Oh dios mio, oh dios mio, oh dios mio...¡lo que he creado!
Nuevo One shot de Naruhina, presentado como...
EL RETO
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Un suspiro largo y profundo fue lo primero que salió de los labios de cierta muchachita llamada Hyuuga Hinata.
Un gran edificio se alzaba ante ella, de un tono grisáceo y tan normal como los otros, con un reloj central que marcaba el comienzo de su rutinaria vida. A su alrededor, chicos y chicas entrando en ese mismo edificio conocido como Konoha High school, sonrisas, persecuciones, gritos de alegría, abrazos, regalos, besos…y árboles que daban entrada al edificio cubiertos de verdes y abundantes hojas.
Elevó la mirada al cielo azul y su largo cabello color azul muy oscuro se meció con la suave brisa veraniega.
Las vacaciones de verano habían terminado y de nueva cuenta volvían a las clases. Ella pasó el verano en la casa de campo que tenía su padre, junto su hermana, su primo y su novia. Novia a la cual, Hinata adoraba con todo el corazón. Tenten se llamaba, muy amable y cariñosa, una mujer que para nada pegaba con su primo. Los dos eran totalmente opuestos. Ella un dulce y su primo Neji un cubito de hielo.
Un dulce que conseguía hacer sonreír al cubito.
Se alegraba por su primo, realmente había encontrado a una buena chica.
Sintió un buen golpe en el hombro, provocando que perdiera el equilibrio y cayera de bruces al suelo.
-¡Lo sien..!- unos pies se pararon delante de ella- ¿Hinata-chan?-
Se estremeció ella
Desde el suelo elevó su mirada, siguiendo unas piernas enfundadas en un pantalón escolar negro, una camisa blanca, una chaqueta, piel morena y...
¡Plooff!
Sus mejillas se encendieron de pronto y sus ojos, de un color parecidos a las perlas, se abrieron bien grandes. Ojos azules y ojos blancos.
Cabello rubio y revuelto.
-N-Naruto-kun…-
-¿Estás bien?- él le ofreció la mano y Hinata la agarró- Lo siento, andaba persiguiendo al idiota de Lee-
No le hizo falta alzarse, pues prácticamente Naruto tiró de ella, como si de un peso pluma se tratara, con tanta facilidad que quedó muy cerca de su cuerpo.
Su corazón empezó a latir acelerado
-G-gracias-
Y elevó su mirada, encontrándose con aquellos ojos de un color azul mar, tan profundos y hermosos como misteriosos. Sus mejillas se calentaron de más -seguramente estaría roja hasta las orejas- al sentir de la misma manera que él también la miraba, fijamente…
Los nervios la invadieron
Pues Naruto nunca había puesto atención en ella más de un minuto, además…todavía sentía la mano morena sujetando la suya.
Se preguntó miles de cosas. Si tendría una mancha en la cara, arroz, algún moretón, su cabello desarreglado, su uniforma mal colocado…
-Te ves muy linda- dijo él de pronto, sonriendo zorrunamente mientras soltaba su mano y revolvía su cabello-las vacaciones te han sentado bien-
Hinata quedó congelada
-¡Naruto! ¡Deja de ligar y ven de una vez, pringado!-gritó Lee desde la entrada de la escuela.
-¡Cállate idiota!-le gritó al chico con molestia, volviendo a poner la atención en Hinata- nos vemos en clase-
Y se alejó corriendo, gritando a Lee en cuanto llegó a la puerta. Sin embargo, Hinata no se movió. Su cabello lo meció el viento, que también elevó un poco su falda escolar, dejando ver una braguitas blancas con dibujos de fresas.
El portero que las vio, tosió disimuladamente, con las mejillas sonrojadas y se volteó, gritando a los demás estudiantes que se espabilaran para entrar.
-Te ves muy linda-
Parpadeó ella, incrédula
-Te ves muy linda-
Y con el rojo cubriendo todo su rostro, se sintió desfallecida y cayó al suelo. Una mano sobre su pecho, latiendo un acelerado corazón.
