Desde ahora seremos cuatro
Sakura, Yuki y Naruto estaban fuera de la oficina de la directora esperando que les permitieran pasar, bueno para ser exactos Sakura solo acompañaba a sus amigos ya que no tenía nada mejor que hacer.
Yuki estaba sentada toda desparramada en la silla mirándose las uñas con aburrimiento. Sakura que estaba a su lado estaba viendo aburrida el reloj que estaba colgado en la pared encima de la puerta de la oficina de la directora. Y Naruto que estaba al otro lado de Yuki se entretenía haciendo globos con su goma de mascar.
La puerta de la oficina de la directora se abrió llamando la atención de los tres chicos los cuales vieron salir de la puerta a la misma mujer que los había atendido cuando llegaron que era la secretaria de la directora. Era una mujer que aparentaba tener cerca de treinta años, cabello corto, lacio y de color negro, ojos rasgados del mismo color de su cabello, los rasgos de su rostro eran simples pero atractivos, era pequeña y delgada pero estaba bien proporcionada. Vestía un atuendo simple pero elegante que consistía en una falda lisa de color gris que le llegaba abajo de las rodillas pero tenía una leve abertura en el lado derecho que le llegaba a media pierna, una camisa blanca de cuello polo y botones, y encima un saco del mismo color de la falta el cual llevaba abierto, para finalizar llevaba unos zapatos de tacón de aguja color negro.
-Tsunade-sama los espera en su oficina. –su voz era tranquila y suave, tenía un toque cálido y amable.
Yuki la miro con aburrimiento mientras se ponía de pie y Naruto se la devoraba con la mirada poniéndola un poco nerviosa.
-(aunque sea mayor que yo se ve que es tímida, así será más fácil fallármela) –el rubio sonrió de medio lado y se puso de pie, camino hasta estar demasiado cerca de la pelinegra, la cual se había puesto demasiado nerviosa mientras que Yuki y Sakjura rodaron los ojos. – ¡gracias Shizune-neesan! –dijo ronco y coqueto cerca del oído de la pelinegra para después morderle el lóbulo de la oreja sacándole un leve gemido provocando que se le sonrojaron de sobremanera sus mejillas. Naruto sonrió triunfante al saber que sería más fácil de lo que imaginaba y camino hacia la oficina junto a Yuki.
-Menos de un día. –dijo con indiferencia Sakura viendo con burla a la pelinegra que estaba parada enfrente de ella con la mirada perdida, sonrojo en sus mejillas y tocándose la oreja que el rubio había mordido.
-¿eh? –dijo sin entender al salir del shock y miro extrañado al pelirrojo que le había hablado y la miraba burlón.
-Que en menos de un día mi amigo estará entre tus piernas fallándote. –dijo con algo de burla y Shizune se sonrojo toda mientras fruncía el entrecejo molesta.
-El es un alumno. Esta contra mi ética meterme con alguno de ellos. –dijo ofendida y mirándolo molesta. Sakura se encogió de hombros restándole importancia y miro con indiferencia hacia la ventana.
-Solo te lo digo porque lo conozco. –dijo con tranquilidad y Shizune fulmino con la mirada al lindo pero irrespetuoso pelirrojo, suspiro con cansancio ante su inmadurez de enojarse con un mocoso, así que mejor dio media vuelta y camino hacia su escritorio para seguir trabajando.
Yuki y Naruto entraron a la oficina cerrando la puerta tras de sí, viendo que tras el escritorio estaba una persona sentada en una enorme silla giratoria que les daba la espalda.
-Siéntense. –era una voz femenina que a pesar de ser suave y delicada tenía ese tinte de voz firme que te hace obedecer sin chistar.
Tanto el rubio como la pelinegra se miraron entre si y se encogieron de hombros restándole importancia, para después sentarse en las dos sillas que estaban frente al escritorio.
-Agatsuma Naruto hermano mayor por unos minutos y Agatsuma Yuki hermana menor. Nacieron aquí en Japón pero desde los cinco años viven en Rusia. Ambos tienen quince años y por lo que puedo ver tienen unas excelentes notas. –dijo con seriedad la directora.
-Así es. –dijo con aburrimiento Naruto.
-¡Díganme jóvenes! –la silla se dio media vuelta dejándole ver a la directora.
Era una mujer rubia y joven. Tenía unos hermosos y rasgados ojos de color miel, piel clara y rostro hermoso. Su largo cabello rubio lo llevaba recogido en una coleta alta dejando que varios pequeños mechones cayeran en su rostro. Tenía un cuerpo muy bien proporcionado en especial la delantera que a Naruto se le hizo agua en l boca y no dejaba de ver con morbo el exagerado escote que tenia la blusa color crema de la mujer.
-¿Por qué no vinieron sus padres? –dijo la rubia levantando la mirada de los papeles que leía y frunció el entrecejo al ver frente a ella a dos jóvenes con varias perforaciones en el rostro y finta de rebeldes. –niña dile a tu hermano que deje de verme el busto como si fuera carne. –ordeno con algo de molestia.
Yuki sonrió burlona y asintió para después agarrar de los pelos a su amigo y jalarlo para que viera a la rubia a la cara y cuando los ojos de la directora y del rubio se encontraron ambos ensancharon los ojos impresionados.
-¡Uzumaki Naruto! –grito la rubia impresionada mientras se ponía de pie y lo apuntaba con el dedo.
Yuki no entendía que pasaba pero de lo que estaba segura era de que su plan de hacerse pasar por otras personas y hermana de Naruto se había ido por el caño, mientras que el rubio volteo su rostro para que la mujer no lo mirara mas a los ojos.
-Lo siento se equivoca señora, mi apellido es Agatsuma. –dijo rápidamente y algo nervioso.
-A mí no me engañas mocoso. –dijo mirándolo con ojos entrecerrados. –eres la viva imagen de Minato, esos ojos los reconocería donde sea y no importa que hayan pasado seis años desde la última vez que te vi. –dijo con seguridad mientras se cruzaba de brazos.
Naruto suspiro con pesadez y Yuki tenía ganas de matar a Naruto por cagarles el plan.
-A ti no puedo engañarte madrina. –dijo resignado y la rubia sonrió triunfante. –¿qué tal esta mi padrino Jiraiya? –Yuki tenía más ganas de matar a su rubio amigo al saber que la directora era su madrina, de haberlo sabido ante hubiera disfrazado al rubio para que no lo reconocieran.
-No me cambies el tema mocoso y dime ¿Qué demonios haces aquí? y ¿Por qué te cambiaste el apellido? –dijo molesta. –además ¿Qué es eso de hermana melliza? Según tengo entendido Kushina solo tuvo un hijo y ese eres tú. –la rubia se sentó en la silla y miraba con intensidad al rubio mientras que la cabeza de Yuki trabajaba a mil para inventar un nuevo plan antes de que el rubio la cagara.
-Supongo que sabes que Danzon me encerró en un instituto que más bien parece cárcel de niños ricos, el cual es un infierno y nos golpean incluso nos dejan sin comer. –dijo haciéndose el mártir y Yuki sonrió triunfante en su mente la ver lo sorprendida y horrorizada que estaba Tsunade.
-Mi padrastro me metió también ahí y es donde conocí a Naruto. –dijo Yuki con pesar y sus ojos se empezaron a nublar.
-No tenía idea. Danzon nos dijo a Jiraiya y a mí que te había metido en un colegio de Estados Unidos en donde tu estabas maravillado. –dijo con arrepentimiento.
-Eso no es verdad. Esa escuela es un infierno, pero yo resistí ahí porque tenía la esperanza que mis padrinos, las únicas personas que me quieren en este mundo me salvaran y consiguieran adoptarme como habían prometido. –dijo el rubio con dolor y Tsunade lo miro con culpabilidad.
-Créeme que intentamos quitarle la custodia a Danzon pero nos fue imposible, luego nos dijo que te había mandado a ese internado de América y cuando nos dijo que eras feliz ahí no le creímos, pero él nunca no nos quiso dar el nombre del internado para buscarte. –dijo dolida y arrepentida.
-Naruto y yo nos cansamos de vivir en ese infierno de instituto así que escapamos. –dijo Yuki con tristeza. –Ambos aprendimos a valernos por nosotros mismos y decidimos inscribirnos en esta escuela cambiándonos los apellidos y haciéndonos pasar como hermanos mellizo para que aquí nuestras familias no nos encuentren y poder vivir como un estudiantes normales. –Tsunade asintió compresiva.
-Créeme madrina que siempre los estuve esperando pero al ver que nunca llegarían por mí a salvarme decidí actuar por mí mismo y salvar a Yuki que es lo único que me queda y la persona que quiero como hermana. –dijo el rubio con nostalgia mirando enternecido a Yuki la cual lo miraba igual. – ¡por favor madrina ayúdanos! –suplico mirándola con ojos de cachorro mojado al igual que Yuki.
-Cuando estamos en esa mugrienta escuela soñábamos con estudiar en esta prestigiosa escuela. –dijo con admiración Yuki.
-Recuerda que le prometiste a mi madre cuidarme madrina, pero no pudiste hacer nada cuando Danzon me golpeaba o menos cuando me metió en ese horroroso instituto, así que cumple tu promesa y has algo por mí en este momento y por mi amiga. –Tsunade se sentía culpable y suspiro con pesar.
-Tienes razón y espero no meterme en problemas con admitirlos sabiendo que falsificaron sus apellidos. –dijo resignada.
-No se apure directora si nos descubren solo diga que no sabía nada y ya. –dijo Yukji agitando su mano restándole importancia y a Tsunade le dio un tic nervioso al ver que las lagrimas habían desaparecido de ambos.
-Si madrina hasta la inocente ¡total! no hubieras sabido nada de no ser porque me conociste desde que nací. –dijo el rubio con tranquilidad mientras sacaba una caja de cigarros de uno de los bolsillos de su pantalón.
