Precaución, KLEX

Capitulo 4

Blaine no le dio tiempo a Kurt de responder antes de que acercara su cabeza y cubriera la boca de Kurt con la suya, él pudo sentir el shock de Kurt en la repentina tensión de su cuerpo. Pero entonces se derritió contra Blaine, gimiendo mientras abría la boca a la exploración de Blaine.

La calma de Blaine fue destrozada por el hambre que brotaba de su interior mientras besaba la boca de Kurt. Deslizó sus manos por los brazos de Kurt, entonces agarró sus caderas, jalándolo más cerca. Acarició la espalda de Kurt.

El duro eje presionándose contra el suyo le decía a Blaine que el deseo de Kurt era como el suyo. No pudo evitar estremecerse ante las posibilidades. No deseaba que su Rajaaka pudiera tener una pesadilla de proporciones épicas.

Kurt gimió, sus manos se tensaban en la camisa de Blaine. Blaine sintió un bajo gruñido construirse en su pecho. Antes de que él pudiera evitarlo, lamia el camino hacia el pulso en el cuello de Kurt y hundió sus dientes.

Kurt se arqueó hacia Blaine. La combinación del duro cuerpo de Kurt contra el suyo y el dulce sabor de su caliente sangre explotando en su lengua creaban una combinación embriagadora. Y saber que era su Rajaaka al que sostenía en sus brazos solo aumentó el deseo que recorría sus venas.

Usando su fuerza superior, Blaine levantó a Kurt en sus brazos y lo llevó hacia la cama. Lo dejó en el colchón, cubriendo el cuerpo de Kurt con el suyo.

Blaine sacó sus dientes y lamió la marca de la mordida, cerrándola antes de levantar la cabeza y mirar los ojos azules oscuros, casi negros de Kurt. Sonrió abrumado al saber que el hombre que sostenía en sus brazos era su Rajaaka...el único que habia buscado todos esos años.

-Quiero hacerte el amor, Rajaaka –dijo Blaine suavemente.

Kurt inhaló, sus ojos más abiertos. –K-Kurt.

Blaine sonrió y acarició de nuevo un lado de la cara de Kurt. No podía creer lo suave que se sentía la piel del hombre. Lo maravilloso que se sentía solo tocándolo. No podía esperar para sentir el desnudo cuerpo de Kurt presionado contra el suyo. La sensación sería como envolverse en cálida seda.

-Sé quién eres, Rajaaka. –Blaine vio maravillado los profundos ojos azules de Kurt y sonrió. ¿De qué color serían esos ojos cuando el hombre estuviera a mitad de su orgasmo? –Sigo queriendo hacerte el amor.

-Yo...yo ni siquiera te conozco.

Blaine podía ver la confusión en la cara de Kurt, la inseguridad, pero él también podía ver el deseo en Kurt. Blaine llevó su índice a su boca y lo punzó con uno de sus colmillos.

-Tú me conoces –dijo Blaine mientras frotaba su dedo ensangrentado sobre los labios de Kurt. –Me conoces como nadie en el mundo.

Un bajo gruñido salió de la garganta de Blaine cuando Kurt sacó su lengua y lamió la sangre en sus labios. Él froto su dedo sobre la lengua de Kurt, entonces lo deslizó al interior de la boca de Kurt.

Blaine inhaló profundamente. Su pene creció dolorosamente duro cuando los labios de Kurt se cerraban alrededor de su dedo y el hombre comenzaba a chuparlo. Sentía en su pene cada chupada de la boca de Kurt en su dedo.

Blaine repentinamente supo que su Rajaaka iba a ser un gran problema para él. Él parecía ser muy oral. Blaine no tenía duda de que Kurt podía lograr que se corriera solo con chupar su dedo. Él probablemente se desmayaría de éxtasis si Kurt chupaba su pene.

Cuando los ojos azules de Kurt lo vieron, Blaine sabía que estaba perdido. Él arrancó la ropa de Kurt. Necesitaba sentir el cuerpo del hombre entre sus manos. Necesitaba sentir su cuerpo presionándose contra el de Kurt. Él lo necesitaba.

Los labios de Blaine siguieron a sus manos. Él besó cada centímetro de piel desnuda que ponía al descubierto, hasta que Kurt se retorcía bajo él, pequeños jadeos y gemidos salían de sus exuberantes labios. Y Kurt tenía los labios más llenos que Blaine hubiera visto.

-Bla-Blaine. –Kurt gimió.

-Petjya, mi dulce –Blaine corrigió. –Quiero oírte llamarme Petjya.

-¿Petjya? –Kurt frunció el ceño. –Pensé que tu nombre era Blaine.

-Así es. Petjya es, um... –Blaine frunció el ceño tratando de traducir de la mejor manera la palabra del antiguo lenguaje del vampiro de manera que Kurt entendiera. –Es como amante o pareja. Es la manera apropiada de dirigirte a alguien con quien compartes intimidad.

-¿Vamos a tener intimidad?

Blaine recorrió el casi desnudo cuerpo de Kurt y luego le dio una feroz sonrisa. –Ese es el plan. –Se inclinó y tomó uno de los rosados pezones en su boca.

Kurt gritó y se arqueó hacia él. Ah, un dulce punto, pensó Blaine. Uno que planeaba explorar totalmente.

Movió su boca hacia el pecho de Kurt, hacia el otro pezón, que lo encontró ya tenso. Él gruño cuando chupó y lamió el duro y pequeño botón marcando a Kurt accidentalmente con sus colmillos. Caliente y dulce sangre llenó su boca. Blaine chupó duro, quería más para satisfacerse de ese sabor.

-Bl...Bl...Petjya, ¡Por favor! –Kurt gimió.

El sonido de su Rajaaka rogando por su liberación elevó el pico de excitación de Blaine. Rehusándose a liberar el pezón en su boca, Blaine arrancó el resto de la ropa de Kurt.

Él se desnudo, lamentando tener que soltar el pezón para quitarse la camiseta sobre su cabeza, pero la sensación del cuerpo desnudo de Kurt presionándose contra el suyo valía la pena. Blaine se inclinó sobre Kurt, lo tomó de las caderas y lo jaló hasta que sus penes se rosaban juntos.

Las piernas de Kurt lo rodearon, envolviéndose naturalmente alrededor de su cintura, como si ellos hubieran hecho esto cientos de veces. Blaine disfrutaba la manera en que sus bronceadas manos se veían contra la pálida piel de Kurt, el contraste entre ambos era asombrosamente hechizante.

-Voy a amarte ahora, Rajaaka –dijo Blaine. El asombro en los grandes ojos de Kurt se convirtió en alegría. Él acaricio con su mano el costado de Kurt hacia abajo, comiéndose con la mirada cada centímetro de la desnuda piel de Kurt. –Voy a reclamarte y marcarte como mío.

Sin duda, Kurt no tenía ni idea cuan ciertas en realidad eran esas palabras. Él probablemente pensaba que Blaine quería decir que iba a joderlo y reclamarlo sexualmente, pero lo que sucedería entre ellos no significaría nada más.

Mientras que la sangre intercambiada entre ellos iniciaba la conexión, su primer encuentro sexual podía fundamentar los lazos entre ellos. El intercambio de sangre y semen crearía un lazo inquebrantable.

Y eso era exactamente como Blaine intentaba que las cosas fueran. Ahora que él habia encontrado a su Rajaaka, él no pensaba renunciar a él. Muy pocos de su tipo eran tan afortunados de encontrar a su pareja enlazada, quería decir el único, el destinado para ellos.

Blaine se inclinó sobre Kurt y reclamó sus labios de nuevo. Estaba ligeramente sorprendido de cuan anhelante Kurt se rendía ante sus besos. Blaine envolvió su mano alrededor de un lado de la cabeza de Kurt, anclando al hombre en su lugar. Acaricio con la otra mano suavemente un costado de la cadera de Kurt.

Kurt respondía tan bien al toque de Blaine, gimiendo y arqueándose hacia él, Blaine se estremeció ligeramente abrumado por la sensación del cuerpo de Kurt presionándose contra el suyo y el conocimiento de que iba a reclamar a su Rajaaka.

Su legua lamía intencionalmente el labio superior de Kurt, entonces exploro su interior. Sintió el cuerpo de Kurt moviéndose ligeramente más cerca, como si buscara mas contacto. Agarrando con fuerza el cabello de Kurt, Blaine besó y lamió los carnosos labios de Kurt, devorándolos. Él entraría al cálido cuerpo de Kurt si pudiera.

Aún así, Blaine sabía que si no metía su pene dentro de ese hombre pronto podría desmayarse. Su corazón latía tan fuerte, que ya se sentía mareado. Su piel hormigueaba cada vez que rosaba la de Kurt.

Blaine siseó y se sobresalto cuando Kurt mordió su labio. La pequeña mordida no rompió la piel, pero Blaine casi deseaba que lo hubiera hecho. La ardiente mirada de deseo en los ojos de Kurt quemaba a Blaine, aumentando un grado su ya alta necesidad.

Tomó el lubricante del cajón de la mesita de noche, y vertió algo sobre sus dedos. Dejando la botella en la cama, Blaine le sonrió a Kurt. – ¿Cómo quieres esto? Rajaaka –le preguntó – ¿sobre tu espalda, o sobre tus manos y rodillas?

-Yo... Yo... Yo no sé. –Kurt se ruborizó, era tan hermoso cuando estaba nervioso.

Blaine decidió hacer las cosas más fáciles para su hombre. Rozó con sus dedos el agujero de Kurt. El total estremecimiento del cuerpo ante du ligera caricia llenó de alegría a Blaine.

Presiono sus dedos, insertando uno dentro del apretado agujero de Kurt. La deliciosa sensación que Blaine sintió cuando el cuerpo de Kurt lo chupo al interior no tenía limites. Su Rajaaka fue hecho para él, lo deseaba ardientemente. Blaine no podía esperar a sentir el firme cuerpo de Kurt alrededor de su pene.

Empujó otro dedo, abriéndolos en tijeras una y otra vez, leyendo el cuerpo de Kurt. Blaine moriría antes de permitir que algo le sucediera a su Rajaaka. Ese era su deber ahora, proteger al hombre de daños. Incluso causados por su propia mano.

Kurt cayó de espaldas cuando Blaine agregó un tercer dedo. Todo su cuerpo se movía, sus piernas abiertas ampliamente, incrementaban su deseo. Se ve perfecto, y es todo mío.

-No...no puedo... –Kurt gimió, su cabeza moviéndose sobre la almohada.

Blaine sacó sus dedos del cuerpo de Kurt y rápidamente lubrico su pene. Tomó las piernas de Kurt y las jaló hacia su pecho, dejando estirado agujero del hombre ante su hambrienta mirada.

Deslizándose hacia adelante, Blaine tomo la cabeza de su pene y la empujó contra la pequeña entrada. Sus manos se tensaron alrededor de las piernas de Kurt mientras lentamente se empujaba a su interior. La vista de su pene siendo tragado por el pálido cuerpo de Kurt era asombrosa.

Blaine se empujó enterrando todo el pene. Kurt estaba inmóvil. Blaine estaba inmóvil. Levanto la vista y se encontró con los ojos azules fijos en él. Kurt parecía estar sosteniendo el aliento, como si esperara algo. Lo hacía, solo no sabía qué.

-Mi Rajaaka –Blaine murmuró. –Te reclamo ahora.

Blaine empezó a empujarse, su cuerpo se movía rápidamente dentro y fuera del apretado cuerpo de Kurt. No podía creer cuan correcto se sentía, cuan maravilloso era el sedoso calor que lo aferraba. Blaine sabía que no iba a tardar en correrse. Él nunca sería capaz de resistirse a algo que se sentía tan bueno.

Entre más rápido se empujaba, mas Blaine podía sentir la conexión formándose entre ellos. Solo un poco más y el lazo estaría totalmente formado, nunca sería cortado. El pulso de Blaine se aceleró con el simple pensamiento.

Una vez que el lazo entre ellos se formara, él nunca estaría solo de nuevo. Tendría una conexión con alguien mas, física y mental por el resto de su vida, alguien hecho para él.

Abrumadoras sensaciones recorrían su cuerpo, Blaine se inclinó sobre Kurt, viendo fijamente sus ojos. Quería ver la cara de su Rajaaka cuando digiera las palabras de la unión.

-Me comprometo a darte mi amor y fidelidad. Te ofrezco mi vida y mi sangre. Yo seré tu noche y tú serás mi día. Estaré contigo por siempre, mi amor, mi Rajaaka. Me comprometo a seguir estos votos toda la eternidad. Para que en este mundo podamos ser una sola alma.

Kurt parpadeó. Su boca abierta. Blaine se aparto hasta que solo la cabeza de su pene quedo en el interior del cuerpo de Kurt, entonces se empujó de nuevo adentro con todo el deseo que sentía recorriéndolo.

Kurt gritó, su cabeza empujándose en la almohada. Su cuerpo arqueándose hacia Blaine y el escaso espacio entre ellos fue llenado con la caliente semilla. Las manos de Kurt desesperadamente se aferraban a los hombros de Blaine.

Blaine giró la cabeza y hundió sus colmillos en la suave piel de Kurt. Gemía mientras el dulce sabor de la sangre del hombre llenaba su boca. Un empujón más fuerte y Blaine hizo erupción, llenando el cuerpo de Kurt con su liberación.

La niebla que rodeaba a Blaine se llenó de color –rojo, azul, verde, rosa. Todos los colores del arcoíris brillaron frente a él, hasta que de repente la neblina se volvió de un blanco tan puro, que casi lo cegaba.

Él gritó cuando sintió un dolor clavándose en su cabeza. Un poco después desapareció y parpadeó rápidamente. Cuando la niebla comenzó a aclararse, Blaine sentía algo más en su cabeza, la presencia de un suave murmullo. Era algo que nunca habia sentido antes.

Blaine saco sus dientes del cuello de Kurt y levantó la cabeza y vio a su pareja enlazada, su Rajaaka. La cara de Kurt se veía serena, y una suave sonrisa cruzó sus labios, sus parpados se movían como si él estuviera apenas consiente.

Mi Rajaaka, Blaine murmuró suavemente, usando la telepática conexión que se formaba entre ellos, mientras acariciaba suavemente con sus dedos un lado de la cara de Kurt. Su corazón latía con alegría y un tinte de asombro, por quien sostenía entre sus brazos

Los parpados de Kurt se movieron hasta que abrió los ojos para ver a Blaine con esos ojos que ya no eran azules oscuros, eran casi como el color de un diamante.

-¿Cómo estás? Le murmuró.

Kurt se ruborizo y alejó su mirada.

Blaine tomó el mentón del hombre y movió su cara hacia él de nuevo. – ¿Cómo te sientes? Rajaaka. ¿Te duele algo?

Kurt negó con la cabeza y evito la mirada de Blaine. –Me siento un poco mareado y me duele la cabeza, pero estoy bien.

-Eso pasará, Rajaaka –dijo Blaine. –Esto es parte del reclamo.

...

¡Hola!

Primero que todo quiero agradecer a las reviews (Cecile78, Guest, Vane, anallely, Fioreeh-VCC, Gabriela Cruz y a Melisa360), fallows y favs que le han dado a la historia, de verdad gracias :D.

Iba a actualizar ayer, pero hubo un error en la página y no pude... en fin.

Por favor díganme si hay algún error en la historia.

¿Cada cuanto actualizare?

Mmm, yo creo que un capitulo cada dos días, o algo como eso.

¿Cómo se pronuncia "Rajaaka"?

Emm, de verdad yo tampoco sé.

Eso, gracias de nuevo.

Nos vemos luego...bueno, nos leemos...(?

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