Una plebeya con mala suerte

Pov

Mi nombre es Tsukiyomi Megumi, tengo quince años de edad y medio… ¿mi físico? Soy de estatura media, cabellera larga de color azul marino y suelo peinármela siempre trenzado hacia atrás sin dejarme ningún mechón o flequillo en el rostro, pienso que es molesto e innecesario. Mis ojos son grandes de color turquesa, pero no se lucen tanto por esas enormes gafas redondas que suelo usar porque las necesito y no tengo dinero para comprarme unas más modernas, pero la verdad no me importa porque no soy una persona vanidosa que se preocupe en su físico, tengo otros intereses. Mi rostro es afilado con facciones finas y delicadas más las gafas que uso no dejan ver del todo mi rostro. MI piel es clara y mi cuerpo es delgado y exquisito, siempre suelo usar ropa holgada, como dije no soy vanidosa y mostrar mi cuerpo con ropa ceñida o moderna no me llama la atención.

¿Mi personalidad? Soy seria, aunque con mis amigos me desenvuelvo mas, incluso se podría decir que hasta soy juguetona. Mi meta en la vida es superarme, me encanta estudiar, así que algunos suelen decirme que soy una come libros.

Vivo solo con mi padre, ya que mi madre murió cuando yo era un bebé. Mi padre me mima y cuida mucho, hasta podría decir que exagera, pero no le discuto nada, además que no me gusta pedirle cosas porque sé que él se esfuerza mucho para darme lo mejor. Siempre llega cansado a casa ya que trabaja todo el día. No le discuto nada porque eso me enseño a ser una persona completamente independiente.

Siempre he querido estudiar en las mejores escuelas para aprender más, porque me encanta conocer y saber de todo. Con mucho esfuerzo hice mi sueño realidad, logre ganarme una beca en la mejor escuela del país; Eitoku Gakuen. Sabía que mi padre nunca podría pagarme una escuela así llena de niños ricos y mimados, y jamás le exigiría a mi padre que me pagara una escuela así, por eso me propuse ganarme esa beca para yo misma lograr mi sueño.

Mi padre me felicito y se puso muy feliz cuando supo que entraría a Eitoku Gakuen, y para que lo niego yo también lo estaba. Recuerdo que cuando me anunciaron que había ganado la beca mi padre no fue a trabajar y me llevo a rastras a celebrar. La verdad no me negué porque sabía que él se pondría triste porque casi siempre me niego a que me lleve a comer fuera cuando él quiere celebrar algo, pero no es que lo haga porque no me guste, más bien lo hago porque no me gusta que el dinero que mi padre se gana con tanto esfuerzo lo gaste en lujos como esos cuando yo puedo cocinar en casa, pero ese día lo vi tan emocionado que no pude negarme y deje que me arrastrara a donde sea, pero eso no evito que tratara de no pedirle mucho para no hacerlo gastar tanto. Mi padre solo me sonrió levemente negando resignado, pero no dijo nada mas sabiendo que no me haría cambiar de opinión. Aunque él se tomo la molestia de ordenar mi postre favorito, un pastel de chocolate lleno de fresas y lo hizo sin que me diera cuenta, me sentí un poco mal al hacerlo gastar, pero mi padre me dijo que era mi regalo por lograr tanto yo sola. Admito que luche con las lágrimas para que se me salieran, esos detalles en mi padre siempre me hacen ponerme muy feliz, así que dedicándole una gran sonrisa acepte muy gustosa su regalo.

Ahí estaba muy feliz de entrar al Eitoku Gakuen, pero ahora que llevo unos meses ahí, mi sueño se convirtió en un fastidio. Mis compañeros son unos presumidos que siempre me ven por debajo del hombro solo por ser una becada, los únicos que me ven como su igual a pesar de ser también chicos de dinero son los chicos con los que me junto, tres van en mi mismo salón y uno va en tercer año ya, sus nombres son Chouji, Lee-sempai, Shino y mi mejor amigo Sai, con ellos me junto a comer en el receso y ellos no se burlan de mi por ser una becada, son muy buenos amigos y al ser la única mujer que se junta con ellos me consienten mucho y siempre son muy detallistas.

Mis amigos son los que me dan fuerzas para seguir en ese instituto y no darme por vencida con mi sueño.

Odio de sobremanera al maldito grupo de los metrosexuales conformados por Sasori, Neji, Shikamaru, Suigetsu y el líder Sasuke, los odio porque ellos se la pasan burlándose de mis amigos, los humillas y los insultan sin contemplaciones. Solo porque son los más populares, porque las huecas de las femeninas del lugar los consideran hermosos creen que pueden hacer lo que sea.

También odio a todo el club de porristas porque ellas no desaprovechan la oportunidad para humillarme, burlarse de mi o insultarme, son unas pesadas cabezas huecas que solo piensan en chicos y ropa, no sé cómo alguien tan huecas como ellas están en un instituto así. La tal Hyuga es la única que no dice nada, pero igual me cae mal solo por juntarse con ellas, porque si ella no quisiera se juntaría con otras personas, pero no ahí está, así que eso se debe a que piensa como ellas.

Pero no dejare que esas personas me desvíen de mi sueño, yo quiero estudiar ahí, aprender todo lo que pueda, aprovechar el mejor nivel académico que tienen ahí, en especial tomar todos los conocimiento que me puedan aportar, porque ese es mi sueño, eso es lo que me gusta y soportare a esos pedantes con tal de lograrlo, además tengo el apoyo de mis amigos y ellos me dan fortaleza.

Hoy me toca entrar sola a la cafetería porque antes pase a la biblioteca a buscar un libro que necesitaba, así que les dije a mis amigos que se adelantaran.

Entro a la cafetería buscando a mis amigos en la mesa más oculta donde solemos sentarnos siempre y los veo comiendo tranquilamente con Chouji y Lee-sempai alzando su mano para llamar mi atención sonriéndome alegremente. Yo les sonrió y voy hacia ellos dejando mis cosas y les digo que iré por mi comida y ellos asintieron sonrientes.

Sai ofreció acompañarme pero me negué, le dije que siguiera comiendo que el receso estaba por terminar, él acepto.

Me encamino hacia la barra de comidas y no puedo evitar dirigir mi mirada hacia la mesa donde están las pesadas de las porristas y los metrosexuales, frunzo el entrecejo con molestia. También logro ver a las cuatro personas que también se juntan con ellos, tienen cosas muy similares a ellos, pero a la vez diferentes. Por ejemplo son iguales de apuestos y hermosos, todos en el instituto los respetan, pero ellos no se burlan de nosotros, de hecho solo nos ignoran y hace como si no existiéramos, eso hace que ni los odie ni que me caigan bien, bueno a eso me refiero a tres de esos cuatro. Los cuatro van en mi mismo salón, uno de ellos se llama Inuzuka Kiba, la verdad no lo conozco y no le hablo, él es un chico muy apuesto, varias chicas están enamoradas de él, es algo burlón, enérgico, travieso y ruidoso, siempre lo andan riñendo, es igual a su amigo Agatsuma Naruto. Ambos siempre hacen destrozos en el salón y son reñidos mucho por el maestro. La hermana melliza de Agatsuma es igual solo que extrañamente ella siempre se salva de los castigos, he notado que es muy lista y siempre logra zafarse haciéndose pasar por inocente o la que no hizo nada de una forma tan misteriosa que nadie sabe como lo logra. Gaara-kun también es algo escandaloso, solo que de manera más sutil e inteligente y junto con la tal Yuki siempre se salva haciendo que solo castiguen a sus otros dos amigos.

Gaara-kun es mi amor imposible, lo ame desde el primer día que lo vi, ese día que vine a presentar el examen, todo el mundo me ignoraba, me miraba con desprecio ante mi forma de vestir. Choque contra un chico, el cual me paso de largo no importándole que haya tumbado mis cosas y a mí misma. Con delicadeza comencé a recogerlas, entonces sentí la sombra de alguien más frente a mí y vi a Gaara-kun cuando usaba esos lentes muy parecidos a los míos ayudándome a recogerlos.

Desde que lo vi supe que ese chico era especial, sabía que tenía dinero, pero no era presumido, al contrario, era muy humilde.

Cuando él me pregunto si estaba bien ayudándome a pararme y lo vi al rostro, supe que era una persona hermosa en forma de ser y escondía lo hermoso de su persona debajo de esas gafas. Desde ahí quede flechada por él. Recuerdo como me ayudo a recoger todo, fuimos juntos a presentar el examen y platicamos de muchas cosas.

Después de presentar el examen nos fuimos juntos y él me platico de un libro que estaba leyendo que trataba de arqueología, la verdad me pareció muy interesante y me enamoro la forma tan armoniosa y fascinada con la que hablaba sobre el tema.

Me acompaño hasta mi casa y el asegurando que seguiríamos siendo compañeros me prestó el libro del que me hablaba diciéndome que cuando me vuelva a ver y si termine de leerlo se lo regresara y yo gustosa acepte.

Después no lo volví a ver hasta cuando entramos, guarde como un tesoro ese libro. El primer día de clases cuando lo volví a ver intente regresárselo, le hable, pero al ver su mirada supe que no me reconoció, eso me entristeció mucho y no pude ni entregarle el libro, estaba tan triste que solo me di media vuelta y salí corriendo, tal vez si me hubiera quedado y darle el libro me hubiera recordado, pero fui muy cobarde y no lo hice.

Él me ha visto varias veces pero sigue sin reconocerme y yo no me atrevo a hablarle, menos ahora que es tan guapo y tiene esa mirada tan penetrante, si antes estaba fuera de mi alcance porque sabía que el solo era amable conmigo porque así es su personalidad, ahora creo que es alguien que ni siquiera mi amigo puede ser. Pero eso hace que ahora lo admire mas, puedo percibir que sigue teniendo esa aura hermosa, pero ahora es más fuerte, desde que cambio de look es alguien intimidante, demasiado lindo, todo el mundo lo respeta y lo puede hacer todo, aunque me decepciono mucho ver que ahora es amigo de los mismos chicos que antes lo molestaban y de una forma muy cruel, pero imagino que debe tener sus razones y no lo juzgo, solo puedo seguir haciendo lo que desde que entre a este instituto hago: admirarlo de lejos, soñar que él me recuerda, que se enamorara de mi como yo lo amo, o ya de perdido que seremos grande amigos.

Otras de las razones por las que Gaara-kun es completamente inalcanzable para mi es su novia; Agatsuma Yuki. Como mencione antes va en mi mismo salón, ella es muy diferente a mí, no solo es una chica de dinero, tiene una hermosura envidiable, se que varios chicos la desean pero ella solo tiene ojos para su novio, y no la culpo, debe de sentirse tan afortunada al ser novia de Gaara-kun, yo me sentiría así.

Yuki es muy diferente a las chicas de aquí, a decir verdad es muy diferente a cualquier mujer que haya conocido y eso que solo me guio por lo que veo y escucho. Ella no es como las zorras de las porristas que a cualquier chico guapo le abren las piernas, ella solo tiene ojos para su hermoso novio. Aparenta ser una chica amable y amistosa, pero todas las chicas le temen y ninguna se mete con ella, porque se rumora que cada chica que se mete con ella o con su novio sufre humillaciones espantosas, además que también varios enfrentamientos que ella tuvo al principio con las porristas demostrando ser una chica fuerte e incluso sádica que se da a respetar, pero más que nada le temen, porque saben que ella no es una chica suave ante sus venganzas, si es ruda físicamente cuando alguien hace que no le parece, se rumora que cuando se venga haciendo una de sus bromas suele ser muy cruel, déspota, sádica.

La verdad es todo lo contrario a Gaara-kun, bueno al que yo conozco, aunque creo que no ha cambiado su forma de ser, solo que ahora no se deja de nadie y eso yo lo tomo como fortaleza, como dije eso es lo que mas admiro de él, por eso no entiendo del todo que vio Gaara-kun en ella, yo se que él se fija en las personas por su forma de ser y no por su físico, así que por muy hermosa que sea Yuki en si, su forma de ser es mala no creo que él le haya hecho caso, así que pienso que algo debió de ver en ella que hizo hacerla su novia.

Esa chica es tan maldita que hasta las porristas le tienen miedo, en especial Temari, por eso no me le acerco, ni siquiera la miro a los ojos, no quiero hacer algo que la haga meterse conmigo, hasta ahorita estoy agradecida que no se les una a las porristas para molestarme, porque con lo que he oído se que ser molestada por ella sería el infierno en esta escuela, muy apenas y soporto a las porristas como para aguantar a alguien que ellas mismas le temen.

Además que varias veces he notado que ella me ha visto quedármele viendo a Gaara-kun, eso me da miedo porque todo el mundo sabe lo que ella hace cuando alguien se mete con su novio, se dice que es muy posesiva con él y cualquier chica que ose acosarlo sufre unas consecuencias muy crueles. Pero tal parece que no nota que me gusta o no me ve como un peligro porque solo se voltea sonriendo burlona, eso me molesta, pero no hago nada, como dije no es de mi interés meterme con alguien como ella, más bien no me conviene meterme con alguien como ella.

Terminándome de tomar mi almuerzo camino hacia mi mesa, lamentablemente tengo que pasar por la mesa donde están las porristas, los metrosexuales, Gaara-kun y sus amigos. Pasar por ahí me provoca nerviosismo y a la vez temor, me pongo nerviosa por la presencia de mi amor imposible y me da miedo por las malditas porristas que no vallan a hacer algo para molestarme y dejarme en ridículo frente a Gaara-kun, hasta ahora me he salvado de ser molestadas o humillada por ellas estando Gaara-kun presente, no me gustaría que él me viera siendo humillada por ellas, sería muy vergonzoso para mí.

Siento que alguien me mete el pie y al traer la bandeja de comida no pude sostenerme e inevitablemente caigo de lleno al piso, mi bandeja de comida cayo pero eso no me importa, lo que me importa es que se que Gaara-kun me vio, mas avergonzada no puedo estar, no quiero ni pararme, pero debo hacerlo y enfrentar lo que sea.

Me inclino aun sin levantar la mirada y al ver unos pies parados frente a mí, sé que mi bandeja de comida le cayó encima… ¡Kami! He manchado a alguien con la comida, sí que me he metido en problemas, sé que es mujer por los zapatos solo espero que no sea una de las porristas, no quiero ni levantar el rostro por miedo a eso.

Me pongo de pie rápidamente aun temerosa de levantar la mirada y hago varias reverencias de forma exageradas pidiéndole perdón a la persona que he manchado con la comida.


Yuki estaba comiendo amenamente su almuerzo junto con los demás, pero se le antojo mas postre, así que se puso de pie y rodeo la mesa para ir por el. Vio a una chica de cabello azul con toda finta de nerd caminar hacia ella, mas no le tomo importancia.

Ino vio de reojo a la nerdota becada como le llamaba ella caminar alado de ella y viendo que frente a ella venia Yuki sonrío traviesa matando dos pájaros de un tiro, se venga de Yuki por varias de las que le ha hecho y molesta a la nerdota, así que metió su pie haciendo a la nerdota caer y la bandeja caerle en la cara y ropa a Yuki, todos en la cafetería ante el ruido de la charola caer vieron la escena, algunos sintiendo pena por la chica, otros preocupados, algunos indiferentes y otros burlones y divertidos.

La peli-azul se puso de pie después de un rato y sin levantar la cabeza comenzó a hacer inclinaciones de una forma torpe y desesperada.

-Lo siento, lo siento. –decía una y otra vez realmente apenada.

-¡Aaaaah~…! –dice de forma cantarina Yuki quitándose con las manos la comida del rostro. – ¡me has manchado toda! –dijo en forma traviesa y divertida.

Megumi dejo de hacer inclinaciones y ensancho los ojos horrorizada cuando su perfecta memoria reconoció esa voz, se puso pálida rezándoles a todos los Dioses que no sea quien piensa que es.

La cafetería se encontraba en completo silencio, todo el mundo estaba atento a lo que pasaba. Con mucha lentitud Megumi se endereza y se puso más pálida al ver que sus temores eran verdaderos, frente a ella estaba Yuki llena de comida por toda la cara, pelo y ropa.

-(¿Por qué no me bendijiste con suerte Kami? T.T) –la chica miro de reojo hacia la mesa viendo a Gaara comer con indiferencia mientras las mira, a las porristas mirar divertidas al igual que Sasori y Suigetsu, los chicos miran con indiferencia, excepto dos que se tapaban la boca para no soltar la carcajada.

Naruto y Kiba no lo resistieron más y comenzaron a reírse a carcajada tocándose la tripa apuntando a Yuki, la cual mantenía la mirada en Megumi, pareciéndole no importarle que se rían de lo que le paso. Sasori se les unió a la risa mientras que los demás en esa mesa reían de forma más disimulada, excepción de Sakura que aunque tenía ganas de reír mientras no molestara a Yuki como que no era tan divertido, así que supo mantener la compostura.

-¡Yu-chan te confundieron con un bote de basura! ¡jajajaja…!—se burlaba el rubio haciendo que Sasori y Kiba rieran más fuerte, mientras que los demás en la cafetería se aguantaban la risa por el temor que le tenían a Yuki y a su novio Gaara.

Megumi cada vez miraba mas asustada a Yuki, la cual estaba atenta en quitarse algo de comida del pelo.

-¿Qué harás para compensarme becadita? –pregunta Yuki despreocupada mirándola indiferente, todas las miradas se centraron en Megumi, menos la de Kiba, Naruto y Sasori que seguían en su ataque de risa, hasta les hizo tirarse al piso.

-Basta Yuki. –dijo la voz imponente de Gaara haciendo que Megumi lo mire como su héroe.

-(otra vez Gaara-kun me ayuda *o*)

-No quiero escándalos en la cafetería. Si le vas a hacer algo llévatela a otro lado y deja que coma en paz el poco tiempo que me queda de receso. –dijo burlona Sakura metiéndose una patata a la boca. Megumi desencajo la mandíbula.

-¡Está bien cariño! -dice Yuki de forma melosa y cantarina mirando a Sakura. La forma en cómo lo llamo hizo que tres personas fruncieran el entrecejo (Sasuke, Suigetsu y Megumi u.u) –sígueme plebeya. –dice en forma de orden dando media vuelta siendo seguida por una decepcionada Megumi, todos miraban a la chica como si fuera la última vez que la verían.

-¡Yu-chan, si te vas a divertir grábalo! –grito Naruto divertido haciendo que Megumi frunza el entrecejo y Yuki sonría de forma socarrona.

Mientras tanto los amigos de Megumi miraban con preocupación la puerta por donde salieron ambas chicas. El único que estaba como si nada leyendo el libro que tenía en manos era Sai.

-Sai. –llamo Chouji haciendo que este levantara la vista de su libro con tranquilidad dándole a entender que tenía su atención. – ¿crees que Megumi-chan estará bien? –pregunto preocupado.

-Lo estará. –afirmo con tranquilidad regresando la vista a su libro ante la mirada extrañada de sus amigos. – yo mismo me encargare de eso. –dijo con seguridad empleando un poco de amenaza en su voz, sus amigos no dijeron nada mas, ni le preguntaron cosas sabiendo que Sai era muy tranquilo pero también misterioso.


Yuki llevo a la chica a su habitación, haciéndose a un lado dejándola pasar y Megumi con la cabeza agachada se adentro oyendo como cerraban la puerta lo que la puso más nerviosa de estar sola donde nadie las escuchara y vaya a su auxilio cuando la torturen, ya se imaginaba amarrada en la cama siendo torturada de formas muy crueles por esa chica.

-Siéntate. –dijo cortante Yuki sacándola de sus pensamiento.

-¿eh? – por estar pensando en las posibles torturas no la oyó y volteo a verla viendo que le apuntaba la cama, entendió el mensaje y se sentó en una de las camas, la verdad no quería provocarla más.

Megumi no perdía de vista a Yuki, la cual comenzó a desvestirse bien desquitada de la pena, por lo que Megumi bajo rápidamente la mirada avergonzada ante la osadía de la chica. Con tranquilidad Yuki vestida en ropa interior, toma otro uniforme y voltea hacia la peli-azul sonriendo burlona al verla con la cabeza agachada notando nerviosismo. Sin decir nada Yuki camina al baño para darse un remojón y quitarse los pegostes de la comida.

-(esta en el baño es mi momento de huir) –Megumi se puso de pie caminando hacia la puerta.

-¡Sales de esta habitación y me harás enojar de verdad y eso no te conviene! –se oyó el grito de Yuki desde el baño haciendo que la chica rápidamente regresara a la cama sentándose como niña buena.

-(tengo miedo T.T)


El timbre del descanso termino y cada uno de los estudiantes se paro con tranquilidad para ir a cada una de sus clases. Sakura al igual que sus acompañantes se detuvieron en la entrada de la cafetería cuando un pelinegro se paraba frente a ellos mirándolos tranquilo mientras que atrás de él estaban tres chicos de apariencia extraña. Todos estaban extrañados porque les impidieran el paso.

A Sakura comenzó a hacérsele conocido ese chico y los que lo acompañaban, recordó que esos chicos solían molestarlos mucho Suigetsu y Sasori, y los otros a veces les seguían el juego. Además que también recordaban vagamente haber visto al pelinegro antes, más no recordaba cuándo ni dónde.

Ino miraba a Sai de forma severa frunciendo el entrecejo, pero este ni la miraba, mantenía su mirada tranquila en "Gaara"

-Muévanse tarados. –dijo despectivo Sasori poniéndose enfrente mirándolos con burla, al instante Chouji y Lee se hicieron para atrás algo intimidados, pero Sai y Shino no se movieron.

-Que pesados son. –dijo Ino mirándolos con desprecio consiguiendo que Sai la mirara levemente por unos segundos notando la mirada de advertencia de la rubia, pero la ignoro y regreso su mirada a Sakura.

-Haruno-san me gustaría hablar contigo. –dijo respetuoso. –Todos levantaron una ceja mas extrañados. –a solas por favor. –una falsa sonrisa adorno su rostro, ese chico era hermoso, pero tenía actitudes extrañas admitía Sakura.

