¡Chapter 10!
-Situaciones dferentes
-Edad (entre 21 y 25)
-Personaje inventado (Kosuke)
-Flash back
.
.
.
ODIO
.
.
.
Odio
Alguien se hubiera imaginado que Hinata, esa chica de jóvenes 20 años, de larga melena azulada, de ojos tan blanco como las perlas que se encontraban en las ostras, de cuerpo menudo pero bien distribuido y de piel más suave que la porcelana, llegara a sentir ese sentimiento por alguien?
No nadie, ni siquiera ella misma pensó en que algún día llegara a sentir odio por alguien, pero las personas cambiaban, cambiaban debido a las circunstancias, circunstancias que, sin querer o no, se interponían en el camino de las personas para querer causarles, quizá bien o quizá mal.
Para Hinata, esas circunstancias eran funestas. El haber nacido en una familia que la repudiaba e ignoraba, en tener una hermana con mirada frívola, un primo que la odiaba y un padre que la despreciaba...para ella, eso era una circunstancia nefasta, una que por más que lo pensaba, más dolor sentía, por eso decidió olvidar. Olvidar y empezar una vida desde cero. ¿Y cómo? Se preguntaban muchos al verla vivir en aquel pequeño apartamento que con muchas misiones había conseguido rentar. Pues, así. Sobreviviendo. Trabajando duro, olvidándose de todos, siendo egoísta...
Porque sí, porque por una vez en la vida, tenía derecho a ser feliz.
Abandonó su casa y a base de misiones llegó a rentarse un apartamento en esa gran aldea, uno bien alejado de la mansión Hyuuga. Era pequeño, con un salón que hacía de cocina y habitación a la vez, pero ella estaba cómoda ahí. Era soleado y sobre todo, los vecinos eran unos encantadores ancianos que siempre que podían, le traían comida y se ofrecían a dejarle lo que hiciera falta.
Sí, ahora podía decirse que vivía bien, feliz, haciendo lo que quisiera, sin tener que escuchar que hacer o como vestir. Su propia vida
Pero las circunstancias tenía que entrometerse más en su camino, y de la forma más dolorosa que existió.
Enamorándola del ninja más poderoso de toda la aldea. Naruto Uzumaki..
Aquel hombre de ojos azules, de piel morena y cabello rubio y revuelto, un hombre que a pesar de lo maravilloso y genial que era, terminó abandonándola como a su familia. La abandonó al sentir que era un error estar con ella. Él decía que la amaba, más Hinata nunca le creyó. Su corazón pertenecía a esa mujer de cabello rosado.
¿Y si era así, por qué estuvo con ella? ¿Por qué la besó? ¿Por qué dejó que la acariciara? ¿Que se entregara a él en cuerpo y alma? Si no la amaba...¿por qué la utilizaba de esa manera?
Quizá, esa fuera otra de las circunstancias que la llevaron a odiar, a odiarle a él, a su familia, a los que se reían de ella... a todo aquello que pareciera burlarse de ella.
.
.
Sin duda, Hinata la buena, la inocente, había desaparecido, dando paso a una Hinata segura de si misma...y decidiendo hacer daño a cuanto quisiera hacérselo a ella.
No volvería a amar, tampoco a confiar en nadie. Sólo existiría para y por ella.
Abrió los ojos de repente y se quedó mirando fijamente el techo. Respiraba agitada y su camisa se había remangado. Puso un brazo sobre sus ojos, intentando olvidarse de ese mal sueño.
Picaron a la puerta y respirando profundo, se levantó y dirigió hasta esta. Cuando la abrió un joven, más concretamente, el nieto de los vecinos ancianos, le mostró todo sonrojado una bandeja con algunos alimentos para el desayuno.
Hinata sonrió con ternura. Esos ancianos la cuidaban mejor que cualquiera de su familia en su infancia.
El chico, de apenas unos 16 años siguió mirándola boquiabierto, recorriendo su cuerpo, tapado con esa camisa blanca que se había desabrochado mostrando el nacimiento de sus pechos, sus largas piernas y una parte de sus braguitas, donde la camisa se había enrollado, su cabello revuelto y cayendo sobre sus hombros y hasta sus pantorrillas.
-Increíble...-murmuró él, haciendo sonreír a Hinata
-Gracias por traerme el almuerzo, Shouta-kun- agarró la bandeja- se la devolveré a tus abuelos en cuanto termine- el chico asintió, embobado- ¿Algo más, Shouta-kun?-preguntó ella, divertida
-A-ah! ¡L-lo siento! No -hizo una reverencia- q-que aproveche- y salió corriendo hacía la casa de al lado. Hinata también cerró la suya, sonriendo al ver ese delicioso almuerzo que seguro la llenaría de energía.
-¡KIBA! ¡SHINO!- y de repente Kiba sintió un peso extra en su espalda, que casi lo tira al suelo. Cuando el castaño viró el rostro, se sonrojó al ver que precisamente, ese peso extra era Hinata, subida a su espalda.-¡Buenos días!-
-¡Hinata!-
La pelizaul bajó de la espalda de Kiba, haciendo que su pelo ondeara al bajar. Juntó sus manos tras su espalda y sonrió, mordiendo su lengua.
Aun a pesar de todas esas circunstancias, seguía manteniendo a sus amigos, que nunca la había dejado de lado.
Hinata miró a Kiba, esperando una respuesta, pero sólo se cruzó de brazos y frunció el ceño, buscó la mirada del del gafas, pero esto sólo alzó una ceja y ella suspiró.
-Hinata...-siseó, provocando que Hinata se encogiera de hombros.- que te dije sobre la vestimenta-
Ella se miró, llevando unas sandalias, un pantalón muy corto pero cómodo y negro y una camisa sin mangas y con gorra detrás que mostraba su vientre, con su bandana todavía atada en su cuello.
Mordiendo su labio, miró a Kiba. Y es que él, a pesar de ser tan sólo dos años mayor que ella, la trataba y cuidaba como si de su hermana pequeña se tratara. De la misma forma que Shino, sin hablar, también decía con su mirada lo contrariado que estaba con esa vestimenta.
Pero, no podía hacer más. Había tirado toda la ropa relacionada con el pasado, se había comprado una nueva, una que por cierto le había recomendado Ino, y aunque se sentía un poco desnuda, decidió que debía terminarse el esconderse.
-Eres muy hermosa Hinata, no sé porque esa manía de estar cubriéndote hasta las orejas- dijo Ino, colocando sus manos sobre sus hombros- aprovecha ese cuerpo que tu madre te ha dado para encandilar a cuantos te miren. No desperdicies la vida escondida tras esas mantas. Hinata, tu vales mucho-
Esas palabras terminaron por convencerla del todo, por lo que toda su ropa fue remplazada por pantalones cortos y camisas algo...distintas a las que ella había solido llevar. Pero ya no le importaba, había pasado un año de eso y ahora, debía disfrutar y hacer lo que quisiera.
-Kiba-ku-
-Te dije que nada de ir mostrando de más- gruñó el castaño, bajando su camisa de repente.
-P-pero Kiba-kun...-
-Kiba tiene razón-se acercó Shino, mientras Kiba seguía tirando de la camisa, a lo que Hinata intentaba que soltara- Es peligroso-
-Pero Ino-san me dijo que...-
-¿Y tú haces caso de esa loca?- sorprendido Kiba soltó su camisa y Hinata agradecida, se la colocó bien-esa únicamente lo que quiere es que sigas sus pasos... y te conviertas en una matahombres-
Hinata sonrió, sabiendo cuanto odiaba Kiba a Ino. Nunca llegó a saber el porque de ese odio. Quizá...cuando le dijo que fue ella quien le dijo que vistiera así...
-Pero Ino-san es muy buena, muchas veces me compra ropa-
-Pues se acabó el ir de compras con ella- chasqueó la lengua, molesto- ni que tuviera 20 años para vestirle así- Hinata infló sus mofletes.
-La trata como una muñeca- agregó Shino.
-Pero tengoKYAH!-gritó al verse levantada y colgada sobre su hombro-
-Volvamos a tu casa-la colocó mejor y Hinata tuvo que agarrarse de su camisa- nos cambiamos y de paso...-sonrió ladino- nos preparas ese desayuno tan energético y delicioso-
-¡T-tú lo que quieres es comer, mentiroso!-gritó ella, riendo-¡eres un mentiroso!-pero Kiba comenzó su camino- Kiba! Espera..! ¡Shino!-
Pero el de gafas sólo se encogió de hombros, sonriendo y siguiendo a Kiba.
-Perdona- una voz masculina tras ellos los detuvo- ¿podría dejar a mi prometida en el suelo?-
Hinata miró a ese chico extrañada, pero Kiba y Shino se voltearon también extrañados. Un hombre de unos 25 años, alto y de cabello rubio oscuro y revuelto, cayendo un poco sobre su cuello, ojos marrones, atractivo y vestido con ropas ninjas, dejó una gran mochila en el suelo y masajeó su hombro.
-¿Prometida?-repitieron los dos
.
.
Siguieron mirando a aquel hombre, confundidos y totalmente anonados. Ese hombre había dicho...¿prometida?
-¿Prometida?-volvió a repetir Kiba mientras el rubio asentía-¿ella?- señaló el trasero de Hinata, a lo que el rubio volvió a asentir, sonriendo.
Miró a Shino y luego bajó a Hinata de su hombro, mirándola extrañado. La peliazul miró a Kiba de la misma manera y luego al rubio. Kiba volvió a mirar al rubio, perdido
-¿Prometida?-volvió a repetir
El rubio se acercó a ellos, y Hinata, que todavía estaba en brazos de Kiba, volteó su cuerpo. El rubio agarró su mano y se la llevó a sus labios, sonrojándola al completo.
-Mi nombre es Kosuke Hojo, y es un placer para mi conocerte, querida mía- Hinata abrió sus ojos como platos, pero Kiba en un rápido movimiento, la colocó tras su espalda y agarró al rubio por el cuello de su camisa.
-¡Kiba!-Hinata se colocó a un lado
-¿De que vas, pervertido?-el rubio sonrió
-Solamente estaba saludando a mi prometida-
-Kiba-kun por favor, sueltale..-
-Ella no es tu prometida me oíste-siseó Kiba acercando su rostro al rubio-así que largate por donde has venido antes de que te saque yo-
-Kiba...-
Kosuke suspirando, metió la mano en su bolsillo y sacó un papel, que le mostró a Kiba.
-Aquí bien lo dice- Kiba lo soltó, quitándole el papel de las manos y volteando para leerlo. Hinata y Shino se acercaron a observar y los tres se quedaron boquiabiertos al ver su contenido. Hinata se lo quitó de las manos y lo leyó más veces, no creyendo lo que ponía.
-Desde este momento, yo, Hinata Hyuuga, Hija de Hiashi Hyuuga y Hana Hyuuga, pertenezco a Kosuke Hojo, heredero del clan Ryu, y por lo cual, aparte de ser su prometida, me comprometo a casarme con él cuando cumpla la mayoría de edad...firmado...-miró la nada, asustada- Hinata Hyuuga-
Shino y Kiba miraron al rubio, que sonreía divertido.
-Creo que me lo pasaré muy bien viviendo en esta aldea-
-Aburrido-murmuró Naruto, con su cabeza apoyada en su mano. Sasuke rodó los ojos- ¿Porque no hay misiones?- frunció el ceño- ¿acaso la gente no tiene problemas o qué?-
-Y no es eso algo positivo- mascullo Sasuke, desviando la mirada por la gente que había sentada en el antiguo pero movido restaurante de ramen. A pesar de los años que ese restaurante llevaba abierto, la gente seguía viviendo a comer el ramen que incluso se hizo famoso en otras aldeas.
¿Cómo podía un plato como ese ser reconocido en otras aldeas?
-¡Hojo-san!-
-¡Buenos días!-
Cuando Sasuke desvió su mirada a la entrada, un hombre rubio entraba de la mano de esa chica peliazul, que recordaba haber estado enamorada de Naruto. Tras ellos, Kiba y Shino, el primero mostrando muy mala cara.
-Hojo-san, por favor...-Hinata miró a su alrededor, sonrojada.
-Buenos días, ¿que puedo servirles?-preguntó Yamamoto sonriendo.
-Pónganos a mi prometida y a mi unos de esos platos de ramen tan deliciosos-
Yamamoto miró asombrado a Hinata, que miraba al suelo, abochornada.
-E-enseguida- su mirada se desvió por un momento a Naruto, sentando un par de mesas más alejado, sin darse cuenta.
Kosuke tiró de su mano hasta encontrar una mesa vacía, donde la sentó primero a ella y luego él. Kiba y Shino se dirigieron a otra mesa, causando que Hinata se sonrojara furiosamente al verse la mirada de todos en el restaurante sobre los dos. Juntó sus manos sobre sus rodillas y y bajó su mirada.
¿Cómo había podido suceder eso?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Es válido-
-¡Qué!-exclamaron Kiba y Hinata a la vez, inclinados sobre la mesa de Tsunade. Kosuke sonrió divertido.
-Hokage, eso es imposible!-Kiba le quitó el papel de las manos- es sólo un simple papel! Aquí...aquí es imposible que esto sea válido!-
-Yo...yo ni siquiera recuerdo...cuando lo hice...-
-Yo si- Kosuke apartó a Kiba de su lado, pasó una mano por su cintura y la pegó a su cuerpo- te acercaste a mí, con esas mejillas sonrojadas tan irresistibles y me besaste-
-T-te...-Kiba volvió a apartar a Hinata, encerrádola en sus brazos. Hinata no creía lo que escuchaba. Ella le...beso.
-Mantén apartadas tus manos de ellas, pervertido- gruñó mostrando sus dientes
-Kiba- advirtió Tsunade, alzándose de la mesa- Hinata es la prometida de Kosuke, y lo debes aceptar-
-Hogake-sama, quizá Hinata lo hizo en un momento de inconsciencia o...-Shino miró a Kosuke- tal vez la obligó-
Kosuke rió
-¿A una chica de 20 años? Créeme que no, amigo-respondió él divertido- fue Hinata quien se acercó a mí, fue ella quien me sedujo- la miró, provocando un sonrojo de nuevo- quien escribió ese papel, y quien me prometió que cuando cumpliera la mayoría de edad, se casaría conmigo- se acercó a ella, pero Kiba la estrechó entre sus brazos-esperé durante casi todo un año...-se inclinó y agarró su rostro-ahora, tengo derecho a tenerte- acercó su rostro; Hinata se quedó embobada con su mirada-princesa mía-
-¡Maldito pervertido!-Kiba la empujó contra Shino y agarró a Kosuke de nuevo, queriendo golpearle.
-Kiba- la voz firme de Tsunade llamó su atención- déjale-
-Pero Tsunade- una mirada fría y Kiba lo soltó, molesto.
-Hinata- la peliazul le miró- a partir de ahora, estás comprometida con Kosuke Hojo-
Y ella quedó boquiabierta, todavía en los brazos de Shino.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Estaba prometida. De un día para otro, se había convertido en la prometida de un desconocido
-Sé que no lo recuerdas- habló Kosuke- pero créeme que quedándote conmigo, serás las mujer más feliz del mundo- y le revolvió el flequillo, con una sonrisa muy encantadora, o eso le pareció a ella, ya que sintió de nuevo sus mejillas arder.
-Me parece increíble- masculló Kiba, desviando la mirada de la mesa donde estaban Hinata y Kosuke-¿cómo ha podido suceder esto?-
-A mi también me parece muy extraño- dijo Shino, mirando hacía la mesa
-¿Qué os parece tan extraño?-los dos al escuchar esa voz, voltearon, asombrándose al ver a, precisamente, Naruto.
-Naruto...-Kiba rascó su cabeza, nervioso- no sabía...que estabas aquí-
-Es la hora de comer, ¿donde más quieres que esté?-bromeó él, mirando a sus dos compañeros
-Inuzuka, ¿quien es ese?- Sasuke señaló con su cabeza hacía la mesa. Los dos se negaron a mirar
-Naruto, han abierto un restaurante nuevo un...más apartado de este que sirve el mismo ramen, no querrías ir...-pero Yamamoto se coló entre ellos y dejó el plato de ramen a Naruto.
-Por fin-exclamó él, separando los palos y llevándose un buen conjunto de fideos a la boca
-Kiba, ¿es eso cierto?- Kiba negó y Shino suspiró-¿Hinata está prometida?-
Toda la comida que tenía Nauto en la boca la escupió , atragantándose en ello; Sasuke se apartó ante de que le diera mientras Kiba negaba y Shino miraba a Naruto. Al recomponerse, Naruto se lazó de la mesa y miró a Yamamoto asombrado.
-¿Qué has dicho?-
-Ese hombre que ha entrado con Hinata- señaló con su pulgar- la ha llamado su prometida- miró a Kiba- ¿ es cierto? Hinata está..-
-¡No! ¡No lo está!-aclaró él, intentando calmar esa tensión-sólo que de repente apareció un papel donde ponía...que Hinata...-su voz se fue apagando- pertenecía... a ese hombre y...- pasó la mano por su nuca- pero ese papel no es válido-rió nervioso- Tsunade dice que si, pero nosotros sabemos que Hinata nunca sería capaz de escribir una cosa así ¿no?- pero ninguno de ellos respondió y él miró hacía la mesa- al menos, no antes...-
Naruto viró su rostro, encontrándose con algo que dejó de piedra por un momento. En aquella mesa, alejados de todos, ese hombre sostenía la mano de Hinata y la llevaba a sus labios, provocando que se sonrojara. Empuñó sus manos y su mirada se entrecerró, Kiba miró a Shino preocupado, Yamamoto y Sasuke observaron sus puños apretados.
Donde hubo fuego, cenizas quedan
La tarde pasó pronto y la noche ya estaba encima de ellos. Habían paseado delante de toda la aldea cogidos de la mano y ella, sintiendo que hacía mal en quitarla, dejó que la sostuviera y la guiara por donde él quisiera. Todavía no podía creerse que hubiera firmado tal cosa.
¿Por qué? ¿En qué momento? ¿Por qué no se acordaba?
Bajó su mirada, sin darse cuenta que Kosuke había estado observándola todo el rato. Suspirando, se detuvo y con ello la detuvo a ella, que le miró.
-¿Donde vamos a dormir?- preguntó él, sonriendo al verla sonrojarse.
-Y-yo no ...tengo un piso..pe-pero es muy... y no podemos...-y de un momento a otro, Kosuke colocó sus manos sobre su rostro y besó sus labios. Hinata abrió los ojos desorbitadamente, sorprendiéndose ante ese acto.
Kosuke se separó a los segundos y apoyó la frente contra la suya, sonriendo.
-Me gustas mucho Hinata- ella miró al suelo-pero tengo la sensación de que tu corazón no quiere tener dueño- le alzó por el mentón-¿es cierto, verdad?-
Hinata sintió sus ojos humedecerse, y apartó su rostro, bufando para evitar esas lágrimas.
-N-no es nada-respondió ella, virando a mirarle con una sonrisa fingida- só-sólo estoy...algo nerviosa-y volvió a bajar su mirada, agarrando los bordes de su pantalón-
Kosuke la observó y una sonrisa curvó sus labios.
-Entonces, vamos a conocernos- cuando ella le miró, este le agarró la mano y empezó a caminar tirando- Ahora mismo vamos a tu pequeño piso y nos lo contamos todo-
-¿T-todo?-
-Todo- le guiñó el ojo, sonrojándola.
Y los días fueron pasando, días en que Hinata empezaba a acostumbrarse a Kosuke y sus encantos, a que este cuidara de ella, a que estuviera pendiente de ella...a que la quisiera.
No podía negar que todavía le costaba pensar en que pronto se convertiría en su esposa, que tendrían que mudarse de casa, que tendrían que ir agarrados de la mano...aunque eso últimamente ya no le molestaba tanto. Kosuke le había demostrado que podía confiar en él, y Hinata se sentía...a gusto a su lado.
Quizá...pueda llegar a enamorarme de él
Pero no entendía el porque de hablarle siempre de Naruto, Hinata hasta pensaba que podría estar convenciéndola para volver con él. Sus palabras, esa sonrisa...Hinata no le había hablado mucho de él, como es que conocía...¿todo eso?.
Y además, porque siempre terminaban apareciendo en el lugar donde Naruto se encontraba?
Sakura y Sasuke miraban a Naruto, que sentado en una de las ramas tenía la mirada perdida en algún punto de la aldea.
-Naruto baja de ahí- dijo Sakura cansada de esperar ahí abajo-no arreglaras nada estando así- pero Naruto no respondió y ella sopló, cansada y molesta- deja de comportarte como un crío y enfrenta tus problemas, demonios!-se cruzó de brazos- estás perdiendo a una chica que vale mucho y...-
-¡Kosuke!-
Hinata se vio alzada y llevada sobre su hombro. Sus mejillas se ruborizaron. Kosuke la cargó mejor, agarrándola por las piernas y continuando su camino.
-Es tu castigo por mentirme- respondió él rubio
-P-pero tengo que hacer...-el rubio se detuvo y miró por encima de ella
-No vas a ir a ninguna misión de ese tipo- continuó su camino- seducir y sacar información...no tienes edad para eso-
Hinata infló sus mofletes.
-¡Tengo 20 años! Estoy totalmente capacitada para hacer este tipo de misión y cualquiera que-
-Cualquiera menos esas. No voy a permitir que mi prometida ande dejándose tocar por cualquier hombre-
-¡N-no me toca ningún hombre! Yo..!-pero este la bajó de su hombro, rodeando con sus brazos su cintura- Kosuke, si no hago misiones no puedo pagar mi-pero este le agarró de los mofletes y los apretó, haciendo que sus labios se fruncieran
-Si digo que no es que no-y acercó su rostro, sonriendo- eres mía- Hinata enrojeció, viéndole acercarse a sus labios de nuevo.
-¡NARUTO!- un agarrón en su brazo la separó de Kosuke y la pegó a otro cuerpo. Cuando alzó su mirada, sus ojos se abrieron como platos.
-Naruto...-
No lo soportó más. Sabía que debía poner un límite, pero ese límite había llegado a su fin y corrió hacía la pareja para separar a Hinata de aquel que intentaba besarla. Mucha ira corría por su pecho, y es que estaba cansado de ver escenas románticas, de ver como la cargaba, como la tocaba, y no suficiente con eso, también tenía que besarla delante de cualquiera.
No. Por mucho que hubiera pensando que estaba enamorado de Sakura, no lo estaba, por mucho que pensara que había hecho bien rompiendo con Hinata, no lo estaba, porque todavía amaba a esa niña, y por más que intentara olvidarla...más pensaba en ella.
-Ya te lo advertí- siseó él, dejando a, otro rubio bastante extrañado-alejate de ella-
Kosuke sonrió ladino, pero Hinata se apartó de él de un empujón
-¿Qué se aleje? ¿No crees que debería ser al revés? No crees que deberías ser tu quien se alejara de nosotros-
-Así que existe un nosotros- se burló él, provocando la ira en Hinata
-A ti no te importa para nada si existe o no. Es mi vida-
-Fingir no trae la felicidad, créeme- Hinata tragó saliva, escuchando adolorida esas palabras
-Lo sé. Me lo dejaste bien claro esa vez- miró a un lado, sintiendo ganas de llorar- te odio.-volteó a mirarle, empuñando sus puños- te odio. Sólo...vete, no vuelvas, alejate de mi vida. Únicamente puedo sentir odio hacía ti-
Naruto viró el rostro, empuñando también sus manos. Sakura y Sasuke se detuvieron algo más atrás de ellos, observando.
-¿Eso es lo que quieres?-preguntó Naruto, mirándola fríamente-¿quieres que me aleje de ti?-
Hinata no respondió, mordiendo su labio, cargada de frustración y dolor. Naruto miró al rubio.
-Preguntáselo, preguntale si realmente no piensa en mi cuando está contigo. Preguntale si es a ti a quien besa o a otro en su cabeza-
-Naruto...-murmuró Sakura
-¿Te ha dicho que te ama? ¿que está enamorada de ti? No..-negó con su cabeza- y nunca te lo dirá-
Hinata cerró sus ojos con fuerza
-Porque aunque lo niegue...-la miró- sigue enamorada de mi y por mucho que intente disimular...sólo yo podré tener su corazón-
Una lágrima resbaló por su mejilla y sus puños casi temblaban
-No tienes ni idea de con quien te has comprometido- continuó él
Hinata se lanzó contra Naruto, con su byakugan en función. Naruto se alejó antes de que le tocara, mirándola fijamente.
-Vamos, atácame. Veremos si con eso no eres tan mala como con tus sentimientos-
Hinata volvió a atacarle, dejando a Kosuke sorprendido y a una Sakura y Sasuke negando.
-Siempre le digo que dialogar es importante, pero...-puso una mano en su frente- nunca escuchará mis consejos-
-No-dijo Sasuke llamando la atención de Sakura, que miró al rubio, que a su vez miraba preocupado hacía el bosque, donde esos dos se perdían-deja que lo solucionen-
Kosuke suspiró, metiendo sus manos en los bolsillos
-Y yo que pensaba que empezaba a sentir algo por mí-
Sakura se sintió mal por él, pero en el fondo de su corazón, sabía que hacía bien en no interrumpir, esos dos necesitaban estar juntos, no podían vivir el uno sin el otro, era la mitad del otro, la felicidad del otro...
-No pueden estar separados...-murmuró Sakura, negando
-Así que, ¿Cómo le puedo llamar a un amor como este?- preguntó Kosuke, sonriendo
Y los tres miraron hacía el bosque, donde Naruto y Hinata habían desaparecido.
-No es más que... puro y verdadero amor- respondió Sakura, sonriendo levemente.
Adentrados cada vez más en el bosque, Hinata seguía atacando y él esquivando. Pero cuando consiguió rozarle el brazo, este le apresó la muñeca y Hinata acercó la otra mano para soltarse, pero volvió a cogérsela con la otra mano. Intentó soltarse pero de repente los dos cayeron al suelo y empezaron a rodar cuesta abajo de un bosque lleno de hierba y plantas.
Y siguieron rodando cuesta abajo, llenándose de hojas y ramitas, intentando sujetar y ser soltado, pero por fin llegaron a suelo firme y dejaron de rodar, quedando desafortunadamente él sobre ella, con sus manos clavadas en la hierba.
-Suéltame- y consiguiendo empujarle, quedó sobre él, pero Naruto volvió a rodar, poniéndola bajo su cuerpo, sujetando con no demasiada presión sus muñecas y con sus piernas a cada lado de su cintura, evitando cualquier escape. Hinata intentó moverse, pero se detuvo de repente cuando él acercó tanto su rostro que sintió que sus labios se rozaban.
Naruto no dijo nada, sólo la observó, como no lo hacía desde hace mucho tiempo. Sus ojos, su nariz, sus mejillas rosadas, sus labios, sentir aquel cuerpo tibio bajo el suyo...acercó su nariz a su cuello y con esta misma aspiró su aroma, rozando sus labios por allá donde pasaba. Apoyó su cabeza sobre su hombro y respiró profundo, mientras, Hinata, toda sonrojada, miraba hacía un punto perdido de la copa de un árbol, que movía las hojas al compás suave del viento. Dejó de hacer fuerza, Naruto siempre la superará en cuanto a eso.
.
.
-Perdoname- sus ojos se abrieron asombrados al escucharle- sólo dime que me perdonas-
.
.
-No quiero echarte el típico discurso de que fui un idiota al hacerte eso...-cerró sus ojos- por eso, sólo quiero que me des una respuesta-presionó sus muñecas-y sea cual sea...-abrió sus ojos y sonrió, melancólico- te prometo que me alejaré de ti-
.
.
-Suéltame- Naruto volvió a sonreír ante su petición, y le soltó las muñecas, siendo al momento empujado y tumbado contra el suelo, con Hinata sentada sobre él. -Hace mucho que dejé de creer en tus promesas- escuchó su voz cortada y temblorosa, debido a las lágrimas que estaba seguro, que pronto caerían- ¿por qué debería creerte ahora? ¿Cómo puedo saber si realmente te alejaras de mi?-
Naruto no respondió, sino que dejó su mirada puesta en la nada. Hinata se mordió el labio y como había precedido, una lágrima resbaló por su mejilla. Sintió rabia, frustración al verle tan relajado. Relajado mientras ella se moría por dentro. Golpeó su pecho con su mano.
-Por tu culpa...no puedo cumplir mis misiones-volvió a darle, con algo más de presión mientras ya de sus ojos se llenaban de lágrimas y empezaban a caer- ...No puedo confiar en los hombres...-volvió a darle- por tu culpa...sufrí dos largos años...-le dio de nuevo, ya más fuerte y con ambas manos- ¿q-qué te perdone?-rió ante su propia ironía, sorbiendo su nariz-No...-negó con su cabeza, sonriendo irónica- no voy a hacerlo- le miró, furiosa- nunca lo haré-volvió a golpearle-porque te odio, te odio-repitió volviendo a golpearle- porque lo que yo sufrí...-sus lágrimas caían como cascadas por sus mejillas coloradas- jamás te lo perdonaré- bajó su cabeza y cerró sus ojos con fuerza-nunca...-estrechó casi temblando la camisa entre sus manos- nunca...nunca...-sintió que se movía, pero ahora mismo no estaba como para mirarle a la cara.
Sus brazos la rodearon y la estrecharon contra su pecho y Hinata, sin poder aguantar más, rompió en llanto. Lloró por todo lo que aquel día no lo hizo, lloró de frustración, de dolor, de todos esos momento amargos que pasó. Lloró como hacía tiempo que no lo hacía. Naruto la mantuvo abrazada todo el tiempo, acariciando su cabello, susurrándole palabras suaves y relajantes. No la soltó en ningún momento.
Minutos después Hinata había cesado su llanto y únicamente se mantuvo quieta en sus brazos, con sus ojos rojos y sintiéndolos pesados, sin mirar en ningún punto concreto, sintiéndose cansada y sin fuerzas, sin embargo, sus brazos rodeaban su pecho y agarraban su camisa; no supo cuando terminó abrazándolo.
-Así que...-su voz profunda y tranquila, acariciando su cabello, provocó que cerrara sus ojos- no vas a perdonarme...-Hinata sintió que sonreía- entonces no podré alejarme de ti- Hinata volvió a abrir sus ojos, lentamente y se separó de su hombro, quedando cara a cara. Sonriendo, Naruto limpió con sus pulgares los restos de lágrimas en sus ojos y juntó su frente, acariciando sus mejillas-ya sabes que soy un tipo muy persuasivo-
.
.
-Dijiste...que fuera cual fuera la respuesta...te alejarías- sintió su voz ronca, posiblemente debido al llanto de hace rato. Sin dejar de sonreír, Naruto acercó sus labios, proporcionándole un dulce beso en ellos.
-Y tú que no creías en mis promesas- Hinata se sonrojó y bajó su mirada- esta vez...-Hinata alzó su mirada- haces bien en no creerme- volvió a besarla, presionando sus labios unos segundos más que el anterior-porque no voy a alejarme hasta que me perdones...y vuelvas a amarme- le dio un pequeño beso en la punta de su nariz y la abrazó.
Hinata volvió a sentir sus ojos humedecerse y estrechó entre sus manos la camisa que todavía seguía agarrando.
-No quiero...que te alejes de mí- sus mejillas se ruborizaron- y tampoco...te odio- Naruto sonrió zorrunamente- sólo...-su mirada se entristeció- no vuelvas a dejarme sola-
Naruto se separó y quedó a cara con ella.
-Entonces...nos casamos-
Hinata abrió sus ojos de forma desorbitada, mirándole mientras Naruto mostraba una sonrisa radiante y zorruna. Hinata le veía sin creerle. ¿Qué se...casaran?
Enrojeció furiosamente
-Sé que hace mucho que nos nos vemos y eso, pero todavía seguimos gustándonos, y que mejor manera de empezar una segunda relación que casándonos-ahuecó las manos sobre su rostro- tú serás mía y yo seré tuyo. Nadie podrá interponerse entre nosotros, ni padres frívolos ni miradas ignorantes ni hombres diciendo que eres su prometida...-Hinata fijó su vista en su ceño fruncido- solos tu y yo...y próximamente, en un futuro no muy lejano, nuestros hijos-
.
.
Hinata siguió mirándole fijamente, poco a poco quedándose boquiabierta. Un hombre que aparece de repente diciendo que es su prometido, Tsunade que acepta ese no válido papel con esa sonrisa, esos cuidados y las palabras de kosuke...los lugares a lo que iban siempre en los que estaba Naruto...todo, todo estaba...
-Fuiste tú...-Naruto sonrió divertido- tú...contrataste a Kosuke...-
-Perdoname- besó sus labios- de verdad, perdoname- intentó volver a besarla, pero ella se apartó- sólo lo hice para que pudieras hablar conmigo, para que te acercaras y arregláramos nuestras cosas...-Hinata se levantó- te veía tan alejada de mí y tan furiosa...no sabía como acercarme a ti, y...Tsunade me planteó este...-
-¿Me engañaste?-interrumpió ella asombrada- me hiciste creer que...-
-N-no fue precisamente un plan mío...-Naruto se levantó y acercó a ella, temeroso- al principio me negué, pero...pero ya sabes como es Oba-chan de pesada y...me convenció que esa era la mejor manera...para que volvieras a tus cabales-dijo eso entre dientes y bajito, sudando frío.
-¡Mi hiciste creer que ese hombre era mi prometido!-exclamó ella, sintiendo de nuevo esa impotencia, empuñando sus manos-y-y yo pensando que...!-dio la vuelta, pasando las manos sobre su cabello
-Hinata...-pero la peliazul se volteó y le miró de la peor manera que Naruto había visto en todos sus años. Una mirada cargada de ira, que lo asustó- pequeña...-
-Lo haré- interrumpió ella, dejando a Naruto extrañado- voy a casarme con Kosuke- y dicho eso, y dejando a un Naruto boquiabierto, se alejó-voy a ser su esposa y nadie podrá impedirlo-
-¿Qué? ¡Ah No! no no!- la agarró del brazo y volteó, pero Hinata se soltó, cruzándose de brazos- no lo dirás en serio, ¿verdad?-
-Voy muy enserio. Me casaré con él, tendré muchos hijos y quizá y con el tiempo, llegue a enamorarme de él-y volvió a voltearse, empuñando sus manos.
Menuda mentira en la que la habían metido. Tsunade y Naruto habían planeado la peor cosa que podían haber hecho. Y no les perdonaría, ni a ellos ni a Kosuke.
Por mentirle, se iba a enterar él de quien era Hinata
.
.
-¿Casarte con él?...¿Tener hijos...?-sonrió incrédulo y burlón, mirándola partir- sobre mi cadáver- corrió hacía ella, volvió a agarrarla del brazo y voltearla, y sin darle tiempo ni a quejas, agarró su rostro y estampó sus labios sobre los suyos.
Hinata se resistió empujándole, pero Naruto agarró sus muñecas y siguió presionando sus labios, negado a separarse. Poco a poco fue cediendo y sus labios empezaron a moverse junto con los suyos. Naruto agarró su cabeza y profundizó ese beso, introduciendo su lengua. Hinata, sin poder pensar ya en otra cosa, enredó su lengua y se puso de puntillas para rodear con sus brazos su cuello correspondiéndole con la misma pasión escondida tras esos años.
Naruto separó sus labios largos segundos después, respirando fuerte, sin soltar su rostro mientras Hinata, igual de agitada que él, miraba a un lado, sonrojada.
-Te odio- murmuró avergonzada, haciendo sonreír a Naruto.
-Y yo te amo- le proporcionó otro beso en los labios, otro en la frente y la abrazó.
Hinata le rodeó con sus brazos, abochornada.
-N-no voy a casarme contigo-
-Demasiado tarde- Hinata se separó, confusa- ¿recuerdas ese papel que firmaste?, pues totalmente válido-
-Pe-pero entonces...-Naruto negó
-Genjutsu- y sacó de su bolsillo un papel que le mostró a ella. Hinata lo agarró y leyó.
Desde este momento, yo, Hinata Hyuuga, Hija de Hiashi Hyuuga y Hana Hyuuga, pertenezco a Naruto Uzumaki, hijo de Kushina Uzumaki y Minato Namikaze, y por lo cual, aparte de ser su prometida, me comprometo a casarme con él cuando cumpla la mayoría de edad...firmado... Hinata Hyuuga.
Volviendo a quedar boquiabierta le miró y Naruto se encogió de hombros, sonriendo.
-Firmaste el papel antes de que nos separáramos, en la fiesta de cumpleaños de Sasuke-
Y ese día vino a su mente, recordando esa animosa fiesta, llena de comida, gente y mucha bebida...bebida que ingirió y que...escribía un papel, un papel que recordaba se guardó Naruto en su bolsillo, con una sonrisa radiante en su rostro...
Se sonrojó de golpe y volvió a mirarle, sonrojada hasta las orejas.
-¡Estaba borracha!-exclamó ella- N-ni siquiera sé porque...-pero Naruto le quitó el papel de las manos, sonriendo y lo volvió a meter en su bolsillo del pantalón.
-Podrías estarlo, sí, pero este papel es totalmente válido, así que...-pasó un brazo por su cintura- ahora eres mi prometida-
Hinata le miró varios segundos, sintiéndose de nuevo molesta.
-Nunca te lo perdonaré. Te odio-
-Y yo te amo- alzó su mentón y juntó sus labios.
Hinata se agarró a su camisa y separó un poco sus labios, sonrojada.
-Te amo- susurró ella, mirando a un lado, haciendo sonreía al rubio, que la estrechó entre sus brazos.
Por fin volvía a ser todo como antes, por fin...era feliz otra vez
Kosuke observó el suelo, que se tornaba anaranjado debido al atardecer que caía sobre esa aldea.
-El contrato está roto-le dijo Naruto, unos pasos más atrás- mantente alejado de ella-
Kosuke sonrió, mirando el cielo que ofrecía ese verano.
-Y pensar que podía haber conseguido su amor...-se volteó-pero lo que siente por ti...-rió divertido-lo que esa chica siente por ti..jamás llegué a pensar que pudiera existir un sentimiento tan grande como ese-se cruzó de brazos- debería empezar a enamorarme, yo también- dijo frotando su mentón- oye, me dejarías que me la llevara? Creo que con ella...-
-Termina el contrato y largate de aquí- interrumpió él
-Si señor...-respondió él de forma monótona. Naruto se alejó y cuanto más lejos estaba, más sonreía Kosuke- sólo...déjeme hacerle sufrir...un poco-
Aquella tarde, cuando Hinata volvió a la aldea, fue directa a hablar con la Hokage, molesta; Tsunade se disculpó varias veces, sonriendo con superioridad.
-¿Y no me digas que no ha funcionado?
Hinata miró de reojo a Naruto, que sonrió, provocando que se sonrojara.
Cuando ya llevaba un rato caminando, seguida de Naruto, que no dejaba de sonreír en ningún momento; en la entrada de la aldea se encontró con la otra persona con la que más deseaba tener una conversación.
-¡Kosuke!-
El rubio sonrió al escucharla, sabiendo quien era, y se volteó. Hinata se acercó corriendo a él y paró a un par de pasos. Kosuke pudo apreciar su entrecejo fruncido.
-Hinata...-
-Dijiste que podía confiar en ti- cortó ella- me mentiste-
-Si lo hice, fue con la mejor intención- Hinata entrecerró su mirada
-¿Cómo pudiste aceptar tal...barbaridad? Te estaban utilizando a mi costa.-
Naruto sudó frío. Hinata no se lo iba a perdonar fácilmente...y ya era lo segundo...
-¿Por qué te uniste a ese plan?-le preguntó desanimada- ¿por qué...me mentiste de esa forma...?- Kosuke dejó de sonreír-pensé...que todo era verdad y...que terminaría enamorándome de ti- bajó su mirada al suelo, triste- realmente...p-pensé que podría volver a enamorarme de nuevo..-
.
.
Kosuke sonriendo, dejó la mochila en el suelo y atrajo a Hinata, rodeándola con sus brazos.
-No mentí.-puso una mano tras su cabeza- no mentí cuando te dije que podías confiar en mi...ni tampoco cuando te dije que me gustabas-sonrió al ver a Naruto mirando a un lado, cruzado de brazos. La agarró por los hombro y se agachó un poco a su altura- No te niego que cuando Tsunade me contó el plan, me pareció divertido, pero a los días que iba pasando contigo...me daba cuenta que...-puso las manos sobre su rostro- a alguien como tú no se le puede mentir.- acarició sus mejillas- y pensé en contártelo todo, pero...creí conveniente que lo mejor sería...-alzó la mirada a Naruto- cobrarme un poco de tu parte- Naruto entrecerró la mirada.
Hinata siguió mirándole sin comprender, y él volvió a mirarla, sonriendo.
-Me arrepiento mil veces lo que te hice preciosa, y de verdad, me encantaría...marcharme sabiendo que me has perdonado-
Hinata bajó su mirada, y Kosuke apartó sus manos de su rostro, sonriendo melancólico.
-Irme de aquí, pensando que alguien como tú como me odia...me destroza- Hinata alzó su mirada mientras él miraba al suelo- pero, me lo tengo bien merecido- se agachó y cogió su mochila- me alegro...haberte conocido- revolvió su flequillo con una sonrisa, pero antes de que pudiera girarse, Hinata le abrazó, sorprendiéndole de sobre manera.
-Te perdono...-sollozó ella, enterrando su para en su pecho. Y sonriendo, Kosuke le devolvió el abrazo, dejando su mochila caer al suelo.
Naruto volvió a mirar a un lado, resoplando.
-Voy a echar de menos estos abrazos- dijo Kosuke, alzándola del suelo-no sabes cuanto...-volvió a dejarla sobre este y se paró a observarla-te voy a echar de menos-
Hinata se sonrojó, sonriendo.
-Gracias...-murmuró ella.
Kosuke la observó otro par de segundos, pensativo
-No puedo irme de aquí sin hacer esto- agarró su mentón e inclinándose sobre su rostro, juntó sus labios.
Naruto quedó boquiabierto
Kosuke se separó, proporcionando otro beso más pequeño y sonriendo al pararse.
-Ahora si que me voy con el corazón bien alegre- y revolvió su flequillo, agarrando su mochila y desapareciendo en una nube de polvo antes de que Naruto se le hubiera lanzado encima.
-Maldito hijo de...-masculló Naruto crujiendo sus dedos y con una venita en su frente. Volteó de repente y entrecerró la mirada al ver a Hinata sonrojada y tocar sus labios- se acabó- la cargó sobre su hombro y reanudó su paso de nuevo a la oficina de la hokage
-¡Naruto que...!-
-Ahora mismo vamos a casarnos-
-¡Q-que..!-
-Y después...-sonrió con sorna- después te haré el amor tantas veces sean necesarias hasta que aprendas que sólo me perteneces a mí-
Hinata se sonrojó furiosamente y bajó su mirada al suelo, sacando humo de sus orejas.
Naruto, a veces, no sabía lo que decía.
.
.
.
Sugerencias
-Primero, lo de la mayoría de edad me lo inventé. Puse 20 como que pudo ser 18. No sé, todo depende de la situacón que describa.
-Lo que está surayado y cursiva son flash back, siempre. (Por sino sale puesto)
-Los espacios en punto, son silencios que no tengo ni idea como representar, pero que se me hacen muyy necesarios
-¡GRACIAS POR LEERME!^^ ¿alguna sugerencia para hacer otro one-shot? ¡Debe ser corto eh! Acepto cuantas sugerencias sean. Aunque no digo que vaya a hacerlas todas, claro XD
Matta ne!
