Esto es el adelanto prometido…
Sé que muchas ; si no todas os quedasteis con las ganas de mas y por supuesto quiero aclarar algún punto que no quedó claro.
Porque sencillamente me debo a vosotras y os respeto al máximo.
Un beso y no sé si decir apiadaros de mí y bendecidme.
Os quiero.
Sistercullen.
Adelanto de Bárbaro
-Mide tus palabras Bella. El señor Newthon es un buen hombre y la paciencia tiene un límite.- Bella arrastró el zajo de ropa mugrienta para echarla con un gesto de repugnancia en el caldero de agua hirviendo.
-Es su hijo de quien estoy hablando, Alice. No me deja en paz.- Bella chasqueó la lengua y miró a ambos lados de la lavandería.- Me habla entre susurros y me dices cosas abochornantes.
Alice rió y apretó el nudo de ropa con un gran palo.
-Eres hermosa y los hombres se fijan en tí, ¿Qué de malo puede tener eso?
-Yo…no hay nadie que despierte mi interés realmente.- Bella comenzó a dar vueltas a las sábanas dentro del caldero hirviendo, con sumo cuidado. Todavía le burbujeaba en su brazo derecho una quemadura por ir demasiado deprisa en sus quehaceres.
-Ya.
Bella entrecerró los ojos y miró a Alice malhumorada.
-¿Qué ha querido decir ese" ya"?
-Creía que tu corazón ya lo había olvidado y si no olvidado, dormido. Ese hombre…tú sabes de quien te hablo…
Bella dejó de respirar unos momentos y la imagen de él que tenía alojada en su corazón sumergió su mente de recuerdos.
Edward la había trastornado hasta el punto de no saber odiarlo como se merecía.
Él había matado a parte de aquella familia buena que los guareció en su castillo, como si formaran parte del mismo clan….
Cuando Jasper se armó de valor para contárselo a ambas, estuvo llorando durante tres días. Esto fue meses después de huir de Meadow. Allí no podían volver, todo era demasiado doloroso para Jasper.
En los meses siguientes nada se supo de Jacob y mucho menos de Rosalie.
La fallecida familia de Jasper tenía tantas tierras que en ninguna de ellas se ponía el sol y rodaron muchos días antes de dar con una pequeña cabaña y trozo de terreno donde cultivar la tierra para poder sobrevivir a el duro invierno.
Bella se sentía una carga para la joven pareja, pero no tenia donde ir. En mas de una ocasión les dejó caer que debería de abandonarlos para que ellos vivieran solos aquel amor tan grande que se prodigaban; pero Jasper y Alice se negaban por completo cada vez que ella sacaba el tema a colación.
Poco tiempo después, llegó a los oídos de Jasper, que en una posada muy cercana a su hogar necesitaban un par de mujeres lavanderas y Bella y Alice se presentaron rápidamente para ocupar los puestos.
El señor Newthon dueño de la misma, estaba encantado con ellas; pero su hijo: Mike Newthon no hacía otra cosa que molestar a Bella. La quería en su cama y se lo hacía saber de la manera mas lasciva y repugnante.
Esto llegó a oídos de Jasper y creyó oportuno tener una conversación seria con aquel tipo, pero tanto Bella como Alice quitaron importancia a el asunto…aunque las insinuaciones proseguían, éstas se quedaban entre las muchachas y el bastardo que las enunciaba.
-¿Bella? ¿Se puede saber en qué piensas?.- Alice se la quedó mirando inquisitiva y negó con la cabeza antes de dar vueltas al manojo de ropa.- Has tenido decenas de pretendientes y a todos les pones alguna pega…todos tienen algún defecto.
Bella se mordió el labio inferior.
-Parece ser que quieres endosarme con cualquiera Alice.
Alice la miró foribunda y bufó.
-¿Cómo osas decir esas cosas? Te amamos; tanto Jasper como yo, pero también nos preocupamos por tí y no puede ser posible que después que se hayan rendido a tus pies varones de todas las edades todavía sigas negándote ser feliz….él, si esta vivo es un asesino Bella…por muy dulce y bondadoso que llegara a ser contigo.
Bella cerró fuertemente los ojos, y vislumbró a Edward en aquella celda de barrotes de hierro, cuando la entregaron a él, como la había protegido, salvado y besado….como la había acariciado y ella había sentido aquel fuego expandirse a lo largo de todo su cuerpo…
-No quiero hablar mas de ello….- sentenció sacando la ropa empañada y amontonándola en una gran losa para darle profundos golpes con una maza plana y pesada.
-Bien…-susurró Alice.
.
.
.
.
La jornada laboral había terminado y Alice se ató la gruesa capa de piel de zorro a en su cuello.
-Te espero fuera.- dijo sonriéndole.
Bella aún tenía que desplegar las ultimas sabanas en los arboles del gran patio . Alice que se sentía algo mareada últimamente, abandonó a su amiga para comparecer al lado de Jasper que la esperaba en la salida trasera de la lavandería
Bella sacó los gruesos zajos de sabanas blancas y fue desenrollándolas a lo largo de las ramas que pendían de los arboles, retorciéndose entre ellas.
De repente oyó una pisada sobre la hierba seca y se giró en redondo para saber de quién se trataba. No vió a nadie, pero el miedo invadió su pequeño cuerpo.
Tendió todos los ropajes con rapidez y corrió hacia el refugio de la casa, para comenzar a vestirse para marcharse.
Cuando alzó la capa de piel de conejo sobre sus hombros unas risas roncas la paralizaron.
-Es perfecta.- susurró alguien.
-Y virgen.- reconoció la voz de Mike rápidamente y quiso salir corriendo de aquel lugar, pero alguien la alcanzó y la elevó sobre una de las mesas que tenían para esparcir la ropa sucia.
- Es una belleza, sin lugar a dudas.- Bella se tapó la boca asqueada. Aquel hombre escupía cada vez que siseaba alguna palabra.
-Sé de alguien que las vende al mejor postor….¿Pero porque quieres que me la lleve?.- le preguntó el hombre repugnante a Michael Newthon.
Bella los miraba horrorizada y se giró para salir corriendo de allí, unas manos fuertes la hicieron pararse en seco y cayó de bruces contras las mesas llenas de jabones y grasas, haciendo que su rostro se tiñera de suciedad y aceites.
-Te daré una buena suma cuando la tenga colocada en el mercado de blancas….
El hombre que siseaba la cogió por el cuello y le tapó la boca.
-Como digas una sola palabra te abro de arriba abajo, virgencita.
Bella abrió mucho los ojos horrorizada y asintió, para que aquel hombre sucio y maloliente separara su áspera y repúgnate mano de la boca.
Comenzó a llorar cuando le taparon los ojos, con un trapajo oscuro y quiso gritar cuando sintió las manos de alguien que le rozaba las faldas para emergerse en ellas y romperle el pequeño paño que hacía de ropa interior.
La subieron a un caballo y se desmayó al comprender donde iba y en que se iba a convertir.
.
.
.
.
.
Es un adelanto jugoso…¿o no?
En este capitulo se vera como Edward llega a ser el señor de una vasta extensión de terreno y el porque compra esclavas para su deleite.
Besos y gracias!...y habrá Lemmon…adivinan de quien?
