Otro, otro cap! y al día siguiente! Es que soy una crack! Nadie puede superarme en esto jajaja
(Es broma) :P
-Misma aldea, misma edad-
-Personajes un poco cambiados-
-Puuuuro romance- (estoy muy romanticona :p)
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CABELLO
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Cabello
Muy pocas personas le daban importancia a esa parte del cuerpo humano.
Si tuvieran que diversificar ese "pocas", entre ellos se encontrarían, primeramente, los chicos.
Cualquiera se daría cuenta que el cabello para los chicos era algo que, simplemente estaba ahí y punto. A ellos, no les importa cortárselo, ni tampoco teñírselo, tampoco quedarse calvo, no. A ellos, tampoco les molestaba que fuera largo o corto. Únicamente lo dejaban. Sin peinarse ni preocuparse por él. Sin embargo, existían los que, tal vez y aunque fuera un poco, si le daban importancia al cabello, tan sólo por el hecho de que éste les ayudaba a mostrar su personalidad. Peinado hacía arriba, mojado, rizado, corto, revuelto, largo…
En resumen, que para algunos, el cabello era algo restado de importancia, para otros, algo en los que poder demostrar su actitud.
Hinata pensó, con una sonrisa divertida, que Naruto era de los del primer grupo. Aquellos a los que le daba igual como llevar el cabello.
Siempre con ese cabello revuelto.
Shikamaru. Con esa cola alta y ese cabello castaño. Un chico serio y que parecía preocuparse por él. Nunca se lo habían visto suelto. Kiba o Shino, los dos, cabellos puntiagudos y muy revueltos. Quizá Shino, si que se lo cuidara un poco, pero Kiba…a su amigo poco le importaba llevar el cabello naranja o castaño. Sasuke. Sasuke…Hinata muchas veces se preguntaba como sería el cabello de Sasuke. Él siempre lo llevaba de punta, y aquellos dos mechones cubriendo parte de su cara. No le quedaba mal, puesto que al ser un chico atractivo, cualquier cosas seguro le quedaría bien, pero, siempre se habría preguntado, ¿Cómo sería tocar el cabello de Sasuke?
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Y sentada bajo un árbol, sobre una pequeña colina, Hinata observaba el ir y venir de todos los aldeanos, trajinando con sus compras, corriendo para dirigirse a los sitios, hablando, riendo…muchos de los nombrados pasaron, sin darse cuenta de que ella los examinaba con atención. Más concretamente, a sus cabellos.
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El segundo grupo, era el de chicas. Ellas….ellas por supuesto que se preocupaban por su cabello. El cabello para las chicas era algo que, también y aparte de demostrar su actitud, era parte importante de ellas.
El color de cabello, rosa, rubio, castaño, moreno, negro, azulado...largo, corto, rizado, liso, con cola, sin cola, flequillo, sin flequillo…todas esas cosas eran parte misma de la chica, que lo caracterizaba.
Ino, por ejemplo, tenía un hermoso y abundante cabello rubio, recogido en una cola alta, de forma que con ella, mostraba su lindo rostro y cuello. Y sobre todo, aquellos increíbles ojos azules. Sakura. Sakura poseía un color de cabello extraño, más nadie podía decir que no fuera único y además, bonito. Recordaba que de pequeña lo llevó corto, luego se lo dejó crecer y de nuevo se lo cortó. Daba igual lo que se hiciera, Sakura se vería linda de las dos formas. El castaño de Tenten. Hermoso cabello agarrado en dos moños que la hacían verse linda y dulce. Suponía que su cabello debía d ser largo y algo ondulado. Con ese castaño brillando bajo la luz del sol.
Tsunade, Kurenai, Anko, Shizune todas ellas con su propio estilo y color, eran mujeres muy bellas.
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Se abrazó sus piernas y apoyó su cabeza sobre sus rodillas. El aire veraniego sacudió su cabello hacia adelante y ella cerró sus ojos, sonriendo. Siempre venía bien un poco de aire para aliviar este calor tan insoportable que anegaba Konoha.
¿Por qué los veranos eran tan calurosos en esa aldea?