Y la pregunta era ¿Qué le ocurría? Pues que simplemente, Hinata Hyuuga estaba enamorada…no, enamorada era decir poco, era más que enamorada, mucho más que un enamoramiento. Ella amaba con todo su corazón a Uzumaki Naruto. El chico enérgico, atrevido, buen compañero, de gran corazón, gran atractivo y algo "lento" en los estudios, que enseguida era querido por los demás. Un chico popular en su clase, popular en otras clases…un chico que llevaba con su corazón desde primero de curso.
Uzumaki Naruto, el príncipe soñado de Hyuuga Hinata
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Primera hora de la clase, durmiendo.
Segunda hora, durmiendo.
Tercera hora…comiendo su bentou. ¿No era demasiado temprano para eso?
Horas siguientes…durmiendo de nuevo
Hinata soltó un profundo suspiro, apoyando su cabeza entre sus brazos. Un nuevo curso empezaba, las primeras y aburridas horas pasaron y ella, en el asiento derecho, a su lado, no había tenido oportunidad alguna para dirigirle la palabra.
Cuando dormía no quería despertarlo y cuando comía, él le guiñaba el ojo y le indicaba que mantuviera el secreto, con un dedo sobre sus labios.
Tal le parecía a ella que otro año transcurrirá sin que Naruto conociera sus sentimientos.
Se incorporó, y buscó con la mirada a Naruto. Sonrió al encontrarle en las primeras mesas, aunque pronto su sonrisa se esfumó. En ese grupo se encontraba la persona por la cual Naruto bebía los vientos. Haruno Sakura. Era hermosa, con ese color de cabello parecido al los pétalos de Sakura, un rostro lindo, de ojos jades deslumbrantes y llenos de energía, un cuerpo mucho menos curvilíneo que el suyo pero muy femenino junto a unas largas y atractivas piernas.
Popular también
A su lado, Uchiha Sasuke, un chico muy atractivo, por el cual andaban más de la mitad de las chicas de todo el instituto. Un chico con un carácter frío y rudo.
También muy popular
Volvió a suspirar, virando el rostro al patio principal de instituto. Un cielo azul con esponjosas nubes, un patio triste y aburrido y una mujer sobre uno de los árboles del lugar…
¿Podría ella algún día llegar a obtener el amor de Naruto?
Abrió sus ojos de pronto, se levantó y pegó su rostro al cristal, fijando la mirada en ese árbol. Se quedó boquiabierta de la sorpresa. ¡Una mujer sobre un árbol! ¡Había una mujer sobre el árbol! ¡De pie! ¡Sobre la punta más peligrosa!
¿Qué debía hacer? ¿Advertir a un profesor? ¿Avisarla directamente? ¿Bajar y ayudarla? Se agarró la cabeza, asustada y desesperada, cuando de pronto, lo sintió. Sintió que alguien la miraba, así que viró el rostro, asombrándose al toparse con unos ojos de increíble color violeta, mirándola fijamente.
La mujer sobre el árbol, le estaba mirando.
Parecía sorprendida y movía su mano de un lado a otro, mientras Hinata seguía ese movimiento; luego sin más, sonrió. Una sonrisa traviesa y hermosa curvó sus labios y de su mano salió un mismo saludo.
Hinata alzó su mano e inconscientemente la saludó. Desde su lugar, podía distinguir perfectamente un muy largo cabello de un rojo que jamás había visto, una piel blanca, y ataviada con un vestido verde sobre una camisa blanca de manga corta.
-¿Puedes verme'ttebane?-
Hinata supo que le había dicho algo pero no llegó a escucharla. Abrió la ventana e inclinó un poco su cuerpo, apoyando sus manos en el borde. Ella volvió a decir algo, pero Hinata continuó sin escucharla. Estaba demasiado lejos. Desde un tercer piso nada podría escuchar.
La mujer hizo un puchero con sus labios, cruzada de brazos y masculló algo. La Hyuuga estuvo a punto de gritarle que era lo que decía, cuando de pronto la mujer apareció frente a ella.
Quedó totalmente pálida.
-Que si puedes verme- masculló la mujer
-¡KYYAAAAAAAAAAAH!-
El gritó que dio incluso sonó fuera del instituto y parte de la calle. Gritó, se echó hacia atrás, se tropezó con su silla y cayó al suelo, llevándose la silla y todas las miradas de sus compañeros.
-Parece que sí- dijo la mujer, sonriendo.
