CAPITULO 9
(Pov Anny)
Al terminar el juicio y sin pensarlo corrí hacia Hannival y lo abrace todo lo fuerte que pude.
Sus brazos me rodearon y me elevaron del suelo, enrede mis piernas en su cadera sujetándome de él.
Salimos fuera del juzgado y cada quien se fue con su pareja en los coches negros.
Enterré mi rostro en el cuello tatuado de mi marido y aspire su perfume.
Cerré mis ojos.
Me sentía tan bien, tan bien.
Todo volvía a tener sentido.
Pude ver como Hannival se ponía sus gafas de sol.
Hacia un día muy bonito y sin una sola nube en el cielo.
Era el día perfecto.
Sonreí y abrace con más fuerza a Hannival.
El era solo mío. MIO. MIO. MIO.
Estaba tan feliz.
-hablaremos a mi regreso V -dijo Hannival.
-claro...-
Pero V no pudo decir nada, Atenea prácticamente
-¿dónde te irás? -le pregunto Troy.
-a España.
-¿Galicia? -
-si -respiro hondo Hannival
-cuídate marica -.
-lo haré, y mándame aquello.
-por supuesto, yo mismo lo llevare.
-bien.
-pero ten paciencia.
-no entiendo porque todos me dicen eso -dijo Hannival.
Sonreí y mordí mi labio, al fin estaba con mi marido.
(Pov Hannival)
Entre en el Jett privado junto a Anny, ella no se había soltado un segundo de mi, y debía decir que yo tampoco quería soltarla.
Me senté en unos de los cómodos sofás colores negros del Jett e hice que Anny se sentara en mis piernas.
Al hacerlo ella me miro sonriendo.
Acerque mi boca a la de ella besándola, enterré una de sus manos en su cabello sujetándolo mientras mordía sus labios, ella gimió y abrió un poco su boca, introduje mi lengua en su boca y pude notar como tímidamente ella rozaba su lengua con la mía.
Acaricie con una de mis manos su pierna por debajo de su vestido y recordé donde estábamos.
Con un esfuerzo sobre humano me separe de ella.
Anny me miro sonrojada, con sus labios entre abierto y jadeante. Tuve que sonreír, estaba hermosa.
-¿dónde iremos? ¿a España?.
Asentid.
-A Galicia.
-¿donde naciste? -sonrío.
Asentí de nuevo.
-a la casa de mi familia por parte de ...mi... padre.
Ella hizo su boca en forma de "O"
-es un castillo.
-AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH
Tuve que reír y sujetándola con más fuerza de la cintura.
-¿y sabes que mi niña? -
Ella negó sonriendo.
-allí también tenemos reglas.
-¿reglas?
-Si, como en la familia Casannova.
-¿y cuáles reglas? -susurro.
-reglas las cuales seguiros porque mi esposa se comportara de la manera correcta.
Ella sonrió y asintió.
