Atrapados

Caminando por uno de los patios de la escuela se ve a Naruto quien lleva cargada en su espalda a Yuki, a ambos se les ve divertidos.

- Teníamos mucho sin jugar al caballito. –dice melosa Yuki.

- Con eso de que tienes novio ya ni me pelas. Seguro has de jugar con él al caballito. –le dice falsamente ofendido, esa mirada juguetona lo delata.

- Mira quien habla. Te recuerdo que desde que andas con la tierna Hinata ya ni te acuerdas de las amigas. –Yuki también se muestra falsamente ofendida. –Y sobre jugar al caballito con Suigetsu; pues digamos que suelo montarlo. –la pelinegra sonríe de forma socarrona y el rubio niega divertido.

Naruto se detiene de pronto y mira algo sorprendido al frente. Yuki extrañada alza su mirada viendo a Haruno Kaname venir desde los estacionamientos.

- ¿Qué hace el padre de Sakura aquí? –Yuki frunce el seño.

- No sé, pero mira… va hacia el edificio donde está la dirección. –Naruto mira de reojo a Yuki y esta lo mira a él.

- Lo mejor será saber a lo que viene… tengo un extraño presentimiento.

El rubio asintió, él también se siente intranquilo al ver a ese intimidante hombre ahí.


Shizune está sentada tras su escritorio haciendo algunas llamadas por parte de su trabajo. Al oír unos pasos alza la mirada viendo a ese apuesto hombre de cabello rojo acercarse a ella. Al instante lo reconoce y se pone rápidamente de pie mientras sus mejillas se sonrojan al tener la penetrante mirada del hombre puesta en ella.

- Haruno-sama, Tsunade-sama lo está esperando. –avisa puesto que el hombre había llamado el día de ayer para hacer una cita.

Shizune se nota lo nerviosa que la presencia del hombre la puso, incluso esta mas sonrojada al tenerlo más cerca.

Kaname la miro con indiferencia y solo asintió, caminando hacia la oficina de Tsunade. Cuando se adentro Shuzune suelta un profundo suspiro soñador.

- Si el padre esta así es entendible que Gaara-kun sea tan apuesto… cuando llegue a la madurez de su padre seguro se verá igual o más apuesto. –la pelinegra se sonroja y se echa aire en la cara con las manos en un intento de disminuir los calores.

- ¡Shizune-nee, Shizune-nee! –exclama Naruto apurado, llegando a donde esta ella.

- ¿Qué pasa Naruto-kun? –pregunta sonrojándose nuevamente al recordar el par de aventuritas sexuales que tuvo con el rubio cuando este recién entro a la escuela.

- ¡Sasori le dio por proclamar su libertad estudiantil y se adentro a los dormitorios femeninos estando completamente desnudo! ¡Nadie lo puede detener más que la directora! –exclama con expresión de circunstancia, incluso coloco sus manos sobre sus mejillas.

- ¡La directora ahorita está ocupada! –exclama aterrada, no puede decirle eso a la directora estando en la escuela uno de los hombres más ricos e importantes que tiene a su hijo en esa escuela, la directora la mata, además que si el hombre llega a ver a Sasori cuando salga… de solo pensarlo los ojos de la pelinegra mostraron más horror. – ¡Tengo que ir a intentar detenerlo! –exclama apurada.

- Ve Shizune-nee, yo me quedo aquí y te cubro. –el rubio le sonríe amigable y la pelinegra entrecierra los ojos con desconfianza. –Si oigo que la puerta de la directora se abre me escondo bajo el escritorio… incluso podría quedarme ahí y cuando regreses… —el rubio deja su frase incompleta y se relame los labios, dedicándole una mirada insinuante.

La pelinegra se sonrojo toda, sintiéndose excitada.

- Te lo encargo Naruto-kun. –sin más la mujer se va corriendo de ahí, entre más rápido regrese, mas rápido regresara. – Cómo me excita ese chico menor que yo, pero no me culpen es muy guapo y bueno en el sexo, y pues el cuerpo pide cosas. —de solo recordar lo que la hace gozar ese rubio le entraron más intensos los calores.

