MI PIRATA
CAPITULO 2
BELLAPOV
Señor Banner por favor, solo necesito un minuto de su tiempo.
Ahora no señorita Swan, tengo una reunión muy importante con el señor Cullen.
Esa ha sido su respuesta durante las últimas semanas, y aun no entiendo porque tanta reunión con el señor Edward Anthony Cullen, si ya sé que es un empresario exitoso que dona millones de dólares a obras de caridad con personas que han sufrido alguna mutilación, pero enserio mi petición también debería ser tomada en cuenta, esta ciudad necesita un monumento a sus orígenes indígenas y más aun con la tribu Quileutes habitando la reserva.
Quizás mi petición no ha sido escuchada porque no soy una artista muy reconocida, bien me decía mi padre que debí haber escogido otra profesión donde mis ingresos no dependieran de los gustos de otros, pero bueno mi corazón me gano y luche contra Charlie Swan para perseguir mis sueños, hace más de 5 años que no sé nada de él, creo que fue muy fuerte que tu única hija se revele en medio de sus estudios de leyes y te diga que no quiere ser una abogada si no una artista.
Mi padre me amenazo con su herencia, y eso me enfureció lo suficiente como para tomar todas mis cosas e irme de esa casa en donde nada me pertenecía, llegue al hogar de mi mejor amiga Ángela Weber, desde que tengo memoria ha estado ahí para mí, recuerdo la primera vez que discutí con mi padre acerca de mi profesión ella me apoyo en todo y me impulso a seguir mis sueños; Ángela es una persona humilde, no vive en lujos y nunca ha sido pretenciosa o engreída, todo lo contrario a mi vida en casa de Charlie.
Ahora mi vida es muy diferente, vivo en el mismo edificio que Ángela y su esposo Ben, en un apartamento de una habitación sin vista a ningún verde jardín, todo lo que mis ojos veían al despertarme era concreto y más concreto; pero era feliz porque hacia lo que en realidad quería hacer -aunque hace más de dos meses que no vendía una escultura- el reto para mi es lograr que la administración de la ciudad apruebe los fondos para realizar la escultura de mi vida, pero hay un pequeño problema que tiene nombre y apellido: Edward Anthony Cullen; el señor Cullen, opina que invertir dinero en una escultura para el pueblo es una pérdida de tiempo- aunque debo reconocer que su argumento es válido, puesto que él quiere que la administración invierta esos fondos en una nueva sala de terapia física para el hospital de Forks- pero yo estoy tratando de luchar por esos fondos, sin ningún trabajo en dos meses mis reservas están agotadas, y no puedo contar con mi madre para apoyarme económicamente, puesto que ella al igual que yo retamos a Charlie y no contamos con su apoyo.
No sé qué hacer Ángela
Tienes que perseverar Bella, sé que crees que tienes la batalla perdida ante Edward Cullen, pero con intentar por última vez nada malo pasara- me dijo extendiéndome una invitación al baile de disfraces de esta noche.
Un baile Ángela, se te olvida que tengo dos pies izquierdos y que en realidad no soy capaz de disfrazarme, ya no soy una niña ¡por Dios!
Bella, ahí va a estar todo el consejo y además el señor Banner y el señor Cullen, quizás si hablas directamente con él entenderá tu predicamento.
No lo sé Ángela, además ¿qué me voy a poner?
¿Crees que tu mejor amiga no ha pensado ya en eso?
¿a qué te refieres?
Pues que como soy tan buena amiga, y te quiero mucho, hice esto para ti- ante mi estaba un hermoso disfraz de bailarina de color rosa palo con una falda de tul en tonos rosa degradado.
Ángela, ¡es hermoso!
Vamos es hora de arreglarte.
Después de dos horas de terrible tortura en manos de Ángela, la persona que se reflejaba en el espejo no era yo, este disfraz entallaba todas mis curvas y dejaba ver mis largas piernas, además de tener los ojos más marcados por el maquillaje y mi cabello cayendo en cascada por mi espalda.
¡wow Ángela gracias! ¡No puedo creer que sea yo!
Te ves hermosa, ahora saca tu trasero de mi casa antes de que sea más tarde.
Por última vez, gracias, mañana te cuento como me fue.
