-¿Isabella?

La castaña soltó una carcajada cuando su nombre resonó en los gigantescos parlantes del estadio Saint Andrews, y bajó el libro hacia su regazo.

-¡Aquí!-Chilló, levantando ambas manos en el aire, esperando que Edward la viese desde el escenario.

Lo vio fruncir el ceño a través de las enormes pantallas led, y sacudir la cabeza.

-¡Aquí, idiotas!-Volvió a chillar, carcajeándose mientras los veía a los cuatro mirar en todas direcciones.

Finalmente, Jasper la vio y la señaló con el dedo. Edward siguió la dirección en la que señalaba su amigo y bufó.

-Vuelve aquí ahora mismo. Vas a perderte.-Bella levantó su dedo medio en el aire, aunque sabía que Edward probablemente no la vería.-No te veo moverte.-Volvió a diablear en el micrófono, haciendo que todos quienes pasaban por allí se giraran a buscarla con la mirada.

-¡Sigue con lo tuyo y deja de molestar!-Gritó lo suficientemente alto como para que la oyera todo el estadio. Edward rodó los ojos y sus tres amigos soltaron una carcajada.

Bella se lo estaba pasando en grande.

Había acompañado a Edward y los chicos a la prueba de sonido aquella mañana, ya que a la tarde se llevará a cabo el primer concierto de la gira, terminando solo una hora antes de la fiesta.

El Estadio St. Andrews, uno de los más grandes de Birmingham, estaba bullendo de actividad, entre la banda arriba del escenario y la masiva cantidad de operarios que ponían en condiciones el estadio para el recital de esa tarde.

Bella, con su enorme bolso azul colgando al hombro, había decidido explorar, así que se dedicó a caminar alrededor del enorme campo abierto que había frente al escenario, y hacía una media hora había llegado a las pocas gradas que se encontraban detrás de todo, en un nivel más elevado, y se había acomodado en una de las butacas a leer uno de los libros que había traído con ella.

Soltando un suspiro, se puso de pie y comenzó caminar lentamente hacia el escenario. Era una caminata bastante larga, a decir verdad.

'Rock n' roll star' comenzó a sonar, y Bella soltó una risita. Adoraba esa canción.

- I'll take my car and drive real far. To where they're not concerned about the way we are.-Bella comenzó a cantar, sin preocuparse por hacerlo en un susurro, pues nadie la escuchaba, mientras una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro al oír la increíblemente profunda y caliente voz de su novio sonar por los alta voces.- Cos' in my mind my dreams are real. Now, are you concerned about the way I feel! Tonight I'm a rock 'n' roll star.

La banda siguió tocando, y Edward no despegó la mirada de la pequeña castaña que se acercaba cada vez más al escenario, sonriéndole con adoración.

¿Cómo había hecho él para ganarse a alguien tan increíble como ella? Todavía no lo entendía. Y no creía llegar a hacerlo nunca.

Cuando Bella llegó a estar a dos metros del escenario, la canción ya estaba llegando a su fin, y Bella tragó saliva cuando Edward clavó su mirada en ella y arqueando una ceja le cantó una de las últimas estrofas.

-You're not down with who I am. Look at you now, you're all in my hands tonight.-El cobrizo le dedicó una sonrisita traviesa cuando Bella se ruborizó al entender el mensaje que Edward le quería enviar, y ella le rodó los ojos, intentando parecer molesta.

Era cierto. Él la tendría en sus manos esa noche. Y la tendría en sus manos para siempre.

Cuando la prueba de sonido llegó a su fin, Edward se bajó de un salto del escenario y la rodeó con sus fuertes brazos, besando su frente sonoramente y haciendo que la castaña soltara un gritito.

-Iremos a comer y luego volveremos al hotel. Alice y Rose deberían llegar en un par de horas.

-Perfecto.-Respondió la castaña con una sonrisa y los cinco caminaron hacia la van que los esperaba fuera tranquilamente.

Luego de almorzar, se dirigieron al hotel y cada quien se fue a su habitación. Recién eran las tres de la tarde y faltaban cerca de tres horas para el concierto.

-Quiero dormir.-Susurró Isabella mientras se dejaba caer sobre la cama, y sintió la risita de Edward detrás suyo.

-Eres una pequeña dormilona, ¿Ah que sí?

-Adoro dormir.-Respondió en voz baja, acomodándose entre los cojines.

-Pues lo lamento por ti, nena, pero Rose y Alice acaban de llegar y vienen hacia aquí.

Bella soltó un sollozo de queja, poniéndose boca arriba.

-¿Cómo lo sabes?

