¡Sorpresa!
Era el primero de Junio y el ensayo de la boda estaba programado para esa mañana en casa de los Marbleutter, después sería la prueba de los postres y la prueba de los vestidos de las damas de honor y de la novia. Desde muy temprano la madre de Dorian había comenzado a preparar todo para que el ensayo fuera lo más real posible, después de todo la señora era extremadamente perfeccionista. Todos llegaron a las diez en punto para desayunar juntos en el jardín junto al pequeño quiosco, cubierto por florecillas que estaba justo en medio de aquella zona del jardín, donde se iban a casar Dorian y Diana.
El ensayo comenzó tal como lo había planeado la madre de Dorian a las once y media de la mañana, en punto según marcaba su reloj. Los violinistas comenzaron a tocar la marca nupcial mientras entraba Diana por el pasillo caminando hacia donde Dorian esperaba sonriente. Había muchos amigos y familiares presentes pero aun faltaban algunos que llegarían el día en que se realizaría la boda. Ella iba orgullosa marchando por el pasillo con un ramo de orquídeas en las manos cuando algo se cruzó en su camino. Una zapatilla negra se había asomado por uno de los lados de las sillas que daban al pasillo, Diana intentó esquivarlo pero no lo logró, cuando se dio cuenta de la presencia de aquella figura ya era demasiado tarde para poder librarlo del camino.
Tropezó perdiendo el equilibrio cayendo, logro meter las manos para no pegarse en la cara pero el ramo de orquídeas fue aplastado con el pecho de Diana. Su vestido se levantó y su crinolina quedo sobre su cabeza. La pierna de la persona que le había puesto el pie se estiro para dar un paso hacia donde estaba Diana tirada. La joven venia vestida con un sombrero negro que hacia juego con los zapatos y un vestido gris que remarcaba su esbelta figura, su cabello rizado caía sobre sus hombros. Sonrió; "¿Me extrañaste?" Era Ann. De V. Diana herida en el orgullo frunció el seño y le sacó la lengua a Ann, ella soltó una carcajada. La chica tirada en el piso se arrastro como gusano hasta que llego a las piernas de Mary y las abrazó. Mary muy alegre grito; "¡Ann!" y corrió a abrazarla pero Diana impedía que se moviera con agilidad pues estaba colgada de su pierna. La joven del sombrero se lo quitó para luego abrazar a Mary. Mientras todos los presentes, comentaban la extraña entrada de aquella mujer.
Charlotte corrió también hacia donde estaba Ann y también la abrazo, estaba muy contenta de que Ann estuviera presente. La madre de Dorian estaba enojada pero como dama reprimió el sentimiento y dejó que Diana hiciera su voluntad, muy típico de Diana. Charlotte estaba hablando con Ann cuando Mary gritó: "¡Joe!" Quien entró junto con su esposa, ella corrió hacia Diana como si la conociera de toda la vida y la abrazó. Iba caminando meneando las caderas y el movimiento hacia que su cabello negro y largo se meneara también. "Diana querida que gusto verte de nuevo." Caroline daba de brinquitos de emoción, sus aretes de perla temblaban. Joe permanecía atrás con Ann y Charlotte, la joven rubia le recordó el chiste de kawaii a Ann quien soltó una carcajada mientras hacia el distintivo gesto a Joe, él solamente suspiro y luego dio unas palmaditas en la cabeza a Charlotte como si ella fuera su mascota; "¿Crees que soy tu perro?" Joe, con una sonrisa en la cara contestó; "Algo así." Charlotte frunció el ceño mientras Ann intentaba contener una gran carcajada; "Ya no recordaba que eran muy graciosos… ¡Ah Charlotte! Y ¡Ah Joe!"
Después de estar hablando un rato se percataron de la presencia de Edward, quien se unió a la conversación. Diana y Caroline también se unieron después de haber ido por Dorian que había permanecido en el altar, esperando a que Diana retomara su papel. La Señora Marbleutter no tuvo otra que resignarse y dar por fallido el ensayo de bodas. Nadie notó que Caroline y Edward ya se habían ido a excepción de Joe, que los vio. Ambos se fueron al jardín a platicar, ambos eran agentes secretos que habían trabajado en la guerra. Solían ser enemigos pero después tuvieron un amorío que murió casi al mismo tiempo que empezó. Lo que Caroline no sabía es que Edward aun la amaba mucho pero no podía estar con ella pues ella se había casado con Joe, nadie sabía esto, ni siquiera Joe pero él ya estaba planeando una venganza en contra de la infidelidad de su esposa, pues a pesar de que Caroline no amaba a Edward sostenía una relación con él cada vez que se le presentaba la ocasión. Se tomaron de las manos y se fueron caminando para alejarse de los demás y poder estar a solas.