Salí de casa de Ángela directo a la escuela secundaria de Forks, puesto que allí se llevaría a cabo el dichoso baile, baje de mi auto, debo reconocer que no es un hermoso auto, pero al menos me llevaba a mis destinos satisfactoriamente; al entrar al auditorio vi el desfile de diversos personajes, pero me sentía observada es como esa sensación en tu nuca que recorre toda tu espina hasta llegar a tus pies, con algo de temor busque con mi mirada a la persona que me ponía tan nerviosa y justo en frente de mí encontré a un hermoso pirata con facciones perfectas, cabello color bronce, y profundos ojos color verde; creo que quede con la boca abierta porque sus labios se curvaron en una sonrisa torcida completamente seductora que me quito el aliento, de repente vi cómo se tambaleaba para llegar a mí, puesto que su pata de palo no era uno de sus mejores accesorios.
Hola bella señorita- dijo con su voz aterciopelada y en un tono tan profundo que todas mis terminales nerviosas sufrieron un colapso.
Hoolaa… dije entrecortadamente, este hombre me desestabilizaba por completo.
¿Qué hace una hermosa bailarina como tu tan sola?
Pues no pensé que fuese obligación asistir con acompañante- dije completamente sonrojada.
Ok, yo puedo solucionar eso, ¿Me concedes esta pieza?
Claro- ¡wow que hombre!, tomo mi mano y millones de corrientes eléctricas recorrieron mi cuerpo es como si mi piel añorara su tacto.
No se bailar muy bien- dije un tanto apenada
Una bailarina que no baila bien, no te preocupes puedo solucionar eso.
Puso una de sus manos en mi cintura y con la otra tomo mi mano llevándome al compás de una suave melodía, es increíble como a pesar de la estorbosa pata de palo su cuerpo y el mío se movían en sincronía. Su aroma era increíble, y no era solo el olor a su cara colonia, era un olor corporal, una mezcla irresistible al menos para mí.
EDPOV
¡Wow! Tenerla entre mis brazos es algo surrealista, su pequeño cuerpo se amolda perfectamente al mío y sentir la suave textura de su cabello en mis manos es algo divino.
¿Cómo te llamas hermosa bailarina?- tenía que saber el nombre de esta preciosidad.
Mi nombre es…
Y justo antes de poder escuchar su nombre el Señor Banner, toca mi hombro y pidiendo excusas dice:
Señor Cullen, me gustaría que se reuniera con el consejo tan pronto como este desocupado- y enfocando su vista hacia mi bella bailarina continuo- ¡Wow! Señorita Swan, se ve usted hermosa con ese atuendo, no sabía que usted y el Señor Cullen ya se conocían.
Espere un momento- dijo mi bailarina- ¿tú eres Edward Anthony Cullen, exitoso empresario y filántropo, el hombre que ha estado menospreciando mi trabajo y poniendo trabas para que la administración local pague por mi escultura?- al escuchar eso algo hizo click en mi cabeza, no puede ser ella es Isabella Swan, ahora entendía todo.
Señorita Swan un gusto en conocerla, y déjeme decirle que no conozco su trabajo para poder promocionarlo ante la administración local, prefiero que esos fondos sean destinados a la sala de fisioterapia del hospital de Forks.
Sé que sus intenciones son buenas, pero algunas personas dependemos siempre de las decisiones de otros y en este momento de mi vida se me hace necesario que la administración contrate mis servicios.
No puedo creer que anteponga sus necesidades al bien común señorita Swan, es por eso que siempre he dicho que es más fácil trabajar con personas reconocidas.
Usted no sabe nada Señor Cullen, ¡NADA!
Que se creía esa pequeña niña, todo el mundo sabe que lo tiene todo, ser hija del mejor abogado del estado tiene sus ventajas, ha sido criada con todos los lujos, educada en las mejores escuelas y ya tiene hasta un futuro pactado, es la prometida de Jacob Black un importante maderero de la zona, es de ahí de donde conoce las historias de la tribu ya que Jacob es un Quileute; y aun así tiene el descaro de pelear por fondos destinados a una obra benéfica para una simple escultura en honor a la tribu de su novio, me parece estúpido todo el asusto y aun más estúpido yo por dejarme envolver en sus encantos, de seguro esa era su misión esta noche, alejarme de mi cometido.