La pelinegra pasa corriendo por donde esta Yuki recargada en la pared, sin verla por ir metida en sus pervertidos pensamientos. Yuki sonríe con burla y dobla la esquina para toparse con el rubio.

- Tu ganas… no tienes que fallártelas exactamente para distraerlas. –le dice divertida a su amigo.

- Ya deje esos trucos desde que Hinata-chan me puso soga… le soy cien por ciento fiel. –dice con heroísmo, mirando el horizonte con añoranza.

- Entonces ¿cómo le harás cuando Shizune regrese y sepa que lo que dijiste es mentira? –Yuki alza ambas cejas curiosa.

- No será mentira. Sasori me debe una por salvarlo de que el entrenador no se entere que se follaba a su hija en los vestidores, así que le mande un mensaje diciéndole que me pague el favor yéndose al dormitorio femenino y corriendo por este desnudo sino quiere que le diga al entrenador y lo expulse del equipo. –el rubio sonríe de forma zorruna.

- ¡Buena esa! –Yuki alza su mano para que el rubio la choque con la de ella y así lo hizo. – ¿Y cómo le darás lo prometido a Shizune si se supone le eres fiel a Hinata-chan? –la pelinegra lo mira divertida y el rubio amplia su sonrisa.

- Pensé que me podrías ayudar obligando a algún chico guapo que me remplace con Shizune-nee. –responde como niño bueno y Yuki ríe entre dientes.


Tsunade está sentada tras su escritorio mostrándose seria al mirar a Kaname que está sentado frente a ella, teniendo el escritorio de por medio.

- ¿Seguro que no gusta nada de beber? –pregunta la rubia de forma educada.

- No. Así estoy bien. –le dice cortante.

- Bien. –la rubia suelta un profundo suspiro. – ¿Y que es eso tan importante que tenía que hablar conmigo?

- Aoyagi, Uzumaki… ¿le suenan esos apellidos? –Tsunade ensancho los ojos mostrando sorpresa pero rápidamente recobro la compostura. –Veo que si los conoce. –Kaname sonríe de forma torcida, aunque le duro poco la sorpresa no paso desapercibido para él.

- Obviamente los conozco. Son apellidos de hombres importantes en el mundo financiero. Son apellidos de familias millonarias desde hace generaciones… ¿Qué clase de directora de este colegio seria sino se los apellidos de la gente importante y millonaria de este mundo? –toda educación y respeto se fue, la rubia se muestra fría y cortante.

- Oh… ¿entonces supongo que no sabe que tiene a dos de esos estudiantes aquí? –Kaname la mira con superioridad haciendo enojar a la rubia.

- Si los tuviera lo sabría. –Tsunade lo mira de forma retadora.

- La creía mas inteligente Senju-san… pero creo que eso es mucho pedir viniendo de una mujer –Kaname ríe entre dientes y la rubia lo fulmina con la mirada.

Kaname le avienta la carpeta que sostenía en una de sus manos haciendo que esta se abra dejando ver las fotos de Naruto y Yuki cuando estaban en el instituto de Alemania, cuando solían tener esas perforaciones que al llegar ahí la directora los obligo a quitarse.

Tsunade mira las fotografías, apretando los puños bajo el escritorio.

- Uzumaki Naruto, Aoyagi Yuki… o mejor dicho los mellizos Agatsuma Naruto, Agatsuma Yuki, aunque yo no veo ni un poco de parecido en ellos como para hacerse llamar mellizos. –Kaname mira las fotografías con desprecio. –Pero debo halagar que son inteligentes, no sé cómo cojones esos niños le hicieron para conseguir esa papelería falsa y bien elaborada. –Tsunade alza la mirada haciendo que sus ojos se topen con la intimidante mirada de Kaname, y la rubia le sostuvo la mirada. –Me decepciona Senju-san, pensé que al menos reconocería a su ahijado… ¿o porque lo reconoció le permitió esconderse aquí?

- Al grano Haruno. –lo corta furiosa, sin apartar la mirada de él, no se va a dejar intimidar.

- No me interesa crearle problemas. Solo le abro los ojos.

