¡¡Y empiezan las clases!!

Japón 8:00 am

El vuelo de Alemania a Japón había aterrizado en el aeropuerto central de la ciudad de Tokio. Una hermosa chica que tenía algunas perforaciones en el rostro de cabello ondulado color negro recogido en una coleta alta dejando caer varios mechones en su rostro, vestida con una blusa de tirantes color morada y unos jeans desgastado color azul, tenis morados con rayas negro y usaba unos lentes obscuros tapando sus ojos. La chica caminaba por los pasillo del aeropuerto acompañada de una apuesto y alto rubio vestido con unos jeans color negros, una playera algo holgada color naranja sin ninguna clase de dibujos, tenis color negros y al igual que la chica llevaba unos lentes obscuros cubriendo sus hermosos ojos azules, tenía varias perforaciones en el rostro y unas extrañas marcas en sus mejillas.

-¿sabes cómo es el hermano de Saku-chan? –pregunto la pelinegra parándose de golpe y mirando a las personas que habían en la sala de espera.

-No, Sakura-chan nunca nos ha querido enseñar una foto. –contesto tranquilamente el rubio también viendo atento a las personas que había en la sala.

-Ni yo he visto fotos de él cuando trasculco en las cosas de Saku-chan. –dijo con fastidio. –tal vez su hermano es hermoso y tiene miedo a que lo viole. –dijo poniendo cara de pervertida y baba saliéndole de la comisura de sus labios.

-Bueno eso explica porque nunca te enseño una foto a ti pero ¿Por qué a mí no me la enseño? –pregunto extrañado y mirando dudoso a la pelinegra.

-Será porque su hermano es tan hermoso como para que tus mortales y sucios ojos lo contemplen. –dijo maravillada por su genial explicación.

-Tal vez. –dijo tranquilo y nada ofendido mientras asentía una y otra vez con la cabeza.

-¡hey! ¡par de tarados dejen de estar parados ahí como lo que son, un par de idiotas y vamos por el equipaje! –dijo burlona una voz atrás de ellos haciendo que ambos se voltearan y vieran a una hermosa peli-rosa con varias perforaciones en el rostro, vestida con una blusa sin mangas ceñida al cuerpo de color blanca y un pesquero de tela color rosa, zapatillas blanca y el pelo lo llevaba suelto usando sus lentes de sol como diadema.

-¡Ahí te hablan Naru-chan dijo tarado e idiota! –dijo Yuki burlona mientras le codeaba las costillas y el rubio la fulmino con la mirada.

-Pues también iba para ti Yu-chan. –dijo irónico mientras la miraba con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalándole por la frente. Yuki puso una mueca pensativa mientras se sobaba la barbilla.

-Para mí que Saku-chan se equivoco y le agreego "s" pero estoy segura que solo se refería a ti. –dijo poniendo gestos de sabelotodo.

-Sakura-chan ¿a quién te referías solo a mi o a ambos? –pregunto y ambos voltearon hacia donde Sakura debería de estar pero solo vio puntitos formando la silueta de la peli-rosa.

-¡¡Se han robado a Sakura!! –grita ambos alterados mirándose entre sí y poniendo sus manos en sus mejillas.

-¡Nos perdimos Naru-chan! –dice con lamento mientras una cascada de lagrimas corre por sus mejillas. –nosotros a pesar de ser japoneses nunca hemos estado en la ciudad de Tokio. –dice con lamento mientras aprieta un puño a la altura de su barbilla.

-¡oh! ¡y ahora ¿Quién podrá ayudarnos?!—dice dramático el rubio mientras pone una mano en su frente cerrando sus ojos simulando que se va desmayar y Yuki lo imita. De pronto Yuki deja su drama y con su puño izquierdo golpea la palma de su mano derecha.

-Naru-chan recuerda que en los aeropuertos hay un lugar para niños perdidos donde los vosean para que sus padres o tutores los encuentren. –dice maravillada como si hubiera descubierto que el cielo es azul.

-¡Es verdad! –grita entusiasmado.

-¡Vamos! –dice enérgica mientras toma la mano del rubio para empezar a correr en busca de su salvación.


Sakura ya había recogido las maletas de los tres y se encontraba parada impaciente esperando a sus dos amigos con el montón de maletas en el piso alado de sus pies.

-Estos idiotas ya tardaron. ¿Dónde se habrán metido? –pregunto para sí misma de forma exasperada.

-¡Queremos informarle a la señorita Haruno Sakura que sus pequeños amigos están perdidos y se encuentran en las oficinas del aeropuerto! –se escucho la voz de una señorita hablar a través de un micrófono oyéndose en todas las bocinas que había. A Sakura se le hincho una vena en la frente y gruño molesta.

-Señorita ¿puedo describir a mi amiga por si ella no la escucho, que alguien que la reconozca le pase el mensaje? –se escucho la voz de Yuki hablando cerca del micrófono.

-¡Claro pequeña! –le respondió amablemente. Se empezó a oír ruidos como que la chica se acomodaba para hablar a través del micrófono.

-Mi amigui es alta, mide uno setenta, tiene pelo largo, lacio de color rosa de chicle masticado. –dijo con tranquilidad y a Sakura se le hincho otra vena en la cabeza mientras trataba de ignorar todas las miradas que se dirigían de forma curiosa hacia ella. –tiene una frentezota tan grande que si le da la luz te ciega. Tiene varias perforaciones en el rostro y parece vándala roba carteras, pero no se asusten que es indefensa, así que no muerde, solo denle un zape en la frete y se tranquiliza. –Sakura ya tenía otra vena hinchada en la frente y su rostro estaba completamente rojo del coraje mientras que la gente que pasaba cerca de ella la miraba cautelosa.