-¡No fumes en mi oficina tarado! –grito furiosa aventándole una grapadora que le dio directo en la frente sacándole un enorme chichón.
-¡Buena puntería! –felicito Yuki levantándole el pulgar y Naruto se sobaba la frente mientras lagrimas salían de sus ojos.
-(presiento que caí en el juego de estos dos, pero aun así le debo una a Naruto y hare lo que sea por ayudarlo para que no vuelva con ese maldito de Danzon) –Tsunade suspiro derrotada. –tengan sus exámenes. Yo los vigilare. Cuando acaben irán a las canchas deportivas y Gai-sensei los calificara su condición física mientras yo reviso los exámenes. –dijo entregándoles unas hojas. –antes de que empiecen quiero decirles dos cosas. –ambos jóvenes la miraron atentos. –porque sea tu madrina y te deba el haberte abandonado no significa que los dejare entrar al instituto si reprueban. –dijo con seriedad y ambos jóvenes asintieron con aburrimiento. –segunda, si pasan el examen tendrán que quitarse esas perforaciones. En este instituto están prohibido los tatuajes y perforaciones. –ambos suspiraron derrotados y asintieron. –tercera y última el plan de ustedes seguirá en marcha entraran como si fueran hermanos mellizos y ambos tendrán el apellido Agatsuma, nadie aparte de mi debe saber sus verdaderos apellidos. –ambos chicos asintieron nuevamente. – ¿alguna duda? –ambos levantaron sus manos y les hizo una seña para que hablaran.
-¿me presta un lápiz? –preguntaron a la vez y Tsunade casi cae estilo anime. A la rubia le dio un tic nervioso en la ceja derecha y saco dos lápices de su escritorio para después dárselo y así ambos se pusieron a hacer el examen ante la mirada penetrante de la rubia.
Sakura llevaba cerca de una hora esperando que sus dos amigos salieran de la oficina de la directora. Se estaba impacientando y desesperando, dejo de mirar por la ventana para mirar por quien sabe cuánta vez la puerta de la oficina. Su vista se dirige hacia el escritorio de la tal Shiuzune al oír que esta movía la silla viendo como la pelinegra se ponía de pie y sin decir nada se iba caminando. No le tomo mucha importancia y cerró los ojos mientras levantaba su rostro hacia el techo, en eso oyó un par de pasos a los cuales tampoco le tomo importancia, pero abrió los ojos y bajo el rostro al sentir que alguien se paraba enfrente de ella y lo miraba con insistencia, rodo los ojos al ver a un pelinegro muy conocido que la miraba con desprecio y un peliblanco que la miraba diferente, cosa que le extraño ya que el peliblanco siempre la miraba burlón, pero no demostró su sorpresa, los miraba aburrida y fastidiada.
-¿crees que el cambiar de gafas y ropa hará que deje de hacerte la vida imposible? –pregunto con fastidio Sasuke.
-Sasuke no molestes a nuestro amigo. –dijo Suigetsu mirándolo con reproche lo que disloco a Sakura y a Sasuke. –amigo, camarada, compadre Gaara. –dijo alegre y mirándolo amistoso. –¿podrías presentarme a tu amiga pelinegra? –pregunto emocionado y haciendo una cara de cachorro mojado.
Sakura entendió la amabilidad de Suigetsu y sonrió demedio lado al ocurrírsele la primer broma que le hará a ese peliblanco. Sasuke solo rodo los ojos ante lo idiota que se volvía su amigo cuando quería llevarse a una tia a la cama.
Sakura se puso de pie y levanto su rostro para mirar a Sasuke a los ojos de manera retadora.
Cuando su mirada se topo con la de Gaara, Sasuke sintió como algo se le revolvía en su estomago, no sabía de dónde pero esa mirada se le hacía familiar.
-Sobre tu pregunta Uchiha. La verdad sé que el cambiar mis gafas y ropa no hará que me dejes de molestar. – dijo con indiferencia. –pero ya me canse de tu juego y no me dejare, así que ya sabes a los que te atienes. –dijo amenazante.
Sasuke no reacciono solo miraba atentos los ojos de Gaara, las anteriores gafas nunca le permitieron verle los ojos al pelirrojo y para ser sinceros nunca le intereso verlos pero por muy estúpido que sonara no podía apartar su mirada de esos ojos que se le hacían tan familiares.
Suigetsu estaba muy impresionado ante la actitud desafiante de Gaara y suponía que su amigo estaba en las misma al no reaccionar o mínimo fruncir el entrecejo.
-Sobre tu pregunta Hozuki. –dijo cortante y mirando al peliblanco, el cual se estremeció un poco por como lo miraba. –no sé si Yuki quiera conocerte. –dijo con algo de diversión, en eso se oye que abren la puerta.
-Toca hacer la prueba de condición física, así que vamos a las canchas del norte del campus. –dijo Naruto sin tomarle importancia a los dos varones que acompañaban a su amiga.
Sakura asintió y empezó a caminar para guiar a sus amigos y estos la siguieron sin tomar en cuenta a el par de chicos que estaban aun choqueados.
-(¿Dónde demonios he visto esos ojos?) –el pelinegro seguía dándole vueltas en la cabeza tratando de recordar esos ojos y esa mirada.
-¡Mi estrellita de mar se llama Yuki! –dijo meloso Suigetsu al salir del shock. –are ¿Dónde está Gaara? –dijo mirando a todos lados por ya no ver al pelirrojo. –en fin otro momento lo hostigare para que me presente a Yuki. –dijo encogiéndose de hombros para restarle importancia. – este Gaara se porto tan raro que me hizo entrar en shock. –Suigetsu suspiro resignado. –y lo peor de todo es que deje escapar mi oportunidad de conocer a Yuki y fallármela en la noche. –dijo con lamento. –Sasuke. –llamo extrañado al ver que seguía en shock. –Sasuke. –dijo en forma cantarina mientras pasaba una y otra vez su mano enfrente de la cara de su amigo.
Sakura, Yuki y Naruto iban caminado tranquilamente hacia donde estaban las canchas norte
-¿Quién eran ellos? –pregunto el rubio rompiendo el cómodo silencio.
-Son el par de idiotas que se la han pasado molestándome toda la semana. –respondió con fastidio. –el de pelo negro es mi compañero de habitación, el otro es su amiguito. –dijo con desprecio y sus dos amigos asintieron con entendimiento. –el de pelo negro se llama Uchiha Sasuke y el otro se llama Hozuki Suigetsu
-Pues a mí se me hizo lindo el de pelo blanco, el tal Suigetsu –dijo Yuki con tranquilidad.
-Me alegra que se te haya hecho lindo porque el también le gustas y tengo un plan para pagarle una de las tatas bromas que me hizo a mí y a mi hermano. –dijo con maldad y sus dos amigos la miraron interrogante. –en la noche nos reunimos en alguna de las habitaciones que les asignaran y les cuento mi plan. –dijo con indiferencia y sus dos amigos asintieron estando de acuerdo.
Cuando salió del shock, Sasuke sin decirle nada a Suigetsu corrió dejando a un extrañado peliblanco.
El pelinegro llego a su habitación y sin importarle cerrar la puerta se encamino hacia su armario y de ahí empezó a buscar algo sin importarle tirar unas cuantas prendas hasta que finalmente dio con lo que buscaba.
Entre sus manos sostenía una fotografía en la cual salían tres personas, pero el miraba atento a una linda peli-rosa de hermosos ojos color verde.
-Sus ojos son iguales. –dijo impresionado. De pronto movió su cabeza de un lado a otro. –no se parecen en nada, los de ellas son más hermosos. – Sasuke frunció el entrecejo y volvió a guardar la fotografía en el mismo lugar. –los ojos de Gaara no se parecen en a los de ella. –dijo de una forma como si tratara de convencerse a sí mismo para después caminar hacia su cama y dejarse caer boca abajo. –debo de superar mi obsesión por ella. –dijo con fastidio.
Yuki y Naruto había pasado el examen y la prueba de condición física haciendo que Sakura sonriera de forma orgullosa.
Como el rubio y la pelinegra estaban seguros que pasarían esos ridículos exámenes había echado sus maletas con algunas de sus cosas en el auto, así que nada mas fueron por ellas y se dirigieron a sus respectivas habitaciones para desempacar.
Sakura por ir disfrazada de hombre si podía entrar al edificio de los dormitorios masculinos, así que decidió acompañar al rubio para ayudarlo a desempacar con tal de estar lo menos posible cerca de Sasuke.
Ambos iban tranquilamente caminando por los pasillos de los dormitorios masculinos buscando el numero de habitación del rubio. Cuando dieron con el abrieron la puerta y vieron a un chico castaño muy apuesto, pelo corto y alborotado dándole un aire sexy, su rostro tenía un aspecto algo salvaje, cuerpo bien marcado y unos hermosos ojos rasgados color chocolate. El chico aparentaba la edad de ellos dos y vestía un pantalón deportivo y una playera de tirantes.
Lo que sorprendió a Naruto y Sakura era que el chico era un completo desordenado y estaba oyendo música rock a todo volumen mientras estaba acostado en la cama con una cerveza en mano y bolsa de frituras en la otra.
-(que suerte tiene Naruto T.T le toco un buen compañero T.T) –por las mejillas de Sakura corrían lagrimas mientras apretaba el puño a la altura de su barbilla.
-¡Me llevare de maravilla con mi compañero de cuarto! –dijo el rubio sonriendo de medio lado y mirando a el castaño con emoción.
El castaño sintió que estaba siendo observado y abrió los ojos viendo en la entrada a un chico rubio de ojos azules (Naruto y Yuki ya se había quitado las perforaciones, ya que Tsunade los obligo a hacerlo cuando les dio el resultado del examen)y un pelirrojo de ojos verdes que usaba gafas.
El castaño frunció el entrecejo y rodo los ojos al pensar que tal vez uno de esos dos chicos fresitas era el compañero de habitación que le había dicho que tendría.
Él no tenía amigos en ese instituto porque odiaba a los hijos de papi que habían en esa escuela, y aunque él tuviera dinero y fuera también un hijo de papi no era tan presumido y fresa como la mayoría de esa escuela, para ser exacto era muy humilde y le encantaba el reventón, todo lo que tuviera que ver con adrenalina era bien venido, pero su padre lo obligo a entrar a esa escuela de niñitos fresas y no le quedo de otra más que obedecer. Había estado muy emocionado al saber que no tendría compañero de habitación, pero toda felicidad se fue este día al enterarse que su compañero había llegado y se resigno al tener que aguantar a un niñito de papi en su habitación.
Así que con algo de fastidio el castaño tomo el control remoto que estaba en el colchón a su costado derecho y apunto hacia el reproductor de música apagándolo y miraba con fastidio a sus dos acompañantes.
-¡Hola! ¡mi nombre es Uzu... Agatsuma Naruto! – el codazo que le había dado Sakura hizo que se corrigiera en su presentación y ambos miraban nerviosos al castaño esperando que no haya notado el error mientras le sonreían de manera forzada. –¡seré tu compañero de habitación dattebayo!
-¡Haruno Gaara! –se presento de manera indiferente Sakura mientras se adentraba a la habitación como si fuera suya seguida del rubio.
El castaño se sorprendió al saber el nombre del pelirrojo, lo conocía porque estaba en su salón y había visto como varios de su clase lo molestaban y este no hacía nada por defenderse, pero su sorpresa fue el ver el cambio que tuvo tanto de actitud como físico, vamos ni siquiera lo reconoció.
-¿Tienes más de esas cerveza…? –Sakura y Naruto lo miraban impacientes esperando que les dijera su nombre.
-Inuzuka Kiba. –dijo aun algo choqueado.
-Y bien Kiba tienes unas cervezas que nos regales. Te prometo que la próxima semana nosotros te recompensaremos. –dijo Naruto sonriéndole de oreja a oreja.
-¡Valla! ¡no son lo que pensé! –dijo el castaño sonriéndoles de oreja a oreja.
-Y tú eres de los que nos caen bien. –dice Sakura con arrogancia mientras recibía en el aire la cerveza que Kiba le había aventado.
-Estoy de acuerdo con eso. –dijo emocionado el rubio mientras atrapaba la cerveza que ahora iba dirigida a él.
-Y a mí me sorprendiste tu Haruno. –dijo mirando con diversión al pelirrojo. Sakura se encogió de hombros restándole importancia mientras abría la lata de su cerveza.
-Primero que nada llámame Gaara. Odio las formalidades. –dijo con tranquilidad y Kiba asintió sin dejar de sonreírle. –Siempre he sido así pero me escondía tras la fachada de nerd para pasar desapercibido pero ya me canso ser la burla de varios de aquí, así que decidí entrar en acción. –dijo con arrogancia y Kiba amplió su sonrisa empezándole a caer bien ese par.
Kiba, Naruto y Sakura se la había pasado tomado cerveza tras cerveza en la habitación de los primeros dos. Se estaban conociendo y si a primera vista se cayeron bien ahora se caían mejor. Tal y como paso con Yuki, Sakura sabía que Kiba era de fiar y hasta ahora nunca se había equivocado cuando seleccionaba sus amistades y estaba orgullosa de unir a Kiba al grupo, además que aunque confiaba en él sabía al igual que Naruto que era mejor no arriesgarse en revelar su verdadera personalidad.
Naruto y Sakura sabía que cuando Yuki conociera a kiba le iba caer tan bien como a ellos y sabían que a kiba también le iba caer de maravilla Yuki.
A pesar de haber ingerido mucho alcohol no estaba ebrios solo algo alegrones, ya que los tres era muy resistentes al alcohol.
-Me alegra encontrar alguien como ustedes en esta escuela de niños popis. –dijo estirando su lata y sus acompañantes hicieron, lo mismo para después darle un gran trago.
-Y yo pienso que ya no seremos tres sino cuatro. –dijo con diversión Naruto.
-¿cuatro? –Kiba miro extrañado al rubio.
-Una chica se junta con nosotros. –dijo Gaara con tranquilidad restándole importancia.
-Es la novia de Gaara. –dijo con diversión Naruto y Sakura rodo los ojos. –y mi hermana melliza. –termino de decir de forma nerviosa al recordar ese pequeño detalle.
-De seguro es una de las fresotas que hay aquí.—dijo con fastidio el castaño.
-Para nada, ya pronto la conocerás. –dijo con diversión Naruto. –hablando de ella. –dijo con diversión mientras miraba la pantalla de su celular que unos segundos antes había sacado por estar vibrando.
Sakura levanto una ceja de forma interrogante viendo atenta como el rubio hablaba por el celular con su amiga mientras que Kiba estaba algo interesado por conocer a la tal Yuki.
-Quiere que la ayude en uno de sus trabajos. –dijo con tranquilidad al cortar la llamada y mirando a Sakura de forma cómplice.
-¿Kiba quieres saber cómo trabajamos para conseguir nuestra diversión? –Sakura sonrió de medio lado y Kiba la miro sin entender muy bien a qué se refería. –solo te advierto que lo que veras tienes que mantenerlo en secreto. –dijo burlona pero mirándolo con advertencia. Una sonrisa torcida adorno el rostro de Kiba y Naruto sonrió de forma zorruna.
-Soy una tumba. –dijo con diversión y los otros dos sonrieron cómplices.
-Vamos a la recamara de Yuki. ¡Haya nos está esperando! –dijo enérgico el rubio mientras se ponía de pie.
-¡Estás loco! –grito algo alterado Kiba haciendo que ambos lo miraran como si estuviera loco. –es de noche y nos está prohibido salir de los dormitorios y menos para ir al dormitorio de chicas. Si Neji o Temari nos ven nos meteremos en problemas.
-¡Kiba, kiba, kiba! –dijo el rubio de forma cantarina y negando divertido con la cabeza haciendo que el castaño frunciera el entrecejo. –aun eres muy inocente. –dijo con diversión y Sakura rio burlona provocando que un gruñido molesto brotara de la garganta del castaño. –nosotros somos expertos en burlar a los prefectos y creamos nuestras propias reglas. Así que estando con nosotros no temas de castigos inútiles. –dijo con arrogancia.
-¡Así se habla amigo! –grito animada Sakura.
-(esto será divertido) –una sonrisa torcida adorno el rostro de Kiba. –no se diga mas mis nuevos amigos, estoy seguro que amigos como ustedes son difíciles de hayar. –dijo emocionado y ambos sonrieron arrogantes.
-Yuki se va sentir porque no la invitamos. –dijo con algo de culpa el rubio.
-No lo creo, y si pasa la recompensamos comprando mas cervezas para tomar toda la noche. ¡total! Mañana es domingo. –dijo Sakura con indiferencia.
-¡Amen por eso! –dijo emocionado el castaño. –pero no creo que eso se pueda. En este instituto está prohibido el alcohol y el que tenia lo metí de infraganti.
-No te preocupes que nosotros nos la arreglaremos para conseguir más, incluso si es necesario salimos de la escuela y nos vamos en el carro. –dijo Sakura con indiferencia.
-¿Traen auto? –pregunto sorprendido.
-Así es, está en el estacionamiento de la escuela. –dijo con arrogancia.
-Haberlo dicho antes, así será más fácil. –dijo con diversión Kiba y sus dos compañeros asintieron dándole la razón.
Los tres había logrado adentrarse a los dormitorios femeninos y en este momento se encontraban parados frente a la puerta de la habitación de la pelinegra. Sakura con tranquilidad toco levemente la madera y escucho unos pasos acercándose. Después la puerta se abrió dejando ver a un chica muy hermosa y de curvas bien definidas, tenía el pelo corto hasta los hombros, lacio y de un color castaño. Ojos grandes de color cafés claros, rostro hermoso y tenía una mirada prepotente. Vestía un corto camisón de seda color rojo descotado haciendo que Naruto y kiba se devoraran con la mirada el cuerpo de la castaña, la cual al ver a tres apuestos y hermosos chicos frente a ella no pudo evitar sonrojarse, pero el pelirrojo fue el que más llamo su atención así que lo miraba coqueta mientras le mostraba su mejor sonrisa provocando que Sakura rodara los ojos y que sus amigos miraran con envidia a su amigo pelirrojo.
-¿se les ofrece algo? –pregunto coqueta y pasando sus manos de manera lenta sobre su cuello lo que hizo que Naruto y Kiba pasaran saliva con dificultad y miraran la mano de la chica como deseando ser ella.
-Buscamos a Agatsuma Yuki. –dijo cortante Sakura haciendo que la castaña frunciera el entrecejo celosa.
-Pasen. –dijo molesta mientras se daba media vuelta y tanto castaño como rubio no pudieron evitar mirarle el trasero mientras que Sakura se adentraba en la habitación con tranquilidad seguida de sus dos amigos. –Agatsuma-sama esta en el baño cambiándose. –dijo con tranquilidad mientras se sentaba en la cama y se cruzaba de piernas sin dejar de mirara al pelirrojo, pero frunció el entrecejo al ver que este ni la miraba, solo miraba la habitación con curiosidad mientras que a los otros dos chicos se les hizo agua la boca.
-¡Espera! ¿dijiste Agatsuma-sama? –pregunto extrañado Naruto al notar ese detalle.
-Si. –dijo molesta y teniendo un tic nervioso en su ceja derecha. Los tres chicos levantaron ambas cejas de forma interrogante. –esa chica es un demonio y me ha obligado a tratarla con respeto. –dijo con fastidio.
-Matsuri es malo hablar de las personas a sus espaldas. –se oyó una suave y femenina voz haciendo que la castaña palideciera y que los otros tres miraran hacia la puerta del baño topándose con un pelinegra de mirada gatuna y ojos color miel que vestía un short de mezclilla que le llegaba a medio muslo, una blusa de mangas, ceñida al cuerpo color negra, unos tenis negros y adornando su cabeza un boina del mismo color. –¡hola! –Saludo Yuki a sus tres visitantes mientras caminaba hacia su cama para sentarse.
-He de admitir que tu novia está muy buena. –le susurro Kiba en el oído a Sakura y esta rodo los ojos.
-¡Oh! A ti no te conozco chico. –dijo Yuki mirando al castaño.
-Pero que despistado mi nombre es Inuzuka Kiba un gusto. –dijo galante y mostrándole su mejor sonrisa.
-Mejor dinos que planeas. –dijo Sakura fastidiada.
-No te pongas celoso amigo que se que es tu novia y las novias de los amigos son como una biblia, intocable. –dijo con diversión y Naruto rio divertido mientras que Matsuri desencajo la mandíbula al saber que ese hermoso pelirrojo era novio de su loca compañera de cuarto.
Por otro lado Yuki rodo los ojos al acordarse de que Sakura era su novio mientras que esta fruncía el entrecejo.
-No estoy celoso. –dijo con molestia. –solo estoy impaciente.
-Si, lo que digas amigo. –dijo Kiba rodando los ojos sin creerle y Sakura gruño molesta mientras que Naruto se tapaba la boca para no soltar una tremenda carcajada que seguro se ganara la furia de sus dos amigas.
-Bueno pónganse cómodos que les contare mi plan. –dijo apuntándoles las cama donde estaba Masutri.
Kiba se sentó alado derecho de la castaña y Naruto al izquierdo mientras que Sakura lo hizo en el lado derecho de Yuki.
-Si mis amigos confían en ti para traerte aquí Kiba, yo hare lo mismo. –dijo con amabilidad dedicándole una pequeña sonrisa y Kiba le sonrió de oreja a oreja empezándole a caer bien esa chica.
Naruto y Sakura sonrieron de medio lado porque estaban seguros que Yuki reaccionaria así.
Yuki paseo su mirada hasta detenerla con Matsuri que la miraba atenta.
-¿tú qué? –pregunto con desprecio y la castaña frunció el entrecejo. – ¿que esperar para irte idiota? –Kiba estaba algo sorprendido ante su actitud mientras que el rubio y pelirrojo sonrieron burlona. Matsiri se puso de pie y salió de la habitación azotando la puerta.
-Que agallas para tratar así a esa chica. –dijo con admiración. –pero cuando se junte con sus amigas seguro te harán la vida imposible en esta escuela. –dijo con algo de pena.
-Yo no me preocuparía por eso. Matsuri no hará nada en contra mía. –dijo con seguridad y Kiba la miro sin entender.
-(inshe Yuki ya se apodero de la habitación ¬¬, pienso que el tenerla de mi lado es la mejor decisión que he tomado) –Sakura suspiro con cansancio mientras que Naruto sonreía de forma nerviosa.
-Matsuri si sigues atrás de la puerta el lunes estarán pegadas en todas las paredes de la escuela varias copias de las paginas e tu diario en la parte donde dice que tuviste sexo el año pasado en los baños de la escuela con el chico raro de la escuela, ese tal Lee. –dijo con burla y de forma cantarina y al instante se oyó como fuera de la habitación unas pisadas alejándose rápidamente, lo que hizo que Yuki sonriera de medio lado mientras que sus compañeros la miraban incrédulos y con varias gotas de sudor en la nuca.
-(es un hecho O.O agradezco tener a Yuki de amiga que de enemiga O.O) –Sakura miraba con cierta admiración a su amiga al igual que Naruto.
-¡Wau! Conseguiste dominar a una de las más populares de la escuela. –dijo con admiración Kiba y Yuki sonrió arrogante. –ella es la segunda al mando de las porristas y siempre tiene al protección de Temari que es la capitana.
-Naaa también tendré bajo mi poder a esa Temari, por lo pronto tengo a su protegida en mis manos gracias a esto. –dijo mostrándoles un librito rosa que había sacado de debajo de su almohada. –a veces no entiendo como un chica se arriesga a tener estas cosas en donde escriben su vida contando debilidades. –dijo con resignación.
-¿Me lo prestas? –dijo el rubio con interés y Yuki se lo aventó haciendo que el rubio lo atrapara en el aire y comenzara a ojearlo, Kiba se acerco para también leer algo.
-¡¿Te he dicho que me encanta tu forma de trabajar? –dijo Sakura maravillada y Yuki sonrió altanera.
-Bueno denme ese diario, ya luego les rolo una copia. –dijo extendiendo su mano y así Naruto se lo dio esperanzado al igual que Kiba por tener una copia. –bueno para tener a los alumnos de esta escuelucha controlados necesitamos conocerlos.
-Eso ya lo sabemos pero ¿cómo lograremos eso? –pregunto Naruto y Kiba miraba y escuchaba con mucho interés.
-Los datos de todos los alumnos están en la computadora de la escuela. Ahí Naruto sacara su clave y yo me encargare de encontrar sus datos.
-¿Cómo piensas entrar? La oficina siempre está cerrada. –dijo Kiba.
-Todos los sábados Shizune, la secretaria se queda hasta media noche arreglando los asuntos de la directora para que estén listos para el lunes y ella aparte de Tsunade es la únicas que tiene llaves de esa oficina, y como apenas son las once si alcanzamos a quitarle las llaves. –explico con tranquilidad y sus tres amigos desencajaron la mandíbula.
-A veces me das miedo Yuki. –dijo Naruto de manera temerosa.
-Menos de seis horas llevas aquí y ya sabes cosas que ni yo supe en una semana. –dijo Sakura mirándola sorprendida.
-¿com..como supiste eso? –pregunto muy sorprendido Kiba y Yuki puso pose cool.
-Hace un rato estuve dando una vuelta por el instituto para conocerlo, cuando llegue a la azotea me tope con un maestro muy peculiar que desde ahora es mi maestro consentido. –dijo soñadora. –siempre desee tener un maestro así de irresponsable, perezoso, inteligente y pervertido. –dijo con admiración. Naruto y Sakutra pusieron una mirada soñadora antes esa descripción de maestro ansiosos por conocerlo mientras que Kiba tenía varias gotas de sudor en la nuca no creyendo que un maestro así existiera en ese instituto. –su nombre es Hatake Kakashi.
-Oh ya se dé quien hablas, el imparte matemáticas. –Yuki asintió. – ese maestro es la neta. –dijo Sakura maravillada. –me encantan sus escusas de llegar tarde. –dijo con admiración. –solo que no había podido acercármele para tener una charla con él. – dijo con decepción y Kiba desencajo la mandíbula a saber que a ellos se les hacia fascinante Kakashi, estaba seguro que ese trió estaba más loco que él mismo.
-¡Yo quiero conocerlo! –dijo emocionado Naruto.
-Bueno el punto es que ese honorable maestro estuvo platicando conmigo de muchas cosas cultivando mi inculta mente, enseñándome los mejores escusas para cuando llegas tarde. –dijo fascinada.
-¡Qué suerte Yuki! ¡a ver si luego me dices algunas! ¡Sus pretextos son la neta! –dijo Sakura maravillada y un aura estrellada rodeándola.
-Yo también quiero aprender algunos. –dijo Naruto emocionado y mirándola suplicante.
-¡Claro que se las diré mis pequeños saltamontes! –dijo con sabiduría.
-¡Que frase tan cool! –dijeron Naruto y Sakura maravillados.
-Lo sé. –dijo arrogante. –kakashi-sensei me la enseño. –dijo presumida y sus dos amigos la miraron con envidia. Kiba sentía que estaba con tres locos recién salidos, más bien escapados del manicomio. – Bueno luego les muestro más palabras y escusas del legado Kakashi. –Naruto y Sakura asintieron varias veces con la cabeza sonriendo emocionados. –el punto es que Kakashi-sensei a cambio de una de mis novelas eróticas que colecciono, que por cierto él también es fan de ese tipo de lectura me dio toda esa información. –sus dos amigos asintieron con entendimiento.
-(porque no me extraña que Kakashi-sensei de importante información del instituto a cambio de eso ¬¬) –Kiba suspiro derrotado, pero sonrió de oreja a oreja por relacionarse con ese tipo de persona. Estaba seguro que con esos tres se divertiría mucho y que se haría muy amigo de los cuatro.
-Bueno Naruto tú te encargaras de quitarle las llaves a Shizune y nosotros te esperaremos afuera. Acabando te reunieras con nosotros y los cuatro entraremos a la oficina. –dijo con seriedad y el rubio asintió con firmeza.
-Pues no perdamos mas el tiempo. ¡Andado! –dijo Sakura poniéndose de pie y sonriendo arrogante, los otros tres asintieron sonriendo divertidos.
Continuara
lo siento mucho! se k me he tardado mucho en actualizar este y mis otros fic, pero la vdd he andado corta de inspiracion y cuando mi inspirasion regreso el cargador de mi lap se descompuso, asi es como dijo mi comadre moni, si no nos llueve nos llovisna T.T... les pido nuevamente disculpas mis keridos lectores hare lo posible por no tardar en las demas actualizasiones, pero no les prometo nada ya que tambien he andado un poko korta de tiempo, pero el tiempo ke tenga libre lo dedicare a escribir.
ya sabes ke los adoro y q ustedes y sus hermosos review son los ke me motivan a escribir
por cierto se ke los ojos de kiba no son color chokolate, pero sus ojos son como los de un perro o algo asi y como se supone ke aki stan en el mundo naruto pss los puse chokolate, pero aun asi nuestro canino consentido se ve sexy con ese color de ojos
MUCHAS GRACIAS POR SUS HERMOSOS REVIEWS Y POR TENERME PASIENCIA
SPERO KE ESTE CAPI SEA MERECEDOR DE SUS HERMOSOS COMENTARIOS
BEXOX
SE CUIDAN
