuerte – vuelve a decir el – y se que tu la encontraras.
- Recupera el control mama – me dice Henry – sino, no podrás salvarla – es entonces y gracias a ellos, que vuelvo a recuperar el control sobre mi misma y al hacerlo, el viento desaparece, el sol vuelve a brillar y los rayos, al igual que mi rabia, se disipan.
- ¿Emma estas bien? – me pregunta mi madre llegando a mi lado.
- Si todo esta bien – le digo - ¿cómo la encontramos Gold?
- No lo se querida, la sombra maneja esta isla, no puedo saber donde se la ha llevado.
- ¿No podrías rastrearla? – le digo – ¿al igual que hiciste con Neal y Henry?, lleva tu misma sangre.
- Esta isla me impide desarrollar bien mi magia, no tengo el suficiente poder para usar ese hechizo.
- ¿Entonces estamos perdidos? – dice Hook.
- ¡No! – sentencio – no estamos perdidos, la encontrare, aunque sea lo ultimo que haga, aunque me tenga que quedar en esta isla, mientras este viva, la encontrare.
- ¿Cómo sabes que esta viva? – pregunta Campanilla con Bicho en brazos.
- Lo se, lo siento y mientras lo siga sintiendo, seguiré luchando.
- Regina te ha enseñado a tele transportarte, ¿por qué no lo intentas? – me pregunta mi padre.
- No se a donde ir, ella me enseño y se hacerlo, siempre y cuando sepa donde tengo que ir, que conozca el lugar, ese es el problema.
- ¿Pero tu sientes a Regina? – pregunta el hada.
- Si.
- Se podría intentar algo – vuelve a decir el hada – pero tienes que saber, que si sale bien, te enfrentaras directamente a la sombra.
- Perfecto – digo sin tan siquiera pensármelo un segundo.
- Iremos contigo – dice mi padre.
- No – dice el hada – en este caso, solo estará ella.
- Entonces no es una opción – dice mi madre.
- Si la es – digo y ni me molesto en mirarlos – cuéntame más.
- Vuestro poder esta conectado, si la sientes, en vez de tele transportarte pensando en el lugar, lo harías sintiéndola a ella, seria tu magia buscando la suya y ella te conduciría hacia el lugar en el que esta.
- Sería mejor buscar por tierra, sin magia y todos juntos – dice mi padre.
- No – digo – usare la magia e iré yo sola, la decisión esta tomada.
- ¿Emma? – dice mi madre y la mira de una manera tan intensa, que no vuelve a decirme nada.
- Prepararos – digo – subamos al barco y alejémonos un poco de la costa, desde alta mar intentare llegar hasta ella, vosotros me esperareis en el barco, así sabré a donde tengo que volver y cuando lo haga, ya estaremos lejos de esta maldita isla y abriremos el portal para volver a casa, ¿entendido? – veo como todos asienten – bien, Campanilla necesito que vengas con nosotros en el barco, necesito que me digas como tengo que hacer para llegar hasta ella, después volverás a la playa.
- Sin problema – me dice el hada.
- Pues entonces, manos a la obra – digo y todos se dispersan para terminar de cargar el barco.
Después de una hora navegando, me asomo a la borda, la costa nos pilla ya muy lejos, creo que es el momento de que vaya a buscarla, miro hacia donde esta Campanilla y le hago una señal con la cabeza, ella me regala una sonrisa dulce y se separa de Hook para venir hasta donde estoy, mis padres al verla se acercan a nosotras.
- Emma – escucho la voz de mi madre - ¿estas segura de esto?, es realmente peligroso.
- Estoy completamente segura – le digo sin vacilar – no me voy a ir de esta isla sin ella – le digo mirándola fijamente, ella me mira desconcertada pero asiente – bien, Campanilla, ¿cómo lo hacemos?
- Necesito que vayamos a la proa, solo tu – dice tajante para que mis padres cojan la indirecta – Henry y Cook también.
- ¿Por qué ellos? – pregunta mi padre.
- Son los hijos del poder definitivo – dice el hada – Henry posee parte de la magia de Emma y Cook la de Regina, en este caso, ellos serán su ancla.
