como he demorado mucho en traerles la conti de este fic, como regalo y para compenzarlas ahora subi la conti mas rapido
muchas gracias por su paciencia cuando demoro
disfruten la lectura ;)
El paso del tiempo
Cinco años después…
Sasuke se encuentra de pie frente al espejo que está en el peinador, en su habitación, se intenta acomodar su siempre revoltoso cabello.
A sus veintiún años de edad el pelinegro posee facciones más maduras y más apuestas. Viste unos jeans desgastados, una playera ceñida sin mangas y cuello un poco alto de color roja, encima lleva una chaqueta de cuero negro que tiene varias correas adornándola, le llega a media espalda y la trae desabrochada.
Desde que entro a la universidad vive en un departamento que comparte con Suigetsu, un departamento de lujo que les queda más cerca de la universidad.
La puerta se abre dejando ver a Suigetsu que también posee facciones más maduras y apuestas. Su cabello se lo dejo crecer, amarrándoselo en una coleta baja. Viste unos jeans celestes, una playera sin mangas color negra, ceñida y encima una chaqueta de mezclilla que trae abierta.
- ¡¿Listo para irnos de farra, Sasukito?! –exclama enérgico.
- Se toca antes de entrar. –le dice con reproche, volteándolo a ver.
- Olvide hacerlo porque ando muy emocionado porque tendremos la primera despedida de soltero de uno del grupo. –le dice sonriendo socarrón, para después poner expresión de mártir. –sí, el primero que se nos va… la siguiente semana se nos casa el vago. –dice con lamento, limpiándose falsas lágrimas de sus ojos.
- Ya decídete, ¿o andas emocionado o andas triste? –Sasuke lo mira como el pendejo que es.
- No puedo, las bodas y despedidas de soltero me ponen bipolar. –Suigetsu le sonríe de forma socarrona y Sasuke roda los ojos, en estos años se ha vuelto más pendejo y exasperante, no sabe cómo cojones término viviendo con él. –aunque hablando enserio, jamás me paso por la cabeza que él y Temari terminarían casándose, y fueran los primeros en caer… sé que han durado mucho, pero siempre andaban peleando, cortando y regresando, y digamos que el vago no siempre le fue fiel. –Suigetsu se rasca la nuca viéndose confundido, esa parejita jamás la entendió. –a Temari si la veo metiendo presión para casarse, pero a Shikamaru, a ese se le hace problemático todo…
- Si, bueno, digamos que nuestro vago no es tan inteligente como parece, término metiendo la pata hasta el fondo. –Sasuke sonríe burlón.
- Dirás el pene. –Suigetsu sonríe con mofa. –Temari salió con su domingo siete, aun así sigo pensando que Shikamaru no le propondría matrimonio porque le daría flojera y se le haría demasiado problemático.
- Se le hizo más problemático que lo deshereden, según oí su madre le dijo que lo desheredara sino se hace responsable. –Sasuke sonríe mostrando más mofa y Suigetsu suelta la carcajada. –si el genio del grupo cayo en esa, yo que tú me cuidaba, eres el más pendejo del grupo. –Sasuke lo mira con mofa y Suigetsu deja de reír para mirarlo indignado.
- Si, corro mucho peligro, no como tú que ni follas porque las mujeres no te van. –Suigetsu lo mira socarrón. –seguro te la jalas pensando en mí. –Suigetsu se abraza como virgen a punto de ser violada.
- ¡Yo no soy gay! –le grita furioso y fulminándolo con la mirada.
- Lo dudo, mira que no te he conocido ninguna chica estos años. –Suigetsu muestra más mofa, Sasuke está en modo encabronado así que no corre peligro.
- ¡Sabes porque no he estado con ninguna, tengo novia! –Sasuke afila su mirada.
- Cinco años que se fue, ya superada. –Suigetsu roda los ojos mostrando fastidio. –no va a regresar, ya hazte a la idea.
- Lo hará, me lo prometió… a diferencia de ti que a ti Yuki te boto porque no te amaba. –Sasuke sabe que fue golpe bajo, pero le vale mierda, para que empieza.
- Buen punto. –responde con simpleza Suigetsu.
Sasuke alza una de sus cejas, ha notado que desde hace tiempo ya no le afecta tanto como antes, ahora solo frunció el ceño reflejando molestia.
- ¿Cuándo dejo de afectarle?... ¿será desde que…?
- ¡Sasuke! –lo llama exasperado Suigetsu, sacando a Sasuke de sus pensamientos. – ¡sal de tu mundo de fantasías y vámonos, no me gusta llegar tarde cuando hay barra libre y mamacitas por doquier! –exclama más exasperado y Sasuke roda los ojos. –Kiba ya debe estarnos esperando…
- Sigues tan revoltoso… Suigetsu.
Los dos voltea viendo a Sasori que a sus veintiún años se ve mucho más apuesto y sus facciones más maduras. Su cabello creció un poco y se ve más revuelto, dándole un aire más rebelde. Sus ojos y expresión muestran madurez. Viste unos jeans negro, una playera ceñida de mangas cortas, color blanca y una chamarra de cuero color roja que tiene como adornos varios zíper. Botines de casquillos negros y en su frente lleva una bandana roja.
Suigetsu y Sasuke se muestran muy sorprendidos, si, tenían años sin verlo ya que el pelirrojo cuando se graduó de la preparatoria se fue a París a estudiar arte, no pensaron que en este tiempo que no lo vieron habría madurado tanto.
Sasori de pronto soltó la carcajada y los apunta de forma burlona.
- ¡Debieron ver sus caras, como ansiaba hacerles esto! –exclama entre carcajadas.
Sasuke y Suigetsu casi caen estilo anime, sabían que era muy hermoso para ser verdad, que Sasori se muestre maduro es como pedirle a un limón que de manzanas.
- ¿Cómo entraste? –Sasuke lo mira con reproche y Sasori de entre sus ropas zaca una navaja suiza y les sonríe burlón. – ¿eres una clase de ladrón? –Sasuke lo fulmina con la mirada.
- Uno aprende buenos trucos saliendo al mundo de los plebeyos. –Sasori sonríe socarrón y Suigetsu niega divertido.
- ¿Y cómo sabias donde vivimos? –Suigetsu lo mira curioso.
- Me lo dijo Kiba y quise venir por ustedes. –Sasori les guiña un ojo. –Vámonos chicos, Kiba, Shikamaru y Neji nos deben estar esperando.
- ¿Neji está aquí? –Sasuke alza ambas cejas y mira de reojo a Suigetsu muestra desagrado, solo él sabe porque desde hace tiempo el peliblanco no le dirige la palabra, al principio a los demás les extraño, pero terminaron ignorándolo.
- ¡Por su pollo! No se podría perder la despedida y boda del vago. –dice divertido y los otros dos lo miran sin creerle. –Okey, lo admito, fui a Nueva York por él y me lo traje bajo amenazas. –Sasori sonríe socarrón y Sasuke niega, algo divertido, se imaginó algo así. –Debemos estar todos juntos, bueno falta mi compadre Naruto, pero por lo menos los que si podemos ir… andando chicos. –Sasori comienza a caminar.
- Hace años que no vez a Neji. —Sasuke lo mira de reojo mientras camina hacia la puerta.
- Es un cubo de hielo, será como si fuera una fea pared ahí. –Suigetsu se encoge de hombros mostrando indiferencia y Sasuke alza más sus cejas.
- Lo ha superado completamente, unos años atrás hubiera preferido no verlo, no importando escapársele a Sasori para no ir.
En un discreto antro de strippers se ve a Sasori sentado en un sillón de cuero con dos stripper frente a él haciéndole un sexy baile mientras el emocionado pelirrojo les pone billetes en las tangas. Shikamaru sentado en una silla viendo aflojerado al par al par de chicas que le hacen un sexy baile, le da flojera ponerles los billetes en las tangas, así que los tiene en sus piernas y que ellas lo vayan tomando. Neji está sentado en uno de los sillones, sosteniendo un vaso con wiski, viéndose indiferente ante la escultural mujer que está sentada en sus piernas, acariciándole el torso.
En una esquina, alejado del borlote esta Sasuke en la mesa más alejada y más oscura del lugar, tomando con tranquilidad una cerveza mientras come algo de la botana que está ahí.
Cuando una cerveza es puesta en la mesa, frente a él, alza la mirada viendo a Kiba que le sonríe juguetón, sosteniendo en su mano derecha otra cerveza.
Estos años le han favorecido al castaño, se ve más maduro y más apuesto. Su cabello lo trae un poco más largo que hace cinco años, pero sigue viéndose rebelde dándole ese aire sensual y travieso. Viste unos jeans desgastados de color celeste, con algunos agujeros como adornos, una playera de mangas largas y cuello de tortuga color verde que le queda ceñida al cuerpo, y unos botines cafés de casquillos, sus muñecas son adornadas con varias pulseras de cuero.
- Eso de tener correa en un bar de stripper es una mierda ¿na? –comenta divertido, sentándose en la silla de enfrente, siendo solo separados por la mesa.
- Es mierda estar aquí… es tan irritante. –Sasuke mira con desagrado el lugar, la música y los olores le dan nauseas.
- ¿Qué haría Sakura si supiera que estas aquí? –comenta divertido y se ríe al verlo tensar. –no te preocupes, si la veo le diré que te portaste bien. –Sasuke lo fulmina con la mirada. –Pero te entiendo, pensar que cuando era más joven y estaba soltero adoraba a estas mujeres, ahora que las veo son tan vulgares… no se le acercan ni un poco a Megumi. –Kiba amplía su sonrisa. –lo que uno hace por los amigos, venir a estos lugares sabiendo que nuestras novias nos echaran la bronca y pensar que tendré una bronca igual cada que uno de ustedes se case.
- Al menos tu novia está contigo. –Sasuke toma su cerveza y le da un profundo trago.
- Y para las siguientes bodas Sakura estará contigo. –dice seguro.
- ¿Sabes algo que yo no? ¿Te has comunicado con ellos, con ella? –Sasuke la mira serio y Kiba niega.
