CAPITULO 11
(Pov Anny)
Suspire y mire a Hannival, el estaba enseñando toda su casa... el castillo. Me gustaba era bonito.
Pero no estaba bien decorado, había colores rojos... y ese color no quedaba bien.
Aunque el lugar estuviese impecable sin una partícula de polvo, no me gustaba mucho como estaba arreglado.
Hannival me había llevado por las habitaciones, los distintos salones, el comedor y la cocina.
Al salir de la misma había otra puerta.
-¿allí qué hay? –susurre.
-nada.
-pero quiero saber…
-allí está el… sótano mi niña, no puedes ir.
-aquí tampoco –murmure.
Hannival rio y me abrazo por la cintura acercándome hacia él.
-aquí tampoco –sentencio el.
-está bien –murmure de nuevo.
Unas de las criadas, ya vestida, se nos acerco a nosotros. Inclino su cabeza e hizo una pequeña reverencia.
-la comida esta lista Domine –dijo y desapareció.
-Vamos –dijo Hannival.
Fuimos hacia el comedor y se sentó en la silla, e hizo que me sentaras en sus piernas. Lo abrace por el cuello y apoye mi cabeza en su hombro.
-Anny, tienes que comer.
-no tengo hambre.
-si tienes.
-que no.
-Anna…-
Enterré mi rostro en su pecho, no me gustaba que me llamase Anna. Sentí como acaricio mi espalda con una de sus manos.
-comeré después –susurre.
-no, comerás ahora.
Respire hondo y mire hacia la mesa.
Hannival corto en pequeños trozos la carne asada. Pincho con el tenedor un trozo y lo acerco a mi boca.
Mastique despacio la carne.
-no me gusta –susurre –prefiero la comida de Hevers -.
Escuche como Hannival se rio roncamente y eso hizo que mordiese labio.
Lo mire y acerque mi mano a su cuello tatuado, lo acaricie despacio.
-Hannival –murmure y él me miro -¿Cuáles son esas reglas que me han dicho?.
-después de cenar.
-¿y por qué no ahora?.
-porque tienes que comer.
-pero quiero saber.
-Anny no te diré nada si no comes.
Bufe y me cruce de brazos.
-¿quieres dormir sola?
Lo mire rápidamente negando.
-claro que no –susurre.
-entonces hazme caso-
Suspire y asentí.
-buena niña.