- Vamos entonces – digo.
- Emma – dice mi madre.
- Todo esta bien – le digo – no pasara nada, volveré pronto – le digo y avanzo hasta proa mientras Campanilla va a por los niños. Cuando estamos todos en la proa, Campanilla sitúa a los niños en una especie de círculo y me coloca a mí en medio.
- Antes que nada Emma, tienes que sentirlos a ellos, porque serán tu ancla, no sabes que es lo que te vas a encontrar allí, mismo es una situación tensa y de estrés, tu no tienes tu magia tan desarrollada como Regina, ella, a pesar de las circunstancias, sabe usarla, tu necesitas tener un ancla para saber el camino de vuelta, ellos te ayudaran – dice el hada – tienes que hacerlo rápido, tienes que moverte muy rápido allí, no puedes tardar, contra mas tiempo tardes en encontrarla, mas en peligro estaréis.
- Esta bien – le digo.
- ¿Preparada? – me pregunta y yo miro a los chicos que me miran atentos rodeándome con sus bazos agarrados.
- Lista – digo completamente convencida.
- Aquí estaremos Emma – dice Cook – confió en ti – esa simple frase consigue llenar mi cuerpo de energía y fuerza.
- Yo nunca he dejado de confiar en ti – me dice Henry con su sonrisa dulce y al mirar a Cook el también me sonríe y no puedo evitar ver a Regina en esa sonrisa.
- Bien Emma – me dice el hada – cierra los ojos… tienes que dejar que tu magia se apodere completamente de ti… cuando lo hagas… tienes que canalizarla junto a la de los niños… ¿la sientes? – me pregunta y yo asiento con la cabeza – bien… búscala Emma, busca la esencia de Regina, es allí donde reside su magia… búscala en tus recuerdos Emma… recuerda tu sueño… recuerda lo que sentiste cuando la besaste… la sensación de tocarla… reconoce su magia cuando te salvo de Greg… búscala Emma… solo tu puedes encontrarla – de repente abro los ojos cuando empiezo a sentir un frió en mis pies, cuando miro hacia ellos, veo como puntos de luz blanca y purpura, se mueven alrededor de ellos, reconozco mi magia en los puntos blanco y la magia de Regina siempre unida al color purpura, se entremezclan, me cubren los pies en un perfecto circulo, no hay humo, solo puntos de luz, miles, pero no suben para cubrirme – muy bien Emma, lo estas haciendo muy bien… sigue recordándola… es lo que activa tu magia… recuerda aquella noche en el barco… recuerda la noche en la playa – y es recordar esos dos momentos y siento una explosión de poder inmensa, comienzo a dejar de escuchar la voz de Campanilla, no siento el barco moverse bajo mis pies, solo la siento a ella, es como si hubiera venido y abrazada a mi, me desplazara flotando a otro lugar, puedo oler su aroma, ese suave y dulce aroma a fruta que es tan característico de ella y entonces, se que lo he conseguido, he logrado que su magia me guíe hasta ella y que en segundos podre llevármela a casa.
Lo que nunca imagine ver, es la imagen que se presenta ante mi, justo en el momento en el que abro los ojos, es una imagen que se que voy a mantener en mi cabeza y en mis pesadillas durante un largo tiempo. Nuestra magia me ha traído a una cueva oscura y húmeda, donde casi es imposible respirar, justo en frente de mi puedo ver a Regina, o al menos lo que queda de ella, esta atada por las muñecas por unas cadenas que están enganchadas a las paredes de la cueva, manteniéndole los brazos en alto, se mantiene de pie, pero veo como sus piernas apenas la mantienen, también las tiene sujetas por cadenas, su postura es como si estuviera crucificada y mantiene su cabeza gacha.
- ¡Regina! – grito y salgo corriendo hacia ella pero a la cuarta zancada choco contra un muro invisible de energía que me desplaza unos metros hacia tras - ¡maldita sea! – digo levantándome y corriendo de nuevo hacía ella - ¡Regina! – y vuelvo a chocar contra el muro, la desesperación que me recorre cada poro de mi piel, no me deja ver que en mi cuerpo empiezan a aparecer arañazos y sangre pero poco me importa, porque solo quiero llegar hasta ella.
