CAPITULO 6

(Pov Hannival)

Nos sentaron en unas sillas de plástico, un funcionario de cárceles se quedó a mi lado y miré fijamente a la puerta por donde entraban las visitas, al rededor de la mesa que había frente a mi había tres sillas.

-Hannival!- gritó Anny desde la puerta y vino corriendo hacia mí.

No podía levantarme pero la abracé cuando la tuve enfrente y la senté sobre mis piernas, hundí mi rostro en su pelo y me mantuve quieto, esto era todo lo quería, lo que necesitaba con urgencia.

- ¿Estás bien?- susurró abrazándome.

-Si mi niña- acaricié su pelo y le sonreí de manera falsa, lo último que quería era preocuparla- todo está bien, en tres días estaré en casa, y tu y yo nos iremos de viaje.

Ella asintió.

-Te echo mucho de menos...

Miré a Troy que se sentó y a Judit que hizo lo mismo, llevaba puesto un gorro, lo raro era que Anny no lo llevase, pero respondiendo a mi pregunta mental Troy levantó un gorro rosa de lana enseñándomelo y dejándolo sobre la mesa.

Respiré hondo y la puse más contra mi pecho pero el funcionario carraspeó y la tuve que soltar.

-¿Por qué no puedo estar aquí contigo?.

-Porque es un sitio para chicos- le dije y le señalé la silla a mi lado- siéntate en la silla, aquí no se permite mucho el contacto físico Anny.

Ella se sentó en la silla y arregló los volantes de su falda.

-Tienes ojeras, ¿no duermes?.

-No puedo dormir... sin ti- susurró.

-Anny tienes que dormir, son solo unos días.

-Te he traído ropa limpia- susurró sacando una bolsa de viaje de su bolso- y también comida, y tabaco...

-Gracias mi niña.

-Ella no come nada- susurró Judit- le digo que coma pero no lo hace.

-Muy mal, tienes que comer- acaricié su cabello- ¿comerás?.

-Lo intentaré...

-Lo harás Anna.

-Vale, lo haré, no te enfades- susurró y me besó en la mano sobre mis tatuajes- te echo mucho de menos.

-Y yo a ti, pero Troy cuidará de ti hasta que salga, es un detalle que te haya dejado enseñar tu cabello para mí- le sonreí de manera tranquilizadora y ella me miró fijamente con los ojos hinchados- no llores...

-Pero quiero quedarme contigo, aun que sea un sitio para hombres.

-No me lo hagas más difícil, no puedes quedarte prometo hacer muchas cosas cuando salga, prometo ir contigo donde tu quieras y prometo darte muchos besos, que ahora no puedo darte.

Asintió despacio y el funcionario se acercó.

-Deben irse, el tiempo de visita ha finalizado.

Todos se levantaron y Troy le dio el gorro a Anny que enseguida se lo puso ocultando su cabello, Judit la abrazó y salieron de allí.

-Aguanta marica- dijo Troy, tengo reservada una botella de ginebra para nosotros dos.

-Ponla a enfriar.

-Eso tenía pensado- dijo sonriendo y me palmeó la espalda- todos te estamos esperando.

-Lo sé, gracias por cuidar de ella.

-De nada, tú harías lo mismo.

Asentí y vi como se marcharon.