Capitulo 6
El corazón de Blaine se aceleró cuando entró a su oficina y vio a Kurt frente a la gran ventana de suelo a techo de su oficina. Se veía abatido, sus hombros hundidos y su piel más pálida de lo normal. Aún así seguía siendo lo más hermoso que Blaine hubiera visto. Kurt necesitaba tiempo—tiempo para acostumbrarse a la idea de que había sido reclamado—pero la espera casi mata a Blaine.
Afortunadamente, la espera había terminado. Kurt había regresado y él nunca se iría de nuevo, si Blaine tenía algo que decir al respecto.
—No entiendo esta necesidad que tengo de estar cerca de ti, Blaine. —Kurt habló tan suavemente, incluso con su oído superior le había costado a Blaine oírlo. —Estoy confundido y asustado y quiero saber por qué no puedo dejar de pensar en ti.
Blaine llegó detrás de él, dudando envolvió sus brazos suavemente alrededor de Kurt y suavemente lo acercó hasta que el hombre se apoyó en él. Se inclinó e inhaló el masculino olor de Kurt, sintiéndose instantáneamente mareado.
—Eres mi Rajaaka —Blaine murmuró contra el cuello de Kurt mientras frotaba su cara contra él. —Estas enlazado a mí por siempre.
— ¿S...soy un vampiro?
—No, Rajaaka. Tienes que nacer vampiro. No puedes convertirte en uno.
—Pero tú eres un vampiro, ¿no es así?
—Sí. —Blaine no podía mentirle a Kurt, aunque podía sentir el pequeño estremecimiento de temor recorrer el cuerpo del hombre. —Soy un vampiro, pero nunca te lastimaría. Eres mi Rajaaka. Soy incapaz de lastimarte.
— ¿Qué significa…Rajaaka? —Kurt murmuró mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Blaine. —Sigues usando esa palabra.
—Ya te dije, significa mío.
—Sí pero… ¡oh dios!
Una mano de Blaine acariciaba el pecho de Kurt y bajó hacia sus pantalones. Con un movimiento de su muñeca logró empujarse bajo el cinturón de los pantalones. No se sorprendió al encontrar un pene duro como una roca. Siendo recientemente reclamado, Kurt sentiría la necesidad de acoplarse con su pareja a menudo.
Blaine recorrió con su lengua la marca de la mordida en el cuello de Kurt incluso mientras su mano envolvía el duro pene del hombre y lo acariciaba suavemente. Él oyó a Kurt gemir, sintiendo su temblor y su aguda respiración.
—Blaine, por favor.
—Petjya —Blaine corrigió, repitiendo las palabras que le dijo la primera vez que estuvieron juntos. —Yo quiero oír que digas Petjya.
—Yo necesito…Necesito saber…
—Sé qué necesitas, Rajaaka. —Blaine acarició rápidamente el pene de Kurt —Yo cuidaré de ti.
Cuando Blaine lamió un lado del cuello de Kurt, raspó con sus dientes suavemente la piel del hombre, Kurt parecía derretirse en él.
Blaine sabía que su brazo alrededor de la cintura de Kurt era lo único que evitaba que cayera al suelo.
— ¡Petjya! —Kurt gritó justo antes de que se corriera. Un caliente chorro de esperma salió de su pene y cubrió la mano de Blaine. Al mismo tiempo, Blaine hundía sus colmillos en la suave carne del cuello de Kurt; el dulce néctar del hombre llenó su boca.
Blaine se sentía abrumado mientras retraía sus colmillos. Él lo necesitaba. Le dolía. Su pene pulsaba. Necesitaba tomarlo de nuevo, sentir su pene hundirse dentro de la sedosa profundidad del hombre hasta que no sintiera nada excepto a su Rajaaka.
—Manos en la ventana, Rajaaka —Blaine dijo con sus dientes apretados. En el momento que Kurt se inclinó y apoyó sus manos en el vidrio reforzado, Blaine bajó los pantalones del hombre por sus piernas.
Separó las piernas de Kurt y se arrodilló detrás de él. El cuerpo de Kurt temblaba mientras Blaine separaba sus nalgas. Se inclinó y pasó su lengua por el agujero de Kurt.
—Oh, ¡jódeme!