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Y el último grupo que quedaba, los niños. Aunque los niños, poco podía decir de ellos. A ellos les daba absolutamente igual como llevar el cabello. Eran pequeños, y lo único en lo que pensaban era en jugar y entrenar para convertirse en grandes ninjas. Debía admitir que si, que aunque fuera un grupo pequeño, si habían niños que se preocupaban por el cabello, por lo demás, una coleta y se acabó.
Volvió a abrir sus ojos, encontrándose de nuevo con su hermosa aldea, repleta de vida. Pero, ¿que tenía que ver todo eso con la aldea? Nada. Únicamente tenía que ver con un problema suyo. Bueno, no supo si aquello era realmente un problema.
Y la pregunta era, ¿Por qué de repente se había puesto a pensar en todos los cabellos? Simple.
Su cabello
Se agarró un mechón y lo observó. Bajó el árbol, se veía de un oscuro negro, todo lo contrario que si se ponía bajo la luz, donde este cambiaba a un azul metalizado. Bufó, dejando su cabello caer sobre su brazo.
¿Qué si tenía un cabello especial?
No. Para ella no era nada especial. Es más, deseaba cortárselo cuanto antes. En todos esos años, y ahora, a sus 20 años, su cabello había crecido hasta alcanzar la parte baja de su trasero y ahora caía en forma de punta. Por suerte, su flequillo si que se lo cortaba cuando lo necesitaba.
Mucha gente decía que le agradaba, su hermana, por ejemplo, era de las que decía que nunca se cortara el cabello, que se lo dejara bien largo, como la princesa del cuento que leyeron de princesas, "Rapunzel". Hinata pensaba que aquello era demasiado. No se lo cortaría, pero dejárselo crecer de esa forma,… ya era agobiante como lo tenía cuando entrenaba, que dejárselo así de largo sería una verdadera locura.
Y la cuestión, que para ella era la más importante de todas, era, ¿Por qué no se lo cortaba de una vez y olvidaba todo lo que dijeran sus compañeros o su hermana?
Porque no podía. Porque cuando agarraba las tijeras su imagen le venía a la cabeza, restándole toda gana de cortárselo. Y lo odiaba por ello, por impedirle hacer sentir más cómoda, lo odiaba
Pero aquel odio pronto desaparecía cuando él se acercaba y le decía la esas palabras que le impedían hacer cualquier movimiento con su mano
-Es hermoso, Hinata, nunca te lo cortes-
Y enredaba uno de sus mechones en su mano, sonriendo al hacerlo. Porque le gustaba. Porque sonreía cada vez que lo hacía. Porque siempre acercaba aquel mechón a su nariz y aspiraba su aroma, porque la abrazaba, acariciando su cabello.
Y como, como podía resistirse a ello. ¿Cómo, después de eso, no le iba a desaparecer toda gana de cortar su cabello?
Frunció sus labios al sentir sus mejillas arder. Seguramente se había sonrojado. Y eso también lo odiaba, porque únicamente con pensar en él, solamente con eso, se sonrojaba.
Y eso que no se encontraba delante
-Baka- masculló ella, frustrada. Porque amaba a ese chico, a pesar de que cuando él le pedía algo, ella siempre lo cumplía.
Soy una tonta enamorada
El aire volvió a mover sus cabellos y ella, abrazando sus piernas, cerró sus ojos y pensó que lo mejor era dejar su mente en blanco.
Tanto pensar en él provocaría que sus neuromas ardieran de vergüenza
Y fue estar unos segundos disfrutando del silencio, cuando sintió una presencia tras ella. Abrió sus ojos y echó la cabeza hacia atrás, observando que en una de las ramas del gran árbol, se encontraba una persona, agachada sobre este y mirándola con una gran sonrisa.
-Hola- saludó este, provocando que ella volviera a bajar la mirada, sonrojándose de nuevo.
¿Tanto sonrojarse era normal?
-P-pensé que estabas en una misión-
El chico en cuestión bajó de la rama de un salto, a muy poco espacio de ella.
-Demasiado fácil- respondió él, estirando sus huesos-no sé porque Tsunade se empeña en mandarnos a cosas tan pequeñas como esas-
Hinata sonrió, sonrojándose hasta las orejas.