Joe notaba que había algo raro en Caroline, lo suficiente como para comenzar a llevar a cabo su venganza. El Señor Marbleutter invitó a Joe a la sala de estar para que las chicas se fueran a la prueba de vestidos, Dorian también iría a la reunión en la sala con los demás hombres invitados. Una vez dentro de la casa, continuaron con la prueba de vestidos para Ann, Mary y Charlotte. Ann se reusaba a ponerse el vestido que era color lavanda, también Charlotte pero Mary insistía. Finalmente acabaron con la prueba de vestidos entre amenazas por parte de Ann y correteadas a Charlotte. Las jóvenes se reunieron con Joe y Dorian en la sala de estar, para su sorpresa llegó Gino con el chef Franco para la prueba de postres. Diana, Dorian, los Elric y los Marbleutter pasaron a una sala donde estaban presentados todos los platillos que el chef había preparado, era una gran barra llena de postres, golosinas y una pequeña fuente de jugo de arándano que era parte de la decoración. Terminaron escogiendo el tiramisú y el pastel de durazno con betún. Una vez que finalizó la barra de postres, la cual todos los presentes tuvieron acceso, Gino se acercó a Charlotte; "¿Probaste las empanadas de mermelada?" la joven lo miró extrañada y contestó, "No vi empanadas." Gino sonrió amable a Charlotte para luego invitarla a salir al jardín, para platicar un poco. "Está bien, le diré a Mary que venga."
-"No, quiero hablar contigo a solas."
-"¿Es muy importante?" Gino se encogió de hombros, Charlotte soltó un profundo y largo suspiro para finalmente asentir con la cabeza mientras Gino le ofrecía su brazo, ella lo tomó.
Salieron al Jardín y comenzaron a caminar, Gino rompió el silencio; "Me enteré del matrimonio de Terry. También se que tus sentimientos no me corresponden por él y … por el otro."
-"¿Sabes sobre William?"
-"Si, Dorian me contó después de conocerte y lo de Terry me lo dijo otra persona."
-"¿Quién Gino?"
-"Vino Daisy Corpseblue hablarme y me dijo que ya no tendrías a Terry pero yo le dije que no me importaba como fuera pero yo quería que tú fueras feliz." Charlotte suspiró y abrazó a Gino. "Tú sabes Gino que nuestros destinos se cruzaron pero no se entrelazaron, pero eso no me importa tu para mí eres un gran amigo."
-"Gracias Charlotte pero debo decirte algo y quiero que sepas que te lo digo porque yo siempre te he amado más que a una amiga. Puedes detener el matrimonio de Daisy y Terry. Puedes ir a Paris para hablar con él. Debes hacerlo porque es a su lado donde debes estar."
-"No. No Gino no puedo… Si el quisiera estar a mi lado, lo estaría pero se esta casando con Daisy."
-"¿Me dices que lo vas a olvidar?" Charlotte asintió con la cabeza. "Ya no puedo con el peso de mi corazón."
-"No te preocupes Charlotte siempre voy a estar aquí para ti…" Charlotte recargó la cabeza en el hombro de Gino, él de reojo pudo ver como una lágrima recorría la mejilla de la joven. Continuaron caminando alrededor de la propiedad en silencio, mientras el sol se ocultaba detrás de los árboles que los rodeaban, el suave y fresco viento de Junio rosaba las mejillas de Charlotte desviando sus lágrimas, dejándolas atrás.
Al día siguiente del ensayo de bodas, Dorian había decidido que quería conocer mejor a los amigos de Diana, así que los invitó a todos a su casa. Para agrado de todos, llegaron Henry y Angela esa misma mañana quienes también fueron invitados a la reunión en casa de Dorian Marbleutter. Los sirvientes de Dorian habían preparado una carpa en el jardín de atrás, el más grande con vista a una pequeña lagunilla donde solamente había 5 patos, junto a la carpa se había instalado una cancha de Bádminton.
Los presentes; Charlotte, Diana, Joe, Edward, Mary, Ben, Angela, Ann y Henry, por supuesto Dorian también había invitado a Gino. Una vez todos debajo de la carpa tomaron limonada fría pues era un día caluroso de Junio, pleno verano. Después de haberse refrescado un poco, comenzaron a platicar sobre el instituto, tema del cual Dorian, Ben y Gino se sentina excluidos, tras carcajadas y anécdotas y chistes a los cuales ellos no entendían, Dorian algo irritado propuso hacer otra cosa aparte de charlar. "Podemos hacer un torneo de Bádminton, como solíamos hacer en Inglaterra." Sugirió Mary, las primeras en aceptar fueron Angela y Ann, quienes siempre habían sido equipo en el instituto, sus contrincantes serían Diana y Charlotte. Durante la mayor parte de la tarde el torneo se llevó a cabo, finalmente empataron los mismos equipos que habían comenzado, Charlotte y Diana contra Angela y Ann. Después de meditarlo un rato decidieron ya no jugar, y de nuevo se instalaron en la carpa para tomar un bocadillo bajo la sombra.
Mientras más tiempo pasaba Dorian con los amigos de Diana más se daba cuenta de que le agradaban mucho, en especial Joe, Edward y Charlotte. Cuando el sol comenzó a meterse, Angela y Henry decidieron dar un paseo romántico por el jardín, mientras los demás jugaban a las cartas. Finalizaron la reunión tomando té helado y pastel de limón frío, Dorian muy amable agradeció a todos su presencia y para concluir la reunión los escoltó a todos a la puerta. Ben se fue de inmediato junto con Gino, dejando solamente al grupo de amigos. "¿Joe donde está tu esposa? Es que la quiero conocer." Dijo Angela muy entusiasmada buscando entre los arboles con la vista como si esperara que la esposa fuera a saltar de uno de ellos para sorprenderla, incluso busco detrás de Joe, "No lo sé, pregúntale a Edward…" Incómodo silencio. "¡Bueno que agradable tarde!" Dijo Mary para luego darle un pequeño golpecito a Charlotte con el codo; "¡Ouch! Digo, si… ¡Qué lindo fue reunirnos de nuevo!"
-"Entonces nos veremos de nuevo todos para la boda…"
-"Si…" respondieron en coro.
-"Bueno…"
-"Adiós…" Dijo Diana, "Si, si… Adiós." De nuevo el coro.
7 de junio de 1920, el día en que se casarían Dorian y Diana. Charlotte se había quedado en casa de los Elric para poder prepararse para la boda desde temprano, la ceremonia estaba programada a las 2 pm. Antes de que saliera el sol se levantaron Diana, Charlotte, Ann y Mary, esta última se encargó de agregar los últimos detalles a cada vestido.
El de Ann no tenía mangas, era de tirantes y llegaba un poco mas debajo de la rodilla, era una falda que caía desde su cintura. El de Mary tenía mangas pero mostraba los hombros, su falda caía un poco más arriba de la cintura y tenía una pequeña crinolina. El de Charlotte era sin mangas y sin tirantes. Su falda caía desde la cadera y su falda llegaba a las rodillas. Todas tenían las mismas zapatillas y cada una tenía una flor diferente en el tocado del cabello.
Diana tenía puesto su vestido blanco que le tapaba los pies, su peinado se lo había hecho Mary y entre Charlotte y Ann le habían colocado el tocado y su velo. Mary se encargó de peinar el cabello lacio rebelde de Charlotte, Ann no dejó que Mary le pusiera un dedo encima, ella se arregló sola. Todas se veían espectaculares pero Diana parecía una princesa salida de un cuento de hadas, solo faltaban los ratones y los parajillos que hicieran los detalles finales, hacían burla Ann y Charlotte. Los ojos de Charlotte brillaban al ver a Diana parada frente al espejo. De pronto entró la señora Elric; "¡Oh Diana! ¡Eres la novia más bella que he visto!" la abrazó y comenzó a llorar de emoción, después de todo era su hija quien se casaba.
Subió corriendo la abuela Elric para decirles a las chicas que Angela había llegado y Henry esperaba abajo. Angela entro a la habitación, traía su cabello lacio acomodado con un tocado de perlas que hacían juego con sus demás accesorios. Corrió a abrazar a Diana quien se puso a llorar al verla; "Diana no llores." Dijo Angela. "Se te va a correr el maquillaje…"Charlotte y Ann fueron a saludar antes que Mary, que se estaba arreglando el cabello.
Todas bajaron; Ann, Charlotte y Mary corrieron a saludar a Henry que estaba sentado en la sala aburrido. "Bueno yo solo vine porque es boda de Diana…" Henry sonrió sarcásticamente y de pronto llegó Mary y le clavó sus dedos en las costillas dejándolo sin aliento; "Eres un grosero…"
-"Mary… No has cambiado… nada…" el chico tartamudeaba, las demás solo comenzaron a reír. "Creí que no volverías… hacer eso…"
-"Solo si la ocasión lo amerita, como hoy."
Llegó corriendo la madre de Diana y fue señal de que ya era tarde, todos subieron a sus autos, llegó un carruaje tirado por corceles blancos. Diana se fue en aquel carruaje, ella iba llorando de alegría y mientras se subía al carruaje se limpiaba las lágrimas. Charlotte y Mary se fueron con Ann en su auto. Angela se fue con Henry en su auto.
La boda se llevaría a cabo en la casa de los Marbleutter, todos llegaron al lugar pero Diana no había llegado, todos los demás entraron de prisa pues ya era tarde y la madre de Dorian estaba impaciente. Todos los lugares estaban llenos entonces Angela y Henry se sentaron hasta el final y casi no veían nada. No pasaron más de 7 minutos cuando la marcha nupcial empezó y Diana hacia su gran entrada. Ya no había vuelta atrás, todo estaba a punto de cambiar para siempre. El tiempo empezó a correr de nuevo y nadie pudo hacer nada para detenerlo. Dorian había dicho sus votos y puesto el anillo en el dedo de Diana. Ambos habían dicho "Acepto…"
-"Puede besar a su esposa." Una vez que estas palabras fueron pronunciadas Dorian levantó el velo de Diana y la beso en los labios tomándola de la barbilla. Todos aplaudían, cuando Diana se aparto de Dorian tenía una sonrisa en el rostro, sus amigas jamás en la vida la habían visto así de feliz. Todos se dirigieron al salón donde se llevaría a cabo el gran banquete, una vez que los novios entraron al salón todos les empezaron aventar pétalos de rosas rojas.
Todos los amigos de Diana se sentaron en la misma mesa, ahí estaban, Ann, Joe y su esposa, Edward, Henry, Angela, Mary junto a Ben y Charlotte junto a Gino. Mary y Charlotte veían quien estaba en la fiesta, se levantaron para felicitar a los padres de Diana. Alguien llego por detrás de Charlotte y la abrazo, pensó que era Terry y un escalofrío le recorrió la espalda. Volteo esperando encontrarse con los ojos azules, pero era Ben que le pidió si se podía robar a Mary un segundo. "Por supuesto Ben, llévatela."
Gino camino hacia donde se encontraba Charlotte; "¿Charlotte, podemos hablar un momento?" ella no respondió pero se alejaron de todos los demás. Gino y Charlotte se quedaron solos. "Charlotte te quiero llevar a un lugar donde podamos hablar en privado." Gino la tomo de la mano y se la llevo a la fuente en jardín, en dónde Charlotte una vez había arrojado el peso que cargaba en el pecho, que estrangulaba su pobre corazón. "¿Qué sucede Gino?"
-"No sé si hice bien en decirte que fueras a buscar a Terry. Desde ese día mi corazón no está en paz porque sabe que estas con otro." Hubo un incomodo silencio. Los ojos de Charlotte se llenaban de lágrimas pero ella las contuvo y no las dejo salir, sintió como el corazón le zumbaba hasta los oídos… "Creí que había dejado claro mis sentimientos por ti, además yo ya te dije que no voy a ir a buscar a nadie…"
-"¡Calma Charlotte!" Gino hizo que se sentara en uno de las orillas de la fuente, ella ya no podía contener más las lágrimas y las dejo salir. "¡¿Por qué Gino? ¡Por qué me vienes a decir esto!"
-"Porque necesito que sepas esto porque si me lo guardo explotaré." Charlotte se tranquilizo, sus lagrimas se habían ido y sus ojos ya no estaban llorosos. "Te comprendo Gino. Eres un gran amigo. Sé que un día encontrarás a tu princesa pero esa no soy yo."
-"¿Por qué dices que no eres mi princesa?"
-"No lo sé." Gino se puso serio "¿Qué ocurre Gino?"
-"¿Qué tal si ya lo eres y no lo sabes? Mi princesa" Gino se acerco a ella y la beso en los labios. "Cásate conmigo Charlotte." Gino sacó una sortija de su bolsillo, tenia un pequeño diamante; "Era de mi madre." Dijo él mientras lo colocaba en el dedo de Charlotte esperando que ella le contestara su pregunta, los ojos de la chica brillaban por las lágrimas que rogaban salir, asintió con la cabeza. Gino esperaba una respuesta mientras sus ojos se hacían más expresivos y más cálidos pues esperaba un "Sí." Charlotte lo miraba con ternura pues después de todo parecía un Golden Retriever rogando ante sus pies, Charlotte no podía con esa cara de cachorrito rogando. Se sentiría muy mal la romperle el corazón a Gino, porque él había sido un gran amigo; "Sí. Si Gino me casaré contigo."
La boda fue hermosa, el banquete delicioso, todos los amigos reían y contaban anécdotas sobre el pasado incluyendo la de Kawaii, por supuesto Joe brinco diciendo Damn You. Todos estaban muy entusiasmados y todos se pararon a bailar menos Ben, Mary y Charlotte. Llego Gino a su mesa e invito a bailar a Charlotte, esta vez ella acepto. "¿Te gustaría bailar, Mary?"
-"Si Ben, vamos." Ben y Mary bailaban observando cómo Charlotte y Gino bailaban también.
Todos aplaudían y se acercaban a la mesa donde estaban sentados los novios. Diana y Dorian estaban rodeados de gente. Estuvieron así durante casi tres horas. Eran las 7 de la noche. Los novios bailaron su vals, cortaron el pastel, dieron un brindis y finalmente a las 9 de la noche la boda acabo con fuegos artificiales. Todo paso demasiado rápido para Diana. Dorian entró al salón en un auto convertible para dos. Toco varias veces la bocina del auto y Diana corrió a subirse junto con él. La idea era empezar desde esa noche la luna de miel, irían a Venecia para pasar unas semanas ahí en una de las casas de los Marbleutter. Todos aplaudían y gritaban. Gino se acercó a Charlotte y Mary y tomando a Charlotte de la mano dijo; "¿Ya sabes la noticia Mary?"'
-"No Gino. ¿Qué te traes entre manos?" Gino alzó la mano de Charlotte para que Mary pudiera ver la sortija en su dedo, luego besó a Charlotte en la mejilla. Mary quedo boquiabierta, volteó a ver a Charlotte quien parecía estar en estado de zombi; "¿Cuándo será la boda?"
-"Nos casaremos en Venecia, la semana entrante. Será algo sencillo al igual que la luna de miel." Respondió Gino abrazando a Charlotte. "Eso es… maravilloso."
-"Serán pocos los invitados, solo Ben, Dorian, Diana, Henry, Angela, Ann, Joe, Caroline, Edward y tu Mary."
-"Me parece bien, si eso es lo que quiere Charlotte…"
-"¡Pero por supuesto que eso quiere! ¿No es así, amor?" Charlotte torció la boca, parecía una sonrisa; "Claro… amor."
Charlotte y Mary llegaron a casa de los Elric, una vez que estaban solas Mary comenzó el incomodo interrogatorio; "¡Explícate! Charlotte no porque Terry se haya casado quiere decir que tu también… Sabes pareciera que estas utilizando al pobre de Gino." Mary comenzó a sermonear a Charlotte mientras ella escuchaba con la cabeza baja y los ojos clavados al piso regando lágrimas con cada palabra que salía de la boca de Mary. "No me queda nada más que Gino… Si me negaba nunca me volvería a hablar, no quería perderlo… ¡No sé que pensaba Mary!" Contestó Charlotte al mismo tiempo que se lanzaba a los brazos de Mary llorando incontroladamente, mientras suspiraba Mary le acariciaba la cabeza intentando que se calmara. "No tenia idea Charlotte, no sabía que te sentías así."
-"Todos los hombres que he amado terminan mal, por eso se que a Gino no le pasará nada… no lo amo. No como a los demás; William… Terry… además nunca me perdonaría si algo le pasara, es muy noble como un Golden Retriever"
-"Pero Charlotte, si te casas con él… ¿Entiendes que no es como una mascota a la que de vez en vez apapachas? ¡Es un chico que te necesitará ahí, está contando contigo! Charlotte se limpió las lágrimas y le contestó; "Lo sé pero… También sé que Terry se va a casar, Daisy no va a permitir que se vaya una vez que sea ya sea su esposo… Yo no quiero casarme con otra persona, prefiero a Gino antes de volver a casa en América
