Primer día lejos de casa
Blu solo llevaba algunas horas en la selva, y como es digno de él, empezaba a sentir cierta preocupación de estar lejos de la seguridad de su hogar, pero no podía volver, o al menos eso era lo que él pensaba, no podía volver a menos que desarrollara las aptitudes necesarias para sobrevivir en la selva. Y aunque la idea había sido de él, empezaba a dudar si podría soportar la experiencia.
-Bueno, no está tan mal-
Se podían reconocer claramente los nervios de Blu en su tono de habla.
-Solo serán unos cuantos días… Y… Bueno, la selva se ve muy apacible…-
En ese momento Blu escuchó el crujir de unas ramas entre los árboles, lo cual obviamente lo inquieto.
-¡¿Quién anda ahí!?-
Después de no obtener respuesta y de respirar profundamente varias veces por fin se calmó.
-Muy bien, tengo que superar esto… Por Perla-
Blu se armó de valor y continuó su camino hacia lo más profundo de la selva sin saber con exactitud cómo iba a sobrellevar los días que planeaba estar lejos de su familia.
Por otro lado Perla iba camino a su nido, pero la tristeza que sentía respecto a las palabras de su padre había sido reemplazada por furia hacia él. Perla estaba tan adentrada en su enojo que no notó que se estaba acercando al nido de tía Mimi, quien al verla intento saludarla pero Perla simplemente pasó de largo, tía Mimi notó de inmediato la actitud de Perla y solo una cosa pudo pasar por su mente.
-Eduardo-
Dijo Mimi con un tono de voz ligeramente más serio, pues aunque tenía fama de ser muy relajada y muy amable, tenía ciertos desacuerdos con Eduardo, por lo tanto fue rápidamente a buscarlo.
Al llegar Perla al nido llamó inmediatamente a Blu, pues esperaba que ya estuviera en casa, pero está de más decir que no lo encontró por ninguna parte, aunque quería hablar con él, Perla sintió que su ausencia era un buen momento para relajarse, pues nunca es bueno hablar con la cabeza caliente y ahora lo que menos quería era lastimar a Blu más de lo que ella sabía que lo lastimaría lo que Eduardo pensaba de él, aunque ella no estaba enterada de que Blu ya lo sabía.
Pasó el tiempo, Bia, Tiago y Carla regresaron al nido al medio día, para ese entonces Perla ya estaba calmada, e inmediatamente preguntó a sus hijos por su padre, pero al igual que en la mañana, ninguno lo había visto, Bia se quedó pensando por un momento hasta que pensó en un posible paradero de Blu.
-No estará con Rafael-
Por el enojo, Perla había olvidado por completo que Blu se había encontrado con Rafael en la mañana, por lo tanto pensó que lo más lógico sería que Blu se quedó con él. Los 4 guacamayos azules fueron a buscar a Rafael mientras que el ave que buscaban se encontraba muy lejos de su zona de confort.
Blu se había adentrado mucho en la selva, estaba en una de las partes más profundas intentando recordar la "Capacitación" que Eduardo lo había dado al llegar a la selva.
-A ver… ¿Qué era primero?... Ah sí-
Blu fue volando a un árbol cercano y se postró a lado de una liana que estaba por ahí.
-El pico es tu herramienta principal-
Blu empezó a morder la liana para intentar cortarla, mordisqueo varias veces hasta que por fin logró cortar la liana.
-Sí-
Blu no pudo evitar sentir esa satisfacción de victoria, la cual desapareció en cuanto recordó unas de las palabras de Eduardo: "Roberto lo hizo a la primera" Al recordar eso Blu sintió un ligero enojo e inmediatamente fue en busca de otra liana, pasó un largo rato buscando y cortando lianas con el pico hasta que se cansó y decidió descansar un poco en un hueco de un árbol.
-Muy bien, quizá usar mi pico de esa manera no fue una de las mejores ideas que he tenido…-
Dijo Blu para sí mismo, frotándose el pico con las alas.
Perla y los niños encontraron a Rafael junto con Nico y Pedro en una especie de fiesta en la selva, Perla rápidamente ubicó a Rafael y fue donde él seguida por los niños, iba a preguntarle sobre el paradero de Blu, pero Rafael se adelantó.
-Hola Perla, justo iba a ir a invitarlos a esta pequeña fiesta-
-Bueno, con gusto hubiéramos venido, pero…-
Bia interrumpió a Perla con la pregunta sobre el paradero de Blu.
-No encontramos a papa-
Eso fue desconcertante para Rafael, esperaba que Blu ya hubiese regresado con Perla.
-Ah no… Qué extraño-
Perla se preocupó un poco al escuchar eso.
-¿No está contigo?-
Rafael negó con la cabeza.
-Se fue desde la mañana, creí que había ido a buscarlos, parecía que tenía prisa de irse-
En ese momento Nico y Pedro salieron de entre la multitud y se unieron a la conversación.
-¿Qué pasa Rafi?-
-Hola chicos-
Pedro se acercó a Rafael.
-¿Por qué estas tan lejos de la diversión?-
-Oh bueno, ¿No saben dónde está Blu?-
Nico se volteo a ver a Perla.
-¿Nuestro colega de plumas azules?-
Perla asintió con la cabeza.
-Lo siento, no lo he visto, creí que estaba con ustedes-
A Perla la invadió la duda, si Blu dejó a Rafael desde la mañana de ese día y no había vuelto al nido, en donde pudo haber estado todo ese tiempo, los niños se acercaron a Perla y Bia llamó su atención.
-¿Dónde está papa?-
Perla se quedó pensando por un momento hasta que decidió ir a buscarlo.
-Vayamos a buscarlo-
Rafael sonrió y puso un ala sobre el hombro de Perla.
-Te ayudaremos-
Pedro reaccionó de una manera un singular al escuchar eso.
-¿Ayudaremos? Me suena a manada-
Nico golpeo a Pedro en la cabeza.
-Oh, claro que lo haremos-
Todos se fueron de la fiesta en busca de Blu, los niños fueron juntos al nido, Rafael y Perla fueron al lugar donde Blu se había encontrado con Rafael en la mañana mientras que Nico y Pedro lo estaban buscando desde el aire, pero en vez de encontrarlo a él, se toparon con Roberto, inmediatamente fueron a preguntarle si había visto a Blu, a lo que el obviamente respondió negativamente, aunque preguntó por Perla, Nico y Pedro le dijeron en donde podría encontrarla, Roberto fue rápidamente a buscarla, Nico y Pedro no lo encontraban sentido a quedarse ahí, así que decidieron seguirlo.
El día avanzó, la noche estaba próxima y Blu aun se encontraba en la selva, se le podía ver claramente el cansancio, al igual que su plumaje lleno de manchas de lodo e incluso de un poco de sangre, Blu al ver la noche tan cerca empezó a buscar un lugar para dormir. Regresando con Perla y Roberto, al llegar al lugar indicado Roberto no encontró a Perla, hasta poco después de estarla buscando.
-Hola Perla ¿Tienes un minuto?-
-Pues sí, pero date prisa, estoy buscando a Blu-
-Sí, lo sé… Bueno, quería hablarte sobre algo que me dijo tu padre-
A Perla le cambio el humor en cuanto escuchó la mención de su padre.
-Oh, no me digas nada de él, estoy muy molesta-
Roberto se sorprendió al escuchar eso, y el ver a Perla molesta le quito la intención de contarle de su conversación con Eduardo, y la idea de Rafael solo la pondría más molesta.
-Oye, ¿Y si le preguntamos a tu padre?-
A Perla no le gustó para nada esa idea, pero su padre estaba al tanto de todo lo que pasaba en la tribu, por lo tanto era más probable que él supiera donde pudiera estar Blu, así que inmediatamente fueron con Eduardo, aunque en todo el viaje Perla tuvo una actitud muy tensa.
Antes de que llegaran con Eduardo se detuvieron al escuchar unos gritos provenientes de su nido, al parecer tía Mimi estaba sermoneándolo respecto a su actitud hacia Blu, al escuchar eso a Rafael le recordó un poco a sus discusiones con Eva, estaban a punto de irse pero para Perla era más importante encontrar a Blu, entonces entró e interrumpió la discusión entre Mimi y Eduardo, Perla quería hablar con su padre lo menos posible, por lo que solamente le preguntó si había visto a Blu a lo cual Eduardo le respondió no, Perla solo se limito a agradecerle a su padre para después regresar al nido, Roberto, Rafael, Nico y Pedro acompañaron a Perla hasta el nido, para entonces la noche ya había llegado a la selva. Rafael fue el primero en despedirse de Perla
-Lo siento Perla… Lo seguiremos buscando mañana-
Roberto puso un ala sobre el hombro de Perla.
-Descansa Perla-
Nico y Pedro también se despidieron de Perla y se fueron del lugar, al entrar Perla encontró a sus 3 hijos jugando, pero se detuvieron al ver a Perla, Tiago se acercó a ella.
-¿Y papa?-
Perla suspiró y juntó a sus 3 hijos para abrazarlos.
-No lo sé…-
Los niños se desilusionaron un poco al escuchar eso, realmente querían ver a Blu, Perla les sonrió tiernamente.
-Vengan, vamos a dormir-
Mientras tanto, Blu se encontraba en el hueco de un árbol, se veía muy lastimado y agotado, se acomodó cerca de la salida del agujero mirando el cielo nocturno con una gran nostalgia en su rostro.
-(Suspiro) Perla… Ya comienzo a extrañarte-
Perla después de dormir a los niños también se acostó cerca de la salida del nido, mirando el cielo con una lágrima escurriendo de su rostro.
-Blu… ¿Dónde estas?-