En respuesta, Edward le mostró su teléfono celular con una conversación de WhatsApp abierta. Antes de que Bella pudiese decir algo, la puerta ya estaba sonando.

Edward le sonrió traviesamente y se levantó para ir a abrir. Menos de un segundo después, una cabellera rubia y una morena entraron corriendo como unas locas a su habitación y se tiraron en la cama.

Sí, sobre ella.

-¡Me aplastan!

-¡Hola, Bellita!

-¡Sabemos que nos han extrañado!

Edward bufó, apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados.

-¿No tienen algo mejor que hacer que acosar a mi chica? ¿Ir a hacerlo con sus novios o algo así?

-¡Cullen, no seas grosero!-Lo reprendió Alice, sentándose.

-De eso nos ocupáremos luego.-Respondió Rose con un guiño.-Pero primero lo primero, ¡Ropa!

Edward rodó los ojos y le dedicó una sonrisita maliciosa a su novia.

-Buena suerte, nena.-Dijo, antes de desaparecer por la puerta.

Bella suspiró, preparándose para lo que seguiría.

-Bien, estoy enfadada porque no tuve tiempo para diseñar vestidos para las tres.-Comenzó Alice, mientras se ponía de pie y arrastraba hasta la cama un gigante cuadrado rojo con manija dorada y lo dejaba frente a ellas.-Pero confío en que vamos a conseguir algo hermoso para usar. Y de lo que sí me voy a encargar es de el maquillaje.-Sonrió mientras abría el cuadrado por la mitad, haciendo que a su vez varios pisos y niveles llenos de sombras, labiales y polvos se fueran desplegando.-No pude traer a mi equipo de estilistas, pero yo soy bastante buena.

Rosalie soltó una risita.

-Y humilde.

-Por cierto.-Bella se giró hacia Rosalie.-Detesto a tu estilista.-Cuchicheó, haciendo que sus dos amigas se carcajearan.

-¿Así qué conociste a Victoria?

Bella les contó la historia mientras Alice y Rose abrían la boca como pescados ante la idiotez de Edward y el instinto posesivo de Isabella.

-Cada día te amo más.-Susurró Alice emotivamente, abrazándola.-Gracias por poner a esa zorra en su lugar.

Rose asintió, de acuerdo.

-Era una muy buena estilista a decir verdad, pero lo zorra no se lo quitaba nadie.

Bella soltó una carcajada.

-Deberían haber visto su cara.

-¡Oh, debe haber sido espectacular!-Concordó Rose.-¿Así qué no fuiste de compras con ella?

-Nop. Pero lo hice bastante bien yo sola.

-¡Muéstrame ese vestido, ya!

Alice adoró el vestido de Bella, y luego de debatir durante media hora sobre qué peinado y qué maquillaje le irían mejor, Alice las obligó a ponerse manos a la obra para decidir qué usar en el concierto.

Bella no entendía que tanto te podías arreglar un concierto. Un jean y una remera le parecía lo más apropiado, pero definitivamente, a Alice y a Rose no.

Como era una tarde bastante calurosa, Alice se contentó vistiéndola con unos shorts color salmón, una remera gris que dejaba al descubierto su ombligo y una campera de jean con unas grandes tachas en el cuello.

-Ya está.-Dijo, mientras le ponía sobre los ojos unos preciosos lentes de aviador.-Ahora ya pareces la novia de un rockstar.

Bella soltó una risita. En realidad, le encantaba aquel conjunto.

-¿Qué tal me veo?-Rose le frunció sus labios rojos haciendo una extraña mueca de pato y Bella fingió examinarla.

-Mm, te vez in-cre-í-ble.

Realmente Rosalie, con ese top negro, la pollera plateada y el blazer rojo, lucía maravillosa.

-Oigan, no se olviden de mí-Alice dio un girito sobre sus grandes plataformas negras, mostrando lo bien que le calzaba ese pantalón de cuero negro y la camisa color melocotón.

Bella y Rose se desasieron en elogios en forma de broma, mientras la primera agradecía al cielo que Alice la hubiera dejado llevar sus borceguíes bajos de policía color marrón. Estaba segura de que se mataría si se ponía algo de el tamaño de aquellas plataformas.

Los chicos pasaron por ellas a las seis, media hora antes del concierto, y Bella sonrió como una tonta cuando su novio le dijo lo hermosa que estaba.

-Estoy vestida de Alice.-Le informó, pues todas las prendas que llevaba le pertenecían a su amiga.-Bueno, menos los zapatos. Y la ropa interior.

-Mmh, creo que voy a querer comprobar eso más tarde.-Susurró Edwsrd en su oído, haciéndola estremecer.

Llegaron al estadio en un santiamén, y los muchachos se dirigieron a los camerinos mientras a ellas las llevaban hacia sus lugares.

Bella abrió los ojos como platos en cuanto un gigantón las llevó a las tres hacia la zona reservada para los amigos, justo delante de la valla. El enorme estadio estaba repleto de gente. Era un espectáculo increíble.

Los fans que se encontraban más cerca de ellas, al divisarlas, comenzaron a gritar en su dirección, y Alice levantó su mano, saludándolos con una risita.

La batería de Emmett resonando en los parlantes, seguida de las dos guitarras y finalmente el bajo, dando comiendo al concierto, mientras todo el mundo allí se volvía loco.

Bella soltó una risita mientras le echaba una mirada a los fans, que no paraban de gritar la letra de la canción y de saltar al ritmo de la música de acá para allá.

Ella también terminó por cantar las canciones a todo pulmón, sonriendo al ver la actitud de Edward sobre el escenario. Era graciosísimo y te daban ganas de saltarle encima de lo sexi que era.

Cuando la canción que estaban tocando llegó a su fin, Edward se aclaró la garganta.

-Bien, esta canción...-Comenzó, tomando una botella de agua del suelo y dándole un trago.-La escribí hace un par de semanas y obligué a los chicos a que se la aprendieran. Saben que soy una mierda con las canciones románticas y eso, pero... Allá va-El público gritó, y más de un '¡Edward, te amo!' resonó luego.-Yo también te amo.-Le respondió el cobrizo a vaya saber quien, y Bella soltó una carcajada.-Espero que les guste, esto es Slide Away.-La música comenzó, y la increíble voz de Edward inundó el lugar. -Slide away and give it all you've got. My today fell in from the top, I dream of you and all the things you say, I wonder where you are now? Hold me down all the world's asleep. I need you now, you've knocked me off my feet. I dream of you and we talk of growing old, but you said please don't!

Bella sonrió, mordiéndose el labio y preguntándose si aquella increíble canción sería para ella.

-Slide in baby together we'll fly. I've tried praying and i know just what you're saying to me. Now that you're mine I'll fine a way of chasing the sun. Let me be the one that shines with you, In the morning when you don't know what to do. Two of a kind, We'll find a way to do what we've done. Let me be the one that shines with you and we can slide away.

Al terminar la canción, Edward miró en su dirección y le hizo un guiño divertido, que no pasó desapercibido para nadie. Bella soltó una carcajada y se cubrió la boca con una mano. La canción era para ella, y Bella creía que iba a llorar.

Era una canción hermosa. Y era suya. Edward la había escrito pensando en ella.

El concierto terminó una hora más tarde, y en cuanto las llevaron hacia el camerino, Bella saltó cobre el cobrizo, estrujándolo con sus brazos y sus piernas.

-Esa fue la canción más hermosa de todo el universo.-Susurró contra su cuello, y Edward sonrió mientras giraba con ella en brazos, estrechándola más fuerte contra él.

-Es tuya, pequeña.

-Te amo tanto.-Susurró, sin poder creer la suerte que tenía de tener a ese hombre en su vida.

-Te amo, nena.-Susurró el cobrizo, girando el rostro para enterrarlo en el cuello de su novia y besarla allí repetidamente.

-¡Bien, bien, bien, dejemos el amor para más tarde que sólo tenemos una hora y media para prepararnos!-Chilló Alice a su lado, y Edward bufó mientras la dejaba en el suelo con suavidad.

Bella le hizo un pequeño mohín, y Edward se inclinó para morderle el labio con suavidad.

-Esta noche.-Susurró antes de soltarla.

Media hora más tarde, Bella se encontraba recién salida de su rápido baño, en manos de Alice. Su amiga estaba estresada por el 'poco tiempo' que tenían para prepararse, pero lo hizo excepcionalmente bien.

En cuanto Bella se enfundó en su vestido y Rose le dio un último toque a su cabello, Bella se observó en el espejo, sonriendo encantada. Alice había entendido no de no pasarse con el maquillaje, y Rose se había lúcido con aquel delicado peinado que dejaba caer sus ondas naturales sobre sus hombros, con sólo unos cuantos mechones recogidos con unas pequeñas horquillas.

Se veía linda, pensó.

Por supuesto, Edward pensó que se veía más que linda. Se veía despampanante y el cobrizo no podía aguantar más para tenerla sólo para él.

Luego de caminar por una larga alfombra roja, en donde Edward prácticamente la arrastró para que posara con él, y en donde luego se quedó horas junto a Alice, Rose y Chanel, la acompañante de Evan, mientras a los chicos los entrevistaban y fotografiaban juntos, por fin entraron en el enorme salón en el que se llevaría a cabo la fiesta y la presentación del video.

Habia muchísima gente, muchos de ellos famosos y otros muchos, gente que quería conocerla y a veces la trataban como sí fuera un poco tonta.

-¡Aw, tu eres Bella!-Bella estaba segura de conocer a esa chica de algún lado. Era una modelo o algo así.-¡Eres adorable!

La castaña torció el gesto antes de forzar una sonrisita.

Soy adorable, no estúpida.

-Hola... Gracias.

-¡Estoy ansiosa por ver el video! Ustedes se ven tan lindos juntos.-Comentó, sin abandonar esa voz de maestra jardinera que a Bella le ponía los pelos de punta.

Edward le dio un apretón a la cintura de Isabella, y sonrió.

-Gracias, Irina.- Respondió, antes de mirar a lo lejos.-Si nos disculpas, debemos ir a saludar a alguien.

-¡Adiós, Ed!-La tal Irina se inclinó hacia adelante y depositó un sonoro beso en cada mejilla del cobrizo, antes de sonreírle a la castaña y marcharse de allí.

-¿Hay alguna mujer en esta fiesta con la que no te hayas acostado?-Masculló Bella mientras su novio la llevaba hacia la otra punta del salón.

-Mm...-Edward pareció pensárselo mientras rodeaba el cuello de su novia con un brazo.-Sí, con esa de allá.-Respondió, señalando con un dedo a Iveth, la rechoncha y amargada directora del video.

Bella no pudo evitar soltar una carcajada antes de golpearlo en el pecho.

-Eres un idiota.

Edward se inclinó sobre ella para besarla en la punta de la nariz, sonriendo.

-No importa con qué mujer de la fiesta me acosté. Sólo importa a qué mujer de la fiesta adoro. Y esa eres tú, ¿Bien?

Bella asintió, sonriéndole tímidamente y acercándose a él para depositar un beso en su barbilla.

-Bien.

Todo el mundo adoró el video. Bella se puso como un tomate mientras lo reproducían en la pantalla, y es que prácticamente esa gente la estaba viendo medio desnuda.

Tuvo que admitir que se veía adorable, y Edward lucía tan enamorado de ella que se le estrujó el corazón.

Un tipo que dijo querer ayudarla en su carrera le dio su número, y otro intentó dárselo pero Edward lo tiró a la basura en cuanto se fue.

-¿¡Y eso porqué fue!?

-Conozco a ese imbécil. Sólo te dio su numero porque quiere follarte.

Bella bufó, rodando los ojos, pero decidió no enfadarse con Edward ahora. Estaba demasiado feliz como para hacerlo.

A las tres de la mañana, Edward susurró en su oído si deseaba marcharse, y la castaña asintió con una traviesa sonrisita bailando en sus labios.

Llegaron al hotel media hora más tarde, luego de despedirse de mucha gente y salir corriendo de allí.

Edward la tomó en brazos en cuanto Bella bajó del coche, y la llevó en volandas hacia la habitación, cerrando la puerta detrás de él con el pie y soltandola sobre la cama.

Bella soltó una enorme carcajada, retorciéndose.

-¡Espera! ¡El vestido!

-A la mierda con el vestido.

-¡Edward, no!-Chilló, sentándose sobre la cama, sin dejar que se le tirara encima.-No.-Repitió, intentando sonar seria pero con una sonrisa divertida floreciendo en sus labios.

Edward bufó antes de tomarla por los codos y levantarla de la cama.

-Date la vuelta.-Susurró, y ella lo hizo, para que él pudiera bajar el cierre del vestido y quitarselo con delicadeza.

Cuando Bella estuvo fuera del vestido, Edward lo tomó y se alejó para acomodarlo sobre una silla en la esquina de la habitación.

-¿Allí está bien, o debo ser más suave con él?-Preguntó burlonamente, y Bella soltó una risita, sacudiendo la cabeza.

-Ven aquí, Cullen.-Susurró, quitándose las horquillas del pelo.

Edward sonrió y se acercó a ella, tomándola por la cintura antes de inclinarse para besarla y mordisquear sus labios.

El ruido del celular de Bella sonando los obligó a separarse, y la castaña frunció el ceño, acercándose a su bolso para coger la llamada.

Sólo podía ser alguno de los chicos, pero el número que leyó en la pantalla en cuanto tomó el teléfono del bolso era desconocido.

-¿Hola?-Preguntó, atendiendo. ¿Quién llamaría a las tres y media de la mañana?

-¡Isabella! ¡Regresarás a América inmediatamente! ¿¡Me oíste!?

La castaña se congeló al oír la voz de su tía al otro lado de la línea, mirando a Edward que, sentado en la cama, la miraba con el ceño fruncido.

Seguramente, a su tía ni se le había cruzado por la cabeza que con Washington había una diferencia horaria de prácticamente cinco horas, y que en el Reino Unido era de madrugada.

'¿Quién es?' articuló Edward con los labios, pero Bella negó con la cabeza.

-¿Tía Margaret?-Susurró, sin poder creérselo.

-¿¡Quién más va a ser!? Hablo en serio, Isabella, vas a volver a América.

-No...

-Eres una niña, ¡Tan solo tienes dieciocho años!

-Cumplo diecinueve mañana.-Masculló, su tía, obviamente, la ignoró.

-Te estás juntando con es esa panda de drogadictos, saliendo con ese roquero en todos lados, ¡Una sobrina mía!

-Ni que te importara.

Bella no podía creerlo. A su tía nunca le había importado una mierda lo que sucediera con ella, ¿Porqué ahora sí?

-¡Isabella, esto no es una broma, si no regresas tomaré medidas!

-¿Medidas?

-No creas que no seré capaz de hacerlo.

Bella inspiró hondo, intentando ignorar el dolor que se había alojado en su corazón.

-Adiós, Margaret.

-¡Isabe-

Bella cortó la llamada y desapareció en la puerta del armario, de donde salio llevando una de las remeras de Edward.

-¿Qué fue eso?

-Mi tía.-Susurró en respuesta, sentándose en la cama y estirando los brazos hacia su novio.-Ven aquí.-Susurró, casi implorándoselo.

Necesitaba un abrazo. Necesitaba sentirse querida y olvidarse de su vida anterior.

Edward se sentó junto a ella la tomó en brazos para acomodarla sobre su regazo. Bella se apretó contra él y lo abrazó con todo el amor que sentía hacia aquel increíble chico.

-Cielo, ¿Qué sucedió?

-Quiere que regrese a América.-Susurró la castaña en respuesta, sintiendo como los brazos de su novio se tensaban a su alrededor.-No lo haré.

Edward suspiró.

-¿Bells...?

-¿Sí?

-¿Algún día me contarás qué sucedió?

-Te conté que viví con mis tíos desde los ocho.

-Sí... Pero, ¿Qué sucedió antes? ¿Porqué vivías con ellos?

Bella inspiró hondo y se separó para mirarlo a los ojos.

-Bien, te lo contaré.

.

La primera canción que canta Edward, en la prueba de sonido, es Rock n' Roll Star, de Oasis, y esta es la traducción de la parte que le canta a Bells: "No te interesa quién soy. Mírate, esta noche estás en mis manos."

La que canta para ella en el concierto se llama Slide Away, también de Oasis. (Sí, amo a Noel Gallagher con todo mi corazón.), y la traducción (por si no saben inglés y les interesa saber qué dice la canción que le escribió Ed a Bella) sería más o menos así: "Escapemos, y entrega todo lo que tienes. Mi presente se desplomó desde lo más alto. Sueño contigo y con todas las cosas que dices, me pregunto dónde estás ahora. Abrázame fuerte, todo el mundo está dormido. Te necesito ahora, me has vuelto loco. Sueño contigo y hablamos de envejecer juntos, pero dijiste 'Por favor, no'. Escapemos, nena, juntos vamos a volar. E intentado rezar, pero no sé qué me estás diciendo. Ahora que eres mía, encontraré una manera de alcanzar el sol. Déjame ser el único que brille contigo en la mañana, cuando no sepas qué hacer."

Y bien, este es el nuevo capítulo, espero que les haya gustado. ¡Tengo noticias! Chan chan chaaan. Estoy trabajando en una nueva historia, pero esta vez estoy decidida a ser organizada, sí señor. He visto escritoras que publican la fecha exacta en la que van a actualizar y son tan responsables y todo, que me sentí mal. Yo publico cuando se me da la gana de escribir, así que con esta historia estoy decidida a ser organizada. Ya tengo dos capítulos escritos, pero no la voy a publicar todavía. Y creo que les va a gustar :D

Otra noticia, dentro de un par de días voy a publicar el epílogo de The Tattoo... No sé porqué me agarró un ataque y comencé a escribirlo, pero allí está.

Y bien... Eso es más o menos todo. Espero que les haya gustado este capítulo, y mil millones de gracias por leerme y por los reviews.

Emma. :)