Hola, aqui les traigo el segundo capitulo de esta historia, las cosas parecen ponerse interesante. No duden en dar su opinion si quieren, toda critica sera bien recibida.
Capítulo 2
Kamijou Touma pasaba otro día normal en la escuela, faltaba poco para el fin de semana. Había sido invitado al cumpleaños de Misaka Misuzu, en un principio se extrañó por la invitación pero luego comprendió que se trataba de una buena oportunidad para relajarse y descansar; por alguna extraña razón siempre se veía involucrado en una infinidad de problemas que incluían magos o espers que tenían habilidades aterradoras, es decir, los problemas típicos de un chico de su edad.
Se la había pasado dormido toda la clase de química, anoche Index se enfadó porque la cena que él había preparado no cumplía con sus pretensiones lo que había provocado una respuesta dolorosa por parte de la monja, desde que recuerda, la vida de Kamijou Touma tenía muy pocos momentos de paz, este fin de semana era uno de esos momentos, por lo que pensaba aprovecharlo al máximo.
"Nya Kami-yan, ya es la hora del almuerzo ¿hasta cuándo piensas seguir durmiendo?" – el chico rubio con camisa hawaiana y lentes de sol se acercó al escritorio de Kamijou, su nombre era Tsuchimikado Motoharu, el único híbrido Esper/Mago exitoso y era apodado el sargento Siscon debido a que estaba enamorado de su hermanastra.
"Tsuchimikado, no me di cuenta que me había dormido" – fue la respuesta del chico con pelo de punta.
"Kami-yan acaso no pudiste dormir anoche por culpa de una hermosa chica" – quien se unía a la conversación era un chico con pelo azul que siempre mantenía sus ojos cerrados, su nombre (falso) era Aogami Pierce, apodado por Touma como Falso habitante de Kansai – "que envidia que tengo, Kami-yan siempre pareces estar rodeado de hermosas mujeres, oh maldición yo también quiero mi propio harem"
Los tres idiotas eran conocidos como la Fuerza Delta, se la pasan perdiendo el tiempo y sacando las peores notas de la clase.
"¿Quién dijo qué yo tenía un harem? Ya dejen de inventar ese tipo de cosas, si Fukiyose escuchara esto de seguro nos golpearía de nuevo"
"Por cierto Kami-yan vamos a ir a la cafetería de la escuela por algo de comer ¿vienes?"
"No gracias, hoy me he traído el almuerzo de casa" – Si bien Kamijou suele ir a la cafetería a la hora del almuerzo decidió cambiar de aire, no era un profesional pero estaba bastante orgulloso de sus habilidades de cocina, por lo que anoche preparó un ben-to para comer en la escuela.
"Muy bien, nos vemos después" – se despidieron sus dos amigos mientras iban rumbo a la cafetería de la escuela para comprar sus almuerzos.
Kamijou saco de su bolsa un pequeño paquete envuelto en una tela de color azul. Quitó el envoltorio y al abrir la caja de su ben-to no encontró ni una migaja de comida, solo una nota que decía: "Touma debido a la tan pobre cena que me preparaste anoche me levante a la madrugada para buscar algo de comer y encontré este delicioso ben-to, no deberías esconder la comida, por cierto estuvo delicioso. Index"
"Fukou-da" – casi de forma automática estas palabras salieron de su boca, su desgracia no tenía fin.
De repente la puerta del salón se abrió y por ella entró una chica con una frente muy amplia, pero su rasgo más característico eran sus enormes pechos, que siempre eran tema de conversación de aquel trio de idiotas, por lo que Fukiyose siempre terminaba golpeándolos. Pero aun así ella aparentemente sentía "algo" por aquel chico desafortunado.
"¿Por qué no estas comiendo tu almuerzo?, Kamijou Touma, si no comes bien no crecerás correctamente"
"Kamijou-san está en una desafortunada situación por lo que hoy no podré comer mi almuerzo" – Kamijou apoyó la cabeza sobre su escritorio con un arrojo de resignación.