- Emma – escucho decir tan bajito que apenas lo percibo pero se que es ella y consigue frenar mi carrera hacia el muro – Emma, para – me dice y yo la miro, a levantado su cabeza y puedo ver su rostro, veo que tiene un ojo morado, una herida sangrante en la ceja y otra en el labio y puedo ver lagrimas en sus apagados ojos marrones. ¡La han torturado!, otra vez, y yo siento una rabia enorme recorriéndome por completo.
- ¡Regina! – le grito – he venido a por ti.
- Márchate Emma – me dice y yo abro completamente los ojos – márchate de aquí.
- ¡No! – le digo – no me voy a ir a ningún lado, no sin ti, así que no te atrevas a decirme que me mache, porque no lo hare, voy a sacarte de aquí y nos vamos a ir a casa – le digo y me acerco, esta vez con cuidado, al muro de energía que me separa de ella – en cuanto averigüe como deshacerme de esta cosa.
- Oh, tan poderosa y tan estúpida – escucho que me dice una voz tan ronca como tenebrosa y veo como la sombra aparece detrás de Regina – nunca podrás pasar, ese campo de fuerza es en contra de la magia blanca y tu estas compuesta totalmente de ella, así que nunca llegaras hasta ella – dice y pasa su mano por la barbilla de Regina.
- ¡No la toques! – le grito - ¡no te atrevas a tocarla!
- ¿Celosa? – me dice la sombra - ¿quién te lo iba a decir, eh?, la Salvadora y la Reina Malvada, el destino es extraño, la encontraste para perderla, por mucho que me guste esta mujer – dice y esta vez si le coge con fuerza la barbilla para alzar su cara – porque créeme que me gusta… ha matado, ha torturado, ha engañado, traicionado… sería un gran fichaje para mi, pero ha sucumbido a la bondad, se ha vuelto buena, débil y todo por tu culpa, tu la volviste así y ahora yo tengo que matarla.
- ¡Acabare contigo! – le grito y de repente me quedo muda, porque de la nada, la sombra ha hecho aparecer en su mano un puñal.
- ¿Lo recuerdas? – me dice con una voz más tenebrosa – oh, si que lo recuerdas, lo recuerdas muy bien, fue el puñal que te clavo Greg, si, ese al que esta señora mató sin tan siquiera pestañear – me dice - ¿recuerdas lo que te dijeron de el?, esta hechizado – me dice y lo que viene después lo veo todo a cámara lenta, veo como la sombra aprieta el agarre sobre el puñal, como levanta el brazo y como clava el puñal sin ningún titubeo en el costado derecho de Regina.
- ¡NO! – grito a todo pulmón, un grito desgarrador y lleno de miedo.
- Hubiera preferido que fueras tu o el chico… pero al final ha tenido que ser ella – me dice y en apenas un segundo vuelve a alzar el brazo y la apuñala de nuevo, esta vez en el costado izquierdo – vas a verla morir y no podrás hacer nada por ella, la veras desangrarse… veras morir a la única persona que ha conseguido que dejes de sentir ese vacío que, ni siquiera, al encontrar a tus padres pudiste llenar – me dice y amplia su sonrisa malévola – os dejare que os despidáis a solas – dice y desaparece.
- ¡Regina! – le grito, la veo pelear, dios, es una luchadora nata, pero veo como de sus heridas sale sangre en abundancia, sus piernas a penas consiguen sostenerla.
- ¡Emma! – me dice con una voz quebrada y desgarrada – dile a los chicos que los quiero, ellos lo saben, pero quiero que no lo olviden… cuida de mis hijos Emma, ahora son tuyos, se que lo harás muy bien – se esta despidiendo y yo, simplemente, no puedo respirar – Emma… gracias … gracias por hacerme sentir de nuevo…
- No te despidas de mí – digo en apenas un suspiro.
- Gracias por enseñarme que detrás del monstruo seguía existiendo una buena persona… conseguiste que mi corazón volviera a latir por otra persona…- me dice y veo como sus piernas ya no pueden mas y dejan de sostenerla, como su cabeza ha caído y como esta colgando por sus muñecas, que aun siguen sujetas por las cadenas.
- ¡Regina! – grito acercándome al campo de fuerza, poso mi mano sobre ella y siento la magia negra sacudir mi mano, pero no la aparto – ¡Regina!... ¡mírame!... ¡vamos Regina, mírame! – grito mientras siento como no puedo dejar de llorar, no quiero perderla, no ahora que la he encontrado, no ahora que había hecho tantos planes – Regina – susurro su nombre perdiendo la esperanza y la fuerza, estoy de rodillas, frente al campo de fuerza que aun puedo sentir bajo mis manos, con la cabeza gacha, llorando desconsolada y de repente siento algo, algo que ya había sentido antes. Me levanto separándome del campo de fuerza, seco mis lágrimas, miro con desafío y después cierro los ojos – haz que funcione – susurro más en un deseo que en un ruego y avanzo a pasos lentos hacia el campo. Una parte de mi esta preparada para sentir de nuevo, el azote de la energía al chocar contra el campo de fuerza pero sin embargo, no siento nada, cuando abro los ojos veo a mi espalda el campo de fuerza - ¡Regina! – y ahora si, no hay nada que me separe de ella, corro hacia ella y sujeto su cuerpo, con una mano abro los grilletes que sujetaban sus muñecas, están completamente ensangrentadas, cuando consigo soltarla caigo al suelo con ella, tiene los ojos cerrados, retiro los mechones de su cara y bajo la vista a las dos heridas abiertas en sus costados, sigue sangrando – Regina – intento que abra los ojos y me mire – abre los ojos, por favor – pero no los abre, llevo mi mano a su cuello para comprobar el pulso y al no encontrarlo, el mío se para - ¡Regina! – grito zarandeándola - ¡Regina!, ¡vamos, no puedes dejarme!, ¡no puedes! – siento una desesperación tan grande que olvido el hecho que podría hacerle reanimación, lo olvido todo – no me dejes – digo en un susurro penoso y ahora, en este instante, la entiendo, en este preciso momento, se como tuvo que sentirse ella cuando perdió a Daniel, como esa sensación te desgarra y como la furia y la ira que sientes, solo claman venganza – no puedo perderte Regina – digo y le acaricio el rostro con extrema dulzura – no ahora… no ahora que has hecho que te quiera… - le digo y la beso, porque lo siento, porque lo necesito, porque sé que no volveré a hacerlo, pongo todo en ese beso, todo lo que siento, todas mis emociones, todos mis sentimientos y de repente siento una poderosa energía, un poder que nos rodea, una energía que siento como atraviesa el cuerpo inerte de Regina y como milagrosamente ella inspira una gran bocanada de aire al mismo tiempo que abre los ojos - ¡Regina! – digo completamente sorprendida.
- Emma – me susurra y escuchar su voz provoca que mi corazón vuelva a funcionar, pero esta vez a un ritmo mucho mas acelerado.
- ¡Dios!, estas viva – le digo y la vuelvo a besar – creí que te había perdido – miro hacia sus heridas y me sorprendo mucho más - ¡han desaparecido!, ¡las tenias hace unos segundos! – veo como ella intenta incorporarse, han desaparecido las heridas de las puñaladas, pero la de las muñecas y la cara aun las conserva – no te muevas.
- ¿Qué ha pasado? – me pregunta en un hilo de voz.
- Ya te lo contare luego – le digo acariciándole la cara, fascinada, porque vuelvo a ver como sus ojos marrones me miran como solo ella sabe hacerlo – ahora tengo que sacarte de aquí, tenemos que volver al barco, tengo que ponerte a salvo – no pienso en nada mas que ponerla a salvo, porque la he visto muerta en mis brazos y ahora está viva y mirándome, mi instinto solo me grita que tengo que sacarla de aquí cuanto antes – tengo que encontrarlos, tengo que sentir mi ancla.
- ¿Quién es tu ancla Emma? – pregunta mientras me agarra la mano con fuerza.
- Cook y Henry son mi ancla – le digo y la miro intensamente.