-¡¡Ahh!! ¡¡Y no le digan frentona porque ahí sí que muerde dettebayo!! –se oyó ahora la voz de Naruto a través del micrófono..

-Así que si no quieren tener rabia no le digan frentona, frentezota, frente andante, etc, etc, etc. –seguía hablando de lo más tranquila Yuki a través del micrófono. – ¡hey! ¡señorita no me quite el micrófono que quiero seguir describiendo a Saku-chan! –a todos los que escuchaban les salió una gota de sudor al oír el forcejeo por el poder del micrófono.

-¡oiga no le quite el micrófono a mi amiga! –se escucho el grito chillón del rubio.

-¡Niños denme el micrófono que no es para juegos! –se oía la voz molesta de la señorita.

-¡¡si no estamos jugando solo estamos describiendo a nuestra amiga!! –se escucho el grito de ambos. Sakura muy molesta y con finta de poseída agarra todas las maletas y camina enfurecida hacia donde están sus amigos.


Estaba Sakura sentada de lo más tranquila en los asientos de la sala de espera, a su lado junto a las maletas estaban hincados un rubio y una pelinegra en pose de castigo con la cabeza agachada y con varios chichones en la cabeza.

-¡Sa-chan! –llama una voz ronca y masculina de forma contenta y emocionada haciendo que los tres chicos levantaran la cabeza y vieran a un pelirrojo con toda finta de nerd.

El chico tenía el pelo corto y despeinado, su piel era muy pálida, sus labios delgado y lo demás de su rostro no se veía a causa de esos enormes lentes de fondo de botella, tenia buen cuerpo pero esa ropa no le lucia. Vestía una playera blanca y encima una camisa de cuadros cafés y de botones que llevaba desabrochada, un pantalón de vestir color negro y unos zapatos del mismo color que el pantalón. Alado del pelirrojo iba un señor de pelo corto y de color castaño, aparentaba tener unos cuarenta años, sus ojos eras rasgados y de color negros, su piel algo acanelada, rostro varonil. Vestía una camisa de botones color blanca y un pantalón de color café al igual que los zapatos.

-¡¡Gaa-chan!! –grito entusiasmada Sakura mientras se ponía de pie.

-¿Gaa-chan? –preguntaron extrañados el rubio y la pelinegra a la vez, mirándose entre sí. –y esta ¿Qué se fumo que no compartió? –preguntaron a la vez mientras parpadeaban.

-¡¡Gaa-chan!! –la peli-rosa corrió a los brazos de Gaara y este la esperaba con los brazos abiertos y cuando la peli-rosa llego a él se le echo encima fundiéndose ambos en una cariñoso abrazo.

-¿Ese es el hermano de Saku-chan? –pregunto Yuki mirando choqueada a Naruto. – ¿el mellizo casi gemelo? –ambos se miraban entre sí para luego voltear hacia donde estaba Sakura abrazando a Gaara.

-No se parecen en nada. –dijeron incrédulos el rubio y la pelinegra.

-¿Dónde está mi papito de belleza divina? –se lamentaba Yuki con lagrimas corriendo por sus mejillas y apretaba su puño a la altura de su barbilla. Naruto le sonreía nervioso mientras una gota de sudor le resbalaba por la nuca. – ¡no, yo no me quedo con la duda! –dijo decidida mientras se ponía de pie, camino con decisión hacia donde estaban los hermanos Haruno y valiéndole madre aventó a Sakura alejándola de Gaara.

Naruto miro impresionado lo que hizo su amiga y Sakura sentada en el piso fulminaba a la pelinegra con la mirada. Gaara miraba interrogante a Yuki al igual que el castaño que estaba a su lado. Yuki sin más le quito las gafas y lo miro maravillada.

-¡hola papi de belleza divina! ¡sabia que estabas escondido! –dijo emocionada mirando embobada el hermoso rostro del chico. Naruto ensancho los ojos sorprendido al ver lo que el hermano de Sakura escondía bajo esas gafas.

El castaño que estaba alado de Gara miro extrañado a la pelinegra y Sakura frunció el entrecejo celosa mientras fulminaba con la mirada a Yuki mientras que Gaara se había sonrojado ante las palabras de la chica porque nunca una chica le habían hablado o mirado como lo hizo ella, además que también la miraba extrañado ante su actitud.

-¡Yu-chan te enseñara los placeres de la vida Gaa-chan! –dijo sensual y sin darle oportunidad de nada le planto un muy fogoso beso.

Gaara ensancho enormemente los ojos sin saber que hacer o cómo reaccionar. Los demás espectadores también abrieron enormemente los ojos sorprendidos ante la escena. Sakura reacciono y se puso de pie rápidamente, empujo a Yuki alejándola de Gara y sin contemplación la empezó a moler a golpes hasta dejarla en K.O.

Naruto y el castaño miraban a la inconsciente Yuki con pena y lastima mientras que Gaara aun seguía en shock.

-Vamos hermanito hablemos más a gusto acá. –dijo con ternura mientras le ponía las gafas que le había quitado a Yuki para después tomar de la mano al pelirrojo y Gaara por estar en shock solo se dejo guiar. Sakura al pasar por donde estaba la tirada y golpeada Yuki la piso y siguió caminando. Y el castaño la siguió mientras que Naruto cargaba a su moribunda amiga para llevarla con los demás.

Todos se sentaron en los asientos que habían ahí, Sakura celosamente había sentado a Gaara a su lado muy, pero muy alejado de donde se había sentado Naruto y su amiga mientras que el castaño que acompañaba a Gaara se había sentado al otro lado de Gaara.