- Gracias. –le responde con sarcasmo.

- Pero como entenderá no puedo permitir que mi hijo siga estudiando en esta escuela donde se pasan por alto esta clase de cosas.

- Entiendo.

- Aoyagi y Uzumaki también los llevare conmigo.

- No puedo evitar que se lleve a su hijo, pero los otros dos no son asunto suyo. –le dice cortante.

- Oh lo son. Si se fija, debajo de las fotografías hay un par de papeles. Son los permisos del tutor de cada uno para llevarme a los chicos. Se los entregare a sus respectivos tutores para que les den su merecido castigo. –Tsunade afilo su mirada viéndose furiosa y sintiéndose con las manos atadas.

- ¿Por qué Haruno-sama se tomara tantas molestias por esos dos chicos? –la rubia no conoce lo suficiente al hombre pero sabe que él no hace las cosas sin motivo aparente.

- Esos dos son amigos de mi hijo. Me entere que por culpa de él lo siguieron, así que me hare responsable de ellos entregándolos a sus tutores legales, donde deben estar. Es mi forma de enmendar el error de mi hijo. –le dice indiferente y la rubia frunció mas el seño.

- ¡Maldita sea! Con esos papeles firmados no puedo hacer nada. tengo las manos atadas. –la rubia toma los papeles donde vienen los supuestos permisos y los lee. –Lo siento Naruto. –los ojos de la rubia mostraron algo de tristeza por lo que inclino mas su rostro para que su flequillo le tape los ojos y así ese hombre no se los pueda ver.


- ¡Mierda, mierda, mierda! –exclama furioso, frustrado y enojado el rubio mientras corre por uno de los patios de la escuela a la par que Yuki. – ¿Cómo cojones se entero? ¿Qué hacemos?

- No nos queda de otra masque huir. –le dice seria mas también se le ve furiosa y frustrada.

- Tenemos que ir por nuestras cosas y…

- Solo busquemos a Sakura y salgamos de aquí… nuestras cosas no importan. Y no hay tiempo para despedidas y explicaciones. Ese hombre está aquí y dispuesto a llevarnos con él. Ya estando lejos de él nos las arreglaremos para buscar a Suigetsu y Hinata, entonces podremos explicarles todo. –le dice seria y el rubio apriétalos puños, sabe que es lo mejor.

Sin dejar de correr Yuki saca su celular y marca el número de Sakura para después llevarse el teléfono a la oreja.


"Gaara" está en el patio que está cerca de los campos de entrenamiento del club de tenis. Se encuentra sentada en el pasto, recargando su espalda en el tronco de un árbol, se le ve relajada mientras fuma un cigarro. Alado de ella está un portabebés donde esta acostado su muñeco, él cual duerme.

- Últimamente fumo más. –la peli-rosa mira hacia donde está el muñeco. –es por tu culpa. Me provocas mucho estrés y me haces fumar más. –le dice con reproche, entrecerrando los ojos hacia el bebé. –También por tu culpa mis sesiones de sexo disminuyeron porque las interrumpes llorando, duermo menos y me perderé nueve días de entrenamiento todo porque debo cuidarte y Sasuke dijo que es lo justo ya que él se perdió nueve días de entrenamiento cuando fue el embarazado. –Sakura entrecierra más sus ojos. –Así es como aquí me tienes frente a los campos del club de tenis esperando a Sasuke cuando yo debería estar entrenando con él. –Sakura le da una calada a su cigarro. –Si, si, si, se que eres un bebé y no debo fumar cerca de ti… si te molesta el humo solo no lo huelas, muñeco delicado.

Su celular comenzó a vibrar dentro del bolsillo de su saco—lo puso en vibrador para que el sonido no desperté al chamaco—, saco el celular y contesto al ver que es el numero de su amiga.

- ¡¿Dónde estás?!

Sakura alza ambas cejas al oírla toda alterada y agitada.

- Tal vez está cogiendo. –Sakura se encoge de hombros restándole importancia. –En el patio que esta frente a las canchas de tenis.

- Perfecto. Estamos cerca.

Sakura coloca su celular frente a su rostro y lo mira extrañada ya que le colgó.

