Bueno... Etto... Lo siento, en verdad siento haber tardado tanto... ¿Cómo decirlo...? Jeje, veréis... Mi imaginación ya no es como antes, tardó un poco más en tener ideas... Y tal... Pero no os preocupéis que yo seguiré poniendo esfuerzo y dedicación en cada capítulo que suba.
Una cosica... ¿Habéis empezado a ver ya la segunda temporada? Yo sííííí :D. ¡Es geniaaaaaal! ¡Me encantaaa! Lo que me he podido reír xD. Lo malo es que, de momento, solo los he visto en inglés... ¡No sé como diablos podré grabar los episodios en español! Bueno, jeje. Casey Jones es genial, ¿no creéis? ¡Me encanta! .
En fin, no os mareo más con mis cosas, espero que este capi sea de vuestro agrado. (Si hay algún error ortográfico, mis más sinceras disculpas).
Chapter 6: La verdad
Todo había ocurrido muy deprisa.
Los chicos salieron del agua, a la máxima velocidad que pudieron, ya con sus verdaderos cuerpos de tortugas e intentaron ocultarse, pero eso era imposible, Claire y Alba ya los habían visto, ya no podían negar lo existente.
Estas dos, al momento, los siguieron hasta la orilla, y los chicos no podían quitar su cara de angustia al verlas a ellas justo en frente.
Leo: Po... Podemos explicarlo...
Mikey: Sí, no hace falta que gritéis y...
Alba: ¡Lo sabía! -interrumpió.
Claire: ¡Era evidente!
Los hermanos, asombrados al no ver la mínima preocupación ante las chicas, se miraron extrañados.
Raph: Em... ¿De qué estáis hablando? -dijo en un tono algo molesto.
Las hermanas lo miraron sonrientes.
Claire: Tranquilo Raphita, todo tiene una explicación. -Dijo guiñandole un ojo.
El de rojo ante eso se sonrojo levemente.
Donnie: Mira que es raro... Pero no entiendo nada...
Alba: A ver chicos, os lo explicaremos en un momento, pero primero deberíamos hablar en un lugar más privado, además de que nos tenemos que secar.
Los chicos se olvidaron por completo, y volvieron a observar a sus amigas, quienes estaban totalmente empapadas, y adquirieron un color como el de la bandana de Raphael.
Leo: E... Está bien, ¿a dónde iremos?
Claire sonrió de una manera dulce y nostálgica a la vez.
Claire: Iremos a casa de Maya Tokomiro.
Los 4: ¿Maya?
Alba: Sí... ¡Venga! ¡Daros prisa!
Todos asintieron.
Mikey: Pero... No podemos salir así...
Las tortugas se pararon en seco, su hermano pequeño tenía razón, no podían salir del bosque como unas tortugas mutantes y luego volver a aquel pueblo como si nada...
Claire: Ups... Aquí tenéis... -dijo inocentemente entregándoles sus collares al de rojo y azul.
Alba: Aquí están los vuestros... -decía con una sonrisilla de niña buena.
Los chicos se pusieron sus collares y volvieron a estar como antes, empapados y en calzoncillos, cosa que provocó un gran sonrojo en ambas hermanas.
Claire: Hm... Aquí tenéis la ropa. -Dijo lanzándosela a los cuatro, y sin mirarles a los ojos-. Como no os deis prisa pillaréis un catarro...
En un abrir y cerrar de ojos ya estaban vestidos. Raph al ver que su amiga estaba mirando hacia otra dirección, decidió asustarla.
Se fue acercando lentamente hacia ella, hasta que...
Raph: Bu... -puso voz de fantasma.
Claire: ¡Ahh! -gritó asustada.
Raph: Jajaja, debiste ver tu cara, jajaja.
Claire: -Realmente sonrojada-. ¡Idiota!
Todos comenzaron a reír animadamente, provocando a Claire un mayor sonrojo.
Alba: Jajaja, mu...muy buena Raph... Jajaja. -Decía tartamudeando de la risa.
Él y Alba chocaron los 5. Ya tenían algo en común: Molestar a Claire.
Claire: Bueno, vale, ahora vámonos ya. -Dijo molesta.
Leo: Bien, vamos.
Los 6 comenzaron a salir de aquel precioso bosque, dándose cuenta de que estaba comenzado a atardecer.
Alba: Esperad, esperad. -Dijo parándose en seco.
Donnie: ¿Qué ocurre?
Al momento ella sacó una cámara de fotos de su pequeña mochila de cuero.
Alba: Necesito guardar este momento tan bonito, y con quien mejor que con vosotros.
El comentario les sacó una sonrisa a todos.
Mikey: ¿Qué os parece si nos ponemos ahí?
Claire: Buena idea.
La hermana pequeña dejó con cuidado la cámara en una roca lo suficientemente grande y plana como para mantenerla. Y después se alejó deprisa hacia donde estaban los demás.
Alba: Sacará diez fotos seguidas, así que poned vuestras mejores poses. -Dijo divertida.
Acto seguido se comenzaron a escuchar diez rápidos clicks, provenientes de la cámara, y cada uno ponía su mejor pose y cara ante esto.
Todos reían divertidos, sin duda alguna, era un momento... Mágico, especial y único.
Después de un rato haciendo bobadas y riéndose, reanudaron el paso hasta llegar al pueblo.
Alba: Claire... -la mencionada la miró-. ¿Era por la izquierda, no?
Claire: Sí, y luego girábamos a la derecha e íbamos todo recto...
Los chicos no decían nada. Querían seguir observando aquel paisaje tan natural y modesto, les gustaba sentir el aire pura, no como la contaminada de Nueva York, además de que los rayos del sol te proporcionaban un calor relajante.
Las chicas tenían el pelo mojado, pero aún así se veían hermosas, además de que se veían muy felices.
Todos estaban callados, querían seguir sintiéndose así de bien y calmados, por lo que, no querían estropear aquel momento...
Alba: Hmm... Este sol es realmente relajante -dijo poniéndose las manos detrás de la cabeza y cerrando los ojos. Tenía una pose muy despreocupada.
Claire: Por una vez te puede dar la razón, enana.
Alba frenó de golpe y Claire sonrió, lo había conseguido.
Alba: ¡No me llames enana!
Claire: Claro, lo que tu digas.. Enana...
Esta vez la de ojos azules apretó un poco los puños, se notaba que estaba molesta. Pero luego volvió a su pose despreocupada.
Alba: Pss, no me voy a molestar esta vez, hermanita...
Ahora la indignada era Claire, y Alba sonreía triunfante.
Claire: Enana.
Alba: Gruñona.
Claire: Presumida.
Alba: Picada.
Claire: Boba.
Alba: Idiota.
Claire: Pija... -dijo con una sonrisa.
A Alba comenzó a darle un tick en el ojo izquierdo, le había dado en uno de sus nervios, ella odiaba que la llamasen pija. Los chicos al parecer lo notaron y sonrieron nerviosamente...
Leo: Venga chicas no...
Alba: Hiiipsssterrr... -cortó a Leo con una sonrisa.
Ahora era su hermana la que tenía ese tick nervioso, pero ella lo tenía en el ojo derecho...
Claire: ¡Pija!
Alba: ¡Hipster!
Claire: ¡PIJA!
Alba: ¡HIPSTER!
Cada vez se iban acercando más y más, parecía que se iban a tirar una encima de la otra, cosa que comenzó a preocupar más a los chicos...
Claire: ¡Pi...! Jajajaja.
Alba: Jajajaja.
Las dos chicas se comenzaron a reír mucho, demasiado, se tuvieron que sujetar la tripa debido a tanta risa... Mientras que los chicos, no entendían nada, absolutamente nada.
Raph: ¿¡Se puede saber de qué os reís?!
Mikey: ¡Sí! ¡Parecía que os ibais a pegar!
Alba: Jaja... Lo... Lo siento chicos... Es que... Jajaja...
Claire: ¡Tenían que a ver visto sus caras! Jajaja.
Ellos solo se miraron entre ellos, más sorprendidos que antes.
Alba: Vale vale, ya se acabo la tontería... -Dijo ahora más seria.
Claire: Sí, lo sentimos jeje...
Raphael rodó los ojos, Leonardo sonrió, Donatello las miró fijamente, y Michelangelo sonrió nerviosamente.
Claire: Continuemos pues...
Continuaron su camino hasta la casa de la supuesta Maya. El ambiente ya no estaba tan cargado como antes. Cada uno ensimismado en sus propios pensamientos... Hasta que...
Alba: ¡Llegamos! -dijo emocionada.
Los hermanos vieron con asombro, de que se trataba de una casa estilo japonés. Bastante grande y a la vez humilde. Todo parecía bastante antiguo, pero a la vez conservaba una belleza única...
Leo: Increíble...
Mikey: Hermoso...
Donnie: Impresionante...
Raph: Wow...
Claire: ¿Os gusta? -dijo pícaramente.
Leo: ¡Por supuesto!
Mikey: ¡Sí!
Donnie: ¡Pues claro!
Raph: No está mal...
Claire rodó los ojos por el último comentario, Raphael siempre igual.
Alba: Entremos...
Leo: ¿Seguro...?
Claire: Claro, conocemos muy bien a la dueña... Para nosotras es como una abuela...
Donnie: Entiendo... Entonces, vamos.
Los seis entraron en la casa, quitándose los zapatos en la entrada.
Alba: Kon'nichiwa.
Claire: Kon'nichiwa.
Leo: ¿Sabéis japonés?
Alba: Alguna que otra cosa.
Claire: Sí, nos enseño Maya...
X: On'nanoko kon'nichiwa. (Hola chicas).
Alba: ¡Maya!
Está no lo dudo ni un segundo más, y se tiro a abrazar a la anciana.
Maya era una mujer de estatura baja, su pelo era una mezcla entre un gris y un blanco que combinaban bien, lo tenía amarrado a un moño alto. Llevaba puesto un kimono simple, con un color azul suave y detalles azules oscuros. Y su sola presencia emanaba respeto y sabiduría.
Alba: Te he echado de menos o bāchan. (Abuelita).
Está sonrió.
Maya: Yo también mi pequeña hasu. (Flor de loto).
La chica de ojos azules sonrió tiernamente, al igual que su hermana mayor y sus amigos. Que también comprendían el japonés.
Maya se acercó lentamente a Claire, le puso una mano en su hombro y la abrazó sonriente.
Maya: Has crecido mucho pequeña.
Claire: Tampoco ha sido tanto o bāchan. -Decía sonriente.
Maya: ¿Qué no has crecido? ¡Pero mírate! Si ya eres toda una mujer, aunque sigues manteniendo ese espíritu aventurero de niña.
Claire: Eso es algo que nunca cambiará o bāchan.
La anciana sonrió, y depositó su mirada en los nuevos huéspedes.
Maya: Hm, veo que habéis traído a unos amigos -dijo acercándose a ellos-. ¿No será alguno vuestro shinrō? -Mencionó pícaramente. (Novio).
Alba: ¡O-o bāchan! -Dijo roja como un tomate.
Claire: ¡Por supuesto que no! -Gritó igual de roja.
Los chicos se sonrojaron levemente por las ocurrencias de la anciana.
Leo: Tokomiro-san, con todos mis respetos, permítame presentarnos.
La anciana le miró atentamente.
Leo: Yo soy Leonardo Hamato, y estos son mis hermanos, Raphael Hamato -este la miró y se inclinó un poco a modo de saludo y respeto-. Donatello Hamato -él hizo el mismo gesto que su hermano- y por último el más pequeño, Michelangelo Hamato -él trato de imitar a sus hermanos, aunque fue un poco más torpe.
Maya: Yōkoso, kyōdai Hamato. Sore wa watashinoide de anata o motte iru yorokobidesu. (Bienvenidos, hermanos Hamato. Es un placer teneros en mi casa).
Leo: Yorokobi wa subete no kōzan, Tokomiro-san. Watashitachi ga taizai sa seru itadaki arigatōgozaimasu. (El placer es todo mío, Tokomiro-san. Gracias por dejar que nos quedemos).
Maya: "Este chico me cae bien". No os quedéis en la entrada, pasad.
Todos hicieron caso a lo dicho por Maya y la siguieron hasta lo que parecía ser una sala de estar estilo japonés.
Maya: Os prepararé un poco de té.
Chicas: Arigatō. (Gracias).
Chicos: Arigatō.
Cuando Maya salió del saloncito, las chicas se giraron a observar a los chicos algo serias, pero sin perder la sonrisa.
Claire: Creo que teníamos una conversación pendiente...
Al parecer no entendieron.
Alba: Mm... Sí, ya sabéis. Esa en la que sabíamos porque sois unas tortugas mutantes.
Ahora sí que lo habían comprendido, las facciones de sus caras se tensaron y sus rostros se tornaron serios y preocupados.
Raph: ¿Y bien? -Fue el primero en hablar.
Claire: ¿Quién empieza? -Preguntó a su hermana.
Ella puso una sonrisa orgullosa y levantó una ceja.
Claire: Vale... Empieza tú...
Alba: Jeje, bien -se aclaró la garganta-. Veréis... Vosotros -les señaló-. Sois... Agg, ¿cómo decirlo sin que queden en estado de shock? -Le preguntó a su hermana.
Claire: Muy fácil, así. Sois una serie de televisión.
Silencio. Toda la casa se envolvió en un incómodo silencio.
PAF.
Claire: ¡Auu! -Dijo sobándose la cabeza.
Alba: ¡No tenías que ser tan directa! ¿¡Recuerdas que se lo teníamos que decir de una manera lenta y tranquila para que comprendiesen?! ¡Tú y tus ideas!
Los chicos se quedaron en estado de shock, "¿cómo que eran una serie de televisión? ¿Desde cuándo? ¿Por qué? ¡Tengo miedo!" Eran algunos de sus pensamientos.
Claire: La torta sobraba.
Alba: Te la tenías bien merecida -dijo con una mirada asesina-. Chicos... -les llamó preocupada.
Estos las miraron, bastante tensos y preocupados.
Alba: A ver... Lo que ha dicho Claire... Es verdad... -ellos intentaron mantener la calma sin gritar-. Sois... Una serie de televisión.
Donnie: Pero eso es imposible... ¿Verdad?
Claire: En cierto modo sí, pero ya veis que nada es imposible.
Alba: Se podría decir que os conocemos muy bien.
Raph: ¿Y eso por qué?
Claire: Pues porque vemos Las Tortugas Ninja.
Otra vez silencio.
Alba: Uno, es verdad, os veíamos desde pequeñas. Dos, vuestra serie se llama Las Tortugas Ninja. Y tres, os dejaré un momento para asimilarlo.
Leo: ¿Es decir qué todo el mundo nos conoce?
Claire: Solo los que ven vuestra serie, pero aquí, apenas hay gente que la vea...
Donnie: ¿Y en que canal nos echan?
Alba: En varios... Nosotras os vemos en Nickelodeon. -Dijo sonriente.
Raph: ¿Y conocéis a los Kraang y al Clan del Pie?
Claire: Sí, a todos ellos.
Alba: Conocemos a vuestros mayores enemigos, a Splinter y... -ella cambió su mirada y su voz a una pícara-. A April... Y a Karai...
Donatello y Leonardo se pusieron realmente rojos, un tomate en comparación a ellos se vería pálido.
Donnie: ¿Co... Conocéis a April?
Claire: Por supuesto Donnie, ella es algo así como... ¿Tú princesita?
Este desvió la mirada, más rojo que antes, si era posible. Mientras que en la sala hubo una carcajada general.
Mikey: Veamos, quiero que me hagáis una demostración de que nos conocéis.
Las dos hermanas se miraron entre ellas sonrientes.
Alba: Bien, empiezo yo. Vuestro padre pertenecía al Clan Hamato, se casó con Tang Shen, y tuvieron una hermosa hija, llamada Miwa. Pero Oroku Saki, o mejor conocido como Shredder, sintió celos, y por su culpa, no voy a dar detalles, Hamato Yoshi, lo perdió todo... Decidió venir a Nueva York, para ver si podía comenzar de nuevo, y decidió comprarse cuatro adorables tortuguitas. Cuando salió de comprarlas, vio a unos tipos sospechosos entrar en un callejón, y decidió seguirlos. Para su mala, y a la vez buena suerte, una rata lo delató, y estos tipos lo comenzaron a pegar, pero obviamente, no pudieron contra él. Accidentalmente, uno de los tubos que sujetaba uno, cayó encima de todos vosotros, convirtiéndoles, en lo que son ahora. Cuatro tortugas mutantes adolescentes y hermanos, y a una rata mutante, padre, genio y maestro en el arte del ninjitsu.
Decir que los chicos estaban flipando, era poco.
Claire: Bien continúo. Leonardo Hamato, el más mayor de los hermanos y líder del grupo. Experto en el ninjitsu, sus armas son dos katanas. Un líder astuto y valiente, ninja sigiloso. Amante de la pizza y de cof cof Karai cof cof -Leo se sonrojó violentamente-. Su serie favorita, Héroes del Espacio. Raphael Hamato, el segundo mayor del grupo. Genio en el ninjitsu, sus armas, dos sais. Él es muy seguro de si mismo, orgulloso, valiente, excepto con los insectos, sobre todo las cucarachas -él se sonrojo notablemente-. Es el ninja más fuerte de los cuatro. Ama la pizza y a su mascota Spkie -ella sonrió tiernamente-. También es el más rebelde. Donatello Hamato, el tercero mayor y segundo más pequeño, y el cerebro del grupo. Experto en el arte del ninjitsu, su arma, el palo Bo. Es realmente inteligente, y astuto, siempre tiene una respuesta para todo -Donnie sonrió orgulloso ante eso-. Es un ninja precavido y ágil. Él también ama la pizza, pero sobre todo ama a su princesita -Alba y Claire sonrieron socarronas y Donnie se tiñó de un rojo como la bandana de Raph-. Le encanta, en serio, le encanta inventar cosas, es más, tiene un laboratorio para él solito.
Michelangelo Hamato, el más pequeño de los hermanos y el "payaso del grupo" y...
Alba: O el Doctor Bromanstein. -Le cortó su hermana. Mikey sonrió muy orgulloso.
Claire: Gracias por la información hermanita -dijo molesta porque la había cortado-. Bien, como iba diciendo... Él es también un experto en el ninjitsu, su arma, los nunckakus. Es divertido y positivo, el ninja más ágil. Mikey, es sin duda alguna, el que más ama la pizza, le encanta bailar y le gusta cocinar. Es algo ingenuo, pero a la vez alegre y gracioso. Fin de vuestro expediente.
Todos se quedaron callados, los chicos asimilando lo que dijeron las chicas y estas sonriendo victoriosas por conecerlos tan bien.
Mikey: Vale, sí, nos conocéis muy bien.
Alba: Bueno... ¿Qué os parece si ahora, olvidamos este tema para disfrutar el poco tiempo que nos queda en el pueblo?
Nadie puso ninguna queja.
Maya: Espero que no haya tardado mucho en prepararlo.
Claire: Claro que no o bāchan.
Alba: Arigatō. -Dijo cogiendo su vaso con té.
Maya: Aquí tenéis los vuestros -dijo dándoselos-. Espero que sea de vuestro agrado.
Donnie: Eso ni lo dude.
La anciana le sonrió tiernamente y se sentó en el suelo, junto a ellos, de rodillas. Como una auténtica japonesa.
Leo: Tokomiro-san... Permítame una pregunta.
Maya: Claro.
Leo: ¿Cómo se conocieron?
Maya: Oh... Eso -sonrió nostálgicamente-. Fue hace mucho tiempo... Ellas eran muy pequeñas, recuerdo que Claire tenía seis años y Alba cinco...
Los chicos la escuchaban atentamente, mientras que las chicas disfrutaban del té y a la vez escuchaban.
Maya: Recuerdo que era verano, vinieron con su madre... Una muy buena amiga mía, y me las presentó. Recuerdo muy bien ese día... Hacía mucho calor, y las dos estaban bastante agitadas.
Los chicos sonrieron.
Maya: Alba era muy tímida, y Claire muy desconfiada, por lo que tardaron bastante en aceptarme. Pero, sin duda alguna, aquel día fue el más feliz de mi vida.
Las dos hermanas se miraron con una sonrisa.
Alba: Sentimos no haber podido venir un poco antes a visitarte o bāchan... Es que estábamos algo apuradas con los estudios y luego llego el verano y luego...
Maya: No hace falta que pidas disculpas pequeña, recuerda que yo siempre os recibiré con los brazos abiertos.
Alba se acercó a ella y la abrazó tiernamente, Maya le correspondió. Está le hizo una señal con la mano a Claire para que se acercara y se uniera al abrazo. Claire aceptó la invitación gustosamente. Era un momento muy tierno y bonito.
Pasaron la tarde hablando, riendo, y recordando divertidas anécdotas del pasado. Hasta que se hizo de noche...
Raph: Wow, se me ha pasado el tiempo volando...
Leo: Sí... A mi también...
Todos se dirigieron a la entrada, algo tristes por tener que irse, pero a la vez contentos, ya que en ese día, en ese pequeño pueblo... Comenzó a nacer una amistad que duraría mucho, mucho tiempo...
Alba: Sayōnara o bāchan wa, kono subarashī yoru no tame ni arigatōgozaimashita. (Adiós abuelita, gracias por esta maravillosa tarde).
Maya: Watashi no chīsana hasu no go raijō arigatōgozaimashita. (Gracias a ti por venir, mi pequeña flor de loto). Veo que has mejorado tu japonés.
Alba: He estudiado un poco... -dijo sonriente.
Claire: Wtashi wa, o bāchan ga anata o nogasu. (Te echaré de menos, abuelita).
Maya: Watashi wa anata ga, watashi no kodomo ga daisukidesu. (Y yo a ti mi pequeña). Tu japonés también ha mejorado.
Claire: Estuve con Alba estudiando. -Decía muy sonriente.
Alba: No tardaremos en volver a visitarte...
Maya: Me alegra oír eso...
Leo: Anata no omotenashi o arigatōgozaimashita. (Gracias por su hospitalidad).
Maya: No hay de que, vosotros también sois bienvenidos a mi humilde hogar.
Donnie: Gracias por todo, Tokomiro-san.
Esta les sonrió. Poco a poco, todos fueron saliendo de la casa de Maya. Afuera el cielo estaba lleno de estrellas, en aquel pueblo se podían ver perfectamente, no como en el de Nueva York...
Alba: Ualaa, que bonito... En verdad adoro este pueblo...
Mikey: ¡Cuántas estrellas!
Leo: Es maravilloso...
Los demás contemplaban callados el cielo, y fueron caminando lentamente hasta la parada de autobús...
Esperaron diez minutos a que llegase, y después se subieron en él... Rumbo a Nueva York...
Leo: Chicas...
Chicas: ¿Hm?
Leo: No... No le podéis decir a nadie lo que en verdad somos... -dijo algo entristecido.
Alba: Leo... -le miró-. Chicos... -miró a los demás-. Eso es algo que jamás haremos... Nunca, nunca, nunca traicionaríamos vuestra confianza... -decía con un pequeño brillo en los ojos.
Los demás notaron la sinceridad de su amiga.
Claire: Es algo que sabíamos que es muy importante para vosotros, sabemos guardar un secreto perfectamente, jamás os traicionaríamos -dijo sonriendo.
Raph: Me alegra oír eso chicas...
Mikey: Me siento más aliviado al saber que no he metido la pata en esto y que os habéis dado cuenta vosotras... -dijo sonriendo aliviado.
Chicos: ¡Mikey!
Este se asusto por el grito y se encogió un poco.
Chicas: Jajaja.
Donnie: Lo de que somos una serie aún es algo difícil de creer...
Claire: Pero es la verdad...
Donnie: Sí...
Se mantuvieron en silencio durante todo el viaje, cada uno metido en sus propios pensamientos, hasta que en un abrir y cerrar de ojos, volvieron a casa...
Alba: Gracias por acompañarnos hasta casa chicos -dijo sonriente.
Leo: No os íbamos a dejar ir solas por la noche...
Claire: Gracias.
Mikey: Hoy me lo he pasado estupendamente, ¡el mejor día de mi vida! ¡Hay que repetir!
Alba: ¡Por supuesto! ¡Volveremos al pueblo cuando queráis!
Todos sonrieron complacidos por lo que dijo.
Claire: Tened mucho cuidado al volver a casa...
Raph: No te preocupes Claire, recuerdas que somos las... ¿Tortugas Ninja? -dijo haciendo énfasis en Tortugas Ninja.
Esta se sonrojo violentamente, tenía razón. Se había preocupado por una niñería.
Claire: Tienes razón... -dijo ruborizada.
Raphael sonrió seductoramente, haciendo que la chica se sonrojase más.
Alba: Igualmente tened mucho cuidado... -dijo preocupada.
Mikey: No te preocupes, Alba. No nos pasará nada.
Esta sonrió más calmada.
Alba: Entonces hasta el lunes chicos.
Chicos: Hasta el lunes.
Claire: Hasta más ver. -Dijo con un tono cool.
Alba: Tsk, presumida.
Claire: Boba.
Alba: Gruñona.
Claire: Pija.
Alba: Hipster.
Claire: Pija.
Alba: Hipster.
Mientras discutían, se metieron en su edificio vigiladas por los chicos, que se reían de ellas.
Donnie: Nunca cambiarán...
Leo: Jaja, en verdad son espaciales.
Raph: Sí señor.
Mikey: Yeap.
Dicho esto se decidieron quitar los collares, y ya de paso, mientras iban hasta su casa, patrullar rápidamente.
Iban saltando de edificio en edificio, vigilando que no hubiese nada extraño en ningún callejón o calle, pero lo que no sabían era que iban bajo la atenta mirada de una persona, o más bien de ella.
X: Vaya vaya, si son mis queridas tortuguitas... -dijo para si.
Aawiii, acabé el capítulo, jeje, supongo que muchos ya sabrán quien es ella, aunque yo prefiero que siga en intriga muajajaja.
Hm... Me pregunto... ¿Qué pasará en el siguiente capítulo? No se sabe, no se sabe, podrían ocurrir taaaantas cosas, muajaja.
Espero que os haya gustado, hasta el próximo capítulo.
