Esa misma noche, Chikane llevaba su pijama puesto, y estaba en su habitación con el móvil en la mano, navegando por Internet viendo noticias sobre los asesinatos.

De pronto, se le llegó una notificación que decía así: "¡Himeko te ha invitado a un salón de chat!"

Chikane no esperaba que Himeko la hablara por chat, si quería hablar con ella, la llamaría... aunque tendría alguna razón para hacerlo. Chikane aceptó la invitación y en su pantalla vio la típica ventana de chat con dos nombres aparte del de Chikane: Himeko y Makoto.

La conversación era así:

HIMEKO: ¡Hola, Chikane-chan! ^^
MAKOTO: hey, soy la amiga de himeko, mucho gusto

CHIKANE: Hola, igualmente.
MAKOTO: himeko hablo de un plan para ir al cine nosotras 3 por la mañana

HIMEKO: ¡Joo, Mako-chan! =( Se supone que yo iba a decir eso...
MAKOTO: je, no es mi culpa que seas tan lenta con el teclado
HIMEKO: Eso ha sido un golpe bajo... T.T
CHIKANE: Bueno, ir al cine las tres, suena bien.
HIMEKO: ¡Genial! ^^
CHIKANE: ¿Qué vamos a ver?
MAKOTO: habia barajado unas 3 pelis, una de comedia, una de romance y otra de suspense

HIMEKO: La de romance tiene pinta de prometer, ganó 4 óscars. *v*
CHIKANE: La de suspense me llama la atención.

MAKOTO: pues había pensado en la de comedia
HIMEKO: ...
CHIKANE: ...
MAKOTO: vale, creo que esto es un punto muerto
CHIKANE: Totalmente...
HIMEKO: Puedo descartar la de romance si os gusta... ^^;
MAKOTO: de eso nada, vamos todas a la de romance
HIMEKO: ¿Eeeehh? O_o ¿Pero y si a Chikane-chan no le gusta?

CHIKANE: Bueno, ya puestos, la de romance tiene pinta de ser buena.
HIMEKO: ¿Estás segura?
MAKOTO: te lo esta diciendo, himeko, iremos las dos contigo
CHIKANE: Claro. Oye, me voy a dormir, hasta mañana las dos.
HIMEKO: ¡Ah, recuerda que quedamos en el centro de la ciudad por la mañana!
CHIKANE: Vale, gracias por la información, Himeko. Buenas noches.
HIMEKO: ¡Buenas noches! ^v^
MAKOTO: buenas noches, mucho gusto

Chikane cerró sesión en el móvil y se acostó en la cama, sabiendo que lo va a pasar genial al día siguiente...


A la mañana siguiente, Himeko fue con Makoto al centro en autobús, porque quedó un poco lejos.

"Quizá deberíamos haberle dicho a Chikane que cogiera el autobús, eh." Makoto sugirió.

"Sí, sí que podríamos..." Himeko sacó el móvil y llamó a Chikane.

"¿Hola, Himeko?" Chikane respondió a la llamada.

"Chikane-chan, ¿sabes que hay que coger el autobús para ir al centro?" Himeko preguntó.

"Estoy en el autobús."

"¿Ah, sí? Qué bueno oírlo."

"De hecho... Gira a la izquierda."

"¿Eh?" Himeko no entendió nada.

"Gira tu cabeza a la izquierda, 90 grados."

"Me pregunto qué..." Himeko hizo caso a Chikane, y por sorpresa vio a la misma al final de los asientos, ésta se estuvo acercando a Himeko "¡Anda, si estás aquí!"

"Buenos días." Chikane respondió cuando estuvo cerca, colgando el teléfono.

"De pronto apareces así como así..." Makoto comentó "¡Pareces la típica persona misteriosa que viaja por el tiempo para salvar a su mejor amiga!"

"Eh..." Chikane se quedó con los ojos como platos "¿Qué?"

"Nada, Chikane-chan." Himeko respondió "Mako-chan ha visto mucho anime últimamente, no le hagas caso."

"Jo, eso es muy cruel..." Makoto respondió, luego estuvo en silencio un rato y admitió "Bueno, igual no soy un buen ejemplo... Lamento haberte dicho eso, Chikane."

"Perdonada quedas." Chikane dijo "¿Llevamos todas dinero para las entradas? Porque cada una tiene que pagar lo suyo, ¿verdad?"

"Claro." Himeko y Makoto respondieron.

"Estupendo... ¡Mira, ya estamos llegando!"


Las chicas habían comprado las entradas, refrescos y una bolsa grande de palomitas para compartir. Ellas estaban en la sala de la película, escogiendo las butacas correctas puestas en el ticket. Del grupo, Makoto se sentó en el lado izquierdo, Himeko en el centro, y Chikane en el derecho.

"...y entonces estaba con una de ellas que estaba presumiendo de tener novio." Makoto estuvo hablando de una de las víctimas de la escuela "Y ella me mandó al diablo... Y lo sorprendente es que unos días después apareciera muerta y..."

"Mako-chan..." Himeko interrumpió "¿Podrías dejar de hablar de esas chicas?"

"¿Por qué? ¿Qué pasa?"

"Recientemente ha sucedido un asesinato, y ahora vamos a ver una película... Se supone que esto es para entretenernos, no para ponernos aún peores."

"Vale, vale, vale, capto la idea." Makoto respondió y una vez se sentaron para ver la película.

Makoto empezó a coger unas palomitas; y Himeko y Chikane se apuntaban a cogerlas también, y las manos de las dos últimas se juntaron mucho cuando cogieron las palomitas. Chikane y Himeko se ruborizaban un poquito.

"Ji ji, nos hemos cogido de la mano." Himeko bromeó.

"Sí... Claro..." Chikane respondió, un poco más ruborizada.


"El problema con ser la hermana del primer ministro es que te da una perspectiva un poco dura de tu vida: ¿qué ha hecho él hoy? Dar la cara y luchar por su país. ¿Y qué he hecho yo? Una cabeza de langosta de cartón-piedra."

"Vale, nota mental: ser mejor que los demás para no compararme con nadie." Makoto murmuró.

"Esto es... un poco cruel, ¿no crees, Mako-chan?" Himeko comentó.

"Vale, sí, mal ejemplo... Pero es que no quiero fastidiar mi autoestima."


"Gracias, muchísimas gracias... Le pondré tu nombre a uno de mis personajes."

"Oh, qué bonito." Himeko murmuró "Le salva los manuscritos y a cambio él le pone su nombre en sus personajes... ¿No es romántico, eso?"

"Sí, es muy bonito." Chikane opinó.


"Sam, no tienes nada que perder y te arrepentirás si no lo haces. Yo nunca le dije "te quiero" lo suficiente a tu madre, tendría que habérselo dicho cada día, porque era perfecta cada día. Las películas no se acaban hasta que sale la palabra fin."

"Madre mía..." Makoto estuvo impresionada por la frase "¿Os habíais imaginado un monólogo así?"

"Espero que tengan una entrada en esa página de citas célebres, porque esto es maravilloso." Chikane murmuró.


Había terminado la película y las chicas estaban saliendo del cine. A juzgar por las caras de satisfacción que ponían, habían disfrutado con la película.

"¡Qué buena película!" Makoto exclamó "¡Pero qué pena que haya ido poca gente!"

"Sí, pero... ¿No es eso bueno?" Chikane comentó "O sea, no había nadie que molestara con gritos o sonidos del móvil."

"Es verdad." Himeko respondió "Esa clase de gente es inaguantable."

"Bueno, ¿ahora qué hacemos?"

"Se acerca la hora de comer... ¡Ya sé! ¿Mako-chan, Chikane-chan, podríais ir a mi casa a almorzar? He comprado un solomillo que está riquísimo con arroz."

"¡Me encantaría!" Makoto respondió "Siempre preparas las mejores recetas, amiga."

"¿Y tú, Chikane-chan?"

"Claro." Chikane respondió "A eso me apunto. Déjame llamar a mi tutora e iremos allá."


Al llegar a casa, tanto Chikane como Makoto ayudaron a Himeko a hacer el arroz. Después de tres cuartos de hora aproximadamente terminaron de hacerlo y empezaron a comer. Al poco rato, terminaron.

"¡Wow!" Makoto se frotó la barriga "Debo decir que eres la mejor cocinera que he conocido, ¡mejor que mi madre! Pero no se lo digas a ella."

"Vamos, Mako-chan..." Se rió un poco Himeko "No seas exagerada..."

"Makoto y yo nos encargaremos de fregar los platos." Chikane sugirió.

"Eh, no quiero que te molestes."

"No es ninguna molestia. Después de encargarte del arroz -a pesar de que te ayudábamos- mereces que alguien se encargue de fregar los platos."

"Ay, qué buena chica eres, Chikane-chan..." Himeko se quedó emocionada por conocer a una amiga capaz de tomar iniciativas así.

"Eh, Himeko, regresa a la Tierra, ¡parece que te estás enamorando de ella!" Makoto bromeó.

En ese momento, Chikane estaba bebiendo agua de su vaso y se atragantó un poco al escuchar la broma de Makoto; después de dar varias toses, recuperó la compostura.

"¡Chikane-chan! ¿Estás bien?" Himeko exclamó.

"Viviré..." Chikane respondió, entonces mejor "Iré a fregar eso, Makoto, pásame los platos y demás."

"¡A la orden, camarada!" Makoto respondió, haciendo el saludo militar.