Disclaimer: Los personajes pertenecen a J. K. Rowling.
La canción que da título a la historia pertenece a The Rolling Stone
Disclaimer que exige fanfiction así como el siguiente aviso: Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"
Felix Felicis.
Catorce de abril de mil novecientos noventa y uno.
Que aquel fuera el primer concierto que daba en un lugar serio y cobrando dinero en lugar de comidas y alcohol era algo como para estar nervioso. Y si Myron venía y decía que fuera había un importante productor con un manager, no ayudaba a que Donaghan relajara un poco los ánimos.
Sentado en el almacén que hacía de backstage, limpiaba y preparaba el bajo de manera lenta, mientras escuchaba a Myron y Kirley hablar acerca de las canciones que debían de tocar aquella noche. Kirley no aceptaba ninguna de las canciones propuestas por Myron, por que las propuestas de éste eran las canciones estúpidas que escribía cuando estaba aburrido. Al menos debía de estar agradecido de que a Kirley le parecía igual de tonto que a él que se pusieran a cantar delante de personas de tal alto calibre Bébete mi amortentia.
No sabe en qué momento aquella conversación se detiene, pero cuando se quiere dar cuenta tiene al vocalista de la novata Brujas de Macbeth delante suya con una copa de algo que a Donaghan le huele como whisky.
—No voy a beber antes del concierto—Declara levantando la mirada del vidrio hacia los ojos verdes de Wagtail.
—¡Vamos!—Le insiste haciendo un gesto con todo el cuerpo de acorde con sus palabras.—Brindemos por esta gran oportunidad que se nos presenta—Y el tono que utiliza, mezclado con la mirada que le dedica, hace sospeche de las intenciones que tiene el joven. Que tenga los ojos rojos no ayuda a que esas sospechas se disipen. Pero obedece y coge la copa.
—¡Por las Brujas de Macbeth!—Corean chocando las copas y bebiendo de un trago todo el contenido. A Donaghan le sabe a algo más que a whisky, pero no dice nada, por que el dueño del local ya le apremian para que salgan al escenario. No sabe lo qué es, pero se siente con unas energías encontradas que no había sentido antes.
Se coloca a la izquierda de Myron, su sitio, mientras que el de Kirley está a la derecha. Toquetea un poco el bajo mientras escucha los gritos que animan al público que siempre lanza el vocalista, sin mirar a nadie del público. No sabe qué canción va primero, pero por primera vez en toda la noche le da igual.
—¡Hoy! ¡Hoy vamos a cantar algo, algo que nadie ha visto nunca!—La voz de Myron busca confidencia con el público, mientras se pasea por todo el escenario.—Esa señora de allí sabe de lo que le hablo—Guiña un ojo y señala a alguien cualquiera de los presentes. Siempre es el mismo número, y la gente le cree, por que cuando está encima de un escenario, todos creen a Myron.—¡Os presentamos, traído desde el mismísimo Hogwarts! ¡Gritos de madrágora!
Y primero se escuchan los acordes de la guitarra de Duke. Cuenta los segundos antes de hacer sonar su bajo. Tiene la frente perlada de sudor, pero no se siente cansado o con calor. Al contrario. Se siente verdaderamente bien.
Se mueve por el escenario, termina una canción, empieza otra, salta, hace tonterías a dúo con Kirley y luego con Myron mientras el primero hace su solo de guitarra que hace que la gente grite aun más.
Myron canta por el corazón roto, por un corazón que grita como si de una mandrágora se tratase y la gente grita. Grita por el corazón roto, por los músicos, por la guitarra de Kirley, por todo. Donaghan siente que es capaz de ver absolutamente todos los movimientos de la gente y cuando termina la canción sólo quiere salir a la calle.
Tienen un descanso de diez minutos. Una segunda canción y ya habrán terminado por esa noche. No son un grupo importante y por ello solo pagan por lo mínimo. Tremlett camina al almacén y deja el bajo dentro de su funda antes de salir a la calle. Respira profundamente. Es de noche, hace frío, pero sigue con la frente perlada de sudor.
Entonces la ve. Camina hacia él por la calle a oscuras, iluminada sólo por una farola y Donaghan quiere morirse. Aporrea la puerta trasera del local y maldice por que esta sólo se abre por dentro. Reza por que el hechizo para mantener alejados a los muggles funcione con ella, pero no es así. Se queda parada, mirándole, y el castaño siente que la chica puede verle el alma. Por que pese a que han pasado cinco años, la sigue recordando y ese rostro con esas pecas y los ojos caramelos siguen siendo los mismos.
—¿Bajista?—Y para colmo ella también le recuerda.
Con torpeza, el chico se da media vuelta y le sonríe como puede. Ya no tiene las gafas y se ha cortado el pelo. Tiene pinta de toda una mujer y Donaghan tiene que controlarse para no enfocar la mirada por debajo de su cuello y concentrarla en sus ojos. No la recuerda tan hermosa.
—Chica extraña—Murmura y ella suelta una risa. Lleva aparato en los dientes, con la oscuridad no es capaz de ver de qué color es.
—¿Así es cómo me recuerdas?
Le gustaría tener la picardía del vocalista de la banda para soltarle un "Así es como soy capaz de definirte. Te recuerdo preciosa, pero los años pasados no te hacen tributo. Estás mejor que en mi cabeza". Le gustaría tener el don de palabra del guitarrista y decirle con ese tono que sólo el tiene "Las personas extrañas son aquellas que marcan nuestras vida. Nadie se acuerda de alguien normal, todos siempre acaban pensando en la persona extraña". Pero él no es nada de eso, por lo que acaba murmurando un lacónico "algo así".
Ella cambia su gesto, su sonrisa se borra de los labios y en su lugar aparece una mueca incómoda. Y Donaghan no quiere perder otra oportunidad como esa
—¿Quieres entrar?—Sabe que no debería decirlo. Que no debería de invitarla a entrar a un sitio como ese, pero quiere hacerlo. Por que se siente afortunado.—Quiero decir… Tengo que tocar otra canción con mi grupo y luego podríamos tomar algo—Le gusta como suena ese sintagma. Mi grupo. Se siente poderoso, y se siente invencible cuando ve como recupera esa sonrisa y asiente.
—Aun no me has dicho tu nombre.—Le deja caer mientras caminan hacia la entrada. Ella le mira a través de las pestañas y él se tiene que contener.
—Cuando termine la actuación. Así me aseguro de que no te vuelvas a escapar—No sabe cómo, pero las palabras salen de su boca antes de que pueda siquiera pensarlas y cuando la ve reír, siente que esa noche todo será perfecto.
Por si hay duda, Myron le dio Felix Felicis a todo el grupo.
Quiero escribir algo sobre cómo el vocalista echa las gotitas de la pócima en las bebidas y cómo le dice a Kirley que él se encarga de que Donaghan tome el whisky.
Como dato random decir que "Bébete mi amortentia" en mi cabeza suena con la canción de "Vete" de los Amaya, por si alguien tiene curiosidad...