- Sabes que no pueden hacerlo, deben ser cuidadosos y esas cosas se rastrean… pero sé que volverán, presiento que pronto. –Kiba le sonríe amigable.
- Métete por el culo tus presentimientos. –le dice molesto y Kiba lo mira ofendido, él que intenta animarlo y el mendigo mal agradecido le sale con eso.
Neji se pone de pie sin importarle que caiga al suelo la chica que estaba sentada en sus piernas, restregándosele coqueta.
- ¿Qué te pasa imbécil? –le reclama furiosa, mientras sus amigos lo voltean a ver curiosos.
Neji simplemente la ignoro y camino hacia la puerta trasera del local, necesita un cigarrillo.
- A ese no se le ha quitado lo amargado. –comenta divertido Sasori manoseándole los senos a la chica que tiene en sus piernas y Shikamaru asintió.
En su camino Neji diviso a Sasuke y Kiba sentados en una de las mesas de la esquina, ignorando su entorno y nada más tomando.
- Pobres diablos con correa. –el castaño les dedica una mirada de lastima.
Cuando el castaño abre la puerta trasera del local de strippers se detiene en la entrada al ver a Suigetsu con el celular en la oreja y con su otra mano sosteniendo un cigarrillo. Cuando la puerta se abrió el peliblanco dejo de hablar y lo mira curioso.
Neji salió completamente, cerrando la puerta tras de sí, él no tiene problemas con él es él el que los tiene, no sabe porque y no le importa. Solo quiere fumar un cigarrillo sin esa música estridente y molesta de fondo, necesita un descanso de la música, el olor a humo, borrachos y perfume barato de mujer, por eso no le gustan esos lugares.
- Estúpido Sasori, siempre consigue arrastrarme a lugares que detesto. –molesto el castaño saca su caja de cigarros, para sacar uno de ahí y su encendedor.
- Tengo que colgar. –dice Suigetsu a la persona con la que habla por celular y sin más cuelga, guardándose el teléfono en un bolsillo de su chaqueta. – ¿te aburrió la fiesta? –pregunta, sonriéndole socarrón.
Neji mientras enciende su cigarrillo alza ambas cejas, es la primera vez que le habla sonando amigable desde hace años.
- Me sofoco. –responde indiferente, después de darle una calada a su cigarro.
- ¿Ninguna chica es tu tipo? –el peli-blanco sonríe mostrando su blanca dentadura.
- No me gusta enrollarme con esa clase de mujeres, no sé con cuantos se hayan enrollado en la noche… es anti-génico. –dice con desagrado.
- Siempre tan quisquilloso. –Suigetsu ríe entre dientes. –aunque eso no te importo cuando te enrollabas con ella sabiendo que yo me la folle antes.
Neji alza una de sus cejas no sabiendo de quien habla, en la preparatoria hubieron muchas chicas que se compartían. Al verlo noto cierto reproche y ni sabe la razón.
- Dime Neji, ¿por qué no me dijiste nada cuando te golpee?… sí, soy un idiota, tal vez si me hubieras dicho que te la follabas también no te hubiera creído, le hubiera creído a ella. –dice más para sí mismo que para él y mostrando obviedad. –ella me decía salta y yo obedecía. –un profundo suspiro sale de sus labios.
- ¿De qué cojones hablas? –Neji lo mira extrañado, tal vez anda ebrio, aunque tiene la ligera sospecha de a quien se está refiriendo.
- No nos hagamos idiotas, lo sé. –Suigetsu lo mira con molestia.
- ¿Qué sabes? –Neji alza más su ceja, seguro si esta ebrio.
- ¡Deja de hacerte el idiota, eso me cabrea más! –exclama molesto. – ¡hablo de Yuki, sé que andaba con los dos!... ¡los vi, joder! –exclama más molesto al ver su cara de incredulidad.
- ¿Cuándo nos viste? –Neji se muestra más extrañado y Suigetsu ríe entre dientes al ver que lo admite.
- Después que me cortara, la última noche que estuvo en Japón. –Suigetsu ya no grita aun así se oye molesto. –ambos se abrazaban… seguro follaron después de que yo haya follado con ella, ya sabes; te dio la misma despedida que a mi… me da curiosidad de saber si te corto como a mí.
Neji quiso reírse, ahora al fin sabe porque ese tarado lo odia desde que ella se fue, siempre supo que era tarado, pero no pensó que a ese extremo.
- No sé qué viste. –Neji lo mira serio, mostrando sinceridad en sus ojos. –Pero esa noche yo solo recuerdo a una mujer llorando sobre mi pecho, y cuando termino de llorar ella se fue a la habitación de su hermano y yo a la mía. –Neji le da la última calada a su cigarro y lo tira.
Sin más el castaño da media vuelta regresando al local antes de que Sasori lo vaya a buscar y lo haga hacer una ridiculez, dejando a Suigetsu con los ojos muy abiertos, mostrando sorpresa.
En una habitación oscura, donde se ve dos cuerpos desnudos sobre la cama. Suigetsu es uno de ellos, que tiene su cara en los senos de la mujer, acurrucado como un niño pequeño. Ante la oscuridad solo se ven sus siluetas.
Suigetsu abre sus ojos y se acurruca más en los senos de ella, haciéndola gemir.
- Hoy Neji me dio a entender que esa noche malinterprete las cosas. Él solo la consolaba… ella lloraba, pero no le creo, ella no llora menos sin motivo. –comenta despreocupado.
La mujer abrió los ojos mostrando sorpresa.
- Tenía motivos…
- ¡No, no los tenía! –interrumpe alzando el rostro viéndose molesto. –ella me dejo, fue un juego, asunto acabado.
- Tú sabes que ella tenía…
Suigetsu no la deja terminar, estampa sus labios con la sorprendida mujer.
En un poblado antiguo de Escocia, cerca de unas ruinas se ven varias casas de acampar, en una de ellas se ve a Naruto que ya cuenta con veintiún años de edad. Se le ve más apuesto, con facciones más maduras, ahora se ha teñido el cabello de color negro y usa lentes de contacto color verdes.
Viste un bermuda color naranja, una playera ceñida de tirantes color negra, esta descalzo y sobre su cabeza trae puesta una gorra.
Sobre sus piernas tiene su laptop de la cual teclea con rapidez y mira la pantalla viéndose concentrado.
Dentro de un par de minutos una sonrisa zorruna, llena de triunfo, adorna sus labios.
- Al fin te tengo en mis manos… viejo. –la sonrisa del ex rubio se amplió.
Atrás de él se removió la entrada de la carpa ante el sol solo se distinguió la sombra de un hombre. Naruto ante la luz del sol que se filtró voltea y sus ojos se ensanchan.
- Tu…
Caminando por un mercado en escocia se ve a Yuki que ahora trae el cabello pintado de color plata y se ha puesto lentes de contacto azules. A sus veintiún años sus facciones se afinaron, se ve más madura y hermosa que antes. Lleva puesto un short que le llega a la iniciación de las rodillas, es un poco bombacho, de color verde seco con varios bolsillos como adornos, la blusa que trae puesta es color blanca, de mangas cortas y ceñida al cuerpo, su cabello lo trae recogido en una coleta alta dejando caer algunos mechones en sus mejillas y trae puesta una gorra verde seco, sus tenis son blancos y en sus brazos carga varias bolsas de lo que ha comprado.
- ¡Nee-san!
Brandon corre hacia ella teniendo una gran sonrisa adornando su rostro y Gaara va atrás de él mostrándose divertido.
Brandon ya cuenta con diez años de edad, es un niño muy lindo y tiene muchas facciones parecidas a las de su hermana. Trae puesta una peluca de cabello plata. Lleva puesto un bermuda color azul marino, una playera roja con varias letras gravadas al frente, unos tenis rojos y una gorra azul.
Gaara se ha puesto más apuesto y sus facciones se hicieron más maduras. Su cabello está teñido ahora de castaño y lleva puestos lentes de contacto color amatista. Viste un bermuda café con muchos bolsillos adornándolo, una playera gris que le queda levemente holgada, una gorra gris también y unos botines de casquillo color café. Carga varias bolsas de las cosas que compro.
- ¡Mira lo que compre! –exclama emocionado, cuando llego a ella mostrándole la bolsa llena de golosinas.
- ¡Que rico! ¡Dame! –exclama emocionada, poniéndose en cuclillas para quedar a su altura y abriendo la boca.
Brandon divertido saca una de sus golosinas y se la mete en la boca a su hermana.
- Ya compramos todo lo que nos dijiste… ¿algo más que haga falta? –Gaara la mira curioso, estando de pie atrás de Brandon.
Yuki alza la mirada y se muestra pensativa.
- ¿Te he dicho lo sexy que te vez de castaño? –pregunta juguetona y Gaara casi cae estilo anime, sonrojado, por más que pasen los años no se acostumbra a los coqueteos y halagos de ella, sabe que es jugando pero lo tímido ni con los años se le quita. – Aunque cuando te lo teñiste de plata tuve un orgasmo con solo verte. –dice melosa y Gaara se sonroja más mientras Brandon sonríe nervioso. –No, no hace falta nada. Vámonos, tu hermana debe estar desesperada esperándonos en el automóvil, si tardamos más pensara que te ando violando y me matara. –comenta divertida y a Brandon le resbala una gota de sudor en la nuca al igual que Gaara.
Sakura está sentada en el asiento del conductor de un viejo Jeep de color blanco. Tiene sus brazos cruzados atrás de su nuca, usándolos como almohada y sus pies están encima del volante viéndose despreocupada.
Sus facciones se han afinado más, viéndose más hermosa y madura. Se ha teñido el cabello del mismo color que su hermano, como también se pone lentes de contacto del mismo color que él. Viste un short de mezclilla azul oscuro, que le llega unos diez centímetros arriba de las rodillas, una blusa ceñida de tirantes, unas sandalias de piel color cafés, su cabello lo tiene recogido en una trenza de lado, dejando caer algunos mechones cortos sobre su mejilla y trae puesta una gorra roja.
