Cuatro letras

Anteriormente:

Diciendo esto se desploma en los brazos del sorprendido agente. Éste preocupado la lleva en brazos hasta el auto para llevarla al hospital mientras Hannah intenta inútilmente despertarla.

El hombre oculto en las sombras se maldice en silencio, se ha excedido y podría perder al objeto de su adoración en cualquier momento.

Han pasado dos horas, Booth no aguanta la presión de no saber, de no conocer los resultados de las pruebas, de no saber si su compañera va a estar bien. Ha telefoneado a Ángela, Hodgins, Cam y sí, a Sweets. Finalmente se decide y llama a Russ, él le avisará a su padre, se dice al dar las noticias.

Minutos después llega la caballería, sólo que junto a ellos llegan los becarios, Wendell, Daisy, Fisher, Vincent, solo falta uno, uno que jamás llegara, pues está en un centro psiquiátrico. Lo golpea de nuevo la melancolía, la pobre mujer se ha visto traicionada demasiadas veces. Ha sufrido demasiado, sus pensamientos toman una ruta enfadada ¿Por qué demonios le tocó a ella? Pregunta a nadie en particular, porque nadie en particular puede oírlo.

¿Qué ha hecho ella para merecerlo? Vive para que los vivos recuerden a los muertos, se rodea de esqueletos para que el criminal obtenga su merecido ¿Por qué entonces? No es religiosa pero es mejor persona que muchos de los "fieles" que ve en la iglesia, a veces puede ser irritante, torpe y demasiado directa con los seres humanos vivos. Pero es una mujer de sentimientos. ¡Mierda! Está hablando como hombre enamorado, pero eso no es posible ¿Verdad? Él ama a Hannah ¿No es cierto?

_ Familiares de Temperance Brennan. –dice el doctor saliendo de un pasillo perdido en el laberinto de aquel edificio.

_ Nosotros. –se levantan en tropel y acuden ansiosos al resultado de las pruebas hechas a su amiga.

_ Está estable. Pueden visitarla mañana en cuanto la pase a una habitación en planta.

Todos asintieron en silencio, algo más relajados al saber que Brennan estaría bien, al menos físicamente.

El sol se asoma en el horizonte mientras Booth sigue dándole vueltas al asunto del amor. Iekk, esa palabra se le antoja ridícula, ¿Amor? ¿Cómo 4 simples letras podían arruinar una vida? ¿Qué se creía ese? Ese bendito bebé que se cree el dueño de ese sentimiento, ese bebé que lo único que hacía era cagarla, sí, eso hacía. Donde pone la flecha pone la plasta, de eso está seguro.

¿Cómo puede amar a dos mujeres a la vez? Simple, no puede. Él se lo dijo a Bones después de un caso, "puedes querer a muchas personas, pero siempre va a haber a quien quieres más", o sea solo amas a una, las demás son caprichos ¿O no es así? ¡Mierda! ¡Mierda, mierda y más mierda! ¿Por qué coño le pasa eso ahora? ¡Soy feliz! –se dice intentando creérselo el mismo.

Ángela y Hodgins están dormidos el uno apoyado en el otro, no hay que conocerlos o pasar tiempo con ellos para saber que se aman con locura, ¿Por qué carajo él no tiene la misma suerte? ¿Por qué debe estar indeciso?

Y más importante aún ¿Cómo coño llegó a éste dilema? ¿Porque había visto la fragilidad en su compañera? ¿Porque se había dado cuenta muy tarde de que no amaba a Hannah? O ¿Porque había descubierto en esas horas inciertas que no podía vivir sin ella?

El punto está claro, ¡Demonios! Es lo único que está claro en su puta vida. Tiene que decidirse. Y ya. No puede esperar a que estén a punto de arrebatársela para tomar cartas en el asunto.

Al tiempo que Booth se debate, Brennan abre los ojos. La primera pregunta que le cruza la mente es: ¿Por qué he ido a casa de Booth? Lo más lógico es un simple hecho: Booth es un agente del FBI, tal vez tendría la solución. Sin embargo, podría ser la más lógica, pero no era la correcta. Se siente segura cuando esta con él, irracionalmente segura. Es más, tiene fe en él ¡Fe! ¿Cómo se puede tener fe en una persona?

Después se da cuenta de lo que siente no es fe, y tampoco una profunda amistad, es algo infinitamente más fuerte, es esas cuatro letras que martillean la cabeza del agente: amor. Ese sentimiento que no existe, que solo es la respuesta del hipotálamo ante un ente reproductor posiblemente eficiente. Exacto, solo son las hormonas las que deciden que esta atraída por Booth.

¿Entonces porque con él no todo se reduce a sexo? Está segura de que a ambos les iría bien, pero ella no quiere solo eso, quiere despertar por la mañana y que lo primero que vea sean esos ojos marrones. Quiere acostarse cada noche en los brazos de aquel hombre que se preocupa por ella, a veces en demasía, pero aún así lo ama. Sí, lo ha dicho, lo ama. Viajan por su mente como si viera una película los recuerdos de las veces que el la salvo: de la sepulturera, del agente del FBI que se había corrompido con la mafia, de aquel doctor que intento apuñalarla con un bisturí, de Fat Pam que estaba obsesionada con Booth e intentó dispararle, pero se vio frustrada por Booth, que se interpuso en la trayectoria de la bala.

Y finalmente recuerda aquel fatídico día en el consultorio de Sweets, en el que él decidió dar el primer paso y ella lo rechazó, en el que ella cometió la mayor estupidez de su vida: dejar ir a Booth. Si fuera posible, volvería en el tiempo, se caería a cachetadas y gritaría: ¡Sí Booth! ¡Quiero pasar los siguientes cuarenta, cincuenta y si fuera posible cien años junto a ti! Pero no es posible.

Perdió su oportunidad, él se lo dijo, está con Hannah ahora. Por eso ya nada será igual, debía decidirse en el momento que él se lo pidió, pero no lo hizo y ahora su oportunidad caducó, tiene que seguir adelante, aunque deje su corazón atrás. ¡Wow! ¡Ángela estaría orgullosa de ese pensamiento! ¡Adiós al lado racional y bienvenida una metáfora!

Nota que se está aferrando a cualquier pensamiento que cruza su mente cansada para no recordar lo sucedido el día anterior. Pero debe hacerlo, por el bien de las mujeres que vivían en Washington DC, ella podría lidiar con los recuerdos, pero tal vez otra mujer no. Y dejar que le hagan lo mismo es repugnante, enfermizo y equivalente a hacerlo una misma.

Desde la sala de espera, un hombre de aproximadamente 1,80 camina ansioso por escuchar que su meta está bien.

_ Está estable. Pueden visitarla mañana en cuanto la pase a una habitación en planta.

Ésas palabras lo calman un poco, sería fatal que su juguete nuevo terminara en la basura, o en este caso en la morgue. Sonríe cuando escucha los murmullos ahogados entre los compañeros de Tempe, ya lo sabe, es una mujer espléndida, y tal vez el no sea el príncipe azul que va a cumplir sus sueños en realidad, pero tal vez sí sus pesadillas.

He cumplido mi promesa, aquí está el otro capítulo recién salido del horno. Cierto que es algo corto, el siguiente será más largo. Gracias por los reviews que me dan, son lo máximo! Para compensar que tal vez durante la semana no pueda publicar les dejo un adelanto.

Próximamente:

Veo que te interesa ella más que yo, y eso indica claramente lo que sucede. Te amo, pero no puedo estar en un segundo lugar eternamente. En el amor no hay grises, es blanco o es negro, y te decidiste por un color que no era el mío. Adiós.