Y empieza la tortura

Día uno:

Por los pasillos de los dormitorios masculinos se ve caminar a "Gaara" y Sasuke, ya que las clases han finalizado.

- ¿Cómo te sientes? ¿Qué te hicieron? –pregunta Sakura mirando de reojo a Sasuke.

- Me siento como siempre. –dice con aburrimiento, deteniéndose frente a la puerta, llegando a su habitación. –Solo me pusieron un chip en la nuca. –Sasuke llevo su mano a esa parte baja de la nuca donde tiene puesto el chip mientras abre la puerta de la habitación para adentrarse.

- A ver. –Sakura cierra la puerta tras de sí y se acerca a él para verle el chip con interés y después tocarlo. – ¿Ne Sasuke? –Sakura rodea su cuello por atrás y se pone de puntas para que su rostro quede cerca del oído de él. – ¿Qué te parece si nos brincamos las actividades del club y nos ponemos a hacer nuestro hijo como se debe? –susurra coqueta en el oído de él para después morderle el lóbulo de la oreja haciéndolo entrecerrar sus ojos ante el placer que eso le provoco y que sus mejillas se pinten de rosa.

- Suena tentador. –Sasuke sonríe de forma torcida, mirándola de reojo y Sakura le sonríe de forma ladina.


Hinata va caminando tranquilamente por los patios de la escuela para ir hacia donde tienen las actividades del club las porristas.

- ¡Hinata-chan!

Al oír ese llamado proviniendo de una voz chillona y masculina muy conocida para ella frunció el seño, pero sus mejillas se tiñeron de un lindo colorado.

El rubio corrió dándole alcance ya que ella no detuvo su andar, y cuando la alcanzo camino a la par de ella.

- ¿Cómo te sientes Hinata-chan? ¿Te dolió cuando te pusieron el chip? –el rubio la mira preocupado y la peli-azul no pudo evitar enternecerse.

- Me siento bien, gracias por preguntar y no, no me dolió cuando me pusieron el chip. –responde tranquilamente.

- Qué alivio saber eso. –el rubio sonríe de oreja a oreja y se rasca la nuca.

Hinata lo miro de reojo y no pudo evitar devolverle la sonrisa haciendo que al rubio le brillen los ojos de felicidad.

- La verdad me hubiera gustado que nos hubiera tocado este proyecto juntos. Sería lindo haber sido el padre de tu hijo aunque sea virtual. –Naruto se rasca su mejilla derecha con el dedo índice de su mano derecha y desvía su mirada nervioso, teniendo un leve sonrojo adornando sus mejillas.

Hinata ensancho los ojos por lo dicho y se pudo toda colorada, sintiendo como su corazón palpite con fuerza, ese rubio puede ser toda una lindura a veces, dice cosas que sencillamente a cualquier chica dejara cautivada… ¡claro! Solo a veces, otras veces por no decir la mayoría del tiempo cuando abre la boca es solo para decir pendejadas.

- También me hubiera gustado tocar contigo. –dijo sin pensarlo, pero cuando el rubio volteo a verla sorprendido se sonrojo mas y volteo su rostro a lado contrario. –Digo, contigo o con cualquier otra persona que no sea tu hermana, la verdad me da miedo… aunque también me lo da Gaara-kun, supongo que no me hubiera gustado que tampoco me toque con él. –dice nerviosa y sin voltear a verlo.

Naruto la mira aun sorprendido, pero luego relaja su expresión y sonríe enternecido, viéndolo lo enrojecido de las orejas, ya que sigue volteada a lado contrario.

- Supongo que esos dos si son algo intimidantes. –comenta divertido. –Ne Hinata-chan, tengo otro piropo para ti ¿Lo quieres oír? –dice emocionado.

- No, otro de sus piropos no. –a Hinata se le sombrea la frente de negro, pero al mirar de reojo al rubio notando ese brillo de emoción en los ojos la hizo suspirar con pesadez, sentía que con esa mirada y sonrisa no le podría negar nada. –a ver, dime. –dice resignada, esperando que el rubio no salga con una perversión aunque sabe que eso es imposible, pero se vale soñar, en cuanto el rubio se mostro mas emocionado, enterneciéndola.

- ¡Hinata-chan! –el rubio detiene su paso haciendo que ella lo imite y luego él la toma de las manos haciendo que voltee su cuerpo hacia él quedando de frente, haciendo que esta lo mire cautivada. –Como quisiera ser clara de huevo, para hacerme merengue en tus caderas. –dice de forma poética.

Ok. Los sentimientos de ternura y enternecimiento se fueron al caño, la frente de la peli-azul se sombre de negro y entrecerró sus ojos. Ante su reacción el rubio borro su sonrisa.

- ¿No te gusto? –pregunta decepcionado.

- Ni un poco. –dice incrédulo haciendo que al rubio se le entierre una daga en el corazón y baje su cabeza derrotado, pero a los pocos segundos la alza sintiéndose más animado.