- Ya tardaron… más le vale a esa Yuki que no se ande pasando de lista con Gaa-chan, nada más me descuido y lo manosea… un minuto más y los buscare, si me encuentro a esa descarada intentando violar a mi Gaa-chan le mocho las bubis. –al oír una risa infantil voltea viendo a Brandon juguetear con Yuki y atrás de ellos Gaara. – ¡al fin llegan! –exclama exasperada cuando se acercaron. –espero no te hayas pasado de lista con mi Gaa-chan. –Sakura mira amenazante a Yuki.
- Yo no haría eso. –Yuki la mira con inocencia que no tiene.
- Gaa-chan dime si esa loca te manoseo. –Sakura mira a su hermano como si fuera una víctima de violación.
- ¡Sa-chan! –exclama avergonzado, yendo a dejar las provisiones a la cajuela.
- Que si me lo pervertiste te mato. –Sakura mira amenazante a Yuki que le sonríe de forma socarrona.
Brandon se sube de un brinco en el jeep, interponiéndose en la mirada asesina que Sakura le dedica a Yuki.
- Quita esa cara de malas pulgas, Sakura-nee y mejor come un dulce. –Brandon le mete un dulce en la boca mientras le sonríe amigable.
Y Yuki se retuerce como gusano, mirando melosa a su hermano, chillando lo mono que es.
- ¡Enano! –exclama Sakura enojada cuando mastico el dulce y jalándole las mejillas. –ya te he dicho que en la calle no me llames por mi nombre.
- ¡Lo siento! –exclama con dificultad y con gotas de lágrimas saliendo de sus ojos.
- ¡Oye, las mejillas de mi hermanito son delicadas, suéltalas! –exclama Yuki apuntándola de forma acusadora.
Sakura le sonríe burlona y le suelta las mejillas a Brandon para después quitarle otro dulce y el pequeño la mira con reproche.
Nada más entraron a la carpa, los cuatro se quedaron congelados en la entrada, incluso Yuki rápidamente coloco a Brandon atrás de ella, como protegiéndolo. Ahí adentro hay cerca de cinco hombres vistiendo trajes negros, apuntándolos con sus armas, en medio de la carpa esta Naruto con las manos alzadas y atrás de él esa Takeshi apuntándole con el arma en la nuca.
Gaara, Sakura y Yuki tienen el ceño fruncido, mirando a Takeshi, no saben cómo cojones los encontró si no han estado en un solo lugar por mucho tiempo sin contar que constantemente cambian de apariencia y de nombre.
- Lo siento chicos, me tomaron por sorpresa. –Naruto les sonríe apenado, pero en sus ojos se ve furia.
- ¿Qué quieres Takeshi? –Sakura lo mira seria, sabe lo que quiere pero solo está haciendo tiempo.
- Ya lo sabe, su padre me mando a buscarlos… aunque el motivo de mi búsqueda cambio hace dos años. –les dice serio y respetuoso. –debo admitir que son muy buenos escondiéndose, me tomo cinco años dar con ustedes.
- ¿A qué te refieres con que el motivo de la búsqueda cambio? –Gaara lo mira serio y Takeshi les dedica una triste sonrisa.
- Kaname-sama tiene cáncer… lamentablemente no se le detecto hasta que fue demasiado tarde y ahora está en sus últimos días, incluso me atrevo a decir que ha resistido más de lo que se pensó. –informa serio, y mostrando tristeza en los ojos.
Los chicos mostraron sorpresa, Gaara también sintió dolor, después de todo es su padre y por muy bastardo que sea lo ama.
- Kaname-sama está al borde de la muerte y lo único que quiere es hablar con sus hijos.
- ¿Cómo sé que no estas mintiendo para hacernos ir contigo? –Sakura lo mira retadora.
- No necesito mentir, los he encontrado… están en desventaja en este momento, saben que fácilmente los puedo llevar por las buenas o por las malas. –le responde tranquilo.
Sakura mira de reojo a su hermano y este la mira a ella de la misma forma, lo que dijo es muy cierto. En cuanto Yuki y Naruto se mantienen al margen, esperando la decisión de Sakura.
- Sa-chan quiero verle… jamás me perdonaría si perdiera la oportunidad de ver a mi padre en su lecho de muerte. –Gaara mira suplicante a su hermana que chasquea la lengua para dirigir su mirada hacia Takeshi.
- ¿Dónde está el viejo?
- En Japón.
- Naruto. –Sakura mira a su amigo que la mira atento. – ¿Lo conseguiste?
- Lo hice. –Naruto le sonríe de forma zorruna y Sakura mostro felicidad.
- Bien… iremos. –Sakura mira seria a Takeshi que mostro agradecimiento en su mirada. –ahora salte, necesito hablar con mis amigos. –ordena, agitando una mano como si espantara a un perro.
- No me ofenda Sakura-sama… la conozco bien y dejarle sola con sus amigos sería muy estúpido de mi parte.
- Tienes hombres armados, ponlos a vigilar la carpa y los alrededores… no te compliques la vida. –le dice con desdén y Takeshi rio entre dientes.
- Brandon y yo iremos contigo para que veas que nadie escapara. –le dice con amabilidad Gaara y Takeshi asintió pareciéndole aceptable la propuesta. –Lo cuidare bien. –le dice amigable mirando a Yuki que lo mira con reproche.
- Vamos. –Takeshi camina hacia la salida de la carpa, guardando su arma y sus hombres los siguieron.
Gaara les dedica una sonrisa tranquilizadora antes de salir junto con Brandon que se dejó llevar no sin antes mirar a su hermana algo preocupado.
- ¡Regresaremos a Japón! –exclama emocionada Sakura y Naruto refleja la misma emoción en su rostro.
- No creo que sea buena idea que Brandon y yo…
- No te preocupes. Conseguí dejar en banca rota a Danzou e incluso que lo metan a la cárcel por fraude. A tu padrastro conseguí quitarle la mayoría de su fortuna, sus ingresos y contactos se redujeron considerablemente, y nosotros tenemos muchos más ingresos y contactos, en resumen más poder que él. –Naruto le sonríe amigable a Yuki que muestra sorpresa, no sabía eso, su amigo es el que se encarga del dinero o lavado de dinero. –el único problema es Kaname, ese hombre protege muy bien sus cuentas, tiene muchas cuentas ocultas y bien protegidas, además que mucho más poder e influencias, pero…
- Pero al parecer Kaname esta moribundo. –Sakura termina la frase mostrándose indiferente.
- Sakura-chan ¿no te duele eso? A pesar de todo es tu padre y…
- Él se encargó en ser visto por mi como un enemigo, no como un padre. La única razón por la que me duele es porque a Gaa-chan sufrirá si en verdad esta moribundo. –responde con diferencia. –ya solucionado el asunto, ¿qué opinas Yuki? –Sakura la mira seria.
- Si Brandon no corre peligro de ser encontrado por su padre, no le veo problema. –Yuki sonríe de forma torcida.
- Créeme, no corre peligro alguno ahora, tu padrastro apenas tiene dinero para comer, es un idiota en los negocios y yo le quite todo su dinero. –Naruto vuelve a sonreír de forma zorruna.
- ¡A Japón se ha dicho! –exclama Yuki emocionada. –yo pensé que tardaría muchos más años en poder regresar, aunque cinco se me hicieron eternos al fin podré verte… Suigetsu. –Yuki muestra felicidad en sus ojos que tenía mucho sin mostrar.
- ¡Así se hablada dattebayo! –exclama enérgico Naruto. –Hinata-chan al fin estaré contigo nuevamente.
- ¡Preparen todo para irnos a Japón, chicos! –Sakura sonríe de forma torcida. –Sasuke, un poco más y estaré contigo de nuevo. –Sakura refleja tanta emoción en su mirada.
Fuera de la habitación donde esta Kaname, se encuentra Sakura recargada en la pared del pasillo frente a la puerta. Se le ve tranquila. Su cabello lo regreso a su color natural y dejo de usar lentes de contacto de otro color. Sobre la ropa lleva puesto una bata de hospital y colgando de su cuello trae puesto un tapabocas.
La puerta se abre dejando ver a su hermano que también regreso a su tono natural el color de su cabello y ojos. Lleva también una bata de hospital sobre la ropa, tapabocas cubriéndole la boca y una cofia cubriéndole el cabello.
Sakura frunció el ceño al verle lágrimas en los ojos, se le ve dolor y tristeza en ellos.
- Jamás lo había visto así, tan débil, tan… no es como siempre tuve la imagen de él. –le dice con tristeza. –quiere verte Sa-chan, por favor entra, él solo… yo sé que le odias, pero es nuestro padre.
- ¿Enserio quiere verme? –Sakura sonríe mostrando ironía. –pensé que sería yo la persona que jamás querría que lo viera así: débil y moribundo.
- Sa-chan. –Gaara la mira suplicante. –sé que dijiste que solo estas aquí por mí, pero no dejes que en tu conciencia quede… si eso no te importa, hazlo por mí. Sé que fue cruel contigo pero fue nuestro padre.
- Fue quien puso el esperma. –Sakura se coloca el tapabocas sobre su boca. –jamás tuve padre. –dice pasando alado de su hermano, tomando la perilla para entrar a la habitación.
- Gracias. –Gaara la mira sobre su hombro.
Sakura termino de abrir la perilla, solo lo hace por su hermano, porque él se lo pidió. Cuando entro a la habitación cerró la puerta tras de sí y alzo la mirada. Lo admite, verlo pálido, débil, con vendas cubriendo su cabeza calva por las quimioterapias, ojeroso, tan delgado, le sorprendió, sabía que esta moribundo pero se le hacía imposible imaginárselo así.
- Patético… ¿no? –le dice su padre mirándola con cansancio, su voz es débil y más ronca de lo normal. –Gaara con solo verme lloro… siempre fue tan débil y sentimental, igual que su madre, en cambio tú heredaste mi carácter.
- Si, maldita genética. –Sakura camina hacia donde esta él y se sienta en la silla de alado de la cama, mostrándose distante y despreocupada.
- Desde que naciste te he odiado. –Kaname mira a la ventana.
- El sentimiento es mutuo. –responde con simpleza.
- Conforme crecías me veía en ti, tan parecidos en la forma de mirar y actuar, incluso en pensar…
- Si, asqueroso. –Sakura muestra desagrado en su expresión y Kaname ríe entre dientes.
- Por tu culpa murió ella, mi luz, la única mujer que he amado. –Kaname la voltea a ver con reproche. –odiarte no es tan difícil cuando te comportas como yo, odiar a Gaara es difícil cuando tiene el carácter de ella… lo que me dificultaba de odiarte es que físicamente eres el vivo retrato de ella, odiar a alguien que es el vivo retrato de la mujer que amo es doloroso… ¿sabes que sigues viva solo por eso y porque ella te amo cuando estabas en su vientre y porque Gaara te ama?
- No, ahora que lo dices lo sé. –Sakura se encoge de hombros con indiferencia. –podré dormir en paz de hoy en adelante. Me torturaba tanto no saber la razón por la que no me matabas. –le dice sarcástica y Kaname sonríe de forma seca. –pero ¿sabes Kaname? –Sakura lo mira llena de burla y satisfacción. –tu no iras al mismo lugar donde esta mamá, jamás te reunirás con la mujer que tanto amas, en vida al menos me tenías a mí, mi físico para recordarla, en muerte solo estará su imagen en tus recuerdos, si es que te quedas con ellos. –Sakura se mostró más satisfecha al ver dolor en los ojos de él.
- Lo se… pero es mejor así, por otro lado odio que manches el físico de tu madre con ese carácter horrible que te cargas.
- Me lo heredaste, entonces tú eres quien mancha su imagen. –Sakura amplía su sonrisa llena de burla y Kaname frunce el ceño.
- Todo lo que tengo será de Gaara. –dice serio, cambiando de tema. –él es muy noble, y muy confiado, demasiado inocente, protégele a él y a todo lo que es suyo, no dejes que nadie lo engañe, juegue con él o le quite lo que le pertenece.
- No tienes que pedirlo viejo. Siempre protegeré a Gaa-chan.
- Lo se… esa es otra de la razones que me impedía matarte. Sabía que al morir yo, tú serias la única que lo cuidaría incluso mejor que yo.
- En eso estamos de acuerdo. –Sakura le sonríe de forma torcida y Kaname le sonríe de la misma forma, es la primera vez que han sonreído entre ellos y tenido una plática tranquila.
En el cementerio esta Sakura esta alado de su hermano, tomándolo de la mano. Ambos viendo cómo van echándole tierra al ataúd donde está su padre. Ambos visten de negro. Gaara no puede evitar que lagrimas salgan de sus ojos y Sakura aprieta la mano de su hermano en son de apoyo.
Atrás de ellos esta Takeshi quien muestra tristeza en su expresión, ante todo él siempre admiro a Kaname, siempre le fue fiel y le sirvió, le duele su muerte.
A un par de metros, bajo la sombra de un árbol están Naruto y Yuki, también vistiendo de negro. Su cabello y ojos regreso al tono natural que poseían antes de huir. Ellos están ahí para acompañar a sus amigos.
- ¡Que ya van! –grita Ino corriendo hacia la puerta principal del departamento que comparte con Hinata y Megumi.
Es un departamento que queda cerca de la universidad. Es costoso y elegante, ambas casi obligan a Megumi para que acepte vivir con ellas. Esa tarde Megumi salió en una cita con Kiba y la rubia se está arreglando para salir más tarde con Sai, planearon ir al cine este sábado.
Ino se ha puesto más guapa y escultural, los años le han favorecido muy bien. Viste unos jeans muy ajustado, marcando su silueta, como apenas se está maquillando, traen aun puesta una blusa levemente holgada y desgastada que comúnmente usa para dormir o andar en casa.
Molesta ante la insistencia la rubia abre la puerta con brusquedad, dispuesta a partirle la cara a ese impaciente que parece se le pego el dedo en el timbre, pero su grito queda atorado en la garganta al ver ese apuesto rubio teniendo en una de sus manos un gran ramo de flores.
- ¡Na…!
Cuando esta por gritar su nombre el rubio pone un dedo frente a sus labios para que guarde silencio.
- ¿Dónde está? –pregunta en un susurro.
- Se está duchando… pero su habitación es la primera del pasillo. –la rubia le guiña un ojo mostrándose divertida.
- Gracias. –Naruto le sonrie de forma zorruna, haciéndola sonrojar, el condenado se puso más bueno que el pan.
Hinata sale del baño solo vistiendo una bata de baño. Su cabello esta empapado. A ella también los años les han favorecido muy bien, se ha puesto más hermosa y su cabello mantiene el mismo largo.
Cuando abre la puerta de su habitación se sorprende al ver a un hombre sentado en la cama con un gran ramo de flores tapándole la cara.
- ¡Sorpresa! –el rubio hace a un lado el ramo de flores dejándole ver su cara.
- ¡Naruto-kun! –exclama sorprendida y estática, no sabe si es otro de sus sueños.
Sin borrar su sonrisa, el rubio deja el ramo de flores sobre la cama, se pone de pie y camina hacia ella.
- Prometí que regresaría por ti, y aquí estoy. –mirándola con calidez, toma el rostro de ella entre sus manos.
- ¿No estoy soñando? –pregunta sorprendida con lágrimas comenzando a salir de sus ojos.
- No. –Naruto se muestra divertido y con sus pulgares le limpia las lágrimas.
- ¡Naruto-kun! –exclama feliz, saltando para abrazarlo, rodeando con sus brazos su cuello.
Naruto apoyo un pie un paso atrás para no caer y llevo sus manos a la cintura de ella, apretando el abrazo, la extraño tanto, su aroma, su calidez, todo ella.
Naruto la separo de él y unió sus labios con los de ella, besándola con tantas ganas, como tanto deseo hacerlo estos cinco años y Hinata le corresponde el beso de la misma forma.
Hinata deja de responderle el beso cuando siente las traviesas manos del rubio en su trasero, manoseándolo sin descaro.
- Na-ru-to-kun. –deletrea amenazante al romper el beso.
- Entiéndeme Hinata-chan, cinco años lejos de ti, llevo años sin sexo porque me tenías en abstinencia desde antes de irme. –el rubio pone mirada de perro que no lo dejan comer el hueso. –ya incluso soy virgen de nuevo de siglos sin hacerlo, ya ni se dónde meterla. –Hinata se sonroja, ese rubio sigue igual de descarado. –si sigo así terminare metiéndola en el ombligo… mi único consuelo a sido los sueños húmedos que tengo contigo y mi amiga manuela. –dice con pesar.
- ¿Manuela? –Hinata lo mira celosa.
- Sí, mi mano izquierda. –dice alzando a dicha mano y Hinata casi cae estilo anime. –anda Hinata-chan, solo un poquito, prometo solo meter la puntita. –el rubio le sonríe como niño bueno, pero su cara es volteada por una bofetada.
- ¡No seas tan vulgar! –exclama avergonzada y el rubio se soba su mejilla adolorido.
- ¡Que cruel! ¡Yo solo quiero hacer el amor con mi novia dattebayo! –lloriquea como mocoso de cinco años.
- No es que yo no quiera… es que yo nunca… yo no sé cómo…
- Lo sé. –Naruto toma el rostro de ella entre sus manos y le sonríe mostrándose amoroso. –prometo que seré cuidadoso.
Hinata lo mira embelesada, esos ojos hermosos la miran de esa forma que a ella la hace sonrojar y sentir una batalla de mariposas en el estómago. Cuando el rubio unió nuevamente sus labios con los de ella, fue tan tierno como la beso que ella respondió el beso gustosa, cuando subió de intensidad Hinata tuvo que sostenerse de los hombros de él para no caer, ese beso le robo el aliento y le puso el cuerpo como gelatina. Sintió como él desabrocha su bata de baño, como la desliza descubriendo su cuerpo y aunque siente pena, confió en él y no desea nada más que ser de él en cuerpo y alma.
Sasuke está en su habitación solo vistiendo un pantalón, el cual trae desabrochado. Se está colocando desodorante en las axilas cuando la puerta se abre de golpe dejando ver a Itachi.
Sasuke al instante se cubrió el torso y grito como mujer que fue descubierta en paños menores, e Itachi grito como mujer que abre la puerta de la habitación de un hombre desnudo.
- ¡Toca antes de entrar! –le grita enfurecido, su hermano desde que se mudó no sabe cómo cojones le hizo pero consiguió llave de todo el departamento.
Itachi está más apuesto, bien dicen que entre más maduros más sabrosos, los años le favorecieron muy bien.
- ¡No hay tiempo para eso otouto! –exclama con expresión de circunstancia. – ¡el viejo se nos está muriendo, vamos a casa, tenemos que oír sus últimas palabras o nos deshereda! –dice alterado.
Sasuke sorprendido, no lo pensó dos veces, rápidamente se abrocho el pantalón y se colocó la playera que dejo sobre la cama.
Yuki está de pie frente a la puerta donde vive Suigetsu. Se ha quitado los lentes de contacto y su cabello se lo volvió a teñir de negro, su color natural. Lleva puesto unos pantalones de piel color negro que se le ciñen, una blusa ceñida color blanca de tirantes y encima una chamarra de piel color negra con cadenas adornándola, y unos botines de casquillo. Su cabello lo trae suelto.
Aunque no lo muestre se siente muy nerviosa, pero se animó a tocar el timbre. Desde que supo que regresaran lleva ensayando lo que le dirá, será paciente, sabe que seguro él debe estar resentido… tal vez él ya no… no quiere pensar en eso, si las cosas son así ella lo reconquistara.
La puerta se abre dejando ver a Karin con el cabello alborotado y solo vistiendo una playera masculina. La pelirroja mostro tanta sorpresa como Yuki, quien la escaneo con la mirada, al ver su vestimenta no se tiene que ser un genio para sospechar lo que la pelirroja hace ahí.
- Tengo entendido que aquí solo viven Suigetsu y Sasuke… ¿Cuál de los dos se la anda tirando? –Yuki frunce el ceño, cualquiera de los dos que se ande tirando ella la hará pagar, en especial si es Suigetsu.
- Yu… Yuki-sama. –Karin la mira sorprendida, como si la pelinegra fuera un fantasma.
- Remolacha ¿has visto mis calzoncillos de la suerte?
Al oír su voz Yuki sintió su pecho palpitar de emoción y miedo, alza la mirada por sobre el hombro de Karin que sigue estática viéndola. Ahí está Suigetsu, viendo hacia el suelo como buscando algo y solo llevando una toalla amarrada en la cadera, con su cabello mojado, pegándosele a la cara.
- Lo sé, pregunta idiota, si estás bien miope. –Suigetsu sonriendo socarrón alza la mirada esperando ya la respuesta a su burla, pero se queda estático al ver a la mujer en la entrada, oyó que tocaban el timbre pero pensó era la comida que pidieron.
Yuki pasa su mirada de Karin a Suigetsu, para después reír entre dientes.
- ¿Qué esperaba? ¿Qué me siguiera esperando con los brazos abiertos después de lo que le dije?... idiota. –Yuki da media vuelta y se va de ahí sin decir nada, no solo siente dolor, sino celos y odio hacia Karin, odio hacia ella por ser tan idiota, tan ingenua y tan estúpida por haberlo dejado con esas palabras, debió haber hecho lo que Sakura y Naruto, debió ser egoísta.
- ¡Yuki-sama! –grita Karin reaccionando, para después voltear hacia Suigetsu. – ¡Se está yendo, detenle y habla con ella! –le grita desesperada, con lágrimas saliendo de sus ojos.
- ¿Por qué me pides eso? –Suigetsu reaccionando, la mira serio. –Tu menos que nadie debería pedirme eso.
- ¡Porque tú la amas! –Karin muestra dolor en su expresión y mirada.
Suigetsu niega con la cabeza y sonríe de forma seca.
- Oye ya dime si has visto mis calzoncillos de la suerte. Tengo una competencia de natación y lo sabes, los necesito para ganar. –comenta desesperado.
- ¡Idiota! –Karin corre hacia la recamara y Suigetsu se encoge de hombros restándole importancia, para después seguir buscando sus calzoncillos.
Unos minutos después oye unos pasos chocar con la madera, alza la mirada viendo a Karin que se colocó un pantalón y sale corriendo del departamento.
- ¡Karin! –le grita furioso. – ¡mierda! –Suigetsu se pasa una mano por la cara viéndose exasperado.
- ¡Yuki-sama! ¡Yuki-sama!...
Yuki acelera su paso, no sabe porque esa tarada la anda siguiendo y no le importa, pero no se detiene porque seguro la mata ahí mismo.
- ¡Yuki-sama! –Karin logra alcanzarla, ya que corrió lo más que puede, y cuando la alcanzo la tomo del brazo.
Yuki voltea con brusquedad y la toma de las solapas, sacándole una exclamación de sorpresa.
- ¿Qué quieres? –pregunta amenazante, acercando su rostro a Karin que se intimido un poco. – ¿deseas restregarme en la cara que te lo estas llevando a la cama? ¿Quieres restregarme que tienes algo que fue mío? –Yuki pega más su rostro al de ella, sonando más amenazante.
- ¡No es justo! –Karin se arma de valor y le grita. – ¡Usted le dejo, usted lo lastimo, no espere venir de pronto y tenerlo como si nada haya pasado, fueron cinco años y usted no vio como fueron tres de esos cinco años para él, usted no vio como estaba! –más lagrimas salen de los ojos de la pelirroja y Yuki la mira sorprendida. –usted lo dejo de una forma muy cruel, le dijo cosas muy horribles, y entiendo porque lo hizo, enserio que lo entiendo. Pero él dice que la vio con Neji, abrazados, pensó que ustedes tenía algo y yo lo creí también, pero sabía que Suigetsu era especial, enserio que lo sé, y lo tengo presente… ahora incluso que sé que lo de Neji fue un error…
Yuki la suelta y se aleja de ella un par de pasos, mostrando sorpresa en sus ojos.
- … yo no solo me quede aquí porque me gusto la escuela sino porque yo quería cuidar de las personas preciadas para ustedes en su ausencia. Sasuke-kun estaba triste, pero no necesitaba mi ayuda. Hinata igual. Pero Suigetsu… —Karin muestra dolor en sus ojos al recordarlo. –ante sus amigos aparentaba estar bien, pero no lo estaba, tomaba mucho y se la pasaba de mujer en mujer, Sasuke-kun siempre lo iba a recoger ebrio a bares o fiestas de orgías. Parecía que solo follaba y bebía, ese era su día a día, incluso si no fuera por sus padres que pagaban mucho dinero lo hubieran expulsado de la preparatoria. –Yuki se muestra sorprendida, y también siente dolor por lo que ella causo en él. –yo no dejaba de acosarlo, molestándolo, ordenándole que deje de andar de puto, o te iba a decir, no me importaba que se la pasara insultándome, yo no podría dejar de estar atrás de él molestándolo, incluso arruinándole los planes de huida, lo hacía porque quería cuidar de él por usted… hasta que él se hartó y me conto lo que paso, aun así seguí molestándolo, sabía que lo hizo por protegerlo, y quería que él lo entendiera, dejara de auto-destruirse… me la pasaba pegada a él como chicle sin importar que fuera para pelear, al menos así dejaba de embriagarse o de andar follando con cuanta fulana se topara, en una pelea, una cosa llevo a la otra y terminamos haciéndolo… lo siento, estuvo mal, lo sé, y no sabe cuánto me a carcomido la conciencia por hacerlo, desde esa vez me jure no volverlo a hacer, pero yo… —Karin desvía la mirada. –lo siento, yo termine enamorándome de ese idiota que lo único que hace es insultarme, es inmaduro y estúpido, no sé qué le vi. –Yuki la escucha mostrándose seria. –explíquele las cosas, intente hablar con él, soluciónelo… sé que si le pide perdón él la perdonara si es sincera, sino se da por vencida y si le explica las cosas como son.
- Dijiste amarlo y sé que lo amas, puedo verlo. –Yuki la mira seria. – ¿Por qué me dices esto? Si eso es verdad, si él me perdona, tú saldrás sobrando aquí.
- Él te ama… y yo solo quiero que él sea feliz. –Karin le sonríe mostrando tristeza y Yuki la mira sorprendida. –Yo intentare convencerlo para que hable contigo mañana en la noche, en la boda de Shikamaru y Temari.
- Gracias. –Yuki le sonríe levemente y Karin le dedica una triste sonrisa.
- ¡Papá no te mueras sin antes dejarme tus automóviles clásicos como herencia! –grita Sasuke entrando a la sala.
- ¡No es justo, soy el mayor, esos deben ser míos! –Itachi entra atrás de él.
Sasuke parpadea, su padre no se anda muriendo en la sala, está sentado en uno de los sillones, tomando el té y fulminándolos con la mirada porque esos desgraciados que tiene por hijos ya lo andan matando y para quedarse con sus tesoros.
Mikoto mira a esos dos divertida y alado de ella esta sentado un chico de cabello corto, color rojo, el cual no los volteo a ver, por lo que solo le ven la nuca, pero no importa, Sasuke está decepcionado porque no tendrá los automóviles clásicos de su papi… digo esta aliviado porque su padre se ve más sano que una lechuga fresca.
- ¡Deja de andarme matando a los ojos del niño, Itachi! –grita furioso Fugaku.
- Es que si lo repito tanto tal vez se cumpla. –Itachi le sonríe socarrón y su padre lo fulmina con la mirada.
- Que mal, solo me ilusionan, esto es injusto. –Sasuke se ve deprimido y Fugaku lo fulmina a él con la mirada, sus hijos son unos desgraciados.
- Sasuke-chan, vino un amigo tuyo a visitarte desde el extranjero… es un chico tan encantador, no sabía que tenías amigos así. –exclama feliz Mikoto.
- ¿Amigo? –Sasuke alza ambas cejas y sus ojos se ensanchan cuando el pelirrojo voltea, sonriéndole socarrón.
Disfrazada o no, reconocería esos ojos donde sea, su pecho brincoteo con tanta felicidad, incluso siente que está soñando.
- Si, Haruno Gaara. –dice emocionada Mikoto.
- ¡Te he extrañado Sasuke-chan! – "Gaara" le dice el nombre burlón mientras se pone de pie y voltea todo su cuerpo hacia él, abriendo sus brazos como si esperara un abrazo.
A paso largo y marcado Sasuke se acerca a "Gaara" quien tomo de los hombros y unió sus labios con los de él en un apasionado beso que "Gaara" respondió gustoso.
Mikoto lleva una mano a su boca y sus ojos muestran sorpresa. Fugaku sintió que le daba un paro cardíaco, Sasuke, su bebito, su niñito de papá es gay. Itachi no soporto ver la cara de su padre y ya está en el suelo retorciéndose de la risa, sabía que sería así de divertido.
- Ya comenzaba a tener mis sospechas. –Mikoto asintió dándose la razón a sí misma, es su hijo al fin y al cabo, lo acepta tal cual.
La falta de aire hace que ambos se separen, uniendo sus frentes y sonriéndose, el mundo desapareció para ellos, solo están ellos dos.
- Me sentía insegura… pero con este beso me doy cuenta que me sigues amando tanto como yo. –"Gaara" le sonríe sincero y feliz.
- No sabes cuánto. –Sasuke le sonríe de la misma forma.
- Te extrañe. –dicen ambos a la vez y están por besarse de nuevo.
- Sasuke. –los interrumpe Fugaku viéndose furioso, ya reaccionando.
Sasuke se dio cuenta de la situación, su Sakura esta disfrazada de Gaara y la beso estando sus padres ahí, los cuales piensan que es chico. Al instante fulmina con la mirada a Sakura.
- Fue idea de Itachi. –le dice juguetona y Sasuke voltea e intenta matar con la mirada a Itachi que está en el suelo retorciéndose de la risa.
- Quiero explicaciones Sasuke. –ordena con severidad Fugaku.
- ¿Qué quieres que te explique Fugaku?, está más que claro… nuestro niño es gay y tengo que admitir que su novio está muy mono. –dice melosa y Sakura rie entre dientes. –no juzgues al niño por sus preferencias.
- ¡No es que juzgue, pero que no sea un descarado y se ande besando con un chico frente a mí! –grita furioso.
- ¡Yo no soy gay! –exclama Sasuke furioso.
Sus padres solo lo miran como si fuera un gay en negación, dentro del closet. Itachi rio con más ganas, parece gusano en las brasas donde se retuerce de la risa, si sigue así se orinara. Sakura se contiene para no soltar la carcajada, había olvidado lo divertido que es molestar a Sasuke con eso.
- Cariño, no te juzgamos, si eres gay, sigues siendo nuestro niño. –Mikoto le sonríe maternal.
- ¡Que no soy gay! –Sasuke esta rojo de la vergüenza y coraje. –ella no es Haruno Gaara, sino Haruno Sakura, mi novia. –Sasuke le quita la peluca dejando ver su largo cabello rosa, cabello que tanto ama, sorprendiendo a sus padres. – ¡ella e Itachi nos jugaron una broma!—conociendo a Itachi, no dudan que lo haya ideado él.
- Fue para romper el hielo de conocer a los suegros. –Sakura les sonríe apenada mientras se rasca la nuca. –además Itachi fue el de la idea. –Sasuke furioso se le echa encima a Itachi para molerlo a golpes y que deje de reír.
- ¡Espera Sasuke-chan, en la cara no! –grita Itachi
- ¡Pero si eres muy mona, mi Sasuke-chan tiene buen gusto! –exclama emocionada Mikoto abrazando a Sakura y restregando su mejilla con la de ella. – ¡adoro ese pelo, es tan único!
Fugaku suspira aliviado, su niño no es gay, y tiene una novia muy guapa, aunque eso de que se alié con Itachi para hacerles esas bromas pesadas le da mal presentimiento, le hace pensar que posiblemente es igual de maldita que su hijo mayor.
Itachi y Sasuke siguen en el suelo agarrándose a fregazos, peleando como el par de mocosos que son mentalmente.
Sasuke y Sakura se encuentran en la antigua habitación del pelinegro. Ambos están desnudos, tienen poco de acabar de hacer el amor como si nunca lo hubieran hecho. Sasuke está sentado, recargando su espalda en la cabecera y Sakura sentada en sus piernas, dándole besos por toda la cara y él se deja mimar, con lo mucho que le encanta que lo hagan, más ella.
- Sasuke-chan te has puesto más bueno que el pan. –dice melosa, sin dejar de darle besos por todo el rostro.
- ¡Deja de decirme Sasuke-chan! –exclama con reproche y molesto, seguro ahora que sabe que su madre así le dice no dejara de molestarlo con eso.
- No te enojes, si quieres puedes decirme Sakura-chan. –Sakura separa el rostro del de él y le sonríe juguetona.
- Eres tan molesta. –dice con reproche. –Te pasaste con esa broma de muy mal gusto… cinco años sin vernos y cuando lo hacemos me juegas esa broma con mis padres.
- Fue divertido. –Sakura le saca la lengua viéndose infantil. –además ya te dije que fue idea de Itachi.
- ¿Y cómo es que Itachi sabía que mi novia está aquí antes que yo? –pregunta celoso.
- Es que lo llame para sorprenderte. –Sakura le da un beso en la barbilla, para después mordérsela, haciéndolo gruñir. –así que lo llama después del velorio para que me ayude a preparar la sorpresa y es así como ideamos el plan.
- ¿Después del velorio? –Sasuke la mira serio.
- Veras… —Sakura separa nuevamente su rostro del de él para mirarlo a los ojos. –Como sabrás estuvimos huyendo de país en país, cambiando de apariencia constantemente y de nombres… sabes que no me comunicaba contigo para que no nos rastrearan. Exagerado pero preventivo… ¡aww…! ¡Y te extrañe tanto, no sabes cómo me contuve para no venir a buscarte! –exclama melosa e infantil, abrazándolo por el cuello y restregando su mejilla con la de él.
- No te recuerdo tan infantil. –comenta divertido, respondiendo el abrazo, él también la extraño mucho, tenerla en sus brazos le hace sentir que aun está soñando, y si es así no quiere despertar.
Sakura se acurruca más con él, sabe que está siendo infantil, pero haberse librado del peso que su padre ejercia en ella, estar con él así ahorita le hace querer portarse mimada e infantil.
- Así que conociste muchos lugares. –comenta para que siga con la plática.
- Sasuke-chan la tienes dura. –Sakura alza su mirada viéndolo juguetona.
- Es normal que se me pare, estas desnuda encima de mí, restregándote, siendo melosa y rosando tus pezones en mi pecho. –le dice indignado porque le reproche algo que ella provoca.
- ¿Quieres volver a hacerlo? –pregunta insinuante.
- Quiero… pero primero termina de contarme y deja de desviar el tema para poder hacerte el amor tan intensamente que no podrás caminar en días.
- ¿Lo prometes? –pregunta ansiosa y Sasuke asintió, sonriendo divertido. –bueno… estuvimos de aquí haya. Ya sabes, haciendo algunos fraudes para sacar del juego a nuestros verdugos. Naruto consiguió dejar en banca rota a Danzou y al padrastro de Yuki… Kaname era el pez gordo, más difícil de estafar, pero cuando estábamos en Escocia, Takeshi nos encontró. –Sasuke frunce el ceño. –Nos dijo que Kaname se estaba muriendo, así que vinimos a Japón. –ahora el pelinegro se sorprendió. –vimos al viejo en sus últimos momentos y murió. –cuenta con simpleza y poco interés.
- No se ha anunciado nada sobre su muerte. –Sasuke frunce más el ceño, Kaname era alguien millonario, debería saberse eso.
- Lo sé, lo se… Taakeshi dijo algo de que Kaname no quiso que se haga pública la noticia, que no quería interesados en su velorio, que la noticia Takeshi la dará mañana… a mí me da igual. El caso es que después del velorio y asegurándome que Gaa-chan está bien le llame a Itachi y aquí estamos. –Sakura le sonríe mientras le toma el rostro en sus manos y le da un beso de pico. –ahora cúmpleme. –coqueta pega más su cuerpo al de él, y restriega sus senos en su torso, sabe lo mucho que le gusta eso.
Lo sintió tensarse y ponerse más duro.
- ¿Estás bien?... digo, es tu padre, no tienes que…
- Yo estoy bien… a Gaa-chan es a quien le afecto, pero quería estar solo… dejemos ese tema y disfrutémonos, tenemos cinco años que recuperar. –Sakura pega su frente con la de él y se restriega más incitándolo.
Sasuke sonríe de forma torcida, lleva sus manos a los glúteos de ella, apretándolos y une sus labios con los de ella en un apasionado beso. Ella lo ha dicho, hay cinco años que recuperar.
- No te quejes sino puedes ni caminar después de terminar contigo. –le dice burlón cuando rompió el beso.
- Si de eso pido mi limosna. –dice divertida, volviendo a unir sus labios con los de él.
Sasuke sonriendo entre el beso, cambio lugares, dejándola a ella abajo y sin dejar de besarla, sus inquietas manos se movieron por todo el cuerpo de ella, acariciándolo, tocando cada curva que tanto extraño, saboreando cada rincón que anhelo tanto y oliendo ese aroma que lleva años deseando volver a oler.
La boda de Temari y Shikamaru se celebra en la enorme mansión de la rubia, prácticamente tiraron la casa por la ventana.
En la pista de baile esta Kiba y Megumi bailando música lenta. En estos años Megumi se ha puesto más guapa y hermosa. Su largo cabello se lo ondulo para la noche, acomodándolo de una forma elegante. El vestido que trae puesto es elegante, largo y ceñido, marcando sus cuervas a la perfección. Y Kiba viste un traje negro de gala.
- Te vez muy contento. –le dice divertida.
- Lo estoy… esos tres volvieron. –comenta con una gran sonrisa adornando su rostro, mirando hacia la barra donde están Sasori, Naruto y Suigetsu, los tres vistiendo trajes negros de gala y bebiendo algunas bebidas mientras se ríen.
- Ve con ellos, sé que lo ansias.
- Pero…
- Anda. Solo ve… yo iré con Hinata. –Megumi apunta con la mirada hacia Hinata que está platicando con Ino y Karin en una de las mesas.
Kiba le sonríe y le da un apasionado beso en los labios.
- Mi Sasukito no me pela. –dice deprimido Suigetsu.
- Anda pegado como chicle a Sakura. –dice divertido Sasori apuntando con la mirada donde están esos dos.
Sasuke abrazando Sakura por atrás, dándole besos cada que quiere, de lo más melosos haciendo que los tres hagan una mueca de asco.
- Déjenle, lleva años separados, se extrañan. –comenta Naruto divertido.
- Me extraña que no estés así con Hinata. –Sasori lo mira burlón y el rubio se muestra deprimido.
- Es difícil cuando el primo me mira con ganas de matarme cada que le meto mano.
Sasori y Suigetsu soltaron la carcajada.
- Miren, mi cariñito se soltó de las faldas de su amada para venir a verme. –dice meloso Naruto al ver a Kiba acercarse a ellos.
- ¡Ya estoy aquí mi amor! –Kiba meloso abre sus brazos dándole un fuerte abrazo.
- ¡Te extrañe perro! –Naruto sonríe juguetón cuando se separa de él.
- ¡Yo más puto! –Kiba sonríe travieso.
- ¡Aww…! ¡Abacho! –Sasori meloso los abraza a ambos.
- ¡No me excluyan! –Suigetsu se une al abraza, apretando ambos a Kiba y Naruto que sintieron le sacaran la cena.
- ¡No apachurren tanto que me matan! –exclama el rubio sintiendo que le falta el aire pero los cabrones aprietan más el abrazo.
En eso la mirada de Suigetsu se posa donde esta Yuki que se ve acaba de llegar. Tan hermosa y provocativa con ese vestido de fiesta. Los ojos de ella se toparon con los de él, ella le sonrió y salió por el patio trasero.
Naruto lo noto todo y sonrío divertido.
- ¡Ve a ella matador! –dice palmeándole la espalda cuando rompieron el abrazo.
Suigetsu le sonríe levemente y va hacia donde salió Yuki.
- Pobre, la remolacha se va a deprimir. –dice Sasori con diversión.
- ¿Remolacha? –Naruto los mira curioso.
- Bueno…—Kiba desvía la mirada. –Suigetsu lleva más de un año de novio con Karin. –Naruto mostró sorpresa.
- ¿La quiere?
- Yo no sé, me la he pasado estos años en París… pero en mi opinión me gusta más Yuki, es más sexy. –Sasori ronronea divertido. –Suigetsu siempre estuvo loquito por Yuki, seguro Karin fue un consuelo. –Sasori se encoge de hombros restándole importancia.
Naruto al ver la mirada de Kiba frunció el ceño y mira preocupado hacia donde se fueron esos dos.
Karin platica animada con Ino, Megumi y Hinata, pero no quita su mirada de Suigetsu. Cuando lo vio seguir a Yuki sus ojos mostraron tristeza.
- Ya vengo. –Karin se pone de pie.
- ¿A dónde vas? –Ino la mira curiosa al igual que las otras dos.
- Ya vengo. –Karin muestra una sonrisa que se vio forzada.
- ¿Todo bien? –Megumi la mira extrañada.
Karin no dijo nada y siguió su camino.
- Si Sakura-san y Naruto-kun están aquí, Yuki-san también lo está. –comenta Hinata y las otras dos entendieron porque la pelirroja ha andado distraída.
- ¿Creen que Suigetsu termine con ella por Yuki? –Megumi frunce el ceño, no le agrada que Suigetsu la bote de la nada solo porque su ex regreso.
- Seguramente… Karin siempre supo que pasaría, solo que no espero cuando. –Ino mira con pena por donde se fue la pelirroja.
Yuki salió a uno de los jardines, en su mano derecha sostiene una copa de vino tinto. Esta nerviosa, espera que él si se presente para hablar con ella.
- Debo de admitir que los años te han hecho más hermosa… cualquiera quisiera arrancar ese vestido esta noche.
Yuki se tensó y su nerviosismo aumento al oír su voz, se siente como una idiota adolecente enamorada. Voltea viéndolo tan apuesto con su traje, ya desfajado y sin corbata, metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón, viéndose despreocupado.
- ¿Tú quieres hacerlo? –Yuki le sonríe coqueta y Suigetsu ríe entre dientes.
- Amaba esa sonrisa. –confiesa con sinceridad.
- ¿Amaba? –Yuki se dio cuenta de ese detalle y eso le provoco miedo.
- Sobre tu pregunta… soy hombre, y no estoy ciego, me encantaría romperte ese vestido y verte desnuda.
- Podrías…
Suigetsu niega, moviendo su cabeza de un lado a otro.
- Karin me insistió mucho para que venga a hablar contigo.
- ¿Lo haces solo porque Karin te lo pidió? –Yuki alza ambas cejas, mostrándose curiosa y no mostrando los celos que eso le provoco.
- Es muy molesta cuando anda fregando con algo, además… lo pensé, hay cosas que aclarar para poder darle vuelta a la página.
- Has madurado. –Yuki mira a otro lado.
- Tengo mis momentos. –Suigetsu se encoge de hombros mostrando indiferencia. –te lo dije, si me pedias perdón, si me decías que esa vez mentiste yo te reprocharía pero igual te perdonaría, te diría que lo único que importa es que estas aquí… lo siento, no puedo cumplir eso. No puedes borrar como me sentí, mucho menos lo que paso, ya no hay vuelta atrás.
Yuki no puede hablar, siente un nudo en la garganta, por lo que no lo mira a los ojos.
- ¿Es eso lo que querías decirme?
Yuki asintió y Suigetsu suspira con pesadez.
- Lo sospeche desde que Neji me dijo lo que en verdad paso, mas no quería enfrentarlo.
- Mentí porque no quería ser egoísta, no sabía si iba a volver, no hasta que Brandon fuera mayor de edad, no estuviera en peligro para ser recuperado por su padre, no podía hacerte esperar a alguien que a lo mejor no podía volver… y lo de Neji fue un malentendido, yo solo lloraba en su pecho por lo que te dije, no es que haya querido hacerlo, me lo tope y ya no pude retener el llanto. –al fin consiguió hablar, aunque le cuesta trabajo debido a ese nudo en su garganta.
- Dos años atrás, si hubiera oído eso hubiera hecho borrón y cuenta nueva contigo, tal vez te hubiera castigado un poco, torturándote haciéndote creer que no te creo o perdono. –Suigetsu sonríe de forma seca y mira a uno de sus costados. –algo cambio en mi… ella siempre estuvo a mi lado ¿sabes?... jodiendome la existencia, pero estuvo siempre ahí, no me dejo hundirme, Sasuke lo intento pero digamos que no tenía el encanto. –Suigetsu ríe entre dientes. –es exasperante, no es tan guapa ni coqueta o sexy como tú, esta miope, es gritona, me golpea, me insulta, no deja de devorarse con la mirada a mi amigo cuando anda en poca ropa, no puedo dejar de molestarla, parece remolacha, incluso escoba con patas, es gritona, es boba, no se acerca ni un poco a tu astucia, tiene muchos defectos, no se parece en nada a ti. –Suigetsu sonríe mostrando algo de ternura y Yuki eso lo noto, eso le dolió aún más, ya no puede retener las lágrimas y solo lo escucha seria. –se todo eso, aun así cuando la veo es tan mona y guapa para mí. –Suigetsu le sonríe con sinceridad a Yuki, le duele verla llorar, ver dolor en ella, pero será sincero con ella. –¿Sabes? Una vez leí que en la vida hay tres amores: el primer amor, el verdadero amor y el amor para toda la vida. En algunos casos una sola persona es esos tres amores. … Fuiste mi primer amor Yuki, jamás te olvidare por eso, lo he aceptado hace tiempo, pero Karin… —Suigetsu sonríe con ternura al mencionarla. –esa remolacha miope se convirtió, no, ella es mi verdadero y único amor, ese que es para toda la vida.
- Entiendo… las cosas pasan por algo ¿na? –Yuki le dedica una sonrisa sincera y sus ojos no dejan de derramar lágrimas.
- Eso empiezo a creer. –Suigetsu le sonríe mostrando tristeza. –Te tuve mucho rencor, tanto rencor a la vez tanto amor que era muy doloroso… el rencor desapareció hace tiempo…
- Al igual que el amor. –Yuki sonríe de forma seca y camina hacia él, deteniéndose a su lado. –lamentablemente yo aún te amo. –Yuki le palmea el hombro y Suigetsu sintió tristeza al oír eso, lo sospechaba al verla, la amo mucho y le duele ahora ser él quien la haga sufrir, pero no puede evitarlo. –te deseo mucha felicidad Suigetsu.
- Yo también a ti Yuki. –le dice mirándola de reojo, notando como tiene su cabeza inclinada hacia abajo
- Adiós. –Yuki continúa su camino, hacia adentro de la mansión. –Sakura bien me lo dijo, cometí un error, ahora me doy cuenta de que tan grande.
Suigetsu la mira alejarse, sin quitar la tristeza en sus ojos, pero siente que un peso se le quitó de encima, ahora si siente que puede dar vuelta a la hoja.
- ¿No quieres que vayamos con los chicos? Parece que se divierten. –comenta divertida Sakura, mirando a Sasuke por sobre su hombro.
- No, son molestos… y no te quiero compartir con ellos. –dice algo berrinchudo, apretando más el abrazo, haciéndola reír divertida.
La mirada de la peli-rosa se topó con su amiga caminando a paso acelerado por el salón, yendo hacia la salida.
- Me comentaste que Suigetsu tiene algo con Karin. –comenta seria y Sasuke asintió. – ¿la dejaría por Yuki?
- No sé, no es algo que me interese. –responde indiferente.
- Sasuke. –le dice con reproche.
- No es que ella sea de mi agrado y si el tarado no regresa con ella es porque ella se lo gano. –Sasuke suspira con pesadez al ver su mirada. –a él ya no le afecta ella, no como antes… hace tiempo dejo de afectarle, incluso le es fiel a Karin.
Sakura frunció el ceño y ahora vio a su amigo correr hacia la puerta, seguro también la vio y ya sabe lo de Karin, cuando Sasuke se lo dijo a ella intento hablar con Yuki pero ella no se había aparecido hasta ahora, en la fiesta. Incluso dejo a Brandon con ellos, al cuidado de Gaara.
- Ya vengo. –Sakura se suelta del agarre.
- Ella se lo gano Sakura. –Sasuke se ve molesto.
- Ella es mi amiga Sasuke… no fue la forma correcta pero lo hizo porque lo quiere.
Sasuke suspira con pesadez, mostrándose resignado.
- Te esperare con los chicos… cualquier cosa me llamas.
Sakura asintió y camino hacia donde se fueron sus amigos.
Suigetsu llega a la mesa donde están Ino, Megumi y Hinata, sonrío nervioso al tener la mirada de ellas que prácticamente les dice desgraciado.
- ¿Han visto a Karin? –pregunta nervioso.
- ¿Qué? ¿La buscas para cortarla? –Ino lo fulmina con la mirada.
- ¡Ino-chan! –Hinata la llama con reproche. –son problemas de ellos, no te metas.
- Pero si Ino dice la verdad… si la busca para eso mejor que se lo ahorre. –Megumi afila su mirada hacia Suigetsu que le resbalo una gota de sudor en la nuca.
- Nadie va a cortar a nadie. –Suigetsu suspira con pesadez y las chicas lo miran sin creerle. –¿la han visto?
- Fue al baño de damas después de que te vio seguir a Yuki-san. –informa Hinata, no mostrando la amabilidad que la caracteriza.
- Gracias. –Suigetsu les sonríe de forma socarrona haciendo que las tres deseen que su mirada pueda matar gente.
Naruto consiguió alcanzar a Yuki fuera de la mansión, la tuvo que agarrar del brazo para detenerla y la volteo con brusquedad, estampándola con su pecho y abrazándola con fuerza.
- ¡Tú, no me hagas correr con estos tacones! –grita Sakura llegando a donde están ellos. –ya me había desacostumbrado a usarlos, con eso que una huía. –dice con reproche.
- Sakura-chan. –Naruto la mira suplicante porque tenga algo de tacto.
- Nada… ¡¿dónde te habías metido tarada? Si hubieras contestado mis llamadas o hubieras aparecido te hubiera dicho lo que pasaba con esos dos y no hubieras hecho el ridículo hoy!
- Sakura-chan. –al rubio le resbala una gota de sudor en la nuca.
- Ya lo sabía. –Yuki no separa su cara del pecho del rubio, el cual siente su camisa ser mojada. –la vi a ella en el departamento que comparte él con Sasuke, usaba su playera… ella me dijo que él me ama, que hablara con él hoy…
- Seguro lo hizo para restregártelo en la cara y humillarte… zorra. –Sakura ya se imagina como chingarsela.
- No… ella lo ama, solo quería que el fuera feliz, ella pensó que me ama, pero no es así, Suigetsu hablo conmigo y me lo dijo… se enamoró de ella, yo hice que lo hiciera, sino lo hubiera cortado, sino le hubiera dicho esas cosas, sino me hubiera visto con Neji y confundido la situación… ya de nada sirve lamentarme, cometí un error que ahora estoy pagando y siempre me voy a arrepentir. –su voz suena llorosa, refleja el dolor que siente y Naruto aprieta más el abrazo. –sé que te mueres por decir te lo dije.
- Te lo dije boba. –Sakura le palmea la cabeza.
- Sakura. –Yuki alza su rostro dejando ver sus ojos enrojecidos, rimen corrido y las lágrimas no dejan de salir de sus ojos. – ¿me dejas ir al departamento para que mi belleza divina me consuele con su cuerpo? –pregunta sonriéndole juguetona, aunque sus ojos reflejan dolor y tristeza, sus dos amigos la conocen, sabe que salió con una de las suyas para desviar el tema.
- Hazlo y estas muerta. –Sakura le dedica una triste sonrisa.
- ¿Qué tal tu Naruto? ¿Me consuelas con tu cuerpo? –Yuki alza la mirada, hablándole juguetona.
- Claro, claro. –dice juguetón, aunque sus ojos muestran tristeza.
- Vez Sakura, Naruto es buen amigo, aprende de él. –Yuki se acurruca con el rubio, escondiendo su cara en el pecho de él.
- Tarada. –Sakura le acaricia la cabeza, en forma de consuelo.
Suigetsu entra al baño de mujeres valiéndole madre si hay mujeres ahí, las cuales al verlo gritan horrorizadas y salen de ahí para llamar a seguridad y decirles que un pervertido se coló al baño de damas.
Al oír unos gemidos en uno de los retretes se dirigen a este y abre la puerta de una patada haciendo chillar del susto a Karin que estaba llorando sentada en el escusado.
- Se te corrió el rimen… te vez horrible. –dice burlón.
- ¡Cállate, idiota! –le grita furiosa y ofendida.
- ¿Por qué lloras? –Suigetsu la mira más burlón.
- ¡No te importa! ¡Y tú no deberías estar aquí, si Yuki-sama se entera se enojara y ahora si te botara para siempre! –dice apuntándolo de forma acusadora.
- Sí, creo que cometí un error muy grande al no decirte que hace tiempo deje de amar a Yuki… me enamore de una remolacha fea y miope… cada que te veo no sé cómo ni porque. –dice mirándola como bacteria de baño.
Karin lo mira sorprendida, sintiendo su corazón palpitar con fuerza, es la declaración más horrible de la que haya sabido, pero así es su relación con él, siempre ha sido así, no esperaba menos viniendo de él.
- Pero Yu…
- Se lo dije. –la corta sonriéndole de forma socarrona Y Karin se muestra más sorprendida. –enserio, no sé qué te vi escoba con patas.
- ¡Ni yo sé que te vi pez horrible! –le grita furiosa y ofendida. –eres un patán, eres el menos atractivo de todos tus amigos, eres grosero, no eres romántico, te la pasas insultándome, muy rara vez eres lindo conmigo…
Suigetsu la corta sellando sus labios con los de ella, Karin intento apartarlo pero fue como empujar un muro, al final termino correspondiéndole el beso como siempre, rodeándole el cuello con sus manos.
Es un nuevo día y Yuki esta su habitación en el departamento que rentaron en Japón. De pie atrás de ella esta Naruto y Sakura, mirándose de reojo, cada dos por tres, viendo como la pelinegra anda de un lado a otro preparando la maleta teniendo una gran sonrisa adornando su rostro.
- Yuki no tienes que…
- Me gusta eso de viajar por el mundo. –responde Yuki alegre cortando la frase de Sakura.
- Yuki-chan, Brandon es muy pequeño. Es mejor que estén en un lugar estable. –el rubio la mira con tristeza.
- ¡Siempre quise vivir en Nueva York! –exclama más emocionada y terminando de cerrar la maleta. –¡¿Brandon ya tienes tu maleta?! –grita a todo pulmón.
- ¡Gaara-nii me está ayudando! –le grita en respuesta desde su habitación.
- Brandon es muy unido a Gaa-chan, ambos se van a poner tristes si los separas. –Sakura la mira seria. – ¡se sensata y piensa las cosa bien! –grita furiosa y Yuki voltea a verla mostrándose seria.
- Lo estuve pensando toda la noche. Yo no puedo estar aquí, saber que me lo topare, siendo la incomodidad en las reuniones de amigos que seguro tendrán… quiero superarlo, y no podre hacerlo aquí.
- Nunca nos hemos separado. –Naruto la mira con tristeza.
- Lo siento. –Yuki le sonríe con tristeza.
- Bien… vete, tomate unas vacaciones pero te quiero de regreso pronto, te necesito para manejar mi imperio. –ordena firme Sakura.
- ¡Yes sir! –Yuki hace un saludo militar.
- ¡Listo! –Brandon entra corriendo a la habitación arrastrando su maleta y Gaara atrás de él lo ayuda con otra.
- ¡No es un adiós mis pequeñuelos es un hasta luego! –Yuki abre sus brazos y les sonríe de oreja a oreja.
- ¡Abrazo de grupo! –Naruto jala a Sakura y las abraza meloso a ambas.
- Cuídate, enano. –Gaara le revuelve el cabello a Brandon.
- ¡Recuerda Gaara-nii, nos mandaremos correros y chatearemos! –Brandon le sonríe amigable y Gaara asintió.
- ¡Belleza divina! –Yuki rompe el abrazo y corre hacia Gaara. – ¡te voy a extrañar! –lo toma de las solapas y lo jala hacia ella, estampando sus labios con los de él, sorprendiéndolo y haciéndolo sonrojar.
- ¡Tú, desgraciada! –Sakura la manda a volar de una patada.
- ¡Nee-chan! –Brandon corre a socorrerla.
- Gaa-chan, vamos, lávate la boca antes que te contagie su estupidez. –Sakura toma a su sonrojado hermano de la cara y lo mira como un enfermo recién contagiado.
- Extrañare esto. –Naruto sonríe viendo la escena que siempre se montan esos cuatro.
Naruto, Gaara y Sakura agitan su mano viendo el taxi que acaba de arrancar, viendo como Yuki y Brandon miran por la ventana de atrás agitando también su mano.
- ¿Crees que regrese? –Naruto mira a Sakura de reojo.
- Eso espero.
- Lo hará. –Gaara les sonríe amigable. –el tiempo cambia el corazón de las personas, el tiempo va a cambiar su corazón como cambio el de Suigetsu… cuando eso pase ella va a regresar.
- Que profundo. –dice sorprendido Naruto haciéndolo sonrojar.
- ¡Aww…! ¡Eres tan erudito Gaa-chan! –Sakura lo abraza melosa y restriega su mejilla con la sonrojada de él.
Neji entra al avión que lo llevara de regreso a Nueva York donde está viviendo por sus estudios. Cuando llega al asiento que le fue asignado ensancha los ojos al igual que la persona que está sentada en el asiento de alado.
- ¿Viaje de placer? –Yuki sonríe de forma forzada.
- Vivo en Nueva York. –dice indiferente, sentándose en su lugar mientras Brandon mira curioso a ese chico, es uno de los amigos de su hermana, lo recuerda de cuando era más pequeño.
- ¡Genial, ya tenemos donde quedarnos en Nueva York, Brandon! –Yuki choca su mano con la de él. – ¡Neji nos dará posada en lo que buscamos departamento! –el castaño la fulmina con la mirada.
- ¡Yo no he aceptado eso! –exclama molesto.
- ¡Gracias, Neji-nii! –Brandon le toma una de las manos y la agita con emoción.
- ¡No les daré posada, váyanse a un hotel! –Neji se suelta con brusquedad del agarre.
- ¿Dejaras que una hermosa chica ande sola en un hotel con su pequeño hermano? –Yuki abraza a Brandon, ambos mirándolo mártires.
- Ambos tan indefensos y perdidos en una ciudad desconocida. –Brandon pone su mejor cara de sufrimiento.
A Neji le resbala una gota de sudor en la nuca y una vena se le hincha en la frente, sin duda el hermano de esa loca, lo mal influencio bien estos años, lo recordaba más inocente y llorón, ahora todo un manipulador como su hermana.
Fin
jajajajjajajja ame las escenas de los hermanos uchiha jajajaja como adoro hacer escenas comikas d ese par, me divierto mucho escrbiendolas.
yuki cometio un error y lo pagoo muy caro, perdio a su amorsh, se me hacia injusto ke despues de lo ke le dijo se solucionen las cosas, ademas keria darle un giro inesperado... ok, lo admito, me gusta poner a karin y sui de pareja, soon unos lokillos, esa fue tambien parte d ke me animara a dejar las cosas asi, keria sorprenderlas con algo inesperado y poner sui-ka ;P
si, ste fic yego a su fin, pero falta el epilogo :3
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS, APOYO Y PACIENCIA
BESOTES
KRISS
