CAPITULO 4
(Pov Hannival)
Estaba un poco cansado pero me negaba a dormir en ese antro, maldita sea. Respiré hondo y miré al frente, Troy apareció detrás de las rejas. Me acerqué y sujeté los barrotes con las manos.
-¿Como lo llevas marica?.
-Bien...
-Sabes que cumpliría por ti si hiciese falta, pero no puedo, V está haciendo todo lo que puede, Duque por otro lado también, todos nos hemos movilizado, lo que está pasando no es justo.
-Lo sé...- miré fijamente a Troy con el cerca era como estar en casa- ocúpate de Anny.
-Yo lo he hecho, ahora mismo figura como mi hija, V ha movilizado todo el papeleo, yo cuidaré a tu cría hasta que tu salgas ¿vale?.
-Vale...
-tranquilo... mañana puedo traerla para que te vea.
-No quiero preocuparla.
-Ella también lo está pasando mal, quiere verte a como dé lugar, se lo he intentado explicar a mi manera.
-¿Debería preocuparme?.
-No, ella lo ha entendido tal y como tenía que ser... está bien con Judith que la está apoyando mucho también... no te preocupes.
-Vale... joder...
-Lo se... es complicado, me han dejado darte esto- me dio un paquete de tabaco y un mechero de plástico.
Lo metí en mi bolsillo del pantalón.
-Mañana la traeré, aguanta hasta que V lo haga todo.
-Si...
-Habrá juicio y todos vamos a estar allí...
-Vale.
-Mierda no puedo dejarte aquí, encerrado, yo no podría.
-tú no puedes porque eres un marica, no harás nada, te irás a cuidar de tu mujer y de la mía, eres al único hombre que le pediría tal cosa ¿entiendes? si... porque odio a las rubias.
-En parte eso tiene que ver.
-Bueno cuídate.
-Tú también.
Troy se fue y me retiré, me senté en ese camastro otra vez y cerré los ojos intentando evadirme de todo esto.