-itte…-Hinata se incorporó con dolor en el trasero y alertada, volvió a elevar su mirada, horrorizándose.-a-ah…-
Esa mujer…estaba…estaba…
-¿Hinata, estás bien?- preguntó Kiba a su lado, preocupado por la palidez en su rostro.
Hinata boqueó, señalando delante de ella, Kiba miró, pasando su mirada por la ventana.
-¿Qué? ¿Por qué señalas fuera? ¿Va a llover?-
Boquiabierta quedó ella ante su respuesta. N-no…¡¿Es que no la veían?
-Parece que tú eres la única que puede verme-
Y la mujer se acercó tanto y tan repentinamente a su rostro que Hinata sudó frío y se quedó petrificada.
-Un placer conocerte, Hi-na-ta-
A partir de ahí, todo se volvió negro para Hinata.
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Abrió sus ojos y miró alrededor. Una sala vacía, la brisa meciendo las cortinas blancas, el sol del atardecer entrando por la ventana, ella en una cama…seguramente estaba en la enfermería.
Se había vuelto a desmayar otra vez. No recordaba porque, pero estaba aliviada de no recordarlo. Tenía el presentimiento de que era algo muy malo.
Suspirando contenta, volvió a cerrar sus ojos.
-Hasta que por fin despiertas-
Entonces volvió a abrirlos y sentarse de golpe en la cama. Se asombró, se quedó boquiabierta, incrédula, impresionada…era esa mujer…otra vez.
Y sentada en su cama
Todo vino a su cabeza como un remolino, palideciéndola de nuevo.
-¿No irás a desmayarte de nuevo?-le preguntó ella, al parecer divertida con la situación.
Hinata se mantuvo mirando a esa mujer. ¿Quién era? ¿Por qué sólo ella parecía poder verla? ¿Por qué estaba con ella?
La peliroja sonrió ente dientes, extendiendo su mano.
-Mi nombre es Uzumaki Kushina, la mamá del problemático y popular Naruto-
La miró bien sorprendida, sintiendo todo el color regresar a sus mejillas de pronto. ¿La mamá de Naruto?
¿¡La mamá de Naruto!
Kushina resopló, bajando su mano.
-Veo que antes tendré que responder a tus preguntas- puso una mano en su mentón- aunque…realmente no sé porque puedes verme. Se supone que nadie puede hacerlo- la miró con el ceño fruncido-¿Quién eres, Hinata?-
-¡Y-yo…!-se sintió intimidada y bajó la cabeza, jugando con sus dedos- mi nombre es Hyuuga Hinata…p-pero n-no sé por-porque…-la miró con timidez- a-anno…K-Kushina-san u-usted es…es un…-
-Ni un fantasma ni un alma perdida, simplemente soy yo- respondió ella, cruzándose de brazos y mirándola fijamente.
Hinata bajó su mirada, jugando con sus dedos, sin comprender porque podía ver a la mamá de Naruto, que anteriormente había muerto, junto su marido, en un accidente de coche.
¿Estaría soñando?
De pronto sintió su mano en su mentón, alzándole el rostro y provocando que se sonrojara al verla tan cerca. Hinata abrió bien los ojos. ¿Podía tocarla? En su piel podía sentir la calidez y la suavidad de sus manos.
¿Cómo?
-Tus ojos…parecen especiales- terminó diciendo ella, después de un examen clínico de sus ojos -creo que Minato me nombró algo de los Hyuuga…un hombre…-
-¿M-mi padre?-preguntó ella-Hiashi Hyuuga-
-¡Exacto!-plantó su puño en su mano-Mina-chan hacía negocios con él- volvió cruzarse de brazos, frunciendo el ceño- ¿por qué nunca nos habremos visto…?-
Hinata no supo que responder a eso. Su padre nunca les habla, ni a su hermana ni a ella, de los negocios que lleva con otras empresas. Era tan sólo llegar a casa, cenar y volver a negocios encerrado en su despacho. Ni una palabra de cómo les había el día ni un buenas noches.
Cansada de tanto silencio y negativas, y gracias a la ayuda de su primo y Tenten, logró convencer a su padre de irse a vivir a un piso ella sola.
Un piso en el lugar más caro de la cuidad, pero uno en el que ella podía hacer lo que quisiera.