-Me alegra…que estés de vuelta…tan pronto- y tan pronto como terminó de decir esas palabras, éste la abrazó desde atrás.
Hinata no supo cuando se sentó tras ella ni tampoco cuando estiró sus largas piernas a cada lado y rodeó sus hombros con sus brazos, pegándola a su pecho.
Ahora si, ahora si que estaba más que sonrojada.
-N-naruto…-
El rubio sonriendo, pegó su nariz a su cabello y aspiró su aroma.
Que lo llamaran loco, obsesionado…lo que fuera, le daba igual. El aroma de ese cabello le encantaba. Todo su cabello era muy importante para Naruto. No sólo por el hecho de que desprendiera ese aroma tan dulce a lilas y vainilla, ni tan sólo por tener ese tacto tan suave y esos mechones tan largos que, cuando enterraba su cara en ellos, sentía que se relajaba y todo se olvidaba, sino por la persona en cuestión que lo poseía.
Que la persona que más amaba en este mundo, y si, se estaba volviendo un cursi, poseyera algo que a él le agradaba por encima de todo, aparte de ella, lo llenaba de felicidad y muchas veces de satisfacción y orgullo
Sabía que muchas veces, Hinata había intentado cortarse el cabello; Agradecía él el haber llegado a tiempo para impedir esa catástrofe. Por eso, cuando le pedía que no lo hiciera; utilizando sus armas de seductor, si ¿Por qué no?, ella accedía. Y aunque al principio se enfadaba, pronto volvían a estar los dos abrazados, riendo y bromeando sobre el tema.
Aunque él, seguía sin comprender esa obsesión a cortarse el cabello. ¿A él le gustaba no? Que más daba lo que pensaran los otros o…incluso lo que pensara ella misma. Si, ahí se estaba pasando, lo sabía, pero no podía permitir que algo tan hermoso sobre algo aun más hermoso como Hinata se perdiera.
Por eso atesoraba ese cabello. Porque le gustaba, porque le encantaba despertarse en la cama y verla a ella, con todo su cabello esparcido por sobre su cuerpo y parte de la cama, porque cuando se marchaba deseaba recordar ese aroma y ese tacto para que cuando volviera, volviera a verlo.
Y si, pensaréis que está algo loco. Pero aquel cabello sobre esa maravillosa persona, que era su novia, eran lo que más deseaba ver Naruto al volver de una misión.
Separó su nariz, dando un beso sobre esta antes de bajar sus brazos a su cintura y pegarla más a su cuerpo.
Otra cosas que también le encantaba. La calidez que desprendía Hinata.
-Me enteré de nuevo que intentaste cortarte el cabello- la peliazul se sonrojó y miró a un lado- Hinata..-
-L-lo siento- jugó con sus dedos, sonrojada-p-pero con el calor que-
-Ya sabes lo que ocurre cada vez que intentas cortarte el cabello- la peliazul abrió sus ojos, asombrada mientras Naruto sonreía.
Lo que ocurría cuando se intentaba cortar el cabello…era…
-Si lo que deseas es hacerlo, no hace falta que te cortes el cabello, únicamente con que me lo pidas yo…tú ya sabes que estaría encantado-
-N-no lo hago por eso, baka-murmuró sonrojada furiosamente
-¿De verás?-dudó él, bromeando-hmm, yo creo que es todo lo contrario…-agarró su mentón y le volteó la cabeza-me deseas tanto que no puedes evitar pensar en otra cosa- murmuró cerca de sus labios.
Hinata sonrió
-¿Y no crees que es al revés?- separó sus labios, engañándolo al hacerle creer que le iba a besar. Naruto sonrió ante su juego e intentó atrapar sus labios, pero ella viró el rostro, sonriendo con travesura.
-Que te deseo no es ningún secreto- y miró a un lado, pensativo- de hecho, creo que toda la aldea lo sabe- volvió a mirarla, sonriendo ladino- y que tú también me deseas-
Viró el rostro para decirle algo, pero la palabra se quedó en la garganta de ahí no salió, y frunció sus labios.
