Capitulo 5 – Parte 2

-¿Kurt?

Él oyó la voz de su cuñada en el momento que abrió la puerta. Un momento después la cara de Rachel aparecía por el marco de la puerta de la cocina.

-¿Bien? ¿Cómo te fue? ¿Conseguiste el trabajo?

Kurt se abrazo y negó con la cabeza. –No, creo que contrataron a alguien más.

-Oh, Kurt. –Los hombros de Rachel se hundieron y su sonrisa desapareció. Ella vio sobre su hombro hacia la recamara. Kurt sabía que Finn estaba ahí. Cuando Rachel lo volvió a mirar, Kurt sabía que a él no le iba a gustar lo que ella le iba a decir.

-Kurt, sabes que te amo y que haría todo por ti, pero...

Kurt levantó su mano para detenerla. Realmente no quería que Rachel digiera las palabras que iban a salir de su boca. –Lo sé. Finn y tú no han hecho nada más que ayudarme y yo nunca se los he agradecido lo suficiente.

-Kurt...

-Solo dame hasta el fin de semana, ¿está bien? –Le dijo. –Si yo no puedo encontrar algo para entonces, me iré a la casa de algún amigo.

-Sabes que yo no lo quiero de esta manera, Kurt, pero...

De nuevo la interrumpió. –Rachel, en serio, está bien. –Se acerco a ella y la abrazó. –Tú has hecho más por mí que cualquiera. Tienes tu propia familia por quien preocuparte. Además, soy un hombre adulto. Puedo cuidar de mi mismo.

-Es solo, bueno, él bebé viene y todo eso, yo...

-¿Bebé? –Kurt quedo con la boca abierta. – ¿Que bebé?

Rachel se ruborizó. Ambos vieron el plano abdomen. Rachel lo tocaba amorosamente. –Nosotros nos enteramos hoy. Tengo solo tres meses.

-¡Voy a ser tío! –Kurt gritó. Tomó a Rachel de la cintura y la giró.

-Bájame. –Rachel se reía y palmeaba el hombro de él. –Voy a vomitar.

Suavemente la bajó. Le dio un beso en la frente. –Estoy emocionado por ti, Rachel. Tú y Finn merecen esto. –Le sonrió –Seré el mejor tío del mundo. –Pellizcó la nariz de Rachel. –No quiero que te preocupes por mí. Estaré bien.

-Yo desearía...

Kurt presiono un dedo en los labios de Rachel. –Shh. Estoy bien. Tú y Finn son maravillosos, él no podría tener unos mejores padres. Encontrare algo. No te preocupes.

Rachel sonrió, pero Kurt podía ver la preocupación en su mirada. Ella siempre se preocupada por él, desde muy jóvenes. Kurt tenía serias dudas de que Rachel nunca dejaría de preocuparse por él. Ella iba a ser una gran madre.

-Conocí a alguien esta noche –dijo cuando ella regresaba a la cocina. Rachel rápidamente se dio media vuelta. Él necesitaba darle algo más por qué preocuparse. Su vida amorosa siempre parecía estar en la cima de la lista.

-¿En serio? –Rachel preguntó. Su voz se oía emocionada, justo como Kurt sabía que se sentía. –Bueno. Háblame de él. ¿Cómo se llama? ¿Qué le gusta? ¿Qué hace?

Kurt se río. –Créelo o no, su nombre es Blaine.

-¿Blaine? –Rachel frunció el ceño. – ¿Donde he oído ese nombre antes?

Kurt se apoyó contra el mostrador y cruzó sus brazos sobre su pecho. –Blaine Anderson, el hombre que iba a entrevistarme. –le dijo, entonces esperó la lluvia de preguntas. Esa no tardó en llegar.

-Oh mi dios, Kurt –Rachel murmuró. – ¿Por eso no te dieron el trabajo? ¿Coqueteaste durante la entrevista de trabajo? Y ¿Con Blaine Anderson?

Kurt se rió. –No, no coquetee durante la entrevista. Realmente nunca tuve la entrevista. Fui al baño y para cuando regresé todo el mundo se habia ido, incluso la secretaria. Asumí que alguien había conseguido el puesto.

-Entonces, ¿cómo conociste a Anderson?

Kurt se encogió de hombros. –Oí un ruido en la oficina y fui a investigar. Debí haberme tropezado y golpeado en la cabeza o algo así, cuando me desperté estaba acostado en una cama y Blaine Anderson estaba sentado a mi lado.

Rachel se rió y se cubrió la boca. – ¿Es lindo?

-Hermoso.

-¿Te besó?

Kurt sintió su cara arder. Antes incluso de poderle contestar a Rachel, ella saltaba y gritaba.

-¡Lo hiciste! ¡Lo hiciste!

-Sí, nos besamos. –Y mucho más.

-¿Lo vas a ver de nuevo?

-No lo sé. –Kurt estaba muy seguro que lo haría. Solo en pensar en el hombre lo hacía sufrir.

-¿Por qué no?

-Apenas conozco al hombre, Rachel.

-¿Entonces?

Kurt rodó los ojos. Ella pensaba que él era la mejor opción gay de la ciudad. Ella pensaba que todos estarían encantados de recibir las atenciones de Kurt. Él no estaba tan seguro. Era muy quisquilloso acerca de tener citas.

-Él me invito para que volviera a visitarlo. –Kurt al menos podría darle esa información a Rachel, incluso si él no estaba seguro de regresar, sin importar lo mucho que lo quería hacer.

-Eso es algo, ¿no es así? –Rachel preguntó. –Él quiere verte de nuevo.

O beber mi sangre, Kurt pensó para sí mismo mientras asentía hacia su cuñada. –Sí.

-Bueno, ¿Irás a verlo de nuevo?

Kurt se encogió de hombre y se alejó del mostrador. –No lo sé. Él parece un buen tipo, pero nos conocimos hoy. Además, estamos hablando de Blaine Anderson. Él mega rico. No estoy seguro de que seamos del mismo planeta, mucho menos de la misma clase.

-¡Tonterías! –Rachel bufó. –Si él dice que está interesado entonces está interesado. Deja de buscar escusas para no verlo de nuevo.

Kurt levantó sus manos en señal de rendición. Se rió ante la ira de su cuñada. –Está bien, está bien, creo que lo veré, lo prometo. Aunque justo ahora, realmente me gustaría dormir un poco.

-Oh, lo siento, Kurt –Rachel dijo. –No me di cuenta lo tarde que era. Solo quería oír cómo te había ido en la entrevista y entonces, bueno...

-Y en su lugar oíste de mi vida amorosa.

-Sí, algo como eso. –Rachel se rió mientras salía de la concina. Se detuvo en el pasillo y le besó la mejilla. –Te amo, sabes eso, ¿verdad?

Kurt sonrió. –Lo sé. Y también te amo. –Kurt le dio un juguetón jalón a uno de sus largos cabellos. –Ahora, ve a jugar con tu marido y dile que lo felicito por su bebé. Ustedes dos serán unos maravillosos padres.

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Kurt se estremeció y jaló las mantas hasta su cuello, se giró sobre su espalda tratando de sentirse cómodo en el sofá de la sala. Esta era la tercera noche en la cual tenía problemas para dormir.

Y cuando dormía. Buen dios, ¡que sueños! Cada uno de ellos giraba alrededor de Blaine, Blaine haciéndole el amor. Blaine bebiendo de él. Kurt nunca había sentido ese inusual anhelo –no se imaginaba aferrándose al cuello de nadie más, a pesar de sus temores iniciales. Solo ansiaba que Blaine bebiera de él. Lo anhelaba más que la siguiente respiración.

Blaine dominaba los pensamientos de Kurt, así estuviera dormido o despierto. No podía dejar de pensar en ese hombre, no podía evitar recordar lo que Blaine podía hacer con sus manos, con sus labios y...

Kurt gruño. Él estaba casi en un constante estado de excitación desde su encuentro con Blaine, y su enorme y duro pene pulsaba. Se sentía como un lujurioso adolecente que acababa de descubrir el porno gay.

Masturbarse no parecía ayudar. Kurt lo había hecho muchas veces en los últimos días, creía que su pene podría caerse. Un pequeño pensamiento sobre Blaine y su maldito pene saltaba en busca de atención, listo para correrse. Podría haber clavado puntillas con su cosa... ¡en el cemento!

Solo tenía unos momentos de alivio cuando se corría y volvía a estar duro en unos instantes. Apenas tenía tiempo para limpiar el semen de su abdomen antes de que el pensamiento sobre Blaine lo enviara justo de regreso a donde estaba antes de correrse.

Kurt se enderezó y se frotó los brazos. Su piel ardía, le dolía. Sentía un gran nudo en la boca del estómago. Así había estado por días. No sabía lo que era, pero le asustaba hasta la mierda.

Se acomodó de nuevo en el sofá y cerró los ojos. Su mente inmediatamente se llenó con la presencia de Blaine. Kurt casi podía sentir los fuertes brazos rodeándolo como si realmente estuviera ahí.

¿Por qué me haces esto? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en ti?

Eres mi Rajaaka. La voz de Blaine llenaba la cabeza de Kurt. Él ya no estaba sorprendido. Habia estado oyendo la voz de Blaine en su cabeza desde la noche que pasaron juntos. Kurt estaba seguro de que se estaba volviendo loco.

Ven a mí, Rajaaka. Puedo cuidar de ti

Kurt suspiró. ¿Qué decisión tomaría? El tiempo que le habia pedido a Rachel se terminaba. Tenía que irse, a donde fuera, le gustara o no. El pent-house de Blaine podría ser tan bueno como cualquier otro lugar.

Kurt se puso de pie y entró en la cocina. Escribió una nota para Rachel.

Rachel, me iré a la casa de un amigo, te llamare dentro de algunos días. Cuídense mucho. Los quiero.

Kurt

Él a propósito escribió la nota vaga para no avisarle a su hermana exactamente a donde se dirigía. Después de dejar la nota bajo una taza de café en el mostrador de la cocina, agarró su maleta, en silencio salió de la casa y se dirigió a la parada más cercana de autobús.

Treinta minutos después, Kurt llegó al centro de la ciudad. El vello en la parte de atrás de su cuello se erizo durante todo el viaje en autobús. Se sentía como si lo estuvieran siguiendo, pero cuando se fijaba, no veía a nadie viéndolo.

Tratando de sacudirse la extraña sensación, Kurt caminó algunas cuadras hacia el edificio de Blaine y entró. Ignoro a los sonrientes guardias de seguridad que lo vieron dirigirse hacia el elevador y a la gente que inclinaba la cabeza mientras él pasaba por el pasillo. No se detuvo a hablar con nadie hasta que llegó al escritorio de la secretaria.

-Hola, mi nombre es...

-Kurt Hummel –la secretaria terminó por él, dándole una gran sonrisa.

-Uh, si. Me gustaría ver al señor Anderson.

-Seguro, señor Hummel –dijo la secretaria mientras se ponía de pie y caminaba hacia la oficina de Blaine. Ella abrió la puerta y se hizo a un lado. –Por favor entre y póngase cómodo. Le avisaré al señor Anderson que usted está aquí.

-Gracias –dijo Kurt mientras entraba a la oficina de Blaine. Dejo su maleta junto a la puerta, confundido cuando la cerraron detrás de él. ¿Qué demonios estaba sucediendo? La secretaria Bulldog había sido muy amable, demasiado amistosa. ¿Todo el mundo sabia que él habia dormido con Blaine?

Deprimido y anhelando algo que él no podía definir, Kurt se dirigió hacia la ventana y vio hacia afuera. No entendía el abrumador deseo por Blaine. En ese momento ni siquiera estaba seguro si necesitaba entenderlo. Él solo sabía que anhelaba al hombre.

Sufría por Blaine.

...

Hola

Gracias por sus reviews, fallows y fav.

Nos vemos (leemos) en el siguiente capítulo.

(: