¿Una cita?
La abuela Elric y Charlotte estaban en la cocina del restaurante preparando una pequeña cena especial para Dorian y Diana. Diana había intentado hacer el strudel de manzana pero el solo hacer la pasta fue un desastre, termino cubierta de harina y cascaras de manzana. Ahora estaba sentada en un banquito observando como su abuela y Charlotte preparaban todo; pasta con camarones al vino blanco y un estofado de ternera con hierbas finas. La abuela Elric y Charlotte apenas se ensuciaron el mandil, Diana intentaba ayudar pero ellas le pedían que mejor se quedara donde estaba. Los dulces olores invadían la cocina y los pulmones de Diana, un suave bochorno que venia del horno hacia que la cocina fuera un lugar confortable y los olores se podían saborear, tanto que a Diana se le hacía agua la boca mientras veía todo desde su rincón.
Lo último que metieron al horno fue el estofado y luego se sentaron las tres en la mesa a platicar un poco. "Bueno lo único que puedes hacer Diana es servir el helado de vainilla junto al strudel de manzana antes de servirle el platillo a Dorian."
-"Eso si me sale bien." Dijo diana con una sonrisa en la cara de oreja a oreja. Estaba muy emocionada por la noche, cenarían juntos a solas en el restaurante iluminado solo por velas. "Que romántica será esta noche…" dijo Charlotte, "¿Qué acaso saldrás con Terry?" preguntó Diana mientras le daba de golpecitos con el codo a Charlotte; "¿¡Qué! ¿Por qué habría de?" Diana le hizo esa mirada a Charlotte de; are you joking? "Pues el día de los papalotes estaban muy juntitos." La abuela Elric se levanto silenciosamente de la mesa porque sabía que comenzaría la discusión sin fin.
Terminaron peleadas por quien tenía la razón sobre los sentimientos de Terry hacia Charlotte. Diana se subió a su habitación a leer y Charlotte salió a comprar unos girasoles para ponerlos en la mesa del restaurante. Tuvo que caminar hasta junto al canal para poder comprar sus girasoles, el sol era intenso y usaba un sombrero blanco con un listón verde que se amarraba en moño por detrás. Cruzó la calle para ir a la heladería donde Terry la había seguido el día que la conoció después de comprar sus bellos girasoles. Los girasoles, el vestido blanco con un listón verde que se ajustaba justo debajo del busto de Charlotte y el sombrero combinaban perfecto y además era un atuendo muy fresco para la época del año y en especial para ese día tan caluroso.
Entró a la tienda y pidió un helado de vainilla, como aquella vez, se asomo por su hombro e intento ver la ventana esperando ver la silueta de Terry, pero su cabello le impedía ver. Se preguntaba cuál sería el helado preferido de Terry, se preguntaba cuando lo iría a ver de nuevo. Alguien entró haciendo sonar el cascabel que colgaba del techo que se zangoloteaba cada vez que alguien abría la puerta, Charlotte volteo esperando encontrar a Terry pero entró una señora con dos niños pequeños que estaban inquietos por el calor que hacía afuera de la tienda, y habían suplicado a su madre que les comprara un helado a cada uno para poder refrescarse. Charlotte sonrió a la señora y a los dos pequeños, ambos de cabello rubio y de ojos azules, tenían cara de angelitos de iglesia.
La joven salió de la tienda y comenzó a caminar hacia el pequeño parque cerca de ahí y se sentó en una banca próxima de las palomas y las ancianas que las alimentaban. El sol estaba sobre su cabeza haciendo que su helado se derritiera más rápido, tenía que darle lengüetazos uno tras otro, para que el helado no se regara sobre sus dedos. Puso los girasoles junto a ella pero mientras hacia esto un poco de helado se escurrió sobre sus dedos y ella se los chupo para limpiarse pero termino manchando su mejilla con el helado. "Creo que las pecas quieren helado también." Charlotte alzó la mirada y no pudo evitar sonreír.
Terry le devolvió amablemente la sonrisa y se sentó junto a Charlotte quitando los girasoles. "Tienes helado en las mejillas." Charlotte sonrojada bajo la cara pero Terry la detuvo sosteniéndola de la barbilla, saco un pañuelo de su bolsillo y le limpio el helado a Charlotte. Ella después volteó la cara roja como tomate hacia el suelo, aun así seguía sonriendo. "¿Te gusta el ballet Charlotte?" la joven alzó la cara entusiasmada y llena de emoción contestó; "¡Me fascina! ¿Por qué me preguntas Terry?"
-"Porque hoy hay una función de ballet. Se presenta Giselle, con Anna Pavlova como Giselle." Charlotte gritó de emoción, "¡Anna Pavlova! ¡Soy gran fan de ella!"
-"Aun hay boletos para los palcos, creo que cuestan como 215 florines cada asiento, o si prefieres un palco privado.,."
-"Yo jamás podría pagar eso, pero me encantaría ver a Anna Pavlova bailar…" Charlotte se paró de la banca y comenzó a danzar el en parque. Terry cogió los girasoles y la siguió. "Entonces serían 430 florines… Por los dos." Charlotte detuvo su danza con gracia y se volvió hacia Terry; "Matemáticamente hablando… sí."
-"¿Vendrías conmigo a ver el ballet Charlotte?" La joven asintió con la cabeza.
Terry acompañó a Charlotte de vuelta a la casa de los Elric, Diana y Mary estaban asomadas por la ventana de la planta alta mientras Charlotte caminaba junto a Terry sobre la acera. "Pasaré por ti a las siete." Charlotte sonriente tomó los girasoles de los brazos de Terry y asintió con la cabeza, "Me parece bien." Terry la besó en la mejilla y luego se fue sin decir nada más. Charlotte se metió a la casa y colocó los girasoles en un jarrón, se derretía como mantequilla mientras acomodaba cada flor en el jarrón.
Mary bajo corriendo las escaleras quitándole el jarrón a Charlotte de las manos que estaba a punto de tirar. Diana bajo lentamente las escaleras intentando contener la gran sonrisa que se escondía en su rostro. Mary mando a Charlotte y Diana a que se prepararan para la noche, ya pasaba del medio día y decía que había mucho que hacer. Las hizo bañarse de nuevo y probarse algunos vestidos, las peinaba y despeinaba, las maquillaba y desmaquillaba. Finalmente arregló a Diana, un vestido azul que le llegaba hasta los tobillos y unas zapar gatas que parecían zapatillas de ballet, dejó su cabello suelto y solo le enchinó las pestañas.
Charlotte tenía puesto un vestido negro, muy elegante para el ballet, aquel vestido le hacían resaltar su tez, su cabello estaba acomodado con unos pasadores, unos pendientes y collar que hacían juego con el vestido que le llegaba hasta las rodillas. Usaba unas zapatillas negras que hacían juego con su maquillaje de noche. Parecía que no había pasado mucho tiempo pero ya eran las siete en punto cuando Charlotte se volteó hacia el espejo para ver como había quedado. El reloj de la sala comenzó a sonar su campana hasta llegar a siete, pero antes de la última campanada tocaron la puerta. La abuela Elric subió corriendo las escaleras y se dirigió a Charlotte. "Es Terry."
El chico iba vestido de traje negro, muy elegante y sonreía mientras veía a Charlotte bajar por las escaleras. "¿Nos vamos?" dijo con esa voz tan irresistible que tenía y le ofreció su brazo a Charlotte quien rápidamente se pescó de este. Afuera de la casa había un auto negro, Terry le abrió la puerta del copiloto a Charlotte y luego se fue al asiento del conductor. Charlotte iba sonriendo y de vez en cuando daba miraditas a Terry, se veía tan elegante y apuesto, Charlotte apretaba con fuerza el corazón de plata sobre su pecho.
Llegaron al teatro y tomaron sus asientos, para sorpresa de Charlotte, Terry había comprado boletos para el palco privado, enseguida comenzó la función y salió Anna Pavlova vestida de campesina. Charlotte estaba muy atenta al ballet que ni siquiera se dio cuenta que Terry pasó casi toda la función observándola, cuando la función terminó Charlotte no quería irse hasta ver de nuevo a Anna Pavlova. Obviamente no salió la joven rusa y Charlotte se fue algo desilusionada. Terry le propuso ir a cenar y ella accedió.
La llevó aun lugar cerca de ahí, el restaurante era muy elegante. "Terry esto es mucho por una noche." Terry se sentó junto a Charlotte y dijo; "Por favor pecas, ni lo menciones." Ella un poco tímida sonrió mientras ponía la mano sobre la mesa, Terry puso la suya sobre la de Charlotte. "Me gustaría verte bailar en un escenario Charlotte."
-"Después de ver a Anna Pavlova… ¡Quedaré en ridículo!"
-"¡Vamos! Yo creo que quedarías bien como Giselle…"
-"¡Oye yo no voy a terminar como ella!"
-"No lo digo por eso Charlotte." Dijo Terry mientras soltaba una carcajada.
El resto de la cena ambos platicaron sobre el ballet, cada vez que se daba la oportunidad Terry intentaba hacer un cumplido pero Charlotte terminaba comparándose con Anna Pavlova. Salieron del restaurante y se fueron caminando a un parque cerca de ahí por donde pasaba un canal. Cruzaron un puente para llegar al parque y se sentaron a la orilla del canal. En el cielo estaba la luna llena que los alumbraba y al mismo tiempo se reflejaba en el agua. Charlotte se quitó las zapatillas y comenzó a Bailar. Terry se levanto y mientras ella estaba en la posición de first arabesque, él la tomó de los brazos y ella giro con gracia para verlo de frente. "Yo no se bailar ballet… pero, me gustaría bailar contigo."
-"Pero no hay música Terry…"
-"¿Entonces por qué bailabas sin música?" Charlotte seguía parada de puntas y después de que Terry dijo esto último su planta del pie volvió a tocar el piso, aunque estuviera en puntas no era más alta que Terry.
El hizo una reverencia para invitarla a bailar y dijo; "¿Me concedería esta pieza?... Bella bailarina." Charlotte tomó la mano de Terry y él luego la jaló despacio hacia él. La tomó con una mano por la cintura y con otra sujetaba la mano de Charlotte. "Me gusta mucho estar contigo Terry…" Terry sonrió y le dijo al oído; "A mi también me gusta estar contigo…Charlotte."
Terry dejo de bailar y sujeto de las manos a Charlotte viéndola fijamente a los ojos. "¿Por qué paras Terry?" El no le contestó y soltó una de sus manos para acariciarle el rostro con su mano. Las yemas de los dedos de Terry recorrieron las mejillas de Charlotte hasta llegar a sus labios, ella paro los dedos de Terry antes de que pasaran sobre sus labios. Terry inclinó la cabeza y se topo con la frente y nariz de Charlotte, sujetó la cabeza de la chica en sus manos para luego inclinarse un poco y permitir que sus labios se tocaran.
Charlotte volteó la cara justo un instante antes de que los labios de Terry probaran los suyos, la tentación de besarlo era gigante pero; el corazón de plata en su pecho lo permitía que lo hiciera, no se sentía cómoda, aunque deseaba besarlo apasionadamente, probar esos dulces labios era un sueño, ¿una realidad? No. "¿Pasa algo malo Charlotte?" Ella negó con la cabeza; "No, no es nada malo… es solo que… no creo que sea momento de besarte." Terry de nuevo acarició el rostro de Charlotte. "Entonces, esperaré ese momento… Cuanto tiempo sea necesario, pues mi deseo por besarte cada día crece más y se intensifica cuando estoy contigo… Charlotte.
Volvieron a casa de los Elric, Diana y Dorian seguían en el restaurante platicando y estaban tan abrazados que parecía que nadie los podría separar. Terry le abrió la puerta del auto a Charlotte y le ofreció su mano para ayudarla a abajar. Una vez que estaban los dos parados en la acera Charlotte dijo: "Soy una tonta…"
-"¿Por qué lo dices Charlotte?"
-"Porque la primera vez que tus ojos me miraron y yo vi los tuyos se perdió… Mate el momento por mi temor a seguirte mirando… ¿Recuerdas? En el restaurante; me sentí tan intimidada que aparte la vista y maté el momento para siempre."
-"Ese momento no volverá, no pienses en el pasado… Mira hacia adelante ¡Siempre tienes que mirar hacia adelante! Aquí estoy yo y puedes mirarme mientras yo te miro… sigue siendo mágico…"
Charlotte no dijo nada más y Terry se despidió de ella besándole la mejilla, subió a su auto y se fue. Las palabras de Terry aun resonaban en los oídos de Charlotte, No pienses en el pasado, mira hacia adelante ¡Siempre tienes que mirar hacia adelante! … aquí estoy yo… aquí estoy yo. La joven sostuvo en su mano el corazón de plata que causaba una gran carga para su pecho.
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