CAPITULO 20
(Pov Hannival)
Bajé las escaleras de la casa ya vestido, anoche fue una noche fría de verdad y es que en Italia no hacía este tipo de tiempo y no estaba demasiado acostumbrado y qué decir de Anny, no quería que se resfriase. Aún seguía durmiendo.
Llamaron a la puerta de la casa con mucha urgencia y yo, preparado con mi arma le dije a la criada que abriese. Al hacerlo vi un zapato de tacón negro, un una media del mismo color entrar luego una falda negra ajustada y una blusa del mismo color, un paraguas de encaje negro... tenía que ser...
-¿Xinia?- arrugué la frente y me acerqué hacia donde ella estaba y detrás más cargado que nunca estaba su marido Hakon, vestido como... como él vestía.
-Hola Hannival... menudo sol- dijo ella en un susurro.
-¿Sol?- miré fuera- ¿Donde?
Hakon dejó las maletas en el suelo y miró el lugar.
-Joder... menuda casa Hannival ¿está en venta?.
-Pues de momento no, es la casa familiar, dudo que se venda algún día, pasará a ser de mis hijos.
-Ah...- dijo Hakon- tengo hambre, voy a la cocina.
Xinia cerró el paraguas y me miró tras sus gafas negras, no hablaba demasiado con ella... era demasiado directa, y eso en una mujer no me gustaba en absoluto, pero me caía bien a veces intentaba olvidar que era una chica y optaba por pensar que era un hombre aún que físicamente era muy mujer.
-Estábamos por España y... hemos decidido pasar a verlos- dijo
Xinia quitándose unos guantes negros largos que llevaba y cerrando su paraguas.
-Claro, mi casa es vuestra casa- dije y miré a Xinia de pies a cabeza- ¿no tienes frío prima?
-No, la verdad es que no, hace un buen día como te he dicho.
Asomé la cabeza por la puerta y el viendo azotaba... genial.
-¿Y Anny?
-Durmiendo.
-Estoy famélica, te importa si voy a buscar a mi marido.
-XINIA HAY PATATAS.
-Ah... claro que no, adelante, se ocuparán de tu equipaje.
-HANNIVAL DESPUÉS NOS HACEMOS UNOS PORROS.
-Claro...- dije y miré al mayordomo- dales la mejor habitación de invitados, son familiares.
-Claro señor.
Miré a la escalera y vi a Anny despeinada y frotándose los ojos, con un pijama rosa.
-Hannival- susurró.
Subí las escaleras y la cogí en brazos.
-Mi niña, hace frío, te enfriarás.
-Te echaba de menos- susurró y me abrazó.
-Tranquila... vamos a vestirte, Xinia y Hakon están aquí.
-Vale...
Tenía que llamar a Troy para contárselo
