¡Hola hermosuras!

Nos vemos en las notas finales *u*

Escrito para el Mini reto: "Graser!lock mormor" del foro I am SHER locked

Disclaimer: estos personajes no son míos, si lo fueran John sería exclusivamente de Sherlock, y quizá de Hamish en algún futuro. El universo de Sherlock Holmes le pertenece Sir Arthur Conan Doyle, y la serie "Sherlock" a la BBC. Yo solo me divierto creando fics.

Advertencias: Posible OoC (más marcado que de costumbre). No beteado. Algo meloso (?)


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La primera cita


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En realidad no creía que fuese necesario pero quería llevarlo, lo deseaba, tenía unas enormes ganas, nada comunes, de llevarlo y aunque sabía no era de sus categoría, no podía dejar de intentarlo, ese era el principal motivo por el cual se encontraba viajando en su motocicleta, como tantas veces con Jim sujeto fuertemente a su cadera, la que a veces recibía caricias al igual que su estómago y bajo vientre, rumbo a un pequeño y cómodo restaurant en Brixton más cerca de Lambeth, era discreto y no servían cocina de gourmet, pero eran especialistas en lo suyo, llevaba abierto por un poquito más de noventa años, y quizá eso era una garantía. Espera con ansias que a Jim le gustara, de otra manera no sabría cómo sentirse ni humillarse más de lo necesario. Él creía firmemente que esta oportunidad era la primera cita formal entre ambos, después de aceptar sus nuevos sentimientos, y aunque oficialmente no eran novios, si podían llamarse pareja, desde hace tiempo que habían dejado de ser dos personas independientes, bueno todavía tenía grados de libertad e independencia, ahora eran Moran y Moriarty, Sebastian y Jim en la intimidad, así que esperaba no arruinarlo, más con Jim adivinando sus intenciones en cualquier momento.

Fueron 50 minutos de viaje desde Oxford, donde estudiaba Jim, hasta el pequeño restaurant de "The Rock & Sole Plaice" donde la especialidad era el fish and chips. Al llegar, como la mayoría de las veces, había gente comiendo en las mesas del exterior, la mayoría jóvenes de su edad, aunque también uno que otro matrimonio. El lugar era fresco para pasar el rato entre amigos, familia y pareja por igual. Se dedicó a observar a Jim, hoy con más insistencia y atención que un día cualquiera, no quería perder nada, debía saber de principio a fin que es lo que le estaba pareciendo. Éste miraba curioso todo su alrededor, como un niño pequeño que conoce algo nuevo, muy seguro de que era verdad, él no frecuentaba este tipo de lugares, ya antes se lo había mencionado, razón también porque había elegido un lugar así para la cita. Con una mirada le indicó que pasaran a dentro, con Jim dando un vistazo de apreciación a todo el interior, se dirigieron a una de las mesas que daba al ventanal, en la esquina del local. El pequeño local se llevó un asentimiento en concordancia de Jim, la fachada a primera vista le había gustado, lo que seguía era dar su aprobación a la comida, y deseaba que pudiera satisfacerlo porque él era muy especial, para su paladar pocos eran capaces de llenarlo y aún más de complacerlo. El tapis era de un sobrio mosaico de azulejos de un suave tono perla, la pared a la siguiente al ventanal estaba tapizada, la mitad que no ocupaba la ventana, de poster de películas recientes y de años anteriores, además de algunas pocas que estaban exhibiéndose en el cinema. La de frente al ventanal era un poco de lo mismo, solo que esta también tenía las caratulas de algunos discos de la época, y un enorme cuadro del rio Támesis ocupaba la mayor parte, además de estar dividida por la mitad que era parte útil de la cocina, la que seguía era parte del mostrador y cocina. Era ligeramente grande, lo suficiente para estar cómodo y espaciado.

Pronto llegó una pequeña camarera, en patines de cuatro ruedas, a pedir su orden, Jim le dejó la decisión de lo que comería, con el reto de no defraudarlo, así lo hizo. Mientras esperaba Jim se puso a platicar sobre sus nuevos juguetes, es decir, Sherlock y John, podría haber sentido envidia o celos por tal atención de no ser por la manera en los que los usaba, todavía se preguntaba cómo era posible que el tal Sherlock no descubriera las maldades de Jim, con la inteligencia y capacidad de deducción que Jim alababa, cosas de genios seguramente. Cuando los platos llegaron Jim los miró evaluativamente con una ceja en arco, tan suyo el gesto que indicaba alerta.

El plato gozaba de una buena presentación. Estaba pulcro, sin una gota o mancha de alimento, la comida en su lugar y con decoración, a un costado del plato estaban las brochetas de pescado, la otra mitad era ocupada por papas fritas, casi crujientes, y caseras, además venía decorada con un ramita de perejil en el medio, se veía muy bien, despedía un olor sabroso y hogareño. Con sutileza y dramatismo, típico de él, cortó el pescado y se llevó un bocado con el tenedor a la boca, mientras masticaba abrió muy grande los ojos, como sorprendido, casi torció la boca en respuesta, seguro no le había gustado, contrario a lo que esperaba recibió una sonrisa. Le gustó, la comida le había gustado, soltó un suspiro de alivio. La cosa no había empezado tan mal, ahora solo faltaba terminar bien.


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Sebastian continuamente lo sorprendía, contario a lo que pensaba en un inicio que con el tiempo se aburriría y lo dejaría por alguna otra cosa que le llamara la atención, se encontraba con cada acto o acción realizado por Sebas, a veces sorprendido, o disgustado y otras tantas contento, ligeramente más a gusto, con una pertenencia que, jamás aceptaría pero, le llamaba a estar junto a él.

Nunca se había sentido parte de algo y mucho menos de alguien, desde siempre aprendió que estando solo y haciendo las cosas uno mismo estas salían mejor, y que los demás eran meros implementos para poder realizarlas más rápido y de una manera satisfactoria. Él no buscaba ese tipo de afectos. En su familia no eran frecuentes y tampoco se hallaba buscándolos y hasta le hastiaban cuando llegaban a presentarse. Personas como él no debían ser tocadas y mucho menos debían aspirar a ser notados por ellos, debían admirarlos y dejarse mandar por encima de ellos mismos porque eran superiores, mentes demasiado inalcanzables para ser superadas, reducidos a un solo contenedor humano y que, aunque débil, este servía para ordenarlos y utilizarlos. Entonces todos debían servir para su entretenimiento, porque el mundo en el que habitaban era tan simple y aburrido para su intelecto, que constantemente era un tedio su existencia. Por tanto, pocos humanos eran capaces de llamar la atención de uno, pero que cuando lo hacían no tardarían tanto en perderla, porque aunque fueran superior a la media se encontraban también por debajo de ellos. Siendo, ciertamente, hábiles en algo, especial en alguno de los casos, herramientas de más calibre y desarrollo y si eras lo suficientemente afortunado, y con suerte, podrías ganar el título de persona.

Sebastian era una persona con el intelecto superior de la medianidad, era hábil, poseedor de un instinto de supervivencia más desarrollado que la mayoría y mucho más preparado para afrontar situaciones fuera de lo común, de frialdad y analítica mente, con la suficiente sangre fría para matar a su congénere sin sentir un gran remordimiento y sin dudar en hacerlo. Era claramente un punto llamativo para él, tenía cierta oscuridad que brillaba, atrapando su mirada. Y descubrir que detrás de toda esa coraza existe una madeja de sentimientos, en vez de desacreditarlo, a sus ojos, lo llamaba más, su curiosidad innata le pide que encuentre la razón de que eso pueda ser posible. Debía ser ese el motivo que después de conocerlo todavía quisiera estar con él, alguien a quien no le importaba desgarrar, destruir, corromper y quemar a todos solo por diversión. Porque todos van a morir en algún momento, y que importa si él puede adelantar su fin, o hacerlo más doloroso. Aniquilarlos, a todos. Tenía el poder e inteligencia para hacerlo, y no lo iba a desaprovechar. Sentía la euforia recorrerlo por completo esa que apreciaba ante el inminente final de algo. Una caricia lo saco de su letargo, era suave, casi dulce, como si una pluma le tocara el rostro, con tanta delicadeza como si temiera romperlo, y a la vez dejando un candor a su paso marcándolo con el fuego que tanto gusta y desea. Abriendo los ojos, se encontró con la dura mirada de Sebastian, fría como el hielo y también quemaba, encendida por las llamas de sus sentimientos que, hacían blandos a cualquiera pero, a él lo llenaban de fortaleza. Y como siempre penetrando en sí mismo, sin saber cómo, trayéndolo de vuelta, a la cordura, la poca que tenía. Casi sonrió, Sebastian Moran era alguien especial. Y era suyo, completamente suyo, se encontraba en medio de su red, porque así lo quería, se entregaba con voluntad ante él, Jim Moriarty.

¿Cómo algo tan mundano como una cita, su primera con Sebastian, podría provocar tanto en él? En un ser casi vacío y carente de sentimientos. Su compleja genialidad no llegaba a comprenderlo, escapaba de su entendimiento y, por extraño que pareciera, esta vez no le molestaba, venía incluido con los encantos de Sebastian; Como el hacer de un pequeño restaurant el lugar idóneo para cautivarlo más.


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Lo supo al verlo, al mirarse en sus demenciales ojos castaños, unos en este momento tan oscuros, como lo eran sus pensamientos y acciones, como lo era él. La cita había terminado bien. Y algo tácito bailaba ante ellos, algo dentro de su relación se había pactado, no sabía qué, solo lo complejo que había sido. Una pequeña línea habían cruzado, una frontera dentro de Jim habrían librado. Marcando otra vez la responsabilidad que tenía ante él, algo cambiando dentro de sí mismo, esta vez no le importaba lo que esto pudiera representar.

Ser responsable de Jim ya no representaba una lucha.


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Gracias por leer.

Me encantaría que si lo leyeron me dejaran un comentario, de que estuvo mal o que necesito mejorar o quizá de lo que les gusto, sean respetuosos eso sí.

El prompt del día de hoy fue: restaurante (debe ser de la época).

Esto mutó hasta ser lo que leyeron y que no tengo idea de qué rayos pasó. Y deseo que les guste. Hoy mi Jimmy se puso sentimentalista y más OcC que de costumbre, perdónenlo. Y Sebby… él, bien, bueno sigue cayendo ante el encanto de Jim. Pobres enamorados.

La verdad no sé si se cumpla el prompt como tal, pero el restaurant existe y según investigue ha estado en función desde 1871 (aparentemente) así que espero y cuente. Sigo retrasada pero espero poder lograrlo.

Sin beteo, una disculpa por los posibles errores.

El siguiente prompt es: patines de cuatro puntos.

Nos vemos ;)

Lizie