CAPITULO 26
(Pov Hannival)
-A ver si lo entiendo, mi padre sigue aquí y no quiere que esté con mi mujer.
-Sí, más o menos es eso- Hakon permaneció quieto alejado de mi y en ese momento era lo mejor que podía hacer.
Como si no tuviese bastantes problemas en la cabeza ya ahora tenía que lidiar con esto.
-Y la atormenta en sueños.
-Sí...
-Y no hay ninguna forma de que pare.
-Es lo que tiene estar muerto, que no tiene nada que perder.
-Él no es nadie para meterse en mi vida.
-Él dice que eres su heredero y que le pertenece elegir a tu esposa.
-¡SI ESTA VIVO PERO ESTÁ MUERTO PORQUE YO LO MATÉ, YO LO MATÉ!.
-Sí, y su cuerpo estará ya comido por la carroña Hannival pero su espíritu sigue aquí.
-Vale... vale... ¿el está aquí?
-No... ya no...
-Vale tengo una idea.
-Sorpréndeme- dijo Hakon encendiendo un cigarrillo.
-¿Y si yo me muero?
-Pues yo tendré que lidiar con Troy y eso no me gustaría. Por no hablar de Anny... ¿a caso no piensas en ella o qué?
-Hakon... una persona puede estar muerta sin correr peligro durante tres minutos, si luego me reanimas.
-Se te está yendo al cabeza.
-Así podré hablar con mi padre.
-Coño, yo hablaré con él sin necesidad de matarte.
-No, eso no es suficiente, no te hará caso.
-Hannival...
-Mira... tengo inyecciones de adrenalina en el sótano por si se nos va la mano en algún interrogatorio... podría morir... no se... electrocutado o me puedes poner una letal de morfina.
-Mierda Hannival.
-No me moriré pasan tres minutos y luego me pones eso.
-¿Y si te mueres?
-Pues si me muero hazme el favor de entregarle las cartas que dejaré escritas a Troy, a Duque y a Anny.
Hakon me miró por un momento.
-¿Estás seguro de lo que dices?
-Si... así dejará en paz a Anny, no quiero que le haga daño.
-Vale... vale... está bien... pero me debes una y grande Casannova.
-Hecho... te invitaré a mi mejor cosecha de María pero démonos prisa.
-Vale...vale... tu prima me mata.
-No tiene porque enterarse, ni Anny tampoco.
-Vale...
