Advertencias: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen. Xanxus tiene una boca y un pensamiento muy rastrero y crudo (como si no lo supierais). No solo puede matar neuronas, sino que puede provocar otros efectos secundarios como trastornos de la personalidad, mandíbulas batientes, locura transitoria y desmadres sin sentidos de los que no me hago responsable. Leed bajo vuestra propia cuenta y riesgo.

Agradecimientos: mcr77, mukii, nancyclaudinec y Rena Hibari Bonnefoy ¡Mil gracias por este recibimiento que no me hubiera esperado nunca!

Para el siguiente capítulo sí me tomaré más tiempo en actualizar: una semana. Sin más, vamos a la locura. Espero que lo disfruten y al menos les saque alguna que otra carcajada:


ENTRADA 2.


Squalo me robó mi libreta de los cojones aprovechando que estaba fuera en mi última misión. Hijo de puta cobarde. ¿A que eso no lo repites mientras estoy en el castillo?

Claro, y como la maldita escoria es muy silenciosa, seguro que nadie se ha enterado de que estoy metido en esta maldita tontería sin sentido pero que Il Nono me ha obligado a hacer. Recordatorio, comprobar hasta dónde ha llegado la información, pero ¿cómo? Porque es fácil imaginar cómo deberían mirarme, sino fuera por la presencia que tengo y el temor que infundo en mis subalternos. Tengo que hacer algo.

Lo último que pienso tolerar es que toda esa maldita escoria se ría a mis espaldas. De mí. DE MÍ.

Nunca.

¡Jamás!

¡Me los cargo como hayan olvidado quién cojones manda aquí!

Aunque no debería. No, no sería nada aconsejable matar a algunas de las sabandijas que trabajan para mi, porque sino habría que seguir revisando las malditas fichas de candidatos para sustituir a los muertos, y solo de pensar que habría que entrenar a un nuevo Varia me pongo de mala leche. Con tener que sustituir a la recién desaparecida rata voladora hay de sobra. Pensándolo bien, el nuevo siempre se lo puedo encasquetar a Belphegor, y que se joda el principito quejica. A veces tengo ganas de retorcerle el cuello en cuanto asoma la cabeza fuera de su habitación; lástima que él matara a su hermano gemelo, me hubiera gustado hacerlo yo mismo, porque, al fin y al cabo, a él no puedo matarlo, o volvería al principio con el mismo problema de tener que buscar un maldito sustituto para la maldita escoria. Es más. ¿para qué cojones necesito a toda esta puta escoria?

Para el trabajo sucio y aburrido. Es cierto.

Ya podrían crecer los asesinos Varias en los árboles y fueran de usar y tirar. Menos problemas. Muchas ventajas. Ningún dolor de cabeza.

Encima, como si con ir pregonándolo no fuera suficiente, Squalo se atreve a decirme, A MI, que así no se hace, que tengo que tratar a esto como a una persona y contarle toda mi vida, con todo detalle y lo primero es empezar por el nombre.

Creo que esta es su forma de liberar el rencor que siente hacia mí desde que le quitara el puesto de jefe. Se ha olvidado que fue él quien me lo cedió voluntariamente. Los años no perdonan a nadie, pobre tiburón viejo.

Seguro que alguien lleva bastante tiempo escribiendo un diario y por eso se siente capacitado para darse esas ínfulas y aspirar a mangonearme como quiera. Maldita escoria, sigue así y vas a terminar como una esponja de mar podrida al sol, ya te la devolveré.

...

Soy Xanxus.

...

Esto es una completa gilipollez, ¿por qué narices iba a tratar a una maldita libreta como a una maldita persona si ni siquiera trato a las personas como personas? ¡Son escoria!

¡Todo son basura!

Voy a dejar calvo a Squalo como siga pasándose de listo conmigo.

Xanxus. Ni diminutivos ni mariconadas. A menos que seas el viejo okama Varia, él es mi subordinado.

¿Por qué le estoy dando mi nombre a una libreta? ¡Como si fuera a usarlo! Squalo me lo tiene que explicar de nuevo. Si sobrevive.

...

¿Porque así notaré que hay un ambiente de confianza y podré escribir todo lo que me guardo y me preocupa sin presiones ni vergüenza?

Nota mental, buscar los diarios de Squalo, primero mirar en los cajones del armario, sino, debajo del colchón de la cama. Vaya, para esto sí es útil la dichosa libreta.

También tengo que acordarme de limpiar el cañón de las pistolas. Y de la reunión del martes que ya podría suceder alguna inoportuna desgracia para que se cancele. Levi A Than está de descanso, le daré la misión, que nunca dice no a mis órdenes ni pide explicaciones.

Otra vez la maldita basura que tengo por segundo importunando y leyendo esta mierda SIN mi permiso. ¿Que no me lo tomo en serio? Ahora verás Superbia Squalo por qué YO, y no tú, sino YO estoy en el sillón de líder. Sin contar mi carisma.

¿Cómo iba esto? Hablar de mi vida pasada y de mí. Pues perfecto.

Volviendo atrás donde comencé, como ya puse, mi madre, que debía ser muy puta para pensar que il Nono se había acostado con ella y no recordarlo, me vendió a la mafia cuando por fin di la primera muestra de ser superior a los demás: podía convocar la Llama de la Ira, como Ricardo, il Vongola Secondo. Obviamente, yo entonces era un estúpido infeliz de la calle ignorante que mataría por un simple plato de spaghetti aglio e olio y todo esto lo descubrí mucho más tarde cuando ya comenzaba a deslumbrar con mi Calidad Varia a todo el que me llevara la contraria. Pero en aquel entonces sólo vi a un viejo que sonreía y me dejaba su bufanda, gesto que se agradecía después del frío que hace en invierno por las calles de Italia. El hombre tenía un bigote simpático.

Y me llamó hijo.

¡Me cago en la puta…!

Se acabó, voy a matar a Squalo.

¿Que lo estoy haciendo bien? ¡Pues claro! ¿Quién se cree que soy? Esta pérdida de tiempo es demasiado fácil e inútil, mierda. Recuérdame, ¿por qué hacia esto? Sí, para joder al viejo y a la ameba con peluca para que tengan que suplicarme perdón arrodillados mientras YO me río de ellos.

Hay que mantener la sangre fría. Veamos, ¿por dónde iba? Pasé de la calle al palazzo con un solo gesto del viejo. Y a tener que luchar por ganarme el respeto de todos los que me rodeaban allí para que dejaran de mirarme con ojos de pena y lástima repugnante que ponían nada más escuchar mi nombre. Eso no es lo que yo quería, y lo sabía bien. Así que decidí demostrarles quién era yo, empezando por los tres inútiles hermanos que, de pronto, me encontré que tenía.

Como era de esperar no tardé nada en ello. Se veía venir. Es un don natural que tengo. Otro de los rasgos que pronto se manifestaron para demostrar mi superioridad sobre la demás escoria que se arrastra en el mundo, una prueba más de la Calidad Varia y que mi destino está algo por encima en la escala de depredadores. Es que se ve desde la distancia que nací para gobernar y mandar con mano de hierro en este ambiente por el que me desenvuelvo cual ser superior soy yo.

Aunque podemos decir que bajo ese techo, no era el único que nació con los genes de gobierno. Otra cosa es que los demás lo demostraran tan bien como yo.

La relación con los hijos biológicos de il Nono era casi inexistente. Sabíamos que estábamos ahí, pero guardábamos las distancias entre los cuatro porque, al fin y al cabo, sólo uno llegaría a ser il Decimo. Excepto Enrico, mio fratellone*. Él fue quien me regaló mi primera pistola, qué casualidad que muriera en un tiroteo. También era quien mayores apoyos externos tenía para la lucha por suceder al viejo en el puesto; apoyos que justa y misteriosamente, tras su fatídica muerte por culpa de una bala perdida, pasaron a arroparme a mí, pero que conste en acta que con esto no quiero dar a entender nada. Yo soy asesino de profesión y vocación, pero la Famiglia è in primo luogo**.

Además de los hijos biológicos del viejo, sus estúpidos guardianes (¿a qué coño viene la obligación de tener unos guardianes? Si es que Primo era un debilucho inútil, lo llamaría escoria, si no fuera quien fue), también había un grupito de escoria bastante tocapelotas pululando por el palazzo: los que me cuidaban. Pero qué inútiles eran todos. Nunca estuvieron a la altura y así acabaron como acabaron: de un tiro al hoyo. Uno tras otro.

¿Ves ahora la razón de mi ira, totalmente justificada? Esto crisparía los nervios de cualquiera, ¿tan complicado era cumplir una simple y sencilla orden de un niño de diez años? ¡Joder! Si he pedido un bistec del Mugello***, menuda calidad, como aquí se hace, con un grosor bien generoso, con ese olor propio de la carne de la Toscana, en su maldito punto de cocción a sangre sobre las brasas aromatizadas con tomillo y fuego de ramas de olivo, y con guarnición de ricas papitas asadas que se le cae la piel al tocarlas, ¡que NO traigan el maldito bistec refrito! ¡Escoria, más que escoria! ¡Eso es una falta de respeto a mi persona, a il Nono y a la carne!

Es que me acuerdo de aquello y me entran ganas de matar a alguien. ¿Dónde estarán las escorias cuando se las necesitan? Da igual

Bistec… Tengo hambre. Comprobado, escribir da hambre, nada más. Por ahora, YO llevo la razón.


* Fratellone: forma familiar de llamar al hermano mayor con cariño.

** la Famiglia è in primo luogo: la familia es lo primero.

*** El Mugello pertenece a la Comunità Montana, es un valle cerca de Florencia en la Toscana que además de ser famoso por el circuito de velocidad que alberga, también es famosa por sus vaquitas y la carne que producen: prometen bistec de dos dedos de grosor cocinado de una manera tradicional que seguramente protagonicen los sueños húmedos de nuestro querido Xanxus. Pequeño apunte curioso, los Medici eran de esta zona.


Si os apetece, no os olvidéis que podéis comentar, poner en favoritos/alert y todas esas cosas que me hacen sonrojar y que agradeceré hasta la eternidad ^^

También acepto amenazas, pero sólo si están recubiertas de delicioso chocolate amargo.

¡Muchísimas gracias por leer!

PL.