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3er Día…
Sasuke estaba sentado sobre la arena mirando hacia el mar y hacia la línea que dividía este con el cielo, ya estaba anocheciendo. Había decido que hacer en la tarde, incluso había invitado a su escandaloso rubio amigo a la playa, no quería estar sola.
—¿En que piensas, teme?—pregunto el rubio interrumpiendo la poca tranquilidad que había.
Sasuke miro a Naruto.
—En nada…—contesto mintiendo.
Claro, que estaba pensando. En la pelirosa, en su boca, en lo sabrosa que era, en como su cuerpo se había moldeado al suyo. Suspiro.
—Teme…
—Ya te dije que no es nada…—dijo el Uchiha volviendo la vista hacia el mar.
—¿Sabes algo?—Sasuke volvió a mirar a su amigo—Me gustaría estar como tu…
Sasuke enarco una ceja. ¿Cómo el? Que el supiera no tenia nada raro…
—Si tú sabes… Enamorado…
Un momento.
—¿Qué? ¡Yo no estoy enamorado, dobe!
—¿Entonces por que suspiras?
—por si no sabias, baka, las personas también suspiramos por cansancio y yo estoy cansado, de trabajar, de que seas tan tonto, de mi estúpida hermana, de Sakura… ¡De todo!
El rubio lo miro como tonto.
—Eres un caso perdido, Naruto…
El rubio sonrió.
Siguieron observando el mar. Ya se estaba anocheciendo más de lo que ya estaba.
—Me gustas cuando estas callado…—dijo Sasuke.
Naruto volvió a sonreír.
—Teme… Quiero estar casado…
—No bromees…
—No lo hago…—dijo seriamente—Odio estas solo…
Sasuke lo miro sorprendido, sabia que cuando Naruto se ponía serio era porque estaba hablando con la verdad, y con el corazón.
—Naruto… ¿Qué sucede?
—No lo se… pero la boda de Itachi me hizo ver que estaba solo… Me hizo ver que no tengo novia, que no hay ninguna chica que le interese por lo que soy y no por el dinero de mi familia… que también yo deseo casarme…
—Por favor, Naruto… sabes que a ninguno de los dos, se nos da bien estar tranquilo con nunca chica de por vida…
—Si pero yo quiero una como ella…
—Tsk… ¿Cómo quien?—pregunto un poco enfadado.
—Pues… No se… como Shizune, supongo…
—Es obvio que estas loco… todas las amigas de Saya es tan frustradas y locas… Shizune no es la excepción…
—Si, pero Itachi se veía tan feliz…
—Ya cambiemos de tema…
Naruto lo miro.
—Es obvio que no te interesa…
—Hmp… No, no me interesa… No quiero hablar de relaciones, ni de mujeres, quiero estar tranquilo…
—Pensé que tenías una cita hoy…
—Eh… si…
Se quedaron callados.
—Oye… Teme…
—¿Qué?
—Escuche que saliste con Sakura-chan—dijo levantando las cejas repetidamente.
Sasuke arqueo las cejas. ¿De que rata había escuchado eso? Es obvio que todo estaba conectado… Sakura se lo dijo a Saya, Saya a Kiba, y Kiba al chismoso y molestoso de Naruto… O tal vez la Hyuuga, aunque ahora que lo pensaba ella no hablaba mucho con Naruto… Tal vez fue la chismosa de Ino… Frunció el ceño.
—¿Quién te dijo eso?
—Kiba… Se lo dijo Saya…
¿Por qué no le hacia gracia?
—Cuéntame, teme…
—¿Qué quieres que te diga?
Naruto se encogió de hombros y Sasuke murmuro una palabrota, el rubio era tan molestoso.
—Todo… no sabia que salías con Sakura, no sabia que si quiera te gustaba… En el instituto la ignorabas incluso la insultabas….—Sasuke frunció más el entrecejo—…También la maltratabas… Oh… y le decías que tenia una frente que podía abarcar todos los aviones del aeropuerto, también le decías a los chicos que no se le acercaran…
—Si, si, ya entendí… Fui un chico malo…
—Creo que aun lo sigues siendo…
Sasuke le propino un golpe en la cabeza y Naruto sonrió ante esto.
—Pero eres mi amigo… Un chico malo que sigue siendo mi amigo… ≡^^ ≡
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Si, era extraño… No había recibido ninguna llamada de Sasuke en todo el día y ya eran las 7, tenia que cambiarse para ir a salir "juntos"… Pero entonces si el no la llamaba para avisarla, entonces que pasaría, no sabría que ponerse, porque no sabia a donde iban a ir…
—¿Por qué diablos te preocupas por que te llame?
El timbre de la puerta sonó, asustándola. Sakura suspiro. Ese tendría que ser Sasuke y ella ni siquiera se había cambiado… Aunque que diablos hacia… Sakura murmuro una palabrota, sus pensamientos estaban muy turbios todo por culpa del Uchiha.
Se dirigió a la puerta a abrirla, pero con quien se encontró no fue con el pelinegro.
—¿Qué haces aquí?—pregunto enfadándose. Es que acaso su hermana no tenia escrúpulos…
—Vengo a pedirte perdón, Sakura…—dijo la chica pelirroja—Me dejas pasar…
—¡No!
—¡Por favor!—suplico la chica—Debemos hablar…
Sakura miro su reloj.
—5minutos y te largas…
Saori hizo acopio de entrar. Sakura levanto una mano deteniéndola.
—No… Te quedas ahí, hablaras breve y rápido… ¿Entendiste?
—Eres cruel…
—Lo soy…
—Pero…
—4 minutos…—dijo volviendo a consultar su reloj.
No sabía porque le estaba dando una oportunidad a su hermana. Lo que había hecho hacia su persona era atroz, ella nunca le haría aquello, erra su hermana, la única familia que tenia ahora… y mira lo que le hacia…
—De acuerdo…
Saori se quedo callada. Sakura la miro con rabia. ¿Cómo se atrevía a venir a interrumpir su "perfecto" día? ¿Cómo se atrevía a venir y pararse enfrente de su puerta… a pedirle perdón? Obvio que ella no se lo daría. No era tan estúpida… No se lo daría ni por mucho que suplicara.
—Siento lo de Sai…—la pelirosa rodo los ojos—Pero yo lo quiero…—dijo su hermana—Intente decírtelo varias veces, créeme… pero tenia miedo de que me odiaras como es obvio que ya esta pasando…
—Saori…—su hermana la miro fijamente, creyendo que se ganaría su perdón—Te acostaste con mi novio y luego me lo robaste… ¿Qué quieres que te diga? ¿Qué no te odio? ¿Qué aun te sigo queriendo? ¿Qué no me importa un comino que te hayas acostado con MI novio?
Saori pareció sentirse mal, porque bajo la cabeza. Aunque Sakura sabía que ese era uno de sus tantos encantos ocultos: parecer siempre la victima…
—No te hagas la victima, Saori, puede que a nuestros padres le funcionara, que los hayas manipulados a tu antojo, pero a mi no me cae bien el jueguecito, hermanita…
Sakura volvió a consultar su reloj.
—Oh… Mira ya se acabo tu tiempo…
Y le cerró la puerta en las narices. Sakura se dio la vuelta para irse a su cuarto y darse una larga y relajante ducha. Pero el timbre volvió a sonar. La pelirosa pronuncio un improperio y volvió a abrir la puerta.
—Saori… Ya te dije que…—se quedo petrificada—Sasuke…
—Hmp… Veo que estas muy feliz de verme… ¿Y quien es Saori?
—Nadie que te interese… ¿Qué haces aquí?
—Que pregunta la tuya…
Sasuke dio un paso hacia ella, acercándose lo suficiente para luego bajar la cabeza y rozar sus labios con los de ella. La pelirosa se separo rápidamente del chico dando un paso atrás como si le quemara. Se toco los labios con las puntas de sus dedos.
—¿Por qué hiciste eso, Uchiha?
—Porque lo deseo… Y tú también lo deseas tanto como yo…
—Espera…—dijo cuando vio que Sasuke iba a lanzarse de nuevo sobre ella. Le puso las manos en su torso cubierto con una camiseta blanca.
Sakura retiro las manos, un tanto excitada. No sabia porque pero por alguna razón la casi discusión con su hermana, la había emocionado. Aflorando sus sentimientos…
—Admitiré que me encontré extraño que no aparecieras…
Sasuke sonrió de lado triunfante.
—Así que me estabas esperando… ¿Eh?
La pelirosa dio un paso hacia atrás y Sasuke se acerco más, hasta que quedo el dentro del piso. El pelinegro cerró la puerta a su espalda y volvió a acercarse a Sakura.
—¿Por qué lo haces Sasuke?
—¿Qué hago que?
—¿Por que estas detrás de mi, correteándome, fastidiándome…?
Sasuke volvió a sonreír.
—Hmmm… No lo se… tal vez porque me gusta o no se…
Sakura se dijo a si misma que dejara de aparentar débil, ante el imbécil de Sasuke. El no se merecía que ella volviese a caer entre sus redes.
«Relájate, Sakura… deja de pensar como seria su cuerpo debajo de esa ropa…. Deja de pensar de cuantos centímetros será su…», murmuro aquella voz que tanto la molestaba en su conciencia.
«Oh por dios… Me estoy volviendo una pervertida como Ino…», pensó ella.
Sasuke levanto una mano y la apoyo en su sonrosada mejilla, comenzó a deslizarla hacia abajo, hasta su cuello níveo, que tanto deseo tenia de besar.
—Me pregunto si ese Sai te hizo sentir lo que yo te hago sentir…—empezó a bajar la mano más y más. Hasta pasar por entre medio de sus pechos, bajando a su vientre y volviéndola a subir.
La pelirosa tragaba con dificultad la mano de Sasuke yacía en uno de sus pechos. Sakura ya no sabia que pensar, estaba confundida, le gustaba aquel contacto, pero odiaba a Sasuke, y no debía dejarse ni besar ni tocar por el. Estaba tan nerviosa y sabia que en cualquier momento sus piernas comenzarían a fallarle.
Claro que Sai no la hacia sentirse de esas manera, o mejor dicho, nunca la había hecho de sa manera, tan provocativa, tan sensual, era obvio que el pelinegro tenia un encanto natural único. Sai no tenia nada de aquello… En ese momento se pregunto que era lo que le había visto a Sai… Saya y las otras chicas siempre decían que era por el gran parecido a Sasuke y ahora que lo veía, se parecían… solo un poco, porque Sasuke era diferente en cierto punto al marrano de Sai, demasiado diferente…
—Sasuke…—gimió antes de que la boca del chico reclamara la suya, cerrándose entorno a la de ella.
Prácticamente lo llevo al sofá más cercano y lo sentó, subiéndose encima de el a horcadas. Sin despegar los labios de el. Tenia que estar loca, por dejarse besar de el. Se supone que tenia que resistirse… pero diablos, Sasuke besaba tan rico… y ella tenia tantas ganas…
Al parecer Sasuke no quería seguir con la lentitud que se besaban porque de un momento a otro empezó a devorarle la boca a la pelirosa. La ojiverde respiraba agitadamente mientras intentaba sacarle a Sasuke la camiseta.
—Sakura…—escucho decir a Sasuke.
Sakura dejo se tirar de su camiseta, avergonzada, rompiendo el beso después… ¿Qué estaba haciendo? Obviamente algo que no le gustaba a su cerebro ero si a su cuerpo. Como un resorte se levanto de Sasuke, alejándose unos metros de el, tapándose la boca con las manos.
—Sakura…—volvió a intentar el pelinegro.
Sakura lo miro, bajando la mirada por el cuerpo de Sasuke, aun sentado en el sofá. Por alguna razón su mirada se dirigió a la entrepierna del chico que por debajo del pantalón se asomaba un gran bulto. Sakura se ruborizo y retiro la mirada.
—Sakura…
—Lo siento, no quise…
—¿Por qué me pides perdón…?
Un momento… no tenía que pedirle perdón a nadie. Ella era la victima de todo. No tenía que disculparse con Sasuke, porque fue el quien insistió en entrar a su piso, cuando sus sentimientos y sus emociones estaban tan descontrolados.
—Vete, Sasuke…
—Eres rara… ¿Sabes?
—Entonces porque sigues fastidiándome si soy tan rara…
Sasuke se levanto.
—Me iré… pero solo si me prometes que vendrás a cenar conmigo…
—No… Vete…
—Al menos lo intente…
Sasuke se dirigió a la puerta. Mientras que Sakura se quedaba en el mismo sitio de hace rato.
—Adiós, Sakura…—dijo sonriendo perversamente.
Sakura se desplomo en el sofá luego de que Sasuke se fuera. ¿Qué había sucedido allí? Casi se le había ofrecido a Sasuke. Aun no había aprendido. Se suponía que no le iba a hacer caso a Sasuke para que el tomara de su propia medicina, para que se sintiera como ella se sintió cuando estaba locamente e irrevocablemente enamorada de el, pero no… lo había arruinado, lanzándose a sus brazos como una mujer con ganas y deseosa.
Era la primera vez que se le lanzaba así a un hombre… no siquiera con Sai. Nunca lo había hecho, pero por alguna razón… aquello se sintió…
—Bien…
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4to Día…
Aquel día había amanecido radiante. Naruto se estiro con fuerza mientras se levantaba de la cama. Comprobó la hora, con el despertador de la mesita de noche. Eran ya pasadas las 10…
Algo estaba sonando…
—El timbre…
Salió de cuarto perezosamente, mientras caminaba hacia la puerta principal, ahogando un bostezo. Miro por la mirilla y sonrió. Abrió la puerta.
—Sasuke…—dijo al ver a su amigo allí.
—Hmp…
Sasuke entro al piso y Naruto resoplo cerrando la puerta. Siguió a Sasuke que se dirigía hacia la cocina, se fijo que el chico llevaba una funda del supermercado en una de sus manos. El pelinegro se movió hacia la encimera y comenzó a vaciar la bolsa.
—¿Me raíste el desayuno, teme?—se rio—¡Que bueno eres!
Sasuke enarco una ceja.
—¿Qué? Es raro que me traigas el desayuno…
—Tsk… Saya me estaba buscando, y decidí irme de mi piso, no quiero que me moleste… Hoy no…
—Oh… ¿Trajiste ramen?
El pelinegro asintió.
—Anda… Y… ¿Por qué no quieres ver a Saya? Es tu hermana…
—¿Que no es obvio? Ella me anda buscando para preguntarme sobre Sakura… lleva la noche y parte de la mañana llamándome…
Naruto encendió la estufa con una cacerola con agua, para ponerla calentar y poder preparar su ramen instantáneo que le había traído su amigo. Se volvió hacia el Uchiha.
—¿Qué hay de Sakura? ¿Te ha llamado ella?
—Naruto hay algo que tu no entiendes… No estoy saliendo con Sakura de verdad… Solo es por una apuesta con Saya…
El rubio lo miro sorprendido. Al parecer su amigo seguía con los jueguitos y las apuestas con su hermana. Que no se cansaba de aquello. Que no sabía que podía herir a personas con eso…
—No estas saliendo con Sakura…
Sasuke negó con la cabeza.
—Aun siguen con ese estúpido juego, verdad…
—Hmp, no te incumbe nada de esto… Cuando la reliquia familiar llegue a mis manos, se acabaran las apuestas…
—Eso esta mal…
—Lo se…
Naruto lo miro con la cara desencajada.
—Que raro es oírte decir eso…—vio como el chico fruncía el ceño. Naruto sonrió—¿Y de que se trata exactamente?
—Conquistar a Sakura… Debo hacer que Sakura caiga a mis pies en solo diez días… y ya llevo 4…
El rubio se quedo callado. Nunca se metía en las apuestas de Saya y su mejor amigo, pero esta definitivamente estaba mal. ¿Qué pasaría cuando Sasuke consiga conquistar a Sakura? ¿La dejaría así sin más luego de ganar? No podía permitir aquello, no podía permitir que a Sakura le pasara eso…
Sasuke enarco una ceja al ver la expresión de tristeza que cruzo por el rostro del rubio, luego de haberse quedado en absoluto silencio. Sabía lo que estaba pasando por su mente…
—Emm… Sasuke… No creo que esto sea buena idea…
—Claro que lo es… Todos salimos ganado…
Naruto lo miro furioso.
—No… Tú no piensas en nada, Sakura no va a ganar nada… ¿Qué no piensas ni un poquito en los sentimientos de Sakura? ¿Qué pasara con ella luego de la apuesta?—le pregunto.
—No lose y a decir verdad no me interesa…
—Es obvio que a ti no te interesa, pues porque si te interesara no harías esto…
—Desde cuando eres la voz de la razón… Que yo recuerde eras o eres un irresponsable que no piensa las cosas antes de hacerla…
—¿Ah, si? ¿Cómo si yo fuera el único…?
—Ya dejemos el tema, que no me harás cambiar de opinión…
Naruto se encogió de hombros y se volvió hacia la estufa.
Sasuke no lo había pensado… Y ahora que lo veía… ¿Por qué Saya había apostado el corazón de Sakura tan seguramente? ¿Tan segura estaba de que el no lo consiguiese…? Si era eso, tendría que hablar muy bien con Saya…
—Veo que te has quedado muy callado tú también…
—Yo…
—Se que estabas pensando en lo que te dije… ¿Verdad? Yo se que tu no eres como te describen Sasuke, se que tienes corazón, aunque sea muy pequeño y este muy escondido…
—Ya dejémoslo ya…
—Ok, teme…—Naruto pareció dudar un momento antes de agregar—¿Qué tal si salimos tu con Sakura y yo busco a alguien? ¿Eh?
—¿A alguien?—pregunto el moreno arqueando las cejas.
—Emm… Luego hablaremos de ello…
—Como digas…
Naruto termino de preparar su desayuno y lo puso encima de la encimera. Vio como el pelinegro lo miraba con cara de asco. Naruto se rio.
—¿Qué…? No es veneno…
Sasuke se rio. Tal vez debería intentar hacer lo que Naruto proponía un cita entre cuatros. Pero primero tenia que convencer a la pelirosa que saliera con el…
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