Capítulo 3: Hermanos

Estoy en mi nueva habitación. Linda, mi nueva compañera, parece tímida. Por esta razón, decido empezar yo la conversación.

-Hola, soy Sky, tu nueva compañera-le digo sonriendo y ofreciéndole mi mano para que la estreche.

-Mucho gusto, yo soy Linda-dice tomando mi mano con timidez.

-¿Sabes? Tus dibujos y cuadros son maravillosos, mi hermano tenía razón cuando dijo que eras una artista brillante.

Mi comentario provoca que Linda se sonroje levemente. Es vergonzosa, se nota.

-¿Tu hermano? ¿Le conozco? ¿Está en Wammy's?-me pregunta con un tono de curiosidad.

-Verás…-vacilo yo-mi hermano es L-termino la frase orgullosa.

En este momento, Linda parece perder la timidez.

-¿En serio? ¡No lo sabía! Ahora que me fijo sí que tenéis rasgos similares. Y dime… ¿qué se siente siendo la hermana del mejor detective del mundo? Debe de ser increíble, ¿verdad?

Asumo que Linda admira a mi hermano. Yo también lo hago, pero a veces desearía que él fuera un chico sin tantas responsabilidades. Por esta razón, respondo a la pregunta de la muchacha con un simple asentimiento de cabeza.

-Bueno, ¿quieres que te ayude a deshacer tu equipaje y luego te enseñe la institución?-me dice Linda animada.

-Claro, muchas gracias-le digo dejándome envolver por su aura de alegría.

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Después de deshacer mis maletas, he descubierto algunos datos acerca de Linda. Es un año menor que yo y le encanta el arte. También me he fijado en su aspecto físico. Tiene el pelo castaño y los ojos de color miel. Parece que me ha cogido confianza porque se ha puesto a admirar y registrar mis objetos personales con mucha osadía. Ha quedado muy sorprendida por mi infinita colección de CD y por mi guitarra eléctrica. Es una Gibson Midtown. Le he contado que fue un regalo de L por mi décimo cumpleaños. Ha deducido que mi pasión es la música.

-Oye Sky… ¿tu cantas?-me ha preguntado con una mirada entre curiosa y de emoción contenida.

-Bueno…a veces, aunque hace ya mucho que no lo hago…-le respondo bajando la cabeza.

No he vuelto a cantar des de que mis padres murieron. Esto no se lo digo a Linda. No soy estúpida, esto es un orfanato. Todos estamos igual. Yo tengo a L, pero tampoco lo tengo por completo. Eso me entristece, es como estar incompleta.

Mi compañera nota que algo no va bien porque cambia de tema.

-Vamos, voy a mostrarte todo Wammy's , si quieres claro-me dice esperanzada.

Asiento y fuerzo una sonrisa, no quiero hacerla sentir culpable. Se ve que es sensible.

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Ahora nos encontramos bajando por las escaleras que llevan al recibidor. Linda me ha mostrado las diferentes aulas, me ha gustado mucho la de música. Cuando pasamos por la sala común, me llama la atención un niño que está en ella. Viste de blanco y está jugando con unos legos. A primera vista, llama mucho la atención porque es albino, pero luego, la soledad que refleja me atormenta. Parece que Linda se ha percatado de mi análisis del niño.

-Él es Near, tiene mi edad. Siempre está jugando solo. A veces he intento que juegue conmigo, pero se niega-dice eso con un tono que denota tristeza.

Near…el más fuerte de mis rivales. Estoy impaciente por ver sus capacidades.

-Ya es hora de comer Sky, ¿vamos al comedor?-me pregunta Linda.

-Claro-respondo- ya tengo hambre.

Después de echar una última mirada a Near empiezo a caminar detrás de la artista.

Una vez hemos cogido nuestra cena nos sentamos en una de las mesas del comedor y Linda me presenta a sus amigas.

No tienen nada de especial. Escucho sus conversaciones banales e intento ser educada. Una de sus frases sí que capta mi atención por completo.

-¡Mirad! ¡Mello ya vuelve a molestar a Near!

Al oír esto, me giro para observar la escena. En efecto, Mello se encuentra delante de Near. También está Matt. Será interesante ver cómo interactúan los tres sucesores. Miro con atención y escucho las palabras de Mello.

-Mira quien está aquí Matt, ¿otra vez solo Near? ¿Por qué no te sientas con nadie? Ah…es cierto, tú no tienes amigos.

Mis ojos se abren con desmesura al oír esto. El tono del rubio es cruel y de burla. ¿Cómo puede decirle esto a un niño? Es cierto que se llevan un año, pero debería ser más maduro. Además, meterse con alguien más pequeño es de cobardes. ¡Y son dos contra uno! Me siento indignada. Mi indignación se convierte en furia cuando veo que Mello coge a Near por el cuello de su camisa y le grita.

-¡Di algo! ¡No puede serte todo indiferente!

Near sigue sin responder y Mello me deja helada con las palabras que luego escapan de sus labios.

-Eres una máquina sin sentimientos.

No puedo soportarlo más. Me levanto y empiezo a dirigirme hasta ellos con paso seguro.

-¡Suéltale Mello!-le grito.

Los ojos del rubio se encuentran con los míos y me mira sonriendo con superioridad.

-¿O qué?-me dice desafiante-¿la futura sucesora me detendrá?-me pregunta irónico.

Eso mismo me pregunto yo. Intento buscar una respuesta. La fuerza física no es buena idea. Estoy segura de que le ganaría fácilmente con mis conocimientos de Capoeira, pero no quiero meterme en líos. Mi vista se dirige a Matt y él también me mira expectante. A continuación, observo a Near. El albino me mira de manera inexpresiva, pero noto un deje de impaciencia en su mirada. Suspiro. Sé exactamente que debo decir para detener esto.

-La futura sucesora y hermana de L.

Mientras mantengo mis ojos clavados en los de Mello, notó las miradas de todos posándose sobre mí. El rubio se ha quedado sin palabras, sorprendido. Su amigo pelirrojo también. Incluso Near parece sorprendido.

-¿Qué pasa aquí?-pregunta Roger des de la puerta del comedor-¡Mello! Suelta a Near inmediatamente y ven a mi despacho.

-¡Pero…!-empieza el rubio.

-¡Nada de peros!-termina la discusión Roger.

Ahora, me dirige su mirada.

-¿Sky? ¿El primer día y ya estás metiéndote en líos? La verdad, esperaba más de la hermana de L. No creo que le guste esto. Ven también a mi despacho.

-¿¡Qué!? ¡Pero Roger…!-intento.

-¡Ya he dicho que nada de peros! Near, Matt, vosotros también venís.

Los cuatro seguimos a Roger sin rechistar. Antes de salir del comedor, veo a Linda que me lanza una mirada preocupada. Le sonrío para hacerle ver que no pasa nada.

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Una vez estamos todos sentados en el despacho (Near en el suelo jugando con su robot, Matt con su consola y Mello comiendo chocolate, yo echando de menos mi Ipod…) Roger pregunta qué ha pasado.

-¿Y bien?-nos presiona.

Seguimos sin responder.

-Lo que está claro es que tú Mello estabas molestando a Near-dice Roger-Matt ¿estabas allí acompañando solo a Mello o también molestabas a Near?

-Yo…-empieza Matt.

-Él solo me ha acompañado-responde Mello por él.

-¿Qué hay de ti Sky?-se dirige a mí Roger.

-Yo solo…quería ayudar-respondo sinceramente.

-Sabes que la violencia está prohibida en esta institución.

Me levanto indignada.

-¿Violencia? Repito que solo quería ayudar y no he hecho daño a nadie.

-Solamente te estoy advirtiendo. Sé que tienes nociones de Capoeira y no quiero que lo utilices aquí.

No digo nada más, ¿para qué? Roger no me creerá. Noto como mis ojos empiezan a humedecerse, pero no pienso llorar ahora.

-Lo que dice es cierto, solo quería ayudarme-interviene Near.

Todos dirigimos nuestras miradas hacia el albino. ¿Acaba de defenderme?

-Quiero la verdad-dice Roger.

-¡Está bien!-exclama Mello- ha sido culpa mía.

Todos le miramos. Me alegro de que haya dicho la verdad.

-Bueno Mello, estarás castigado sin chocolate una semana. Chicos, pueden retirarse.

Mello es el primero en salir dando un portazo y Matt le sigue. Yo salgo la última porque Roger me detiene.

-Quiero disculparme por no creerte Sky.

-No pasa nada Roger, es normal que tuvieras dudas-le respondo con voz monótona.

Cuando cierro la puerta de su despacho, me encuentro con Near.

Me mira fijamente y enrosca un mechón de su pelo con dos dedos.

-Gracias por ayudarme-dice con voz inexpresiva.

Eso no me lo esperaba.

-De nada, Near-le digo sonriendo levemente.

Acto seguido, se va sin decir nada más. Niego con la cabeza y me dirijo a mi habitación.

Mañana será otro día.