- ¡No me daré por vencido, un día diré un piropo que en verdad te guste dattebayo! –exclama enérgico haciendo que a la chica le resbale una gota de sudor en la nuca, aunque no pudo evitar sentirse enternecida.

En eso el celular del rubio suena haciendo que lo sake extrañando a Hinata al verlo tensarse. Nervioso el rubio contesto la llamada.

- ¡Hola Hanabi! –Saluda amigable mirando nervioso a Hinata que fruncio el seño.

- ¿Le diste tu número a mi hermana menor? –pregunta tétrica y el rubio se tenso mas.

- Ella me lo pidió cuando fui a tu casa. –se justifica nervioso, tapando la bocina para que la otra Hyuga no oiga eso.

- Por lo que veo no es la primera vez que te habla. –un tic nervioso ha aparecido en la ceja derecha de la peli-azul.

- Bueno no…

- ¡Jum! –Hinata se voltea y comienza a caminar.

- ¡Hinata-chan! –grita dispuesto a alcanzarla, no sabe que paso, estaban platicando bien, pero no pudo ir a intentar alcanzar a Hinata ya que oyó cono Hanabi lo llama con insistencia a través del teléfono. –Hanabi-chan, lo siento pero no puedo conversar ahorita. –dice apenado y apurado porque quiere ir tras Hinata.

- ¿Estabas onee-chan ahí? –pregunta curiosa.

- Si. –responde oyendo como la chica suspira en el teléfono.

- Seguro se molesto de que te hablara, no sé porque no quiere que seamos amigos, eres un chico muy divertido.

- Tal vez piensa que no soy buena amistad para ti. –el rubio sonríe con tristeza, pensando que no es bueno seguirla ahorita que está molesta. –Yo solo pensé que si me llevo bien con Hanabi-chan, sería bueno porque es la hermana menor de Hinata-chan, pero tal parece que ella no le gusta eso porque seguramente no quiere que su hermana menor se relacione con alguien como yo. –el rubio suelta un profundo suspiro.

- Piense lo que piense onee-chan a mi me agrada Naruto-kun. –dice coqueta y el rubio sonríe levemente.


- Estúpido rubio coqueto… como conmigo no puede se va con mi hermana menor que le da entrada. –Hinata camina hecha una furia, dando pasos largos y marcados.

- ¡Chica Hyuga!

- ¡¿Qué?! –exclama furiosa, deteniendo su paso y volteando viendo a Yuki que va acompañada con Suigetsu mirándola extrañados, es raro ver a la tímida Hinata contestar así, hasta ahora solo Naruto había sido víctima de su furia pero porque el rubio se lo ganaba a pulso.

- Deben ser las hormonas del embarazo, le empezaron rápido. –susurra Yuki hacia Suigetsu que asintió con entendimiento y la peli-azul se sonroja por haberles contestado así a personas que no tienen la culpa de su enfado. —Oye fierecilla solo quería darte mi numero telefónico. Como haremos el proyecto juntas y no pienso dejarlo supongo es bueno estemos en contacto por si tú la madre de mi hijo ocupa algo. –dice indiferente.

- Siendo haberle contestado así Agatsuma-san. –dice apenada haciendo que Suigetsu y Yuki se miren de reojo y luego posen el dedo índice frente a uno de sus oídos y lo giren, por lo que la peli-azul al verlos frunció el seño. –dijo que me daría su número telefónico… —dice entre dientes, nadie puede ser amable si a quienes te dirigen hacen señas de que esta loca.

Yuki se acerco a ella y le extendió un papel doblado que la peli-azul tomo.

- Ese es mi número. Llámame si pasa algo con nuestro proyecto.

- Me gustaría también darte mi numero por si ne…

- Ya lo tengo. –la corta indiferente.

- ¿Cómo…? –exclama sorprendida, sino se lo ha dado.

- No importa cómo, solo que ya lo tengo. –doce con fastidio y Suigetsu se contiene por no reír, le gusta ver como es su novia de mamona con los demás. En cuanto Hinata le ha dado un tic nervioso en su ceja derecha. –Vamos Suigetsu, se nos hace tarde para llegar al club. –dice mirando al chico y este solo asintió.

Así ambos se alejaron caminando hacia donde está su club. Hinata los mira alejarse y suspira con pesadez, bajando la mirada para ver el número que la pelinegra le dio para poderlo apuntar en su telefono.


Las actividades de los club deportivos han acabado y Megumi cargando en su hombro izquierdo su maletín donde lleva su ropa deportiva sucia va caminando por el campus, dirigiéndose a los dormitorios femeninos.

- ¡Oe!

Kiba llego a su lado corriendo y empezó a caminar a la par haciendo que la chica lo mire de reojo con fastidio.

- No me llamo oe, me llamo Megumi. –aclara molesta y Kiba sonríe divertido.

- Te estaba buscando para darte esto. –Kiba saca del bolsillo delantero de su pantalón un celular y se lo extiende.

- ¿Por qué me das esto? –Megumi entrecierra los ojos mirando con recelo el celular.

- No te lo doy, te lo presto. Yo tengo otro… de esa forma estaremos en contacto por lo del proyecto. Ya cuando termine me lo regresas. –dice despreocupado y encogiéndose de hombros.

