Hola chicas! Bueno…las que no sabeis que he estado de vacaciones y por eso he tardado tanto en actualizar. Ya estais enteradas.

Por otro lado debo de deciros que se me hace imposiblee contestar a los reviews de todas vosotras en este fic también. Ósea que he decidido que haré un agradecimiento general.

Si quereis preguntarme cualquier cosa no dudéis en hacerlo ya que os contestaré como siempre lo he hecho.

Mas que nada; es falta de tiempo. Este fic; como el de Demon Prince tiene muchos coments y me es imposible contestar a todos ellos. Dada la cantidad de historias que tengo incompletas.

¿Lo comprendeis verdad? Espero que si.

Ahora; sin más preámbulos os dejo. Nos leemos abajo. Disfrutad del capi nenas preciosas!

La historia es de la autora (ósea yo, ejjejejeej) y los personajes son exclusivos de Sthephenie Meyer.

Bárbaro.

Creo que dormiré.- le oyó decir a ella.

Edward se levantó y caminó hacia ella.

-¿Puedo?.- le preguntó, indicando con una mano, otro jergón que habia dispuesto él con hojas secas y pieles.- La noche es fría y siempre se agradece otro cuerpo caliente cerca de uno.

Ella se perdió en sus ojos; mas oscuros que lo habitual y asintió con la mirada.

Notó su cuerpo caliente cerca de el suyo y también el aroma inconfundible de su cuerpo; ahogó una sonrisa y le dio la espalda para intentar conciliar el sueño.

-Buenas noches Edward….

-Buenas noches, amada.

Bella se quedó inmóvil por unos instantes. Hasta dejó de respirar. Notó como el cuerpo de él se ceñía al suyo y su falo duro se pegaba a su trasero desnudo. Tambien sintió la delicadeza de su mano rozar levemente su cintura y apresarla contra él, haciendo que los limites de un cuerpo y otro fueran inexistentes. Aquel maldito cosquilleo volvió… y en todo el cuerpo. Necesitaba algo de aquel bárbaro y lo necesitaba ya.

..

Capitulo 10.

El trote de los caballos, bajo la intensa mirada de la luna en cuarto menguante se alzaba por encima del canto de los lobos y de las alimañas que alojaban aquel lugar escarpado.

El caballo que llevaba a Esme y a Jacob en su lomo, relinchó.

Jasper y Emmet se miraron y cabalgaron veloces la distancia que los separaba de su hermano.

-¡Coge bien las riendas, Jacob, o mamá se caerá!.- Jake sujetó con mas fuerzas las riendas de tan esplendoroso corcel, dando una doble lazada en sus muñecas. El animal; pareció levemente calmado y resopló.

-¿Estas bien, mamá?.- La cabeza del muchacho se giró para mirar a Esme, que le sonrió con pesar.

-Tranquilo. Jake. El caballo ha debido hacerse daño en una pezuña. El camino está escarpado y lleno pedruscos. No habeis traido los caballos correctos para una búsqueda. – Esme, paseó la mano por el suave lomo del corcel.- Este caballo no conoce otra cosa que las llanuras de nuestra corte, esto debe ser horrible para él. ¿no es asi, precioso?.- volvió a hablar dirigiéndose al animal.

-No podemos emprender la búsqueda con esta poca luz. Edward puede estar en cualquier parte. – Ahora era Carlisle el que hablaba.- Mirad todas rocas. Quizás estén huecas y mi sobrino se encuentre allí, pero no puedo poner en peligro a toda mi familia y buscar a ciegas.- Carlisle bajó la cabeza apesadumbrado.- Debemos volver.

-¿Volver? ¿A casa?.- Emmet, miró extrañado a su padre sin comprender.- Si es por mamá, ella puede marcharse junto a Jake y Jasper. Papá; no podemos abandonarlo ahora. Si posponemos la búsqueda, quizás mañana mi primo esté muerto….

Los tres hermanos se miraron y asintieron con la cabeza.

Jake apretó la mano de su madre y le sonrió, dando por sentado que se marcharían inmediatamente de aquellas tierras.

Jasper miró a su padre y ceñudo pensó en Alice, la mujer que amaba.

Habia sido ultrajada de la peor manera posible que puede serlo una mujer. Negó con la cabeza y la levantó. Se marcharía tal y como habia dicho Emmet. Él debia estar con ella. Consolándola. Diciéndole todo aquello que nunca habia sido capaz de decirle: que la amaba.

Que le importaba un bledo que ella fuera una simple cocinera y él hijo de un rey.

Apretó los puños con fuerza y se armó de valor.

En cuanto todo el asunto de Edward hubiera sido solucionado, hablaría a su padre de los verdaderos sentimientos que le unian a Alice. Pero primero….primero debia de hacerlo con ella.

Si tuviera alguna idea de cuanto la amaba. De cómo suspiraba por las noches pensando en su sonrisa y en su graciosa manera de caminar….

-Yo me quedaré con Emmet.- dijo finalmente Carlisle.- Vosotros marchaos. No volveré sin Edward. No sin el hijo de mi querida hermana Elizabeth.

Los muchachos asintieron y saludaron a su padre con la cabeza.

Esme miró a su marido con ojos tiernos y le lanzó un beso con la palma de la mano. Él hombre maduro sonrió con picardía; haciendo que ella se sonrojara levemente. Aquella era una firme promesa de algo que estaba por llegar.

Aro habia sido echado bajo un extraño jergón con hierbas que habia ordenado el hechicero de un poblado vecino. Su respiración errática y el horrible aspecto de la herida de su cabeza, parecía indicar que todo estaba perdido.

