LOS PERSONAJES PERTENECEN A DREAMWORKS, LA PROTAGONISTA Y OTROS ME PERTENECEN.

Yo soy Jack Frost… Yo Smile Hollens.

Ahí se encontraba Smile, simplemente lavando los platos del desayuno de hoy, justamente ese día seguiría con su turno de trabajo en la juguetería pero algo misterioso paso. Las calles estaban infestadas de nieve y ni un solo autobús o auto podía pasar, claramente los niños se estaban divirtiendo en la helada de hoy.

La juguetería cerro por hoy y todos los empleados se tomaron el día libre, todo gracias a la tormenta que cayó en la noche. Smile no podía pedir mejor cosa, justamente ayer se agoto pues los niños no dejaban de llegar y llegar. No podía negar que le encantaba estar con ellos peor simplemente necesitaba un pequeño reposo, mientras ayer buscaba un juguete para un niño casi se lastima el pie.

Los únicos que se dieron cuenta de ello fue Sophie, los niños… y el misterioso Jack. No pudo evitar recordar lo ocurrido el día anterior con el chico, suspiro y se hecho en el sofá, pensando en las cosas ocurridas anteriormente.

Entre la tranquilidad de su casa pudo oír el timbre de la puerta, la curiosidad la invadió.

"¿Qué acaso hoy los carteros nos e toman el día libre?" pensó.

Se levanto para ponerse una bata, seguía en pijama y en sus pies estaban cubiertos por unas pantuflas peludas con forma de reno. Camino en dirección a la puerta, la abrió y sintió el frio arrasador entrar a su casa, no pudo evitar temblar.

-¿Quién?

Y misteriosamente, nadie respondió a su duda, ahí frente suyo, no había nadie, ni una sola persona o niño haciendo travesuras. Saco un poco su cabeza para ver en ambos lados y no vio a nadie, se encogió de hombros y se metió a la casa cerrando la puerta.

Al darse media vuelta dio un grito del susto, Jack, el paliducho, se encontraba en su casa. Cayó al suelo y no pudo evitar templar por el frio que este emanaba.

-Lo siento – le pidió disculpas, le ofreció su ayuda para levantarse pero ella la negó – creo que debí avisar que entre.

-¿Cómo entraste? Como sabes donde vivo? ¿Me seguiste? – y siguió haciéndole preguntas hasta que paro al ver que Jack se adentro en su casa - ¡Hey!

-Linda casa…

-No toques nada – le ordeno, pero no la escucho y toco un florero.

Smile abrió los ojos por la sorpresa, el florero al sentir el tacto friolento del chico se congelo, incluso las flores también fueron congeladas. El hizo una mueca de culpa y en un dos por tres descongelo el florero, no se dio cuenta de la sorpresa de la chica hasta que volteo a verla.

-Lo siento – la miro con ojos de lamento.

-¿C-Co-Como hiciste eso? – se encontraba temblando casi en una esquina, alejada de Jack.

-Ahora veo que no sabes ni quien soy – bufo un poco fastidiado.

Se acerco a ella con lentitud, hasta que casi la acorralo en la esquina, dejo su bastón a un lado y acerco sus labios al oído de la chica, cuando sintió el frio aliento de Jack, comenzó a temblar.

-Me llamo Jack Frost.

-¿Frost? – pregunto ella entre dientes, el asintió, esperanzado de que por fin supiera quien era el – lo siento, sigo sin recordar.

Jack simplemente se dio un golpe en la frente, ¿Cómo es posible que alguien no sepa sobre el? Incluso los adultos cuentan historias y leyendas a sus hijos sobre el.

-¿Es enserio?

-Lo digo enserio – nuestro pálido chico se dio un pequeño golpe en la cabeza con su bastón.

-¿Tu mamá no te conto historias sobre mi?

-Solo las que debo oír… Cenicienta, Blanca Nieves, Hansel y Gretel…

-¡Ese tipo de historias no! – exclamo con un poco de ira – las mas… ¿Cómo decirlo? – se rasco la nuca – las más antiguas, las típicas.

-Em… - ella tomo una pose pensativa, hasta que recordó - ¡Ya se! Las de Santa Claus, el Conejo de Pascuas… - iba a seguir con la lista pero fue interrumpida por el peli-blanco.

-¡Si! ¡Esas!

-Pues no recuerdo ninguna sobre ti… - Jack sintió como todo el esfuerzo por hacerla recordar se venia abajo.

-Yo soy el que te congela los pies cuando es invierno, creo las ventiscas que te impiden trabajar pero también soy el que hace de tu día uno lleno de diversión.

-Creo… Creo recordar una vieja historia sobre ti, pero nunca fui… fanática de Jack Frost.

-Bueno, ya se soluciono mi problema sobre tu falta de memoria – golpeo un poco el piso con su bastón.

-¡Hey! – reclamo ante el "insulto".

-Pero eso no explica el por que… puedes verme… - la miro a sus ojos miel, sin apartar la vista de ella.

Nuestra protagonista iba a hablar pero el toque de la puerta se lo impidió, decidida al querer ver que desaparezca el chico, fue a abrir la puerta y cuando esta se abrió se mostraron tres niños. Ella sonrío con dulzura al ver la timidez de ellos al verla.

-¿Qué sucede pequeños?

-¿E-Esta… Jack? -¡por fin! Un milagro, sin dudarlo lo señalo.

-Es todo suyo.

Se hizo a un lado para darles el paso a los niños y estos corrieron tras Jack, le jalaron sus ropas y lo llevaron a fuera, sin darle importancia a las protestas del joven guardián cerró la puerta con fuerza y se dirigió a su habitación.

Al entrar y asegurarse de que la ventana de esta estuviese bien cerrada –para que no entrase el frio-, decidió limpiar toda la casa, comenzando con su… desordenada habitación. Suspiro y comenzó con la limpieza del hogar.

Guardo la ropa limpia en su lugar, ordeno su escritorio, arreglo su cama, llevo la ropa sucia a su cesto… en fin, ya se comenzaba a ver el suelo de sus aposentos. Al guardar sus zapatos en el closet una caja se cayó del estante del armario provocando que las cosas de su interior se saliesen. Exclamo por el dolor, la caja había caído antes en su cabeza y después llego al suelo.

Al ver que se cayó no pudo evitar mostrar una sonrisa, era una caja que guardaba muchos recuerdos sobre ella y su madre.

Les contare…

Smile y su madre poseían una hermoso lazo de madre e hija, al ser la adulta madre soltera crio a su hija con mucho cariño, amor y felicidad. Lo cual uno podía darse cuenta de que hizo muy buen trabajo, claro, hubo ciertas ocasiones en que la niña la sacaba de quicio pero… era una niña, los pequeños son así por naturaleza. Pero a la edad de nueve años, en el día exacto de navidad, temprano a las seis de la mañana…

Su madre falleció.

Fu a causa de una enfermedad, la cual ya tenia muy avanzada, cuando la pequeña pidió desesperada ayuda a los vecinos y estos llamaron a una ambulancia. Se descubrió que mucho antes de que la pequeña naciese ya poseía la enfermedad, pero tenia la posibilidad de curarse un poco si abortara a la pequeña. Pero el amor de una madre es demasiado fuerte, incluso si es tan solo un feto en proceso de crecimiento.

Negó la oferta por parte de un medicó adecuado y sabiendo las consecuencias, tubo a la pequeña. Esto no se le dijo a Smile, por supuesto que no, más bien se le dijo a su tutora; la vecina Charlotte.

Una simple anciana que conoció a la madre de Smile desde hace un buen de tiempo atrás, siendo la madre huérfana de nacimiento y sin ningún familiar, quiso a la anciana como a una madre, pidiéndole el puesto de madrina y tutora a Charlotte, ella muy alegre por aquella proposición acepto sin dudarlo.

Hoy en día la chica sigue viviendo en su casa, pero sola, claro, la anciana Charlotte le da una buena pensión para por lo menos pagar la luz o el agua, el trabajo en la juguetería es muy bueno en sueldos, no necesita más.

Cuando termino de recoger esa caja la guardo en su lugar, al ver que no se iba a caer cerro el armario y siguió ordenando las cosas, ahora se encontraba ordenando su estantería, que estaba llena de libros del colegio y libros de historias, como el pequeño cuento que poseía las historias que le contaba su madre.

Lo tomo en manos y comenzó a reír al recordar los cuentos, algunos le eran graciosos pero el que más le gustaba, era sobre Santa Claus, el que su madre siempre le narraba.

-Esto está lleno de polvo… - murmuro, dio un pequeño soplido a la tapa y el polvo salió disparado por todas partes, incluida su nariz - ¡Achu!

-Salud.

-Gracias.

Después de dar las gracias salto del susto, Jack había aparecido en su habitación, justo en frente de ella… flotando. Ya se imaginaran la reacción de Smile, al verlo volar, cosa que nos e ve todos los días.

-Tranquila – le pidió, puso su mano en la boca de la chica y no dejo de verla a los ojos – solo soy yo.

Smile solo pensó en cosas buenas, como si fuese Peter Pan o algo por el estilo. Se calmo y Jack quito su mano de la boca de ella, aun que al recordar el por que estaba asustada grito un poco más fuerte. Nuestro joven guardián la miro confundida, hasta que recordó que se encontraba flotando en la habitación de la chica.

-Lo siento – dijo, al dejar de flotar cayó en la cama de la chica, creando un poco de escarcha en las sabanas de la cama.

Smile se tranquilizo pero tenia ahora varias dudas sobre el chico.

-¿Cómo pudiste hacer eso?

-Lo dice en mis cuentos… Puedo volar gracias a mis poderes – ella trato de razonar un poco esas palabras en su cabeza – se que no es muy razonable, pero es genial poder volar – le mostro una sonrisa.

-Si, es genial… - acepto por fin que el peli-blanco tenia razón – pero uno no se la pasa volando todos los días frente a los demás.

-Yo si.

-¡Por favor! Ya sabes a que me refiero – el solo se seguía mostrando una sonrisa, lo cual provoco un leve rubor en las mejillas de Smile - ¿Cómo entraste? – le pregunto mientras con su pelo un poco alborotado se cubría el leve rubor.

-Por la ventana – aclaro señalando la ventana, que ahora estaba abierta.

-Pero yo la cerré.

-Eso es mentira, cuando la abrí no tenía el cerrojo puesto.

Ella solo comenzó a decir cualquier cosa, una que otra maldición, pero lo bueno es que nuestro chico no las oyó por que se llevaría una sorpresa al oír esas palabras de la chica. Smile no es muy de esas palabras, pero cuando se enoja, las saca a la luz, mostrando una faceta suya que nadie casi conoce.

Dejo el cuento en su lugar y tomo un cesto de ropa sucia para luego salir de su habitación y llevarla a lavar, claro, Jack la siguió mientras congelaba una que otra cosa en el camino. Ella solo tomaba aire para relajarse, no quería romper nada con su fuerza.

Al llegar donde se encontraba la lavadora metió toda la ropa en su interior, Jack estaba recargado en el marco de la puerta de aquella habitación, observándola. Ahora que la miraba un poco mas podía darse cuenta del buen cuerpo que tiene, su cabello alborotado le encantaba y ni se diga de esos ojos color miel. Por supuesto, nuestro joven guardián desde un principio mostro mas interés en los labios de la chica desde que la vio por primera vez… ahora un sentimiento demasiado oculto en su interior lo obligaba a molestarla a su hogar.

-¿Cómo te llamas?

Ella volteo a verlo mientras ponía en marcha la lavadora, nuestro joven guardián se había dado cuenta hasta ahora que no sabia el nombre de aquella chica que lo ponía así. Dudo en decírselo pero al final lo hizo;

-Smile… Smile Hollens.

-Smile… lindo nombre – ella no pudo evitar sonreír con dulzura ante ese comentario.

-Gracias – tomo el cesto en sus manos y salió de la habitación de la lavadora pasando por un lado del pálido chico.

-¿Qué edad tienes?

Jack comenzó a interrogarla, pero ella no lo dejo con la duda.

-17… - contesto mientras dejaba el cesto a un lado de las escaleras – ¿y tu? – el solo comenzó a reír - ¿dije algo gracioso?

-Perdón… - tomo un poco de aire – soy inmortal… pero básicamente tengo 331 años.

-¿Enserio? – pregunto ella fascinada ante la declaración, siempre se pregunto que se sentiría ser inmortal - ¿Cómo se siente?

-¿Qué?

-Ser inmortal…

-Oh… - hizo una breve pausa pero al final le contesto – se siente bien, pero yo no lo disfrute muy bien que digamos…

-¿Por qué? – las preguntas no dejaban de salir de su boca.

-Hace trece años antes nadie creía en mi… los niños no creían en mi… y eso me hizo sentir solo… - bajo la cabeza con una mirada triste.

Smile solo sintió pena por Jack, quería hacer algo pero no sabia que… así que lo mejor que se le ocurrió fue darle un abrazo. Nuestro pálido guardián no pudo evitar sorprenderse, aun que sintió una gran esencia de felicidad en su interior, provocando que en su rostro se dibujara una sonrisa.

Al separarse, Smile le mostro una sonrisa, la cual hizo sonreír de igual forma a Jack.

-Nunca es bueno recordar los malos momentos… - comenzó a decir, mientras lo miraba a los ojos mientras sonreía – es mejor sonreír y dejar todo lo malo atrás, para seguir con tu destino…

Esas palabras llegaron a lo profundo del corazón de Jack, despertando en el, un sentimiento que no comprendía muy bien hacia Smile.

"¿Qué será?" pensó.


¡Espero y les haya gustado! Me alegra ver que les gustase, enserio que si, es una historia que casi al ver la película se me ocurrió y es realmente emocionante :D –a mi punto de vista claro-

En fin, espero y les guste este capitulo :D

Otra cosa; al principio, en el prologo van a ver que dice "en una noche de noche" pues pido disculpas por eso xD me ha dado risa y me sorprende al no notar que deje eso, mi vista me engaña a veces.

¡Otra cosa!

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