-Vamos. –dijo despreocupada no demostrando la curiosidad que sentía, el chico asintió y dio media vuelta comenzando a caminar siendo seguido por Sakura, los demás seguían algo extrañados por la actitud de ese chico que no solía involucrarse con la demás gente, era callado y no se metía con nadie, mucho menos se defendía cuando lo molestaban, por eso les encantaba humillarlo.

-¡Te vemos en clase amigo! ¡yo te cubro! –grito Naruto que al igual que Kiba eran los únicos despreocupados que no le tomaban mucho interés a la escena, aunque escondían la curiosidad que sentían. Sakura sin voltear a verlos solo extendió su mano en son de despedida.

-Muévanse tontos. –dijo Sasori mirándolos intimidante y al instante los chicos se movieron dejándolos pasar.

-¿Qué querrá Sai-baka? –pregunto despreocupado Suigetsu cruzando sus manos en la nuca mientras caminaba junto a sus compañero y mirando de reojo a Sasuke.

-Lo que sea que quiera no me importa. –dijo Sasuke despreocupado ocultando la molestia que sentía porque "Gaara" haya aceptado irse con ese chico así sin más.

Cuando Neji junto con Shikamaru y Sasori se desviaban para ir a sus salones el rubio aprovecho para caminar a la altura de Hinata, la cual frunció el entrecejo molesta tratando de ignorarlo.

-¡Hinata-chan! –llamo amablemente y la peli-azul se detuvo haciendo que el rubio y Kiba que los miraba divertido para burlarse lo imitara mientras que los demás siguieron caminando ignorándolo, aunque las mujeres miraban con algo de envidia a la peli-azul.

-Disculpe Agatsuma-san, pero creo que no le he dado el derecho de llamarme por mi nombre y menos de esa forma tan confianzuda. Tampoco quiero que me hable y si es demasiado importante diríjase a mí por mi apellido. –dijo educada, firme y molesta siguiendo su camino.

-¡Auch! –dijo burlón Kiba pasándole el brazo por el hombro. –eso dolió amigo mío. –dijo juguetón y el rubio sonrío de forma zorruna.

-¡Si no me cuesta trabajo no vale la pena! –dijo con emoción empezando a caminar y el castaño lo imito sin quitar su brazo del hombro.

-¿acaso planeas seguir intentando acostarte con ella? –pregunta divertido ante lo socarrón que es. El rubio negó suavemente haciendo que Kiba levantara una ceja extrañado.

-Planeo hacerla mi novia. –dijo con seguridad y Kiba desencajo la mandíbula mas aun viendo lo decidido que estaba, después negó resignado sabiendo que cuando él se propone algo lo cumple, además parecía que iba a tomar enserio a la Hyuga.

-Pues la veo difícil, además pienso que la debiste de ofender mucho para que una chica tan tímida y simpática como Hinata te hablara así. –el rubio asintió dándole la razón. –pero sé que lo lograras campeón. –dijo burlón palmeándole la espalda con el brazo que tenía en sus hombros.

-Ya sabes que si KIba, cuando me propongo algo lo cumplo, porque lo cumplo. –dijo con arrogancia y Kiba rio divertido.


Sai había guiado a Sakura hasta uno de los patios traseros de la escuela, al estar todos en clases estaba completamente vacío, solos estaban ellos dos. El pelinegro detuvo su paso y sin borrar esa falsa sonrisa volteo hacia Sakura, la cual solo lo miraba despreocupada.

-Quiero que amablemente tu novia. –lo ultimo lo dijo con burla. –perdone a mi amiga por lo que le hizo sin hacerle nada humillante o que la pueda lastimar. Me dejo llevar por los rumores y se dice que Agatsuma-san es alguien despiadado a la hora de vengarse de algo que le hicieron y algo como le que accidentalmente le hizo Megumi-chan no desaprovecharía para humillarla, ya que también he oído que se divierte haciendo sufrir a los demás. –pidió con amabilidad mas Sakura si noto lo amenazante de las palabras. –se que ella solo te obedece a ti, además es mejor hablar de esto entre hombres. –la palabra "Hombres" lo dijo con burla que Sakura noto fácilmente, pero se mantenía inmune. –quiero que detengas a tu novia de lo que sea que planee en contra de mi amiga.

-¿Qué si no lo hago? –pregunta cortante, no le gustaba el tonito de ese chico, nadie le hablaba así y si lo hace que se atenga a las consecuencia, mas si se atreve a amenazarlo.

-Conozco un secretito tuyo. –Sakura levanto una ceja. – se que no eres en verdad Gaara y eres su hermana melliza. –dijo con tranquilidad y Sakura oculto perfectamente los sorprendida, mirándolo despreocupada.

-Entiendo. –dijo con tranquilidad y Sai sonrío complacido viendo que la chica era sensata.

-Así que dile a tu novia, amiga o lo que sea que pare su jueguito contra Megumi y yo seguiré guardando tu secreto.

Sakura sonrío de forma torcida, ese chico no sabía con quien se estaba metiendo, aunque en cierta forma admitía que su forma de defender a sus amigo y lo maldito que era se le hacía interesante, pero se metió con la persona equivocada, acaba de cavar la tumba de él mismo arrastrándose a su amiga, hubiera preferido el castigo leve que le daría Yuki al que ella le exigiría que le diera. El chico miraba extrañado porque la chica sonriera en vez de que se sorprendiera o alguna cosa.

-Ya recordé donde te había visto antes. –dijo tranquila.

Flash back

Era el primer día en ese instituto y Sakura estaba sentada en una de las mesas de la biblioteca leyendo una novela que había encontrando ahí. No tenía ganas de regresar a su cuarto después de los enfrentamientos que tuvo con su idiota compañero de cuarto.

