Los recuerdos de cuando te conocí

Mi nombre es Karin, siempre he sido una chica mimada y consentida. Desde que tengo memoria mi padre me han cumplido cada uno de mis caprichos. Nunca en mi vida envidie a alguien, siempre pensaba que no había persona en el mudo más perfecta que yo, porque era lo que siempre me decía mi padre, el me decía que no había niña más hermosa y perfecta que yo y así me sentía.

Yo nunca tuve amigos y no los necesitaba, tampoco admiraba a nadie que no fuera mi padre, pero todo eso cambio cuando cumplí doce años y conocí a la persona que hasta ahora he admirado y deseado ser como ella o por lo menos ser su amiga, por esa persona le pedí a mi padre entrar a esta escuela en donde es director y a regañadientes acepto meterme aquí solo para cumplirme mi capricho.

Llevo dos años en esta mugrosa escuela en donde todo el mundo se da cuenta que tengo prioridades por ser hija del director, por esa razón nadie trata de molestarme y mucho menos hablarme, pero eso no me importa mientras mi ídolo a veces me note y se aproveche de que soy hija del director solo para usarme a su conveniencia, en realidad no me importa eso mientras que algún día ella me valore y me haga su amiga y poder ser tan cercana a ella como lo son Aoyagi-sempai y Uzumaki-sempai, quisiera estar cerca de ella como lo están ellos y llegar a conocerla, por esa razón hago lo que Aoyagi-sempai me pide por muy humillante que sea con tal de estar un paso más cerca de mi ejemplo a seguir Haruno Sakura, la persona que más admiro y respeto. Aun recuerdo como su personalidad y carisma me hicieron querer ser como ella desde el primer momento que la vi.

Flash back

Estaba yo caminando tranquilamente por los pasillos de la escuela de papá, había salido al patio solo para caminar un poco aprovechando que los alumnos estaban en clases y como papá estaba atendiendo unos asuntos importantes en su oficina me aburrí y decidí salir a caminar, aunque creo que lo preocupare ya que a él no le gusta que ande sola por la escuela cuando vengo a visitarlo, dice que los estudiantes de esta escuela son muy mala influencia para mí, pero la verdad no creo que pase nada y mucho menos toparme con algún alumno de esta escuela porque como mencione ates todos están en clases, además yo siempre he tenido ganas de conocer más el lugar en donde papá trabaja.

No puedo evitar que una sonrisa ladina adorne mi rostro mientras siguió caminando por el gran patio de la escuela, pero mi sonrisa se borra en el momento que escucho unas risas y voces. No puedo evitar asustarme levemente porque papá y mamá me han advertido que todos en esta escuela son delincuentes y si me ven y no saben quién soy tal vez traten de hacerme daño. Me estremecí de solo pensarlo, así que decidí dar media vuelta y así correr hacia la oficina de papá antes de toparme con un estudiante.

Corrí lo más rápido que pude, pero no sé si sea por el miedo o desesperación de llegar a los sobreprotectores brazos de papás sea la razón por la que el camino se me hace muy largo y siento como si nunca llegaría.

No puedo evitar llorar por el miedo y las lagrimas nublan mis ojos haciendo que vea el camino borroso, sin dejar de correr trato de limpiar mis lagrimas con el brazo derecho, restregándolo en mis ojos por lo que un momento no veía hacia donde corría, el cual fue un terrible error porque sin darme cuenta choque con alguien lo que me hizo caer de sentón al piso.

Estaba realmente asustada, porque sabía que la persona con la que había chocado sería muy probable que fuera un estudiante de esta escuela pero también cavia la posibilidad de que fuera algún maestro que al reconocerme como hija del director decidiera llevarme rápidamente con mi papá, así que aun asustada pero algo esperanzada levante la mirada poco a poco esperando toparme con algún maestro pero para mi desgracia frente a mi estaba no solo un estudiante sino dos.

Uno era una chica, tenía un largo cabello negro recogido en dos coletas altas y eso la hacía ver muy inocente, su rostro a pesar de tener varias perforaciones congeniaba perfectamente con el peinado porque era hermoso y se tenía facciones tiernas y delicadas los que me hizo suspirar aliviada al pensar que tal vez estos estudiantes no eran malos como me los pintaron mis padres, pero todo alivio desapareció en el momento que mire los ojos de la chica, eran de un hermoso color miel y levemente rasgados pero su mirada gatuna era algo picara y traviesa, y he de admitir que intimidante porque con solo verla a los ojos me hizo temer mas y eso que esa chica aparentaba tener mi edad y si fuese mayor a lo mucho seria un año.

Voltee hacia su compañero esperanzada porque fuera un chico normal pero se me desencajo la mandíbula al ver que se trataba de un hermoso y apuesto chico que aparentaba la misma edad que su amiga, su pelo corto y rubio se le veía fantástico en especial el traerlo despeinado le hacía a ver lindo y a la vez rebelde, como quien dicen la apariencia que cualquier chica sueña, su rostro a pesar de tener perforaciones, marcas en las mejillas y tener facciones aniñadas era muy apuesto y hermoso, sus ojos azules eran preciosos, él también tenía una mirada picara y juguetona pero sinceramente era mas cálida y no intimidaba como la de su amiga por esa razón me tranquilice al pensar que tal vez él no era alguien malo.

-¡valla! ¡jamás pensé que la hija del director chocara conmigo! –hablo de forma burlona la chica haciendo que dirigiera mi mirada a ella, pero inmediatamente la baje al ver que me miraba con altanería. –hija del director y no se disculpa por haberme empujado, tal parece que el director ni la educo. –eso me hizo enfurecer por lo que levante mi mirada viéndola enfurecida.

-¡Háblame con más respeto inútil que si yo quiero hago que mi papá te castigue! –mi entrecejo se frunció al oír la risa burlona que afloro desde la garganta de la chica y mire de reojo como su compañero sonreía burlón haciendo que mi entrecejo se frunciera mas.

-La princesita tiene sus garritas. –dijo la misma chica de forma burlona. He de admitir que la voz de esa chica era hermosa y delicada razón por la que me arme mas de valor pensando que no era más que una chica traviesa que se daba aires de grandeza por lo que no me sería difícil intimidarla y hacer que me dejara en paz.

-Yuki deja de burlarte. –dijo con algo de amabilidad su compañero, y no pude evitar voltear hacia a él y me sonroje mientras me ponía nerviosa al ver que me miraba con ternura mientras me estiraba su mano para ayudarme a levantarme ya que desde que choque con esa tal Yuki no me había levantado. –vamos te ayudare a levantarte. –me dijo con amabilidad y haciendo que mis oídos se contemplaran nuevamente con su hermosa voz.

Mire de reojo a su compañera esperando toparme con alguna mirada molesta porque su amigo me haya defendido, pero no, solo me tope con una mirada burlona y sonrisa ladina lo que hizo dislocarme, voltee nuevamente hacia el apuesto rubio topándome con esa mirada cálida y amable lo que me hizo sonrojarme nuevamente. Así que avergonzada estire mi mano tomando la mano cálida de él, me ayudo a pararme y yo pude sentir como mi corazón palpitaba del nerviosismo lo que me hizo entender que ese hermoso chico rubio me había gustado de sobre manera y haría lo que fuera para gustarle yo también.

-Hija del director. –me llamo de forma altanera la tal Yuki por lo que yo voltee a verla con fastidio. – ¿te gusta mi amigo Naruto? –me pregunta como si nada y yo supongo que el tal Naruto es el chico rubio, no puedo evitar dirigir mi mirada al rubio, el cual me sonreía de oreja a oreja haciendo que mi nerviosismo aumentara y que mi corazón palpitara con más fuerza. Estoy completamente segura que mis mejillas sonrojadas y las muecas de mi rostro le respondió la pregunta a Yuki porque sonrió triunfante. – ¿te gustaría tenerlo de esta manera? –me pregunta mandándole una extraña mirada a Naruto, el cual solo sonríe divertido y se acerca a Yuki, y ensanche enormemente los ojos al ver como el rubio que tanto me gustaba había tomado de la cintura a su amiga y comenzaba a besarla en los labios de una manera algo brusca y ella le responde de la misma manera mientras rodea su cuello con sus brazos.

No sé qué me pasa, pero no puedo apartar los ojos de esa escena, ver como se besan los labios de forma desesperada y podría decir que hasta apasionada me hace sentir que mi corazón se aprisiona en mi pecho, nunca había sentido esto pero supongo que así es como se siente cuando vez al chico que te gusta con otra chica y para mi desgracia ha sido el primer chico que me gusta, al cual no le importado que yo esté aquí y besa como si nada a su amiga frente a mis ojos.

Siento como algo me pica en mis ojos y algo húmedo corriendo por mis mejillas, me las toco y me doy cuenta que estoy llorando, pero por una extraña razón no puedo apartar mis ojos de ese par que sigue besándose y ahora comenzaron a manosearse cosa que se me hace muy vulgar para ellos, en especial porque apenas ha lo mucho han de tener trece años como para hacer esa clase de cosas, pero imagino que han de tener la mente muy abierta o incluso ya lo abran hecho porque incluso sabe donde tocarse.

-Dime hija del director. – me vuelve a llamar Yuki después de romper el beso y con la respiración algo agitada mientras voltea a verme y veo como sonríe victoriosa al ver mi rostro y lagrimas. – ¿te gustaría que Naruto te haga lo que me está haciendo? –me dice con su tinte de voz divertido y yo dirijo mi mirada hacia Naruto, el cual ahora esta besando el cuello de Yuki mientras sus manos se mueven abajo de la corta falda del uniforme de Yuki tocándole el trasero de forma desesperada haciendo que mas lagrimas salgan de mis ojos. Ella sonríe burlona al ver que no le contesto y notar que mi mirada y rostro dejan ver lo triste que me puse solo con ver eso. Dirige nuevamente su mirada a Naruto y toma con sus manos su rostro alejándolo de su cuello para que el rubio pueda mirarla. – ¿y tu Naruto? ¿quieres jugar con la hija del director como juegas conmigo? –no pude evitar ensanchar mis ojos y una parte de mi estaba ansiosa por escuchar la respuesta de Naruto.

Naruto se separo de Yuki para mirarme a mí de frente y comenzó a analizarme con la mirada haciéndome sentir nerviosa y algo cohibida.

-Sabes que no me gustan las niñas mimada y mucho menos las cuatro ojos. –dijo de forma despectiva y mirándome con desagrado lo que hizo que mi pobre corazoncito se oprimiera al tener el primer desprecio del primer niño que me gusta y lo que es peor la forma en la que me desprecio, él me hizo sentir como basura y me bajo el autoestima como nadie me lo ha bajado. En este momento me sentí horrible y fea, todo el autoestima que papá me había levantado desde que nací se había derrumbado completamente con esas palabras. –pero no te pongas triste nena que si te pongo una bolsa de papel en la cara y me abres las piernas te hare todo lo que le hacía a Yuki y hasta mas, así que deja de llorar. –dijo con falsa amabilidad haciendo que su amiga soltara una gran carcajada.

Jamás en mi vida me habían humillado tanto, ahora sé lo que sienten las personas que yo he humillado casi de la misma manera que ellos lo están haciendo conmigo. Yo siempre suelo humillar con insultos a mis compañeros de la escuela también humillo a las sirvientas que me sirven, incluso a veces les aventaba la comida caliente en la cara solo porque no me gustaba y eso lo hacía sin remordimiento.

Bien dicen que las cosas siempre se pagan y yo las estoy pagando todas ahorita. Puedo air sus burlas mientras yo bajo mi cabeza con tristeza y por estúpido que suene no puedo moverme, siento que mi cuerpo está paralizado y no puedo huir de esta horrorosa escena en la que yo soy la burla haciéndome sentir humillada avergonzada y con un corazón roto ante el desprecio de un chico que logro gustarme más de lo debido… irónico ¿no? Ellos seguían burlándose sin compasión mientras que yo no hacía más que llorar frente a ellos.

-¿Qué hicieron? –pregunto una dulce voz a mi lado lo que me hizo ensanchar los ojos al no sentir su presencia. Pero lo que mas me sorprendió fue con su sola pregunta esos dos dejaron de reír.

Levante la mirada y vi como ellos miraban a la persona a mi lado con cierta culpabilidad, me voltee para verla topándome con una hermosa chica más o menos de mi edad, tenía el pelo largo y de color rosa, lo llevaba suelto con unos mechones más cortos calleándole en las mejillas, pude apreciar en su rostro facciones finas, hermosos y delicadas, tenía unos hermosos y grandes ojos levemente rasgados de color verde jade, he de admitir que algo únicos, pero también no pude sostenerle la mirada cuando la dirigió a mi porque simplemente era una mirada fría e intimidante, incluso más intimidante que la de Yuki.

-Solo nos divertíamos. –dijo con aburrimiento Yuki.

-¡Así es jugábamos con la hija del director! –dijo Naruto dedicadme nuevamente esa mirada cálida que me hizo darme cuenta que él solo hacia eso para engañar a las personas tal y como lo hizo conmigo al principio, cosa que me hizo entristecer mas.

-¡¡Ohh!! ¡ Ya veo, la embobaste con tu carita linda y luego Yuki se encargo de romperle el corazón al besarte o manosearte y tu igual, después la humillaste bajándole completamente el autoestima! –ensanche los ojos sorprendida en especial porque ella lo dijo como si hubiera visto todo, voltee a verla y sonreía divertida, voltea hacia los otros y veo que solo le sonríen de oreja a oreja. –¡saben que me molesta que no me inviten a sus juegos en especial a este porque es más divertido romperle al corazón a la víctima con dos chicas manoseando al chico que le gusto! –dijo burlona y yo baje la cabeza al saber que viene otra a humillarme.

-Es que ya sabes que cuando se nos presenta la oportunidad no hay que desaprovecharla y pues tu no estabas, así que no tuvimos tiempo de buscarte Sakura-chan.-dijo Naruto de forma apenada y la tal Sakura sonrió burlona al igual que Yuki.

-Bueno ya se divirtieron. –les dijo amablemente y sus amigos asintieron varias veces con la cabeza de forma divertida. – ¡¡entonces ya pueden ir a donde los cite hace tres horas, me tienen esperando como pendeja!! –grito enfurecida y poniendo una mirada intimidante que he de admitir me hizo temer, voltee levemente hacia los otros dos que estaban abrazados mirando temerosos a la peli-rosa lo que me hizo sorprenderme porque ellos se les veía como que no le temían a nadie y a esta peli-rosa le temen y por lo que también note la obedecen en todo. –¡¡muévanse de una vez par de idiotas o no querrán que me enoje enserio y los mate de manera lenta y dolorosa!! –volvió a gritar enfurecida y como ratones asustados ellos corrieron hacia donde supongo deberían de haber ido desde hace tres horas.—a la otra deja de ser tan idiota como para sentir amor a primera vista por un chico con cara de ángel y aprende a analizar mejor a las personas. –me dijo sin mirarme porque ya había dado media vuelta para ir hacia donde se habían alejado los otros dos.

Yo la miraba sorprendida al alejarse, pude notar como al pasar alado de un maestro este ni le decía nada a pesar que andaba paseando por la escuela en horas de clases, cosa que me sorprendió porque se supone que en esta escuela son muy estrictos con los estudiantes, además que cuando he venido a visitar a papá me había dado cuenta que los maestros incluso azotaban con una regla a todo alumno que se atreviera a solo mirarlos de forma de reto e imagino que el salirse de clases les iba peor, pero a ella el maestro ni siquiera le hablo y eso que observe perfectamente que la vio mas la paso de largo.

También con el simple hecho de hacer que dos personas como lo eran Yuki y Naruto la obedecieran era porque en verdad ella era intimidante y si les influía miedo era porque en verdad era una persona de temer.

The end flash back

Desde ahí admire a esa chica porque me di cuenta que ella infundía respeto hacia las persona, ella sabia como manipularlas para obtener lo que quería, ya después supe que mi teoría no estaba equivocada, ella es una persona que no se deja manipular, y desde que la conocí supe que quería ser como ella para no permitir que me humillaran tal y como lo hizo Yuki-sempai y Naruto-sempai, por esa razón le pedí a mi padre que me metiera en esta escuela para conocer más a mi ídolo, a mi ejemplo a seguir.

Quiero llegar a conocerla y saber qué es lo que su mirada esconde, porque en todo este tiempo que he estado en esta escuela observándola me he dado cuenta que ella esconde cosas que solo Aoyagi-sempai y Uzumaki-sempai saben, por esa razón quiero ser como ellos y estar algún día en su grupo de amigos y sé que poco a poco a base de favores que les hago he logrado acercarme poco a poco a mi meta.


En la habitación de Sakura se encontraban Naruto sentado en la cama jugando con su psp, Yuki en la orilla de la cama pintándole las uñas de los pies a Naruto que ni cuenta se daba por estar tan metido en su juego y Sakura estaba sentada en el sillón que estaba enfrente de ellos mirándolos exasperada mientras un tic nervioso se marcaba en su ceja.

-(les dije que vinieran a mi habitación porque tenía que hablar con ellos ¿y qué hacen? Les cuento mi problema y el de mi hermano esperando que me den ideas o me ofrezcan su apoyo y cuando termino de hablar me encuentro con que los muy tarados ni me pelan y están haciendo otras cosas) –el tic en la ceja de la peli-rosa se había marcado más, así que suspiro fastidiada y decidió entrar en acción. – ¡dejen de hacerse pendejos y díganme sus ideas o planes! –grito furiosa recibiendo la atención de ambos.

-Saku-chan tu eres la de los planes, nosotros solo te ayudamos usando nuestras habilidades. –dijo con algo de fastidio el rubio mientras que Yuki asintió dándole la razón y despistadamente guardaba el esmalte para que el rubio no viera la prueba del delito. Sakura se puso de pie mientras suspiraba fastidiada.

-Lo sé, pero no siempre me dejen todo a mí, además Yuki también es buena planeando cosas, de hecho antes de conocerme ella misma hacia sus planes para ganar dinero o solo para divertirse. –dijo mirando a la pelinegra con molestia, la cual la mira con aburrimiento.

-Me da hueva planear algo en donde yo no obtendré ningún beneficio. –dijo con fastidio y Naruto asintió dándole la razón.

-¡¡Pero lo harán para ayudar a una amiga!! –grito exaltada.

-Amiga que nos abandonara para ir a una escuela de niños popis. –dijo Naruto con resentimiento.

-Saben que lo hago para ayudar a mi hermano. –dijo con algo de cansancio y sus dos amigos la siguieron mirando con aburrimiento. –si me voy tu Yuki serás la que cuide mi lugar de líder y tendrás el completo control de todo, harás lo que quieras sin necesidad de rendirle cuentas a nadie. – la peli-rosa la miraba esperanzada.

-No me gusta ser la líder, digamos que me gusta trabajar tras la sombras como lo hago contigo, es menos gorroso ser la líder bajo las sombras, así me ahorro problemas. –dijo aburrida mientras agitaba su mano restándole importancia.

-¿quieren ir conmigo verdad? –pregunto ya resignada porque había sospechado eso y lo comprobó al ver como sus amigo movían de arriba abajo una y otra vez su cabeza asintiendo lo que hizo que volviera a suspirara con pesadez. –serán más problema, pero si me ayudan acepto. –dijo resignada e inmediatamente Naruto y Yuki chocaron las manos triunfantes. –díganme sus ideas.

-Primero dinos como planeas hacer todo. –dijo Yuki.

-Pues lo de la firma del documento para viajar tanto de mi hermano como la nuestra la firmaras tú falsificando la firma de nuestros respectivos padres. –dijo apuntando a la pelinegra la cual asintió. –necesito que Naruto cheque nuestras cuentas de tanto dinero que ganamos con nuestros trueques aquí en la escuela como el dinero que les has robado a nuestras familias por medio de la computadora. –dijo mirando al rubio el cual asintió y se puso de pie para tomar la laptop que estaba en el buro de Sakura y ponerla en sus piernas para así hacer lo que le ordenaron. –el problema es cómo salir de aquí sin que nuestros padres lo sepan, tenía pensado escapar cosa que nos sería fácil pero así nuestros padres lo descubrirían muy rápido y comenzarían una búsqueda intensiva. –dijo con algo de fastidio. –así que decidí sobornar a Orochimaru pero el problema es ¿cómo hacer que acepte?

