Cpitulo 3 en directo jajaja


-Situacion parecida a la de la serie

-Misma edad

-Romance entre los personajes y mucho amor flotando en aire

-Nada de lemon (si, estoy algo romantica)

-"benditas seas, Sakura"- frase de Naruto


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CELOS

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Celos

Respuesta emocional, compleja y perturbadora, que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.

¿Era eso lo que ahora estaba sintiendo Hinata? ¿Celos?

Ino le comentó que si, que eso que sentía eran celos. Hinata dudó un poco y volvió a perderse en sus pensamientos. Celos, ¿Por qué? Que Naruto, un chico al que amaba con locura desde que tenía sus seis tempranos años, anduviera sonriendo y hablando con esos gestos exagerados suyos tan típicos con aquella chica peli rosada llamada Sakura, no tenían por qué afectarle, ¿verdad?

Únicamente eran amigos. ¿Amigos que se apreciaban mucho? Podría ser. Los dos se unieron en grupo, junto con Sasuke Uchiha hará unos diez años, y tras eso, los tres pasaron por momento difíciles, los dos superaron juntos los problemas con el tercer compañero, sufrieron, lloraron y amaron a la vez.

Incluso pasaron juntos aquella maldita guerra que nunca tuvo que tener lugar.

Ella, tan tímida como era en aquel entonces, débil, ignorada y fuera de lugar, se quedó siempre a un lado, observando como la persona amada sufría, y ella, frustrándose por no poder hacer nada, lloraba y enfadaba consigo mismo. Si se metía, sería un gran estorbo y si no lo hacía, se sentía una cobarde que no servía para nada.

Todo había sido tan difícil para ella.

Suspiró y alzó la mirada al cielo. Un cielo muy azulado, con nubes blancas y esponjosas. Se notaba que era verano. El invierno era una época bien fría y muy poco recibida por el sol. Cerró sus ojos y dejó que el aire veraniego meciera sus cabellos y chocara contra su cara. Sonrió.

Sin duda, el verano era la época del verano que más le gustaba. Abrió sus ojos y bajó la mirada hacía el rio donde tenía metidos los pies. El agua corría por ellos, fría, proveniente de las montañas y Hinata disfrutaba de ello. Era lo único de lo disfrutaba en los momentos en lo que no veía a Naruto, con Sakura.

Al pensar en ellos, suspiró de nuevo y se tumbó, hacía atrás, sobre la hierba, volviendo a cerrar sus ojos. No le gustaba pensar en eso. Sakura era una persona estupenda, y Hinata para nada la odiaba, sólo, y de vez en cuando, sentía pequeños remordimientos hacía ella. Sobre todo cuando pasaba tanto tiempo con Naruto.

Tanto su grupo como el de él habían sido mandados a una misión de alto riesgo; la cual consistía en proteger a uno de los Hokages de otra aldea que amenazaba con ser asesinado. Por supuesto que ellos supieron protegerle y hacerle bien su papel. Habían recibido una buena parte y ahora volvían a la aldea. Y ese camino, ese camino era el que tanto le estaba incomodando a Hinata.

No quería odiar a Sakura, de hecho, ni tenía motivos para hacerlo. Cómo había dicho, Naruto y ella eran muy bueno amigos, pero de ahí a pasar al…amor, había un buen trecho, ¿verdad?

Bufó, enfadándose consigo por esos pensamientos tan tontos que le reconcomían la cabeza una y otra vez. Frunció sus labios y su ceño.

No tenía sentido que sufriera de celos. Nunca los habría sufrido, ¿Por qué de repente, sí?


FLASH BACK

-Hinata…me gustas-

Aquello dejó a Hinata asombrada. Naruto acababa de declararse. Por un momento pensó que soñaba. Que todo eso lo estaba volviendo a soñar y que cuando se despertara se encontraría en su cama.

Así que como cualquiera que hubiese estado en su situación, se pellizcó la mejilla lo más fuerte que sintió ella, dejando a Naruto incrédulo. Era normal, cualquier chico que viera a una chica pellizcarse después de una declaración se quedaría muy extrañado. Pero, en su caso, hizo falta.

Llevaba soñando con eso un año, no…toda su vida. Como pretendía que de buenas a primera creyera que Naruto se le estaba declarando.

-¿Estás bien?-le preguntó él, mientras Hinata, con la mano en la mejilla, sentía que se pondría a llorar del dolor.

Se había excedido al apretar

Naruto, mirando a su alrededor con antelación, se acercó a ella y acortó la distancia que antes los separaba, no siendo mucha. Se detuvo delante y sonrió un poco al ver su mejilla colorada.

Hinata seguía siendo aquella chica rara que tanto le gustaba

Alzó su mano, queriendo acariciar su piel para intentar calmar su dolor, pero algo lo alertó, que detuvo la mano; una lágrima cayó en la hierba, perdiéndose entre las hojas.

-Hinata…-

-L-lo siento…-sollozó, cubriéndose con su brazos los ojos-e-en realidad…e-estoy…feliz-bajó su brazo, pero mantuvo su mirada baja-hacía tanto tiempo…q-que soñaba c-con esto…-a ambos lados de su cuerpo, empuñó sus manos, mientras una pequeña y tímida sonrisa asomaba en sus labios-…siempre me has gustado…-sus mejillas se ruborizaron- y-y poder escuchar…poder escucharte…-sorbió su nariz-lo siento…-sonriendo, volvió a limpiarse sus lágrimas-no debería llorar po-al segundo, y sin poder continuar, se encontró en los brazos del rubio-

-Baaaka- la estrechó contra su cuerpo, sonriendo al ver que se encajaba a la perfección entre sus brazos. Colocó una mano tras su cabeza, acariciando en ello, su cabello. Su sonrisa se borró a los segundos-perdóname…por dejarte tanto tiempo esperando. No estaba seguro de mis sentimientos, y no quería…que sufrieras por mi culpa-

Hinata sintió que la estrechaba contra su pecho, escuchando preocupada, esas palabras.

-Pero me di cuenta ...que tú eras la indicada para mí-hinata se extrañó al sentir como en su voz podía denotarse una pequeña alegría- bueno, realmente me ayudaron un poco a darme cuenta pero…-se sonrojó- lo que importa es que realmente me gustas y que me encantaría que empezáramos de cero como una agarró por los hombros y la observó sonriendo, sus mejillas volvían a estar bien rojas.

Y como le gustaba eso

-P-pareja..?-repitió ella en un murmuro, asombrada, sintiéndole la cara arder.

Ampliando más esa sonrisa zorruna, volvió a estrecharla entre sus brazos.

-Te lo prometo Hinata. Te prometo que nunca me alejaré de ti-

FIN


Una sonrisa se formó en su rostro al recordar eso. Esa había sido la más hermosa declaración que había tenido. En general, ninguna más que esa.

Una declaración que no olvidaría jamás.

Sentado bajo el árbol, Kiba observaba atentamente algo que le parecía muy difícil de apartar la mirada, algo realmente…sorprendente.


-Kiba- Naruto, al ver a su amigo tan concentrado, se acercó a él, más este no apartó la mirada, ni siquiera respondió y Naruto extrañado, se agachó a su lado.-¿Qué haces?-

-Mirar- respondió él, frunciendo el ceño y ladeando la cabeza, como si estuviera pensando, inclusive puso una mano en su mentón y meditó.

Naruto extrañado y sobre todo curioso por saber que era aquello que tanto llamaba la atención de su amigo, siguió con la mirada hacia la dirección, encontrándose con nada más que el rio, las montañas y a Hinata tumbada sobre la hierba. Él entrecerró la mirada. Recordaba que durante el camino Hinata había estado demasiado extrañada. De hecho, no le había dirigido palabra en todo el camino.

Apoyó su brazo en su rodilla de ahí su cabeza en su mano, observando a Hinata. Incluso se había mostrado enfadada con él. Debió de haber hecho algo, aunque no sabía el qué. Pues no recordaba haber hecho nada malo ni durante la misión ni durante la vuelta.

Y como si se hubiera dado cuenta de repente, de hecho, llevaba viéndolo desde hace un rato, fijó su mirada en sus piernas. Llevaba aquel pantalón negro, que había sido remangado cuando metió los pies en el rio; ahora su piel descubierta brillaba con las gotas de agua y su piel blanca deslumbraba como nunca. Pero lo que realmente llamaba su opinión era aquella porción de piel que la camiseta había dejado al descubierto al tumbarse sobre la hierba. O tal vez lo hizo ella; no lo supo; tampoco era que le importara mucho. Le gustaba ver la piel de Hinata, y más ese vientre plano con aquella deliciosa piel de porcelana que tantas veces él había acariciado. Tenía una mano tras su cabeza y la otra reposaba sobre su pecho, que subía y bajaba a un ritmo tranquilo. Sonrió. Verla a ella tan tranquila y apaciguada era para él el mejor de los remedios.

Un momento.

Su mano se cerró en puño y una venita apareció en su frente. Golpeó a Kiba en la cabeza con fuerza, tirándolo al suelo del golpe.

-¡Qué demonios estás mirando, pervertido!-

-¡Y ahora porque me pegas, idiota!- gritó el castaño, furioso mientras aparecía un tic en la ceja de Naruto.

Y aun tenía el atrevimiento de negarle lo que hacía

-No vuelvas a mirarla-siseó, dejando sorprendido, pero sonrojado a Kiba

-¡No estaba mirándola!-y se cruzó de brazos, mirando a un lado- sólo…paseaba la mirada por el paisaje-masculló

-¿Y como sabes que hablaba de ella?-Kiba se tensó y empezó a sudar frío. Naruto empezó a crujirse los dedos con una sonrisa tenebrosa en la cara. Kiba se alejó unos cuantos pasos, temiendo esa aura roja que le rodeaba.

-O-oe Naruto…N-no es para tanto, ¿verdad akamaru?-el gran perro únicamente movió la cola, sentado bajo ese árbol, sin apartar la mirada de su dueño. Suspiró, resignado- está bien, lo admito. La miraba a ella-y cruzando las manos tras su cabeza, sonriendo con malicia, mostrando su perfecta dentadura-pero, ¿Quién no lo haría?-y viró la mirada un segundo hacia la chica que plácidamente tumbada parecía dormir, antes de saltar y escapar de las garras de Naruto.

Sakura negó al verles reproducir de nuevo esa escena. Era ya tan típico ver a Naruto perseguir a Kiba por las miradas que este le lanzaba a su novia.

Sonrió. Se le hacía extraño que su mejor amigo, con sus 20 años, tuviera novia. Y más precisamente que esa novia fuera Hinata.

Sentada en una de las ramas del árbol, observó a la chica dormida en el pasto. Quizá, le pareciera extraño por parte de Naruto, que dudó en que realmente llegara a tener novia algún día; rió ante ese pensamiento; pero de Hinata, de ella no le extrañaba en lo absoluto. Siempre supo que estaba enamorada de Naruto. Esas miradas, esos suspiros, ese atrevimiento por defenderle del malo más mortal…

En realidad, le gustaba Hinata. Le gustaba, porque era lo que su amigo realmente necesita. Una mujer que supiera calmarlo, que le sonriera en los peores momentos, que le apoyara, que le brindara todo ese amor que nunca recibió. Y Hinata era puro amor.

Con sólo verla podías ver toda esa dulzura que poseían sus ojos y esa ternura en ese cuerpo tan menudo.

Si. Sin duda Hinata, era la perfecta mujer, para el idiota de su amigo.

Suspirando, se apoyó contra el árbol y cerró sus ojos. El viento movió sus cabellos y agradeció ese pequeño toque de atención. Hacía rato que habían decidido parar, pero el calor seguía siendo igual de molesto.

Ah! Cuanto deseaba darse un baño

Entonces unos gritos le hicieron abrir los ojos. No le hizo falta mirar para saber que Kiba y Naruto estaban peleando a lo lejos. Gruñendo, se bajó de la rama.

-¡Queréis dejar de comportaros como niños!-y chasqueando la lengua, miró hacia donde estaba Hinata.

Naruto y Kiba pasaron detrás de ella corriendo justo en ese momento. Shino se mantuvo sentado en el árbol haciendo algo con sus insectos mientras Sasuke dormía sobre otro árbol más alejado.

Cuando se acercó, sonrió al verla. Si. Se había quedado completamente dormida. Se sentó a su lado y suspiró.

Quizá debiera refrescarse ella también un poco

-Hinata-chan-

La peliazul abrió sus ojos mientras sus mejillas se sonrojaban. Se incorporó, y abrazó sus piernas. Sakura se sacó sus sandalias y metió los pies en el agua fría, algo que provocó que sonriera.

-¿Ocurre algo con Naruto?- Hinata se asombró, pero al rato se mordió el labio.

Sakura movió sus pies dentro del agua.

-Llevas todo el camino ignorándole.-sonrió- el pobre está bien preocupado, pensando en lo que ha podido hacer-más gritos y golpes- aunque no lo parezca, créeme, está preocupado-

Hinata escondió su cara entre sus piernas. Sakura sonrió. Otra que, a pesar de tener 20 años, seguía siendo la misma chica tímida de los 12 años.

-Sakura-chan…- la pelirosa apoyó sus manos sobre la hierba, observando el cielo azulado. Hinata alzó su cabeza y miró el paisaje que se ofrecía ante ella-Naruto… y tú…-la otra sonrió.

-¿Estas celosa, Hinata-chan?-

La peliazul le miró de nuevo asombrada y muy sonrojada. ¿Cómo se había dado cuenta?

De repente Sakura comenzó a reír, provocando que Hinata mirara a todos lados, nerviosa y abochornada.

-S-sakura-chan…por favor-

-L-lo siento…-cogió aire y lo soltó lentamente, calmándose- pero…es tan…extraño- volvió a apoyarse sobre sus manos y se quedó observando el paisaje verde que ofrecía aquel bosque.

Hinata la observó fijamente. ¿Qué era extraño? ¿Era extraño que tuviera celos de ella y Naruto?

-Piensas que todavía siente algo por mí-afirmó, bajando su mirada al agua del rio mientras Hinata bajaba su cabeza, avergonzada-no debes preocuparte-sonrió-Naruto sólo tiene vista, oído y mente en ti-

La ojiblanca se sonrojó.

-Soy yo…la que siente celos de ti- Hinata la miró-tienes alguien que realmente te ama, que daría la vida y lo que fuera por ti. No sé…no sé como es la relación con tu familia pero…es lindo ver que sonríes. Naruto me dijo que le encantaba ver tu sonrisa- la miró, sin dejar de sonreír- me alegro mucho por ti, Hinata-chan-

Ella volvió a mirar al agua. No. La relación con su familia seguía siendo la misma, quizá, su padre hubiera aflojado un poco con ella cuando llegó a jounin, pero aquellos silencios fríos y algunas de esas miradas del clan seguía incomodándola. Lo único bueno que su vida le había traído era a Naruto. Un rayo de sol para sus días oscuros llenos de tristeza.

El sol de su cielo

-Lo siento- murmuró-siento haber…siento haber pensado que tú…lo siento-

Sakura sonrió.

-Es normal que dudes. Lo que antaño sentía Naruto por mi no era ningún secreto- de hecho, no había nadie en la aldea que no lo supiera. Ahora era todo lo contrario. Toda la aldea sabía lo profundamente enamorado que andaba Naruto de Hinata.

Sacó los pies del agua y subió sus piernas hasta su pecho, rodeándolas con sus brazos y apoyando la cabeza sobre estas

- Lo único que queda entre los dos, es una amistad de hermanos-

Hinata también sonrió, sintiendo aliviada. Tonta había sido. No sabía como se había puesto a pensar en una cosa como esa. Amaba a Naruto y sabía que él también lo hacía hacia ella. Y Sakura, Sakura era una persona estupenda. Una amiga que estaba segura nunca la traicionaría.

-Gracias- la pelirosa la miró asombrada.

¿Le agradecía? ¿Por qué? Porque le agradecía si por su culpa había estado todo el camino enfadada con Naruto.

-Sakura-chan…es una chica especial- la miró- y me alegra que Naruto tenga a una amiga como tú.-sonriendo tímidamente, bajó su cabeza y al hacerlo, tuvo que apartar un mechón de cabello tras su oreja- yo…estoy feliz de haber conocido a Sakura-chan-

Oh! Eso era…eso eraera

-¡KYYAAH!-Sakura se lanzó a ella, rodeándola con sus brazos antes de caer las dos al suelo-¡Kawaaai!-exclamó frotando su mejilla contra la de ella, sonrojada pero muy feliz.

-Sakura-chan-

-Eres tan tierna que dan ganas de abrazarte y no soltarte nunca-

Una gotita resbaló por la cabeza de Hinata, que sonreía sonrojada.

-Hi-na-ta-chan-

Y mientras la pelirosa seguía mimándola, Kiba, Naruto, Shino y Sasuke miraban la escena, con un pequeño sonrojo en sus mejillas.

Dos chicas tumbadas, una sobre la otra, ligeras de ropa y frotando sus cuerpos pues… y en pleno verano…una cosa lleva a la otra y…

-Pervertidos- masculló Sasuke, virando su rostro y volviendo a cerrar sus ojos, también algo sonrojado

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La noche había caído y acampados en el mismo lugar, preparaban su comida y sus sacos para dormir. Hinata miró de reojo a Sakura, que asintió con su cabeza. La peliazul dejó su plato, se alzó y caminó rio abajo, donde se suponía que Naruto debía de estar ya bañado.

Se detuvo al verle, de espaldas, secándose la cabeza con una toalla, con su perfecto torso desnudo y sus pantalones puestos. Hinata fijó su vista en la amplia y musculosa espalda de su querido novio.

No podía negarlo. Tanto de espalda, como de frente, Naruto era, sin discusiones, muy atractivo.

-Hinata-ella despertó y sonrojó al darse cuenta que se había perdido en sus pensamientos. Miró a un lado mientras Naruto se acercaba-¿Qué haces aquí? ¿Tú también quieres bañarte?-

-Y-ya lo hice antes…c-con Sakura- Naruto tuvo una imagen muy poco inocente sobre esas palabras, y rascó su nuca, nervioso

-Será mejor que volvamos-

-¡Espera…!-Hinata lo detuvo, sintiendo sus mejillas arder- Naruto, yo…-

Naruto chasqueó la lengua

-¿Hice algo de nuevo, verdad?-Hinata le miró - Hina, sé que a veces hago cosas y luego no me doy cuenta…si, soy algo despistado, pero… de hecho, todavía estoy pensando en que es lo que he hecho para que te enfadaras conmigo y-pero repentinamente Hinata le abrazó.

-¡Perdóname!-exclamó ella, estrechando su abrazo-yo…-sus mejillas se sonrojaron furiosamente- estaba celosa- Naruto abrió sus ojos, asombrado-t-te veía tan contento con…Sakura…por un momento pensé que…-cerró sus ojos-me dejé llevar por pensamientos que no me gustaron y…te ignoré sin… ¡lo siento!-

Naruto no supo que responder durante unos segundos. ¿Celosa? ¿Hinata?

Bajó su mirada hasta la pequeña chica que tenía entre sus brazos, sin poder dejar de estar asombrado.

-¿Celosa?- repitió él, incrédulo.

Hinata asintió, separando la cabeza de su pecho, pero dejando su frente apoyada, negada a mirarle a los ojos.

-Lo siento-bajó sus brazos, sintiéndose triste al no verse correspondida-supongo que estarás molesto conmigo. Y lo entiendo…te ignoré, como traté ta-pero sin poder continuar, Naruto puso una mano en su mentón, alzándole el rostro y juntando así, sus labios.

Un beso suave, dulce, que ha ella le asombró.

Naruto se separó, sonriendo.

-Molesto es lo que menos estoy ahora mismo-pasó sus manos por su cintura y la pegó a su cuerpo- me haces el ninja más feliz del mundo diciéndome eso- juntó su frente.

-P-pero te traté mal y…-

-Me da igual como me trates. Estas celosa, y eso significa que me quieres- Hinata, sonrojada furiosamente, bajó su mirada-y me encanta que me quieras- volvió a alzar su mano y levantarle el rostro por el mentón, acercando sus labios

-Naruto…-

-Te amo-dijo este, antes de juntar sus labios. Hinata, cerrando sus ojos, rodeó el cuello de Naruto y le correspondió al beso. Un beso dulce, lento, sabroso. Un beso lleno de amor.

Se separaron y sonrieron; Naruto le besó en la frente antes de que partieran hacia el camping.

Cargando sus cosas en una mano y con el otro brazo, rodeando los hombros de Hinata se dirigieron al campamento, riendo y entre paradas y besos.

-Naruto- agarrada a su cintura por un lado y agarrando su mano por aquel brazo que estaba sobre sus hombros, viró el rostro hacia el rubio- Sakura-chan me dijo algo que…me gustaría que me respondieras-

-Dime-ella se detuvo y separó, mirándole fijamente. Naruto también lo hizo, extrañado.

-Es cierto que después de…-se sonrojó y miró a un lado- de lo que ha pasado…-Naruto sonrió- debo…-alzó la mirada, topándose con los ojos azules brillantes de él- ¿debo satisfacerte?-

Boquiabierto. Así fue como se quedó él, tras esas palabras. Observando a la chica, que se sonrojaba y bajaba su mirada, por su mente procesaron muchas cosas, buscando el significado de esas palabras.

-Sakura…dijo que después de lo que te hice…debería recompensarte-

De acuerdo. Si ahora estudiaba bien esas palabras, les daba un sentido y procesaba tras eso la solución él…

¡AL CUERNO CON TODO!

-Así es-pasó un brazo por su cintura y la pegó a su cuerpo, sonriendo- debes satisfacerme en todo lo que yo te pida- y le dio un corto beso, antes de separarse, volver a pasar el brazo por sus hombros y continuar con el camino.

Benditas seas Sakura

-Y…q-que es lo que pides, Naruto?-

Una sonrisa que se le antojó tremendamente sexy apareció en el rostro del rubio, asustándola y llenándola de unos nervios, que bien conocía de otras veces. Bajó la mirada, sonrojándose furiosamente.

Esa sonrisa solo podía significar una cosa. Una que habían experimentado varias veces…demasiadas.

-Espera a que lleguemos a la aldea, cariño, sólo espera-

Hinata tembló ante ese mote, más no pudo evitar sonreír también.

Ella, también deseaba llegar cuanto antes a la aldea

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Bueno, bueno, bueno, se entienda lo que va a pasar cuando lleguen a la aldea, verdad. Mejor no entro en detalles. jeje

y bien, ¿que os ha parecido este cap? Muy romantico tal vez, si lo sé, es que estoy romanticona jajaj. Per no os preocupeis que mi lemon llegará pronto...tal vez en el prox cap, no sé... hay que pensarlo.

-Con respecto a vuestras ideas...GRACIAS! todas me encantan! y teneis tantas ideas que se me forman más historias y luego n sé cual hacer primero jaja

-HIBARI LOL! Te estuve buscando x face y x google y no te encontré, encontré muchos Hibari para ninguno el tuyo. ¿Dónde estarás? XD Por cierto, gracias por tus coments y tus ideas tmb! Son buenas tmb. Pero iré poco a poco, sabes, yo voy pidiendo cuando en realidad tengo que termnar una, y continuar otra que había empezado y dejado a medias jajaj (una nueva hstoria larga y muy chachi jaja) pero es una que habrá que esperar con calma, porque...

-Con respecto a los otros fics que me faltan. Uno se me borró y los otros se supone que estan en proceso de editarse. Jajaja Es que es dificl, lo hago todo a la vez y luego se me acumula to y hala! Viva la pepa! jajaja

-Con el fic de Así comenzó todo, lo volveré a poner pero creo que se quedara como está, con sus dos capis. No creo que deba subir más. Bastante que tengo que acabar las otras jajaja ( así que nada de subir otro ;p)

Bueno, hasta el proximo cap!