Reencuentros

Todos estaban desayunando en el restaurante del Hotel cuando la madre de Diana le entregó a su hija unas cartas que les habían llegado. Eran cartas de sus amigos del instituto confirmando su asistencia a la boda, la abuela Elric se las mando al hotel para que Diana y Dorian las abrieran y pudieran contestar. Henry y Angela decían que llegarían el día de la boda, Edward no dijo cuando llegaría al igual que Ann solo confirmo su asistencia y no había carta de Joe. Diana estaba muy emocionada y gritaba de emoción. "¡Hija compórtate!" los demás en la mesa intentaban no reírse de la reacción de Diana y la madre regañándola.

Terminaron el desayuno y se fueron a recorrer la ciudad, la madre de Diana iría a buscar un vestido para la boda. Charlotte y los dos pares de tortolos irían a una librería, a comprar papel y sobres para responder. Las chicas iban haciendo comentarios recordando cuando vivían en Londres y se escapaban, fueron a la librería a la que iban los domingos con el resto del grupo. Ahí fue donde Joe se condenó de por vida, 'Kawaii' iban gritando recordando ese día. De tras de un librero un joven brincó y grito; "Damn you maggot!" Las tres chicas se callaron y Mary camino hasta el librero de donde salió el grito. Apenas asomó su cabeza y gritó; "¡JOE!" Mary corrió hacia el joven y lo abrazo tan fuerte que parecía que sus intestinos le saldrían por la nariz. "¡Oh por Dios! ¡Es Joe, es Joe!" gritó Charlotte y Diana dijo; "¡Creí que estabas muerto!"

-"Gracias Diana… Mary… ¿Podrías soltarme ya?"

-"Lo siento Joe, es la emoción."

-"Yo también creí que habías muerto." Dijo Charlotte mientras sonreía y hacia la seña de Kawaii y Joe decía en voz baja Damn you.

Dorian y Ben se miraron extrañados ante el comportamiento de las chicas ante el desconocido 'Joe', algo celosos por la atención que recibía este interrumpieron el raro encuentro; "Querida, ¿Quién es este caballero?"

-"Oh lo siento Dorian. El es nuestro amigo Joe, del instituto." Joe se limito a decir solo hola. "¡Debes acompañarnos Joe!"

-"Lo siento Mary pero de hecho vine de compras con mi esposa."

Cuando Joe dijo esta ultima palabra la cara de las chicas se puso blanca y todas quedaron boquiabiertas, la primera en reaccionar fue Charlotte; "¡¿Por qué demonios te casaste y no nos invitaste?" la joven gritaba y sacudió los brazos lanzando al suelo a Mary y a Diana quienes estaban a su lado, una a la derecha y la otra a la izquierda. "Lo siento Lottie, lo que pasa es que ni mi madre sabe de esto… Tienes idea de lo que pasaría si se entera…" Lo último que dijo Joe lo dijo con tanto miedo como si estuviera hablando del fantasma de Canterville. La madre de Joe siempre había sido muy dura, siempre que los profesores se quejaban de sus travesuras en el instituto ella llegaba al otro día para hablar con su hijo. Hasta a las chicas les causaba temor la madre de Joe. "Tienes razón Joe, esta bien a mi no me importa que no nos hayas invitado… pero; quiero conocer a la chica."

-"Si yo estoy de acuerdo con Mary. De hecho quiero que asistan tu y ella a mi boda."

-"Prometo hacerlo, ¿donde es?" Diana le pidió a Dorian una invitación y se la entregó a Joe quien de inmediato la abrió y leyó el contenido y asintió con la cabeza. De pronto llego una joven de cabello negro y lacio que le llegaba debajo de los hombros. Era muy bella y tenia ojos azules como el cielo de día, una sonrisa blanca y dijo; "¿Quiénes son cariño?"

-"Son unas amigas del instituto, chichas ella es mi esposa; Caroline Gray."

La joven sonrió y las demás chicas le regresaron la sonrisa, Diana habló: "Nos tenemos que ir Joe, pero espero que vengas a mi boda." Joe asintió con la cabeza y se despido, antes de irse Charlotte hizo la seña Kawaii y Joe estaba a punto de gritar cuando Mary le pico las costillas y se fueron. Entre dientes Joe completo su frase "Damn you!" Caroline confundida levanto a su esposo del piso y le pido le explicara lo que había pasado, él le contestó: "¡No es de tu incumbencia Caroline!"

Salieron de la tienda y se encontraron con los Elric quienes les dijeron que se irían a Holanda esa misma tarde; "El tren sale dentro de una hora, aproximadamente." Dijo el señor Elric y su esposa termino su enunciado; "Los vemos en el hotel en veinte minutos para salir todos a la estación." Nadie hizo ningún comentario, los Elric se fueron y los demás obedecieron y se fueron directamente hacia el hotel. En el camino de regreso las chicas iban platicando sobre la esposa de Joe; "Es muy hermosa, no entiendo que le vio a Joe…"

-"¡No seas pesada Diana! Seguro le paso como a ti con Dorian y Mary con Ben; amor."

-"Era muy misteriosa, ¿se dieron cuenta?" dijo Mary cambiando el tema de conversación que quería iniciar Charlotte, evitaba en toda ocasión revelar sus verdaderos sentimientos hacia Ben.

La tarde paso rápidamente y el viaje se hizo corto, iban platicando en el tren los cinco y los Elric iban en otro vagón. Llegaron pronto a Ámsterdam, en la estación del tren los estaban esperando los padres del señor Elric y Gino. Los abuelos y los padres de Diana se saludaron y Gino corrió hacia donde estaba Charlotte, le entrego una rosa amarilla. "Me da mucho gusto verte Charlotte, ten esto es para ti…" Charlotte tomo la rosa en sus manos y sonrió. "Gracias por la rosa Gino." Se siguió sin decir nada más y el joven se quedo parado con los ojos viendo al piso.

Ben se despidió de Mary y se subió a un auto donde venía Daisy. Dorian también se fue junto con Gino. Los Elric, Charlotte y Mary se fueron a la repostería Elric. "Llegaron justo a tiempo para abrir la repostería." Comentó la abuela Elric.

Una vez que ya habían abierto la repostería-café, llegó un joven preguntando por Diana, venia vestido todo de negro, era muy alto y delgado con un peinado corto y cabello castaño. "¿Quién la busca?" preguntó Charlotte y el joven le contestó: "Edward Rosefire." Charlotte dejo caer la charola con los cafés y los pasteles, todos voltearon a ver qué había sucedido y Charlotte abrazo al joven. "¡Me alegra mucho verte Ed!" el joven la abrazó también y le contestó; "También me da gusto verte Lottie pero dónde está Diana tengo que felicitarla…" Charlotte soltó a Edward y se volteo para buscar a Diana pero ella ya estaba a su lado para hablar con Edward. "¡No puedo creer que si hayas venido!"

-"Pues créelo, porque ya estoy aquí."

-"¿Dónde te quedaras?"

-"Por eso no te preocupes, ¿se aproxima el ensayo de bodas?" Diana asintió con la cabeza y luego Edward le contestó; "Muy bien. Ya me marcho a mi hotel, me saludan a Mary."

Edward salió del local y Mary ni siquiera notó que había estado, Diana y Charlotte recogieron los platos del piso y limpiaron los postres que se habían caído. Edward Rosefire se había convertido en una persona muy misteriosa de la cual escuchaban muy poco, así que no fue sorpresa que él no esperara para saludar a Mary y tampoco fue que no les dijera cuando se volverían a ver. Ese día cerraron temprano la tienda y se acostaron temprano. Antes de ir a dormir la abuela Elric le dio a Charlotte una carta que le había llegado de América; "Llegó hoy, es de tu madre."

-"Gracias abuela Elric, la voy a leer enseguida y le contestaré."

-"Charlotte quiero decirte que por favor no juzgues a tu madre. No sé qué es lo que te pide pero seguro es por tu bien, de todas formas sabes que yo te considero de la familia también, no me molesta en lo absoluto que estés con nosotros. Pero recuerda que como una madre no hay dos, querida comprende."

-"Lo tendré en cuenta, gracias abuela Elric."

Charlotte cerró la puerta y le dio las buenas noches a la abuela. Diana ya estaba dormida así que Charlotte abrió el sobre y comenzó a leer:

Hija mía, mi amor;

Primero que nada, quiero mandarte un beso y quiero decirte que te extraño mucho. Tu hermana ya toca el piano al igual que tú y nada me encantaría más que escucharte tocar. Seguramente eres tan talentosa como tu abuelo. Por las fotografías que me has mandado veo que cada día te pones más bella, le he enseñado las fotos a Elier y está emocionado por qué regreses. Todos lo estamos mi amor, espero verte pronto y tenerte en mis brazos de nuevo mi niña. ¡Qué va! Ya eres toda una mujer, pero por eso mismo necesito verte de nuevo. Espero una respuesta pronto.

Con todo el amor del mundo;

Tu madre.

Charlotte de inmediato contestó la carta con tu sutileza ya que le molestaba mucho que le mencionara a Elier y que le rogara que regresara a América. Abrió el cajón y saco una pluma y una hoja para comenzar con la carta;

Querida madre;

A mí me encantaría verte también madre, sería maravilloso si pudieras venir a Holanda con nosotras. A Diana le gustaría verte en su boda y a mí también, además me gustaría platicar contigo sobre muchas cosas que no puedo contarte vía carta. Yo también te extraño y últimamente más, me da gusto oír que mi hermana toque el piano. Me encantaría que fueras parte de mi vida, no que la leas si no que la vivas conmigo madre. Nada me haría más feliz, enserio. Como lo has pedido madre te he respondido de inmediato y quiero saber más sobre ti y por favor no me escribas más sobre Elier que tu sabes muy bien que ese tema no me gusta, agradecería tu discreción respecto al tema con mi padre.

Te adoro madre;

Charlotte

Después de terminar de escribir la carta la doblo y la metió a un sobre, antes de cerrar el sobre metió una foto de ella con Mary y Diana. Una foto que se habían tomado en casa de los condes en la fiesta, en la foto también salía Dorian y Ben. Cerró el sobre y lo guardó en el cajón para mañana enviarlo a América y luego se fue a la cama. Justo cuando estaba por echarse el edredón encima, Diana salió de la cama; seguía vestida y le dijo a Charlotte que saldría con Dorian, que no se preocupara y que se volviera a dormir. Charlotte hizo caso a todo lo que le dijo y se despidió con una seña con la mano, después de eso la puerta de la habitación se cerró con un ligero chillido producido por la madera, después ni un solo sonido se escuchó en toda la casa.