- ¿Qué no estaba cogiendo? Pero dijo que estamos cerca… ¿ósea que esta follando cerca de aquí? –Sakura se rasca la nuca extrañada, no le haya lógica a que la llame para que le informe eso.

Un par de minutos después en los que se acabo su cigarro llegaron corriendo Yuki y Naruto, quedando de pie frente a "Gaara" que los mira sorprendido.

- ¡¿Estaban cogiendo los dos?! –pregunta sorprendida y apuntándolos de forma acusadora. – ¡No se supone que aman a otros y les son cien por ciento fieles!—Sakura los miran como si fueran unos desgraciados infieles, desde que se enamoro está en contra de la infidelidad y promiscuidad.

- No digas tonterías. –le dice Yuki rodando los ojos. –No sé de dónde cojones sacaste que estábamos cogiendo pero no hay tiempo para explicaciones. Tenemos que irnos, tu padre ya sabe quiénes somos Naruto y yo. Y tengo la sospecha de que ya descubrió que tú en verdad eres Sakura y no Gaara. –la peli-rosa ensancha los ojos sorprendida.

- Tu padre está con la directora, oímos como revelaba eso y viene por los tres.

- ¡Maldito viejo! –exclama furiosa, poniéndose de pie.

- ¡Tenemos que irnos Sakura-chan, y ya!

- ¡No hay tiempo para ir por nuestras cosas, mientras tengamos un celular estaremos bien!

- Podemos ir al departamento que compramos aquí antes de que entráramos a la escuela. –dice rápidamente el rubio. –nos escondemos y sacamos dinero para irnos a otro lado.

- Solo le aviso a Sasuke…

- ¡No hay tiempo! –le grita Yuki alterada. –Ya perdimos mucho desviándonos. Tenemos que irnos ya Sakura. Cuando lleguemos al departamento puedes hablarle o solucionamos como contactarte con él… nosotros tampoco nos despediremos ahorita.

- Yo no pienso despedirme de Sasuke simplemente porque no me alejare de él. –les dice firme.

- ¡Ni nosotros de ellos dattebayo, pero no podemos quedarnos de aquí!… ¡tenemos que irnos y buscar la forma de solucionar esto lejos de tu padre!

Sakura frunció el seño, sabe que tienen razón, si se queda su padre la alejara de Sasuke e incluso de su hermano. Así que se puso de pie y se dispuso a tomar el muñeco.

- ¿Qué haces? –le pregunta Yuki mirándola como si estuviera loca.

- No lo voy a dejar aquí solo. –le dice mirándola con obviedad.

- ¡Es solo un muñeco! –exclama exasperada y Sakura frunce el seño, lo sabe, pero no puede dejarlo ahí solo.

- Sakura-chan no puedes llevarte el muñeco. Esos muñecos traen rastreadores y chips que nos califican. Si te lo llevas y Kaname sabe que te llevaste el muñeco podrá rastrearnos por medio de él. –el rubio la mira con seriedad y Sakura frunce mas su seño.

- ¡Joder ya vámonos! –Yuki toma de la mano a Sakura y comienza a correr, jalándola y el rubio las sigue.

La peli-rosa corre dejándose llevar y mirando hacia atrás, primero hacia donde está el muñeco después hacia donde están las canchas de tenis donde esta Sasuke.


Naruto, Sakura y Yuki van corriendo a la par, dirigiéndose hacia uno de los patios traseros de la escuela, el más alejado por donde varias veces se han dado sus escapadas.

- ¡Gaa-chan! –exclama Sakura sacando su celular sin dejar de correr haciendo que sus dos amigos la mire de reojo. – ¡Si el viejo sabe quien soy seguro sabe donde esta Gaa-chan, tengo que prevenirlo! –les dice mientras marca el numero para después llevarse el celular a la oreja. – ¡Maldita sea tiene el buzón de voz! –exclama furiosa. –Gaa-chan por favor ándate con cuidado… lo mejor es que salgas de Egipto, Kaname ya sabe lo que hicimos, cuando recibas el mensaje márcame, necesito saber que estas bien. –después de dejar el mensaje guardo su celular, el que su hermano no le conteste la preocupo mas.

