Lamento la espera, estoy pasando un momento complicado en lo personal y se me complicaba escribir, acá les acerco un capítulo más, espero que les guste y sepa entender la demora.
J- Rizzoli- exclamo con cansancio la detective mientras tomaba su teléfono, era un día largo en el trabajo, había vuelto a escuchar los interrogatorios de todos sus sospechosos para tratar de encontrar algo más que la ayudara con ese caso, pero nada resbalaba- si mamá, les diré, te veo en un rato.- Jane se puso de pie tomando su chaqueta y colocando su arma en el cinturón, hizo un par de pasos hasta la puerta de la oficina y se detuvo mirando a sus compañeros- muchachos esta noche es el cumpleaños de Tommy, mi madre esta haciendo una fiesta en casa de Maura y quiere que vayan.
F- Cuenta conmigo Jane, pasaré por casa a cambiarme y estaré ahí a las ocho.
K- ¿Ángela cocinara?
J- Si, debe haber preparado de todo.
K- Entonces estaré ahí antes que Frost- bromeo mientras guardaba unos papeles en el cajón de su escritorio.
Jane camino hasta la oficina del teniente Cavanaugh para avisarle de la fiesta y luego salió de la central de policía dispuesta a comprar algún regalo para su hermano menor. Una hora más tarde regresaba a la casa de la forense con una camiseta nueva de los Red Sox's y un par de entradas para el primer partido de la temporada.
M- Jane pensé que llegarías antes, necesitamos tu ayuda- la regaño la pelirroja mientras ponía las copas sobre la mesa.
J- Hola Jane, ¿cómo ha ido el trabajo?, ¿estas cansada?, ¿quieres un cerveza?- exclamo la morena irónicamente mientras se quitaba el abrigo y lo colgaba sobre una silla.
Maura la fulmino con la mirada mientras Ángela que observaba la escena desde la cocina comenzó a reír y le extendió una parva de platos a su hija quien los empezó a distribuir por toda la mesa. Una hora después el living de la forense parecía un lujoso salón de fiesta, la gente comenzó a llegar en grandes cantidades y para sorpresa de Jane la noche se había tornado en una velada agradable rodeada de su familia y amigos.
M- No parece un circo Jane, tu familia es muy agradable.
J- Si, hay ocasiones en las que se comportan increíblemente.
M- No bromees, me agrada que estén todos aquí, me siento muy a gusto, incluso me encanta que Cayleen haya venido
J- A mi me encanta lo sexi que te hace ese vestido- exclamo con picardía la morena escondiéndose tras la puerta de la heladera mientras sacaba otra cerveza.
M- Compórtese detective, luego acabaremos con nuestro asuntito pendiente.
J- Me encanta esa propuesta- Jane tomo a Maura del brazo y la llevo al centro del living en donde la mayoría bailaba y bebía acaloradamente y durante la siguiente hora se quedaron socializando con la multitud. La pelirroja reía junto con Jane del chiste del tío Larry cuando alguien las interrumpió.
T- ¿Puedo bailar con Maura?- pregunto con picardía el mas joven de los Rizzoli mientras se acercaba a las dos mujeres, inmediatamente después Jane lo fulmino con la mirada mientras una horda de celos la consumía por completo.
M- Lo que sea por el cumpleañero- exclamo la pelirroja riendo sin notar que la detective ahora estaba enterrando sus ojos en ella.
F- ¿Una cerveza colega?- pregunto Frost al tiempo que le extendía una botella y observaba como la forense bailaba con Tommy
Jane tomo la cerveza con brusquedad y salió al patio de la casa de su compañera dejando al muchacho algo desconcertado tras aquella reacción, se sentó en un rincón oscuro apartándose de la vista y sintió como una lágrima de rabia corría por su rostro, lo limpio con brusquedad y dio un largo trajo a su bebida. Dentro de la casa todos bailaban y reían gustosos sin notar que la detective había desaparecido, Maura charlaba con Korsak y reía entre la multitud hasta que el sargento llamó su atención.
K- ¿No siente como si faltara algo Doctora?- exclamo inspeccionando el lugar.
M- Ahora que lo dice- Maura se detuvo en seco y observo a su alrededor buscando a la morena- ¿Dónde esta Jane?
F- Hace rato que no le veo- se acerco Frost que escuchaba la conversación mientras bailaba con Cayleen.
M- Enseguida vengo sargento, ya se en donde puede estar.
La pelirroja salió de la casa tratando que nadie lo notara y la vio en su rincón oscuro al que la morena le gustaba huir cuando quería estar sola.
M- ¿Qué haces aquí?- pregunto sentándose a su lado
J- ¿Terminaste con Tommy?- le recriminó sin despegar los ojos de la cerca.
M- Así que ese es el problema.
J- No… si, ¿Quieres a Tommy?
M- Claro que quiero a Tommy, es tu hermano- la mano de Maura tomo el mentón de la morena y lo dirigió hacia su rostro para que dejara de esquivar su mirada- pero como ya te dije una vez, a ti te amo, solo que aquella vez no sabía que te amaba tanto.
J- Lo siento- exclamo bajando la mirada
M- No lo hagas, me agrada que seas celosa y posesiva conmigo, nadie lo había hecho nunca, me hace sentir importante.
J- Eres importante Maura, solo que quería pasar esta noche sola contigo, por eso he reaccionado mal.
M- Aun hay mucho tiempo- dijo susurrándole provocadoramente en su oído- volvamos adentro antes que tu madre nos encuentre.
Regresaron a la fiesta y al cabo de dos horas el salón estaba vacio, Ángela las ayudó a limpiar la casa y luego se había retirado con el teniente Cavanaugh a lo que Jane no pudo dejar de acotar algo con malicia.
M- Y bien, que vas a hacer Jane, ¿te quedas conmigo?- exclamo la pelirroja mientras ponía el cerrojo en la puerta asumiendo ya la respuesta de su compañera.
J- No planeaba irme a ningún lado- la morena abrió la alacena de Maura y saco una botella de vino y dos copas
M- ¿Qué haces?, ¿cuándo has traido eso?
J- Lo compre hoy en la tarde, si vamos a hacer esto vamos a hacerlo bien- Jane destapo la botella y le acerco una copa a la pelirroja al tiempo que la devoraba con la mirada.
M- ¿Todavía no te has arrepentido de lo de esta mañana?
J- Ya te dije que no me voy a arrepentir de esto Maura, quiero estar contigo, solo que tenía miedo.
M- ¿Y ahora ya no lo tienes?
J- Sigo teniendo miedo, pero más miedo me da pasar el resto de mi vida sin intentarlo.
La forense tomo un sorbo de vino y se acerco a la morena hasta besarla, lentamente fue deslizando sus manos por los costados de la cintura de la detective mientras su lengua penetraba en la boca de Jane haciendo que suspirara de deseo. Entre besos y risas se bebieron media botella de vino, Maura caminó descalza hacia el sillón, se sentó en el con un movimiento delicado cruzando sus piernas bajo el vestido azul marino y llamo a la morena con su dedo índice. Jane sonrió con picardía y se acerco a ella sentándose a su lado, aparto la copa de vino de su mano y la coloco sobre la pequeña mesa ratona que estaba frente al sofá de la forense. Lentamente tomo a Maura entre sus brazos y mientras la besaba se despojo de su vestido, excitada como no lo había estado en su vida se puso de pie y la sujeto de la mano para llevarla hasta el dormitorio. Pocos minutos después había un camino de ropa desde el living hasta la habitación, Jane recorría despacio cada milímetro del cuerpo de Maura solo deteniéndose de a momentos para mirarla a los ojos y comprobar que la forense seguía allí. Se amaron durante horas hasta que el sol se asomo por una rendija y las encontró tendidas acariciándose en el silencio, sus cuerpos desnudos y cálidos estaban entrelazados en un solo abrazo. Lentamente la mañana fría las consumió hasta dormirse en un calor tan dulce y placentero que por primera vez a Maura le costo apartarse de la cama.
M- Anda Jane, tenemos que salir.
J- Ven a la cama, quiero estar contigo todo el día sin hacer nada- exclamo enterrando su cara en la almohada.
M- Se que estas cansada pero le prometimos a tu madre que iríamos a merendar con ella y sabes que si no vamos ella vendrá aquí.
J- A decir verdad me sorprende que no haya venido aún, si no la conociera diría que algo trama.
M- Vamos levántate.
Jane salió de la cama refunfuñando y se dio un baño mientras la pelirroja aguardaba por ella en el living. El resto del día lo pasaron con Ángela quien no paró de hacer insinuaciones a las que Jane respondía con ironía y lanzaba una mirada asesina a Maura para evitar que esta dijese absolutamente nada. Al llegar la noche volvieron a la casa de la forense dispuestas a tener una cena tranquila y una noche romántica, pero después de comer el cansancio fue más fuerte y rápidamente se quedaron dormidas.
A la mañana siguiente partieron temprano hacia la central en el auto de la detective que hacía tres días no se movía de la casa de Maura, Jane conducía despacio debido a la fuerte niebla que cubría la ciudad mientras tomaba su café.
M- Cuantas veces tengo que decirte que no conduzcas mientras bebes eso, es peligroso Jane.
J- Conducir un auto en llamas es peligroso, disparar un arma de fuego ebrio es peligroso, conducir a veinte km por hora y beberme mi café no lo es Maura.
La pelirroja la fulmino con la mirada y cruzo sus manos delicadamente sobre su regazo evitando seguir discutiendo con ella. Al llegar a la central se despidieron con una mirada juguetona y Jane subió a la oficina dispuesta a seguir sufriendo con el caso, pero apenas una hora después su compañero la sorprendió exaltado.
F- ¡Jane!- exclamo el detective Frost entrando con prisa a la oficina de la central
J- ¿Qué ocurre Frost porque tanto alboroto?
F- Uno de nuestros nueve miembros de la orden quiere negociar, dice que conoce la identidad de dos miembros más pero solo hablará contigo.
J- De acuerdo vamos, espero que esto nos lleve a algún lado.
Bajaron con prisa a la sala de interrogatorios a donde ya habían trasladado a uno de los sospechosos, Jane entro dando un portazo y se sentó frente al acusado con aire de superioridad tratando de intimidar al muchacho.
J- Tienes cinco minutos Benjamín y más te vale que lo que tengas que decir sea bueno o no hay trato.
BP- Primero quiero una reducción de mi pena por cooperar y que me ajusten una fianza para salir de inmediato
J- Si no hablas ahora mismo no solo no te daré nada sino que además te acusare por entorpecer una investigación por homicidio.
El muchacho tembló, trago saliva mientras observaba a la detective y a los policías que estaban a su lado, hasta que finalmente se decidió a hablar.
BP- Tenía razón, John Theron estaba la noche del homicidio de Eric.
J- ¿John es el gran Maestre?- pregunto interesada la detective
BP- No, aún no lo es
J- ¿Qué quiere decir con que aún no lo es?- la cara de Jane se lleno de duda y su expresión endureció aun mas.
BP- John Theron es la mano derecha del gran Maestre, se corrió la voz dentro de la orden de que nuestro líder esta muy enfermo y que pronto entregaría el mando de la orden.
J- A John
BP- No- la detective se quedo mirándolo con incredulidad- a Eric
J- ¿Eric Bankster era la mano derecha del jefe de la orden?
BP- Asi es, John quiere el puesto como gran maestre y sabia que jamás lo conseguiría con Eric siento el sucesor inmediato, el lo introdujo en la orden.
J- ¿Pero Eric quería salirse?
BP- No es así, John les hizo creer a todos que Eric quería salir porque sabia que la pena por hacerlo era la muerte, el Gran Maestre se entero y convoco a la orden a una reunión, John llego con Eric esa noche, parecía algo extraño, su mirada estaba perdida.
J- Si, porque estaba sedado, John drogo a Eric para que no pudiese desmentir las acusaciones, y el jefe de la orden tomo la falta de iniciativa como la confirmación de que quería salir y lo mato.
BP- Así es detective
J- ¿Cómo sabias todo eso?
BP- Porque John me lo dijo una noche mientras bebíamos, fuimos juntos al instituto y éramos amigos desde entonces, me tiene confianza.
J- Suerte para ti, esto te conseguirá sin dudas una fianza, una cosa más, dijiste que conocías a dos miembros más de la orden, ¿quien es el otro?
BP- No es el gran Maestre si eso es lo que quiere saber.
J- ¿Quién es?
BP- Es el otro maestro al mando, el cómplice de John, un amigo íntimo de la familia Bankster, Yonathan Fairfield.- ese nombre produjo escalofríos en Jane quien se paro dispuesta a irse de la sala.
J- ¿Qué es de Garret Fairfield?- preguntó finalmente.
BP- Es su primo, después de que Garret fuese a prisión Samner y el se hicieron cargo de los negocios de la familia, Yonathan ha ascendido mucho en solo cuatro años.
Jane salió de la sala con la cabeza hecha un lio, subió a la oficina para decirle a sus compañeros lo que había averiguado, tenían suficiente para arrestar a John, pero le preocupaba la reacción que Maura pudiese tener cuando averiguara lo de los Fairfield, aún no olvidaba la última vez que esa familia se había puesto entre ellas. Después de poner al tanto a sus compañeros decidió que tenía que contarle a la pelirroja lo que había sucedido, paso por ella a la morgue y la llevo a almorzar mientras Korsak y Frost averiguaban el paradero de los sospechosos para luego ir a arrestarlos.
M- ¿Cambiaste de opinión con respecto al Dirty Robber?- Dijo la pelirroja masticando un pedazo de menta.
J- Algo así- la mirada de Jane estaba perdida, temía la reacción de la mujer frente a ella
M- ¿Qué sucede?, te conozco, se cuando tratas de decirme algo, suéltalo.
J- Hemos encontrado a dos miembros más de la orden de los caballeros de fuego
M- Eso es genial Jane
J- Si lo es, el actor intelectual de todo era John Theron, tenías razón no nos lo estaba contando todo.
M- Te lo dije- exclamo con una sonrisa sintiéndose orgullosa de si misma.
J- Hay alguien mas Maura- la morena estaba muy seria y masajeaba sus manos temiendo lo que iba a decir- Yonathan Fairfield también estaba ahí, lo han identificado y acusado de ser cómplice.
El rostro de Maura se torno oscuro, uniforme, sin expresión alguna, su mágica sonrisa había desaparecido y Jane sintió que revivía uno de los peores momentos al lado de la pelirroja.
M- No he visto a Yonathan en casi veinte años- dijo finalmente sintiendo un nudo correr por su garganta- ¿Puedo hablar con el?
J- Lo siento Maura, pero ahora mismo Korsak y Frost deben de estar arrestándolo, no puedo permitirte verlo hasta que no lo interroguemos, odio pedirte esto, pero quizás puedas convencerlo de que nos diga quien es el gran Maestre, Yonathan se enfrenta a complicidad en un caso de homicidio agravado por premeditación, son al menos veinte años en prisión, si nos ayuda quizás pueda conseguirle un trato.
M- No puedo pensar ahora Jane, por favor discúlpame pero me iré a casa, si necesitas algo llama a Susie, ella esta al tanto de todo el caso.
J- Maura por favor déjame llevarte al menos.
M- Necesito estar sola Jane- y sin decirle mas salió del bar y desapareció entre la gente dejando a la morena sintiéndose de lo peor, no era su culpa que Yonathan estuviese involucrado en el caso, pero entendía el sentimiento de Maura, sin embargo no podía evitar temer por el futuro de su relación con la pelirroja.