Quizá, tenía un poquito de razón
Naruto sonrió al ver su mohín. Volvió a agarrar su mentón y esta vez si que la besó. Hinata cerró sus ojos y correspondió a ese beso, sonriendo entre los pequeños descansos junto con él.
-Eres malo- susurró ella antes de que volvieran a juntar sus labios.
-¿Lo soy?-preguntó él ofendido, pero sin dejar de sonreír mientras Hinata asentía, sonrojada. Naruto volvió a besarla, esta vez alargando el beso y profundizando en él; enredando sus lenguas.
-Quien iba a imaginar esto-
A lo lejos, cruzada de brazos y sonriendo, Tsunade observaba a Naruto y Hinata. Kakashi, apartando la mirada de su libro, observó también a la pareja.
-Naruto y Hinata-continuó ella, casi en un suspiro-nos estamos haciendo viejos Kakashi-
Kakashi prefirió no opinar a eso. Tsunade era mucho más mayor que él, aunque por supuesto, eso no lo diría. Volvió a fija la mirada en la pareja, sonriendo tras ese trozo de tela que cubría su boca.
Estaba feliz. Si Naruto lo estaba, él también.
-Hinata es una buena chica-comentó él a lo que Tsunade asintió-y no me extraña que Naruto se haya fijado en ella. Ella siempre estuvo enamorada de él-Tsunade volvió a asentir- y Naruto, puesto que estaba encaprichado con Sakura, no veía bien lo que ocurría a su alrededor-volvió a fijar la mirada en el libro-hasta que la vio en la cascada-
Y Tsunade fue a asentir cuando paró y le miró.
-En la cascada- alzó una ceja
- A Hinata le encanta bañarse desnuda en el lago que hay tras el bosque. Naruto me comentó que cuando la vio…-
-Está bien, no continúes- y bufando, se volteó, molesta- sois una panda de pervertidos sin fronteras-
Kakashi volvió a mirar a la pareja, que se sonreían el uno al otro. Entonces él, pensó, pensó y alzó una ceja.
-Debería decirle a Jiraya que hiciera un libro sobre esos dos-comenzó a caminar-seria una historia…interesante-
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Y se acabó! Jeje. Aquí llegó con mi cuarto cap. Esperando que tmb os haya gustado. Por cierto, tengo un problema muy grande, y es que la inspiración solamente me viene cuando estoy en época de examens jaja Y me da rabia porque no puedo ponerme y es justo en ese momento cuando tengo esa idea y quiro escribirla, pero los estudios no me lo permiten jaja
En fin, que espero como siempre vuestro super RR :) que por cierto, cada vez me gustan más jeje
PD: He leido tu coment, Kurogane-taichou, y créeme cuando te digo que en mis fics, quien más sufre siempre es Naruto. Pobrecito mío, de vez en cuando, le toca a Hinata sufrir un poquito por él. A ver, que en mis fics, sufren tanto el uno como el otro, pero hay veces que es más uno y otras veces más el otro. En mi opinion, siempre es Naruto, ya que yo siempre me meto en el papel de Hinata y poco me preocupo de él. jeje. Además siempre es él quien se muero de celos, de vez en cuando, si es Hinata, no pasa nada. Jeje y sabes, me hacre gracia el comentario porque mucha gente me decía antes que porque hago sufrir tanto a Naruto. Resulta que cuando hago fics en que Naruto sufre, la gente me pide que haga sufrir a Hinata, y cuando Hinata sufre ( en los dos casos, refiriendome a celos, peleas etc..) que quien debe sufrir es Naruto. A ver, cada uno tiene su forma de escribir y por mi parte, a mi me encatan poner a Naruto celoso, pero a veces, creo que me paso. XD
Y bueno, que a pesar de eso, espero que te haya gustado el cap ese y espero que este cap. tmb ^^
Nos vemos!
PD2: Respecto al fic de "así comenzó todo", llamado ahora "Sentimientos" siento dejarlo con un final tan abierto, pero ese fic únicamente contiene los pensamientos de los dos en ese día. No tengo intencion de continuarlo así que, lo siento. Pero espero que pueda gustaros igual.
¡Ahora si ya, hasta el proximo!