- ¡Estará bien! –Yuki le palmea uno de sus hombros.

- ¡Después de todo es tu hermano dattebayo! –exclama enérgico el rubio palmeándole el otro hombro.

Sakura les sonríe levemente.


Naruto tiene su espalda pegada en la pared, estando levemente inclinado, teniendo sus dedos entrelazados a la altura de sus rodillas.

Sakura está un metro alejada frente a él, corrió hacia el rubio y apoyo uno de sus pies en las manos de su amigo, para impulsarse con su ayuda y saltar hacia la barda. Yuki la imito cuando su amiga ya estuvo encima de la barda.

Naruto se enderezo, se alejo un metro de la barda para después correr hacia esta y saltar permitiendo que sus dos amigas lo tomen de sus brazos y lo ayuden a subir.

Ya encima los tres saltaron hacia el otro lado de la barda, cayendo de pie, para después correr hacia el lado derecho de la calle, pero nada más avanzaron un par de metro cuando de cada esquina salieron cuatro hombres de trajes negros, quedando así ocho unos metros frente a ellos, bloqueándoles el camino.

Los tres ensanchan los ojos y detienen su paso, dispuestos a dar media vuelta e irse por el otro camino, pero cuando voltean la misma cantidad de hombres bloquean el camino.

- ¡Estúpido viejo!—exclama furiosa la peli-rosa. – ¡No me vas a atrapar! –la peli-rosa se lanza hacia los hombres, dispuesta a golpearlos y escapársele.

Naruto no dejando que su amiga se meta sola con esos gorilones la imita.

- Y aquí es cuando me arrepiento por no saber artes marciales como Sakura –a Yuki se le sombreo la frente de negro, no sabe qué hacer contra tanto grandulón.

Sakura y Naruto consiguieron golpear a uno en la cara pero entre dos los tomaron de los brazos con fuerza, inmovilizándolos. Mientras otro atrapo con facilidad a Yuki inmovilizándola, esta ni se intento zafar como los otros dos, sabe que no tiene posibilidad.

- ¡Suéltenme cabrones! –Sakura patalea y se retuerce como gusano.

- ¡Cuando este suelto se arrepentirán de esto dattebayo! –el rubio también patalea y se remueve inquieto intentándose zafar.

- Cuando me libre de esta, unas llamadas y tu cuerpo estará muerto flotando en algún canal. –dice despreocupada Yuki mirando de reojo a su captor que solo es uno, no tuvieron que intentar inmovilizarla dos como a Sakura o tres como a Naruto.

- Sakura-sama por favor no haga esto más difícil.

La peli-rosa deja de intentar zafarse al reconocer esa voz viendo como se acerca a ellos Takashi, caminando con tranquilidad y teniendo sus manos escondidas tras su espalda.

- Dile a tus hombres que nos suelten…. Takeshi –ordena amenazante.

- Kaname-sama me ordeno tener bien vigiladas toda barda de la escuela por si intenta huir y llevarlo con él. –le dice de forma respetuosa y Sakura afila su mirada.

- Como si se la fuera a poner fácil.—una sonrisa burlona adorna su rostro.

- Me imagine que diría eso. –Takeshi suspira con pesadez para después dejar de esconder sus manos mostrando un trapo blanco que le puso sobre la nariz y boca a la peli-rosa. –Su padre dijo que si hacía mucho jaleo haga esto. –le informa como justificándose viendo los ojos de Sakura que lo miran con furiosa pero se van cerrando lentamente.

- ¡¿Qué le hiciste cabrón?! –le grita furioso Naruto quien se remueve inquieto nuevamente, intentándose zafar.

Yuki lo fulmina con la mirada, viéndose igual de furiosa que su amigo, es la primera vez que se siente indefensa por lo general sabe qué hacer para zafarse de todo pero esta vez los agarraron desprevenidos.

Takeshi les dedico una mirada a los hombres que retienen a Yuki y Naruto, como dándoles una orden con la pura mirada y estos asintieron, para segundos después ponerles un pañuelo a ambos encima de sus bocas y narices, durmiéndolos al igual que a Sakura.