-Primero que nada quería disculparme por no ir estas vacaciones a casa contigo Gaa-chan, pero el idiota de Kaname me castigo porque la vez pasada en las vacaciones de navidad incendie el pino navideño. –dijo tranquilamente y agitando su mano para restarle importancia haciendo que el castaño que la escañaba le saliera una gota de sudor en la nuca mientras que el pobre Gaara había reaccionado del besote que le planto la amiga de su hermana.

-Lo sé, Saku y no tienes porque disculparte, te entiendo si no viniste fue porque no se pudo. –dijo sonriéndole con dulzura y Sakura le devolvió la sonrisa sorprendiendo enormemente a Naruto y Yuki que había despertado de su inconsciencia.

-(¿qué es esa sonrisa tan dulce? Nos han cambiando a la amiga T.T) –Naruto y Yuki tenía lagrimas en los ojos y apretaban con lamento un puño a la altura de su barbilla.

-Bueno y ¿Cómo has estado Gaa-chan? –pregunto la peli-rosa con amabilidad.

-(¡¡es definitivo los aires de Japón nos cambiaron a nuestra amiga y líder!! T.T) –seguían lamentándose dramáticamente ambos amigos de la peli-rosa.

-¡Muy bien, aunque te he extrañado mucho! –dijo levemente sonrosado y Sakura le sonrió con dulzura.

-(van dos sonrisas dulces en el día que no son fingidas ¡¡ el apocalipsis se acerca!! T.T) –ambos chicos alterados comenzaron a jalarse el pelo con desesperación y cara de psicópatas haciendo que la gente que estaba ahí y los veía se alejaran del lugar con cautela.

-¿y tu Saku-chan? ¿cómo has estado? –pregunto preocupado.

-¡De maravilla, ya sabes haciendo negocios aquí, apuestas haya, etc! –dijo con simpleza mientras agitaba su mano restándole importancia. Gaara y el castaño la miraron incrédulos mientras una gota de sudor resbalaba por sus nucas.

-Deja te presento a la persona que tanto admiro y con la que iré a Egipto. –dijo con alegría y Sakura asintió sonriéndole. –el es Sabaku no Kankuro uno de los mejores arqueólogos de nacionalidad japonesa. –dijo con orgullo apuntado al castaño. El castaño miro con amabilidad a la peli-rosa y le sonrió levemente mientras hacia una inclinación de cabeza. Sakura lo miro con ojos entrecerrados analizando poniendo nervioso tanto al castaño como a Gaara.

-Yuki. –llamo mientras tronaba los dedos. La pelinegra asintió e inmediatamente saco su laptop de la mochila que Naruto tenía en su espalda y la prendió ante la mirada interrogante de Gaara y kankuro.

-Sabaku no Kankuro nacionalidad japonesa. –dijo después de un rato la chica leyendo en su portátil haciendo que Sakura la escuchara atenta, que Naruto bostezara y que los otros dos la miraran sin entender. –nació en 1965 en la ciudad de Osaka, tiene cuarentaicinco años. Es hijo único, su madre murió en el año de 1998 y su padre aun está vivo pero jubilado y se dedica a dar clases de matemáticas en una escuela de Osaka. Estudio arqueología en la universidad de Tokio y se graduó con varios honores. Hasta ahorita ha descubierto quince tumbas, la mayoría fueron en Egipto, tres en Japón y dos en México. Nunca a practicado algún deporte pero le gusta salir a correr por las mañanas. No está casado pero ha tenido cerca de cuatro relaciones serias con mujeres. Nunca ha estado en la cárcel y solo ha tenido una cuantas multas de transito. No ingiere drogas solo algo de alcohol cada que descubre alguna tumba y no fuma. Su pasatiempo es ir a la biblioteca para leer libros de arqueología. – leyó tranquilamente y Sakura asintió. Gaara y kankuro estaban muy sorprendidos ante la exactitud con la que describió la vida del arqueólogo y Naruto estaba entretenido ligando con una chica que estaba uso metros enfrente de él y se mandaban miradas coquetas.

-¿co..como es que sabe todo eso? –pregunto Kankuro impresionado y algo choqueado.

-¡Mucho gusto en conocerlo Kankuro-san! –dijo amablemente Sakura mirándolo e ignorando su pregunta.

-Pe…

-No importa como obtuvo su hoja de vida, lo importante es que se que no es una persona de peligro para mi hermano y se lo pudo confiar. –dijo calmada y agitando su mano restándole importancia. –por otro lado si a mi hermano le pasa algo estando bajo su cuidado me encargare yo misma de hacerle la vida imposible. –dijo amenazante y mirándolo intimidante haciendo que Kankuro tragara saliva con dificultad y que Yuki sonriera burlona mientras que Naruto seguía ligando con la chica ignorando a los demás.

-¡Sakura! –dijo Gaara en forma de regaño mirándola con reproche.

-Solo es una advertencia Gaa-chan. –dijo de lo más tranquila y agitando su mano para restarle importancia. Gaara la miro con desaprobación pero Sakura mantuvo su mirada serena haciendo que suspirara resignado.

-No te preocupes que yo me encargare de cuidarlo bien. –dijo el castaño con una sonrisa confiable y Sakura entrecerró los ojos analizándolo.

-Más le vale. –dijo amenazante y el castaño asintió dedicándole una sonrisa nerviosa.

-Mejor preséntame a tus amigos. –dijo el pelirrojo tratando de cambiar el hilo de la conversación. Sakura suspiro levemente y el castaño agradeció que le quitara su penetrante mirada para dirigir una mirada cálida a su hermano.

