Bueno de nuevo aqui, publicando fic nuevo, todas dirán, ¿Qué le pasa? debería terminar sus otros fics jajaja lo siento pero esta idea me ha estado rondando y queria ustedes la pudieran leer, espero sea de su agrado.
Ya saben que los personajes no me pertenecen, son de la llama asesina que nos hace sufrir cada mes XDD, la idea e historia si me pertenecen.
Gracias a todas las lindas personas que escribieron en la publicación, por lo que les dedico este fic, especialmente a la hermosa Vane y a Xochilt mi beta.
Sin más a leer.
Sabía que su vida había tocado fondo cuando se vio en la maldita necesidad de bailar en ese asqueroso tubo haciendo esos sensuales movimientos, solo por ganar más dinero, ¿la causa?, su pequeña hija estaba a punto de cumplir 12 años, ellos querían ir a ese evento de N.N., su banda favorita, para el cual las entradas eran costosas, no era que se fueran a presentar, no, era solamente la venta de sus productos.
—Que buen trabajo Eren – dijo su jefe, con una amplia sonrisa – deberías venir más seguido, serías la estrella.
—No gracias – dijo mientras se colocaba su ropa, quería bañarse, pero debía regresar a casa – esto es una emergencia y no me gusta dejar la casa en las noches.
—Es una pena de verdad – esa mirada era asquerosa, de verdad le molestaba – o podrías ser …
—Mi paga por favor – extendió su mano, el sobre apareció – gracias, feliz madrugada.
Salió lo más rápido, cuando llegara contaría el dinero que le habían dado mientras bailaba, no era agradable sentir las manos de esos alfas sobre su cuerpo y de las bestias, pero dinero era dinero, todo sería para hacer feliz a su hija.
Abrió la puerta de su pequeño apartamento, la vio ahí en el futón durmiendo, dejó los zapatos en el gekan, fue directo al baño, quería quitarse esa asquerosa sensación junto con el sudor, así podría abrazar a su hija sin sentirse culpable.
Contó el dinero, lo acomodó en un lindo sobre, le colocó una carta informándole que era todo para ella y ese evento, se acostó a su lado dejándole un beso en la frente quedando completamente dormido.
El delicioso aroma de comida lo hizo regresar a la vida, cosa que en verdad no quería, ese día también era difícil porque tenía que asistir a sus tres trabajos.
—Buenos días, mamá – su hija lo saludo, dejando un rápido beso en su mejilla – llegaste tarde, pero quiero agradecerte por mi regalo.
—Buenos días Hime – él se levantó, se dejó abrazar – cuando salgas de clases ve a comprar las entradas, seguiré ahorrando de aquí al sábado.
—No te sobre esfuerces, me preocupas – esas palabras lo llenaban de ánimos, su hija era su mayor tesoro – aliméntate bien y hoy llega temprano.
—Lo haré – respondió, después de soltarla empezó a guardar el futón – trataré de buscar un trabajo más estable con buena paga, así no llegaré tan tarde.
—Mamá – él la volteó a ver, vio la preocupación en su linda carita – gracias por esforzarte tanto.
Él le sonrió, se sentaron a desayunar, si no fuera por ella ¿Qué sería de su vida?, estaba solo, su familia lo había abandonado por culpa de ese estúpido alfa cara de caballo que lo engañó y dejó. Pero ver esa linda silueta hacía que todas esas preocupaciones se olvidaran.
Dejó a su hija en la puerta del colegio recibiendo un beso, cerrando con llave el candado de su collar para omegas, ella se encargaba de hacerlos especialmente para él, cosa que le hacía feliz, sabía que se preocupaba por él.
—Cuídate Hime, si necesitas algo llámame – ella sonrió, entró rápidamente – bueno sigamos con la rutina.
Como odiaba ese asqueroso mundo, como odiaba a esas sucias personas que movían su trasero solo por estar a su lado, el único beneficio era que podía tener sangre gratis, pero igual sabia asquerosa.
Su vida estaba rodeada de bestias, hombres lobos y vampiros, también de nuevos géneros alfas, omegas y betas, todos vivían "armoniosamente", palabra que en verdad odiaba, porque cualquier asqueroso podía violar a un omega, dejarlo embarazado y desaparecer, las bestias disfrutaban maltratar a los betas y él solo podía mirar, porque si en verdad le sacaban el mal humor los destruiría a todos.
—¡Levi! – grito su loca amiga, desesperándolo más – mira esto, la venta de las boletas fue todo un éxito, deja de tener esa mirada de gato estreñido con casi 200 años.
—Cállate – tomó aire, vio los documentos entregados – y no tengo 200 años.
—Lo sé, tienes 250 pero deberías sentirte alagado, que solo te veas de 200 jajaja – ella empezó a reír con fuerza, así que de inmediato la golpeó en sus costillas – lo lamento, pero duele demasiado.
—Entonces no te rías como una imbécil – le gustaba lo que leía, nada en su larga vida había sido tan emocionante como tener esa banda – haremos una pequeña presentación después de todo el evento.
—¿Si estás de acuerdo?, o espera me llama mi caramelito – ella veía emocionada su celular, contestó de inmediato colocando el altavoz – Hola Erencito, ¿en qué te puedo ayudar?
—Hanji san buenas tardes – la voz era agradable, no era ruidosa como la de Hanji – ¿quería preguntarte si esta tarde estarás en el consultorio?
—Si, ¿Qué ocurre? – ella sonreía cada vez que el joven hablaba, podía creer que también le agradaba – ¿estas enfermo?, ¿o será la pequeña Hime?
—Nada de eso – le pediría que la llamara cada vez que estaba con él, así no debía estresarse – Hime va a cumplir pronto los 12 años y me gustaría que antes del evento de N.N., le realizaras la prueba de género.
—¿Ya son 12 años? – la vio cerrar sus ojos, como rememorando – tan linda que se veía cuando recién nació, pero volviendo al presente, dile que pase por el consultorio, la esperaré y le daré un regalo de cumpleaños.
—Se demorará un poco, irá primero a comprar esas boletas – lo escuchó decir con fastidio, era bastante interesante esa reacción – espero que no vuelvan a realizar algo así, o no aguantare.
—Escuché que harán un concierto en un mes – lo escuchó murmurar con fastidio, eso lo hizo sonreír - ¿Por qué peleas?
—Eso quiere decir que debo volver a ese horrible lugar a trabajar – ambos dieron un fuerte suspiro, si Hanji lo hacía era porque sabía que esas palabras eran ciertas – esta madrugada el jefe hasta se me insinuó, te juro que, si no necesitara ese trabajo, hubiera matado a ese asqueroso alfa de mierda.
—Ho – dijo sorprendiéndolo, se escuchaba calmado, pero tenía un espíritu salvaje.
—Te daré trabajo si lo deseas – ella lo dijo muy amablemente, se escuchaba la preocupación – sabes que no me importa.
—No gracias, me ayudas con la salud de Hime y eso es más importante, no quiero abusar de tu amabilidad – escucharon gritos y como soltaba un suspiro – debo irme, el trabajo llama.
—Cuídate Erencito – la llamada se colgó – le daré de cumpleaños una boleta para nuestro concierto, se pondrá feliz y mi caramelo no tendrá que, sobre exigirse, por cierto, el nuevo mánager está aquí.
—Hazlo pasar – pidió, se dirigió a la mesa, Mike como siempre estaba en silencio – esperemos que no sea un idiota.
—Buenas tardes soy Jean Kirstein, espero poder trabajar con ustedes – que horror, parecía un estúpido caballo – vengo de la empresa Jeager corp., que busca poder firmar una alianza artística con ustedes.
—Te probaremos por dos meses – le dijo sin apartar la mirada de esos horribles ojos – si lo logras firmaré lo que ellos quieran, pero si la cagas en lo más mínimo, te desangrare.
Lo vio pasar saliva con dificultad, él era perfecto, su banda era perfecto, así que ese idiota debía demostrar que era perfecto.
—Bueno Levi, me iré mis hermosos pacientes me esperan – ella dejo los documentos que estaba leyendo del cara de caballo – cualquier cosa avísame, nos vemos el sábado.
—Bien – fue lo único que dijo – trabajamos de lunes a lunes, solo descansamos en la noche y si es necesario quedarnos en el estudio de grabación lo hacemos, Mike es un hombre lobo, Hanji es una omega, es la única que puede faltar, y yo soy un vampiro sangre pura, así que deberás tener en cuenta nuestra alimentación, apréndela.
—¡Si señor! – más gritos innecesarios – estaré siempre al pendiente de ustedes.
—Lárgate – lo vio marcharse, supo que era un poco extraño su aroma - ¿lo percibiste?
—Ese alfa es o fue un mujeriego – la voz de su compañero era gruesa, una de las pocas que le agradaba escuchar – tiene un aroma persistente por lo que creo que lleva mucho tiempo con su compañero, pero hay demasiados aromas diferentes en pocas cantidades.
—Es un cerdo alfa – lo estaría vigilando, no le agradaban esa clase de personas – veremos qué tan responsable es.
Se levantó, salió de la sala de reuniones, iría a ver cómo iba la distribución del espacio donde se llevaría a cabo ese evento, todo debía ser perfecto, todo porque estaban por cumplir 8 años de estar en ese arduo proceso de ser músicos.
Se coloco sus gafas, su abrigo luego salió, caminaría hasta el lugar, así podría despejar su mente de ese nuevo mánager, el clima era agradable, el invierno estaba haciéndose presente por lo que estar ahí lo relajaba, inhalo con fuerza, percibió un aroma bastante agradable, empezó a girar su cuerpo para ver si lo podía encontrar, pero no fue posible.
—Té de menta – dijo, le agradaba en verdad – que agradable.
Y con ese aroma en su mente siguió su camino.
Les gusto o merezco tomatazos?, si fue de su agrado háganmelo saber portavoz, recuerden que amo leer sus comentarios.
Sin más Ame las ama.