Sasuke va saliendo del campo del club. Su cabello esta mojado donde se acaba de dar una ducha. Viste el uniforme escolar y en su hombro derecho cuelga el maletín donde carga la ropa deportiva sucia que acaba de usar.

El chico se dirige hacia el patio de enfrente donde seguro "Gaara" lo estará esperando, una leve sonrisa adorna su rostro y se le ve ansioso.

El llanto de un infante hace que acelere su paso y cuando llega a donde siempre lo espera Sakura se topa con que solo está un portabebés, el pelinegro se acerca viendo lo que ya sabía, efectivamente es su muñeco.

Sasuke deja caer el maletín al suelo y toma al muñeco en brazos, para después mirar a todos lados en busca de Sakura, sabe que ella no se alejaría mucho del muñeco, dejándolo solo.

- ¡Sakura! –la llama alzando su tono de voz en busca de una respuesta.

El pelinegro frunce el seño y se las ingenia para sacar su celular, para después marcar el número de celular de su novia, pero por mas que le marca no contesta haciéndolo fruncir más el seño.

- ¡Sasuke-kun!

El pelinegro voltea hacia el llamado femenino viendo a Shizune correr hacia donde esta él.

- Al fin te encuentro. –exclama aliviada al colocarse frente a él. –Tsunade-sama necesita que vayas a la dirección.

- ¿Por qué tengo un extraño presentimiento? –Sasuke frunció más su seño. – ¿Dónde te metiste Sakura? –el pelinegro pasa nuevamente su mirada por sus alrededores esperando verla.


Tsunade está sentada tras su escritorio, sentados frente a ella están Lee y Hinata, cada uno cargando a su respectivo muñeco al cual alimentan. Ambos están curiosos por saber la razón por la que los llamaron a la dirección y algo asustados ya que no hicieron nada malo.

La puerta es tocada un par de veces haciendo que los tres miren hacia la puerta.

- ¡Adelante!

La puerta se abrió dejando ver a Sasuke con su muñeco en brazos, al cual alimenta con el biberón. Se extraño al ver también ahí a Lee y Hinata, pero igual se adentro y cerró la puerta tras de sí, con uno de sus pies.

- Toma asiento Uchiha. –ordena la rubia.

El pelinegro haciendo una mueca la obedece, odia que le den ordenes.

- Bien chicos los llame aquí porque quería informarles que sus parejas de proyecto ya no lo podrán hacer con ustedes. –les dice seria haciendo que los tres ensanchen los ojos. –Así que desde ahora el proyecto lo harán ustedes solos sin ayuda de pareja.

- ¿Por qué? –pregunta Sasuke serio y la rubia suspiro.

- Igual se enteraran pronto… el padre de Haruno y el tutor de los Agatsuma los han sacado del colegio y ya se los han llevado. –ante la revelación los tres ensanchan los ojos sorprendidos.

- Naruto-kun se fue sin despedirse de mí o decirme algo. –Hinata sintió una fuerte opresión en el pecho.

- Sakura no se iría sin despedirse o al menos dejarme un mensaje. –Sasuke se pone de pie y sin más sale de la oficina furioso.

- Pueden retirarse. –les dice la rubia, ignorando la forma tan mal educada en la que salió el pelinegro, no está para darle importancia a eso.


- Algo está pasando, lo siento… ella no se iría así sin más. –Sasuke sale del edificio de rectoría a paso acelerado teniendo en brazos al muñeco que se ha quedado dormido.

- ¡Sasuke-san, Sasuke-san! –Hinata corre intentando darle alcance a Sasuke, teniendo en brazos al niño. –Sasuke-san ¿usted sabia que ellos se irían? –pregunta al llegar a su lado, Sasuke es muy amigo de "Gaara" debe saber algo.

- No. –le responde cortante y sin detener su paso.

- Entonces se fue sin importarle despedirse o al menos decírmelo. –dice para sí misma viéndose dolida.

- No seas estúpida. Solo piensa en lo raro de la situación, de repente se van y los tres… usa tu cabeza. –le dice cortante.