Con tranquilidad levanto su vista del libro cuando oyó a alguien sentarse frente a ella viendo aun pelinegro pálido, con facciones delicadas y hasta podrían considerarse hermosos, usaba unas finas gafas cuadradas y le sonreía falsamente mientras lo miraba.

-¡Así que aquí estabas Reddorakun-chan! –dijo de forma simpática y Sakura imagino que ese chico debía conocer a su hermano así que solo se mantuvo tranquila. Sai le extraño que Gaara no le contestara como siempre o que lo fulminara con la mirada ante el apodo. –lo siento, te confundí con un conocido, es que se parecen tanto. –dijo apenado probando si en verdad era Gaara, lo conocía desde la secundaria y ese chico tenia gestos muy diferentes a los de ese chico, en especial su mirada. –olvide que él no entro a la misma escuela que yo. –dijo apenado rascándose la nuca. Si en verdad era Gaara este debía contestarle con un "soy yo" o algo así, o un "deja de jugar".

-No hay problema. –dijo despreocupada Sakura regresando su vista al libro.

Sai frunció el entrecejo notando que la voz era muy diferente a la del Gaara que él conocía, incluso se oía hasta forzada. (Sip u.u es muy observador el chico u.u)

-¿Podría saber tu nombre? –dijo con timidez.

Sakura levanto la vista de su libro imaginándose que ese chico había buscado ese pretexto de llamarlo como si lo conociera para ser amigos, tal vez era demasiado tímido o esa era su forma de tener amigos, no le iba tomar importancia.

-Haruno Gaara. –dijo despreocupada regresando su vista al libro.

-Bueno Haruno-san fue un gusto conocerte. –dijo poniéndose de pie y Sakura solo agito su mano ignorándolo sin ver como Sai se iba del lugar.

The end flash back.

-Así que solo me probabas. –dijo pensativa y Sai amplió su sonrisa. –debo reconocer que eres bueno fingiendo como para lograr haberme engañado. –suspiro con pesadez. –si Yuki hubiera estado ahí hubiera notado ese detalle. –dijo falsamente decepcionada. –imagino que eres amigo de mi hermano como para haber podido diferenciarnos, además que eres demasiado observador sumándole a que mi hermano debió de hablarte de mí. –dijo con tranquilidad. –me pregunto ¿Qué prefieres?—dijo pensativa. –que tu amiga sufra humillaciones o delatarme y meter en problemas a mi hermano, porque si cambie lugares con él fue para protegerlo. –dijo despreocupada dándole una última oportunidad por ser amigo de su hermano, pero mientras no sea su hermano si este chico no desistía no dudaría en hacerle pagar su osadía, además de obligarlo a callar.

-¡Oh! estoy seguro que haces esto para ayudar a tu hermano, aunque debo admitirte que yo no era amigo de Gaara, solo éramos conocidos y si supe de ti fue porque después de ver tu comportamiento en la biblioteca investigue a la familia de Gaara y supe que tenía una hermana melliza… Como dijiste soy muy observador y note que tus ojos eran más claros que los de Gaara cuando cambiaste de gafas, además que la mirada, sin contar las reacciones… Vi una foto de la familia Haruno y note que esos ojos verdes eran iguales que a los de la pequeña peli-rosa que salía en esa foto, mis sospechas siguieron estaba, dudoso aun, pero el ver tu comportamiento completamente diferente y rebelde al de el verdadero Gaara. Y lo más importante es que tú no lo negaste hoy, tal vez si lo negaras seguiría algo dudoso. –dijo tranquilo

Sakura se mantenía tranquila, algo admirada porque alguien que no fuera amigo de su hermano fuera tan observador notando pequeños detalles.

-también note que tus facciones eran más afeminadas que las del verdadero Gaara, aunque admito que se parecen, más si te disfrazas como él, pero si observas bien el verdadero Gaara tiene facciones más toscas que las tuyas. Y contestando a tu pregunta e imagino que debes suponer lógicamente prefiero las seguridad de una apreciada amiga a la de un conocido que solo nos topábamos de vez en cuando a la biblioteca… ¡claro! Todo esto se puede arreglar si tu le dices a tu novia o amiga que se detenga y solo disculpe a mi amiga, si quiere yo pago lo de la lavandería, haciendo eso todos estaremos contentos, felices y tranquilos, sobre todo con tu secreto a salvo porque yo no diré nada. –la sonrisa fingida de Sai eran tan grande que ni podía con ella y Sakura empezaba a molestarle.

Con tranquilidad la peli-rosa camino hacia él y lo tomo de la corbata jalándolo haciendo que sus rostros quedaran muy cerca sintiendo sus respiraciones. Sai no pudo evitar sonrojarse, esa persona era muy hermosa, sumándole a que era chica y que casi no tiene contacto con estas, que es un adolescente con hormonas al máximo, que nunca ha estado con una chica, además la cercanía y sentir sus suave respiración en sus labios lo estaba poniendo muy nervioso.

-¿Sabes? –dijo juguetona relamiéndose los labios sabiendo el nerviosismo que su cercanía había causado en el chico. –si no hubieras dicho esta sarta de taradeses me hubieras parecido tan encantador y aprovechando que sabias mi secreto te hubiera llevado a los baños y dejar que me follaras tan fuerte y violento cómo quisieras. –dijo provocativa y Sai paso saliva con dificultad sintiendo una molestia en su entrepierna, lo que dijo y en la forma que lo dijo lo había excitado y Sakura lo noto sonriendo traviesa.

Llevo su mano a la entrepierna del chico y apretó levemente sintiendo su pene palpitar poniéndose más duro y oyó satisfecha el jadeo del chico.

-Hubiera metido este delicioso pedazo de carne en mi boca. –susurro provocativa y Sai sin poder controlarse ante lo inexperto que era gimió.

Sakura abrió el zíper y metió su mano en el orificio del bóxer tomando el pene erecto y palpitante en su mano sacándole un gemido mas fuerte a Sai que la miraba nervioso y muy sonrojado.

-esto hubiera entrado en mi húmeda cavidad una y otra vez. –Sai estaba perdiendo la cordura, quería que todo lo que ella le estaba diciendo pasara, que moviera su mano. –pero como me atraes mucho puedo darte una oportunidad. –dijo acercando mas sus labios y pasándole su lengua por estos. –te doy un rico polvo a cambio de que mantengas el hocico cerrado, pero tu amiga no se salva. –dijo burlona.

Sai reacciono y trato de alejarse antes de que terminara seduciéndolo por completo, esa mujer sabia como provocar y tener a sus pies a un hombre solo con mirarlo, lo había comprobado y no podía dejar que lo hiciera ya que lo más probable es que su amiga terminara sufriendo mas y el apreciaba a Megumi, nunca dejaría que lastimaran a las personas que aprecia. Pero para su desgracia no pudo alejarse porque Sakura lo sostenía fuertemente de la corbata y de su muy erecto y necesitado pene.

-Si quieres te follo zorrita, pero no mantendré mi boca cerrada mientras mi amiga sufra. –dijo sonriéndole.

Sakura sonrío de forma torcida y Sai estaba sorprendido por no verla enojada por cómo le dijo o que de plano no lo hubiera cacheteado.

-Debes de estar tan urgida de sexo al no poder tenerlo con facilidad vistiendo de hombre. Con gusto te hago el favor para que gimas como loca putita. –dijo luciendo su sinceridad, quería que ella fuera la humillada no él, para que viera que no jugaba y dejara a su amiga en paz.

-Mala respuesta. –dijo en forma de regaño negando resignada, llevando dos de sus dedos a la punta del pene sintiendo la humedad del pre-semen que comenzaba a salir sacándole un ronco gemido a Sai. Con brusquedad Sakura saco su mano del pantalón y lamió sus dedos, los cuales tenían algo del pre-semen. –el que parece urgido en este momento es otro. –dijo divertida viendo como Sai había borrado finalmente su sonrisa mirándola con desesperación para que siguiera acariciando. –dame un día para pensarlo. –dijo dando media vuelta. –mientras le diré a Yuki que no haga nada hasta que yo tenga mi respuesta. –dijo alzando una mano en son de despedida sin voltear.

Sai se dejo caer de rodillas sintiendo su pene mucho mas erecto, duro y palpitante, desaprovecho una muy buena oportunidad de dejar de ser virgen y con una mujer demasiado sensual y provocativa aun estando vestida de hombre, pero el pensar en su amiga valía la pena, además el conocer su secreto sabía que después le podía sacar provechos sexuales, así que sonrío de forma torcida sabiendo que se follaba a esa chica porque se la follaba, había comenzado a desearla y mucho.

-Necesito ir a un baño a arreglar esto. –dijo mirando su entre pierna, de pronto la palabra "baño" le recordó donde le dijo Sakura que fallarían si el aceptaba el trato haciendo que su mente fantaseara un poco, estaba por meter su mano para comenzar a masturbarse, pero se detuvo y como pudo corrió a un baño.


Sakura iba caminando hacia la habitación de Yuki sin borrar esa sonrisa torcida, lógicamente no caerá ante cualquier amenaza de ese pelinegro, conocía a la gente y sabia que si lo obedecía ahora terminaría queriéndola sobornar con eso para cualquier cosa que quisiera y le dio un motivo para volverla amenazar, lo hizo a propósito solo para a la hora de actuar frustrarlo más.

-(ese idiota se gano una enemiga por atreverse a amenazarme… que digo una enemiga se ha ganado a cuatro y el tarado metió a la amiguita que quiere salvar en el juego, se hubiera conformado con la estúpida broma que le terminaría haciendo Yuki, pero fue tan idiota como para abrir la boca) –la sonrisa de la chica aumento de tamaño mientras sacaba el celular de uno de los bolsillos del saco, marco un numero de la memoria y se lo puso en la oreja. –Yuki! –dijo con diversión cuando ella le contesto.

-¿Quep? –dijo juguetona.

-¿Ya jugaste con esa niñata por lo que te hizo?

-Nop, me estoy bañando mientras la deje afuera esperándome. ¡ya sabes! Para que martirizarla más. –dijo divertida y Sakura rio burlona.

-¿Qué planeas hacerle? –pregunto con curiosidad.

-He notado que esa chica esta coladita por ti desde hace tiempo, ya que siempre se te queda viendo como boba, así que planeo enseñarle un video que edite de mi con mi belleza divina en mero acto sexual usando un video porno que edite para cumplirme una fantasía ¡jojojojo…! le romperé su corazoncito de pollo. –dijo con falsa pena y Sakura ya se encargara de quitarle el video que hizo de ella con su hermano y destruirlo para que su pervertida amiga no lo siga viendo.

-Cambio de planes, quiero que no solo le rompas el corazón si no que también la humilles de la peor manera posible. –dijo sonriendo deforma tétrica.

-¿Acaso esa pobre plebeya te hizo algo como para merecerse eso? –pregunta divertida.

-Ella no, su amigo sí. Ahorita voy para contarte todo y llamare a Kiba y Naruto para que se salten sus clases y también escuchen, tengo un trabajito para divertirnos. –dijo sonriendo de forma torcida.

-Esto me agrada. Jamás pensé que ser embarrada de comida trajera una diversión que suena muy interesante. –dijo con burla y Sakura amplió su sonrisa

-De igual forma dale tiempo de pensarlo. Quiero que las humillaciones empiecen mañana, ya que antes de eso tenemos una boca que callar. –dijo con sadismo y Yuki al otro lado del teléfono sonrío con más emoción.

-¡A la orden jefaza! Te veo aquí en un rato. –Sakura corto la llamada y guardo su celular sin poder borrar esa enorme sonrisa de sus labios, había estado algo aburrida, pero la diversión le llegaba sola, como siempre había pasado con las mejores formas de entretenerse.


Yuki salió del baño ya vestida y peinada, cuando abrió la puerta del baño llamo la atención de la chica, la cual volteo viendo a Yuki con un extraño brillo en los ojos que le trajo un muy mal presentimiento.

Yuki con tranquilidad se sentó en la cama frente a la chica, tomo un cigarrillo de la caja que tenía en la bolsa del saco, lo llevo a sus labios y lo prendió con completa tranquilidad, al ver la cara de molestia que puso la chica al oler el humo sonrío levemente.

-¿te molesta el humo? –pregunto fingiendo interés.

-No. –contesto nerviosa y mintiendo, pero no quería hacer algo que empeorara las cosas.

-Qué bueno, porque de ser diferente me hubiera valido. –dijo con burla y la chica frunció el entrecejo comprobando lo que se dice de esa chica "aparenta una amabilidad falsa" –bueno pasando a lo importante, solo tienes dos opciones. –dijo con tranquilidad. –una acepta ser mi esclava, harás todo lo que te ordene sin importar si es vergonzoso o humillante. –Megumi frunció más el entrecejo, esa chica estaba realmente loca. –o la segunda que es soporta mis pesadas bromas hasta que me aburre. Para cualquiera de los casos habrá humillaciones, solo que siendo mi esclava te salvaras de algunas bromas muy crueles. –dijo despreocupada. Megumi se para de golpe mirándola ofendida y muy molesta.

-¡Jamás me rebajare a ser la esclava de nadie mucho menos tuya! –dijo furiosa.— ¡no se que vio Gaara-kun en una persona tan maldita como tú! –Yuki la miraba divertida mientras se pone de pie intimidándola un poco.

-Así que te gusta mi novio. –comenta divertida y Megumi se mordió la lengua por pasarse de habladora y agacho la cabeza apretando sus puños frustrada.

Yuki con dos de sus dedos la toma de la barbilla levantándole el rostro para disfrutar viendo sus ojos llenos de odio, molestia y frustración.

-Me gusta tu carácter. –dijo con burla y la chica frunció el entrecejo notando que solo estaba jugando con ella. –por eso te daré un consejo; nada es lo que aparenta, y Gaara es igual o peor persona que yo. –dice con mas burla.

De un manotazo la chica quita la mano que Yuki tiene en su barbilla y la pelinegra divirtiéndose más se soba la muñeca justo donde le golpeo.

-¡Gaara-kun no es mala persona! –grita con firmeza mirándola furiosa. – ¡y si esas son las dos opciones que me das pues prefiero tus malditas bromas a ser tu esclava! –dijo con decisión.

Yuki sonríe y la forma que lo hizo provoco que la chica se arrepintiera de sus palabras, pero no se iba doblegar, seguiría firme con lo que dijo.

-Me siento generosa be-ca-di-ta. Así que piensa bien lo que acabas de decir. Te daré toda una semana para que pienses bien lo que prefieres. En esta semana te daré una pequeña muestra de cómo sería todo este semestre si rechazas la oferta de ser mi esclava.

-No cambiare de opinión. –dice con seguridad caminando a grandes zancadas hacia la puerta mientras Yuki no podía borrar la diversión en su mirada y sonrisa.

Megumi salió de la habitación y al doblar detuvo su paso sorprendida al ver a "Gaara", Naruto y Kiba recargados en la pared con los brazos cruzados a la altura de su pecho, los tres se veían despreocupados. Y la chica se sonrojo a más no poder sabiendo que esos tres escucharon todo, los otros dos no le importaba mucho, pero Gaara si, quería llorar por haber pasado dos vergüenzas frente al pelirrojo, pero retuvo sus lagrimas, tenia orgullo y no dejaría que nadie se lo doblegara, ni siquiera Gaara.

-Siempre pensé que los becados eran más listos, pero esta chica demuestra lo contrario. –dijo Naruto negando resignado. –Yuki fue muy amable en darte dos opciones y las rechazaste. –dijo mirando con diversión a la chica que frunció el entrecejo mientras que Kiba reía socarrón.

-Dejen en paz a la chica. –dijo la voz imponente de Sakura haciendo que Megumi la mire sorprendida por defenderla.

Sakura dio un par de pasos quedando muy cerca de la peli-azul y la tomo de la barbilla poniéndola nerviosa y sonrojándola mas. Kiba negaba resignado mientras que Naruto sonreía burlón.

-piensa bien lo que Yuki dijo. –dice de forma provocativa poniendo más nerviosa a la chica. Sonriendo de forma socarrona Sakura, la soltó y se encamino hacia la recamara de Yuki siendo seguida por los otros dos que dirigían miradas de burla a la femenina.

-Maldita suerte de perros que me cargo. –dijo frustrada corriendo para irse de ese lugar e ir a la comodidad de su habitación, donde estaría sola y podría desahogarse muy bien, sentía que su vida comenzaría a ser un infierno para ella.

Continuara

O.O la vdd no me gustaria star en el lugar de Sai y Megumi O.O pogrecitos u.u ya los compadezco y eso ke aun no les hacen nada u.u

spero ke el kapi les haya gustado ^^ lamento mucho la demora T.T

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

SE CUIDAN MUCHO

BESOTES

KRISS