Capitulo 3
Ni llorar es bueno en momentos como estos, cuando te das cuenta del gran error que fue enamorarte de la persona más prohibida de este mundo, la única por la cual pasarías vergüenzas sin que te importara, la razón por la cual sonríes y te levantas cada día, por la cual no importa cuántas veces te tire la vida tú te levantarías , por la cual vale la pena levantarse una hora antes para arreglarte y verte bonita, aunque él ni siquiera lo note, cuando pasa frente a ti.
Y a pesar de todo eso sé que soy incapaz de verlo a los ojos mañana, pues esta horrible vergüenza nunca se me quitara.
Después de que llegamos a la casa, Naoki bajo a recibirnos.
-Así que tu eres el mayor – dijo mi padre de forma amistosa – Un gusto –tendió su mano.
-El gusto es mío – dijo Naoki correspondiendo al saludo.
Todo a mí alrededor daba vueltas, mis rodillas temblaban y de pronto todo a mí alrededor se volvió negro, profundamente negro.
-Kotoko- fue lo último que escuche de esa encantadora voz. El destino es algo que no se puede predecir, sin embargo tu lo puedes guiar para que buenas cosas sucedan, sin embargo hay situaciones en las que te da unas cuantas sorpresas y juega contigo como si de una pieza más te trataras.
-Está reaccionando- dijo la voz de una mujer muy lejana.
-Kotoko- dijo suavemente mi padre – hija.
El olor del alcohol me hizo volver y darme cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor.
-hija te desmayaste- la voz de mi padre se escuchaba muy preocupada -¿Cómo te sientes?- pregunto.
-creo que todo lo que ha pasado me afecto un poco.
-quizás sea mejor que descanses un poco –me dijo Machico- te mostrare tu habitación- dijo muy entusiasmada, sonriendo y dando pequeños aplausos. No me había dado cuenta que el solo observaba cada uno de mis movimientos sin decir nada, su fría mirada me hizo temblar, su ceño se veía fruncido como si le molestara algo.
-Lo mejor será que te lleve- anuncio mi padre.
-Yo la llevare señor – rompió él – Claro si usted me lo permite- dijo amablemente sin quitar la vista de mí. Mis mejillas enrojecieron y baje la vista.
-Claro – dijo mi padre sorprendido – Gracias Naoki
Se acerco hacia mí y me tomo en brazos estilo novia, como si no pesara ni un gramo y se dirigió hacia las escaleras, yo solo pude enrollar mis brazos en su cuello y ocultar la cabeza, su fragancia me golpeo de repente. Él era hermoso y perfecto.
Mis mejillas ardían, era un gesto muy hermoso, era su gesto más hermoso uno muy humano, como si lo hiciera con el corazón más que con la mente, el contacto de su piel con la mía envió descargas por todo mi cuerpo.
Era un sueño estar en sus brazos, cerré fuertemente mis ojos para guardar este momento en mi mente.
-Aquí es – dijo su mama.- Por fin una oportunidad para decorar la habitación de rosa, espere este momento desde hace mucho tiempo no te lo imaginas, me alegro que estés aquí Kotoko… – hablaba su madre pero no le preste mucha atención, estaba tan concentrada era como estar en nuestra propia burbuja, donde nadie nos separaría
- Si estás aquí o no es asunto mío – susurro e mi oído – pero no interfieras con mi estilo de vida – su voz era tierna aunque sus palabras fueran tan cortantes – Entendiste
De pronto empezó a tambalearse y aterricé fuertemente en el suelo.
-Up – dijo él riendo – lo siento Kotoko! – se fue burlándose de mí.
Enrojecí de enojo. En verdad me había dolido, no es bonito caer. Era un tonto.
De pronto caí de igual forma de la cama – pff – un sueño, un sueño que era realidad, tenerlo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo, no podía vivir sabiendo que solo a unos pasos de mi se encontraba el amor de mi vida, el cual se burlo de mi ahora que lo recuerdo. Y que es perfecto, todo lo que cualquier chica desearía. Me pregunto por qué no tendrá novia, si él puede tener a cualquiera que él quisiera con solo decirlo, sin embargo eso en algo bueno para mí, pues me da esperanzas de seguir luchando por su amor.
Mire el reloj que se encontraba en el buro a la derecha de mi cama.
Siete de la mañana. Estire mi brazo derecho y lo apague. Tenía que apresurarme, no sé cuánto tiempo tengo para llegar a la escuela desde esta casa.
-Estoy segura que viene a terminar en un lugar horrible – me dije en medio del silencio
Me duche y me arregle lo más rápido que pude, para bajar a desayunar. A las siete y media ya estaba sentada con un gran plato de cereal frente a mí, toda la familia ya estaba, excepto mi padre, pues él trabaja hasta tarde en el restauran. Me sentí extraña, con personas que no conocía, con excepción de una NAOKI.
De pronto me di cuenta de que estaba sentada frente a él, desayunando en la misma mesa. Verlo era un agasajo, no pude evitar esa hermosa y enorme sonrisa que se formo en mi rostro. Todo mi mundo daba vueltas a su alrededor, miles de brillantes estrellas giraban mientras solo estábamos los dos, pero de pronto caí en la cuenta de que el ni siquiera me miraba.
Mírame pero no esperes que te mire a ti, no vale la pena mirar a personas tontas como tú. – Mi mente volvía a jugar con migo y la cruel realidad me golpeaba. Y aunque era verdad me negaba a creer lo que me decía, confiaba en que esto iba a ir bien. De lo que coseches recibirás frutos.
Yo sembraba amor, iba a recibir amor, o eso creo. En fin tome mi cuchara para empezar con mi enorme plato de cereal, cuando él se levanto de la mesa, y se despidió de sus papas. ¿Qué?
Demonios maldije internamente, como se me había pasado tan rápido el tiempo. Por supuesto, lo estuve mirando durante todo este tiempo.
Metí todo el cereal en mi boca corriendo el riesgo de atragantarme y arruinarlo todo.
-Adiós – dije aun con la boca apretada, tome mis cosas y salí tras Naoki.
-Espera – dije corriendo lo más rápido que pude – Irie espera.
-Cuando por fin logre mantener su paso el solo dijo
-Te dije que no interfirieras con mi estilo de vida, al parecer eres más tonta de lo que te ves – estaba enojado.
-Es solo que…- no pude justificarme, tenía razón, yo estaba interfiriendo en su vida.
Mis mejillas enrojecieron – si hubiera sabido que esto iba a pasar jamás habría intentado darle la carta
-Por cierto no le digas a nadie que estamos viviendo juntos.- volvió a hablar, pero en ningún momento se detuvo.
Llegamos a la escuela quince minutos después. Todo un show
El tren de la última estación iba cargado de gente a más no poder, y yo me encontraba en la salida, así que todos me empujaron, cuando intente volver a entrar las puertas se cerraron en mi cara.
Ni siquiera intento sostener la puerta para que no se cerrar, iba a subir.
Llegue corriendo agotada a la escuela, justo a tiempo antes de que tocara el timbre.
En ese momento el iba pasando a su salón, si como el no corrió más de tres manzanas por eso se veía tan perfecto. Esto era horrible, pero me iba a escuchar
-Estaba a punto de abordar el tren… no podías detener la puerta…- le grite
-Te dije que no me hablaras- dijo serio y siguió su camino.
Esto iba a ser más horrible de lo que pensaba.
Perdón chicas se que me van a matar D: pero es que estoy un poco enferma y eso me deprime :( espero poder actualizar el lunes Sale :D las quiero mucho espero y lo disfruten :D
Gracias de nuevo a mi Beta Ririchiyo
besos :D