- Mmm… —Megumi se encoge de hombros y toma le celular, al fin y al cabo es prestado y es por el proyecto.

- Mi número esta registrado en la agenda y ten esto. –el castaño le extiende un papel doblado. –ahí viene el numero del celular que te di, por si se lo quieres dar a alguien más en el tiempo que lo usaras. –Kiba le sonríe amigable y esta lo toma.

- Gracias. –susurra.

- ¡Nos vemos! –Kiba sin borrar su sonrisa se va corriendo para irse a los dormitorios masculinos.

- Debo admitir que tiene sus momentos en los que me cae bien. –Megumi sonríe viendo por donde se fue.


Día dos:

Sasuke esta acostado en su cama boca abajo, pasando uno de sus brazos por la cintura de Sakura que está dormida a su lado. Ambos están desnudos y solo los cubre una sabana blanca.

Uno de los celulares que están sobre el buro comienza a sonar haciendo que ambos frunzan el seño comenzando a despertarse.

- Sasuke es tu teléfono. –dice adormilada la peli-rosa, poniéndose la almohada encima de su cabeza, intentando de esa forma no oír la molesta melodía del celular, aun es muy temprano para levantarse, mínimo les queda una hora de sueño antes de comenzar a arreglarse para las clases y digamos que anoche casi ni durmieron por andar de cachondos.

El pelinegro sin abrir los ojo y gruñendo furioso estira su mano hacia el buro, tanteando hasta que su mano de con el celular que no solo suena, sino que también vibra. Ya teniéndolo en sus manos lo coloca sobre su oído derecho.

- Uchiha Sasuke. –dice adormilado y su voz sonando mas ronca.

- ¡Felicidades futura mami! –Sasuke se tuvo que alejar el teléfono del oído ante tremendo grito de su hermano mayor. –Sasu-chan pillín, me harás tío.

- Kakashi hijo de puta. –una vena se hincho en la frente del pelinegro, no tenía que ser un genio para saber quien le fue con el chisme a su familia.

- ¿Y cuando nace mi sobrino? ¿Qué se siente ser una mami? … recordar este proyecto me trae melancólicos recuerdos cuando me toco a mí, pero yo fui papi, por eso no se que se siente ser mami. –el tono burlón de Itachi aumenta y Sasuke desea más que nunca matar a su tío por chismoso. – ¿Sasuke-chan me escuchas? –pregunta curioso. –Oh sigues ahí, puedo oír tus gruñidos, pensé que ya me habías colgado. –dice aliviado y Sasuke la verdad está por colgarle.

- Sasuke. –la voz imponente de su padre hizo que detuviera su acción de cortar la llamada.

- Padre no se le arrebata el teléfono a la gente, solo tenias que pedírmelo. –se oye decir con reproche a Itachi.

- ¡Cállate! –se oye decir a Fugaku y Sasuke suspira exasperado, ya sabe lo que viene. – ¡Uchiha Sasuke!, ¿cómo es posible que deshonraras a la familia de esa forma? ¿Por qué cojones eres la mama en ese proyecto? Como digno Uchiha debiste ser el padre… a mi no me engañas mocoso, se que en esos proyectos uno elige con su pareja lo que será… ¿Por qué elegiste ser la madre y peor aun dejar que tu otro compañero HOMBRE sea el padre?…. —Sasuke roda los ojos exasperado, maldiciendo mas a Kakashi por ser el causante de que lo regañen a tan temprana hora de la mañana.

- ¡Trae acá! –el pelinegro ahora oye la voz de su madre.

- ¡Mikoto no me arrebates el teléfono que estoy regañando al niño!

- Sasuke-chan, no le hagas caso a tu padre. –habla de forma amorosa Mikoto ignorando los gruñidos que se está aventando su marido por ser ignorado y que le quiten su autoridad. –No es malo ser la madre en ese proyecto, ni mucho menos una deshonra, pienso que te servirá a futuro para que sepas lo que una madre sufre al traer retoños al mundo. –dice conmovida y Sasuke suspira con pesadez, lo que tiene que hacer y soportar por amor. –Estoy tan contenta de que no seas un machista como tu padre y hayas tomado el rol de madre en este proyecto… me enorgulleces bebé. –dice conmovida y Sasuke la conoce tan bien que sabe que seguramente está llorando ante lo conmovida que esta.

- Amm… gracias madre. –dice sin saber que mas decirle, al menos es la única que lo apoya de su familia, mientras no se burle esta bien.

- No agradezcas Sasu-chan. Yo debo estar agradecida con la vida porque me haya dado un hijo que no le importa verse como un afeminado cuando le pongan esa panza artificial solo porque quiere entender a las mujeres. –dice mas conmovida y a Sasuke se le sombreo la frente de negro y un tic nervioso apareció en su ceja derecha.

- ¡Mikoto no le digas eso al niño que después al rato va a salir con que se nos volteo y eso es deshonroso para los Uchiha!