-Bueno el rubio con cara de idiota que ni nos pela por estar ligando se llama Uzumaki Naruto. –dijo señalando indiferente al rubio haciendo que el castaño y pelirrojo lo miraran mientras una gota de sudor les salían en la nuca al ver al rubio mandarle besos a una chica que estaba unos metros frente a ellos. –la pelinegra con cara de niña buena pero que en verdad es una maldita pervertida se llama Aoyagi Yuki. –dijo apuntando a la chica, ambos hombres la miraron y Gaara se sonrojo levemente al recordar el beso que le robo mientras que Kankuro le dedicaba un amable sonrisa.

-¡Hola belleza divina! –dijo coqueta y guiñándole un ojo haciendo que Sakura la mirara con advertencia pero a esta le valió y miro maravillada como el pelirrojo se sonrojaba mas ante su apodo. – ¡hola señor que cuidara a mi belleza divina! –dijo sonriéndole amable al castaño y este le sonrió nervioso.

-(que amigos tan extraños tiene Sa-chan Uu.u) –Gaara soltó un largo suspiro mientras miraba al par de amigos de su hermana.

-¡Deja de decirle belleza divina a mi hermano! –dijo tétrica y mirándola amenazante.

-Solo digo la verdad. –dijo tranquilamente mientras se encogía de hombros restándole importancia. Sakura volvió a gruñir y los otros dos sonrieron nerviosos.

-Nuestro vuelo está por salir Gaara. –dijo de pronto Kankuro al mirar su reloj. El pelirrojo asintió y miro con tristeza su hermana.

-Me hubiera gustado estar más tiempo contigo Gaa-chan pero sé que no es el momento, ya después habrá oportunidad. –dijo sonriéndole con ternura y Gaara le devolvió la sonrisa. –los papeles Yuki. –dijo cortante y sin mirarla. Yuki saco rápidamente una carpeta de su mochila y se puso de pie.

-Aquí están los documentos para que pueda salir del país y hay otro documento donde el señor Kankuro tiene la custodia de Gaa-chan haya en Egipto para qué así no tenga problemas. –le explico a Saklura mientras le daba la carpeta y la peli-rosa asintió tomándola mientras que los otros dos tenían varias gotas de sudor en la nuca mientras se preguntaban mentalmente como consiguieron eso, pero mejor no se arriesgaban a preguntar.

-Toma Gaa-chan. –dijo extendiéndole la carpeta mientras se ponía de pie y Gaara la imito tomándola.

-¿estos papeles no son falsos? –pregunto temeroso y mirando a su hermana con cautela.

-No te preocupes belleza divina, los papeles son originales lo único falso es la firma, pero esta tan bien hecha que nadie se dará cuenta de la falsificación. –explico Yuki sonriéndole de oreja a oreja y Sakura sonrió de medio lado.

-No te apures Ga-chan que ella es confiable. –dijo para tranquilizarlo al ver su mirada asustada. –jamás haría algo que te metiera en problemas. –le dijo amorosa y Gaara le sonrió agradecido.

-¡Gracias Sa-chan! –dijo con algo de tristeza.

-¡Te cuidas mucho y suerte! ¡Da todo de ti para aprender mucho y cumplir tu sueño! –animo sonriéndole alegre y Gaara asintió. – ¡se fuerte! –dijo abrazándolo y Gaara asintió haciendo de todo para retenerlas lagrimas.

-La fuerte siempre fuiste tú, mira aquí el que retiene las lagrimas soy yo cuando tu ni tienes ganas de llorar. –susurro solo para qué ella la escuchara mientras escondía su rostro en el cuello de la chica. Sakura sonrió con tristeza. Kankuro miraba la escena conmovido y Yuki hasta se sonaba las narices con un pañuelo mientras una cascada de lagrimas corrían por sus mejillas. Naruto seguía mandándole besos a la chica de hace un momento.

-¿Quién dice que no quiero llorar? –dice con diversión para tratar de animar a su hermano. –solo que soy buena ocultándolas. –dijo burlona y Gaara sonrió levemente. –sabes que al igual que a ti me duele cada que nos separamos, y si ate tus ojos soy la más fuerte de los dos en este momento te sedo la mitad de mi fortaleza a ti. –dijo con algo de ternura haciendo que Gaara soltara una suave risita divertida.

-Adiós Sa-chan. –dice con tristeza mientras se separa de ella y Sakura le sonríe con ternura.

-Hasta la próxima Gaa-chan. –le responde con suavidad y el pelirrojo asintió levemente mientras el dedicaba una leve sonrisa.

-Adiós hermano de Sakura-chan. –dice Naruto ya reaccionando y dedicándole una sonrisa zorruna. Gaara levanto su mano a modo de despedida. –y adiós amigo del hermano de Sakura-chan. –dijo ahora viendo al castaño, el cual le sonrió levemente.

-¡Adiós belleza divina! –dijo Yuki mientras agitaba su pañuelo en forma de despedida ignorando la mirada fulminante de Sakura. –llámame belleza divina. –dijo haciendo una seña con las manos aparentando un teléfono valiéndole la mirada asesinado su amiga. Gaara se sonrojo levemente antela forma que lo trataba esa chica y solo le sonrió levemente mientras se despedía con la mano.

-¡Adiós Sa-chan te cuidas y adiós Naruto y Yuki-san! –dijo despidiéndose para después dar media vuelta camino hacia donde abortarían su vuelo.

-¡Esta belleza divina es tan tímido! –dijo soñadora y suspirando mientras lo veía alejarse. Sakura gruño molesta y se acerco a Yuki.

-¿quieres más golpes? –le susurra amenazante y Yuki voltea a verla arrogante.

-Solo me deje vencer para que no quedaras en vergüenza frente a tu hermanito-buenote-papito-kun. –dijo altanera mirándola con superioridad.

-Más bien te agarre distraída. –dijo incrédula mientras la miraba con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalándole por la frente.

-Ok ganaste Saku. –dice agitando sus mano para restarle importancia. –ahora vámonos al departamento que compro aquí en Japón Naru-chan para arreglarte estilo belleza divina escondida. –dijo con emoción mientras se daba media vuelta para tomar sus maletas y comenzar a caminar.

-Es verdad hay muchas cosas por hacer y mañana empiezan las clases. –dijo el rubio disponiéndose a tomar sus maletas.

-¿Dónde queda el departamento que comparte? –pregunta con fastidio la peli-rosa.

-Cerca del instituto donde estarás. –dice tranquilamente mientras camina para seguir a la pelinegra. Sakura suspira pesadamente y se dispone a seguirlos.


Cuando salieron del aeropuerto los chicos tomaron un taxi. Naruto y Yuki fueron todo el camino pegados a la ventana viendo maravillados la ciudad de Tokio y Sakura se ponía a pensar ¿qué demonios se fumo en el momento que decidió ser amiga de ese par?, no entendía porque se llevaba tan bien con ellos.

Finalmente llegaron a su destino y el taxi se estaciono frente a un gran edificio que tenía pinta de ser algo costoso en tanto departamentos mas no de manera exagerada. Los chicos bajaron sus maletas con la ayuda del taxista y estaban parados afuera del edificio viendo sus alrededores con atención.

-¡Tokio es genial! ¡incluso tiene un callejón de drogadictos cerca del aeropuerto! –exclama maravillada con un aura brillante rodeándola.

-¡¿A que si Yu-chan?! –le da la razón el rubio igual de maravillado.

-En Alemania también hay callejones con drogadictos y violadores. –dice Sakura mirándolos con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su nuca.

-¡Es verdad, pero el que estaba alado del aeropuerto tenia a un perro cagando encima de un periódico! –dice emocionado el rubio.

-¡Y un par de ratas apareándose! –le sigue Yuki igual de emocionada.

-¡Kami dame fuerzas para aguantarlos! –dice con suplica mirando el cielo con añoranza mientras estira sus brazos. –no sé cómo somos amigos. –dice con fastidio mientras suspira con pesadez y baja la mirada viendo que en medio de la calle hay una pareja de perros apareándose. – ¡¡siii!! ¡Que venga un carro y los arrolle por coger en la calle!! –anima emocionada viendo al par de perros.

-¡¡Siii!! ¡Que los destripe por calientes! –anima Yuki también viendo a los perro.

-¡Y que deje todos los sesos en la calle! –les sigue Naruto.

Los tres seguía viendo emocionados al par de perros echándoles porras para que vinera un carro y los atropellara, pero paso el tiempo y no paso ningún carro y los perros dejaron de aparearse haciendo que los tres bajaran la cabeza decepcionados y tristes, así que se fueran mejor adentro de su departamento.

Al llegar al departamento donde se quedarían Yuki y Naruto, en el cual también Sakura se quedaría los fines de semana, se dieron cuenta que estaba lo suficiente grande para vivir cómodamente los tres. Consistía en tres habitaciones, un sala, el recibidor, la cocina y una baño, lo mejor de todo es que el rubio lo había comprado amueblado, lo único que le faltaba era agregarle unos cuantos toques para que quedara perfecto a los extravagantes gustos de los tres chicos.

Los tres estaban en la habitación que sería de Sakura para ayudarla a transformarla en Gaara. El rubio le enseño unas cuantas cosas a la peli-rosa de cómo se porta un hombre, como por ejemplo, le enseño a sentarse como lo hacen los hombres, a como hablar ayudándola a que agarrara un tono que no sonara ni muy ronco ni muy forzado, estuvieron un rato practicando hasta que finalmente lo consiguieron. También le enseño a como debería mirar a la chicas bonitas para que aparentara que le gustan y los demás que estuvieran a su alrededor no pensaran cosas rara, le enseño a seducirlas cosa que Sakura sabia como hacerlo perfectamente, además que se le hacia innecesario, pero el rubio insistió tanto que a la peli-rosa no le quedo de otra que hacerlo. Sakura ya había aprendido todo lo necesario del comportamiento de un hombre en tan solo unas cuantas horas, por lo que los tres estaban muy emocionados.

Ahora tocaba el arreglo. Yuki la había ayudado a ponerse unas vendas y una faja en el pecho haciendo que le aprisionara completamente, por lo que a la peli-rosa no se le veía nada de busto con las camisas un poco holgadas que se iba a poner, además que el saco del uniforme de la escuela a la que iría también era algo flojo al igual que la camisa. La parte del cuerpo estaba arreglada, la peli-rosa aparentaba tener cuerpo de hombre, un hombre exquisito pero no se veía mal. Para el pelo, la peli-rosa decidió ponerse una peluca que tenía el mismo corte y color de pelo que tenía su hermano, solo con la ayuda de Yuki se recogió completamente el pelo y se la ajusto bien la peluca.

-Hay que admitir que si pareces chico. –dijo Yuki mirándola con aprobación y Sakura sonrió de medio lado.

-Un chico exquisito y agraciado. – dijo el rubio también mirándola con aprobación.

-De hecho viéndote bien eres muy parecida a mi belleza divina cuando no usa los anteojos. –dijo con cara de pervertida y Sakura la fulmino con la mirada.

-Si son parecidos solo que aun así Sakura-chan tiene el rostro mas exquisito y lindo, y Gaara es mas tosco tanto de la cara y el cuerpo, además sin anteojos tiene un rostro varonil y apuesto. –dijo el rubio de forma pensativa.

-Supongo que con las gafas nos veremos iguales. –dijo indiferente la peli-rosa restándole importancia.

-Sabes Saku, he estado pensando en eso de las gafas. –dijo de pronto Yuki de forma pensativa y sus dos compañeros la miraron interrogante. –ya sabes esa clase de gafas tiene mucho aumento. – El rubio tomo las gafas del peinador y se las puso.

-Es verdad, tiene mucho aumento. –dijo quitándoselas de golpe y un poco mareado. –te vas a marear y te va doler mucho la cabeza al usarlas mucho tiempo. –dijo el rubio de forma pensativa y Yuki asintió dándole la razón.

-No me mareare porque uso la misma cantidad de aumento que Gaa-chan, solo que yo uso lentes de contacto, me los quito y me pongo los anteojos que suele usar Gaa-chan. –explica indiferente y tranquilidad. Sus dos compañeros quedaron en shock, luego parpadearon un par de veces.

-Sakura es miope. –dice Yuki mirando al rubio sin créese lo que acaba de decir y la peli-rosa al fulmina con la mirada.

-Nos lo oculto con lentes de contacto. –dice incrédulo el rubio y mirando a la pelinegra muy sorprendido.

-Imagínate a la Saku que conocemos con eso lentesotes Naru-chan. –ambos se meten en sus cine mental en donde ven a Sakura con toda la finta de chica mala y usando los lentes de botella.

Parpadean un par de veces mirándose entre sí y sin poder resistirlo estallan en carcajadas, era tanta la risa que se tuvieron que agarrar la tripa y gotas de lagrimas se asomaban por la comisura de sus ojos. Sakura los fulminaba con la mirada y una vena se había hinchado en su frente.

-¡Jajaja hay mi pancita! –dice Yuki entre carcajadas tirada en el piso.

-¡¡Sakura-chan lentes de botella!! ¡¡jajajajaja!! –seguía el rubio burlándose también tirado en el piso. De pronto Yuki deja de reir y Sakutra pensó que ya paso su arranque de idiotez.

-Imagina a Saku intimidando a los de la escuela con esos lentesotes. –el rubio deja de reír y al igual que Yuki pone su mirada perdida al frente imaginándose a Sakura en ese escena y sin poder evitarlo vuelven a estallar en carcajadas mientras que Sakura ya tenía un par de venas hinchadas en su frente y un aura asesina la rodeaba. Sakura llego al limeta de su paciencia y a grandes zancadas camino hacia el rubio y le dio una patada en el estomago sacándole todo el aire por lo que al instante dejo de reír y se agarro el estomago por el dolor. Sakura volteo tétricamente a Yuki que había visto todo, y esta nada pendeja dejo de reír y se puso de pie rápidamente.

-¿te ayudo a quitarte los aretes? –pregunto rápidamente y poniendo su sonrisa más dulce. –recuerda que ahora serás Gaara y él no tiene perforaciones y no creo que en esa escuela de niños popis les sea permitido eso. –dijo con tranquilidad sonriendo en su interior de manera triunfal al ver que el enojo se le había pasado a su amiga y ahora ponía un gesto de fastidio.

-Solo me dejare el arete de la lengua. –dijo resignada. –ese no creo que lo vean si soy cuidadosa al hablar, además mi hermano es muy tímido y no habla mucho, así que no será problema ocultarlo.

-El de la ceja también se puede ocultar con la gafas. –dijo Naruto con algo de dificultad y sin dejar de agarrarse el estomago. Sakura puso una mueca pensativo analizándolo.

-No, me quitare todos para no arriesgarme y solo me dejare el de la lengua, no quiero que sospechen que no soy Gaara. –dijo con seriedad y sus compañeros asintieron.

Sakura suspiro con pesadez y con ayuda de Yuki se quito las perforaciones que tenía en su rostro. Al quitarlas se maquillo levemente para que no se le notaran los pequeño agujeros que dejaron los aretes. Después se quito los lentes de contacto y se coloco unas gafas iguales a las que usaba su hermano.

-Quedaste igualito. –dijeron el rubio y la pelinegra mientras levantaban su pulgar dándole su aprobación y Sakura sonrió de medio lado.

-Esas sonrisas trata de no mostrarlas mucho. –aconsejo Yuki y Sakura la miro interrogante. –cuando estuvimos en el aeropuerto estuve observando a mi belleza divina para grabarme cada uno de sus gestos. –dijo soñadora y Sakura la fulmino con la mirada mientras que Naruto sonreía con nerviosismo. –lo hice solo para ayudarte a ser más parecido a él. –trato de justificarse pero su sonrisa pervertida no ayudaba mucho. –bueno el punto es que tu hermano nuca sonríe con tanta seguridad y arrogancia porque él es una persona insegura consigo mismo. –Sakura frunció el entrecejo, pero no dijo nada porque sabía que era verdad. –Gaara sin esos anteojos es hermoso. –la peli-rosa gruño molesta mas no la interrumpió porque sabía que Yuki había empezado a hablar con seriedad. –y también con las gafas tiene un aire misterioso pero su inseguridad y timidez le quita muchos puntos, y créeme si llegas a la escuela y hay alguien que conozca muy bien a tu hermano se darán cuanta rápidamente que no es él si muestras esas sonrisa seguras y arrogante. –la pelinegra miraba con seriedad a Sakura y esta asintió dándole la razón.

-Tratare de no echarlo de cabeza y comportarme igual que él por muy difícil que sea. –dijo sonriendo levemente y Yuki levanto su pulgar dándole a entender que esa sonrisa era perfecta. –bueno chicos yo iré a casa de Kaname porque seguramente está esperando a mi hermano y no quiero meterlo en problemas con él. –dijo con fastidio.

-Te acompañamos. –dijo el rubio y la peli rosa lo miro levantando una ceja. – solo te acompañaremos hasta la estación del metro, es que quiero comprar un carro para movernos con más libertad.

