Letra de la canción: *The Beginning del grupo japonés ONE OK ROCK . Nota: Para este capítulo ya había escrito la letra de la canción de Usagi y Diamante, pero acabo de escuchar esta genial canción… me sorprendí gratamente ya ¨que ni mandada a hacer¨. Le queda perfectamente a esta adaptación de Koizora (especialmente a este capítulo) Les recomiendo que la escuchen como música de fondo.
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¨No podía evitarlo, siempre me encontraba varios pasos detrás suyo, él al percatarse tomaba mi mano y caminaba a mi lado, pero tenía la sensación de seguir detrás suyo. Su temperamento podía ser apacible, pero, también se tornaba violento, y podía arrastrar todo a su paso, como aquel río; un bello recuerdo que está más vivo que nunca.¨
–Papá, no te preocupes, mañana temprano estaré de regreso en casa.
–Quería que toda la familia asistiera a una exposición fotográfica, y después iríamos a cenar fuera.
–Señor, por favor deje a Usa quedarse en mi casa. Desde que tengo novio no hemos tenido una noche de chicas y queremos recuperar el tiempo.
–Cof… cof… – a Kenji la palabra: novio, no le hacía ni la menor gracia, siendo que Mina tenía la misma edad que su hija – Esta bien, diviértanse.
–Papá, te quiero.
–Hija, cuídate. Hasta mañana.
Su padre colgó y ella se sintió muy mal al tener que mentirle por segunda ocasión. Ya que para justificar su herida en la cabeza, le dijo que se había caído de la escaleras.
–Mina, muchas gracias.
–De nada. Pero recuerda que tendrás que contarme, por qué Diamond y tú ya no regresaron al café.
–Te lo prometo. Llego a tu casa aproximadamente en una hora y media.
–Ok. Nos vemos.
Usagi colgó el teléfono –con el que hizo la llamada de conferencia– y recargo sus manos sobre la mesa de estudio y vio el estante con películas. Se sintió incomoda al estar en la recamara de Diamond, era la primera vez que entraba.
Él ya no regreso con su banda y la obligo a acompañarlo a su casa.
Diamond entro y le entrego un té de jazmín, que le preparo. Usagi aún no entendía por qué estaban ahí.
Diamond comenzó a buscar ¨algo¨ en los cajones de su closet. Arrojando ropa por allí y por allá. Guardo varias cosas en su mochila. La sujeto de la mano, juntos salieron de la casa y se dirigieron al garaje.
–¿A dónde vamos?
–Confía en mí…
Se pusieron sus cascos. Ella subió a la moto y desvió la mirada para no tener que ver en dirección al puente peatonal.
Su ¨paseo¨ duro más de veinte minutos. Usagi en un primer momento no reconoció por donde iban debido a la oscuridad. Pero se estaban acercando a las orillas de la ciudad.
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–Fuiste muy lejos…
–¿A qué te refieres?
Ella permaneció calmada viendo por la ventana: las luces de la ciudad. Haruka no lo pudo evitar y golpeo fuertemente el volante.
–¡Algo me decía, que esa tranquilidad tuya, después de que Diamond termino contigo, era falsa!
Esmeralda se bajó del automóvil, y vio por el malecón al embravecido mar.
–Sigo sin entender… yo creí que lo que querías era engañar a tu novia que está estudiando en Estados Unidos –dijo con ironía, pero en realidad buscaba desesperadamente, no ser descubierta por la hermana del que aún consideraba su novio.
–No voy a permitir que destruyas la vida y la felicidad de mi hermano. Supéralo, su relación ya fue.
Esmeralda se sintió profundamente herida por sus palabras y cerro la portezuela de una patada.
–Esa estúpida no es nada… él solo está jugando con ella. Estoy segura que mi Diamond va a regres…
–¡Cállate! Qué crees que mi hermano les haría si se entera…
Esmeralda ni siquiera se inmuto, sabía fingir muy bien una tranquilidad que no sentía. Sin embargo, ella mejor que nadie entendía las consecuencias de esto. Por eso fue sumamente cuidadosa a la hora de elaborar su plan. Pero, no contaba con que la hermanada de Diamod intervendría.