—Eso intento. —Blaine contestó antes de aplicar una generosa dosis de saliva alrededor del agujero de Kurt. Tendría que recordar dejar tubos de lubricante en su oficina en el futuro. Pero ahora tenía que cuidar de su Rajaaka. Hasta entonces tendría que aflojar a su compañero de la manera antigua.
Blaine lamió y acarició y se empujó contra el rosado agujero de Kurt. Podía sentir las piernas de Kurt temblando. Todo el cuerpo del hombre parecía vibrar con cada caricia de la lengua de Blaine.
Los gritos de Kurt eran el cielo para los oídos de Blaine. Él lo saboreaba, se envolvía en el dulce sonido sabiendo que le daría a su Rajaaka un placer inimaginable El saber eso casi lo hace venirse en sus pantalones. De cualquier manera, Blaine no creía que fuera a durar mucho. Su pene dolía tanto, era realmente era muy doloroso. Se puso de pie y vio alrededor del cuarto buscando algo que pudiera hacerlo más fácil. Se arrancaría un brazo antes de causarle dolor a Kurt, incluso si era para reclamarlo de nuevo.
Blaine vio una pequeña botella de loción natural sin aroma en un estante cerca del escritorio. Recorrió el cuarto con su velocidad sobrenatural y regresó con Kurt en menos de un segundo o dos. No podía apartarse del lado de ese hombre, ahora que había regresado.
Vertiendo una buena cantidad de loción en su pene, se lubricó y entonces esparció la restante cantidad en el apretado agujero de Kurt, empujando sus dedos en el interior para asegurarse de que estuviera lo suficientemente estirado. Blaine gruñó, una fuerte sensación lo llenó cuando el cuerpo de Kurt lo chupaba como si necesitara ser llenado. Blaine rápidamente sacó sus dedos y guió su pene dentro del culo de Kurt. Un largo grito salió de los labios de Kurt cuando Blaine se hundió hasta sus bolas, y Blaine repitió el sonido de deseo con uno de los suyos.
—Joder, se siente tan bien, Rajaaka. —Blaine gruñó mientras se empezaba a mover lentamente, entonces más y más rápido. Se aferró a las caderas de Kurt mientras se empujaba dentro del apretado agujero del hombre. Los pequeños gritos de Kurt se habían convertido en un largo sollozo. Blaine luchaba por respirar. Todo el aire del cuarto parecía haber sido chupado.
— ¡Petjya! —el cuerpo de Kurt se tensó. Blaine gritó cuando los músculos internos de Kurt aferraron su pene. El hombre llegó a su clímax esparciendo crema blanca perlada sobre el piso y la ventana. Blaine disfrutó oír el antiguo término cariñoso salir de los labios de su Rajaaka. Sabía que Kurt no entendía el significado de esa palabra, el profundo significado detrás de eso, pero Blaine sí. Y el saberlo lo envió sobre el borde después que Kurt. Trató de mantener sus garras retraídas mientras él se venía, pero sintió la necesidad de hundirlas en las caderas de Kurt, mientras llenaba al hombre con su semilla. La intensidad de su orgasmo hizo imposible que Blaine se detuviera.
Se arqueó sobre Kurt y sostuvo el cuerpo del hombre cerca del suyo. Su corazón latía rápidamente dentro de su pecho. Podía sentir también el latido del corazón de Kurt, el pulso en su cuello palpitaba mientras la sangre corría rápidamente por sus venas.
Blaine gruñó cuando su pene se suavizó y salió del culo de Kurt. El olor de la sangre de Kurt estaría impregnado en él por siempre. Blaine cayó de rodillas y lamió las pequeñas marcas de sus garras en las caderas de Kurt, su saliva cerró los pequeños cortes.
Su corazón dolía. Él había perdido el control y lastimado a su Rajaaka. Solo un momento antes le había prometido a Kurt que él nunca lo lastimaría y sin embargo había hecho justo eso. Blaine podía solo orar porque Kurt lo perdonara y no lo dejara.
Giró a Kurt, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura y enterró su cara en el abdomen del hombre. —Por favor, perdóname, Rajaaka. No tengo excusa por haberte lastimado. Perdí el control yo…
— ¿Perdiste el control? —Kurt se rió y enterró sus manos en el cabello de Blaine. —Tendremos que tratar de hacer eso más a menudo.
¿Qué? Seguramente él no había oído bien al hombre. Él había enterrado sus garras en la piel de Kurt. Él lo había lastimado. Debía estar enojado con él. Quizás incluso decepcionado.
Blaine abrió los ojos y vio a Kurt. Estaba impactado al ver la sonrisa de satisfacción en los labios de Kurt. El hombre se veía mucho más feliz que cuando acababa de llegar. Su piel brillaba; las líneas de preocupación alrededor de los ojos se habían borrado.
— ¿No estás enojado?
— ¿Estás bromeando? Puedes joderme contra la ventana cuando quieras.
Blaine sonrió y se puso de pie, envolviendo en sus brazos a Kurt y abrazándolo fuerte, sin importarle que sus pantalones estaban a la altura de sus tobillos y que Kurt no usaba nada.
—Te prometo que cuidaré de ti en el futuro, Rajaaka —Blaine murmuró. —No dejaré que mi pérdida de control me gobierne de nuevo.
— ¿Eso significa que no me joderás contra la ventana de nuevo?
—Te joderé contra la ventana, contra el escritorio, contra la pared, contra lo que quieras —Blaine murmuró, su corazón pulsaba de alegría. —Te joderé por todas partes y en cualquier lugar que quieras.
Kurt levantó la cabeza para mirar a Blaine, con el rostro repentinamente serio. —Primero necesitamos hablar. Blaine asintió. Ellos deberían. Kurt merecía saber cómo iba a cambiar su vida ahora que ellos se habían enlazado. Blaine había querido explicarle eso a Kurt antes de que se fuera, pero él sabía que Kurt necesitaba entender por qué ellos se pertenecían.
Ahora que ellos estaban enlazados separarse por largos periodos de tiempo, les causaba dolor físico a ambos. Blaine necesitaba la sangre de Kurt como Kurt necesitaba del semen de Blaine. Esto era un intercambio de la esencia que da vida.
—Subamos al pent-house, estaremos más cómodos —dijo Blaine mientras se subía los pantalones y los abotonaba. — Podremos hablar ahí.
Kurt asintió y se acomodó su propia ropa. Blaine vio cómo pasaba su temblorosa mano por su cabello y miraba distraídamente alrededor del cuarto. Kurt parecía desconectado, casi desorientado. Pero se recuperó en un momento y envolvió su brazo alrededor de él mientras era guiado hacia el elevador que los llevaría a la suite en el pent-house. Ninguno de los dos habló mientras subían, el silencio entre ellos era como una gruesa niebla.
En el momento en que las puertas se abrieron, Kurt salió rápidamente como si no pudiera permanecer más tiempo en un espacio cerrado. Se frotó sus brazos rudamente con sus manos. Blaine llegó detrás de él, y acarició los brazos de Kurt.
Suspiró profundamente y se apoyó contra él. — ¿Por qué me siento de esta manera? —murmuró. Su voz temblaba con angustia. — ¿Qué está mal conmigo?
—Soy yo, lo siento, Rajaaka —dijo Blaine—No sabía que el reclamarte sería tan difícil para ti. Desearía poder evitarte esto pero no puedo renunciar a ti.
—Mi nombre es Kurt —bufó— ¡mi jodido nombre es Kurt!
Blaine podía oír el malestar en la voz del hombre y sabía que estaba a punto de quebrarse.
—Tu nombre es Kurt Hummel. Tienes veintiséis años. El nombre de tu madre es Elizabeth Jackman. El nombre de tu padre era Burt Hummel. Él murió cuando eras un niño y tu madre se volvió a casar con Ben Jackman. —Kurt se giró y vio a Blaine, su boca estaba abierta. Blaine siguió. —El nombre de tu hermanastro es Finn. Él está casado con Rachel Berry. Ellos están esperando a su primer hijo.
— ¿Cómo…?
— ¿Creías que no te investigaría?
—Pero… ¿por qué? –Kurt estaba atónito.
—Eres mi Rajaaka. Quiero saber todo de ti.
Kurt empujó a Blaine y dio varios pasos hacia atrás, manteniendo casi el cuarto entero entre ellos. Empezó a frotarse los brazos y vio fijamente a Blaine.
—Sigues llamándome de esa forma —dijo Kurt. —Quiero saber qué significa, y no me vengas con alguna medio preparada tonta explicación esta vez. Quiero la verdad.
—Rajaaka significa amante, pareja, um... consorte. Te reclamé mientras teníamos sexo y somos una pareja enlazada.
— ¿Pareja enlazada? ¿Reclamar? —Kurt preguntó. Él se veía aturdido. — ¿Qué quiere decir eso? Nosotros solo tuvimos sexo ¿Cómo puedes reclamarme solo con sexo? Eres un vampiro. Estoy seguro que has tenido sexo con cientos de personas. ¿Los tipos como tú no viven por siempre o algo así?
Blaine sonrió, divertido por las suposiciones de Kurt, que eran como la de la mayoría de la gente. —He tenido sexo con mucha gente, eso es cierto. Y he vivido mucho tiempo, de hecho, cientos de años.
— ¿Qué edad tienes?
—Nací en 1367.
Kurt abrió más los ojos. —Amigo, hablando de asaltar cunas.
—He visto muchas cosas en mi vida y he tenido muchos amantes, pero nunca he tenido un Rajaaka antes. Solo se tiene uno y he esperado toda mi vida por ti. —Blaine tomó una profunda respiración, el olor de Kurt le llegó incluso desde el otro lado del cuarto. —Ahora que te he encontrado. Nunca estaré solo de nuevo.
Kurt abrió la boca como si fuera a decir algo y entonces la cerró de nuevo. Blaine podía sentir la fuerza de su mirada. Los azules ojos de Kurt tenían una sombra de curiosidad y de confusión y quizás un tinte de tristeza.
— ¿Estabas solo? ¿Por qué? No puedo ni pensar en que el gran Blaine Anderson no tenga a gente lanzándosele a sus pies.
—Eso es cierto, pero ninguno de ellos eres tú. —Blaine abrió la boca para decirle a Kurt que había un inconveniente de todo esto, pero cambió de opinión. El hombre tenía suficiente a qué acostumbrarse por ahora. Lentamente se acercó a Kurt, un paso a la vez, hasta que él estuvo a la distancia de sus brazos.
— ¿Quieres decir, que ninguno de ellos era tu Rajaaka?
—Exactamente. —Blaine acarició la mejilla de Kurt, la alegría lo llenó cuando Kurt se apoyó hacia la suave caricia. —Ninguno de ellos eres tú.
— ¿Por qué yo? —Kurt preguntó. — ¿Qué hay tan especial en mí?
—Tú me llamaste desde la primera vez que olí tu sangre; Esa es la manera en que es para los de mi tipo.
Kurt tragó con fuerza. — ¿Quieres decir que tu beberás mi sangre?
—Ya bebí tu sangre —dijo Blaine mientras sus dedos bajaban por el cuello de Kurt y tocaban los pequeños puntos marcados en su cuello. —Y voy a beber de ti de nuevo. Ahora que estamos enlazados, unas cuantas gotas de tu sangre puede mantenerme más que cualquier otra sangre que pueda beber.
— ¿Pu-puedes lastimarme? —Kurt murmuró.
— ¿Te he lastimado antes?
—No recuerdo que tomaras mi sangre antes. Solo sé que lo has hecho. Vi las marcas en mi cuello. —Repentinamente Kurt vio fijamente a Blaine. —Tomas mi sangre durante el sexo, ¿no es así?
—Así es. Es muy erótico para mi tipo beber sangre durante el sexo. Incrementa las sensaciones en ambos, en mí y en mi pareja, aumenta nuestra sensibilidad y el placer que nos damos el uno al otro.
— ¿Continuarás tomando mi sangre cuando tengamos sexo?
—Si tú me lo permites. —Blaine frotó su pulgar sobre el pulso en el cuello de Kurt —Puedo tomar tu sangre sin sexo, si lo prefieres. —Blaine haría cualquier cosa que hiciera a Kurt sentirse cómodo, pero él esperaba que el sexo fuera parte de eso.
— ¿Me dolerá si tomas mi sangre cuando no estemos teniendo sexo?
—No.
— ¿Por qué no?
—Tú eres mi Rajaaka —dijo Blaine. —Tú solo sentirás placer ante mi toque. Es por eso que tus brazos hormiguean y tu cuerpo duele. Me necesitas tanto como yo te necesito.
—No entiendo.
—Yo me comprometí a amarte y serte fiel. Te ofrecí mi vida y mi sangre. Yo seré tu noche como tú serás mi día. Me quedaré por siempre contigo, mi amor, mi Rajaaka. Me comprometí con los votos por toda la eternidad. Para el mundo, seremos una sola alma. — Blaine tomó el mentón de Kurt y lo inclinó hacia arriba para mirar fijamente al hombre. —Esas son más que solo palabras antiguas para mi tipo. Esas palabras nos unen. Tú necesitas entregarte a mí, tanto como yo necesito tomarte.
Compartí mi esencia contigo, como tú lo hiciste conmigo. Al darme tu sangre tú me das vida. Y yo te doy vida a cambio cada vez que te hago el amor y tu cuerpo acepta mi semen. Eso prolonga tu vida y la iguala con la mía.-
Los ojos de Kurt se abrieron más y entonces soltó una carcajada. —Entonces, si digo 'no esta noche, cariño, tengo dolor de cabeza' ¿podría matarme?
—No, tú no puedes morir si no aceptas mi esencia pero tu ciclo de vida lentamente regresará a la de un ser humano normal hasta tu muerte. —Blaine gimió ante ese pensamiento. Él no quería pasar los siguientes cientos de años sin su Rajaaka.
—Háblame del resto de esto.
Blaine se aclaró la garganta y continúo. —No puedo salir a la luz del día. Eso podría matarme. Tú eres mi luz del día y yo seré tu noche. Eso significa que tú me brindarás calma y paz mientras que yo te daré fuerza y poder.
Kurt frunció el ceño. — ¿Seré tan fuerte como tú?
—Y rápido —dijo Blaine —No tendrás todas mis características pero si muchas de ellas. Serás más fuerte y rápido y serás capaz de resistir mucho más que antes.
— ¿Y a cambio?
—Tú me darás paz, como te dije. —Blaine retiró el cabello castaño de la cara de Kurt —Como vampiro, puedo perder el control si me enojo o me lastimo. Tú me darás la calma que me ayudará a mantener el control. Tú evitarás que lastime a alguien.
— ¿Eso fue lo que sucedió la noche en que nos conocimos?
—No. —Blaine negó con la cabeza. —Cuando tú te cortaste con la hoja de tu currículo, la hoja se embebió de tu sangre y tu olor. Tu olor me causó una oleada de lujuria que solo se calmó cuando bebí tu sangre y se inició el lazo entre nosotros.
— ¿Qué acerca del resto de esto? —Kurt preguntó. — ¿Algo acerca de la eternidad y del mundo?
—Me comprometí contigo por toda la eternidad. Tú eres el único en mi vida, Rajaaka, para toda la eternidad.
— ¿En serio? —Las cejas de Kurt subieron casi hasta la línea del cabello.
—Sí, me comprometí contigo. Nunca tendré a otro, nunca amaré a otro. Tú serás mi Rajaaka hasta mi último aliento. Me quedaré contigo por siempre.
Kurt sonrió. —Genial.
Blaine se rio. —Para el mundo seremos una sola alma. Esas son las últimas palabras del reclamo. Eso significa que nuestras almas se fusionaron. Yo estoy dentro de ti y ti estas dentro de mí, aquí…-Blaine tocó con sus dedos el corazón de Kurt y luego su sien. Y aquí, terminó telepáticamente.
—Bl-Blaine. —Kurt palideció. —Tu…tu…
Puedo leer tu mente como tú puedes leer la mía, Blaine contestó en silencio. Esto hace parte de la fusión de nuestras almas.
¿Puedes leer mi mente?
Blaine estaba feliz de oír a Kurt en su cabeza. Sus ojos ardían a causa de las lágrimas—algo que él no había experimentado en cien años. Inhaló profundamente, tomando el aroma de Kurt, calmándose inmediatamente, como Blaine sabía que ocurriría.
—Puedo oír cuando me hablas pero tus pensamientos son tuyos. Tienes realmente que proyectarlos hacia mí para que yo pueda oírlos.
Kurt parecía aliviado. A pesar de que Blaine deseaba que Kurt no quisiera esconderle nada de él, lo comprendía. Nadie quiere que otros lean tus pensamientos, ni siquiera tu pareja enlazada.
—Hablar de esa manera es muy íntimo, Rajaaka —Blaine siguió. —Puedes oírme y yo puedo oírte, pero solo a ti. Esto es algo reservado para las parejas enlazadas.
— ¿Podrás oírme siempre que lo proyecte hacia ti?
—Sí.
...
Capítulos restantes: 2
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