-Pues sabemos que Orochimarru con una buena suma de dinero es capaz de todo. –Sakura asintió.

-Por eso quiero que Naruto cheque nuestras cuentas. –explico mirándola con aburrimiento. –el problema es que no somos del agrado del director por el simple hecho que llevamos tres años sacándole canas verdes y siempre nos tiene en la mira para buscar pruebas para comprobarnos las cosas que hemos hecho. –Yuki asintió dándole la razón.

-Pero no pensaste en algo Saku. –dijo con picardía y la peli-rosa la miro interrogante. –que Orochimaru ama a su hija y cumple todos sus caprichos. –un brillo pícaro adorno el rostro de Naruto al igual que Sakura. –recuerda que esa chica desde que te conoció una vez que vino a visitar a su papá se hizo tu fan deseando ser como tú en un futuro. –Sakura asintió sonriendo de medio lado. –con solo pedirle a su papi que la metiera en esta escuela él la metió concediéndole su capricho y recuerda que ella por un poco de tu atención es capaz de pedirle a su padre que nos perdone alguna castigo y sabes bien que ya lo ha hecho. –una sonrisa malvada apareció en el rostro de los tres chicos.

-¿Cómo quieres usar a Karin en esto? –pregunto interesada la peli-rosa y una sonrisa torcida adorno el rostro de Yuki mientras que Naruto sin despegar la vista de la pantalla de la computadora sonreía divertido.

-Ve a su habitación y cuéntale la verdad de tu hermano y hasta la sufrida etc, hazle creer que la quieres como una amiga. –Sakura puso cara de fastidio mientras que Yuki y Naruto sonreían burlones. –dile que es una gran amiga y si ella acepta ayudarte a convencer a su padre de que acepte dejarnos salir de la escuela a cambio de una gran suma de dinero tú la dejaras como la encargada de nuestros trueques aquí, ¡total!, solo con decir que Karin será la jefa en el tiempo que no estés ganara respeto en la escuela y los chicos que trabajan para nosotros le harán caso mientras ella les reparta parte de las ganancias. –dijo agitando sus mano restándole importancia. –sobre el tema de los maestros o de que haiga un soplón que le revele a nuestros padres que escapamos ya que es seguro que el director ponga eso como escusa para tratar de negarse le podremos decir que invente una enfermedad contagiosa por lo que nos tiene a los tres en cuarentena en un hospital, incluso le puede avisar eso a nuestros padres o tutores, ¡total!, ellos no les importamos y solo dirán "¿cuánto quieren por tratarlos?" Así Orochimaru tiene otra fuente de dinero robándoles a nuestros padres con el pretexto de nuestras medicinas, así que es seguro que la avaricia le gane a Orochimaru y termine ayudándonos gustoso. –termino de explicar con tranquilidad al pelinegra mientras que Sakura la miraba sorprendida y Naruto había dejado de ver al computadora para mirarla igual, ambos no dejaban de mirarla y parpadearon varias veces. – ¿Qué? –pregunto extrañada.

-¡¡eres un genio!! –exclamaron emocionados ambos echándosele encima y abrazándola con alegría.

-Lo sé. –dijo arrogante Yuki en medio de sus dos amigos que la abrazaban emocionados restregando una y otra vez sus mejillas en ella.

-¡¡No cabe duda que siempre terminas perfeccionando mis planes Yu-chan!! –exclamo emocionada Sakiura. – ¡no sé qué haría sin ti y es mas estoy segura que cuando seamos mayores de edad entre los tres lograremos levantar un gran negocio! –dijo con mirada soñadora mientras se separaba su amiga y los otros dos pusieron la misma mirada mientras los rodeaba un aura brillante. –bueno Naruto dinos cuanto podemos darle a Orochimaru y que sea una muy buena cantidad para que afloje rápido. –dijo ya saliendo de su ensoñación mirando interrogante al rubio que también reacciono y camino hacia el buro donde saco una chequera y comenzó a escribir algo. Sakura lo miraba impaciente mientras que Yuki seguía metida en su sueño que era mayor de edad y se hacía narcotraficante, también se dedicaba a estafar gente y a contratar prostitutos de los cuales ella los estrenaba primero.

-Esto es lo que le podemos dar y aun nos queda el suficiente dinero como para vivir como reyes en Japón. –dijo el rubio entregándole el cheque ya firmado y cuando Sakura lo tuvo en su manos y lo vio sonrió con arrogancia.

-Sin duda una oferta que a Orochimaru se le hará difícil negarse. –dijo triunfante sin apartar la mirada del cheque y Naruto miraba a Yuki como si se hubiera fumado algo, ya que la pelinegra tenia baba saliéndole de la comisura de los labios y sus ojos parecían como si estuviera drogada.


Sakura iba caminado de lo más aburrida por los pasillos del dormitorio de las chicas, se paro frente a una puerta, la cual miraba con fastidio, miro de reojo hacia su izquierda viendo como Naruto y Yuki estaba escondidos atrás de una planta que no les tapaba nada mirándola burlones y haciendo señas para darle ánimos.

La peli-rosa suspiro con cansancio y golpeo levemente con su mano la puerta, se alejo un poco al oír las pisadas de alguien acercándose.

De pronto la puerta se abrió y la pelirroja que había abierto se había quedado parada en la entrada en completo shock al ver quien toco su puerta mientras que la peli-rosa rodo los ojos fastidiada.

-Haruno-sama. – la llamo para sí misma sin creérselo aun mirándola con los ojos muy abiertos por la impresión.

-¡hola Karin! –saludo indiferente mientras levantaba su mano derecha en forma de saludo. – ¿me dejaras pasar? –la pelirroja se pellizco.

-Auch.— Sakura volvió a rodar los ojos ante la infantil escena de la pelirroja. –no es un sueño. –dijo emocionada y mirando el techo con devoción.

-Bueno cuando termines de mirar el techo como si estuvieras drogada regreso. –dijo aburrida mientras daba media vuelta dispuesta a alejarse.

-¡¡Espera!! –dijo alterada y tomándola de la muñeca derecha, pero al ver que Sakura la miraba de reojo fastidiada la soltó rápidamente. –pasa y dime para que me buscabas Haruno-sama. –dijo rápidamente haciéndose a una lado para que la peli-rosa pasara. Karin no lo vio pero Sakura sonrió triunfante mientras se daba media vuelta.

-Paso uno completado. –dijo arrogante la pelinegra mientras ponía su mano enfrente del rubio.

-El paso dos queda a manos de Sakura-chan. –dijo burlón mientras chocaba su mano con la de Yuki.


Al entrar a la habitación de Karin, Sakura como si estuviera en su propia habitación se acostó en la cama como si nada y Karin sin saber que hacer se quedo parada a un costado de la cama mirándola como idiota .

-¿se le ofrece algo de tomar o comer? –pregunto amablemente. Sakura la miro de reojo y puso una mueca pensativa.

-Un refresco de cola y unas patatas. –dijo cortante. Karin asintió y fue a un mini refrigerador que estaba en su habitación de ahí saco dos refrescos de cola y de encima de su nevera agarro una gran bolsa de frituras. Le dio un refresco y las frituras a Sakura. La cual ni gracias dijo y solo las tomo mientras se recostaba recargándose en la cabecera y Karin se sentó en uno de los sillones que estaban a un costado de su cama.

-Bien Karin vine hasta aquí porque quiero pedirte un favor. –dijo indiferente mientras abría su refresco y la pelirroja agradeció aun no haberle dado un sorbo a su refresco porque de haber sido así lo hubiera escupido por la sorpresa que se llevo. – ¿Por qué esa cara de shock? –pregunto extrañada.

-Porque por lo general cuando quiere algo Aoyagi-sempai es la que te lo consigue y si necesita de mi ayuda ella es la que habla conmigo. –explico aun entre el shock.

-Para empezar deja de hablarme de usted y háblame de tu, es mas desde ahora llámame solo Sakura. –dijo con indiferencia mientras agitaba su mano restándole importancia.

-(finalmente el día en el que mi ídolo me habla y me pide que la llame pos su nombre a llegado T.T) –la pelirroja miraba maravillada a Sakura mientras lloraba de felicidad en su interior.

-¿Bueno estas dispuesta a ayudarme o seguirás mirándome como drogadicta? –dijo fastidiada sacando a Karin de su ensoñación.

-¡Te ayudare en lo que pueda Sakura-sempai! –dijo arrodillándose enfrente de ella y tomado la mano que la chica tenia libra entre las suyas mientras la miraba como si fuera su Dios y a Sakura le salió una gota de sudor en la nuca.

-(ya recordé porque siempre evitaba a esta loca U¬¬) –la peli-rosa suspiro con pesadez y quito su mirada de fastidio para poner una tierna y así acabar con esto rápido. A pelirroja la miro extrañada pero a la vez maravillada porque finalmente su ídolo la miraba sin un poco de fastidio o burla. –veras Karin yo tengo un hermano mellizo al que amo mucho. –explico y Karin se sorprendió pero igual asintió dándole a entender que la escuchaba.

-(mi ídolo se está abriendo a mí y finalmente seré su amiga como lo son Aoyagi-sempai y Uzumaki-sempai *o*)

-Mi hermano tiene un sueño pero no lo puede cumplir porque tiene que ir a un escuela que mi padre le obligo a entrar. Entonces yo para ayudarlo me hare pasar por él en esa escuela para que cumpla su sueño. –dijo con melancolía y Karin tenia lagrimas en los ojos mirándola con admiración. –pero para lograr ayudar a mi hermanito necesito que tú me ayudes a hablar con tu papá para que nos ayude y acepte nuestro dinero a cambio de mantener al boca cerrada. Si aceptas ayudarme te contare mi plan y además como recompensa por ayudar a Naruto, Yuki y a mí para salir de esta escuela sin que nuestros padres se enteres hare que tú te quedes a cargo de los negocios que tenemos aquí atendiéndolos como si fueras yo, teniendo toda clase de beneficios y respeto que tenemos nosotros tres. –dijo con tranquilidad y Karin sintió como su mundo se iluminaba.

-¡Acepto! –contesto sin basilar o dudar y una sonrisa ladina adorno el rostro de la peli-rosa.

-(fue más fácil de lo que pensé) –los ojos de la peli-rosa brillaron con triunfo. –bueno esto es lo que le dirás a tu padre Karin. –la pelirroja la miro atenta y Sakura comenzó a decirle el trato que le ofrecían a Orochimaru.


Estaban Naruto y Yuki acostados en la cama de la recamara de Sakura. Yuki estaba pintándose las uñas de la mano con un esmalte color negro mientras que Naruto jugaba con su celular. En eso la puerta de la habitación se abre haciendo que ambos dejen de hacer lo que están haciendo para sentarse en la cama y mirar impacientes a la peli-rosa que entraba en la habitación. Ambos analizaron con la mirada el rostro de su amiga pero fruncieron el entrecejo al ver que mantenía su rostro sereno y su mirada indiferente.

-¿y? –pregunto impaciente el rubio. Yuki sonrió triunfante a ver la sonrisa altanera de su amiga.

-Paso dos completado. Karin dijo que vendrá a mi habitación cuando haya convencido a su padre. –dijo triunfante haciendo que Naruto y Yuki chocaran sus manos triunfante mientras sonreían de oreja a oreja.

-Solo falta esperar a la cuatro ojos para saber si el paso tres esta completado. –dijo arrogante Yuki y sus dos amigos asintieron dándole al razón.

-Eso es seguro ya que su papi le concede todo lo que quiere. –dijo el rubio agitando su mano restándole importancia. –¡¡así que Japón prepárate porque cada minuto estamos más cerca para invadirte!! –grito entusiasmado.

-¡¡Amen hermano!! –dijeron emocionadas Yuki y Sakura, los tres se miraron entre si y no pudieron evitar empezar a reírse a carcajadas.


-Bueno hay que admitir que el paso tres y cuatro fue más fácil de lo que pensé. –dijo Sakura con varias gotas de sudor en su nuca mientras caminaba tranquilamente fuera de la escuela con maletas en mano.

-Si, jamás pensé que para el director Orrochimaru fuera como un sueño tenernos fuera de su escuela y recibir dinero para cubrirnos, además de recibir el dinero que le dan nuestras familias por tenernos aquí. –dijo igual de choqueado Naruto que estaba alado derecho de la peli-rosa con sus maletas en mano.

-Eso me hizo darme cuenta que en verdad fuimos un dolor de cabeza para Orochimaru. –dijo de la misma forma Yuki alado izquierdo de Sakura. Los tres sin soltar sus maletas suspiraron pesadamente mientras miraban de reojo como Orochimaru junto a Karin los despedían como si nada en la entrada, incluso la pelirroja agitaba un pañuelo para despedirlos.

-¡Suerte chicos y espero no volverlos a ver y que hagan que yo siga recibiendo mi dinero! –dijo de lo más feliz Orochimaru mientras sonreía de oreja a oreja.

-¡Suerte en Japón Sakura-sempai! –dijo emocionada Karin.

-Incluso taxi nos mando a llamar. –dijo Naruto viendo irónico el taxi estacionado enfrente de ellos.

-Es definitivo hicimos un estupendo plan que no era necesario con tal de solo darle dinero a esa serpiente y ya lo abríamos solucionado. –dijo con resignación Sakura y sus dos amigos asintieron dándole la razón mientras caminaban hacia el taxi.


Japón

Sentado jugando videojuegos frente a una enorme pantalla se encontraba un muy apuesto pelinegro, de rostro hermoso, facciones varoniles y apuesta, su pelo lacio lo tenía algo revuelto con un extraño peinado de pico dejando que unos largos y lacios mechones cayeran en sus mejillas, su piel era muy clara casi pálida pero se le veía muy bien, sus ojos rasgados de color negro eran hermosos y tenía una mirada fría, arrogante e intimidante. Su cuerpo era perfecto, no estaba muy musculoso pero si muy bien marcado, su estatura era alta, aproximadamente uno ochenta. Vestía unos jeans color azul marino, una playera color blanca con dos francas a sus costados de color celeste, solo usaba unos calcetones blancos ya que andaba descalzo en la casa.

-¿hasta qué nivel pasaste Sasuke? –el pelinegro le puso pause y volteo viendo a un muy apuesto chico de cabellos color blanco, el cual lo tenía un poco largo y lacio, de piel menos clara que la de él, tenia ojos levemente rasgados de un color amatista, cuerpo bien marcado y estatura mas o menos igual a la suya a lo mucho unos cuantos centímetros más bajo que él. Vestía un deportivo color negro y una playera ceñida al cuerpo sin mangas color blanca, al igual que él estaba descalzo solo cubriendo sus pies con una calcetones negros.

-Llegue hasta el cuatro. –dijo de forma aburrida mientras apoyaba sus manos hacia atrás en el piso dejando caer su peso y el peliblanco ponía las botanas que llevaba en la charola que traía en sus manos en el piso.

-Solo nos queda este fin de semana para disfrutar nuestras vacaciones. –dijo con aburrimiento.

-Lo sé Suigetsu. –dijo igual de aburrido.

-Lo bueno es que ambos pudimos entrar y espero que encontremos chicas hermosas para poder divertirnos en ese instituto. – el peliblanco lo miro de manera burlona y pervertida por lo que el pelinegro sonrió de medio lado.

-De que hay chicas lindas las habrá, pero ya sabes que solo serán niñas fresas y huecas. –dijo con algo de desagrado.

-Pero esas son las más facilonas y con dos galanes como nosotros serán presas fáciles. –dijo divertido y Sasuke sonrió con arrogancia.

-Es verdad. –dijo con diversión mientras suspiraba pesadamente. –solo espero que el ñoño de Gaara no haya pasado el examen, ya que lo vi el día que presentamos el examen de admisión en Eitoku Gakuen. –dijo con algo de repulsión y Suigetsu lo noto.

-Pues según sé es bueno en las materias mas no sé si sea bueno en deportes. –contesto indiferente.

-Es bueno en tenis, así que imagino que si paso el examen lo admitirán.

-Vaya no solo es un nerd tonto sino que también es un afeminado por practicar tenis. –dijo con burla.

-¿Qué te pasa imbécil? ¡si yo también juego tenis! –reclamo ofendido y Suigetsu amplió su sonrisa burlona.

-Por eso digo que es un deporte de afeminados. –Sasuke apretó sus puños mientras lo fulminaba con la mirada. –bueno ya Sasuke, ya no insultare tu deporte favorito por muy afeminado que sea. –dijo con burla y Sasuke le mando una mirada asesina. – siempre he tenido la duda de algo. –dijo poniendo una mueca pensativa y Sasuke levanto ambas cejas interrogante. –siempre hemos molestado a los cerebritos con finta de nerd, eso lo hemos hecho para divertirnos desde que tengo memoria pero ¿Por qué tu siempre con Gaara eres más cruel? Incluso parece como si lo odiaras. – Sasuke lo miro indiferente. –desde que estamos en la primaria he visto como lo humillas y creo que las bromas que le haces son de lo más crueles sin contar las humillaciones cuando con los demás nerdos ni siquiera somos tan crueles, solo los molestamos un poco, además cada que miras o hablas de Gaara pareciera como si lo odiaras.

-Porque en primaria Gaara tenía algo que yo siempre quise. –dijo con algo de rencor y Suigetsu lo miro mas sacado de onda mientras que Sasuke se adentraba en sus recuerdos.

Flash back

-¡Este es su nuevo compañero y su nombre es Uchiha Sasuke! ¡Quiero que todos sean amables con él! –presento de manera amable y sonriente un hombre de aproximadamente treinta años, de cabello castaño recogido en una coleta dejando que su cabello se viera en forma puntiaguda y varios mechones caían un su rostro, el hombre no era muy alto y de piel algo acanelada. Vestían una camisa blanca de botones y un pantalón de vestir color negro, para finalizar unos zapatos del mismo color que el pantalón.

Alado derecho del hombre estaba un pequeño niño de cabello negro algo revuelto dejando caer unos mechones en sus mejillas, su piel era algo pálida y tenía unos hermosos ojos color negros. El niño era muy hermoso y tenía unas facciones muy tiernas. Vestía el uniforme de la primaria que consistían en una pantalón de vestir color negro, una camisa de botones blanca y encima un saco del mismo color que el pantalón con el símbolo de la escuela en su pecho del lado derecho, una corbata color roja y unas zapatos negros.

El pequeño niño miraba algo nervioso a todos los alumnos de la clase que lo miraban atento y sus mejillas estaban sonrosadas a causa de la pena que sentía al ser observado tan minuciosamente. Mientras que los alumnos lo observaban atentos, los niños algo interesados y las niñas sonrojadas por tan lindo niño.

-Veamos donde te sentaras. –dijo de forma pensativa el maestro mirando con atención a todos sus alumnos, los cuales estaban sentados en bancos de dos. –¡ya se! siéntate con Haruno Gaara. ¡Gaara levanta tu mano! –ordeno de forma amable y el pelinegro vio como un niño pelirrojo al cual no se le veía bien su rostro a causa de esos enormes lentes de botella levantaba su mano. El pelinegro asintió y camino hasta sentarse alado del pelirrojo.

-¡Hola! –saludo alegre al sentarse a su lado. El pelirrojo volteo a verlo y le sonrió con algo de nerviosismo.

-Hola. –le respondió apenado. Le pelinegro le sonrió de oreja a oreja y regreso su atención al frente para escuchar la clase del maestro.

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Había tocado el timbre para el primer receso y el pequeño pelinegro caminaba solo por el patio, ya que aun no tenía amigos y para ser sincero trataba de escapar de la bola de niñas de su salón que habían empezado a seguirlo para pedirle que almorzara con ellas.

El pelinegro llego hacia una parte muy alejada del patio y ahí vio a su compañero Gaara sentado bajo la sombra de un árbol, el pelinegro sonrió levemente al ver alguien conocido y que le había caído muy bien por ser alguien muy callado, ya que a él no le caían bien las personas muy habladoras, estaba por acercársele para comer con él cuándo se detuvo en seco al ver que una niña muy linda de cabellos rosa se le acercaba al pelirrojo dejándose caer sobre él.

Sasuke se escondió atrás de un árbol y vio como la niña platicaba muy animada con Gaara mientras que el pelirrojo le sonreía de forma cálida escuchando atento todo lo que la niña le decía. El pelinegro no dejaba de mirar a la niña y por primera vez deseo ser otra persona, quería ser Gaara y poder platicar con esa niña tal y como lo hacía Gaara.

El pelinegro no pudo contener el apretar los puños molestos al ver como la niña le daba un leve beso en la mejilla al pelirrojo y este se sonrojaba ante el acto. Sasuke se dio media vuelta y se alejo de ahí.

Desde ese día el pelinegro iba en cada receso iba a ese lugar y siempre vía como la niña peli-rosa iba con Gaara, todos los recesos ellos se reunían ahí, y no podía hacer más que observar como la niña que tanto le había llamado la atención era tan atenta y cariñosa con Gaara. Inconscientemente el pelinegro sentía celos hacia el pelirrojo y había empezado a tratarlo mal en clases o cada que se lo topaba, pero lo que más coraje le daba es que el pelirrojo no parecía importarle sus insultos y humillaciones, ya que no le decía nada y solo bajaba la cabeza.

Ya habían pasado un par de meses desde que el pelinegro entro a la escuela y cada día odiaba mas a Gaara y Gaara no lo tomaba en cuenta porque para él la única persona que importaba en su vida era su pequeña hermana que para desgracia de él iba en diferente salón de clases.

Sasuke no sabía qué hacer, quería encontrar la manera de poder acercársele a la niña que tanto se juntaba con Gaara y poder ser su amigo para así estar él en el lugar del pelirrojo, pensaba que siendo su amigo ella dejaría de ser tan cariñoso con Gaara para ahora serlo con él. Era un niño así que pensaba que lo único que quería de esa niña era su amistad, no se daba cuenta que sus celos hacia Gaara era porque en realidad sentía otra clase de cosas hacia esa pequeña peli-rosa.

Lo años pasaron y el pelinegro nunca se atrevió a hablarle a esa pequeña peli-rosa y no tenía más que aguantarse en verla de lejos acompañada del nerd de Gaara. En esos años había conocido a varios chicos con los cuales se juntaba, pero al único que consideraba amigo era a Suigetsu, un niño que conoció en la escuela cuando tenía nueve años, en este momento ya tenía doce años e iba en sexto de primaria.

Para desgracia del pelinegro todos esos años que estuvo en la primaria le había tocado en el mismo salón que Gaara y nunca le había tocado con la peli-rosa de la cual había descubierto tenía su edad porque la vio a entrar en uno de los salones de su mismo grado, mas no sabía cómo se llamaba ni mucho menos que le gustaba. Entre más pasaba los años el odio de Sasuke hacia el pelirrojo había aumentado y junto a sus amigos se las arreglaba para siempre humillar o hacerle bromas al pelirrojo.

Un día habían castigado a Sasuke porque el maestro lo atrapo aventando papelitos en clases junto a Suigetsu solo que el peliblanco se había salvado de no ser visto, así que el pelinegro caminaba perezoso hacia la dirección.

Al llegar vio que la secretaria no estaba así que camino con la cabeza agachada hacia donde estaban las sillas para esperar que saliera la directora y lo atendiera, al levantar la mirada ensancho los ojos al ver sentada en una de las sillas y viendo hacia la ventana de forma aburrida a la chica peli-rosa de la cual llevaba cuatro años queriéndosele acercar.

El pelinegro no pudo evitar que una gran sonrisa de felicidad adornara su rostro y con algo de nerviosismo se sentó unas tres sillas alado de ella pensado que tal vez esta era su oportunidad para acercársele.

El pelinegro observaba atento cada detalle de la niña y se dio cuenta que de cerca era mucho más bonita, empezó a observar cada detalle de ella para grabárselo perfectamente en su mente, empezó por ver su hermoso y largo cabello color rosa, el cual le llegaba a mediación de la espalda y una diadema color negro la adornaba dejando que unos mechones lacios cayeran en sus mejillas, después bajo a su rostro y se quedo maravilladlo al ver sus hermosos y grandes ojos color verde jade, a decir verdad único porque él en su corta vida no ha visto ese color de ojos, pero frunció el entrecejo al notar que la mirada de la niña se veía fría y opaca, esa mirada no era en nada parecida a la que tenía cuando estaba con Gaara y eso le molesto, ahí fue cuando el pequeño Sasuke se dio cuenta que no solo sentía celos de Gaara porque quisiera ser amigo de esa niña y llegar a conocerla, se dio cuenta que esa niña desde que la vio le gusto y por esa razón la quería conocer.

Bajo la mirada un poco notando como el uniforme escolar de la niña estaba algo arrugado y sucio, lo que le hizo preocuparse. El pelinegro suspiro y cerro sus ojos tratando de darse valor porque pensaba que oportunidades de estar a solas con esa niña y lograr conocerla habían pocas, así que era ahora o nunca.

-¿Por qué te castigaron a ti? –pregunto tratando de parecer indiferente pero se mordió la lengua al oír que su voz salió temblorosa dejando ver lo nervioso que estaba y sus mejillas se sonrojaron al ver que la niña volteaba a verlo con fastidio, se sintió tan mal al recibir esa mirada que él solía dedicarle a las molestas niñas que lo acosaban y estaba seguro que ella no le contestaría al igual que él nunca le contestaba a las niñas molestas que le hacían preguntas, así que bajo la cabeza con tristeza.

-Porque me pelee con una niña de mi clase. –le respondió indiferente sin dejar de mirarlo. El pelinegro ensancho los ojos sorprendido al recibir respuesta y sus mejillas se sonrojaron al haber escuchado por primera vez la voz de la peli-rosa y para él fue la voz más melodiosa y linda que haya escuchado en su vida. – ¿y tú? –el pelinegro levanto la mirada aun con sus mejillas levemente sonrosadas.

-Por jugar en clase. –le respondió amablemente mientras le sonreía levemente.

-Ahh. –la peli-rosa dejo de mirarlo para regresar su mirada aburrida hacia la ventana. Sasuke suspiro con pesadez al darse cuenta que esa niña era muy difícil para sacarle platica, en especial para él que no solía sacarle platica a nadie, de echo siempre deseaba que se callaran cuando le hablaban, pero por una extraña razón quería que esa niña le hablara mucho.

De pronto vio como una sonrisa cálida adornaba el rostro de la niña mientras miraba por la ventana y el pelinegro se quedo algo embobado al ver esa sonrisa. Por inercia volteo hacia la ventana para ver que le había sacado esa sonrisa a la peli-rosa y frunció el entrecejo al ver que la chica miraba a Gaara jugar tenis en las canchas que desde ahí se veían.

-(yo juego tenis mucho mejor que ese idiota) –el pelinegro apretó los puños mientras apartaba la mirada molesto por la atención que la chica le dedicaba al pelirrojo. (no se qué le ve a un idiota como él, yo soy cien veces mejor) –el pelinegro había bajado al mirada y apretaba mas fuerte sus puños con coraje y celos.

-¡¡Sakura!! –escucharon una voz masculina lo que hizo que el pelinegro levantara la mirada viendo como un elegante y trajeado hombre de aparentemente treinta y tantos años, de cabello rojo y largo se acercaba a ellos con una mirada intimidante.

Sasuke vio de reojo como la peli-rosa se ponía de pie y miraba indiferente al hombre que se acercaba a ellos. Por lo que el pelinegro en cierta forma se puso feliz al saber finalmente como se llamaba la chica, pero su felicidad se fue al ver como el hombre al estar frente a la peli-rosa la cacheteaba de una manera tan fuerte que la tumbo al piso haciendo que ensanchara sus ojos horrorizado. Sin pensárselo dos veces se puso de pie y se acerco a la niña para ayudarla y frunció el entrecejo al ver que sangre salía de su labio inferior que seguramente se rompió a causa del golpe, pero algo que le sorprendió enormemente fue que la peli-rosa no tiene rastro de lagrimas o de querer llorar y solo se dedicaba a ver al hombre con desprecio.

Sasuke levanto la mirada hacia el hombre notando como este miraba con desprecio y coraje a la peli rosa, por lo que lo disloco completamente al no saber qué pasaba.

-¡Me puedes decir ¿qué demonizo hiciste esta vez mocosa?! ¡Ya me tienes arto con tus rebeldías idiota, ojala jamás hubieras nacido! –grito enfurecido el hombre por lo que Sasuke lo miro con infinito odio y Sakura solo lo miraba con desprecio.

-Padre no estamos solos, ya en casa tendrás toda la privacidad que quieras para golpearme o gritarme. –dijo indiferente la peli-rosa. Sasuke se sorprendió al escucharla, en especial a saber que ese hombre era su padre, lo que le hizo pensar como un padre se atrevía a tratar y hablarle así a su propia hija. Por otro lado el hombre fue cuando noto la presencia del pelinegro, el cual lo miraba entre sorprendido y enojado lo que hizo que frunciera el entrecejo.

-Vamos con el director para que me diga que tarugada hiciste esta vez. –dijo dando media vuelta y caminado hacia la puerta de la oficina del director. Sakura se puso de pie con la ayuda de Sasuke.

-Gracias. –le dijo amablemente mientras le dedicaba un pequeña sonrisa y Sasuke le devolvió la sonrisa mientras que con sus dedos quitaba la sangre que tenía en sus labios. La peli-rosa lo miro agradecida para después dar media vuelta y caminar hacia donde estaba su padre ante la atenta mirada preocupada del pelinegro.

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Habían pasado ya una semana desde ese encuentro y Sasuke en esa semana no había visto a Sakura, es mas al parecer no fue a la escuela ya que ni con Gaara la vio. Era la hora de salida y junto a sus amigos Sasuke se había topado a Gaara y habían estado molestándolo.

Suigetsu le había quitado los anteojo y mientras todos se ponían alrededor del pelirrojo aventándose los anteojos unos a otros, y Gaara sin ver muy bien iba de un lado a otro tratando de quitárselos al que los tenia, pero cuando llegaba con el niño que tenía sus anteojos este se los aventaba a otro.

De pronto una peli-rosa aventó a uno de los amigos de Sasuke, por lo que cayó al piso haciendo que todos vieron extrañados como una peli-rosa muy enfurecida se adentraba al círculo. Sasuke algo nervioso miro a la peli-rosa notando como esta los escaneaba a todos con la mirada para finalmente llegar a él y bajar la mirada hasta sus manos notando que él tenía los anteojo. A grandes zancadas se acerco al pelinegro y lo fulmino con la mirada.

-Dame los anteojos. –ordeno estirando la mano. Sasuke no sabía qué hacer, si le entregaba fácilmente los anteojos quedaría en vergüenza frente a sus amigos y si no se los entregaba ella lo odiaría, pero al pensarlo mejor le molesto más que ella defendiera al inútil de Gaara, el cual estaba con la cabeza agachada atrás de la peli-rosa.

-¿Qué? ¿acaso tu noviecito no puede defenderse solo y necesita de ti para recuperar sus anteojos? –pregunto burlón mirándola con superioridad haciendo que sus amigos se rieran a carcajadas mientras que Gaara bajaba mas la cabeza y Sakura fruncía mas el entrecejo.

-Dámelos. –volvió a ordenar cortante ignorando su comentario.

-¿o si no que? –pregunto burlón y mirándola con un brillo de reto en sus ojos. Sakura no lo pensó dos veces y sorprendiendo a todos en especial a Sasuke le dio una patada en su entre pierna haciéndolo doblar del dolor. Sakura sin pensarlo tomo los anteojo y le dio un coscorrón en la cabeza al pobre pelinegro que por presionar con sus manos su entrepierna para no sentir ese tremendo dolor no pudo defenderse.

La peli-rosa se acerco a Gaara y le puso los anteojo para después tomarlo de la mano y alejarse ante la atenta mirada temerosa de los amigos de Sasuke.

Sasuke aun sosteniendo su entrepierna mientras dos gotas de lagrimas de dolor salían por la comisura de sus ojos miraba atento como ese par se alejaba.

-(esta fue la gota que derramo el vaso Gaara, desde ahora te hare la vida una mierda) –el pelinegro puso una mirada asesina y Suigetsu se acerco al pelinegro para ayudarlo.

The end flash back

-(desde ese día no la volví a ver, al parecer la cambiaron de escuela, pero estoy seguro que ella fue la única niña que en verdad me intereso, la única que el idiota de Gaara tenia y que yo quería, la única mujer por la que valdría la pena conocer más a fondo para ser digna novia de alguien como Uchiha Sasuke…. así que si ese Haruno Gaara entra Eitoku Gakuen me dedicare a hacerle la vida imposible tal y como se lo hice en todos estos años que hemos estado en la misma escuela solo por haber tenido lo que yo nunca pude tener) –una mirada maligna y decidida adorno el rostro del chico mientras sonreía de medio lado. Suigetsu cansado de estarle hablando a su amigo para que le hiciera caso se fue a jugar videojuegos dejando a Sasuke metido en sus pensamientos.

Continuara

O.O asu,sasuke conocia a saku dsd la primaria O.O... pobrecito de mi Gaara sasuke le agarro coroja sin saber ke saku lo trataba asi xq era su hermano T.T por culpa de sus celos trata muy mal al pobrecito de Gaara....

ahora q lo pienso creo q las cosas se pondran buenas cuando Sasuke moleste a Gaara sin saber que es la pekeña pelirrosa d la ke se enamoro de niño u.u jujujustoy ansiosa porq ese par se vea

MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO Y SUS REVIEWS

NOS LEEMOS EN EL SIGUIETE KAPI ^^

BEXOX