Hablar sin pensar y pensar sin hablar
La noche pasó, y los pensamientos de Blu no se podían desviar de las palabras de Eduardo, quería separarlo de Perla, eso era algo que Blu no podía creer, y mucho menos soportar, después de todo lo que pasaron juntos un solo momento sin ella era algo insoportable para él. Al amanecer Perla fue la primera en levantarse, fue a buscar algunas frutas para el desayuno, Blu fue el segundo en despertar, aun no se sacaba de la cabeza la conversación entre Eduardo y Roberto, iba a despertar a los niños para así poder olvidarse un poco del tema, pero decidió no hacerlo, pues seguramente lo bombardearían con una y mil preguntas sobre su obvio estado de ánimo, al final decidió ir a buscar a Rafael para contarle lo sucedido.
Perla regresó de buscar el desayuno, llevaba consigo algunas vayas y nueces, iba a despertar a Blu, pero no lo encontró, está de más decir que para ella eso era muy extraño, pues Blu siempre necesitaba de ella para despertar temprano, al final fue a despertar a los niños para ver si alguien lo había visto, pero ninguno se había percatado de su partida. Después de desayunar los niños fueron a explorar el lugar, Perla se quedó en el nido pensando un poco.
-Blu… ¿Dónde estás?-
Blu aun seguía buscando a Rafael, pero en vez de encontrarlo a él, encontró a Nico y a Pedro quienes estaban practicando una especie de danza con otras aves. Blu se acercó a ellos a preguntar por Rafael.
-Hola chicos-
Nico se giró hacia Blu.
-¿Qué tal Blu?-
-¿Necesitas algo?-
-Bueno, quería saber si habían visto a Rafael-
Nico se quito la tapa de botella que siempre lleva en la cabeza, y con ella apunto hacia un árbol que estaba cerca del lugar de donde estaban ensayando.
-Rafi está por allá-
-Gracias chicos-
Blu se fue volando hacia el árbol, Nico y Pedro retomaron lo que estaban haciendo. Al llegar al árbol Blu encontró rápidamente a Rafael.
-¿Qué pasa Blu?-
-¿Sabes guardar un secreto?-
-Claro, ¿Qué pasa?-
Blu comenzó a contarle a Rafael lo de la noche anterior, desde sus problemas para dormir hasta la conversación entre Eduardo y Roberto, Rafael escuchaba con atención, no dijo ni una sola palabra hasta que Blu terminó de hablar, aunque incluso en ese momento aun no sabía que decir, pasó un momento de incomodo silencio, hasta que Perla llegó al lugar.
-Ahí estas Blu-
Perla aterrizó a lado de Blu en la rama del árbol, Blu al escucharla intento disimular lo más que pudo.
-Te he estado buscando toda la mañana, ¿Estás bien?-
-Sí, ¿Por qué?-
-Bueno, esta mañana no estabas por ninguna parte del nido, y no dijiste a donde irías o porque te fuiste-
-Bueno, sucede que Rafael me pidió que lo viera temprano, y bueno, creo que olvide avisar, lo siento-
Perla noto algo extraño en el tono de Blu.
-¿Ah sí? ¿Y qué necesitabas Rafael?-
-Oh bueno, ya que Blu tiene más conocimiento de los humanos que cualquiera aquí, quise preguntarle respecto a una herramienta del taller de Luis-
Rafael contestó de manera muy natural y sin titubear, casi parecía que tenía esas líneas ensayadas, Perla decidió confiar en Rafael y hablar con Blu sobre otro tema.
-Bueno, Blu, hay algo que debo decirte, pero veo que ahora estás ocupado, así que te lo diré en cuanto regreses, por ahora iré a ver a tía Mimi-
Perla se fue del lugar mientras Blu se despedía de ella a la distancia para luego ver a Rafael algo sorprendido, no esperaba que contestara con tanta naturalidad.
-¿Cómo lo hiciste?-
-¿Qué cosa?-
-La manera en la que le contestaste a Perla, tan natural-
-Bueno, que puedo decir, eh tenido que ocultarle algunas cosas a Eva varias veces, uno aprende a hablar, pero retomando tu situación, ¿Qué piensas al respecto?-
La mirada de Blu decayó al igual que su ánimo.
-La verdad es que eso acaba con tu moral fácilmente…-
Rafael se quedó callado.
-Y todo por ese tonto viaje-
-¿Qué viaje?-
-Parece que anualmente los guacamayos azules de la tribu van a un viaje de quien sabe que, escuché decir a Eduardo y Roberto que es un viaje en parejas-
La cara de Rafael se ilumino en ese momento.
-Oye eso es perfecto, tu, Perla y tus hijos juntos en un viaje, nada mejor que eso para…-
Blu interrumpió a Rafael.
-Eduardo quiere que Roberto vaya con Perla y mis hijos-
El entusiasmo de Rafael desapareció en ese momento, no se esperaba que la situación estuviera tan mal.
-Bueno, te seré sincero, eso no está nada bien-
-Y que lo digas… Como se supone que le agrade a su padre si él no me da la oportunidad… Además, ¿Qué tiene Rafael que no tenga yo?-
-Bueno, además de más experiencia en vivir en la selva… Nada, tú eres mejor-
En ese momento Blu se quedó congelado por un momento, era cierto, el era más inteligente que Roberto, pero le faltaba la experiencia de vivir en la selva, y si era necesario sobrevivir hasta el mayor peligro de la selva, Blu estaría dispuesto a hacerlo por Perla.
-¿Blu?-
En ese momento Blu despertó de su pequeño trance, junto con una actitud más positiva, pero a la vez más desesperada.
-Ah Rafael… Debo irme, tengo algo que hacer-
Blu se fue volando rápidamente del lugar dejando a Rafael colgado y con varias dudas respecto a él y a lo que haría a continuación, en pocas palabras Rafael empezaba a preocuparse por Blu.
En otra parte Perla estaba buscando a tía Mimi, pero en vez de dar con ella se topó con Roberto quien aun estaba algo confundido por la conversación.
-Hola Roberto, ¿Has visto a tía Mimi?-
-Eh, no, no la he visto, pero tu padre quería hablar contigo-
-Oh, está bien, ¿Dónde está?-
-Está en el estanque-
Perla asintió y fue al estanque en busca de su padre. En el camino Perla estaba muy entusiasmada por el viaje anual de la tribu, estaba pensando en una y mil maneras de pasar el tiempo con Blu y sus hijos, una semana entera en la vida salvaje solo con su familia, no sabía lo que le esperaba al encontrar a su padre.
Al llegar encontró a su padre parado en una rama cerca del agua, Perla fue junto a él.
-Hola papa-
-Hola Perla-
-¿Querías verme?-
-Sí, como ya sabrás, el viaje anual de la tribu será en unos cuantos días-
-Lo sé, se lo voy a contar a Blu esta tarde, el, yo y los niños juntos y…-
-Perla, no creo que sea buena idea que el vaya-
Perla se sorprendió al escuchar eso, realmente esperaba otra respuesta de su padre.
-¿Qué?-
-Aun no es apto para sobrevivir en la selva el solo…-
Perla interrumpe a Eduardo.
-¡Me tiene a mí!-
-Y a caso te tendrá siempre ¿Qué pasara si se separan? No hay garantía de que sobrevivirá-
Perla se quedó callada por un momento.
-No puedo creer… No puedo creer que seas así con el padre de tus nietos-
-Perla no lo tomes de esa manera…-
-No… Yo confió en Blu… Y ahora él es parte de mi familia… ¡De nuestra familia!... Esperaba que lo entendieras-
Después de eso Perla se fue volando mientras que Eduardo solo veía como se alejaba, se podían distinguir fácilmente las lagrimas en el rostro de Perla quien solo quería encontrar a Blu a quien no iba a encontrar.
Después de dejar a Rafael, Blu se fue lejos del territorio de la tribu, a un lugar selvático, voló por un largo rato hasta que se cansó y decidió aterrizar en un claro de la selva.
-Este parece buen lugar… Les demostraré que puedo adaptarme a la selva-
¿Qué pasará ahora que Blu se ha adentrado solo en la selva?