- ¡A traspasado el muro! – escucho gritar a un sicario de la sombra - ¡hay que matarlas!
- Ni hablar – digo y de mi mano se forma una bola de fuego y justo cuando voy a lanzarla contra los sicarios una mano me detiene.
- Emma, no – me dice Regina y al sentirla me relajo – volvamos a casa – me dice y asiento con la cabeza, la abrazo de una manera protectora y busco el camino de regreso, en un abrir y cerrar de ojos, estamos en la cubierta de proa, Cook y Henry siguen estando en el mismo lugar que los deje, no se el tiempo que a pasado desde que me fui, pero ellos se han mantenido firmes como un ancla, esperando mi regreso y ahora que nos ven a las dos, ambos nos sonríen cariñosamente.
- ¿Estáis bien? – pregunta mi madre que en dos zancadas ha llegado hasta nosotras, yo rompo el abrazo con Regina pero sigo sujetándole la mano - ¡Oh dios mío! – dice mi madre cuando ve las heridas de Regina.
- Necesitamos alejarnos de aquí – digo aun sin soltar a Regina – Hook aléjanos más, necesitamos que Regina recobre fuerzas para abrir el portal.
- Emma estoy bien – me dice intentando parecer fuerte.
- No, no lo estas – le digo mirándola – tu y yo lo sabemos, lo que paso allí fue milagroso, pero no voy a tentar a la suerte.
- Ven Regina – dice mi madre – te ayudare a curarte esas heridas – Regina acepta la ayuda de mi madre y las dos se marchan hacia el camarote de Hook, veo que los piratas junto a mi padre y Hook, se han puesto manos a la obra para que el barco comience a navegar, Cook y Henry no se han movido de mi lado y Campanilla sigue de pie detrás de ellos.
- ¿Qué ha pasado Emma? – me pregunta el hada.
- No lo se – le digo y miro intuitivamente mis manos aun manchadas de sangre – no… no lo se… ella estaba muerta, cuando llegue hasta ella, ya estaba muerta – digo y siento como Cook y Henry me miran entre confusos y con miedo.
- ¿Cómo llegaste hasta ella?, ¿cómo traspasaste el muro de energía Emma?, era un muro que solo podían pasar los seres oscuros y tu eres de luz.
- Al principio no podía traspasarlo – le digo – sentí las descargas en mi cuerpo cada vez que intentaba pasar pero cuando me di por vencida, lo sentí…
- ¿Qué sentiste? – pregunta Henry.
- Sentí la magia de Regina – digo y miro al hada – me dijiste que nuestra magia se entre mezcla… así que yo simplemente deje que la magia de Regina me invadiera.
- ¡Por eso pudiste pasar! – dice el hada maravillada – usaste la magia oscura para traspasar el muro.
- Pero cuando llegue hasta ella ya estaba muerta – digo mirando hacia mis manos aun manchadas con la sangre de Regina y las veo temblar al recordarlo – la sombra la había apuñalado dos veces, cuando conseguí llegar hasta ella, ya había perdido mucha sangre, estaba muerta, estaba muerta en mis brazos y simplemente la bese, necesitaba hacerlo y un segundo después estaba viva y sus heridas habían desaparecido.
- La magia no puede revivir a los muertos – dice Henry - ¿cómo es posible?
- Un beso de amor verdadero – dice el hada y me mira - ¿le dijiste algo antes de besarla?
- Le dije que no podía dejarme, no ahora que había conseguido que la quisiera.
- Amor – me dice – el amor es vuestro motor, el amor es lo que mueve vuestro poder, es un poder increíblemente fuerte y grande, si ha vuelto a traer de vuelta a Regina de entre los muertos.
- ¿Tan poderoso es? – pregunto aun sin creérmelo.
- Oh, Emma – me dice el hada cogiéndome de la mano – es mucho mas poderoso de lo que nunca jamás nos pudimos imaginar – me dice – sois algo único y maravilloso.
