Hola a todos, lamento la demora, tuve problemas con el internet… en fin, he aquí el final…

Disfruten la lectura…


I'M GOIN' BACK TO THE START.

-Será mejor que me vaya… pero antes, creo que recogeré las cosas que deje aquí… tomare una de tus cajas… -El corazón dejo de latirle. De donde saco las fuerzas y el valor de destrozar a la mujer que más había amado.

Se sentía una mierda. Nunca antes había sentido lo que con Kate. Ni siquiera con Kyra (La que se le escapo), que lo había dejado. Por quien se había vuelto un mujeriego. Se sintió de pronto arrepentido. Era capaz de vivir en un mundo sin Kate? No estaba muy seguro…

Dios, volvían las dudas y las inseguridades. Pero ya era demasiado tarde. El daño estaba hecho. Había destrozado a Kate. Quizá, si se tomaban las cosas con calma… No! Debía centrarse. Hacer lo mejor para los dos.

Entro en la recamara de Kate, sintiéndose golpeado por su aroma. Cerezas. Dulces, dulces cerezas. Se trasladó en el tiempo…

Come up to meet you,

Vengo a encontrarme contigo,

Tell you I'm sorry,

Decirte que lo siento,

You don't know how lovely you are.

No sabes lo adorable que eres

Cerezas. Katherine Beckett, olía a cerezas. Un aroma dulce y sumamente sexy.

No podía escribir. Al menos no, de su nuevo libro. Ahora solo estaba sumergido en algo más. Estaba escribiendo sobre ella. La ruda, inteligente y sumamente atractiva, Detective Beckett. Su musa. La única que había conseguido sacarlo del hoyo en el que se encontraba, tras terminar con Derrick Storm.

Oprimía velozmente las teclas, casi sintiendo sus dedos sangrar. Mientras las palabras fluían. No podía parar, se sentía sumamente extasiado, como si hubiera tenido la mejor sesión de sexo caliente de toda su vida. Como si volviera a tener 17 años.

Después de unos intensos minutos, se detuvo. Terminando por fin con todo lo que su mente le suplicaba que expulsara. Respiro profundamente, pasándose la mano derecha por la frente, limpiando las insipientes gotas de sudor.

Se rio por dentro. Hacía más de quince años que no escribía de esa forma. Con tanta pasión. Recordó la última vez. Cuando tenía veinte. Había escrito una obra de arte. Para la mujer que en aquella época estaba en su corazón. Su amada Kyra Blaine. Solo tres mujeres habían sido inmortalizadas, con sus palabras. Escritas con una pasión descomunal. Con tanto anhelo, y amor.

La primera había sida aquella mujer, que lo volvió hombre. Aquella mujer, que con toda su sexualidad y belleza, había visto en él, algo más que un chiquillo alto y desgarbado. Aquella mujer que fue la primera, con quien conoció los placeres de la vida. La que logro llevarlo al séptimo cielo, con algo tan simple como una caricia. Aquella mujer, con la que experimento por primera vez, lo que era el amor. Aquella mujer que también le rompió el corazón en mil pedazos. La primera mujer por la que lloro amargamente, llenándose de alcohol.

La segunda había sido Allison. Aquella chica alta, y pelirroja. Con esos increíbles ojos verdes. La había conocido en una fiesta, durante su primer año de universidad. La segunda vez que se enamoraba. Y solo habían bastado seis horas para darse cuenta de ello. Pero tras la más increíble noche de su vida, ella escapo al amanecer. Había despertado solo, y con un tremendo vacío en su interior. La había buscado durante un año entero. Preguntado por ella, buscándola en todo el campus. Pero nunca dio con ella. Aun entonces piensa en Allison. En lo increíble que fue.

Y la tercera era Kyra. Su Kyra. Aquella chica rebelde e inteligente. Que lo había conquistado con sus peleas acaloradas, con la pasión con la que defendía sus pensamientos. Con lo increíble que era. Ella había sido la primera mujer, en lograr que el desvergonzado de Ricky, sentara cabeza. Se centrara en la escritura.

Aún recuerda con dolor el día que ella le había pedido espacio. Que le había dicho que necesitaba aclarar su mente. Ese día había acudido a su azotea, con las emociones a mil, su corazón en una mano, y una anillo en su bolsillo derecho. Sabía que Kyra odiaba el matrimonio, siempre se lo había dicho. "El matrimonio no va conmigo, Rick. Es solo una asociación que impide que la mujer se desenvuelva"

En realidad no le importaba, ellos se amaban, y estaba seguro que ella aceptaría casarse con él. Porque estaban destinados.

Pero que equivocado estaba. Kyra no lo amaba, y lo había dejado con la promesa que "Volvería", con las ideas más claras, y con los sentimientos más fuertes. Aún antes de partir, le había pedido que la siguiera en un tiempo. Jamás lo hizo. Nunca estuvo seguro de si el tiempo que había pedido, ya había concluido.

Ahora, después de semejantes decepciones. Se encontraba escribiéndole a una musa. Una musa que no soportaba tenerlo cerca. Kate era la cuarta mujer, que lo había inspirada a tal grado, de desbordar todos sus sentimientos en palabras.

Ya no estaba seguro, si lo que él sentía era solo deseo. La quería. De eso no había duda. El problema aquí era a que grado llegaba ese cariño. Ya no solo quería a la detective en su cama, con las sabanas enredadas en su cuerpo. Desnuda, recibiendo sus caricias. Aspirando de su piel el dulce olor a cerezas. Su aroma personal, y el que se había vuelto, a partir de ahora su preferido.

Estaba confundido. ¿Qué sentía por Beckett?

Leyó lo que había escrito. Era puro erotismo. Deseo, pasión, lujuria, amor…

Había dicho amor? Confusión. La confusión lo embargaba. ¿Qué haría ahora? Debía seguir, o alejarse por su bien. Para no salir herido como antes. No sabía que hacer…

Y todo por ese dulce aroma.

Su aroma.

Aroma a cerezas…

Suspiro. Tenía que ser fuerte, y resistir. Apartar su mente y sobre todo sus sentidos, del aroma que invadía la habitación. Aún tenía ese texto. Lo había guardado como un tesoro. En un lugar mucho más especial, de donde guardaba sus otras tres obras maestras. Nunca había tenido el valor de dárselo a Kate. Y al parecer nunca se lo daría.

I had to find you,

Tenia que Encontrarte,

Tell you I need you,

Decirte que te necesito,

Tell you I set you apart.

Decirte que nos separaremos

Se dirigió al cajón, donde Kate descuidadamente había guardado (como si de una acción normal se tratara) un par de bóxer, y tres playeras para dormir. Las metió en la caja. Saco varias camisas que estaban en el armario. Y se encontró con la playera de "Duran Duran" De aquel magnifico concierto al que habían ido juntos.

Estaban muertos, el concierto había sido maravilloso y alucinante. Nunca había visto a Kate, como hoy. Tan desinhibida. No eran fans de duran duran, pero les gustaba enormemente. Por eso en cuanto Kate, supo del concierto al aire libre, había convencido a Rick de que fueran. Había durado un buen tiempo, pero valió la pena. Además ella estaba suspendida. Y qué mejor que pasar toda sus suspensión con el "chico-escritor"

Entraron en el departamento de Kate, riendo a carcajada limpia. Rick cerró la puerta con el cuerpo de Kate, acorralándola. Inhalando su aroma a cerezas. Tentando con sus labios los de ella. La beso lentamente, torturándola con la lengua. Mientras la pasaba sensualmente por su labio inferior.

Kate paso sus brazos al cuello de Castle, despeinando sus cabellos de la nuca. Devoraba su cuello con urgencia, recorriéndolo con la lengua, en busca de su pulso, el cual no tardó en aparecer, logrando que succionara con fuerza, excitando aún más a Kate. Quien jadeaba sin parar, ante semejantes caricias.

-Rick… por favor no me dejes marca esta vez…

-No linda. No lo hare. Las marcas las dejo para tus senos. –Sonrió con picardía. Mientras la tomaba del trasero, dirigiéndose a su habitación. Intentando no caer.

Para su mala suerte, tropezó con la alfombra, logrando que casi cayeran al suelo. Kate se rio de él. Y él sintió su orgullo herido.

-Sabes que… no lo haremos en tu habitación… crees que es divertido tropezarse… y más con semejante mujer en tus brazos…

-¿Qué? No te enojes Castle. Pero debiste ver tu cara… -Una carcajada más…

-Bien pues no lo haremos… -Dijo enfadado…

-¿Qué? No hablaras en serio…

-Muy en serio… ya no lo haremos en tu habitación. Sino aquí… -Y sin esperar respuesta alguna, se abalanzo a su cuello. Devorándolo con urgencia. Se deshizo de la blusa que llevaba Kate, quitándole casi a la par el molesto sostén que tenía. Admirando en todo su esplendor sus senos. Sintiéndose extasiado. Se inclinó, y sin esperar respuesta, lamio la punta del seno izquierdo, logrando que la espalda de ella se arqueara. Una mano estaba en su espalda, pegándola más a él. Mientras que la otra, desabotonaba los vaqueros de Kate, hurgando mas tarde en su intimidad por sobre la ropa interior. Estaba húmeda. Y eso lo excitaba aún más.

Kate gemía sin poder evitarlo, sintiendo lo que la lengua de Rick le hacía a sus senos, sumado a las increíbles caricias a su intimidad… pero necesitaba más.

Se deshizo del estorboso pantalón, aliviando la presión que comenzaba a dolerle a él. Acariciándolo lentamente, sobre los bóxer.

-Ahh nena… mete la mano de una vez… -Ataco sus labios con fervor. Mientras Kate le hacía caso, pasando sus traviesos dedos por toda su longitud. Sintiendo como crecía cada vez más ante su tacto.

Castle la alzo, apoyándola en un escalón. Se miraron intensamente, mientras él se bajaba los bóxer, liberando su erecto miembro. Estaba a punto de deshacerse de la playera, cuando Kate lo detuvo…

-Te vez muy sexy así, por favor no te la quites. –Este sonrió ante el elogio, y le hizo caso. Se abalanzo una vez más a sus labios. Mientras pasaba su miembro traviesamente por su entrada, haciéndola jadear…

-Por favor… Rick, no juegues más… te necesito ahora… -La envistió fuertemente. Sintiendo como los músculos de Kate lo apretaban apetitosamente. Embistió con fuerza, sacando gemidos enloquecedores de ella. Cambio el ángulo, logrando entrar más profundo. La penetraba incontrolablemente, pero sin llegar a lo desenfrenado. De pronto sintió como ella lo apretaba, como las pulsaciones se hacían más y más erráticas. Logrando que ella llegara al máximo placer.

Le dio un par de minutos, para que ella se recuperara. Cuando la tomo fuertemente de las caderas, moviéndose a un ritmo mucho más rápido, con el único objetivo de lograr su liberación. Ella no pudo evitar sentir el comienzo de un nuevo orgasmo, ante semejantes movimientos. Y de pronto se sintió liberado. Kate sintió otro orgasmo aún más fuerte que el primero, con tan solo sentir como él se derramaba en ella. Degustaron ese placer único, que solo ellos se podían brindar.

-Eres maravillosa. Nunca me cansare de esto… -Le beso un hombro muy lentamente.

-Ni yo… eres estupendo… y cada vez que hacemos el amor es único…

-Sí, lo se…

-Amo como te queda esa camisa… se te marcan a la perfección tus bíceps, y tu torso… -Rick sonrió, mientras se acercaba para besarla. La tomo en brazos, y la llevo a la cama.

A la mañana siguiente, Rick se encontró a Kate en la cocina, haciendo café para ambos. Solo llevaba sus bragas y la playera que el portaba la noche anterior.

-Te vez aún más sexy, tú en ella… créeme… -Le dijo mientras la abrazaba por detrás.

-Puede ser…

-Sabes, a partir de ahora tú la usaras… te la regalo…

-No, Rick. Es tuya, te la compraste anoche…

-Y que… no me dejaste que te comprara una ayer… y en ti luce mejor… siempre y cuando no la luzcas a alguien más…

-No seas tonto… que te parece, si la usamos los dos… cuando yo esté en tu casa la usare, y cuando tu estés en la mía la usaras para dormir…

-Eso me parece una excelente idea.

Y así lo habían hecho, a lo largo de todo el tiempo que estuvieron juntos.

La última vez ella la había usado, pero no sabía que se la había traído a D.C. No tenía caso, si el ya no iba más a su casa…

No tuvo el valor de llevársela, porque aunque técnicamente era suya, esa playera albergaba muchos recuerdos. Recuerdos de sus noches de pareja. Anteriormente, ella le había dicho que amaba usarla cuando él no estaba, porque portaba su aroma…

Y si esa era la razón, por la que estaba aquí… se obligó a dejar de pensar, y continuar recogiendo las pocas pertenecías que había dejado ahí.

Tell me your secrets,

Dime tus secretos,

And ask me your questions,

Y hazme tus preguntas,

Oh, let's go back to the start.

Oh, Volvamos al principio

Se acercó a una pared del dormitorio. Admirando la réplica en miniatura de un hermoso cuadro. "La educación de cupido". Él amaba la mitología, y cuando lo vio en una galería, lo compro pensando en ella. Porque él se sentía como Hermes, el mensajero enamorado de Afrodita. La diosa del amor. Kate era su Afrodita. Y en ese cuadro sentía de cierta forma, reflejado su futuro.

Hermes junto a Afrodita, enseñando a cupido a leer. Un hermoso cuadro del manierismo. Ya no tendría ese futuro…

-¿Qué haces aquí Castle? Creí que estabas de viaje por Europa? –Dijo una muy sorprendida Kate, en pijama, ante un Castle un poco despeinado y cansado.

-Y lo estaba, pero digamos que soy tan eficiente, que termine antes…

-¿En serio? Es eso o solo te escapaste de Gina, otra vez…

-Mmmm me has atrapado. No, en realidad se adelantaron las firmas de libros… estuve trabajando "turnos dobles" tres días… y bueno, acabo de bajar del avión, prácticamente…

-Y veniste a verme, en vez de ir a tu loft a descansar…?

-Sip… como me iba a ir a descansar, cuando llevo casi una semana sin verte… es imposible aguantar más tiempo alejado de mi "Musa"

Rick…

-Cállate… -La acerco a él, propiciándole un largo beso. –Te extrañe horrores…

-Y yo a ti… -Volvieron a compartir un suave beso.

-Además te traje algo…

-Así… ¿Y qué es?

-Estuve en una galería de arte, disfrutando de manierismo. Y entonces lo vi… Es una réplica, pero una muy buena. Excelente si me lo preguntas…

-¿De qué?

-Recuerdas que amo la mitología Griega?

-Sí. Además que te encanta contarme mitos y mitos antes de dormir… -Sonrío con ternura…

-Bueno, es un cuadro de mi personaje favorito…

-Apollo?

-No… ese es mi Dios favorito. De los dioses con más errores en la historia…

-Sera acaso Hermes… el mensajero de los Dioses… Que esta perdidamente enamorado de Afrodita…

-Ese precisamente. Mira, deja te lo muestro… -Castle abrió una pequeña caja, con un cuadro dentro…

-¡Uau! Es hermoso Rick…

-Se llama, "La Educación de Cupido" Y aquí apareces…

-¿Perdón?

-Hay Kate, no me digas que aún no te has dado cuenta que eres la reencarnación de la Diosa Afrodita… -Ante una mirada de confusión, continuo. –Lo eres… eres perfecta, casi como Afrodita. Porque ella no lo era, tu si… -Kate no pudo reprimir un par de lágrimas de alegría.

-Así que tú nos vez como esta "familia". Hermes, Afrodita y Cupido…

-Más o menos… porque cupido no es hijo de ellos… su hijo es "Hermafrodito", pero esa es otra historia que te contare luego… ¿Te gusto?

-Me encanta… pero donde lo pondré… tiene que ser en un lugar donde no se opaque. Quiero que resalte…

-Tal vez en tu habitación…

-Buena idea… ven vamos… -Lo tomo de la mano, y se dirigieron a la habitación de ella.

Runnin' in circles,

Corriendo en circulos,

Comin' up tails,

Siguiendo el rastro,

Heads on the science apart.

De frente a la ciencia distante

Desde ese día Kate, había guardado el cuadro. Ni siquiera sabía, que lo tenía en su casa de D.C.

De pronto, se percató de una pequeña inscripción, un grabado, que había mandado poner, en la esquina inferior derecha. Con letra clara y en cursiva se leía

Always…

Su promesa… aquella promesa que se hicieron en silencio… aquella palabra que siempre se decían en los peores momentos…

-Gracias Castle… por estar ahí, en todo momento… -decía una llorosa Kate, quien reposaba desnuda al lado del escritor, quien la miraba con amor en los ojos –Por esperarme, por aguantar a esta chica inseguro, llena de capas y capas, escondida tras cuatro inmensos muros… gracias por nunca dejarme caer, por preocuparte, hasta dar la vida por la mía… lo que hiciste hoy… creo que nunca nadie ha hecho algo así por su amada… al menos nunca lo había visto… Rick… Tu estuviste dispuesto a morir al lado mío, dejando a tu madre y a Alexis… eso es… -No pudo reprimir un tremendo sollozo. –Te amo, Rick. Y gracias por amarme igual… -Castle sonrió dulcemente.

-Always… -Se acercó a Kate, besándola lentamente, para más tarde abrazarla. Sumergiéndose en un muy cómodo silencio. Cada quien en sus propios pensamientos.

-Sabes… No importa cuando te enamoraste de mí. No importa si fue durante el primer año que trabajamos juntos, o el segundo, incluso hasta el cuarto… no importa, porque fui yo la primera en enamorase…

-¿Cómo?

-Nunca te lo eh dicho, y aunque sé que ya lo sabes… soy una gran fan tuya. Te conozco de mucho antes. Cuando mamá vivía… recuerdo que antes de irme a la Universidad, ella me dio "Una Lluvia de Balas", con la promesa de que lo leería cuando me sintiera sola. Y así lo hice, y de cierta forma sentía a mamá cerca… después cuando ella murió… me sumergí en un hoyo enorme. Mi padre estaba todo el día ahogado en alcohol, yo no salía de mi habitación, me encerraba, no comía… hasta que hurgando en la biblioteca de mamá, vi una colección de libros. Tus libros, Castle. Los libros que me leía todos los días, los libros que me ayudaron a superar de cierta forma la muerte de mamá. Los que me hicieron querer ser policía. Los que me hacían sentir, que mamá estaba cerca…

Me enamoraste con tus palabras… y cuando fui a una firma de libros… yo me sentí con la necesidad de dárselo a mamá… así que cuando pase, te dije que me llamaba Johanna… recuerdo que me sonreíste. No de una forma encantadora, como cuando quieres ligar. Fue una sonrisa honesta. Me miraste y dijiste "Johanna eres una chica muy linda, y con unos ojos hermosos", yo no pude evitar sonrojarme, lo cual hizo que tu sonrisa creciera más. Escribiste algo rápido, y me marche… desde ese día, tenía este estúpido enamoramiento por ti… hasta que te conocí años más tarde, y supe que eres un completo idiota…

-Oye! Eso me dolió… Hay, Kate, quisiera acordarme, pero yo…

-No importa. Castle, has firmado millones de libros, como esperar que me recuerdes…

-Tendría que hacerlo, porque eres el amor de mi vida… -Kate sonrío, y lo beso lentamente. –Kate... I will Always Love you…

-Always…

Nobody said it was easy,

Nadie dijo que sería facil,

It's such a shame for us to part.

Es tal la vergüenza para nosotros el separarnos

Nobody said it was easy,

Nadie dijo que sería facil,

No one ever said it would be this hard.

Nadie dijo jamás que sería así de dificil

Oh, Take me back to the start.

Oh, Llevame de vuelta al principio

Se sentía un completo imbécil. Había roto aquella promesa que le había hecho. Después de aquel duro caso, donde había estado parada en una bomba. Casi la perdía, y ahora…

Se sentó en la cama de Kate. Aquella donde por desgracias, solo habían hecho el amor, una vez. Cuando el llevaba seis meses sin verla, y en un arranque, había ido hasta ahí. El día que el muy estúpidamente, se inmiscuyo en ese caso. Ese caso que casi lo mata. Ese caso que marcó la diferencia. Por un momento, una sensación de deja vu lo invadió. Recordó las teorías de la CIA, la teoría de la avalancha. Su relación terminaba ahora, por su deseo de ir a verla. Se levantó despacio. Era hora de marcharse.

Salió de la habitación de Kate, muy lentamente. Con miedo a su reacción. Que le diría, como le diría que ya se iba…

I was just guessing,

Solo estaba adivinando,

The numbers and figures,

Los números y las figuras,

Pulling the puzzles apart.

Separando los rompecabezas

De pronto se topó con un estante. En él, estaba una fotografía. Una fotografía de ellos. Se la habían tomado, aquel fin de semana, en LA. Después del atentado de la bomba. Había decidido despejar su mente, fuera de todo el mundo. Y qué mejor que visitar aquel hotel, al que habían ido una vez en los LA. Aquel hotel, donde casi se entregan a ese inmenso amor…

Questions of science,

Las cuestiones de la ciencia,

Science and progress,

Ciencia y progreso,

Do not speak as loud as my heart.

No hablan tan alto como mi corazón

-Sabes Castle, después de estar aquí contigo, fantasee muchas veces con lo que no paso esa noche…

-¿Te arrepientes?

-Sí. Bueno, a veces. Creo que si esa noche hacíamos el amor, podrían complicarse las cosas entre nosotros. Como también pudieron adelantarse… no lo sé…

-Creo que no vale la pena arrepentirse. Todas las decisiones que hemos tomado, así sea buena o mala, nos lleva a este momento. Aquí contigo. –La beso con cadencia. Testeando su boca con la lengua. Sintiendo gusto dulce.

-Te amo… -Le dijo lentamente, con miedo a la reacción de Rick.

-Vaya, es la segunda vez que me lo dices en menos de tres días… debo sentirme alagado…

-Rick…

-Kate, no te preocupes. Lo digo, solo porque me emociona que verbalices tus sentimientos hacia mi… aunque se desde la primera vez que hicimos el amor, que me amas… -Kate lo beso con urgencia.

-Porque no vamos de una vez a esa habitación. Muero porque me toques.

-Y yo muero pasar mis dedos por… -Paso lentamente sus dedos por toda su intimidad… y sin más preámbulos la tomo de la cadera, cargándola como si fuera un costal de papa. Llevándola directo a la habitación de ese lujoso hotel.

-Estaba pensando, que quizá podríamos tomar un baño caliente.

-Me agrada esa idea. –Juntos entraron al baño, encendiendo el agua caliente. Esperando entre besos a que la bañera se llenara. Pronto entre los dos se despojaron de sus vestimentas, mientras se metían en la bañera.

-Sabes, eh tenido una infinidad de fantasías con tan solo tu aroma…

-Eso es perturbador Castle…

-Pero es la verdad… una vez soñé, que estábamos así, en la bañera. Y que de pronto mi mano empezaba a hurgar entre tus pliegues húmedos… -Mientras decía eso, bajaba una mano, tocando la intimidad de Kate.

-Ahhh… mmmm… Rick, no pares… -Uno de los dedos entro en su humedad. Sintiendo sus músculos contraídos. Lo movió lentamente, hurgando en su interior. Palmándola. De pronto, comenzó a entrar y salir, anexando un dedo más. Sacando más gemidos enloquecedores.

-Vamos nena, déjate ir… quiero que te liberes…

-Rick… no puedo más…

-Déjalo ir, no te reprimas… -Y así lo hizo. Kate gimió audiblemente, mientras todo su ser se liberaba. –Oh Kate, me muero por probarte… quiero probar tu ser… -Y sin más, Rick salió de la bañera, anudándose rápidamente una toalla en la cintura, estirando su mano…

-Ven, vamos nena… -Kate, sonrió plácidamente, mientras se levantaba, tomando la mano de Rick. Dejando que este la secara con otra toalla. Para más tarde encaminarse a la habitación.

Rick recostó a su amada, besándola intensamente, mientras desanudaba la toalla. Dejándola completamente desnuda ante él.

-Voy a probarte… -Dijo a la vez que bajaba con besos perezosos…

-Rick, recuerda que a mí no me gusta…

-Lo sé, Kate. Sé que a ti no te gusta devolver el favor, cuando de sexo oral se trata… no te preocupes. Jamás te obligaría a hacer algo que a ti no te gusta… así que relájate, y disfruta de mis caricias, mientras yo disfruto de tu sabor… -Abrió las piernas de su amada, regalándole una suave lamida en todo su ser. Degustando su escencia personal. Lamio lentamente su clítoris, disfrutando de los movimientos que hacia ella. Como alzaba la cadera, para que le regalara más caricias.

-Ahhhh Rick! –Grito cuando él, hundió su lengua en su cavidad, pasando su dedo pulgar por su botón, aumentando más su placer… Kate tomo del cabello a Rick, hundiéndolo aún más en su humedad, sintiéndolo plácidamente. Y sin premeditarlo, tuvo su segundo orgasmo.

Rick se acercó a ella, besando sus labios, hundiendo su lengua en su boca.

-Nunca me cansare de tu sabor…

-Rick, quisiera…

-No es necesario, amor. Soy un hombre que disfruta dando placer, no recibiendo. –Le guiño el ojo, mientras se recostaba al lado de ella…

Tell me you love me,

Dime que me amas,

Come back and haunt me,

Vuelve y atormentame,

Oh, when I rush to the start.

Oh, cuando me apresuro al inicio

Un profundo sollozo, lo trajo de vuelta al mundo real. Percatándose que estaba en la sala de Kate, y no en esa lujosa habitación de hotel en LA.

Suspiro profundamente, mientras ponía el marco de la foto, de tal forma que no se viera la foto.

Respiro hondo, acercándose al cuerpo de Kate, quien se encontraba en la misma posición, temblando por los sollozos. Se paró a un lado, observándola por unos instantes. Respiro profundo…

-Ya me voy Kate… yo solo… espero que seas feliz. Eres la mejor persona que pudiera haber conocido jamás. Eres lista, valiente, intrépida, fuerte, sumamente hermosa, sexy, frustrante, divertida… simplemente extraordinaria. Y estoy completamente seguro, que serás la mejor agente que pudiera tener el FBI. Y fuiste la mejor Detective que pudiera tener NY. DC se ha llevado el premio gordo contigo. Nunca dejes de ser quien eres Kate. Jamás dejes de ser extraordinaria… Cuídate, por favor… -Beso su frente, con miedo a que ella se apartase. Mientras se alejaba, pudo oír como ella susurraba muy tímidamente, entre sollozos.

-Rick… te amo…

Castle se dirigió a la puerta, cargando la caja con sus pertenecía. Cuando tomo el pomo, oyó en un susurro…

-Y tú? -Él sonrió con tristeza…

-Always -Dijo, mientras salía de la vivienda. Oyendo dentro de ella los sollozos del amor de su vida.

Quizá, solo quizá. Y si el destino así lo quería, ellos podrían volver al principio…

Runnin' in circles,

Corriendo en circulos

Chasin' tails,

Siguiendo el rastro,

Comin' back as we are.

Volviendo a lo que éramos.


AÑO Y MEDIO DESPUÉS...

Suspiro audiblemente. Sé sintió relajado, después de mucho tiempo. Volvía a ser feliz. Coloco sus manos en la cadera de ella. Guiando el ritmo. Un ritmo rápido. Sintiéndose en el cielo, hace mucho que no se sentía así.

Nobody said it was easy,

Nadie dijo que sería facil,

Oh, it's such a shame for us to part.

Oh, Es tal la vergüenza para nosotros el separarnos

Entraba y salía, de aquella humedad. Gimiendo sin control. Como si volviera a su adolescencia. Solo ella, lograba eso en él.

-Ahhh… Dios… Así… -Dijo ella entre gemidos. Llegando en casi nada de tiempo, a su liberación… Castle sonrió, ante el inminente clímax de la joven. Sujeto sus caderas, mientras giraba con ella. Quedando el arriba, comenzando a moverse mucho más rápido, sintiendo como se derramaba en su interior.

-¡Uau! Eso fue maravilloso… como pude perderme esto… -Recargo su cabeza en el cuello de la chica, aspirando su olor, mientras besaba lentamente su hombro. Ella acaricio, su cabello lentamente.

-Te amo, Rick. –El alzo de inmediato la mirada. Mirándola con desconcierto…

-Es muy pronto…?

-No… es solo que… -Suspiro, quizá si era demasiado…

-Lo siento. Eh arruinado el momento, con esto…

-No, no, no. –Suspiro, clavando el azul de su mirada. –Yo también te amo. Siempre te eh amado. Eres la mujer de mi vida… -Ella sonrió, sin poder evitarlo. Acariciando la mejilla del escritor, besándolo lentamente.

Rick se acomodó a su lado, acercándola, para después abrazarla.

-Nadie dijo que sería fácil… -Rick sonrío. Esa era la canción, con la que había visto sus ojos, en aquel bar…

-Así es, nadie dijo que sería fácil, Kate… pero me alegro de esto…

-Igual yo… aunque sufrí mucho…

-Yo también lo hice. Creme que también sufrí. –Después de un año sin verse, el destino los había vuelto a juntar. Una tarde en LA, en un agradable bar, Rick había vuelto a ver aquellos ojos que lo enamoraban.

Nobody said it was easy,

Nadie dijo que sería facil,

No one ever said it would be so hard.

Nadie dijo jamás que sería así de dificil

Se reunieron como amigos. Platicaron de su vida, de cómo les había ido.

Castle se sorprendió enormemente, al saber que Kate había dejado el FBI, y había vuelto a su antiguo puesto en la 12. Le había dicho, que ya nada la motivaba a seguir ahí. Que su familia estaba en NY, con su equipo en la comisaría.

Mientras que él se la había vivido viajando, por Europa, descubriendo nuevos lugares. Información nueva, para el nuevo proyecto que tenía en mente.

Habían hablado mucho. Y sin poder evitarlo, volvieron a sentir todo ese mar de sentimientos que siempre habían tenido por el otro.

Comenzaron a salir. Al cine, a almorzar, a comer. Simplemente, como amigos. Y sin poder evitarlo, habían decidido, darse una nueva oportunidad.

Porque simplemente, lo que necesitaban era volver al principio.

Ella le había confesado, que un tiempo atrás intento salir con alguien. Pero que no funciono, porque todo lo que hacia él, lo comparaba con el escritor. También le había asegurado, que no había tenido sexo con nadie, en todo ese tiempo. Porque no se sentía segura de compartir algo tan importante, como la intimidad, con cualquiera.

Él se enterneció, ante ese relato. Confesándole también, que había intentado algo con un par de chicas, pero que nunca le parecieron lo suficientemente buenas.

Intento decirle que él también se había mantenido en celibato, pero sería mentirle. Así que se sintió como una basura, que solo pensaba con los genitales.

Pero ya no importaba nada. Porque ahora ellos estaban ahí, juntos. Volvieron hacer el amor después de año y medio. Volvían a unir sus almas. Volvían a ser uno solo.

I'm goin' back to the start.

Llévame de vuelta al principio

-Gracias, por llevarme de vuelta al principio… -Deposito un tierno beso en su cabeza.

-Always, Rick…

FIN


Hola, lamento el retraso… y sé que dije que no acabarían juntos, pero que creen…

Mentí! Jajajajajaja Bueno, originalmente no iba acabar así. Pero se me ocurrió un pequeño apartado con un "Final" lleno de nuevos horizontes.

En fin. Espero y haya sido de su agrado. Wow, es la primera vez que termino un fic… me siento realizada jajajajaja

Un saludo a todos los que estuvieron pendientes en esta pequeña aventura. Prometo actualizar alguna historia pronto…

Nos estaremos leyendo

Saludos

Jess