CAPITULO 27

(Pov Anny)

Había pasado la tarde con Xinia, intentando no quedarme dormida pero cada vez me estaba resultando más difícil no hacerlo.

Tenía sueño.

Pero me negaba a dormir, y más si no estaba Hannival.

El me había dicho que irían al sótano con Hakon, y que hablarían cosas de chicos. Suspire.

Yo sentía que me estaba ocultando algo, esperaba que no fuese nada importante.

Lo necesitaba, lo necesitaba de verdad.

Lo quería cerca, y que no se volviera a alejar de mí.

Miraba fijamente la ventana, y como había dejado de llover, pero se podía escuchar como viento hacia que los cristales de las ventanas temblasen levemente.

Sentía que me faltaba algo, y sabía que era.

Era mi marido.

Xinia estaba concentrada leyendo un libro al lado de la ventana.

Me levante con cuidado, y camine hacia la dirección del sótano, sabía que Hannival me había dicho que no podía ir pero no importaba.

Quería verlo, y no podía esperar.

(Pov Hakon)

-¿Estás seguro? -le tuve que preguntar a Hannival por séptima vez.

-lo estoy.

Tuve que respirar hondo.

-aquí están las cartas –dijo Hannival dejando tres sobre la mesa que estaba en el sótano.

-vale… -murmure entre dientes.

El padre de Hannival estaba allí, presente, intentaba ignorarlo pero era imposible.

-aquí están las inyecciones –me dijo Hannival sacándome de mis pensamientos

Mire hacia la mesa, había dos. Y sabia cual era cada una.

-esta es la dosis de morfina –señalo a su izquierda –y esta es la dosis de adrenalina-

-y esto es un reloj –dije sacando uno de mi bolsillo.

-no es juego Hakon.

-Ya lo sé, por eso lo tengo.

-Bien, hagamos esto de una vez.

Hannival camino hacia una camilla que había allí, se tumbo en la misma y me acerque con las cosas.

-tres minutos –dije.

El asintió.

Cogí la jeringa de morfina y se la inyecte en el brazo. Con el reloj en mi otra mano para controlar el tiempo.