Haruka, encendió el motor y le puso seguro a las portezuelas.
–Todavía de que tengo que escuchar tonterías, piensas abandonarme…
–Tómalo como una penitencia y ten en cuenta que no seré tan condescendiente si intentas volver a dañar a la novia de mi hermano.
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–¿Por qué me trajiste a este lugar?
No recibió contestación. Él colocaba una manta sobre la superficie; Usagi termino ayudándole a estirarla. Él le hizo una seña para que se sentara, ella dejo a un lado sus zapatos blancos; que destacaban de entre la hierba y las flores silvestres. Acomodo su falda de tul y Diamond le coloco sobre las piernas otra manta.
No pudo evitar bostezar. Sin embargo la penumbra que la rodeaba la hacían sentirse temerosa de su entorno. Presto atención a los sonidos de los grillos, y del río que se encontraba a un metro de ellos. Entonces, la reconforto el caudal de agua que parecía reflejar la inmensidad del cielo y a los diamantes que acompañaban a la Luna menguante.
Diamond se sentó a su lado y dejo la mochila en medio de ellos dos; de está saco una lámpara que encendió y acerco al álbum de fotografías.
–Eres tú… que lindo eras de niño.
–Ahora, ¿ya no soy lindo?
Ella sonrió, y se percató de tres niños de aproximadamente 9 o 10 años, quienes posaban para la fotografía. Reconoció a la ex–novia de Diamond; quien lo abrazaba.
–A Esmeralda ya la conoces, el niño que está a su lado es Rubeus, quien también es integrante de la banda.
Ella no pudo evitar temblar y su novio la abrazo al pensar que era a causa del frío de la noche.
–Y él… era Zafiro…
Usagi se percató de la tristeza infinita que reflejaba la mirada de Diamond, al ver el rostro de aquel niño.
–Los cuatro éramos inseparables, pero en 6° grado nos separaron. A nosotros dos nos tocó en el mismo salón. Al ser Zafiro tan tímido fue presa fácil para los brabucones de nuestra clase. Yo lo defendía, pero cuando peleábamos siempre terminaban ganándome. Así fue todo el año, hasta que entramos a la secundaria. Zafiro me confeso que le gustaba, yo no pude corresponder a sus sentimientos, pero seguimos siendo los mejores amigos... No sé, cómo diablos se enteraron y él volvió a ser víctima del acoso. Lo molestaban diciendo que: le gustaban los hombres. Después de eso él falto toda una semana a clase, y cuando estaba de camino a su casa; en este mismo río, tres ex-compañeros me acorralaron. No sé cómo explicarlo, pero sentí una mezcla de dolor y coraje. Y los derrote a todos… creo que esa fuerza se la debo a este lugar… Me prometí que nunca volvería a dejar que nadie se metiera conmigo o con mis seres queridos. Pero… falle… –la voz de Diamond se quebró– …Zafiro se suicidó…
Usagi hizo a un lado la mochila y lo abrazo. Ahora entendía el porqué del halo de melancólica de su mirada. Se sintió muy mal por haberlo juzgado tan severamente.
–Estoy seguro que él pensó que fui yo quien se los contó…
Palpo la fotografía como si con esto pudiese regresar a ese momento.
–Créeme, él no te culpo… siendo tu mejor amigo, te conocía mejor que nadie… –lo beso– …ahora que lo pienso te pareces a un río…
–No quiero ser un río, quiero ser el cielo… –se recostaron tomados de la mano– …para seguirte a cualquier lugar al que vayas y protegerte.
Entonces, Diamond le canto al oído.
*Just give me a reason
To keep my heart beating
Don't worry it's safe right here in my arms
As the world falls apart around us
All we can do is hold on, hold onTake my hand
And bring me back
Cantaron al unísono.
I risk everything if it's for you
I whisper into the night
Telling me it's not my time and don't give up
I've never stood up before this time…
El comenzó a besarla con una pasión que ella nunca había experimentado, no pudo evitar sentirse temerosa; Diamond comenzó a besarle delicadamente el cuello, la respiración de los dos se tornó agitada.
Cuando Usagi comenzó a perder la timidez, los recuerdos de aquella noche: en que la maldad de Esmeralda no tuvo límites, ya que estaba dispuesta a destruir su cuerpo y alma, con tal de que Diamond regresara a su lado. Ella trato de separarse y él se lo permitió.
Se vieron por unos segundos, sus pupilas se encontraron y se reflejaron, dando lugar a un extraño tono de azul; más sublime que el del cielo.
Por arte de magia todas sus dudas y miedos se esfumaron. En su inexperiencia Usagi le correspondió.
La ayudo a despojarse de su suéter blanco adornado con rosas formadas con listón; ella hizo lo mismo con su playera amarilla con negro. La calidez de la manta debajo de ella no se comparaba con el cálido abrazo de Diamond. Era la primera vez que sentía ese acercamiento con alguien: pie con piel. Estaba segura de que era el momento perfecto y el hombre correcto. No podía evitar caer en la incertidumbre más no en el miedo.
El único testigo poco a poco se fue desvaneciendo por las ennegrecidas nueves.
El sueño fue placentero. Usagi fue la primera en despertar y lo primero que vio fue: al majestuoso ¨RÍO¨ qué resplandecía con el fulgor de los rayos sol. Todo a su alrededor parecía un paisaje completamente diferente al de la noche anterior o quizá era ella la que había cambiado.
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–A esto se le llama compartir en pareja… Usa y ¨Di¨, se resfriaron al mismo tiempo… –Mina suspiro– … y esto indirectamente nos afecta…
–¿Por qué lo dices?
–Vamos a tener que cancelar nuestra cita, por qué los dos tenemos que entregarles sus deberes y apuntes.
–Ni creas que te vas a librar de mí…
Mina se sorprendió ante la respuesta de Malachite.
–Entonces… me vas acompañar a la casa de Usa…
–…y tú me acompañas a la casa de D…
Mina lo abrazo y Malachite la beso. Los dos se fueron tomados de la mano en dirección al estacionamiento de la preparatoria.
Dos meses después…
–Lo siento, por una u otra razón, siempre término llorando… –Usagi tomo el pañuelo que le ofrecieron– Gracias, Michiru.
–La película tiene un final muy triste… –dijo Mina a punto de llorar al recordar la escena final.
–La banda sonora es muy bonita… –dijo Michiru.
–Hasta a mí me conmovió –dijo Haruka mientras abrazaba a su novia.
–Creo que debimos ver la película de terror…
–Malachite, ni lo menciones, ya que mi princesa, me tendría pegado al teléfono toda la noche por que no puede dormir.
–¡Oye! –Usagi le dio un codazo a su novio.
Las tres parejas rieron.
–¡Vamos a comer pizza! –dijo Mina, más que entusiasmada y todos parecían estar de acuerdo.
Pero, para a Usagi la sola idea le provoco náuseas. Decidió no arruinarles su plan; y acepto el castigo que le imponía su estómago, por haber comido dulces y palomitas a montón.
–Lo siento. Les prometí a mis padres que llegaría temprano.
–Ni creas que voy a dejarte ir sola.
Se despidieron de sus amigos.
–Usa, D, no se les vaya a olvidar ir a mi recital de violín.
–Michiru, no te preocupes, yo me encargo de recordárselo a mi hermano.
Por ser sábado la plaza comercial estaba repleta de personas. Usagi se sintió un poco mareada, pero prefirió no preocupar a Diamond; disimuladamente se sostuvo de su brazo.
–No tienes miedo a qué mi papá te siga acosando con preguntas…
–No, ya supere la primera entrevista, la más difícil…
–Tengo que decirte que no te ha aceptado del todo…
–No te preocupes, ya veras que me ganare a mi suegrito…
–Qué no te escuche, porque me quedaría sin novio… –los dos rieron y se dirigieron a las escaleras que daban al estacionamiento.
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Usagi se despertó a media noche con un gran malestar. A penas le dio tiempo de abrir la puerta de su habitación y llegar al cuarto de baño. El alboroto que causo al vomitar; alerto a sus padres.
–Kenji, háblale a la ambulancia…
Ikuko abrazo a una desvanecida hija; quien se encontraba a un lado del lavamanos.
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–¡Aborte! Por que cuando se lo dije me abandono… y yo no quería hacerme cargo de…
–Hija, nosotros te hubiésemos apoyado.
–Usagi…
–Papá yo…
–¡Vayámonos! Tu mamá se quedó en la casa muy preocupada… –Kenji se adelantó a la salida de: Emergencias.
Usagi se compadeció por aquella joven que había abortado.
Desde que había recibido la noticia sintió el peso de la incertidumbre. Las lágrimas amenazaban con salir, pero se obligó a ser fuerte.
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Hacía unas horas estaba riendo con sus amigos, y ahora se le hacía difícil asimilar la noticia. Por si fuera poco los malestares matutinos no ayudaban.
Trato de cambiarse, pero lo hacía tan lento; como queriendo postergar el inevitable encuentro con Diamond. La casa se encontraba sola, sus padres y hermano no estaban.
No pudo evitar volver a experimentar la tan temible soledad de unos meses atrás. Sintió la necesidad de recorrer cada rincón de su casa. Cómo si se estuviera despidiendo de los recuerdos de su infancia. Tan bellos y tan memorables, y ahora le parecía que estaba dejándolos ir.
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–Buenos días. ¿Qué van a ordenar?
–Solo quiero un jugo de zanahoria. Gracias.
–Dos desayunos, por favor.
La mesera se retiró y Usagi seguía viendo el menú, no podía ver a Diamond a los ojos.
–Princesa, ni creas que voy a dejar que hagas esas dietas que solo perjudican tu salud. Esa manía que tienen por querer estar perfectas para sus novios
–No se trata de eso, creo que en estos meses subiré de peso…
Diamond no entendió la indirecta, y Usagi sujeto nerviosa los guantes que se encontraban en el interior de la bolsa de su abrigo.
–Por cierto, creí que este domingo, irías con tu familia al parque de diversiones. No puedo negarte que me agrado saber que nos veriam… –palpo la mano que Usagi tenía sobre la mesa.
–¡Estoy embarazada! –dijo en voz baja.
El silencio duro unos segundos, fue insoportable para Usagi; quiso sujetar fuertemente la mano de Diamond, cuando él se incorporó bruscamente de su asiento.
–¡Escuchen, voy a ser papá! –les grito a todos los comensales.
Diamond se sentó a un lado de Usagi, la abrazo y le dio un beso en la frente. Ella no pudo evitar llorar.
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–¡Kenji, el semáforo esta en rojo!
El hombre freno antes de pasarse el alto, y que sucediera una tragedia.
–Lo siento…
Vio por el espejo a su hijo quien se encontraba profundamente dormido tras un día de pura diversión, ajeno a la preocupación de sus padres. Quienes prefirieron no decirle nada de lo que había ocurrido en la madrugada con su hermana mayor.
Ikuko palpo la mano de su esposo como muestra de que todo estaría bien, pero él la hizo a un lado, protestando que tenia que prestar atención mientras conducía.
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–¿Qué globo te gusta?
–El que tiene forma de oso…
El vendedor se lo entrego al niño, y Diamond le pago. Así remplazo el globo que el niño había dejado ir accidentalmente.
–Gracias… –le agradeció sinceramente, y se fue en dirección a los columpios, para jugar con sus amigos.
–Mis padres se encuentran en casa... –la abrazo– ...iremos primero a hablar con ellos...
–Sí...
El parque #10 estaba impregnado de risas infantiles y de alegres familias que disfrutaban de la soleada tarde de domingo.
–Princesa, el primer paseo con nuestro bebé será en este parque.
Usagi se sintió sumamente sorprendida y conmovida ante su deseo. No pudo evitar llorar por segunda vez, en ese día. Sintió la necesidad de besarlo sin importarle que la vieran –ya no le tenía miedo a Esmeralda y a sus amigos–. En ese momento solo existían Diamond, ella y su bebé.
Continuara…
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Sigo sorprendida por lo de la canción; ya que refleja perfectamente la historia de amor de Diamond y Usagi. ¿Qué les pareció él capitulo? Nos leemos. ;D