- Oh cállate Fugaku, que no hay nada deshonroso en eso. Los padres deben aceptar sus hijos sin importar sus diferencias sexuales. –a Sasuke se le marco más su tic, en especial al oír la carcajada de su hermano.

Sakura se quita la almohada viendo como su novio es rodeado por un aura siniestra, lo que la hizo alzar las cejas extrañada.

- ¡Uchiha Sasuke no quiero un hijo joto cabrón, antes te mato! –grita furioso Fugaku e Itachi se retuerce más de la risa.

- ¡No le digas eso al niño, acéptalo como es!

- Si papi, acéptalo. Seguro Sasukito como no puede concebir hijos acepto ser la mami en este proyecto para realizar su sueño frustrado de ser mami aunque sea de un muñeco. No lo juzguemos y solo aceptémoslo. –se escucha decir burlón a Itachi aumentando la furia de Sasuke.

- ¡No soy gay! –exclama furioso Sasuke sobresaltando a la peli-rosa ante el grito que se hecho. –Si soy la madre en este proyecto es porque mi compañero y yo lo rifamos, y perdí. –exclama furioso. – ¿Queda claro?

- Si Sasu-chan. –dice Mikoto hablando como si le estuviera dando por su lado.

- ¡Que es verdad madre! –exclama más furioso y Sakura sonríe nerviosa al verlo tan furioso y al saber la razón. – ¡Soy muy machín, tengo novia que por cierto esta acostada desnuda aquí a mi lado! –dice firme.

- ¿Enserio? –exclama Mikoto sorprendida.

- ¿Qué dijo el niño?

- Dijo que está durmiendo con su novia desnuda… ¿que en esa escuela no se permite meter chicas a los dormitorios masculinos y viceversa?

- Seguro la metió a escondidas mami, yo lo hacía con frecuencia.

- ¡Ese es mi hijo! –se oye decir con orgullo a Fugaku y Sasuke sonríe de forma torcida. – ¡Solo dile que se proteja!

- Sasu-chan tu papi dice que te protejas que aun no queremos nietos. Tienes que estudiar la universidad. – Sasuke se le paso su furia, al menos ya les quito la idea de la cabeza que es gay. –Y yo quiero conocer a tu novia, haber cuando la traes a casa.

- Será en vacaciones madre, ahorita estamos ocupados con la escuela. –dice ya más tranquilo y Sakura lo mira extrañada, ante la repentina bipolaridad de su novio. –Tengo que colgar madre.

- Cuídate bebé, papi, mami y tu hermano te mandamos besitos.

- ¡No le digas esas mariconadas al niño Mikoto!

- ¡Si madre, mejor di que le mandamos besotes, se oye más machín! –dice burlón Itachi y Sasuke roda los ojos.

- Cuídate madre y dile a Itachi que se meta sus besos por el lugar más oscuro de la parte baja de su cuerpo.

- ¡Sasuke-chan no seas grosero!

- ¡Adiós madre! –Sasuke sonríe de forma socarrona y cuelga, dejando el teléfono sobre el buro para después voltear hacia su novia que lo mira como el loco que es. –ahora tu molestia tienes que pagarme que por tu culpa mi familia casi me tache de gay. – Sasuke se inclina hacia ella quitándole la sabana de encima permitiéndole ver su desnudez y él se comió el cuerpo de ella con la mirada.

- ¿Ah? –Skura sonríe nerviosa. –Ni modo, a pagar mi deuda. –una sonrisa torcida adorna su rostro y Sasuke gruñe excitado dirigiendo su rostro al los senos de ella, rosando su nariz en los pezones que empiezan a alzarse ante su respiración sobre ellos.

- Por cierto mi madre quiere conocerte. Le dije que la veríamos cuando salgamos de vacaciones.

- ¿Eh? –Sakura ensancha los ojos pero luego su expresión es cambiada por un de placer y gime cuando el pelinegro se metió un pezón a la boca, y lo comenzó a succionar, prefirió no pensar en eso, falta mucho para las vacaciones, apenas y han entrado de las vacaciones de verano.


Día tres:

Sakura comienza a abrir sus ojos despertándose al oír esos extraños sonidos. La peli-rosa estira sus manos hacia el buro tomando sus lentes y se los coloca mientras se sienta en la cama, cubriendo dejando ver su torso desnudo.

La peli-rosa mira hacia el baño viendo que los sonidos vienen de ahí, luego mira hacia donde su novio debería estar acostado no viéndolo. Por lo que se pone de pie y recoge la camisa de Sasuke, poniéndosela y camina hacia el baño.

- Sasuke. –lo llama tocando la puerta más este no responde.

Extrañada la abre viendo a su novio de rodillas en el suelo con su cara metida en el escusado vomitando, ahora sabe de dónde venían esos extraños sonidos.

- ¿Estás bien? –pregunta preocupada.

- ¿Me veo bien? –Sasuke alza su rostro mostrando sus ojos llorosos, mirada furiosa, mejillas sonrojadas y algo de vomito en la comisura de sus labios.

- Am… no. –responde sonriendo nerviosa. – ¿Qué te pasa? ¿Enfermaste?

- No lo sé. Desperté con terribles nauseas y corrí al baño a devolver tod… ¡wua! –Sasuke mete nuevamente su cabeza al escusado devolviendo lo que le queda en el estomago haciendo que Sakura haga mueca de asco.

- Creo que tengo medicamento para el estomago por ahí. –Sakura mejor sale del baño dejando que su novio vomite en paz.


En el baño de la habitación de Ino y Hinata se ve a la primera con la cara metida en el lavabo y a la segunda hincada en el piso con la cara metida en el escusado, ambas vomitando.

- Hinata creo que comimos algo que nos hizo daño. –Ino alza su rostro mostrándolo pálido, mejillas sonrojadas y ojos llorosos, además que la comisura de sus labios esta manchada de vomito. – ¿Tienes algo para el estomago? ¿Algún medicamento?

- Creo que sí. –Hinata alza su rostro dejando ver que esta igual que el de la rubia. –Está en mi nece… ¡wuac! –Hinata devuelve su rostro a la taza, empezando a vomitar nuevamente y la rubia la imita.


Megumi toda pálida, con mejillas sonrojadas y ojos llorosos sale del baño sobándose la tripa.

- Creo que devolví todo. —dice asqueada. –Espera, no todo aun. –las mejillas de la chica se inflan y tapa su boca con una mano para después dar media vuelta y entrar corriendo nuevamente al baño, segundos después el sonido de ella vomitando se volvió a oír.


Lee teniendo mejillas infladas y tapándose la boca entra corriendo al baño y se hinca frente al escusado, metiendo su cara en este, al instante comienza a vomitar.

Segundos después entra Choji con la cara verde, mejillas sonrojadas y tapándose la boca, empuja a Lee haciendo que este caiga al suelo de lado y Choji se coloca donde estaba comenzando a vomitar, sin importarle que ahí este lo que alcanzo a vomitar su compañero de habitación.

Lee se puso verde y sus mejillas se volvieron a inflar, tapándose la boca se puso de pie rápidamente y empujo a Choji para ahora él vomitar.


Sai comienza a despertarse al oír el sonido de su teléfono, adormilado estira su mano hacia el buro, tomando su celular y lo coloca frente a su oreja.

- ¿Si?

- Sai, amigo y pareja en este proyecto que se nos ha asignado…

Sai alza ambas cejas extrañado al oír a su amigo, se oye débil y enfermo.

- … necesito tu ayuda. Creo que tengo nauseas de embarazo, he vomitado todo. Necesito que me compres unas pastillas para las nauseas y que sean para embarazadas, también tráeme algo de galletas saladas para asentar el estomago… cumple con tu deber como mi pareja en este proyecto. –dice serio pero dramático.

- En un momento estaré en tu habitación con eso. —dice resignado.

- Mi estomago y yo te lo agradecemos.


En una habitación se ve dos bultos sobre la cama, tapados con una sabana. El sonido de dos celulares sonando hacen que una mano salga por cada lado de entre las sabanas, una mano es más pequeña y delicada, la otra es más tosca y varonil.

Cada uno toma el celular que esta encima del buro en los costados de la cama.

- Hinata no te di mi número telefónico para que me hables tan temprano. –dice con molestia Yuki sentándose en la cama dejando ver su torso desnudo.

- Llámame cuando este tenga ganas de oírte Choji, como no se… nunca. –dice molesto Suigetsu también sentándose en la cama dejando ver su torso desnudo.

Cuando ambos están por colgar oyen algo sobre el proyecto por lo que ambos detienen su acción de cortarles la llamada, recordando que si no ayudan a su pareja reprobaran y tendrán que hacer nuevamente ese estúpido proyecto.

Suigtesu y Yuki alzan ambas cejas al oír lo que sea que les dicen sus compañeros con esa voz enfermiza, como si se estuvieran muriendo.

- Entiendo. Iré a conseguirlo. –dicen ambos con fastidio para después cortar la llamada.

- ¿Tu compañero también te pidió pastillas para las nauseas? –Yuki mira curiosa a Suigetsu y este asintió.

- ¿Dónde cojones consigo eso? No sé si tengan en la enfermería y no creo que nos dejen salir de la escuela tan temprano… ¡es más! Dudo que este alguien que nos pueda dar el permiso. Es aún muy temprano como para que algún Cristiano este despierto. –Suigetsu frunce el seño mostrándose mas molesto, estaba tan a gusto dormidito teniendo el calor de su novia y tenía que joderle el momento.

- No te preocupes por eso. Yo los consigo. –Yuki marca un número de su celular ante la mirada curiosa de su novio. –Matsuri, soy Yuki… me vale si estabas dormida. Ahora quiero que consigas pastillas para las nauseas, unas dos cajas y me las traigas a mi habitación… no, mejor aún, una de las llevas a Hinata y la otra a Choji y les digas a Hinata que son de mi parte y a Choji que son parte de Suigetsu. –Suigetsu sonríe burlón, es buena la idea, por qué hacer las cosas molestas cuando tienes una novia que sabe manipular a la gente para que las hagan por ti. – ¿Por qué harías algo por Suigetsu?... porque yo te lo ordeno… No, no me esperare a que sea más tarde que lo hagas. Hazlo ahorita. Si Hinata o Choji llaman reclamando porque aun no llegan las pastillas, ya sabes lo que revelare… ¿Qué donde las consigues?... no sé, no es mi problema. Tu solo consíguelas. –Yuki sonríe de forma socarrona al igual que su novio. –Listo. –Yuki cuelga la llamada y mira a Suigetsu que se inclina hacia ella posando sus labios en su barbilla y tomándole los senos con las manos.

- Ya que nos despertaron muy temprano, aprovechemos el tiempo. –susurra sobre su piel de forma pervertida.

- Nos despertaron dos horas antes de la hora en que nos despertamos para ir a clases… aprovecharemos bien. –Yuki sonríe de forma torcida llevando sus manos al torso de su novio y acariciárselo.


- Las pastillas para el estomago no funcionaron. Sasuke aun sigue teniendo nauseas… y sino sigue vomitando es porque no tiene ya nada en el estomago… así que no solo debo conseguir pastillas para las nauseas, sino también algo de suero para que le de fuerza y algo de comida que le asiente el estomago.

Sakura que tuvo que ponerse su disfraz de varón va caminando por el dormitorio masculino, dirigiéndose hacia la salida de este. La peli-rosa suspira con pesadez, aun es muy temprano, apenas y son las cuatro y media de la mañana.

- ¡Gaara!

La peli-rosa detiene su paso y voltea sobre su hombro viendo a su rubio amigo acompañado de Kiba, ambos llevan puestos solo un pantalón deportivo y una playera, al igual que ella, se les ve despeinados y adormilados.

- ¿Qué haces despierta tan temprano? ¿No me digas que el teme tiene nauseas también? –comenta divertido el rubio y Kiba sonríe burlón.

- ¿También? ¿ustedes también las tienen? –Sakura comienza a pensar que un extraño virus afecta a los hombres.

- Gracias a Kami-sama no. –dice aliviado Kiba. –Solo las mamis los tienen por ese chip que les hace tener síntomas de embarazo. Según me dijo Megumi en el manual que les dieron dijeron que a partir del segundo o tercer día tendrían nauseas. –dice pensativo. – ¿Acaso Sasuke no leyó el manual que les dieron cuando les pusieron el chip? –pregunta curioso al ver como l peli-rosa se muestra sorprendida.

- Creo que no. –Sakura suspira con pesadez. –Así que por eso las nauseas. –comenta mas para sí misma que para ellos, sintiéndose aliviada porque su novio no esté enfermo.

- Si y como parejas en el proyecto de ellos debemos conseguirles pastillas y esas cosas. –dice con fastidio el rubio, levantarse temprano para conseguir esas cosas para Lee no le grada en nada.

- La pregunta del millón: ¿dónde conseguimos pastillas para las nauseas? No creo que en la enfermería tenga, y si tienen no creo que sean muchas. Algo me dice que todos los de primero año han ido a buscar. –Kiba suspira exasperado.

- Eso estaba pensando. –Sakura frunce el seño. –Lo único que se me ocurre es decirle a Yuki que nos la consiga. Es buena para conseguir cosas. –Sakura se encoge de hombros restándole importancia.

- O podemos solo ir a la enfermería. –Naruto apunta hacia un letrero que está pegado en una de las paredes del dormitorio y sus amigos dirigen su mirada a este.

A todos los alumnos se les informa que en la enfermería de la escuela se está vendiendo a partir de ahora pastillas para nauseas y sueros de sabores. También se les informa que en la cafetería se están vendiendo galletas saladas y que a partir de ahora estará abierta toda la noche y los cocineros prepararan todo lo que les pidan, claro que cada platillo tendrá un costo, dependiendo lo que pidan.

Atte: la dirección.

Una gota de sudor resbala por la nuca de los tres, para después mirarse de reojo entre sí.

- No me extraña que la vieja quiera sacar negocio de esto. –comenta Sakura y sus dos amigos asintieron dándole la razón.


Kakashi entra al salón de clases llegando tarde como siempre y alza ambas cejas al ver solo la mitad de los estudiantes y todos adormilados, incluso algunos descarados completamente dormidos, léanse, "Gaara", Yuki, Suigetsu, Kiba y Naruto.

Puede que Yuki y Suigetsu no hayan tenido que formarse en la gran fila que había en la farmacia menos en la gran fila en la cafetería en busca de galletas saladas, pero los pendejos se quedaron despiertos follando por lo que ahora tienen sueño.

- Con que ya empezaron los síntomas. –Kakashi sonríe de forma socarrona.


Día cuatro:

Sakura está completamente dormida, pero comienza a despertarse al sentir como la remueven y la llaman.

- ¡Oh vamos Sakura despierta!

La peli-rosa abre los ojos y voltea sobre su hombro viendo a Sasuke sentado en la cama.

- ¿Qué? –exclama molesta.

