Nota: Nada de esto me pertenece, solo es una adaptación de una gran obra del maestro Moliere "El Enfermo Imaginario" a los personajes de KHR que le pertenecen a Akira Amano-sama :3
Nota 2: Es totalmente Universo Alternativo ;) y esta escrito en diálogos al ser una obra de teatro
Capitulo IV:
CAITLIN. -No tengo más persona de quién echar mano que del viejo Dino, mi pretendiente; me bastarán cuatro palabras tiernas, que emplearé a gusto para serviros. Hoy, ya es tarde; pero mañana, muy temprano, le mandaré llamar y se volverá loco de...
KYOKO. -¡Caitlin!
CAITLIN. -Me llaman. Buenas noches, y confiad en mí.
CAITLIN. -¿Qué desea el señor?
HAYATO. -¿Lo que deseo?
CAITLIN. -¡Ah, sois vos!... ¡Qué sorpresa! ¿Qué venís a hacer aquí?
HAYATO. -A saber cuál es mi destino; a hablar con [Nombre]; a consultar los sentimientos de su corazón y conocer su propósito sobre ese matrimonio fatal de que me ha advertido.
CAITLIN. -Sí; pero no es tan fácil hablar con la señorita. Es preciso idear una treta, porque ya sabéis la estrecha vigilancia en que vive, sin que se le permita salir, ni hablar con nadie. Sólo en obsequio a una anciana tía se le concedió aquella vez ir al teatro, donde la conocisteis; y Dios nos libre de hablar de esa aventura.
HAYATO. -Por eso mismo no he querido venir aquí como Hayato Gokudera, sino como amigo del maestro de música de [Nombre], al que he podido convencer de que me ceda su puesto.
CAITLIN. -Aquí llega el padre. Retiraos a un lado, que voy a anunciarle la visita.
GIOTTO (Consigo mismo, muy perplejo).-El médico me ha ordenado que pasee todas las mañanas, aquí mismo, en mi alcoba, de acá para allá, doce veces a un lado y doce al otro; pero se me olvidó preguntarle si los paseos deben ser a lo largo o a lo ancho de la habitación.
CAITLIN. -Señor... Ahí está...
GIOTTO. -¡Habla bajo, pécora! Me aturdes el cerebro, sin tener en cuenta que a los enfermos no se les puede gritar.
CAITLIN. -Quería advertiros de que...
GIOTTO. -¡Que hables bajo, te digo!
CAITLIN. – (Mueve la boca como si hablara)
GIOTTO. -¿Qué?
CAITLIN. - (Hace como si hablara.)
GIOTTO. -Pero ¿qué es lo que dices?
CAITLIN (Grita).-¡Digo que hay ahí un hombre que quiere hablar con el señor!
GIOTTO. -Que pase.
(CAITLIN hace señas a HAYATO para que se acerque.)
HAYATO. -Señor...
CAITLIN (Con zumba).-No habléis tan alto, que le retiemblan los sesos al señor.
HAYATO. -Celebro el encontraros levantado y ver que estáis mejor.
CAITLIN (Fingiendo indignación).-¿Quién os ha dicho que está mejor? No es cierto: el señor sigue mal.
HAYATO. -He oído decir que el señor estaba más aliviado, y a juzgar por el semblante...
CAITLIN (Fingiendo indignación). -¿Qué queréis decir con eso del semblante? El señor tiene muy mala cara, y es una impertinencia decir que está mejor. Nunca estuvo tan mal como ahora.
GIOTTO. -Tiene razón.
CAITLIN. -Anda, duerme, come y bebe como todo el mundo; pero, a pesar de eso, está muy mal.
GIOTTO. -Es verdad.
HAYATO. -Lo lamento, señor... Yo venía de parte del maestro de música de vuestra hija, que se ha visto precisado a marchar al campo por unos días; y, como tenemos una gran amistad, me ha rogado que continuase las lecciones, temeroso de que, al interrumpirlas, pueda olvidar vuestra hija lo que ya ha aprendido.
GIOTTO. -Perfectamente. Llama a [Nombre].
CAITLIN. -Será mejor que el señor vaya a buscarla a su alcoba.
GIOTTO. -No, dile que venga.
CAITLIN. -Les conviene cierto recogimiento para dar la lección.
GIOTTO. -No.
CAITLIN. -Además, que os van a aturdir, y en el estado en que estáis, lo peor es que os carguen la cabeza.
GIOTTO. -Te digo que no. La música me deleita y me encontraré muy a gusto... Aquí viene ella. Ve a ver si mi mujer se ha levantado.
GIOTTO. -Ven acá, hija mía. Tu maestro de música ha tenido que ausentarse y envía a este amigo en su lugar.
[NOMBRE]. -¡Cielos!
GIOTTO.- ¿Qué es eso? ¿De qué te sorprendes?
[NOMBRE]. -Es que...
GIOTTO. -¿Qué?
[NOMBRE]. -Una extraña coincidencia.
GIOTTO. -¿Cuál?
[NOMBRE]. -Esta misma noche, soñando, me encontraba en el trance más arriesgado, y, de improviso, apareció un caballero enteramente idéntico a este señor. Yo le pedí socorro y él, acudiendo en mi ayuda, me libertó del peligro. Figuraos mi sorpresa al encontrar ahora aquí a la persona con quien he estado soñando toda la noche.
HAYATO. -Feliz ocurrencia la de ocupar vuestro pensamiento, ya en sueños ya en vigilia; pero mi dicha sería mucho mayor si al encontraros en verdadero trance me juzgarais digno de socorreros. No habría peligro al que no me arriesgara...
CAITLIN ( Entrando y con zumba).-Señor, me vuelvo atrás de todo lo que os dije ayer y me pongo de vuestra parte. Ahí están Basilicum-san y su hijo, que vienen a saludaros. ¡Vaya si vais a enyernar bien! No hay joven más lucido ni más inteligente en el mundo. No ha dicho más que dos palabras y ya me ha hecho tilín; vuestra hija va a quedar encantada.
GIOTTO (A HAYATO, que hace intención de salir).-No os marchéis. Caso a mi hija, y he aquí que le traen a su futuro esposo, al que aún no conoce.
HAYATO. -Me honráis demasiado, señor, haciéndome testigo de esta escena.
GIOTTO. -Él es hijo de un médico afamado. Espero que dentro de cuatro días celebraremos la boda.
HAYATO. -Muy bien.
GIOTTO. -Avisad a vuestro amigo, el maestro de música, para que no falte a la ceremonia.
HAYATO. -No faltará.
GIOTTO. -Y a vos también os ruego que asistáis.
HAYATO. -Honradísimo.
CAITLIN. -Preparaos, que ya están aquí.
Nota Final: Debut de Basilicum-san y su hijo en el siguiente episodio, pobres Hayato y [Nombre] están condenados a vivir separados :( a menos que...
