¡Hola, hola! Aquí traigo un OS con un invitado especial... ¡Menma de Road to Ninja, la pelicula! (me enamoré de este personaje :P)
No sé qué personalidad tendrá, pero a mi me parece un chico rebelde y travieso. Perdonad si no llego a clavar su caracter :P
Espero que os guuste y Bienvenidos de nuevo a otro oneshot titulado...
Corazón
.
.
.
Congelada.
Hinata no podía mover ni un dedo, ni siquiera sus ojos podían alejarse de esos profundamente azules que la miraban fijamente.
Sorprendida, impactada, asombrada. ¿Cómo y por qué?
¿Por qué se encontraba Naruto sobre ella, con el rostro muy cerca al suyo y sin camisa?
A su respuesta, sus mejillas se sonrojaron intensamente.
¿Por qué?
Estaba tan relajada, tumbada sobre el verde pasto, sintiendo el aire veraniego en su rostro cuando, al abrir los ojos, y detectar, demasiado tarde, que ahí había alguien más…
¡Pluff!
Se lo encontró. Directamente, de frente, muy cerca…extremadamente cerca.
No te desmayes Hinata, no lo hagas
-¿Qué haces aquí?-le preguntó él, elevando una ceja
Hinata desvió la mirada, jugando con sus dedos.
-Y-y-yo e-estaba…-le miró un segundo de reojo, para volver a virar la mirada y, extrañada, mirarle de nuevo- Naruto-kun..t-te…-alzó su mano y agarró un mechón de cabello. Eso sonrojó al chico, que abrió sus ojos sorprendido- t-teñiste tu cabello-
Hinata observó entre sus dedos el negro de ese cabello, confusa.
-¿P-por qué lo hiciste?-
Él, gruñendo, se apartó, encogiendo las piernas y dejando sus brazos reposar sobre sus rodillas. Hinata también se sentó, abrazando sus piernas.
-Me gusta el negro- masculló él, mirando a un lado
Hinata siguió observándole y él empezó a ponerse nervioso. ¿Qué demonios le pasaba? No era la primera vez que ella le miraba.
-Te queda bien-Naruto la miró al pronto y Hinata, dándose cuenta de sus palabras, viró el rostro, volviendo a sonrojarse como un tomate-e-es decir…y-yo…no quería…s-sólo q-que..tus ojos…se ven lindos…-
Él volvió a sonrojarse y Hinata escondió su cara entre sus piernas, avergonzada. Naruto viró el rostro, chasqueando la lengua, revolviendo su cabello nervioso.
-¿¡Por qué te comportas así!? ¡Sólo haces que me confunda más!-
Hinata elevó su rostro, incrédula. Volteó a mirarle. Naruto sujetaba su cabeza y mantenía los ojos cerrados. Sus dientes apretados, denotando tensión.
Se sonrojó, volviendo al momento justo en que se declaraba a Pain antes de ser brutalmente clavada con el hierro.
-N-Naruto-kun…-él elevó el rostro, mirándola con el ceño fruncido
-No me gusta que me llamen así.-volvió a mirar al frente, donde un gran lago azulado proporcionaba una bonita vista del lugar- Menma, mi nombre es Menma. Así que no me llames así-
-¿Men...ma?-repitió extrañada.
Viró su rostro rápido al de ella. Hinata se sonrojó y Menma la agarró por los brazos.
-¿Por qué estás actuando así? ¿Acaso quieres que me olvide de Sakura eh? ¿Te estás haciendo la tímida para engatusarme, verdad?-la agitó, indignado.
-N-no…yo no…-
-Te dije que te olvidaras de mí. Jamás conseguirás que quiera algo de ti. Eres una molestia- la soltó y volvió a mirar al paisaje, con el ceño fruncido.
Hinata miró a todos lados, parpadeando, inundándose sus ojos de lágrimas. Bajó la cabeza, mordiendo su labio, cerrando sus ojos.
Duele…
Incómodo, Menma agarró una pequeña piedra y la lanzó al lago. Esa chica siempre conseguía molestarle. No había día que no dejara de perseguirle, que se enganchara a su brazo, que borrara esa estúpida sonrisa cuando ya no podía quitársela de encima por miedo a que le golpeara, que le besara en los labios rápidamente antes de salir. ¡Diablos! Es que no comprendía que a él le gustaba Sakura. ¡¿Tan difícil era de comprender!?
-Lo siento-
Volteó a mirarla, quedándose sorprendido. Hinata mantenía la cabeza baja, pero pudo apreciar las lágrimas que corrían por sus mejillas y que golpeaban y se perdían en la hierba.
Estaba llorando. Hinata Hyuuga estaba llorando
No podía creérselo
-L-lo siento…-repitió ella con voz queda, rota por las lágrimas-y-yo…n-no quería confundirte. S-sólo quería…quería qu-que supieras…lo que siento por ti…-se mordió el labio, escondiendo más su cabeza y encogiéndose de hombros.
Menma no creía lo que veía.
-Lo siento…-con la manga de su chaqueta se limpió el ojo, obteniendo con ello más lágrimas-lo siento…-y mordiéndose el tembloroso labio, siguió llorando en silencio, con la manga cubriendo su ojo.
Llorando. La temible Hinata estaba llorando…y pidiéndole perdón. ¿Estaba soñando, verdad? No podía ser que ella, Hinata Hyuuga, llorara. Peores cosas le había dicho y ella siempre volvía, volvía con la sonrisa en sus labios. Atrapándole para estrecharle entre sus brazos, besándole sin pudor alguno, delante de todos… ¿Por qué? ¿Por qué pedía perdón? ¡¿Por qué demonios lloraba!?
Se agarró la cabeza, gritándole que se callara. Asustada por el grito, así lo hizo ella, mirándole asombrada mientras él, enterraba sus dedos en su cabeza, se golpeaba, cada vez más nervioso y angustiado.
-¡¿Por qué tienes que hacer eso!?-exclamó con rabia, mirándola- ¿¡Por qué lloras?! ¡Sólo grita, golpéame! ¡Pero no llores joder! Es…!-volvió a agarrarse la cabeza, apretando sus dientes- es muy extraño…me haces sentir…extraño…-
-L-lo siento…-
-¡Tampoco pidas perdón!-gritó él agarrándola de la chaqueta y acercándola a él- ¡no digas nada!-
Más lágrimas abordaron sus ojos sin que ella pudiera evitarlo y Menma estrujó la camisa, cada vez más molesto. Rabia, preocupación, furia, culpa, ira, dolor…tenía tantos sentimientos mezclados…
-Todo es por tu culpa- siseó, antes de tirar de su chaqueta y juntar sus labios.
Hinata abrió al completo los ojos, volviendo todo el color a sus mejillas.
Labios contra labios. Una brusca y continúa presión contra los mismos. Algo que le hizo tener mariposas en su vientre.
Menma la separó, empujándola y volviéndose sonrojado a un lado. Asombrada, Hinata tocó sus labios.
-Sonríe- refutó él, sin mirarla- no dejes de sonreír- sus mejillas se tornaron más rosadas y sus manos se empuñaron- ya has conseguido mi atención, ahora no te des por vencida-
Volvieron a engrandecerse sus ojos, sonrojándola con fuerza.
¿Él quería que continuara luchando…por su amor?
Bajó su cabeza, las lágrimas volvieron a sus ojos pero una leve sonrisa asomó sus labios. Menma la miró un segundo, y volvió a mirarla, extrañado.
Hinata elevó su cabeza, sonriendo entre dientes, con las lágrimas bordeando sus ojos…una sonrisa radiante que sonrojó a Menmna
-Gracias-sollozó ella, sin dejar de sonreír- gracias…Menma-
Todo su rostro cogió color del tomate y empuñando sus manos, se levantó, girándose bruscamente.
Su corazón estaba tan acelerado…
-¿Hinata-chan?-
La peliazul se volteó, asombrándose al ver a esa tercera persona. Cabello rubio, ojos azules y traje anaranjado y negro.
-N-Na-Nar…-
Naruto observó a la Hyuuga, mirándole con asombro. Un momento, ¿estaba llorando? Miró al chico que estabas de espaldas a él, frunciendo el ceño.
-¿Quién eres?- preguntó con reproche.
Nadie hacía llorar a Hinata. Podría darse por muerto quien quiera que lo haga.
-Te estoy preguntando quie…-la pregunta quedó en el aire cuando este se volteó.
La boca de Naruto se abrió al igual que sus ojos, bien incrédulo. Hinata observó a los dos, negando, impresionada.
-¿P-por qué hay…dos Naruto?- Pasó la mirada de uno a otro, sin comprender nada.
El de cabello negro entrecerró la mirada.
-¿Quién eres tú?-
-¡Eso te he preguntado yo antes'ttebayo!-gritó histérico-¿ Y qué le has hecho a Hinata-chan?-se posicionó para atacarle- no te perdonaré que le hayas hecho llorar-
Menma también se posicionó, mirando de mala manera al rubio
-No sé porque eres tan parecido a mí, pero lo que yo haga con Hinata no es asunto tuyo-
-¡Claro que lo es'ttebayo!-volvió a gritar- No quiero que nadie haga llorar a una persona importante para mí-
Hinata se sonrojó, mirando al rubio.
Naruto-kun…
Menma, que había estado mirando a Hinata, empuñó sus manos. Se acercó a ella, la alzó agarrándola del brazo y la pegó contra su cuerpo, sujetando su cintura.
-A ella le gusto yo. Así que piérdete-
Enrojeció al completo Hinata, sintiéndose al borde del desmayo. Inconscientemente puso las manos en su pecho, queriéndose sujetar en algo.
Naruto empuñaba su mano con una fuerza que casi temblaba. Una gran venita tenía en su frente, palpitando. Alzó la cabeza, mirándole furioso.
-¡Saca tus sucias manos de mi Hinata, pervertido!-
Pero no hubo más respuesta que una. Sonriendo de medio lado, Menma agarró el rostro de Hinata y la besó en los labios. Naruto quedó boquiabierto y muy sonrojado.
Le-le-le-le…¡Le estaba besando!
Menma se separó, mirando a Naruto de reojo con una sonrisa triunfal. Naruto pasó del asombro al enfado en segundos.
-Teme…-siseó entre dientes, mientras el chakra empezaba a salir de su cuerpo.
Menma dejó a una desmayada Hinata en el suelo y se volteó a él con una gran sonrisa.
-Vamos a jugar un poco-
Naruto también sonrió, cínico, antes de lanzarse contra él.
.
.
Abrió sus ojos y se sentó de pronto. Miró a su alrededor. El cielo ya había atardecido y estaba de color naranja y rojo, se encontraba sobre el mismo lugar donde se había tumbado con anterioridad después de su entreno.
¿Lo había soñado? ¿Había sido todo un sueño? Subió la mano a sus labios, sonrojándose al recordar el beso de ese otro Naruto. Lo había sentido con tanta nitidez...
-¡Hinata-chan!-
Ella viró su rostro, sonrojándose al instante. Se levantó rápido del suelo y juntó sus dedos, cabizbaja. El rubio se detuvo frente a ella, respirando agitado.
-N-Naruto-kun…-
Repentinamente él la abrazó, sorprendiéndola.
-H-he tenido un sueño muy extraño'ttebayo. Tú...tú llorabas y…había otro chico como yo pero con el pelo negro…-Hinata abrió sus ojos al completo, asombrada- e-ese chico decía que…-la separó, sujetándola por los brazos- que a ti te gustaba-
Se sonrojó, pero no tan sólo por el significado de esas palabras, sino porque...¿Habían soñando…lo mismo?
Sintió la presión en sus brazos y volvió a mirarle, confusa.
-A ti…-todo el rostro de Naruto enrojeció- a ti te gusto yo'ttebayo-
Hinata no supo si preguntó o confirmó, pero seguidamente enrojeció al completo, sacando humo por su cabeza, la cual bajó, abochornada. Separó sus labios, queriendo responder, pero sólo atinó a asentir la cabeza, con la cara ardiendo.
Naruto suspiró aliviado, soltando sus brazos. Había sido un sueño tal real que pensó que pasaba de verdad y que después de esa pelea, ver como él se llevaba a Hinata, tras dejarle malherido…
Como si un trozo de su corazón se estuviera llevando...verla en brazos de aquel chico exactamente igual que él le noqueó de una forma que incluso pareció dolerle.
Despertó y gracias al cielo, había sido sólo un sueño. Pero, advertido, salió corriendo en su busca. ¿Y si no lo había sido? ¿Y si Hinata ya no estaba? ¿Y si todavía estaban las marcas en el suelo de la pelea..?
¿Y si de pronto Hinata dejaba de amarle? Aquello lo molestó y angustió. Sabía que era injusto hacer que la amara cuando él no lo hacía, pero hacía tanto tiempo que nadie...Hinata había sido sincera aquel día, lo supo con tan sólo escuchar sus palabras. Además, ella nunca mentiría sobre eso. No.
Hinata sólo debía mirarle a él. Únicamente a Uzumaki Naruto
Por eso él...
Empuñó sus manos, volviendo a sonrojarse.
-N-no dejes de intentarlo- Hinata le miró y el desvió la mirada- puede que no te ame de la misma forma, pero como te dije, me gustan las personas como tú…-pasó la mirada por su alrededor unos segundos, nervioso- si continuas…si no te cansas de intentarlo…puede que tarde o temprano…termine enamorándome de ti-
Asombrada le miró, con las mejillas bien coloradas. Naruto rascó su cabeza, sonrojado y nervioso.
-Soy muy lento para estas cosas y…-pero cortó toda palabra, cuando Hinata le abrazó- ¡H-hinata-chan!-
-Lo haré- estrechándole con sus brazos, sonreía, dejando que las lágrimas volvieran a salir- t-te prometo que nunca me cansaré de intentarlo-frotó la cara contra su pecho, contenta-gracias-
Y bien sonrojado Naruto, mirando a un lado, dejó sus brazos reposar sobre los hombros de Hinata.
-N-no tienes porque dármelas'ttebayo- y estrechó un "poquito" sus brazos.
¿No estaba mal pensar, con cierta ilusión, que Hinata se amoldaba perfectamente entre sus brazos, no?
.
.
Mientras, en un mundo desconocido…
-¡Menma!-
El nombrado sintió un peso extra en su espalda, sonrojándose al notar cierta anatomía femenina chafarse contra su espalda. Se cubrió la nariz, que igualmente chorreó de sangre.
-¡Q-quítate de encima demonios!-
Pero Hinata, sonriendo traviesa, le plantó un beso en la mejilla, sonrojándolo al completo.
-Te quiero- dijo risueña ella, abrazándose a su espalda como un gatito.
-Tonta- masculló él, con la mirada perdida en algún punto de aquel bosque, nervioso y sonrojado.
.
.
.
Jojo, estoy muuy inspirada últimamente, y ver a Menma ve a traído este fic a la cabeza
¿Qué os ha parecido?
Como siempre, es algo cursi y empalagoso, pero a mi me ha encantado. (en realidad, quien me encanta es Menma)
¡Nos vemos el próximo!