- Tengo antojo de tomates con miel y cacahuate.

- ¿Eh? –Sakura lo mira como si estuviera tonto ante ese extraño antojo.

- Que tengo antojo…

- Si, oí bien de que tienes antojo. –lo corta con fastidio, no juzgando sus raros antojos, las verdad no le importa solo quiere dormir, ayer no durmió lo suficiente y cuando intento dormir en la tarde Sasuke no la dejo porque se puso muy cachondo y casi la violo hasta dejarla más muerta del cansancio.

- ¿Y qué esperas? –Sasuke la mira impaciente.

- ¿Qué espero de que?

- Para traerme mí antojo. –Sasuke frunce el seño molesto.

- Ve tú por él. No soy tu sirvienta, mucho menos tu mami. –dice fastidiada, volviéndose a acomodar para seguir durmiendo sin ver como Sasuke frunce mas su seño mostrándose mas molesto para después tomar el manual que ya leyó y dejo alado del buro.

- Haruno Sakura no solo eres mi novia sino también mi compañera en el proyecto, por enden la madre del hijo que espero…

- No estás embarazado de verdad. –Sakura lo mira como si se le hubiera zafado un tornillo, tal vez así fue cuando le pusieron ese chip.

- …y según dice este manual es tu deber cumplirme mis antojos. –dice de forma berrinchuda haciéndose como el que no oyó el comentario de ella.

- Sasuke tienes dos patitas, estas algo loco pero no tanto como para no andar por tu cuenta sin contar que por tu culpa ando can…

- ¿Quieres que mencione por quien estoy embarazado? –Sasuke la mira amenazante. –Recuerda solo porque tome el rol de padre embarazado. –dice firme y Sakura lo fulmina con la mirada.

- ¿Me lo estas reclamando?

- No. Te lo estoy recordando… cumple mis antojos madre irresponsable. –Sasuke cruza sus brazos a la altura de su pecho y alza su rostro muy digno.

- ¿Ah? –Sakura lo mira como el loco que es. –Tengo sueño. Espérate a que al menos sea de día. –dice molesta, mejor ignorándolo y volviéndose a acurrucar en la cama.

Pero al oír unos extraños gemidos mira sobre su hombro a Sasuke viéndolo taparse el rostro con las manos y notando los espasmos que tiene su cuerpo.

- ¿Sasuke estas llorando? –Sakura se sienta mirándolo asustada.

- No. –su voz sonó llorosa y algo quebrada haciendo que Sakura ensanche mas los ojos, sintiéndose mas asustada.

- Sasuke. –temerosa estira su mano hacia él tocándole el hombro.

- ¡No me toques! –exclama alterado, agitando su brazo de forma brusca para que lo suelte. –Mejor dime que ya no me quieres. Que desde que me embarace me he convertido en una carga para ti. –Sasuke quita las manos de su rostro mostrando sus ojos llorosos y Sakura se aleja de él asustada. –Solo mira como me vez, me miras como si fuera un monstro. Seguro eso soy ahora para ti y cuando el embarazo se me note me veras como un monstro gordo. –dice dolido, con mas lagrimas saliendo de sus ojos.

- Sasuke. –Sakura pone sus dos manos sobre los hombros de él. – ¡Vuelve en ti, tú no eres así! –exclama asustada agitándolo desesperada.

- ¡Deja de maltratarme que estoy embarazado! –exclama molesto empujadora y Sakura lo mira sorprendida al ver como paso del llanto dramático a la furia. – ¡Si por tu culpa pierdo a mi bebé no te lo perdonare Haruno! –dice amenazante y Sakura lo miro con mas miedo, no porque su amenaza lo atemorice sino por sus cambios tan raros de humor. –Yo… yo… —Sasuke comenzó a hacer un puchero que a la peli-rosa se le hubiera hecho muy lindo si no fuera porque está asustada por lo que esta presenciando desde que la despertaron. –Yo creía que eras diferente a las demás. Que en verdad me amabas y no solo veis en mi un chico apuesto y sexy. Pero ahora me doy cuenta que no es así… solo te fijaste en mi físico para satisfacer tu morbo mala mujer. –dice dolido. –Tú no me amas y ahora que espero un hijo tuyo me quieres dejar cobarde.

- Sasuke. –Sakura aun asustada se acerca a él y lo toma de los hombros. –Yo si te amo.

- No es cierto.

- Si, te amo mucho, pero andas raro.

- ¿Raro? ¿Soy raro para ti? –dice mas dolido. – ¿Vez como no me amas? –Sasuke comienza a llorar con mas ganas asustandola.

- ¿Qué hago para que dejes de llorar y creas que te amo? –dice muy asustada y muy desesperada por callarlo, siente que si siguen así terminara volviéndose mas loca que él.

- Dime que me amas y dime apodos bonitos. –pide dejando de llorar y haciendo un puchero.

- ¿Eh? –Sakura lo mira más asustada. – ¡Esta bien! –exclama alterada al ver que está nuevamente por romper en llanto. –Te amo corazoncito. –Sakura tiene un tic nervioso en su ceja derecha y esta toda sonrojada por decir esas cursilerías de apodos.

- Yo también te amo cosita. –dice meloso y Sakura se evito reflejar el miedo que le causo oírlo decir eso y si lo hizo fue para no oírlo llorar nuevamente, eso la asusta aun mas. –dime más cosas lindas terroncito de azúcar. –Sasuke parpadea.

- Am… eres muy hermoso pastelito. –el tic en Sakura se marca mas y su cara esta tan roja como un tomate.

- Eres tan linda. –Sasuke le da un beso de piquito en los labios. –ahora dame un besito tu.

Sakura dándose cuenta que lo mejor es darle por su lado hace lo que le pidió y Sasuke se sonroja todo mirándola bobalicón.

- ¿Algo más? –pregunta nerviosa.

- Sí, quiero mis tomates con miel y cacahuate, también ponle almendras y quiero nieve de moca con trozos de tomate. –pide como niño bueno y Sakura se abstuvo por hacer mueca de asco, no quiere ofenderlo de nuevo porque presiente que armara otro show.

- Ahorita te los traigo. –Sakura resignada se puso de pie para vestirse ante la mirada complacida de Sasuke. –Creo que debí aceptado traerle su antojo sin replicar, así me hubiera evitado traumarme con lo que paso. –la frente de la chica se sombrea de negro mientras busca sus ropas regadas en el suelo.

Sasuke la mira como un bobo enamorado mientras ella se pone sus vendas que le fajan el pecho. Cuando la peli-rosa termina de vestirse con ropa deportiva y holgada mira hacia él y quiso llorar, le cambiaron sus Sasuke, este la mira meloso y amoroso, el Sasuke que ella conoce tendría mirada de pervertido por haberla visto vestirse frente a él.

- Ya vengo. –anuncia decaída.

- ¿Y mi besito de despedida? –pregunta con reproche.

Sakura le regresa su tic nervioso, se acerca a Sasuke y le da el mentado besito de despedida en los labios haciéndolo sonreír complacido.

- ¡Ve con cuidado cariño! –Sasuke agita su mano viéndola caminar toda encorvada hacia la puerta.

- Estoy segura que todo es culpa de ese maldito chip. Ese jodido chip me está volviendo más loco a mi Sasuke. –Sakura llora internamente mientras sale de la habitación.

Sasuke suspira soñador, pero como si hubiera despertado de un transe sus ojos se ensanchan mostrando terror. Su cara se sonroja toda y su expresión es de circunstancia.

- ¡Olvide pedirle tomates réyenos con chocolate! –exclama aterrado. –Eso no es lo que iba a decir. –Sasuke se jala los cabellos con desesperación. – ¿Qué cojones me paso? Yo no soy así, me porte bien ridículo frente a Sakura, que vergüenza. –Sasuke se muestra más aterrado. –Este chip es aterrador, sabía lo que hacía, quería no hacerlo, pero era como si algo ms fuerte de mi me obligara a decirle esas pendejadas y comportarme de esa forma tan ridícula, ahora si Sakura me va a odiar. –Sasuke comienza a llorar nuevamente.


Sakura vistiendo como chico entra la cafetería y suspira con fastidio al verla llena de estudiantes con mueca de molestia y adormilados.

Entre la fila ve a Yuki, Suigetsu, Naruto y Kiba por lo que se acerca a ellos. También distinguió a Sai, pero no le tomo importancia.

- ¿Antojos? –pregunta al llegar con ellos.

- Si. –dicen los cuatro mostrando furia, a nadie lo pone de buen humor que lo despierten en medio de la noche por antojos y menos que les armen una escena melodramática, menos cuando son hombres quien lo hace.

Sakura suspiro con pesadez al ver que no fue la única, ahora comprueba que todo es por culpa de chip, cosa que agradece al menos cuando se lo quiten a Sasuke regresara a la normalidad.

- Cinco días más. –piensa esperanzada, no recordando que aún le queda el resto del mes cuidando un mueco bebé. – ¿Y tú qué haces aquí? ¿Por qué no mandaste a tu gata personal o alguien más? –Sakura mira con ojos entrecerrados a Yuki.

- Esa puta de Matsuri se me escondió, y tiro su celular donde tenía el chip para rastrearla. –dice tétrica. –cuando la vea va a ver. –su cara se vuelve sombría. –Y ahora resulta que toda persona que puedo chantajear esta desaparecida. –el rostro de Yuki se volvió mas sombrio.

- Supongo sabían lo que te esperaba y escaparon… ni modo, te jodes haciendo el proyecto como nosotros. –Naruto le sonríe burlón al igual que Kiba y Sakura haciendo que Yuki gruña furiosa mientras Suigetsu llora internamente, él que pensaba que gracias a su novia se iba a salvar pero no, se lo van a joder también al igual que a su novia.

Continuara

jajaja Adios imagen de sasukito jajajaja maldito chip lo ke ace ke uno haga jajajajaja

lamento muchisimo la demora TwT se ke tarde mucho

spero ste kap les haya gustado

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS