CAPITULO 23
(Pov Hakon)
Ahora mismo nos encontrábamos en nuestra habitación, Xinia dormía a mi lado abrazaba a mi cuerpo.
Acariciaba su espalda con las yemas de mis dedos, una y otra vez, estar con ella siempre era igual de relajante.
Mi móvil vibro y con rapidez lo cogí.
-¿quién coño es? -sisee.
-también me alegro de escucharte boquita de fresa -me dijo troy del otro lado.
Respire hondo.
-¿mi hija está bien?
-sí, acabo de follarmela y ahora duerme.
-pervertido.
-y no tienes idea lo cuanto que me gusta.
-adiós Troy...
-no espera
-¿Que quieres?
-Hannival me ha contando que has hablado solo.
-Troy -respire hondo -¿tu chico no puede mantener la boca cerrada?
-no desvíes el tema, ¿qué te ha pasado?
-nada.
-ahora me mientes
-oye no es nada, enserio, ya le he dicho ha hannnival lo que me ha pasado -no deje que siguiese hablando -ahora tengo que irme Troy, cuida de mi hija.
Colgué y deje el móvil a un lado.
Cerré los ojos intentando dormir, pero seguramente sería imposible.
(Pov Anny)
Después de dar el paseo Hannival me trajo en brazos hasta la habitación donde sentí como me quito la ropa y me quede dormida.
Sabía que él estaba a mi lado, lo podía sentir.
Estaba caminando por los pasillos del castillos, era de noche y no se escuchaba nada pero sentía como alguien me estaba mirando.
Me gire sobre mi misma y no vi nada.
Suspire y volví a mirar al frente, quería buscar alguna luz no veía nada.
En frente de mi, escuchaba unos pasos y pude ver como un hombre se puso delante.
-¿hannival? -murmure sin entender.
No, el no era mi hannival a pesar de ser iguales, el no tenia tatuajes... y su mirada, no era la de mi marido.
Quise irme pero los pies no me respondían, y de repente pude escuchar gritos.
Las luces se encendieron y pude ver a mí alrededor a muchas personas muertas, los insectos y las ratas estaban sobre ellos. Escuche como ese hombre se reía.
-AAAAAAAHHHHHHH -.
Abrir mis ojos de golpe al sentir como Hannival me estaba sacudiendo.
Pude sentir como me abrazo y recién en ese momento me di cuenta que estaba llorando.
-Shhhh, mi niña has tenido una pesadilla -dijo Hannival.
Lo abrace todo lo fuerte que pude enterrando mi rostro en su cuello.