Entre la penumbra el hechicero comenzó un ruego infernal mientras amasaba trozos de aquellas hierbas con la sangre seca del malévolo rey.

Tomó aquello en su boca y rugió como un animal herido, haciendo que cayera al suelo, para seguidamente revolcarse en él y moverse como si fuera victima de una posesión.

Félix, se asomaba inquieto por una de las rendijas de la puerta.

Aro estaba a las puertas de la muerte. ¿Qué seria de todos ellos si finalmente él moría?

Aquel reino era un reino robado. Aro no habia nacido con sangre real en sus venas…si él moria…el verdadero rey podría volver y si no él…sus descendientes.

Un escalofrio de terror le recorrió toda la columna y rogó a quien le oyese que finalmente, Aro no muriera. Félix seria capaz de lo que fuera para que este hecho no aconteciera. Cualquier cosa.

Una suave brisa hizo que Bella estornudara y el contacto con el hombre fue aún mas estrecho de lo que era.

No entendía aquel calor nervioso que se habia forjado entre sus tripas. Lo oyó carraspear levemente y comprendió que él tampoco podia conciliar el sueño.

Los dedos de él acariciaban levemente su estomago y ella cerró los ojos fuertemente, intento calmar todo lo que le rugía su cuerpo.

-¿Tú tampoco puedes dormir?.- La voz de él hizo que se tensara. Dejó escapar suavemente el aire por su nariz e intentó parecer lo mas indiferente posible.

-No. Tengo miedo.- mintió.- No sé que será ahora de mí. No tengo donde ir, ni familia a la que acudir.- De repente, se dio cuenta que el miedo comenzaba a meterse dentro de ella como un veneno mortal.- Yo…

Edward se levantó y puso a ambos lados del cuerpo de ella sus brazos fuertes y varoniles.

-Iras conmigo. Yo te protegeré.- Le dijo él, mirándola con insistencia a los ojos.- ¿Lo haras?

Ella parpadeó un par de veces. Estaba literalmente encima de ella y su rostro y el de él estaban tan cerca que podia sentir el cosquilleo de la barba sobre su cuello.

-No tengo alternativa.- le dijo finalmente, apartando la mirada.

Edward se incorporó del jergón y comenzó a andar como un león enjaulado.

-¿Y si la tuvieras?.- Se giró para mirarla.- ¿Si la tuvieras….te quedarías conmigo?

Ella se encogió y miró su cuerpo desnudo como hipnotizada. Mordió su labio inferior con lentitud y cerró los ojos intentando pensar con total raciocinio.

-Mira..estoy agradecida por todo lo que has hecho por mi; pero no. Si tuviera otra alternativa no me marcharia contigo. Aunque ¿A quien le importa eso? No la hay. Si los esbirros de Aro o él mismo nos encuentran, nos mataran. Nuestro futuro es de lo mas incierto….

Edward le dio la espalda y cerró los ojos fuertemente.

Ella no sentía de la misma manera que él. No tenia aquel fuego protector que a él le ardía en el interior de su ser. Prendido en su pecho, adolorido y hastiado.

Él tampoco habia tenido alternativa en su vida. Y muchas veces habia rogado a cualquiera de los Dioses que lo mandaran al mismo infierno antes de seguir en aquel mundo caótico y fiero en el que vivía.

Un perro era mejor mirado que él. Y cuando por fin algo alumbró sus días….

….Ella no tiene otra alternativa.

Se giró en redondo para encararla.

-Te daré otra alternativa.

Edward estudió detenidamente los ojos de ella; como los de un contrincante de lucha y vió lo que no estaba preparado para ver.

Isabella vió una luz en aquel embrollo de sucesos que la habían enviado hasta aquel bárbaro, peludo y musculoso.

¿Pero que clase de alternativa podría darle, un cavernícola sucio y descuidado?

De repente ambos oyeron a alguien acercarse con algún tipo de animal. Tal vez un caballo.

Se miraron y Edward fue hacia ella, le tapó la boca y ensanchó las aletas de la nariz para olfatear el hedor que venia de fuera.

Le era vagamente familiar. Y por el contrario no eran los enemigos que tanto temía ella.

-¡Edward!.- Se oyó una voz desde fuera.- ¡Edward soy el rey Carlisle, sal junto con la chica, nada os pasará!

Edward miró a Isabella que lo miraba con los ojos como platos y muerta de miedo.

Recordó al hombre y también el efluvio que emanaba; sin duda era él. Pero alguien lo acompañaba, otro hombre.

Edward habia sentido la ternura en los ojos de aquel hombre y de su esposa. Aquella era un oportunidad…pero no para él. Él habia dejado de tener oportunidades desde el dia en el que Aro mató a sus padres.

-Isabella…-dijo en un susurro, casi inaudible.- Ahí tienes tu oportunidad.- Desplazó la mano de su boca, para agarrarle la mandíbula con fuerza y acercarla más a él. A su rostro.- Si te preguntan por mi, he muerto. ¿Entiendes? Me ahogué en el lago.- Edward miró los labios de ella preso de un dolor, que no imaginaba que existiera.- Ahora vete.

Bella se levantó casi desnuda y él se incorporó con ella. Ambos se miraban con insistencia y Edward no pudo mas con el picor que atenazaba su boca y labios. La agarró fuertemente de la cintura y la pegó a su torso, estrellando su boca con la de ella, gimiendo de dolor al saber que jamás la volveria a tener de aquella manera ni de ninguna otra.

A duras penas se despegó de sus labios y la empujó levemente.

-Marchate y recuerda. He muerto. Esa es tu alternativa.

Continuará….

Ay nenas! Pobre Edward! Bella es imbécil! Bueno ya me diréis que os pareció ok? Un beso y os quiero lindas!