Llevamos una hora navegando, ya apenas se ve la isla, solo una silueta montañosa en el horizonte, he conseguido tranquilizarme, estoy en cubierta esperando a que Regina se recupere, los chicos están con mi padre en la parte de popa, junto a ellos Hook y Smee hablan animadamente, los demás piratas siguen sus tareas, Gold esta junto al palo mayor, se le ve impaciente, creo que esta preocupado por Regina, sonrió, si conozco un poco a esa mujer, diría que lo va a putear durante mucho tiempo. En mis pensamientos estoy cuando veo como mi madre sale del camarote de Hook y justo detrás de ella, sale Regina y entonces todo lo que hay a mi alrededor desaparece, solo la veo a ella, veo que mi madre ha ello un buen trabajo curándole las heridas de la cara, porque apenas se le notan, ha vuelto a vestir la ropa con la que llegamos a la isla, puedo sentir su cansancio pero también puedo sentir como se relaja al verme y yo simplemente le sonrió, estoy en la proa del barco, apoyada en la barandilla mirándola caminar hacia mi, ella me sonríe y yo le tiendo una mano para ayudarla a llegar, cuando une su mano a la mía no puedo evitar mirar hacía el resto de personas, todas nos miran confusos, menos Henry y Cook que están sonrientes y relajados.
- Hola – le digo cogiendo su otra mano.
- ¿Estas bien? – me pregunta preocupada.
- Ahora si – le digo con una sonrisa tierna - ¿estas lista?
- Si – me dice y aprieta el agarre de mis manos – volvamos a casa - y yo simplemente asiento con la cabeza. Cerramos los ojos las dos a la vez y nos dejamos llevar, siento su magia, siento como fluye poderosa a mi alrededor, como me rodea y esta vez, en vez de hacerme con ella, simplemente me abrazo a ella y pienso en Storybrooke, en cómo van a ser las cosas a nuestra vuelta, hay tantas cosas que quiero hacer, hay tanto que quiero descubrir, hay tanto que quiero disfrutar. Siento como el barco comienza a balancearse, siento como el viento golpea fuerte contra mi rostro y cuando abro los ojos, veo como a escasos metros del barco se abre un portal – la puerta hacia casa – dice Regina.
- ¡Lo conseguimos! – digo sin creérmelo.
- ¿Acaso lo dudabas? – pregunta una Campanilla diminuta voloteando a nuestro alrededor – recordad algo… sois algo nunca antes visto, vuestra unión es única, capaz de superar cualquier obstáculo, por fuerte y poderoso que sea, no lo olvidéis – nos dice – Regina… no olvides lo que te dije el primer día que nos conocimos, no lo olvides, solo recuérdalo… que tengáis buen viaje y sobre todo, sed felices – nos dice el hada justo antes de emprender su vuelo con dirección a la isla.
- ¡Agárrense! – grita Hook sujetando con fuerza el timón – el viaje va a ser movidito – dice por último girando el gran timón para colocar el barco justo en la trayectoria del portal.
- Vamos – le digo a Regina y sin soltarla de la mano nos dirigimos hasta donde están los demás, en cuando llegamos a ellos, Henry me abraza y Cook abraza a Regina, Bicho esta en brazos de mi madre y parece que es el único que no se entera de lo que esta apunto de pasar.
- ¿Listo para volver a casa? – le pregunto a Henry que aún sigue abrazado a mi, se separa un poco, me mira, mira a Regina, le da la mano a ella que aun sigue abrazada a Cook.
- Si – nos dice a las dos – lo estoy deseando – y es lo último que escucho justo antes de que el barco se meta de lleno en el vórtice del portal.
Siento el retraso en actualizar! y siento que no sea un capitulo muy largo pero tengo intención de volver a actualizar antes de que acaben las vacaciones.
No se que esperar de este capitulo, quería que fuera realmente intenso, no se si lo habré conseguido.
¡Gracias por los reviews!, nunca había tenido tantos en un solo capítulo, muchas gracias de verdad.
A la historia no le queda mucho, unos cuantos capítulos más, pero ya tengo en mente otra historia.
Gracias por seguir ahí!, Besazos!
Pd: La 2º mitad del capi lo escribi escuchando esta canción en repit, os la dejo por si os interesa... Hans Zimmer - Time