-¡¡Wiiiiii!! ¡¡un carro y yo te ayudare a escogerlo!! –grito animada Yuki dando saltos de felicidad y el rubio le sonrió de oreja a oreja, ya que sabía que esa noticia emocionaría mucho a la pelinegra.

-Me parece bien lo del carro. –dijo con división la peli-rosa. –así los fines de semana tendremos con que divertirnos. – una sonrisa torcida adorno su rostro al igual que el de sus amigos.


Sakura parada afuera de la gran misión de su padre, miraba completamente fastidiada el gran barandal. Suspiro con pesadez y se dispuso a entrar tecleando la calve para que el barandal se abriera. Camino hasta llegar a la entrada de la puerta principal y la abrió.

-¡Bienvenido a casa Gaara –sama! –Saludo educadamente mientras hacia una leve reverencia una de las sirvientas que se encontraba arreglando unos floreros de la entrada. Sakura ignoro el saludo y solo miro a la sirvienta con indiferencia.

-¿y mi padre? –pregunto cortante sacando de onda a la sirvienta cosa que noto Sakura. – (¡demonios! Olvide que Gaa-chan es amable con las sirvientas y siempre les contesta el saludo incluso les pregunta ¿Cómo están?... tengo que aprender a ser más amable ¬¬) –Sakura suspiro fastidiada. –disculpa andaba algo distraído ¿Cómo estás? –pregunto tratando de parecer lo mas tímida que podía mientras le dedicaba un tierna sonrisa.

-No se preocupe, entiendo Gaara-sama. –dejo sonriéndole amablemente. –y estoy bien gracias por preguntar. –Sakura le dedico una leve sonrisa mientras por dentro rodaba los ojos fastidiada. –respecto a su pregunta el señor se encuentre en su estudio.

-¡Gracias! –dijo lo más amable que pudo para después caminar hacia la oficina de su padre.

-El señorito Gaara está algo extraño. –dijo de forma pensativa para después encogerse de hombros restándole importancia.


Un apuesto hombre de aparentemente unos treinta años (N/A:solo los aparentaba en verdad tenia cuarenta ¬¬), su pelo lo tenía algo largo y era de color rojo caoba, su rostro era muy apuesto, tenia rasgos delicados y hermosos, pero también se le veían facciones varoniles, masculinas y apuestas. Sus ojos eran levemente rasgados y de color verde, su mirada era fría, seria e intimidante. Bajo ese traje elegante color gris se notaba un cuerpo bien formado y marcado. El hombre tenía puestas una gafas cuadradas, delgadas y elegantes que lo hacían ver mas apuesto e intelectual.

El pelirrojo se encontraba atento a los documentos que leía en su computadora portátil que estaba encima de su escritorio, el cual se encontraba lleno de papeles y carpetas. En eso se oyen que tocan levemente la puerta haciendo que el hombre levantara la vista para mirar la puerta con cierto fastidio.

-Adelante. –dijo cortante e inmediatamente la puerta se abrió. Cuando el pelirrojo vio quien entraba por la puerta de su estudio no pudo contener una sonrisa orgullosa.

-Buenas tardes padre. –saluda de forma respetuosa y haciendo lo posible porque su voz sonara como la de su hermano cosa que no logro del todo y Sakura lo noto al ver como su padre levantaba ambas cejas extrañado.

-¿Qué paso con tu voz?

-Estoy un poco enfermo de la garganta. –contesto con seguridad mientras agradecía mentalmente el ser buena para mentir. Kaname la miro directo a los ojos y frunció levemente el entrecejo al darse cuenta que no podía ver bien la mirada de su hijo por culpa de esa gruesas gafas, pero un pequeño detalle no paso desapercibido para él.

-¡Estoy orgulloso de ti, al fin puedes mantenerme la mirada y ya no eres un cobarde al agacharla siempre que te miraba! –dijo con un tono levemente orgulloso. Sakura se tuvo que morder la lengua para no decirle la sarta de insultos que tenía en mente. – ¡finalmente estas empezando a convertirte en digno hijo mío! –dijo con algo de burla. –por cierto ¿Dónde estuviste todo el día?

-(¿Qué te importa maldito viejo) –la peli-rosa tuvo que volverse a morder la lengua para no decir lo que pensaba. –en la biblioteca. –contesto respetuosa como solía dirigirse su hermano a Kaname.

-Entiendo. –dijo con algo de fastidio. –espero que tengas todo listo para mañana.

-Tengo todo arreglado padre. –kaname sonrió de medio lado. –solo venia a avisarte que estoy en casa. –el pelirrojo asintió mientras que Sakura por dentro tenía ganas de darle una patada en la entrepierna.

-Mañana yo te llevare a la escuela, así que espero que estés listo a tiempo porque sabes que no me gusta esperar a los holgazanes. –dijo cortante.

-Estaré listo padre. –dijo haciendo una leve inclinación con la cabeza en forma de despedida. –me voy a mi habitación, esta noche no tengo hambre. –informo antes de dar media vuelta y Kaname asintió viendo como su hijo caminaba hacia la salida y cerraba la puerta atrás de sí.


-¡Maldito viejo que tengo por padre! –dijo con fastidio mientras se tiraba en la cama de su hermano y miraba el techo con indiferencia.


En una grande, prestigioso y elegante internado se podía ver como varias limosinas y autos costosos entraban en el estacionamiento para ahí bajar jóvenes con el uniforme del internado, que consistía en un saco color gris con el símbolo de la escuela en el lado derecho del pecho, una corbata color roja, una camisa de botones color blanca que iba abajo del saco, un pantalón de vestir color negro y unos zapatos negro.

El de las mujeres era igual solo que en vez de pantalón llevaban una falda tableada color negra, usaban calcetas rojas que les llegaban a las rodillas.

Todos los alumnos que entraban se notaban que eran niños de familias adineradas, en especial por su porte al caminar, al hablar y al mirar a la gente.

En una de las limosinas bajo un pelirrojo que usaba lentes grandes estilo de botella.

-No me decepciones y saca buenas calificaciones. –dijo desde adentro Kaname antes de que el pelirrojo cerrara la puerta de la limosina.

-No lo decepcionare padre. –dijo respetuoso para después salir del coche con maletín en brazos.

-El chofer llevara tus maletas a tu habitación. –dijo Kaname al bajar la ventanilla del coche. Sakura solo asintió y camino directo al instituto al igual que los demás chicos y chicas que estudiara o estudian en el instituto.


Sakura ya había ido a recoger su horario de clases y la llave de su habitación junto con el numero que le tocaba. La peli-rosa iba distraída leyendo el horario de clases que no se dio cuenta que delante de ella venían un par de chicos platicando por lo que choco con un de ellos haciéndola caer de sentón al piso.

-¡Pero mira a quien tenemos aquí! –dijo una voz ronca y varonil de forma burlona por lo que Sakura levanto la mirada molesta topándose con dos chicos parados enfrente de ella, uno era peliblanco y de ojos amatista, era muy apuesto y la miraba con burla mientras que el otro era el c hico mas apuesto que la peli-rosa haya visto en su corta vida, tenía el pelo negro azulado, pero lo que le maravillo fueron sus ojos negros los cuales la miraban con desprecio y desagrado haciendo que frunciera el entrecejo.

-Cuidado por donde caminas ñoño. –dijo despectivo el pelinegro y mirándolo como si fuera basura haciendo que la chica apretara los puños tratando de controlarse para no echar de cabeza a su hermano, ya que tenia la leve sospecha que esos chicos conocían a Gaara.

-¡El tonto de Gaara será nuestro compañero! –dijo como si fuera presentador de concursos mientras le sonreía burlón haciendo que Sakura mirara al peliblanco con molestia, pero gracias a sus lentes el peliblanco ni enterado.

-Pensé que en este instituto no dejaban entrar basura. –dijo con desprecio el pelinegro.

-(contrólate Sakura, si haces o dices algo podrán descubrir que no eres Gaa-chan) –trataba de convencerse la peli-rosa mientras apretaba los puños con coraje.

-Tal vez su papá dio mucho dinero para que lo dejaran entrar. –dijo con diversión Suigetsu.

-Tiene razón Suigetsu, es la única forma de que una basura con cara de idiota este en esta prestigiosa escuela. –dijo burlón mientras agitaba su mano para restarle importancia.

-Si, pero Sasuke ahora no tenemos tiempo de jugar con nuestro amigo Gaara. –dijo el peliblanco mirando a Sasuke. –recuerda que tenemos que recoger nuestro horario.

-Tienes razón. –dijo mirando a Suigetsu para después empezar a caminar y al pasar alado de Saukra le pego con el maletín que llevaba en mano haciéndola gruñir molesta, pero Sasuke no la oyó mientras que Suigetsu soltaba una risita burlona.

-(Suigetsu y Sasuke, no olvidare sus nombres bastados, y ya me vengare lo de hoy) –una sonrisa macabra adorno el rostro de Sakura mientras se ponía de pie.


Sakura había llegado finalmente a su habitación y estaba sacando las cosas de sus maletas para arreglarlas de una vez por todas en su lugar y así ir al comedor, ya que ese día no tendrían clases para que se instalaran bien en la escuela, dándoles la oportunidad de ver todos los club deportivos que tiene el instituto y así poder decidirse por alguno.

En eso se abrió la puerta pero Sakura no volteo sospechando que el que había entrado era su compañero de cuarto y sinceramente no le importaba quien era.

-(maldito instituto de pacotilla apenas llevo una hora aquí y ya quiero irme, pero todo sea por ayudar a mi hermano. –Sakura suspiro con pesadez. –y lo peor de todo es que tengo que compartir habitación) –la peli-rosa volvió a suspirar con cansancio.

-¿Qué demonios haces tú aquí en mi habitación? –pregunto una voz ronca y varonil de forma molesta. Esa voz la reconoció perfectamente la peli-rosa y ensancho los ojos sorprendida.

-(¡que no sea ese pesado Kami!, ¡ sé que no he sido una chica buena en mis quince años de vida pero no me castigues en tener de compañero de cuarto a ese idiota!) –rogaba mentalmente en su cabeza sin ganas voltear.

-¡Te hice una pregunta ñoño idiota! –esta vez la persona que le hablaba sonaba más molesta y Sakura volteo lentamente como si fuera robot, incluso oía la musiquita de la película de hallowen y cuando volteo confirmo que su pesadilla se había ha cumplido. Atrás de ella estaba parado mirándola con instintos asesinos el tipo más idiota y sexy que ha conocido en su vida.

-(¿por qué me odias kami? T.T tengo que soportar a este bastardo sexy sin poder defenderme como se debe para que no descubra que no soy Gaa-chan)

-¡Contéstame sordo idiota! –grito más molesto.

-Esta es también mi habitación. –dijo cortante haciendo que el pelinegro abriera los ojos horrorizado. Ambos se miraban con horror y molestia maldiciendo mentalmente su suerte.

Continuara

kyaaaaaaaaaaaaaaa!!!! finalmente se reencuentran stos dos *o* jojojoj yaa veremos k pasara con stepar ke para desgracia de ambos les toco en la misma habitacion wuajajajaja

lo siento arranke de lokera Uu.u

spero ke el kapi les haya gustado

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

BEXOX