Hinata se detuvo mostrándose sorprendida, viendo como Sasuke se sigue alejando, no le dolieron sus palabras ni la forma en la que le dijo sino que la puso a pensar.

- Naruto-kun me ha demostrado que siente algo por mí. Sea humillado por mi ¿y yo que hago? Desconfió de él a la primera oportunidad… Sasuke-san tiene razón, algo raro está pasando, Naruto-kun no se iría de la noche a la mañana sin si quiera decírmelo sino hubiera una razón importante, ¿pero cuál?¿Estará en problemas? ¿Le habrá pasado algo? –el pecho de la peli-azul se oprimió mas, pero no de dolor sino de preocupación.


- ¡Kiba te llevo buscando un buen rato! –exclama Megumi encontrándose con Kiba saliendo de la cafetería.

- ¿Enserio? –el castaño se rasca la nuca sonriéndole apenado mientras sus mejillas se sonrojan levemente.

- Eres un irresponsable. Siempre te tengo que estar buscando yo. Deberías saber que es tu turno de cuidar a Kyo y buscarme tú a mí. –le dice con reproche, extendiéndole al muñeco.

- Lo siento… es que se me pasa el tiempo volando cuando no lo cuido. –le responde nervioso y Megumi afila su mirada.

- ¡Ey Kiba!

Megumi voltea y Kiba alza la mirada viendo a Suigetsu acercarse a ellos.

- ¿Has visto a Yuki? –pregunta curioso. –Al fin acabo mi turno de cuidar a Ryu-chan y no la encuentro. –un profundo suspiro sale de sus labios.

- No la he visto… ¿ya le hablaste por teléfono?

- Lo hice pero no contesta. –el peliblanco frunce el seño.

- ¡Al fin te encuentro! –Sasuke se acerca a Kiba a grandes zancadas, cuando paso alado de Suigetsu le entrega su muñeco y este lo toma extrañado, viendo como su amigo toma de la solapas al castaño provocando que Megumi haga una exclamación de sorpresa. – ¿Dónde están?

- ¿Quién? –Kiba lo mira como el loco que es, no sintiéndose intimidado.

- ¡Ellos! ¡Ya no están en la escuela ninguno! –le grita furioso y frustrado.

- ¿De quienes hablas Uchiha? –Kiba con fastidio se quita el agarre del pelinegro con brusquedad.

- Amigo sino eres más claro nadie te va a entender. Sé que no estás acostumbrado a usar muchas palabras pero los demás las necesitamos oír para entenderte. –le dice Suigetsu en un tono burlón y Megumi asintió dándole la razón.

Sasuke furioso se pasa una mano por la cara viéndose desesperado, porque lo noto, noto que Kiba no sabe nada.

- Acabo de venir de la oficina de Tsunade que me dijo que tengo que hacer mi proyecto solo porque Gaara ha sido sacado de la escuela por su padre. –les informa furioso y los tres ensanchan los ojos. –Y no solo él fue sacado de la escuela sino también Naruto y Yuki. –Suigetsu ensancho los ojos.

- ¡No es posible, Yuki jamás se iría sin despedirse o llamarme!

- ¿Y no te contesta el teléfono? –Sasuke mira a su amigo el cual negó frunciendo el seño.

Los tres chicos se miran entre sí.

- Extraño ¿no? –la expresión de Sasuke se volvió sombría y Megumi no entiende que pasa, siente que esos tres saben algo que ella no.

- Lo único que se me ocurre es que los descubrieron. –Kiba aprieta sus puños con fuerza. –De ser diferente los Agatsuma jamás sacarían a Naruto y Yuki simple y sencillamente porque ellos no pueden hacerlo. –Megumi frunce más su seño, no entienden de que va.

- ¡Joder! –exclama furioso Sasuke, tiene miedo, mucho miedo, porque ha visto la clase de hombre que es Kaname, Sakura le ha contado como es Kaname con ella, si él la descubrió y se la llevo… no quiere ni pensar lo que le pasara, no quiere hacerlo.

Continuará

O.o KANAME YA ATRAPO A LOS TRES

KE PASAR?

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss