Capitulo 4:

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2do Día... (Continuación...)

Sakura le dio un trago a su té frio. Había decidido salir con Sasuke a ver si dejaba ya de atosigarla, pero sabia que en el fondo, solo estaba empezando. La pelirosa estaba sentada frente al pelinegro, en un café cerca del hospital, que estaba digamos más o menos llenos de mujeres, y todas: no importasen que tuviesen a su novio o esposo al lado, todas estaban mirando a Sasuke, comiéndoselo con los ojos.

La pelirosa se preguntaba: ¿Que diablos le veían esas mujeres a Sasuke…? Era malo, molestoso, arrogante, creído y cretino… Es como si todas estuviesen bajo el hechizo del encantador Demonio Uchiha… De acuerdo, lo admite, admite que estuvo una vez bajo ese hechizo, pero ya estaba inmune a él, no volvería a caer….

«No volveré a caer bajo tus pies, Sasuke, eso nunca…»

—¿En que piensas?

Sakura salió de su trance y observo a Sasuke, la miraba muy intensamente. Se ruborizo, no entendía porque se sentía acalorada, tal vez el despertaba los sentimientos que ella intento zanjar… tal vez hacia que con su encantador hechizo lo deseara…

—Debo de estar loca…

—No creo…

—Todos nos esta mirando…

El moreno no pareció sorprendido.

—Cautivo las mujeres…—dijo un rato después orgullosamente.

—No me digas…

Sakura se termino el té frio y siguió observando por el local. En verdad esas mujeres estaban chifladas, los acompañantes de algunas mujeres que estaban en el café se veían mejor que Sasuke, eran mil veces más guapos que el y no estaba diciendo que el fuese guapo.

Pobre mujeres, pensó.

—Vamos a un restaurant esta noche…

—¡No!

—Vamos, Sakura… Te vas a quedar toda tu vida amargada… Vuelvo a reiterar… Las oportunidades se aprovechan…

—Me apuesto todo mi dinero que solo quieres llevarme a la cama…

—Bueno eso me gustaría también, pero en serio que quiero salir contigo…—sonrió—Quiero probar nuevos ambientes, estoy harto de las zorras… Solo dame una oportunidad…

—¿Me estas suplicando?

Sasuke se encogió de hombros y Sakura sonrió. ¿Quién iba a decir que Sasuke Uchiha le estuviese suplicando? Ella hubiese dado todo hace unos años porque Sasuke le suplicara que quisiese salir con ella… Y mira ahora…

«Vamos Sakura… ¿Qué tienes que perder?»

Por alguna razón, no escucho su propia voz, si no la de Saya… movió la cabeza, seguramente el "hechizo de Sasuke" le estaba afectando demasiado.

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Del otro lado del café, camufladas, Saya e Ino, veían desde lejos a los dos tortolos, disfrutando de la escena. Saya se rio, su hermano era tan insistente y tonto.

—No puedo creer que Sasuke fuera al hospital a pedirle una cita a Sakura…

—¿Cómo sabes eso, Saya?—pregunto la rubia.

La pelinegra se encogió de hombros.

—Tampoco puedo creer que Sakura aceptara salir con el…

—Tal vez nos hizo caso…

—Espero que en la primera cita no se acueste con Sakura, porque te juro que le corto el miembro a Sasuke… Te lo juro…

—Saya…—dijo Ino. La morena la miro—Sakura y Sasuke son… Como decirlo… Mayorcitos, adultos… saben lo que hacen… Además es perfecto para Sakura…. Perfecto para quitarle esa molesta virginidad a Sakura…

Saya suspiro y siguió mirándolos disimuladamente, vio como se levantaba su tonto hermano con su BFF y luego salían del local. Saya se levanto.

—Saya…

—Tenemos que saber donde van…

Ino suspiro. Admitía que debían de proteger a la pelirosa para que no volviese a salir herida, otra vez. Sasuke ra un demonio como mujeres, pero en el fondo, no era tan mala persona como Sai, Ino sabia que Sasuke era la media naranja de Sakura, ellos estaban hecho el uno para el otro.

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Sakura miraba por la ventanilla. Le había concedido una cita de verdad a Sasuke para el día después, tal vez con eso se mantendría más tranquilo…

«Por favor Sakura, sabes muy bien que esta detrás de ti… Hazle caso… por favor…»

—Saya no molestes…

—¿Qué?

Había hablado en voz alta. Suspiro. Habían salido del café y ahora se dirigían hacia el piso de ella.

—¿Qué vas a hacer mañana?

—Salir contigo, imbécil…

—Me refiero en la tarde…

Sakura ahogo una maldición.

—Mira, Sasuke, acepte salir contigo para que tal vez la voz de Saya deje de atosigarme el cerebro… Solo por eso… ¿Además, pretendes que este todo el día contigo? Tengo trabajo, sabias…

—Lo siento…

—Mañana solo saldré contigo y te darás cuenta de que no quiero nada contigo… ¿Entiendes?

—No entiendo porque… Yo soy irresistible…

—Cuando dejes de ser orgulloso y creído, entonces saldré contigo…

—¿Y si cambio?

—No cambiaras, naciste así… ¡Oh ya llegamos!

Sasuke parqueo el vehiculo en el aparcamiento de el complejo de edificios donde vivía la pelirosa. La chica se bajo del auto. Que mujer más molesta, se dijo Sasuke. Bajo también y cuando la chica iba acercándose a la puerta delantera para entrar al apartamento, la detuvo, halándola por el brazo.

—Oye…

—Deseo mi beso de buenas noches…

—¿Qué?

Sasuke sonrió y se fue acercando a ella, hasta quedo a pocos centímetros de su rostro. La pelirosa pestañaba confundida, Sasuke era un fresco. Cuando el pelinegro bajo la cabeza, acercando sus labios a los de ella, Sakura le puso un dedo en sus labios, deteniéndolo.

—No… No lo harás…

Sasuke sonrió, le quito la mano y la besó en la boca. El beso fue un tanto rápido porque tan solo posar sus labios en los de ella, Sakura lo empujo y lo abofeteo. El pelinegro se retiro hacia atrás y se llevo la mano hacia la mejilla adolorida, sobándosela para calmar el ardor que sentía en ella.

—Eres un imbécil… Crees que todas las mujeres deben caer obligado a tus pies… no todas las mujeres somos tontas, Sasuke…

—Antes estabas en mis pies…

—Ya no, porque tengo cerebro y se usarlo…

—No importa… Te acosare tanto que caerás de nuevo… y esta vez no podrás salir de esta…

—Revísate, estas demente…

—¿Que quieres que haga? Me gustas…—dijo. Tenia que ganar esa apuesta. Tenia que demostrarle a su hermana que nadie podía jugar con el. Iba a ganarla, y si para eso tenia que rebajarse y ridiculizarse, lo haría.

—Sasuke…—murmuro ella.

El pelinegro volvió a buscar su boca, esta vez de una manera diferente, su lengua rozo sus labios y ella por instinto los abrió. Su lengua jugaba con la de la pelirosa. Sakura le devolvió el beso mientras le rodeaba el cuello con los brazos para mantenerlo un poco más cerca de ella de lo que ya el estaba. No entendía que diablos le pasaba, porque lo estaba besando… ella no quería besarlo, se supone que ella lo odiaba por el sufrimiento y las burlas constantes que él le había provocado en el pasado.

Sasuke empezó a deslizar sus manos por el cuerpo de la pelirosa, deteniéndose en sus nalgas, la alzo, para que pudiera sentir lo mucho que la deseaba.

—Sasuke…—empezó ella a protestar dándose cuenta de que no era el sitio ni el momento para hacer lo que estaban haciendo. Tenía una imagen que cuidar y Sasuke no iba a dañarla, además de que se había dado cuenta de que estaba siendo observada.

Sasuke termino el beso separándose solo un poco de ella, aun la tenia prisionera entre sus brazos. La miro con aquellos orbes de carbón llenos de lujuria y Sakura se dijo a si misma que estaba perdida.

—No debiste hacer eso…

Sasuke se quedo calado. A la pelirosa le molestaba que siempre los hombres se quedaran callados, luego de compartir algo como eso. El pelinegro siempre fue así, nunca decía nada, siempre se mantenía al margen de todo, callado, observando desde un rincón.

Sakura bufo, separándose del chico, se dio media vuelta para seguir su camino. Pero la voz de Sasuke la hizo detenerse.

—No soy de los que ruegan, Sakura, recuérdalo…

—Y yo no soy de las que borran, Sasuke…

—Me tienes a tu merced… Aprovéchame…

—Mejor ni lo intento…

—¿Por qué no?

—Se que hay algo entre Saya y tu… tienen algo entre manos… Lo se…

—¿A que te refieres?

—Tú sabes a lo que me refiero… Sabes que encontré a mi novio con mi hermana, sabes que terminamos… por boca de quien… De Saya… Estoy híper mega segura de que te pidió que me consolaras, pero quiero que le digas que no necesito consuelo alguno, yo supere lo tuyo y superare lo de Sai…

—Yo no soy capaz de hacer algo que no quiera hacer…—mintió. En realidad solo deseaba una sola cosa. La reliquia familiar.

Sakura se rio y se apoyo en la puerta.

—Sasuke… Nos conocemos desde… hace 17 años, se como res en realidad, te gustan las chicas con el pelo largo y todo eso…

—Te dejaste crecer el pelo por mí…

—Solo fue una etapa de enamoramiento, adolescente—replico ella mirándolo con el ceño fruncido.

Sasuke era tan arrogante. Creía que todo el mundo hacia las cosas por el, porque era Sasuke.

—No quiero tu lastima, Uchiha…

Y con esto, entro al edificio dejando atrás a un Sasuke enfadado y confundido.


Gracias por leerme.

Denise