"Sabes que no me gustan las personas que se la pasan lamentándose de su mala suerte" – Fukiyose se sentó en la silla enfrente de Kamijou de espaldas a la ventana – "Solo por hoy compartiré mi almuerzo contigo"
Los ojos de Kamijou se iluminaron, como si estuviera viendo a un ángel que traía su salvación – "Gracias Fukiyose, pensé que iba a morirme de hambre"
Comenzaron a comer mientras platicaban temas relacionados con la escuela y los estudios.
Antes de que sonara la campana anunciando el final de la hora del almuerzo, Tsuchimikado y Aogami entraron al salón para ver la escena de Kamijou y Fukiyose que estaban comiendo juntos y conversando amistosamente.
Aogami fue el primero en hablar – "Kami-yan no me digas que ahora también piensas incluir a Fukiyose en tu harem, nadie puede detenerte amigo, aunque estoy de acuerdo con tus gustos, las chicas con tetas grandes son las mejores"
"Nya, eres un ingenuo Aogami, Fukiyose forma parte de su harem desde hace un buen tiempo, además el tamaño de las tetas no es para nada importante" – el comentario de Tsuchimikado no era del agrado de Aogami.
"¿Por qué siempre son los pechos planos contigo? A ti solo te atraen las lolis"
"Nya, por supuesto Aogami, tu no entiendes lo verdaderamente maravillosas que son las lolis"
Mientras ambos idiotas comenzaban a discutir y a golpearse por el asunto de las lolis, habían ignorado completamente a Fukiyose Seiri, que en un principio se había sonrojado por lo que habían dicho esos chicos, aunque instantáneamente la ira comenzó a apoderarse de ella. Comenzó por golpear a Tsuchimikado en el estómago, luego le dio un codazo a Aogami y finalmente terminó con un cabezazo hacia Kamijou Touma. Él no había hecho absolutamente nada pero aun así fue una víctima más de la ira de la chica con pechos enormes, aunque el entendía que era normal debido a su mala fortuna.
"Fukou-da" – fueron sus últimas palabras antes de desmayarse en el suelo junto a sus dos amigos.
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Ya había sonado la campana que indicaba el fin de las clases. Los tres idiotas caminaban por la calle al salir de la escuela, todavía sentían las heridas provocadas por la ira de Fukiyose Seiri, pero ya estaban acostumbrados, por lo que no les afectaba mucho.
"Kami-yan ¿Qué te parece ir al karaoke?" – Tsuchimikado le hacia esta pregunta a Kamijou, aparentemente mientras estaban en la cafetería, él y Aogami pensaron en ir al karaoke y ahora extendían la invitación al chico de pelo puntiagudo.
"Lo siento chicos pero hoy tengo algo que hacer" – Ayer había quedado con Misaka Mikoto para comprarle un regalo a Misuzu-san. Por lo que Kamijou se despidió de sus amigos para dirigirse al encuentro con la #3, no sin antes recibir comentarios fuera de lugar por parte de ambos idiotas.
Misaka Mikoto estaba esperando a que llegara ese idiota, ya había pasado un tiempo desde que había llegado pero no veía rastro de aquel chico con el que iba (o eso pensaba) a tener una cita. Mañana dejarían Ciudad Academia para ir a la playa a festejar el cumpleaños de su madre, la Railgun aún no entendía porque quería que ese idiota fuera a su fiesta, aunque por el momento su mente seguía confundida por la situación en la que estaba junto con aquel chico de preparatoria.
"Siento llegar tarde Misaka, tuve un pequeño inconveniente mientras venía hacia aquí" – dijo Kamijou Touma mientras llegaba al lugar pactado para su "cita" con Mikoto. En el camino se encontró con una anciana que llevaba muchas bolsas de supermercado, inevitablemente Kamijou fue a preguntarle si necesitaba ayuda, la anciana le dio una gentil sonrisa y él la ayudo a llevar sus bolsas hasta su casa, luego de caminar por un tramo largo se percató de que la casa de la anciana estaba bastante lejos por lo que le tomo mucho tiempo terminar de ayudarla lo que ocasionó que llegara tarde a su encuentro con Misaka. Él sabía que no iba a tomárselo bien.
Su mano derecha negó fácilmente el ataque de la Railgun, como él había predicho, a la #3 de Ciudad Academia no le había agradado que llegara tarde, por lo que había respondido disparando un rayo hacia el chico.
"Cielos, fue tu idea venir aquí para comprar un regalo para mi madre, no deberías haber llegado tarde" – le regañó Mikoto – "llevo un buen rato esperando ¿sabes?"
"de veras lo siento Misaka, si quisieras podrías haberte ido, es mi culpa por llegar tarde" - Contestó Kamijou.
"N-no es como si tuviera algo más que hacer, además seguramente no tienes ni idea de que comprarle a mi madre asique no es como si tuviera otra opción, se agradecido" – Mikoto tenía una mirada de enojo en sus ojos, pero en el fondo estaba feliz de que aquel idiota haya llegado, aunque está de más decir que no tenía intención alguna de revelarlo.
"Tienes razón, como disculpa te compraré unas donuts de animales ¿bien?" – Al terminar de decir de esto Kamijou recordó que esas mismas donuts de animales eran las que le había comprado a Misaka 10032, también conocida como Misaka-Imouto, el 30 de Septiembre. Era algo que no le había caído bien a Mikoto, Kamijou se preocupó por un momento pero fue por poco tiempo, notó como el rostro de la Railgun se iluminaba de felicidad, al parecer ella no recordaba aquella situación.
"¿Qué te parece si entramos para ir a buscar el regalo para Misuzu-san?"
"b-bien"
Y así los dos chicos entraron al centro comercial. La "cita" había comenzado"
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El centro comercial conocido como Seventh Mist era un edificio con varios pisos de altura, el mismo lugar había sido el escenario durante el juego de castigo que Kamijou Touma había perdido durante el Daihaseisai. Misaka Mikoto no tenía un buen recuerdo de aquel día, pero esta vez no iba a dejar que nada malo suceda, nada iba a arruinar su "cita" con aquel idiota.
Ambos jóvenes caminaban a través del centro comercial, no sabían a qué tienda entrar primero, Kamijou no tenía experiencia en este tipo de cosas y Misaka, quien se suponía que iba a ayudarle, no decía palabra alguna. Ella caminaba nerviosamente al lado de Kamijou y lo observaba con timidez sin poder evitar ruborizarse, tenía la misma apariencia que una doncella enamorada, pero él no parecía notarlo.
"¿A qué tipo de tienda deberíamos ir Misaka? – la pregunta de Kamijou pareció despertar a una Mikoto que hasta ese momento estaba en su propia mundo.
"¿E-eh? Bueno ¿Qué tal allí?" – La Railgun señaló una tienda de ropa con su dedo y ambos se dirigieron allí. Después de ver algunos atuendos Kamijou no estaba convencido, él no entendía de cuestiones como la moda o el estilo. Mikoto le mostró una blusa de color rosa con botones morados, pero a él le pareció que el tamaño del pecho de Misaka Misuzu era un impedimento para que le comprara esa blusa, Kamijou sabía muy bien que si decía lo que estaba pensando Mikoto lo mataría por lo que optó por quedarse callado.
Después de ver varias tiendas y no haber encontrado nada decidieron tomar un descanso. Se sentaron en una mesa en el patio de comidas mientras Kamijou se dirigió a comprar las donuts de animales para compensar el hecho de que había llegado tarde; volvió al poco tiempo con una bandeja de donuts con la forma de pollitos, los mismos que Misaka-Imouto pensaban que eran de verdad.
"delicioso" – Misaka Mikoto dijo mientras saboreaba las donuts.
"¿verdad?" – los dos jóvenes disfrutaban del momento mientras comían, aunque la conversación no era abundante, Mikoto no sabía de qué tema podrían hablar, en realidad lo que ella sabía de aquel chico era muy poco y eso le molestaba. El silencio se adueñaba del escenario cuando Kamijou decidió hacer una pregunta.
"Por cierto Misaka ¿sabes por qué a Misuzu-san se le ocurrió ir a la playa para festejar su cumpleaños? No es que me parezca mal solo pienso que es algo raro para un cumpleaños"
"Como si yo supiera en que piensa mi madre, a esa mujer le falta un tornillo" – en ocasiones Mikoto no podía soportar a su madre.
"oye no deberías decir eso, aunque quizá sea un poco extraña sigue siento tu madre"
"¿Y tú como te llevas con tu madre? La conocí durante el Daihaseisai, parece una persona agradable" - Mikoto no se había dado cuenta de lo que implicaba esa pregunta.
"Sinceramente no lo sé, no sé qué tipo de relación tenía Kamijou Touma con su madre antes de perder mi memoria, pero cuando estoy con ella no sé porque razón pero siento que estoy seguro de que ella es mi madre aunque sea una completa extraña"
"L-Lo siento, no debí haber hecho esa pregunta" – Mikoto estaba apenada, ella se había enterado accidentalmente de la pérdida de memoria de Kamijou mientras el chico estaba en Aviñón luchando con un miembro del asiento a la derecha de Dios, Terra de la Izquierda. Todavía no podía creer como el chico podía seguir adelante día a día. El actuaba como si no hubiera pasado nada, trataba de llevar una vida normal a pesar de que aquellos que eran sus amigos para él eran completos desconocidos, aun así decidió no decirle a nadie sobre su pérdida de memoria, no quería preocuparlos especialmente a cierta monja de cabello plateado que vivía con él. Mikoto trataba de entender por lo que estaba pasando aquel chico de cabello puntiagudo y no podía evitar sentirse mal por aquel idiota. Una pequeña lágrima parecía formarse en el rabillo del ojo de la #3.
"No te preocupes Misaka, ya te dije que trató de llevar mi vida normalmente, asique no tienes porque preocuparte" – le respondió Kamijou a la Railgun.
"E-entiendo" – Mikoto prefirió no hablar más del tema, a pesar de que parecía no importarle a aquel chico, ella no podía evitar sentirse mal por él.
"Misaka no debes perder de vista nuestro objetivo, estamos aquí para buscar un regalo para Misuzu-san, mañana comienza el fin de semana y no podemos ir a su fiesta de cumpleaños sin un presente adecuado" – Dijo Kamijou para tratar de cambiar la tensa atmosfera que se había formado. Las palabras del chico parecían haber calmado a Mikoto.
"Si, tienes razón" – Misaka parecía sentirse mejor. Mañana saldrían de Ciudad Academia para ir a la playa a festejar el cumpleaños de su madre y no podían ir con las manos vacías.
Kamijou se levantó de la mesa para ir al baño, Misaka se quedó sola mientras esperaba a que volviera el chico de pelo puntiagudo cuando vio a alguien a quien no esperaba ver en este momento. Se trataba de su amiga Saten, de ninguna manera podía enterarse de que ella estaba en una "cita" con un chico, el día anterior la situación se había salido de sus manos debido a un comentario que había dejado escapar sin intención.
"Misaka-san ¿Qué estás haciendo aquí?" – pregunto la chica de pelo largo negro.
"N-nada, solo estaba comiendo algo" – fue la respuesta de una nerviosa Misaka Mikoto.
Saten observó que en la mesa en la cual estaba sentada su amiga había no una sino dos servilletas, su mirada se clavó sobre la Railgun – "Are, Misaka-san ¿podría ser que estuvieras en una cita con tu novio?"
"¿Una c-c-c-c-cita? P-por supuesto que no, de ninguna manera, absolutamente imposible"
"(demasiado sospechoso)" – Pensó Saten al ver como Mikoto negaba ardientemente la pregunta que le había hecho, esto de alguna forma confirmaba que Misaka estaba en una cita con un chico y no quería que nadie se enterara.
De más está decir que a esta altura el rostro de Misaka Mikoto estaba completamente colorado. Ella no quería que nadie supiera que estaba con aquel chico de preparatoria, no podía llegar a imaginarse el caos que iba a causar su compañera de dormitorio si se enteraba de ello. La situación era mala pero por suerte ese idiota todavía seguía en el baño; tenía que averiguar la forma de deshacerse de su amiga antes de que volviera.
Misaka no sabía qué hacer cuando Saten observó preocupada el reloj de su celular – "oh, maldición no me había dado cuenta de la hora, la película está por comenzar" – al escuchar estas palabras Mikoto logró calmarse, su amiga debía irse pronto o de lo contrario no llegaría al cine a tiempo – "Misaka-san tengo que irme, supongo que otro día me presentaras a tu novio ¿de acuerdo? "
"Sí, claro…no espera, ya te dije que no es mi novio" – mientras Saten se alejaba, los problemas de Mikoto parecían alejarse también pero…..
"¿Quién no es tu novio?" – ella no se había dado cuenta de que Kamijou Touma había terminado su estancia en el baño y había vuelto antes de que ella pudiera darse cuenta.
"I-i-idiota no dije nada como eso, es solo que…..bueno verás….." – Mikoto se volvía cada vez más nerviosa, en un intento desesperado por salvarse de esta situación tomó un "pollito" de la bandeja y lo devoró de un bocado mientras apartaba la mirada de Kamijou.
"Misaka…..tú….." – el corazón de la Railgun latía con fuerza, ese idiota estaba a punto de decir algo que quizá cambie su vida, o eso era lo que ella creía.
"¿Tú quisiste distraerme para así poder comerte la última donuts? No pensé que tuvieras tanta hambre, yo apenas me comí una"
Mikoto no sabía cómo reaccionar ante las palabras de Kamijou, por un lado sentía alivio pero también podía sentir una gran ira brotando por todo su ser.
"Así es ¿Cuál es el problema? Eso es lo que te pasa por haber llegado tarde" – Mikoto tomó la mano del chico y lo arrastró hacia otro lado – "vamos, todavía no hemos comprado nada para mi madre y no falta mucho para mi toque de queda, asique es mejor apurarnos"
"Uhm ¿Misaka-san?" – Kamijou le hizo notar a Mikoto que ella estaba sosteniendo su mano. Automáticamente la soltó y dio unos pasos hacia atrás para tomar distancia del chico de cabello puntiagudo.
"I-idiota no vuelvas a tomar mi mano" – Mikoto sentía que su corazón estaba a punto de explotar.
"Pero si fuiste tú quien tomó mi mano, además….¿are?" – Kamijou iba a decir algo más pero algo llamo su atención. Después de ser arrastrado por Misaka, los dos jóvenes habían terminado delante de una tienda de música, y una pequeña caja musical llamó la atención del chico.
Le preguntó a Misaka si estaba de acuerdo en que se la regalara a Misuzu-san, ella asintió. Ambos jóvenes entraron en la tienda y fueron atendidos por una joven empleada, le preguntaron por la caja musical y ella amablemente les comentó el precio, a Kamijou le pareció un poco caro pero aun así decidió comprarla.
Salieron de la tienda luego de comprar el regalo y siguieron viendo más tiendas, aún faltaba el regalo de Mikoto pero no les llevó demasiado tiempo. Ella optó por comprarle unos pendientes que tenían aspecto de ser muy costosos, Kamijou sabía que no tenía el mismo presupuesto que una Ojou-sama como ella, lo cual lo hacía deprimirse un poco pero no le dio mucha importancia.
Con ambos regalos comprados salieron del centro comercial y se despidieron. Quedaron en encontrarse mañana para salir de Ciudad Academia y dirigirse hacia la playa.
El fin de semana estaba por comenzar pero Kamijou Touma no sospechaba del problema que le esperaba.
Fin del Capitulo 2