Una mano ante ella la sacó de sus pensamientos, volviendo a sonrojarla.
-L-lo siento-
Kushina entornó sus ojos, mirándola fijamente.
-Llevo días siguiendo a mi hijo y tú… te gusta Naruto- no era una pregunta, sino una firme confirmación.
Todo su rostro se encendió y de sus orejas salió humo. Kushina rió ante su reacción.
-Lo sabía…-sonrió ella traviesa-¡mi hijo es todo un galán!-le guiñó el ojo y a Hinata le pareció por un momento ver a Naruto- Nee, Hinata-chan…-se inclinó y cubrió el lado de su boca- si lo que quieres es que se dé cuenta de tus sentimientos, deberás decírselo-
-¿Eh?-
-Confesarle tus sentimientos- soltó ella, sonriendo ampliamente-Verás, mi hijo es algo…lento para esas cosas. Supongo que lo heredó de su padre…-se dijo asintiendo- Y si no se lo dices directamente pues él nunca…-la miró, sorprendiéndose al verla cabizbaja.
-Y-yo…no puedo- desvió la mirada-Naruto-kun…ya tiene a alguien-
-¿Te refieres a la pelirrosita?- Hinata no respondió pero Kushina entendió eso como un sí- ¿Crees que a Naruto le gusta esa chica?-
Asintió, estrujando entres sus manos las sabanas. Sus ojos llenándose de lágrimas.
-Yo no creo que le guste- respondió Kushina, llevándose la atención de la peliazul- en su mirada no veo amor, más bien…dulce amistad. Piensa que…-sonrió melancólica- Naruto ha crecido sin sus padres y ellos dos son los únicos amigos que tiene-
Hinata se sorprendió por eso
-P-pero toda la escuela…él…-
-Puede que se haya hecho popular, y créeme que me alegro por eso, pero en cuanto a amistad se trata, sólo Sakura y Sasuke son para él los verdaderos amigos-apoyó las manos en la cama, sonriendo- es muy agradable saber que tu hijo cuenta con dos personas como ellos- la miró, sonriendo con ternura- tú también puedes ser alguien importante-como supo, se ganó su mirada asombrada- eres muy linda, y parece que te preocupas mucho por él- estiró su mano y agarró un mechón de su cabello-a mi…siempre he deseado que Naruto encuentre a alguien que realmente le ame, tanto por sus defectos como por sus virtudes. Y las dos sabemos que tiene más defectos que virtudes…-dejó que el cabello se deslizara entre sus dedos, sonriendo.
-N-naruto-kun…tiene también muchas virtudes- dijo Hinata, sonrojada, virando el rostro- é-él tiene un gran corazón, s-se preocupa mucho por la gente de clase…y-y se mete en peleas para defender a sus amigos, puede que los estudios no le vayan muy bien pero se esfuerza por conseguirlo…nunca se rinde-hablaba e imaginaba cada palabra, siendo testigo de cada una de ella. Sonrió -Naruto-kun…es alguien especial-
Imaginar cada acción buena y voluntaria de Naruto le alegraba. Si, él era alguien especial.
Así que especial…
Kushina sonreía y Hinata, despertando de su ensueño, la miró, se sonrojó furiosamente y viró el rostro, abochornada.
-L-lo siento. N-no quería…contradec…-calló repentinamente y se asustó cuando Kushina la abrazó, cayendo las dos a la cama-Ku-kushina-san..-
-Eres tan linda Hinata-chan- decía melosamente, frotando su mejilla contra la de ella- Nadie se pararía a sacar tantas buenas cosas de él- una gotita resbaló por la sien de Hinata- decidido- se separó ella- te quiero a ti como novia de mi hijo-
-¿Eh?- parpadeó confundida
Se apartó y levantó de la cama, empuñando su puño al aire.
-Estoy segura- la miró- Naruto será muy feliz contigo- y asintió, sonrojada por la emoción y determinación tomadas- debo comentárselo a Mina-chan. Me apoyará, por supuesto-se cruzó de brazos, pensativa, antes de mirarla de nuevo-Hinata-chan, quiero a partir de mañana luches por el amor de Naruto- le señaló- Mi hijo deber ser tuyo cueste lo que cueste-
-¿¡M-mío?¡-enrojeció al completo
Kushina asintió, cruzada de brazos y sonriendo con altivez.
-Y tengo el plan perfecto para que el corazón de mi hijo haga "chu" al verte-
Y un signo de interrogación apareció en la cabeza de Hinata, que ladeó sin comprender.
¿chu?
Era bien temprano por la mañana cuando Hinata ya se encontraba en clase, mirando fijamente los nombres escritos en la esquina de la pizarra.
Encargados: Uzumaki-Hyuuga
Flores puestas y regadas, pupitres bien colocados, tizas y borrador completos…
Empuñó sus manos, sintiendo su corazón latir muy acelerado. Cerró sus ojos, queriendo coger todo el valor que seguramente tendría escondido muy en su corazón…
Sintió la puerta correrse y se tensó.
-Buenos días…-saludó un dormido Naruto, revolviendo su cabello.
Hinata se volteó y todavía empuñando sus manos, le respondió.
-B-buenos días Naruto-kun…-
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-Conociendo a Minato como lo conozco, entonces Naruto…reaccionará de la misma manera-
-P-pero Kushina-san e-eso no es un plan...-se sonrojó y bajó su mirada-e-es ir...directo..-
-Exacto- le interrumpió ella animada- el plan es "Plan directo'ttebane"-
Y sonrió satisfecha
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Naruto dejó su mochila en la mesa y bostezando se acercó hasta ella, parándose y estirando su cuerpo. Hinata le miró cabizbaja, sonrojada y con muchos nervios en su vientre.
-¡Es tan molesto levantarse temprano!-exclamó él con el ceño fruncido- y todo para hacer unas tonterías de…-pero al mirar a su alrededor, la pizarra estaba limpia y con tizas y borrador, las flores regadas, los pupitres bien puestos, la lista de los alumnos sobre la mesa del profesor…-Hinata-chan, porque…-
Y después todo pasó tan rápido que a Naruto no le dio tiempo a responder. Hinata se había aferrado a su camisa, tirando su cuerpo hacia ella y, colocándose de puntillas, juntó sus labios.
Naruto abrió de forma desorbitada sus ojos mientras sus mejillas se sonrojaban, Hinata mantenía sus ojos fuertemente cerrados, dando más presión a los tibios y masculinos labios.
Separó sus labios unos centímetros, abriendo poco a poco sus ojos y sonrojándose furiosamente después. Le soltó y juntó sus manos tras su espalda, mirando al suelo. Naruto trastabilló un poco, teniendo que apoyarse sobre una de las mesas, la cual movió con su cuerpo. Impresionado, eso era lo que ahora mismo estaba Naruto. Tan impresionado que no podía decir nada, únicamente mirarla fijamente.
-Naruto-kun…-Hinata elevó su mirada, encontrándose con los ojos azules sorprendidos de él. Sus mejillas se calentaron más y desvió la mirada, empuñando sus puños a ambos lados de su cuerpo.-Yo…-cerró sus ojos- ¡m-me gustas!- exclamó con valentía, pero sintiendo terribles ganas de llorar-s-siempre…d-desde que…me salvaste de aquel grupo de chicos yo…-cogió aire y decidida, le miró- Me gustas Naruto-kun. Mucho -dijo firmemente-Tanto que…-desvió un momento su mirada- que no soy c-capaz de mi-mirar a otro chico q-que no seas tú.-volvió a mirar al suelo, muerta de vergüenza- Por eso y-yo…-cerró sus ojos y, volviendo a sonrojarse con fuerza, le miró, y alzando un brazo, le señaló- ¡voy a hacer que te enamores de mí'ttebane!-
Naruto se impactó, mirándola bien asombrado.
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-Si le dices eso, seguro que su corazón hará "chu".-
-¿chu?
-Así es, chu-
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Hinata volvió a mirar a un lado, sonrojada. Esperando que su corazón hubiera hecho ese sonido
-A-a partir de ahora n-no podrás mirar a otra chica q-que no sea yo-
Segundos después todo quedó en absoluto silencio, incomodando a Hinata, que buscaba cualquier cosa para salir de ese ambiente. ¿Por qué no entraba nadie ahora?
Miró de reojo a Naruto, que seguía cabizbajo, escondiendo su mirada, con las manos en los bolsillos.
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-¿E-está segura que funcionara?-le preguntó temerosa Hinata a Kushina
-Completamente. Naruto es un niño aun y que se lo digas de esa forma provocará dulces estragos en su corazón.-
Hinata miró el suelo, algo entristecida. ¿Y si no lo conseguía? ¿Y si Naruto se reía o peor aún, huía? ¿Y si ella se tropezaba? Y si, y si… sintió una mano cálida en su hombro.
-Todo saldrá bien'ttebane. Confía en mí- y le guiñó el ojo.
Hinata asintió, sonriendo ante esas confortantes palabras.
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Pero Naruto seguía sin reaccionar y ella sin nada que decir.
-¡Bien hecho Hinata-chan!-desde la ventana, Kushina sonreía- ¡Sabía que podías'ttebane!-
-¿Crees que funcionara?-
Apoyado contra la pared, Kushina miró de mala manera a Minato.
-Por supuesto que sí, conozco a mi hijo lo suficiente como para saber que algo tan tierno ha llegado a su corazón-sonrió cuando Naruto bajó su rostro, sonriendo de medio lado, con sus mejillas levemente sonrojadas- ya podemos irnos, Mina-chan-
Minato se asomó unos segundos, mirando a su hijo, antes de agarrar la mano de su esposa.
-Has hecho una buena elección, Kushina-
Pero la pelirroja negó, sonriendo
-Hinata-chan es quien ha decidido ser la elegida-
Más silencio y...
El timbre de entrada sonó y Hinata agradeció que esa señal indicara a los estudiantes que entraran.
Suspiró aliviada
-Acepto-
Abrió sus ojos, sorprendiéndose al ver una sonrisa traviesa en los labios del rubio, que la miraban con diversión. Como resultado, se sonrojó.
-Es como un reto-continuó él, separándose de la mesa- así que acepto todo lo que quiera que vayas hacer para enamorarme, incluso con condiciones- se detuvo muy cerca de ella- pero si no llegas a conseguirlo…-Hinata bajó su rostro cuando él aproximó el suyo, sonriendo de medio lado- harás todo lo que te pida- Y así, se quedó mirandola fijamente durante largos segundos. Sonriendo, se apartó y extendió su mano-¿es un trato?-
Hinata miró su mano confundida. Ella no había querido un reto. Ella tan sólo quería decirle lo que sentía. ¿Cómo se había transformado eso en un reto?
Extendió la suya dudosa, agarrando la mano de Naruto mientras asentía, sonrojada.
-Ha-haré que te enamores de mí-
Sonriendo, Naruto tiró de su mano, provocando que su cuerpo se viniera hacia delante y capturara sus labios. Hinata abrió sus ojos desorbitadamente mientras sus mejillas se sonrojaban fuertemente.
Un beso cálido, divertido, un beso que iniciaría con…
El reto
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Fin
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o...¿Continuará?
Lo sé lo, ahora mi dirán:
-¡No puedes dejarlo así!; ¡esto es una injusticia! ¡Exijo una continuación!
Y si, tendreís razón y habrá que hacer una continuación de este OS. ;) Claramente, no se puede quedar así. Así que, por el momento, esto será como la introducción, el primer cap, podemos decir, de algo muy divertido y romantico que se acerca...O se acercará cuando termine con los otros fics. Por el momento, esperaré sus comentarios sobre este fic y si quereis que lo continúe o no. (que supongo será que si) jeje, pero claro, este ya iniciará con otra historia. Por el momeno, suplico tener calma, tantos fics a la vez no me dan tiempo para nada y entre que viene y no viene la inspiración...
En fin, por el momento podeis contar con que este OS se convertirá en un fic. Mientras, espero que disfruteis de los otros que hago.
¡Nos vemos en el próximo!
pd: por eso antes de subirlo me he emocionado. Porque escribo sin apenas tener ni idea de como terminará y mira...¡una agradable sorpresa! ¿no?
pd2: !chu! es el sonido de un beso (eso no lo digo yo, sino los japos XD) pero yo esta vez lo utilizo para explicar el sonido del corazón de Naruto. En vez de hacer TU-TUN, hace CHU, una sola vez, despertando en él muchos sentimientos.
